Esta firmante, que se ha recluído hoy en su casa a consecuencia de un fuerte resfriado de las vías respiratorias altas, pretende dejarles constancia de lo visionado ayer. Y una de ellas es la película que nos ocupa.
Coproducción entre Francia, Marruecos y España, de 79 minutos de metraje. Coescrita, junto a Nathan Fischer y Damien Bonnard, el protagonista, por el dibujante, profesor de Puesta en Escena y de Narrativas Audiovisuales donostiarra Pedro Aguilera, cosecha del 77, del que es su cuarta propuesta.
Una filmografía la suya breve y valiosa, que ha cosechado importantes premios y que ha sido seleccionada por Certámenes de prestigio. Su espléndida fotografía e inquietante banda sonora, junto a Fernando Vacas, las firma Jimmy Gimferrer.
Destacar al omnipresente y poderoso protagonista, el ya citado Damien Bonnard, siempre al filo del exceso y de la sobreactuación como el propio filme. Un filme que sigue las vivencias del extraordinario poeta francés, y ser humano cuestionable, Arthur Rimbaud (1854-1891) en los años que pasó en el Cuerno de África como traficante de armas.
El realizador describe, con una puesta en escena cíclica, fantasmagórica y alucinatoria, presidida por la voz en off que desgrana los pensamientos, las emociones, las dificultades, las cartas a sus madre y hermana, y la desesperación de un hombre que ha abandonado la escritura, y que carece, o eso declara, de escrúpulos morales.
Muy al contrario, su transgresión es reivindicar tal ausencia de ética, hasta pretender despojarse de humanidad. Por ejemplo arremetiendo contra los nativos, el tempo pausado de otra cultura, la burocracia y… las especies no humanas
La animalista que esto firma, estuvo a punto de salirse en un par de momentos de la proyección. Menos mal que las elipsis la libraron de esta decisión, aunque el retrato del personaje le iba resultando más y más odioso por momentos.
Entre la intensidad y la desmesura, entre el paroxismo y los excesos narrativos, entre el valor y la osadía, entre la transgresión y la apuesta por un ejercicio de estilo desenfrenado y al límite, transcurre una película con la que se puede conectar o no.
Compruébenlo viéndola.