‘Marguerite Duras, París 1944’: El dolor

Según fuentes de la imprescindible Wikipedia, la muy prestigiosa escritora, guionista y realizadora francesa Marguerite Duras ( Saigón, 1914 – París, 1996 ) contaba tan solo con 25 años cuando se casó con su colega y líder de la Resistencia Robert Antelme, con el que compartió lucha y militancia durante la ocupación de su país por los nazis.

Pero cuando el autor fue apresado en una emboscada, junto a miembros de su célula, y enviado sucesivamente a los terribles campos de exterminio de Buchenwald y Dachau, ella hizo lo imposible por saber de él y liberarlo, hasta embarcarse en una aventura peligrosa. Lo narró en su novela ‘El dolor’, que escribió tras encontrar unos diarios suyos de la época y que es el título original de esta película y cuya historia cuenta.

127 minutos de metraje. La dirige y escribe adaptando el libro citado, Emmanuel Finkiel, cosecha del 61, actor, ayudante de dirección, guionista y realizador. Su fotografía es de Alexis Kavyrichine. Su reparto funciona, sobre todo en el caso de ese colaboracionista miserable pero sensible, que compone muy bien Benoit Magimel, y  muy especialmente en el de una magnífica Mélanie Thierry encarnando a la protagonista.

La autora usó como material narrativo principal su propia biografía pero nunca cultivó un estilo memorialista al uso sino, muy al contrario, una suerte de digresiones subjetivas, a modo de monólogos, en los que los hechos, las emociones, las percepciones, los recuerdos y las distorsiones de lo vivido se entremezclan y confunden. Es una de las señas de identidad más transgresoras y pioneras de su escritura.

El realizador ha sido fiel a dicha textura en un relato delicado y sutil, intensamente emotivo y personal, presidido por la voz en off integrada como un elemento dramático más. El tiempo y el país, la época, el momento histórico que se nos cuenta están tamizados por la mirada de una mujer atormentada por la culpa de ser una superviviente y decidida a todo por rescatar a un cónyuge al que, paradójicamente, le une más la lealtad que cualquier otro vínculo.

No hay épica, ni heroísmo aquí, aunque la clandestinidad, sus peligros y ciertos momentos de exaltación estén muy bien retratados. Lo mismo que una relación tan particular como la que mantiene con el enemigo político, pero admirador personal, muy bien descrita.

Lamentablemente solo se proyecta en un cine y doblada. Aún así, deberían verla.

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‘Una mirada documental: Recordatorio urgentísimo

Mañana, martes 19 de junio, a las 19 horas, en la sevillana FNAC de la Avenida de la Constitución, tendrá lugar una nueva sesión del excelente ciclo que tan bien coordina y dirige el crítico y amigo Miguel Olid Suero, Una mirada documental.

Se proyectará un interesantísimo largometraje titulado ‘Nostromo, el sueño imposible de David Lean’, una producción del canal de cine clásico TCM dirigido por Pedro González Bermúdez y escrito por él mismo y por Juan Zavala, también productor, quien estará presente para introducirlo y debatirlo con el público.

Se trata del mismo equipo que realizó otro excelente, ‘El último adiós de Bette Davis’, exhibida también en este ciclo sobre la visita de esta actriz al Festival de San Sebastián. En este caso, se narra la historia del proyecto largamente acariciado por Lean de adaptar al cine la famosa obra de Joseph Conrad, hay declaraciones suyas de archivo y testimonios más que interesantes de colaboradores tan cercanos como Christopher Hampton, guionista de ‘Las amistades peligrosas’

Ya lo saben, promete muchísimo y la entrada es libre. ÚNANSE.

 

‘En tiempos de luz menguante’: El fin de una era

Cinematográficamente hablando, el verano – ya queda muy poco para su comienzo oficial – es una estación peculiar para lo mejor y para lo peor. En el primer caso, quien esto firma se refiere a una mayor presencia de realizadoras en nuestras carteleras y a la recuperación de películas interesantes, aunque de dudosa comercialidad que, como esta que nos ocupa, parecen no encontrar su sitio en otra época del año.

