Cine y confinamiento térmico

Esta firmante utiliza esta expresión de confinamiento térmico, lo hizo también el pasado verano, cuando las olas de calor la sobrepasan de tal manera que, salvo a horas muy tempranas, se ve forzada – como la mayoría de la población, por otra parte – a quedarse en casa gran parte de la tarde-noche. Algo excluyente de actividades como ir al cine.

Verán, esta servidora debe atravesar sí o sí un puente para acceder a la sala de referencia de la cinefilia sevillana, su segunda casa a todos los efectos. Y, al ir habitualmente sola, prefiere hacerlo temprano y así se asegura, si los horarios lo permiten, una sesión doble cada vez.

Como no tiene coche y está mal comunicada de autobuses, debe tomar un taxi de forma obligada. A la ida, pero también a la vuelta si visiona dos películas y la segunda de ellas acaba ya de noche. Además, por si esto no fuera ya poco, debe administrar una medicación cada 12 horas a la mayor de sus gatas, que acaba de ser diagnosticada de hipertiroidismo felino y tal circunstancia le impide una flexibilidad temporal.

Todo ello es para pedirles disculpas por no mantener este blog al día en cuanto a estrenos se refiere, algo que intentará compensar dándoles cuenta de series interesantes o de películas que se quedaron inéditas en la ingrata cartelera de nuestra ciuidad. Espero que sepan comprender sus motivos y mil gracias de antemano.

Escrito queda.

’15 pruebas de amor’: Maternidades y filiaciones

El título castellano de esta notable ópera prima – aunque el original francés no le va a la zaga, ‘Des preuves d’amour’, y el inglés ‘Love letters’, tampoco – pueden sugerir que se está ante una comedia romántica más o menos al uso. Pero no. Aunque se trate de la historia de dos mujeres que se aman profundamente, de las cuales una de ellas está embarazada de la hija de ambas, concebida a través de un donante de esperma, mientras que la otra debe afrontar todo tipo de trabas legales y burocráticas para conseguir adoptar a la bebé y así insertarse de pleno derecho en la familia que han decidido formar.

El arranque de la película, ambientada en la Francia de 2013, es toda una declaración de intenciones. Sobre fondo rojo, letras blancas adelantan los créditos y unos audios originales van dando cuenta de la votación que finalmente decidiría la aprobación del proyecto de ley del matrimonio igualitario. Por cierto, fue el décimo cuarto país en hacerlo, mientras que España fue el tercero y Países Bajos, Holanda, el primero.

Pero esas mal llamadas pruebas de amor no son sino quince documentos que deben firmar amistades y/o familiares de la pareja en los que declaran la idoneidad de la futura adoptante. Un trámite que se antoja reaccionario y humillante, que a madres y padres biológicos no se les impone.

Un trámite obligado bajo las leyes francesas anteriores a 2021. La guionista, junto a Laurette Polmanss y Julie Debiton, y realizadora debutante gala, Alice Douard, cosecha del 85 – lo conoce muy bien, puesto que plasma en este relato fílmico su propia experiencia cuando nació su hija, gestada por su compañera, en 2018.

Así que lo conoce y lo muestra muy bien sin autocomplacencias, ni autocompasión, ni trampas, ni clichés. Lo muestra muy bien a través de las personas que deben avalar la legalidad de la progenitora no biológica. Retratos de parejas diferentes, de diferentes crianzas de hijos e hijas, retratos enormemente realistas y retratos también de las familias de ambas, con sus prejuicios la de la embarazada, y con un aparente desapego de la madre, una famosa pianista, progenitora ausente, de la otra.

Retratos de maternidades, de filiaciones, de madres e hijas y de dos mujeres que también se confrontan a sí mismas como cuidadoras de su futura bebé. Retratos sin filtros, como la vida misma. Retratos íntimos, pero también políticos – «lo personal es lo político» – de un sistema, de una sociedad, de un tiempo y de un país cuyas leyes y decisiones les afectan, sobre todo y hasta en lo más íntimo, a las hembras humanas adultas. O lo que es lo mismo, a las mujeres.

Producción francesa, fechada en 2025, de 96 minutos de absorbente metraje. Su excelente fotografía la firman Jacques Girault y Evgeny Rodin. En su impecable reparto, destacar a unas magníficas Ella Rumpf y Monia Chokri, sin olvidar a la enorme Noémie Lvovsky quien además, se revela, como una excelente pianista.

