‘En cartelera’: Activismo y conquistas

Destacamos cinco películas entre la oferta de estreno de mañana, viernes, 19 de enero. A saber, y las comentaremos por este orden, dos francesas – que lamentablemente, solo podrán verse dobladas – una mexicana, una argentina y una estadounidense, que se proyectará también en su versión original subtitulada.

La primera es ‘120 pulsaciones por minuto’, de Robin Campillo. Describe la lucha de jóvenes activistas para sensibilizar sobre el SIDA en el París de los años 90. Aclamada por la crítica, precedida por numerosos reconocimientos como el Gran Premio del Jurado en Cannes y candidata por Francia al Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa, su visión es ineludible. Además, como se comentó en una entrada anterior, si finalmente una de las elegidas para debatir en nuestra próxima tertulia del miércoles, 7 de febrero, ‘Llámame por tu nombre’, de Luca Guadagnino no se estrena el día 26 de este mes, la comentaremos en su lugar. VÉANLA CUANTO ANTES.

La segunda es ‘El joven Karl Marx’, de Raoul Peck. Narra el encuentro, en el París de 1884, entre Marx y Engels, con todas las consecuencias teóricas, ideológicas y políticas a las que dio lugar. Contraste de pareceres, pero no hay que obviarla.

La tercera es ‘Me estás matando, Susana’, de Roberto Sneider. Entre la comedia, el drama y el romance da cuenta de la crisis de una pareja y de la reacción del marido abandonado, que la sigue a Estados Unidos. División de opiniones, pero hay que darle una oportunidad.

La cuarta es ‘Zama’, de Lucrecia Martel. Drama histórico sobre un personaje real, Don Diego de Zama, oficial español del siglo XVIII, mientras espera en Asunción su transferencia a Buenos Aires que nunca llega. Una película nada fácil, ni al uso, pero transgresora y fascinante que debe verse. Premio Especial del Jurado en el SEFF. Aquí tienen el enlace de la crítica del blog:

https://sevillacinefila.com/2017/11/06/seff-2017-seccion-oficial-zama-conquistas/

Y la quinta es la gran estrella de la semana, ‘Los archivos del Pentágono’. de Steven Spielberg. Un drama periodístico, basado en hechos reales y ambientado en los 70, sobre la publicación de documentos secretos por parte de dos importantes medios norteamericanos y las consecuencias derivadas de tal decisión. Sus críticas son excelentes y sus reconocimientos, numerosos. Con Meryl Streep y Tom Hanks. No hay que perdérsela bajo ningún concepto. Es una de las elegidas para debatir en nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. VÉANLA CUANTO ANTES.

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Tertulia de cine Luis Casal Pereyra: Recordatorio y algunas rectificaciones y matizaciones

Esta entrada es para recordaros que la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra tendrá lugar el miércoles, 7 de febrero, a las 19.30 horas, en nuestra sede habitual de La Casa del Libro en la sevillana calle Velázquez.

Debatiremos sobre tres películas del máximo interés y calidad. A saber:

‘Tres anuncios en las afueras’, de Martin McDonagh, ya en cartelera. HAY QUE VERLA CUANTO ANTES. Os dejo aquí el enlace de mi crítica en el blog:

https://sevillacinefila.com/2018/01/15/tres-anuncios-en-las-afueras-america-profunda/

‘Los archivos del Pentágono’, de Steven Spielberg. Se estrena este viernes próximo. HAY QUE VERLA CUANTO ANTES.

Y la tercera, la inicialmente prevista, era la italiana ‘Llámame por tu nombre’, de Luca Guadiagnino. Pero, pese a haber consultado varias entradas con su fecha de estreno el 26 de este mes, se estrena el 16 de febrero. ASÍ QUE LA DEJAREMOS PENDIENTE PARA MARZO.