Producción alemana – fechada en 2017, de 100 minutos de metraje, dirigida por Matti Geschonneck, cosecha del 52, escrita por Wolfgang Kohlhaase, adaptando la novela homónima de Eugen Rúge, muy bien fotografiada por Hannes Hubach y con un reparto coral en el que sobresale un enorme Bruno Ganz – en la que se nos narra el homenaje, familiar y de sus camaradas, a un anciano comunista con motivo de su 90 cumpleaños en, como reza su precioso título, “tiempos de luz menguante”, el otoño de 1989, poco antes de la caída del Muro.

La mirada del realizador es crítica y cáustica, sin olvidar los toques irónicos y trágicos, en su visión de esa familia biológica y política que se sabe condenada de antemano por la Historia y las historias. Enfoca el relato, de alguna manera, como una variante de esas reuniones de personas unidas por lazos de sangre de las que resultan conflictos y catarsis. Con un tratamiento más riguroso, por supuesto, aunque sin eludir ninguna arista por amarga que sea.

Esto, unido a la elegante y sobria puesta en escena en interiores, pero nunca lastrada por el estatismo,  a la información que aporta sobre ese momento clave para el país y para la R.D.A, a su tono crepuscular nada complaciente, y a una factura excelente forman parte del saldo positivo. En el negativo podríamos contabilizar un cierto desajuste en la evolución de los personajes, en su retrato algo esquemático y en sus interrelaciones mutuas.

También el que quizás tendría ha partido de un conocimiento de la historia alemana reciente que al – la espectador-a no nativ@, o no suficientemente informad@, puede resultarle ajeno y, por ello, algo confusas y crípticas algunas de sus situaciones y diálogos. Ideológicamente peca, además, de cierto esquematismo.

En todo caso, una película digna e interesante que merece ser vista.

‘No dormirás’: El otro lado

Aunque a tenor de bastantes de las referencias que la precedían esta coproducción uruguaya-hispano-argentina – de 105 minutos de metraje, dirigida por Gustavo Hernández, escrita por Juma Fodde, con una excelente fotografía de Guillermo Nieto, justamente premiada en Málaga, junto a su montaje, con una música machacona y estridente de Alfonso González Aguilar y con un reparto entregado sobre el que se comentará luego – ha resultado una decepción para quien esto firma, es norma de obligado cumplimiento dejar constancia de sus aciertos y fallos.

Vamos, pues, con los primeros. Entre ellos, un tema original en los códigos del género, que lo emparenta con el gótico contemporáneo. A saber, una compañía de teatro dirigida por una mujer, que apuesta por la transgresión extrema, y experimenta con los resultados que ofrece un reparto sometido al insomnio más radical.

A saber, el lugar donde se desarrolla la acción, un antiguo hospital psiquiátrico abandonado y poblado de presencias e historias. A saber, que los papeles importantes – a uno y otro lado – estén interpretados por ellas. A saber, que la villana de la función no sea de una sola pieza sino que sus actos – aunque el fin no justifique sus medios… – están animados por el amor a su profesión y no estén exentos de cierta ternura. A saber, que su clima y su revelación de los enigmas que habitan ese entorno inquietante estén bien graduados. A saber, que sus actrices – Belén Rueda, Eva de Dominici, Natalia de Molina, Eugenia Tobal… –  funcionen bien aunque sus roles se presten a la sobreactuación.

Pero… resulta reiterativa, estridente, con subrayados innecesarios que hubieran sido ad hoc para el fuera de campo, excesiva y con oquedades de guión que nos ocultan temas importantes, con personajes secundarios algo chirriantes, con toques de cliché respecto a dramaturgias malditas, con una banda sonora – a la que ya se ha hecho referencia – machacona y cargante. Con una segunda parte cuyo climax, y su conclusión, son previsibles aunque se pretendan sorprendentes.

Escrito queda. Puestas así las cosas, véanla para coincidir o discrepar. Pero véanla.

En cartelera: Viajes e identidades

Dentro de la nueva oferta de películas de estreno de este viernes, destacamos cinco películas. Dos de ellas tienen miradas de mujer, aunque sus géneros y estilos sean radicalmente opuestos. Desde estas páginas siempre se ha constatado que el verano es la estación de las realizadoras, para bien y para mal. Para bien, por ver sus propuestas y para mal, porque es temporada baja. Aunque esto último no está ya tan claro…

Volviendo a la cartelera, se comentarán, por este orden, tres alemanas, una francesa y una coproducción entre Uruguay, Argentina y España. Pueden verse todas también en sus versiones originales subtituladas, con excepción de una que haremos constar.