La cartelera sevillana no la ha mantenido mucho tiempo. Pero no duden en verla si la oferta en su catálogo alguna plataforma. Merece mucho la pena y convierte a Alice Douard en una cineasta a seguir.

‘En cartelera’, desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila: Esa ciudad…

…Esa ciudad donde se quedan inéditas películas notables y valiosas cada semana y esta no es la excepción. Esa ciudad que suele relegar a únicas y tardías sesiones, en salas ignotas, a películas notables y valiosas cada semana que luego desaparecen sin dejar rastro, tan sólo a merced de que las oferte alguna plataforma. Esa ciudad cuyas salas anuncian carteles de películas notables y valiosas, que luego nunca se estrenan. Esa ciudad donde dar cuenta de las novedades de la cartelera supone también una frustración. Esa ciudad. Pongamos que se habla de Sevilla.

Aquí tienen el enlace a lo más destacado de la cartelera de este fin de semana. Consulten horarios y sesiones y véanlas:

https://www.andaluciainformacion.es/articulo/cinemascope/tenemos-cuatro-propuestas-cine-cual-eliges/202606260859063413963.html

Escrito queda.

‘El día de la revelación’: Los otros…

Cuando esta firmante, que ya lo ha referido en otro post, entraba al cine para ver la última propuesta de Spielberg, una persona amiga, y gran cinéfila, la previno sobre lo que la esperaba y le dijo que todo su entorno estaba de acuerdo con que era un desastre y una profunda decepción. Así que quien esto firma, entró a verla con todo tipo de prevenciones.

Cuando esta firmante salió de la sala, oyó carcajadas comentando sarcásticamente lo visionado y se ha encontrado en redes y páginas especializadas – aún involuntariamente, pues nunca lee reseñas ajenas antes de hacer las propias – con tuits y comentarios, extremadamente feroces al respecto.

Aunque le consta también que hay gente cualificada a la que le ha interesado, porque las ha entrevisto. Aunque le consta también que otras siguieron respetuosamente la proyección, permaneciendo en sus butacas hasta el último título de crédito. Quien esto firma, fue una de ellas.

Fue una de ellas porque sus 145 minutos de metraje le parecieron absorbentes. Porque la sorprendió en cada uno de sus giros argumentales. Porque – dentro de su trilogía, más o menos planeada, sobre alienígenas y sin ser tan trascendente, en el mejor sentido de la palabra, como ‘Encuentros en la tercera fase’ (1977), ni tan arrebatadora como ‘E.T. El extraterrestre’ (1982), corren otros tiempos… – está habitada por el encanto, la emoción, la aventura, la acción trepidante, un humor travieso y burlón y unos irresistibles guiños a criaturas no humanas, que la animalista que esto firma ha agradecido tanto.

Está habitada por un halo excéntrico, brillantes efectos especiales y lleno de adrenalina que enfrenta a dos facciones irreconciliables en disputa por unos archivos de alto secreto y clasificados que, en un mundo a punto del colapso bélico, pueden traer alternativas y esperanza.

Está habitada por una reflexión política, que planea sobre todo el metraje, contra unos dirigentes, también militares y científicos, que pretenden ocultar el hecho incontestable de que no son los únicos moradores del universo. Porque la verdad está ahí fuera y los otros tambíen… y entre nosotr@s, bondadosos, sojuzgados, atacados, a quienes hay que escuchar.

Un hombre de 79 años tras la cámara, que no ha perdido un ápice de su talento, de su energía y de su capacidad para generar espectáculo a lo grande. Un hombre de 79 años que ha filmado su propia historia, producción estadounidense fechada en el año en curso, de, como se ha citado anteriormente, 145 minutos de tenso e intenso metraje, y que la ha escrito junto a David Koepp.

Un hombre de 79 años que ha contado con dos magos, sus habituales, en la fotografía y en la banda sonora. O, lo que es lo mismo y respectivamente, Januzs Kamisnski y John Williams. Y que ha sabido extraer lo mejor, y más peculiar, de un solvente reparto en el que destacar a Emily Blunt, Josh O’Connor, Colman Domingo, Eve Hewson y un magnífico villano encarnado por Colin Firth.