En su lugar, veremos la francesa, precedida de numerosos reconocimientos y candidata al Oscar por su país, ‘120 pulsaciones por minuto’, de Robin Campillo, que entra también este próximo viernes. HAY QUE VERLA CUANTO ANTES.

El invitado, todo un lujo y un honor, será el crítico, guionista, escritor, dramaturgo y amigo, José Luis Ordóñez. Entre su extenso currículum, están las colaboraciones en reseñas cinematográficas, desde hace 10 años, en Canal Sur Radio. Pero también más ampliamente en publicaciones como Scifiworld, Aldaba o Solo Novela Negra, por citar solo tres. Un currículum extenso e importante, que incluye las novelas ‘Madera podrida con un clavo oxidado’, ‘Lo macabro del amor’ ‘237’ o ‘Manhattan desde el retrovisor’ y premios como el Sexto Continente de Relato Negro.

Así que ya lo saben. Tomen nota de este cambio y que disfruten con las películas.

‘Post scriptum:

A estas alturas, las informaciones sobre las fechas de estreno de ‘Call me by your name’ son contradictorias. En unas es el 26 de este mes y en otras, el 16 de febrero… En el primer caso, VEAN LAS DOS CUANTO ANTES -,’Call me by your name’ y ‘120 pulsaciones por minuto’ – Y DEBATIREMOS SOBRE LA QUE PREFIERAN. En el segundo, la dejaríamos para marzo.

Gracias y disculpas por este lío de fechas, del todo ajeno a la voluntad de quien esto firma.

‘Tres anuncios en las afueras’: América Profunda

Martin McDonagh – cosecha del 70, dramaturgo y realizador anglo-irlandés, muy conocido y galardonado por sus piezas teatrales, estrenadas en los mejores escenarios de su país y del mundo, siendo el más representado en Estados Unidos –  del que recordamos su  más que estimable film ‘Escondidos en Brujas’ ( ‘In Bruges’, 2008), presenta ahora esta su última propuesta.

Se trata de una producción estadounidense, de 112 minutos de metraje, cuyo guión también firma, fotografiada con mimo por Ben Davis y con una magnífica banda sonora, con hermosas piezas musicales, que subrayan los momentos álgidos del relato y no se hace sentir cuando no es necesaria, debida a Carter Burwell.

Viene precedida en su mayor parte de excelentes críticas y de reconocimientos tales como los Premios del Público en Toronto y en San Sebastián, 9 nominaciones a los BAFTA, 4 flamantes Globos de Oro, Mejor Película Drama, Guión, Actriz (Frances McDormand) y Actor de Reparto (Sam Rockwell), en su imparable carrera hacia los Oscar.

La historia remite a una mujer, que vive en una pequeña comunidad del Estado de Missouri, la América Profunda en su vertiente más rural, a la que pesa el archivo policial del caso de su hija adolescente, ferozmente violada y asesinada. Así que decide recordarlo y recordarla con esos tres anuncios a los que alude el título. Las consecuencias serán imprevisibles.

Estamos ante una película notable y singular, que mezcla con enorme talento el drama, la comedia negra, el thriller y el western. Estamos ante una película dotada de un magnífico guión, preciso y milimétrico. Estamos ante un relato tan divertido y corrosivo, como cruel y feroz. Estamos ante una historia que provoca tanto la carcajada como el sobresalto horrorizado, sin solución de continuidad, pero con un sentido de la medida y de la oportunidad realmente pasmoso.

Estamos ante una película en la que no sobra un solo plano. Estamos ante una película que arroja una mirada vitriólica sobre un modus vivendi en el que los abusos de poder, el racismo, el clasismo, el matonismo policial, la homofobia y el sexismo son la moneda corriente.

Ante una historia coral, bronca y oscura, de unos personajes  aparentemente primitivos en sus pulsiones más elementales, pero dotados de una enorme carga de profundidad. Unos protagonistas tan risibles, pese a sí mismos, como estremecedores. Unos personajes mimados por el realizador, quien les describe en toda la complejidad de su condición de sujetos cómplices y víctimas de un entorno asfixiante.