La primera es ‘El repostero de Berlín’, de Ofir Raul Graizer. Una compleja historia, que implica a dos países, a través de una relación entre dos hombres. Al morir uno de ellos en un accidente, el otro se traslada a su lugar de origen para investigar las causas y se integra – sin desvelar su identidad – en su entorno más próximo, trabajando para la viuda. Sus referencias son excelentes y debe verse.

La segunda es ‘Western’, de Valeska Grisebach, proyectada en la Sección Oficial del pasado Festival de Cine Europeo de nuestra ciudad. No hay que perdérsela. Aquí el enlace de su reseña en este blog:

https://sevillacinefila.com/2017/11/05/seff-2017-seccion-oficial-western-los-extranjeros/

La tercera es ‘En tránsito’, de Christian Petzold, que lamentablemente solo puede verse doblada. Basada en una novela de Anna Seghers y ambientada simultáneamente en la II Guerra Mundial y en la época actual, sigue a un hombre atrapado en Marsella con papeles falsos y suplantando la identidad de un escritor y a una mujer a la búsqueda de su pareja. Ha gustado mucho y debe ser vista.

La cuarta es ‘Los 50 son los nuevos 30’, escrita, dirigida e interpretada por Valerie Lemercier, en la que se cuenta, en clave de comedia, cómo una mujer, que es abandonada por su marido y despedida de su trabajo al mismo tiempo, se ve obligada a volver con sus progenitores que la infantilizan. Pero ella lo superará con cambios inesperados. División de opiniones, pero se le puede dar una oportunidad.

Y la quinta es ‘No dormirás’, de Gustavo Hernández. Un thriller de terror, con toques sobrenaturales, en el que un grupo de teatro vanguardista experimenta con el insomnio en un psiquiátrico abandonado. Las consecuencias serán tan imprevisibles como inquietantes. Contraste de pareceres, pero se la ha valorado como una aproximación muy singular al género y no hay que obviarla.

‘Indiana’: Entre fantasmas

Un terror sin sobresaltos y  no menos inquietante. Un fantástico casi documental, pródigo en historias. Unos espíritus tan desasosegantes como cotidianos. Un Medio Oeste poblado de presencias. Una producción de 76 densos y absorbentes minutos de metraje. Unos protagonistas inspirados en personajes reales, a quienes les está dedicado. Una adaptación del relato de uno de ellos. Una mirada dolida y doliente a los naufragios de personas y espectros.

Doctores del espíritu, que no cazafantasmas. Dos amigos y un niño, recorriendo caminos en busca de entidades. Muñecas, armarios, sótanos, dormitorios… cualquier sitio es bueno para revelarse. Un anciano feroz, un padre atormentado. Una joven mujer que está y que ya no es. Un hogar tan vacío, pero tan habitado. Un hombre que la intuye, pero que no la ve. Un dolor que se palpa, pero que se contiene.

Un paisaje tan amplio, un Estado profundo. Unas gentes que viven con lo paranormal. Unas claves del género, sutiles y elegantes. Unas elipsis sabias que retan a quien la ve. Una ausencia de trampas, de trucos y de engaños. Unos puntos suspensivos que deben completarse. Un inicio y un final tan cíclicos e intensos.

Un argumento – escrito por el realizador Toni Comas, cosecha del 47, español residente en Nueva York, y Charlie Williams – que no admite spoilers. Una fotografía hipnótica debida a una mujer, Anna Franquesa Solano. Paisaje y paisanaje retratando otra América. Un reparto coral, pero cuatro ante todo, Gabe Fazio, Bradford West, Noah McCarty-Slaughter, con Sophie Auster de fondo.

Un sonido ambiental, pues apenas si hay música. Los corazones rotos también guardan secretos. Unos fuera de campo tan llenos de presagios. Ambigua, misteriosa, inclasificable y singular.

Solo en dos sesiones, a partir de mañana. Solo en el Avenida. Procuren no perdérsela.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Temporada 6: Nueve encuentros

Como corresponde al final del curso, dejamos aquí un resumen – con enlaces a la crónica de cada sesión – de lo que ha sido esta temporada, la sexta ya…, de nuestra tertulia.