Un hombre de 79 años que piensa que no estamos solos y que la humanidad debe escuchar las voces y los mensajes de otras entidades más sabias y más justas. Alguien escribió en X que, en unos años, esta sería una película de culto. Quien esto firma, lo suscribe y cree que ya lo es.

Coinciden o discrepen con las impresiones aquí referidas, NO DEJEN DE VERLA.

Esta sí es una entrada al uso. ‘La luz’: …Y las tinieblas

Pues nada que, a punto de coger el taxi que había pedido para llevarme a mi revisión ocular, me avisan del SAS que hay huelga sanitaria y que no queda nadie en el ambulatorio… Esta servidora va siempre con la sanidad pública, pero los servicios mínimos también son imprescindibles, aunque sea sólo en ciertos casos urgentes. El conductor fue tan amable de no cobrarle y, tras un agradable paseo al fresquito de la mañana, quien esto firma vuelve al ordenador para escribir una de las reseñas prometidas.

El productor, editor, guionista, montador y cineasta sevillano Fernando Franco, cosecha del 76, firma y filma en esta película – cuarta de una notable filmografía, que incluye títulos tan relevantes, y galardonadas, como ‘La herida’ (2013) o ‘Morir’ (2017), debatida en nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra el 15 de noviembre de dicho año – un relato tan implacable, impío, cruel, duro, demoledor y amargo como es marca de la casa.

ATENCIÓN: ESTA CRÍTICA PUEDE CONTENER SPOILERS DESCRIPTIVOS, QUE NO NARRATIVOS, PUES NO SE DESVELARÁ NADA ESENCIAL.

Su sinopsis en la imprescindible página FilmAffinity dice así: «Manuel, un sacerdote muy apreciado en su parroquia, está a punto de colgar los hábitos y empezar una nueva vida, Sin embargo, cuando su pasado amenaza con salir a la luz, se verá obligado a afrontar el peso de sus propias acciones. Comienza así un viaje sin retorno en el que desafiará abiertamente a la institución que lo protegió.»

Cierto es que muchas veces la luz disipa la oscuridad, pero otras la revela en toda su infamia. Cierto es que muchas veces quienes perpetran el «pecado» se autoengañan con el hecho de estar «limpios» de culpa, por haberse rehabilitado. Pero no es menos cierto que, cuando investidos de «buena fe», solicitan un perdón no pedido, que importuna y conmociona a sus víctimas, este hecho les confronta con la enormidad del daño inflingido.

¿Cabe, como se da en la actualidad, la prescripción de esos horrendos delitos, ni pecados, ni faltas? ¿Cabe el olvido, el destierro, el encubrimiento y la complicidad frente a la incontestable necesidad de justicia y reparación de los ofendidos? La máxima autoridad eclesiástica, de visita reciente en nuestro país, se reunió con algunos de ellos, pero eludió cuando fue a Montserrat vetar a uno de los implicados en un escándalo de dimensiones irreparables.

¿Hay alternativa cuando la propia cúpula, que impide tu secularización, intenta evitar, por todos los medios, que asumas las consecuencias de tus actos… ? ¿Puede hacerse algo contra tales intolerables violencias escondidas en nombre de Dios y de la Santa Madre Iglesia?

Descúbranlo viéndola. Está aún en cartelera. Se trata de una película honesta, valiente, brutal e imprescindible, producción española, escrita y dirigida por su citado realizador, fechada en el año en curso, de 118 tensos e intensos minutos. La fotografía muy bien, como suele, Santiago Racaj y su inquietante banda sonora se debe a Maite Arroitajauregi, Entre un reparto de lujo, con pesos pesados tales como Pedro Casablanc, Miguel Rellán, Luis Callejo o María Galiana, destacar la eminente composición de Alberto San Juan.

Lo escrito: no se la pierdan.

Esta no es una entrada al uso…

…No lo es, porque esta servidora tiene que someterse a una revisión ocular, en la que le dilatarán las pupilas y se verá incapacitada para leer o escribir durante unas horas. Lo sabe por sobrada experiencia. Pero como este no es un blog al uso, debe comentarles que le quedan pendientes las reseñas de películas tan relevantes como ‘La luz’, del sevillano Fernando Franco.