Estamos ante uno de los papeles femeninos, a no confundir con feministas, más intensos, fuertes y relevantes vistos últimamente en una cinematografía poco pródiga en ellos. Interpretada con excelencia por la eminente Frances McDormand, directa al Oscar, y a quien todos los reconocimientos le son debidos. Muy bien acompañada por un magnífico reparto – otro acierto más – en el que destacan Woody Harrelson, Lucas Hedges y un inmenso Sam Rockwell, directo al Oscar.

Estamos ante una de las tres películas elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 7 de febrero. Estamos ante una película que nadie, en su sano juicio, debería perderse.

Post scriptum:

La animalista que esto firma le agradece enormemente a Martin McDonagh que, pese a que su filme se desarrolla en el entorno rural y profundo ya citado, no la haya hecho sufrir con maltrato alguno, aunque fuera de ficción, a criaturas no humanas. Por el contrario, una de las escenas más tiernas – en las que el personaje central se desprende de su coraza – tiene a una de ellas como protagonista. GRACIAS.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Temporada 6 : Feliz Año Nuevo

La primera sesión de 2018 de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra resultó muy animada, intensa y participativa. Con un invitado, todo un lujo y un honor, como Juan Antonio Hidalgo, experto y amigo de la cosecha del 76, licenciado en Comunicación Audiovisual y crítico de cine desde hace 20 años en medios como El Correo de Andalucía, La Útil, La Voz de la Axarquía, Fila Siete y Palco de Sevilla… entre un largo etcétera.

Cinéfilo empedernido, ostenta el récord de películas vistas en el SEFF en casi todas las ediciones. Por si todo esto no fuera poco, dos novelas autoeditadas, una, ‘Los últimos cien días de Jindra Hertam’ publicada por Mclein y Parker, y varias recopilaciones de relatos, dan fe de su excelente registro como escritor.

Con dicho introductor, que analizó con solvencia el fondo y la forma de las tres películas a debatir, nada podía salir mal. Como así fue. Además, se generaron estimulantes debates en torno a ellas con visiones muy diversas, lúcidas y perspicaces.

De ‘Wonder Wheel’, de Woody Allen, se valoraron su extraordinaria fotografía, el tratamiento tan hermoso de la luz y del color del maestro Vittorio Storaro, un elemento dramático de primer orden. Su desesperanza, su nostalgia, su retrato de vidas frustradas, su clima, sus reminiscencias de Tennessee Williams, su reparto y sobre todo una enorme Kate Winslet muy superior a su personaje.

A la contra, el guión algo esquemático y torpe, el exceso de voz en off, la falta de humor, el trazo grueso de los mafiosos, el ser una obra menor en la filmografía de este clásico octogenario y el tratamiento misógino y tendencioso de su protagonista femenina.

‘Perfectos desconocidos’, de Álex de la Iglesia, contó con los favores generales. Se aplaudieron su magnífico casting de actores y actrices, su modernidad, su talento visual y el vigor con el que está filmada, pese a transcurrir en un único escenario, su carga crítica, su descripción de los secretos, deslealtades y mentiras, la vulnerabilidad al sentirnos expuestos, los móviles, las relaciones amistosas de perfectos desconocidos, la violencia machista, la homofobia sutil o evidente, las masculinidades soliviantadas por una revelación .. El final, con toques fantásticos, suscitó división de opiniones.

‘El sentido de un final’, de Ritesh Batra también interesó mucho. Se estimaron su historia, tan compleja como sutil, su narración en dos tiempos, pasado y presente, su tempo, su ritmo, su condición de película adulta para un público adulto. La crudeza de la historia aliada a un tratamiento sensible.