Octubre 2017: Invitado, Alejandro Reche Selas. Películas a debate: ‘Dunkerque’, de Christopher Nolan; ‘Verano 1993’, de Carla Simón y ‘Detroit’, de Kathryn Bigelow

https://sevillacinefila.com/2017/10/04/tertulia-de-cine-luis-casal-pereyra-temporada-6-hechos-probados/

Noviembre 2017: Invitado, José Miguel Moreno Bautista. Películas a debate: ‘El tercer asesinato’, de Hirokazu Koreeda; ‘Madre!’, de Darren Aronofsky y ‘Morir’, de Fernando Franco.

https://sevillacinefila.com/2017/11/16/tertulia-de-cine-luis-casal-pereyra-temporada-6-claves-y-lecturas/

Diciembre 2017: Invitados, Manolo Grosso y Alejandro Reche Selas. Películas a debate: ‘El sacrificio de un ciervo sagrado’, de Yorgos Lanthimos; ‘El autor’, de Manuel Martín Cuenca y ‘La librería’, de Isabel Coixet.

https://sevillacinefila.com/2017/12/14/tertulia-de-cine-luis-casal-pereyra-temporada-6-felices-fiestas-con-sorpresa/

Enero 2018: Invitado: Juan Antonio Hidalgo. Películas a debate: ‘Wonder Wheel’, de Woody Allen; ‘Perfectos desconocidos’, de Álex de la Iglesia y ‘El sentido de un final’, de Ritesh Batra.

https://sevillacinefila.com/2018/01/10/tertulia-de-cine-luis-casal-pereyra-temporada-6-feliz-año-nuevo/

Febrero 2018: Invitado: José Luis Ordóñez. Películas a debate: ‘Tres anuncios en las afueras’, de Martin McDonagh; ‘Los archivos del Pentágono’, de Steven Spielberg y ‘Call me by your name’, de Luca Guadagnino.

https://sevillacinefila.com/2018/02/07/tertulia-de-cine-luis-casal-pereyra-temporada-6-que-vienen-los-oscar/

Marzo 2018: Invitada: Cristina Abad. Películas a debate: ‘La forma del agua’, de Guillermo del Toro; ‘The party’, de Sally Potter y ‘Lady Bird’, de Greta Gerwig.

https://sevillacinefila.com/2018/03/07/tertulia-de-cine-luis-casal-pereyra-temporada-6-la-hora-de-las-mujeres/

Abril 2018: Invitado: Pepe Iglesias. Películas a debate: ‘El insulto’, de Ziad Douieri; ‘La casa junto al mar’, de Robert Guédiguian y ‘El Cairo confidencial’, de Tarik Saleh.

https://sevillacinefila.com/2018/04/04/tertulia-de-cine-luis-casal-pereyra-temporada-6-presencias-ausencias-miradas/

Mayo 2018: Invitada: Lucía Ordóñez. Películas a debate: ‘Un sol interior’, de Claire Denis: ‘Alma mater’, de Philippe Van Leeuw y ‘Thelma’, de Joachim Trier.

https://sevillacinefila.com/2018/05/02/tertulia-de-cine-luis-casal-pereyra-temporada-6-terrores-cotidianos-fantasticos-y-una-sorpresa/

Junio 2018: Invitado: Miguel Olid Suero. Películas a debate: ‘Hannah’, de Andrea Pallaoro; ‘Custodia compartida’, de Xavier Legrand y ‘El taller de escritura’, de Laurent Cantet.

https://sevillacinefila.com/2018/06/06/tertulia-de-cine-luis-casal-pereyra-temporada-6-felices-vacaciones/

Hasta aquí, el resumen de una temporada intensa, con un gran seguimiento y muy participativa. El miércoles, 3 de octubre, inauguraremos, en principio, un nuevo curso y la séptima temporada. Gracias por hacerlo posible y por apoyar esta actividad. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Temporada 6: ¡¡¡Felices vacaciones!!!

Intensa, muy participativa, compleja y estupenda la sesión de esta tarde-noche, cierre de curso y temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Porque, entre otras cosas,  contaba con tres películas potentes y nada convencionales.