Y también la de la última propuesta de Spielberg, ‘El día de la revelación’, de la que, nada más entrar en el cine, recibió críticas feroces por parte de una voz autorizada y amiga. Y de la que, saliendo de la sala, oyó otro tanto, comentarios acompañados de carcajadas, al tiempo que un respetuoso silencio.

Pues eso, deberes pendientes. Continuará…

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra, sesión de clausura del curso y de la temporada: MUY FELICES VACACIONES

Esta sesión, mucho más minoritaria por obvias razones climatólogicas, resultó muy participativa y animada. Hubo ocasión y tiempo de reflexionar en profundidad sobre las películas elegidas, por cierto un miniciclo de Vicky Krieps que protagoniza dos de las tres a debate. Y, por supuesto, tributamos un merecido aplauso a quienes nos acompañaron desafiando el calor.

Miradas 1, Jim y David:

‘Recreación de un asesinato’, de Jim Sheridan y David Merriman, no tuvo mucho eco ya que la mayoría de l@s asistentes no la había visionado, por el hecho de haber tenido una única, y temprana, sesión en Nervión. De todas maneras, su pobre «homenaje» a la magnífica ‘Doce hombres sin piedad’, de Sidney Lumet (1957) aún provocó mayor rechazo.

Y es que no hay color. Pero si además se la compara con la espléndida miniserie documental de tres episodios, que puede verse en Netflix, ‘Sophie. Un asesinato en Cork’, de John Dower, ya sí que chirría aún más. Porque, como amigo del principal sospechoso, Ian Bailey, Sheridan incurre en olvidos tendenciosos, burdas trampas, ominosos engaños e incluso indirectas acusaciones a la víctima… No, no todo vale.

Incluso consigue, algo complicado, que hasta Vicky Krieps resulte sobreactuada y es que, como agudamente señaló Quique Colmena, transmite su nula credibilidad del personaje. En fin…

Mirada 2, Juan Pablo:

‘Hangar Rojo’, de Juan Pablo Serrallo, suscitó unánimes aclamaciones. A su factura, a su puesta en escena, al uso del blanco y negro, a su elipsis, o fuera de campo, de las víctimas torturadas, vejadas, insultadas y conducidas al matadero, que resulta mucho más aterradora que su las hubiera filmado en primer plano.

Como inquietantes resultan los planos sobre la nuca del protagonista, un magnífico Nicolás Zárate, que interpreta a un personaje real, el capitán Jorge Silva, un héroe y una leyenda en su país. Una película que se consideró imprescindible y valiosa, así como singular por su tratamiento, reducido al espacio del Hangar Rojo que la titula, del golpe militar de infausto recuerdo en el día de autos.

También provocó un interesante debate sobre las dictaduras y sus cómplices. Sobre la desobediencia debida u obediencia a la legalidad. Sobre el horror de estas y de genocidios como el palestino. Sobre…

Mirada 3, Anna:

‘Love me tender’, de Anna Cazenave Cambet, interesó unánimemente en su fondo, aunque se discrepara sobre su forma, en el sentido de que le sobraban metraje y subtramas, aunque se consideró que eran importantes para contextualizar al personaje. Se valoraron su denuncia de la violencia vicaria, del machismo y la homofobia del exmarido y de las instituciones. Su apuesta por la libertad de una mujer, que fue capaz de renunciar a una vida de solvencia económica y profesional como abogada para dedicarse a la escritura y a su opción lésbica.

Una mujer real, que es la autora de la novela en la que se basa la película. Una mujer real, a la que su formación jurídica y la relevancia política de su familia no le sirvieron de nada frente a un excónyuge implacable en su odio y en su venganza y frente al muro de quienes debieron de avalar y proteger, respaldándola, la relación con su hijo.

Una mujer real, interpretada de nuevo por una eminente, como suele, Vicky Krieps, que aquí sí da la medida de su enorme talento. Una mujer que, sin renunciar a su vocación, ni a sus deseos afectivo eróticos, atravesó un verdadero calvario de entrevistas fallidas y visitas/encuentros frustados y frustantes con su hijo, un niño manipulado emocionalmente por su padre. Una mujer y ese final tan lacerante como demoledor, al tiempo que paradójicamente liberador. Una historia de terror, se comentó. Una…

Si no hay imponderables, volveremos en octubre. Mientras tanto, gracias a la deferencia de Quique Colmena, les dejamos unas recomendaciones cinematográficas para el verano. Ahi van:

19 de junio:

‘Dossier 137’, de Dominic Moll, con Léa Drucker, thriller policial basado en hechos reales. César a la Mejor Actriz para su protagonista citada. Vista en el SEFF, en estas páginas tienen su crítica. De visión obligada. Su enlace en el blog es:

SEFF 2025, Sección Oficial. «Dossier 137»: Matonismo e impunidad

3 de julio:

‘Magallanes’, de Lav Díaz, con Gael García Bernal. Coproducción entre Portugal, Francia, España y Filipinas. Espiga de Oro en la Seminci de Valladolid. Hay que verla.