Su demoledora visión de un personaje masculino egoísta, desaprensivo, para el que el fin justifica los medios más ilícitos, acoso incluido y como es confrontado y reflejado por las fuertes, sabias, críticas, generosas y comprensivas mujeres de su entorno, que le ayudan a evolucionar y a crecer. Su descripción de las trampas de la memoria, de otras familias y formas de vida, de secretos ocultos. Su conclusión tan perturbadora, su magnífico plantel de actores y actrices de diferentes generaciones, su…

El miércoles, 7 de febrero, más. Con tres películas muy poderosas, precedidas de premios, reconocimientos y excelentes referencias. Dos de ellas, además, en la carrera hacia los Oscar. A saber:

‘Tres anuncios en las afueras’, de Martin McDonagh. Una mezcla de thriller, drama y comedia negra Premios del Público en Toronto y San Sebastián y seis Globos de Oro, Mejor Película Drama, Guión, Actriz, Frances McDormand y Actor de reparto, Sam Rockwell. Se estrena este viernes, 12 de enero. HAY QUE VERLA CUANTO ANTES.

‘Los archivos del Pentágono’, de Steven Spielberg. Un drama periodístico intenso, basado en hechos reales y ambientado en los años 70, cuando el New York Times y The Washington Post publicaron documentos clasificados como secretos por el Pentágono y la tormenta política que se desató. Protagonizan Meryl Streep y Tom Hanks. Se estrena el 19 de enero. HAY QUE VERLA CUANTO ANTES.

‘Call me by your name’ o ‘Llámame por tu nombre’, de Luca Guardiagnino. Ambientada en los 80, da cuenta de la atracción sexual y romántica que se desarrolla entre un adolescente y el ayudante de su padre en un verano especial. Se estrena el día 26 de enero. HAY QUE VERLA CUANTO ANTES.

Gracias a Casa del Libro Sevilla, a Rafael García, a Gema, a Juan Antonio Hidalgo por ser un invitado tan excelente, a Alejandro Reche Selas por estar siempre ahí y aportar tanto. Y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial por otra velada memorable. FELIZ 2018.

‘Molly’s game’: Las cartas sobre la mesa

Molly Bloom –  una ciudadana estadounidense, cuya cosecha se desconoce, que comenzó su andadura como esquiadora olímpica, tras un accidente y que, a punto de ingresar en la Facultad de Derecho con excelentes calificaciones, fue tentada por el mundo del juego donde “organizó durante una década las partidas de póker más exclusivas y clandestinas” – cruzó su camino con…

… Aaron Sorkin – un ciudadano estadounidense, de la cosecha del 61, escritor, productor y dramaturgo en cuyos créditos están ‘El Ala Oeste de la Casa Blanca’ y los guiones de ‘Money Ball’, ‘Steve Jobs’ o ‘La red social’, con un Oscar y dos Globos de Oro en su haber, entre un largo etcétera – y le convenció para que debutara en el cine adaptando su novela autobiográfica. El resultado es esta película, de 141 minutos, escrita por su realizador, con una excelente fotografía de Charlotte Bruus Christensen y una estupenda banda sonora de Daniel Pemberton. La preceden numerosos reconocimientos y nominaciones.

Sorkin ha declarado, por cierto, que no sabía nada sobre póker, ni sobre esquí olímpico, y que lo solventó en el rodaje consultando a la propia Bloom, vía correos electrónicos. Pues ya somos dos, porque quien esto firma no tiene la menor idea de dichos deporte y juego. Pero, como también ha comentado el director, no importa demasiado…

Y, en efecto, la historia tiene un arranque magnético que te pone en situación con una agilidad frenética, un ritmo espectacular, unos diálogos endiabladamente brillantes, marcas de la casa, y una protagonista arrebatadora, carismática y con un talento interpretativo fuera de lo común, Jessica Chastain, a la que secundan con solvencia y talento Idris Elba, sobre todo, él, Kevin Costner y Michael Cera, entre otros.