Porque, entre otras cosas, contaba con un invitado, todo un lujo y un honor, como Miguel Olid Suero – profesor, crítico, investigador, autor, colaborador, ponente y cineasta premiado entre un excelente currículum que ahora completa con un documentadísimo trabajo sobre Manuel Summers cuando va a cumplirse el 25 aniversario de su muerte, que introdujo perfectamente cada una de ellas –  y con amistades de la crítica tan expertas como Alejandro Reche Selas, Enrique Colmena, José Miguel Moreno Bautista y Lucía Ordóñez, además de l@s mejores tertulian@s del mundo mundial, que se superan en cada encuentro.

‘Hannah’, de Andrea Pallaoro, primera de su trilogía sobre mujeres en situaciones límites, fue mayoritariamente aplaudida. Se destacaron su sobriedad, su narrativa tan singular y visual, su desnudez, su contención, su reto a la inteligencia del espectador para que, con datos mínimos, reconstruya la historia. Una historia, el retrato de una mujer alienada, desesperada, doliente y anulada, pero superviviente, pese a todo,  a la que rechazan – desde su entorno familiar al social  -por una culpa ajena. Una mujer que niega, o no quiere ver, al canalla en su marido y que se desmorona progresivamente hacia ese final tan inquietante como abierto. Con una extraordinaria Charlotte Rampling.

‘Custodia compartida’, de Xavier Legrand también fue muy valorada. En su tratamiento maduro, complejo y nada tremendista del terror machista en clave de thriller de terror. En su descripción, tan objetiva como intensa, del abuso de poder sobre la mujer y los hijos, singularmente el menor. De la violencia, tan soterrada como explosiva, utilizada contra ellos. Una película que crece conforme avanza su metraje hasta llegar a ese terrible pathos final. Muy bien interpretada, además, por Léa Drucker, Denis Merochet y por un prodigioso niño, Thomas Gioria.

‘El taller de escritura’, de Laurent Cantet, suscitó más controversia. Entre quienes la consideraron fría, aburrida y hasta mal escrita, estructurada y dialogada, con una conclusión poco creíble. Y entre quienes, por el contrario, la encontramos singular, estimable, nada convencional ni al uso, mostrando otra Francia, otra juventud multicultural y multiétnica, con unos diálogos de altura, intelectual, cultural y filosófica, con un precioso personaje femenino y un excelente guión del propio realizador y de Robin Campillo (120 pulsaciones por minuto)

El miércoles, 3 de octubre, en principio, más. No elegimos películas, a tres meses vista, pero desde estas páginas se harán entradas en las que destacaremos los estrenos más interesantes del verano. de los que algunos títulos se comentaron también en la sesión.

Gracias a Casa del Libro, a Rafael, a Gema, a Miguel Olid Suero, por ser un magnífico invitado,  a Alejandro Reche Selas, Enrique Colmena, José Miguel Moreno Bautista y Lucía Ordóñez, por acompañarnos y por sus aportaciones. Y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial por sus tan valiosas como imprescindibles miradas y opiniones. ¡¡¡Felices vacaciones!!! GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘Caras y lugares’: ¡¡¡Felices 90, Agnés Varda!!!

La (currículum de Wikipedia) fotógrafa, artista plástica, directora de cine, guionista, profesora de universidad, pedagoga, directora de fotografía, productora de cine, profesora y editora de cine francesa, entre un largo etcétera que, añade quien esto firma, incluye su compromiso con la izquierda y con el feminismo, Agnés Varda, cosecha del 28, cumplió hace ya dos días 90 espléndidos años. Su filmografía, siempre transgresora, abarca títulos tan notables como ‘Cleo de 5 a 7’, ‘Las criaturas’, ‘Una canta y otra no’, ‘Las espigadoras’ o ‘Sin techo, ni ley’, por poner solo estos ejemplos.

Pues resulta que esta flamante nonagenaria ha hecho un documental, una obra de arte mágica y creativa, singular y diferente, llena de fantasía e imaginación, de ternura y de lucidez, de empatía y humor, de emoción y nostalgia, de espíritu travieso y enormemente sabio, que es esta que nos ocupa y que bajo ningún concepto – se adelanta ya – deben perderse. La ha rodado en la buena compañía de su compatriota, otra vez fuente de Wikipedia, el artista callejero y fotógrafo francés JR, seudónimo de Jean René, cosecha del 83, cuyo modus operandi es “tomar fotografías en blanco y negro que, después de ampliadas, son pegadas en grandes muros en las calles”