10 de julio:

‘Un taxia en Tokio’, del nonagenario Yoji Yamada. Premio de la Academia Japonesa a su protagonista, Chieko Baisho. Hay que verla.

17 de julio:

‘La Odisea’, de Christopher Nolan, con Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland, Robert Pattinson, Zendaya… Hay que verla.

‘Omaha’, de Cole Webley, con John Maguro, una road movie con excelentes críticas, que hay que ver.

14 de agosto:

‘Palestina 36’, de Annemarie Jacir, ambientada en la Palestina de los años 30. Hay que verla.

Y 26 de agosto:

‘El ser querido’, de Rodrigo Sorogoyen, con Javier Bardem, Vicky Luengo y Raúl Arévalo, buenas críticas y hay que verla.

Gracias a Ramón Figueroa, a todo el personal de Casa del Libro Velázquez, a Charo L. Gálvez por sus aportaciones y excelentes fotos de ambiente y de familia, a Quique Colmena por su coordinación de los trabajos de la tertulia, sus lecciónes de cine y estas recomendaciones. Y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial, con quienes tanto disfrutamos y aprendemos. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘A la cara’: Afrontar los odios ajenos y los propios

Curiosamente, esta firmante también podría haber titulado esta entrada como la anterior: Lo (im)perdonable. Pero, claro, no era cuestión de repetirse… y de ahí lo de Afrontar los odios ajenos y los propios. Porque esta firmante visionó las dos películas ‘El drama’ y la que nos ocupa, en un programa doble y tuvo ocasión de comprobar que, aún siendo tan diferentes en fondo y forma, contienen algunos elementos similares.

Así que, también aquí, estamos ante un drama sin filtros, ni parches, ni anestesia alguna. Así que, también aquí estamos, en el cara a cara y en escupirse a la cara las amarguras, las culpas, los duelos y las contradicciones de dos personas radicalmente distintas pero con mucho en común.

Pero… ¿qué podrían tener en común una famosa presentadora televisiva, con un programa de éxito, que se ha hecho viral por su actitud ante una circunstancia trágica, que le ha generado un enorme odio en redes y un hombre solitario, con el único vínculo de su ordenador, un hater al que, por un descuido, su víctima descubre y se acerca a su casa a confrontarlo?

¿Qué saben quienes se ocultan tras una pantalla, amparados en el anonimato, del dolor ajeno, del contexto que propicia reacciones unánimemente condenadas, qué sabe nadie, qué pueden saber, salvo por evidencias palmarias? ¿Qué siente alguien que confunde personaje y persona, criminalizándola, cuando el objeto de sus acosos e insultos se presenta ante ellos en su propia casa…?

De tan sugerente, cruda y peculiar premisa parte esta historia. Parte de cuando esa mujer fuerte y decidida llama a la puerta del chalet, de la guarida del acosador, pretendiendo, y consiguiéndolo, quedarse con la habitación que éste alquila para convivir y hacerse oir por quien la ha condenado sin conocerla. Este hecho, provoca un auténtico tsunami en las redes y medios, que se agolpan en la puerta para intentar recabar aunque sea una mínima información.

Pero lo que ocurre entonces, en ese periodo de cohabitación forzosa e impuesta, entre esa mujer y ese hombre deberán descubrirlo por sí mism@s, porque no se perpetrarán spoilers aquí. Tan sólo adelantarles que da lugar a una reflexión, tan profunda como lacerante, sobre la incomunicación, el (mal) uso de los instrumentos virtuales, las banalidades, los fakes, las crueldades gratuitas aunque parezcan cargadas de razones…

A la cara se desnudarán y mostrarán, fundamentalmente ella, sus demonios y culpas, su sufrimiento ante lo inevitable, en una catarsis que va in crescendo. Y descubrirán que ambos son almas en pena, criaturas dolientes y a la deriva en un ejercicio mutuo de brutal honestidad como verdugos, víctimas y cómplices, hasta la conclusión.