En cierto modo, tiene algo que ver -pese a sus temáticas y ambientes tan distintos – con ‘El caso Sloane’, de John Madden. Y no solo porque esta actriz eminente interprete en ambas el personaje central, sino porque en ellas son representadas mujeres poderosas,  a no confundir con feministas, que ocupan posiciones privilegiadas  en entornos nada escrupulosos en ética, ni en valores.

Mujeres perfeccionistas, insomnes y adictas al trabajo, enganchadas a determinadas sustancias, que acaban cuestionando sus modos de vida y hacer dinero, aunque sea por la vía de los hechos consumados, tomando decisiones en las que arriesgan su libertad personal, confrontándose a una justicia que solo atisba la punta del iceberg.

El juego, como los trenes, las bodas y los juicios entre otros asuntos y espacios, es muy resultón en el cine. Y a fe que este film no es ninguna excepción. Comercial, digno, no insulta nuestra inteligencia, sino que apela a ella, potente y vibrante y muy entretenido, pese a su largo metraje. Y sutil, pues podía haber hecho mucha sangre, si pone nombres a los actores ludópatas a quienes la protagonista real tanto protegió.

Pero, como alguna que otra ópera prima, resulta también excesivo y algo condescendiente y paternalista, nunca mejor dicho, en su tan explícito, aunque también curioso, final.

Hagan juego y véanla.

 

‘Wonder Wheel’: Una noria llamada Deseo…

Estamos ante un nuevo estreno del octogenario y todo un clásico cineasta neoyorquino, en clave de drama esta vez, que, para quien esto firma, resulta tan deslumbrante, sugerente y evocador en su aspecto formal como decepcionante en el tratamiento de la historia.

Una historia que tiene lugar en los años 50, en Coney Island, y que nos es narrada por uno de sus protagonistas, el salvavidas del parque de atracciones en cuyo entorno vive un matrimonio infeliz, al que se suma la hija del marido que, tras años sin hablarse con su progenitor, recurre a él, perseguida por los esbirros de un cónyuge mafioso. Estas personas se verán unidas por vínculos de amor, deseo, rivalidad , celos y violencia.

101 minutos de metraje. La bellísima fotografía, con toda su intensidad y matices, se debe a Vittorio Storaro. Las piezas musicales, tan hermosas y bien integradas en el relato, se deben a la selección del propio realizador, quien firma también su irregular y, desde el punto de vista de quien esto escribe, tendencioso guión.

En un escenario, pese a tener exteriores, y con una atmósfera densamente teatral – a no confundir con teatro filmado… – Woody Allen y su excelente equipo aciertan al transmitir la nostalgia, la amargura, la tristeza, la infelicidad de unas criaturas llenas de frustraciones y dañadas por la vida, con reminiscencias de las creadas por ese caballero sureño conocido como Tennessee Williams.

Pero… el esquematismo tendencioso y misógino, marca de la casa, con el que reviste a su protagonista, una enorme Kate Winslet – muy, muy, muy superior a su personaje, al que imprime una complejidad de la que carece sobre el papel – lastran y comprometen la credibilidad del conjunto.

En efecto, no se puede dotar de ternura y vulnerabilidad a un maltratador confeso – un excelente James Belushi – y cargar todas las tintas contra su víctima – en todos los sentidos posibles, “consentidora” y tirana,  sin matices apenas salvo en algunos mínimos momentos de deseo y autenticidad, e in crescendo hasta esa decisión final…  – aunque no se concrete más para evitar spoilers. No, Woody, no.

En todo caso, está claro que hay que verla. Además, es una de las elegidas para comentar- tiene un debate… – en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del próximo miércoles, 10 de enero, a las 19.30, en Casa del Libro de la calle Velázquez. La entrada es libre y les esperamos para coincidir o discrepar.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Temporada 6: Primer recordatorio.

Dentro de una semana, el próximo miércoles, 10 de enero, a las 19.30, en la cuarta planta de la sevillana Casa del Libro, en la calle Velázquez, tendremos la primera sesión de 2018 de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra.