Y eso es lo que cuenta, describe y filma ‘Caras y lugares’. El viaje de ambos del Norte al Sur de su país, en un fotomatón ambulante, para registrar esos rostros, a veces también rasgos concretos como los pies y los ojos enfermos y hermosos de la directora, en entornos y espacios tan diferentes como pueblos mineros abandonados, granjas, fábricas de ácido clorhídrico, el mítico puerto de El Havre con sus estibadores y sus compañeras nunca “mujeres de”, antes al contrario, o una granja en la que cosecha un solo hombre, o el colorista carromato de un artista muy sui géneris, o…

En ese itinerario también nos muestran a un cartero pintor, las curas oculares de Varda, el pueblo donde vivió Nathalie Sarraute, el precioso gato de la realizadora, las carreras por el Louvre y sus obras maestras, la casa de Godard y una sorpresa no tan agradable, las tumbas de Cartier Bresson y Martine Franck en un cementerio mínimo e ignoto… Todo es un prodigio, pero la animalista que esto firma tiene que reprocharle su insensibilidad con pescados -antes peces – y con las explotaciones de cabras.

90 minutos de metraje. Su fotografía la firman cinco hombres y dos mujeres y su música, Matthieu Chedid. La hicieron posible más de 600 personas por el procedimiento del crowfunding y tiene tantos premios y reconocimientos como merece. Hasta sus títulos de crédito, con esos dibujos, son adorables…

“Cada rostro tiene una historia” dice la corresponsable de este prodigio. Asómense a verlos. Pero cuanto antes ya que, a partir de mañana, solo tiene una única sesión en versión original.

‘Disobedience’: Hijas de un Dios mayor

El  guionista, productor, montador y cineasta chileno Sebastián Lelio, cosecha del 74  – flamante ganador de un Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa por la muy sobrevalorada, en opinión de quien esto firma, ‘Una mujer fantástica’, aunque también sea responsable de la estimable ‘Gloria’ – irrumpe en el cine internacional con esta su última propuesta rodada íntegramente en inglés. Continúa en ella con su tónica de protagonistas femeninas fuertes, abocadas voluntaria o involuntariamente, a la transgresión por mor de una sociedad sexista e intolerante.

En esta que nos ocupa – producción británica de 114 minutos de metraje, con guión del propio director adaptando la novela homónima de Naomi Alderman, muy bien fotografiada por Danny Cohen y con una buena partitura de Mathew Herbert – sigue a una fotógrafa, asentada en Nueva York, que vuelve a su comunidad judía ortodoxa londinense, de la que escapó,  para el funeral de su padre – un rabino que no perdonó su huida – y allí tendrá que enfrentarse a su pasado con todas las consecuencias.

Quien esto firma, no ha leído la obra citada en la que se basa pero, de entrada, le pareció un material de partida fascinante y le creó unas expectativas que luego fueron defraudadas. Lamentablemente. Porque, pese a que están ahí las críticas a un contexto religioso opresivo, represor y patriarcal hasta la médula, no acaba de encontrar el tono para desarrollar el relato.

A saber, le pueden más las formas que el fondo en un guión no siempre afortunado, por decirlo de manera suave… O hace demasiadas elipsis cuando debería desarrollar los antecedentes de un romance prohibido por unas estrictas normas teocráticas o, por el contrario, se demora en rituales y ceremonias de las que la cinematografía europea y, sobre todo, la norteamericana ha abusado hasta la extenuación.

Más obvia y lineal de lo que debería, más superficial y efectista que dotada de carga de profundidad, apenas si – desde el punto de vista de quien esto firma – se salvan algunos diálogos, escenas y situaciones. Porque se dispersa demasiado en un relato que pedía a gritos un tratamiento intenso e intimista. Porque al final salva lo insalvable y al insalvable que, sabiendo como sabía, condenó a su cónyuge a una vida y a una relación radicalmente alienantes, pero… le concede una libertad tramposa.

Las actrices, las dos Rachel, están muy bien. Sobre todo, la McAdams, quien sabe retratar con sensibilidad y desgarro su opresión como mujer y lesbiana en tal entorno fundamentalista . Pero el erotismo entre ellas que describe Lelio es mecanicista y carece de sutileza y sensualidad.

Escrito queda. En cualquier caso, debe ser vista.