Producción española, fechada en 2025, de 95 minutos de intenso y absorbente metraje. La escribe, junto a Belén Sánchez-Arévalo, y la dirige el guionista, editor y cineasta Javier Marco, cosecha del 81, del que es su segunda película en la que adapta su premiado corto homónimo, que consiguió un Goya en 2021. La fotografía muy bien Anna Franquesa Solano y su excelente banda sonora, dos elementos dramáticos más, está a cargo de otra mujer, Margaret Hermant.

Los protagonistas están eminentes y despliegan todo su enorme talento al servicio del relato, hablamos de Sonia Almarcha y de Manolo Solo, tanto monta, monta tanto. No se pierdan bajo ningún concepto, aún la tienen en cartelera, esta propuesta que nos enfrenta a nuestras peores versiones, interpelándonos sobre nuestros modus vivendi y operandi en esta sociedad virtual.

Escrito queda.

‘El drama’: Lo (im)perdonable

Esta firmante debe avisarles que esta no es exactamente una comedia romántica, ni tan siquiera un drama romántico al uso, aunque contenga algunos ingredientes comunes a dichos géneros. Como por ejemplo: una pareja atractiva, a punto de casarse, residentes en Boston, con trabajos interesantes, solvencia económica y, como no podía ser menos, amigos del novio y amigas de la novia, a su vez comunes a ella y a él.

Y no es una comedia romántica al uso, porque quien la filma y escribe es el director y guionista noruego, afincado en los Estados Unidos, Kristoffer Borgli, cosecha del 85, del que es su cuarta película. Las tres anteriores, muy celebradas por la crítica, que esta firmante no ha visto, podían inscribirse, por derecho propio, en un cierto cine independiente norteamericano, que transita entre la sátira, la crítica social, el drama y la comedia negra.

Y no es una comedia romántica al uso, porque su puesta en escena es muy singular y alegada de convencionalismos. Y no lo es porque cuenta el desarrollo del romance de los protagonistas – que en géneros más trillados ocupa todo el metraje… – a través de las confidencias que les hacen él a su mejor amigo y ella a sus mejores amigas, mientras escriben sus respectivos votos para la ceremonia.

Y no lo es por lo que narra y por cómo lo narra. Y no lo es por sus tratamientos y enfoques. Y no lo es porque sabe hacer estallar una bomba, de dimensiones tan explosivas como perturbadoras, en medio de un contexto tan aparentemente idílico. Y no lo es porque fractura un relato en el que unas vidas perfectas se van al traste y nos regala una conclusión tan abierta como inquietante.

Y no lo es por tantas cosas más que esta firmante no detalla para no incurrir en spoilers. Y no lo es porque es lúcida, inteligente, estilizada, caústica, cruel, incómoda y desasosegante. Y no lo es porque contiene reflexiones de muy hondo calado sobre la sociedad en la que vivimos y sobre nuestros valores e interacciones mutuas, que esta firmante no detalla para no incurrir en spoilers. Y no lo es…

Producción estadounidense, fechada en el año en curso, de 106 minutos de intenso y absorbente metraje. Ya se ha escrito sobre su director y guionista. De factura impecable, está muy bien fotografiada por Arseni Khachaturan y otro tanto puede decirse de su banda sonora firmada por Daniel Pemberton. Su reparto lo hace encajar todo a la perfección, con una Zendaya y un Robert Pattinson que lo bordan.

Sigue en cartelera. Quien esto firma les recomienda verla.

‘En cartelera’, desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila: Dos películas estadounidenses y una española

Así es, las hemos destacado de entre la oferta de estrenos de este primer fin de semana de junio por sus referencias. Esta firmante se propone, si no hay imponderables, ver esta tarde dos de ellas en una sesión doble y les dará cuenta de sus impresiones. Aquí tienen el enlace:

https://www.andaluciainformacion.es/articulo/cinemascope/tres-peliculas-tres-disfrutar-estreno-cine/202606050939433397559.html

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones y véanlas. #CineEnLasSalas #YoVoyAlCine