Comentaremos sobre tres películas de las que hay mucho de lo que hablar. A saber:

‘Perfectos desconocidos’, de Álex de la Iglesia. Aquí el enlace a mi crítica en este blog: https://sevillacinefila.com/2017/12/03/perfectos-desconocidos-todo-que-ocultar/

‘El sentido de un final’, de Ritesh Batra.

https://sevillacinefila.com/2017/12/09/el-sentido-de-un-final-las-trampas-de-la-memoria/

Y ‘Wonder Wheel’, de Woody Allen:

https://sevillacinefila.com/2018/01/06/wonder-wheel-una-noria-llamada-deseo/

El invitado, un lujo y un honor, será el licenciado en Comunicación Audiovisual, crítico en diferentes medios desde hace 16 años, escritor con tres novelas y antologías de relatos en su haber y amigo, Juan Antonio Hidalgo.

Pues ya lo saben. La entrada es libre y promete muchísimo. Les esperamos y Feliz Año.

Las 17 del 2017. Y tercera parte…

Finalizamos esta selección con seis títulos más. A saber:

‘Dunkerque’, de Christopher Nolan. Hermosa, cruel, emotiva y deslumbrante revisitación de un episodio nada épico de la II Guerra Mundial.

https://sevillacinefila.com/2017/07/22/dunkerque-hasta-el-ultimo-hombre/

‘Su mejor historia’, de Lone Scherfig. Una mirada de mujer, sensible, emotiva, empoderada y feminista, sobre un rodaje en el que se ve envuelto precisamente uno de los barcos civiles que acudieron a evacuar a los soldados de Dunkerque. Cine dentro del cine en tiempos de guerra.

https://sevillacinefila.com/2017/07/23/su-mejor-historia-rodar-en-tiempos-de-guerra/

‘El caso Sloane’, de John Madden. Una atractiva combinación de drama, thriller político y película de juicios, disparando toda su artillería crítica sobre un microcosmos despiadado, con una protagonista magnética encarnada por la excelsa Jessica Chastain.

https://sevillacinefila.com/2017/05/21/el-caso-sloane-lobby-versus-lobby/

’50 primaveras’, de Blandine Lenoir. Otra mirada de mujer que transmite empatía, solidaridad y sororidad en todos sus planos, enfoque y tratamiento de la historia.

https://sevillacinefila.com/2017/07/31/50-primaveras-sororidad/

‘El otro lado de la esperanza’, de Aki Kaurismäki. Un tratamiento único y singular, marca de la casa, del racismo, de la crisis económica, de la lucha de clases y del drama de la inmigración.

https://sevillacinefila.com/2017/04/16/el-otro-lado-de-la-esperanza-el-factor-humano/

Y ‘Comanchería’, de David Mckenzie. Mezcla de thriller, western contemporáneo y cine independiente que arroja una mirada impía sobre un territorio comanche de la América Profunda, situado al oeste de Texas.

https://sevillacinefila.com/2017/01/06/comancheria-rangers-y-ladrones/

Como ya se ha comentado, una selección personal e intransferible en la que quien esto firma piensa que son todas las que están, aunque no estén todas las que son.

FELIZ 2018

‘The Disaster Artist’: ¿Todo vale…?

Ante esta propuesta, que glosa la obra de un director pésimo y un ser humano no especialmente interesante, ni ejemplar, a quien esto firma no deja de asombrarle  la capacidad de explotar sus detritus  que tiene el show business hollywoodense. Porque, en efecto, es capaz de convertir la basura fílmica en una pieza única bajo la coartada del malditismo de culto.

Así la pomposamente considerada “peor película de la historia del cine”, de cuyo bizarro rodaje da cuenta esta película, se ve consagrada como lo que no es. Se la inviste de una calidad y unos valores que no tiene. Una obra maldita es otra cosa. Contiene en sí misma el germen de la transgresión de fondo y forma, se adelanta a su tiempo. Haberlas, haylas. Pero fíjense que a estas no interesa darlas a conocer. Ni a sus responsables.

En cambio, a este disparate, a esta payasada filmada sin gracia, sin espíritu y sin alma por un James Franco que, en opinión de quien esto firma, parece estar más que nunca bajo los efectos de sustancias ilegales…  A este engendro se le homenajea sin pudor. Y a quien lo perpetró se le rinden honores inmerecidos, aunque no se le retrate ni con una pizca de humanidad sino, como mucho, con un postureo ocurrente.

Quien esto firma no ha leído la novela de Greg Sestero y Tom Bisell que sirve de punto de partida a un guión repetitivo y lineal, con pocos gags divertidos, de Scott Neustadter y Michael H. Weber. La fotografía eficientemente, captando el clima del rodaje, Brandon Trost. Y la banda sonora, que tampoco desentona sin ser nada del otro mundo, la firma Dave Porter. Algo más de 100 minutos de metraje. La interpreta el actor citado enfatizando y mimetizándose con el estrafalario personaje.

La preceden la Concha de Oro de San Sebastián e innumerables nominaciones y reconocimientos en su imparable carrera hacia los Oscar. También, salvo excepciones como la que están leyendo, espléndidas críticas.

Tomen nota, pues. La pelota, en sus tejados.

 

En cartelera: Artistas masculinos con y sin talento…

… Pero siempre, y evidentemente, del género masculino. Semana tras semana, la cartelera se puebla de títulos con un protagonismo absoluto, o casi, de los hombres, en los que las mujeres son un mero apéndice. Lo triste es que este estado de cosas se considere normal. En realidad, como nos pasa con los que se nos quedan inéditos, este hecho, tan misógino y sexista, supone un empobrecimiento y una limitación radicales de nuestra visión del mundo, del hecho artístico, de las historias, lenguajes y estilos narrativos y de la condición humana.

En este viernes que le queda a diciembre, la nueva oferta de películas de estreno sigue dicha tónica. Con una excepción. Se comentarán las más interesantes, sobre el papel, que pueden verse, además, en versión original subtitulada. A saber, y por este orden, una británica, una alemana y dos norteamericanas.

La primera es ‘Final portrait’, o ‘El arte de la amistad’, en versión española. Dirigida por el actor Stanley Tucci, narra un episodio real, fechado en 1964, de la vida del pintor y escultor suizo Alberto Giacometti y la larga y complicada, por sus dificultades de concentración, ejecución del retrato que le hizo al crítico y escritor estadounidense James Lord, que luego se convirtió en su cuadro más celebrado. Contraste de pareceres, pero hay que verla.

La segunda es ‘Olvídate de Nick’, de la prestigiosa Margarethe von Trotta. Dos ex esposas, radicalmente distintas, de un don juan y la propiedad de un ático neoyorquino en litigio. Un relato, entre la comedia y el drama ligero, de empoderamiento y solidaridad entre mujeres que ha obtenido reseñas dispares, pero con matices positivos y que no hay que perderse.

La tercera es ‘El gran showman’, de Michael Gracey. Otro biopic, entre el drama y el musical, sobre un empresario circense del siglo XIX. División de opiniones, pero resaltando su espectacular factura y apabullante espectacularidad y la esforzada composición de Hugh Jackman. A ver qué tal tratan a los animales… pero es norma de obligado cumplimiento el constatarlo.

Y la cuarta es la estrella de la función, ‘The Disaster Artist’, dirigida e interpretada por el actor James Franco. Basada asimismo en hechos reales, y en la novela de Greg Sestero, sobre la producción de una de las consideradas peores películas de la historia del cine, ‘The Room’ (2003), de Tommy Wiseau. Precedida de numerosos premios y nominaciones, Concha de Oro en San Sebastián y de excelentes críticas con algunas excepciones. No hay que dejarla escapar.