Algunas miradas de mujer en el SEFF 2020. Revoluciones Permanentes, ‘Tal día hizo un año’: Calma chicha

¡¡¡Qué Festival tan raro, tan presente y tan ajeno, le ha tocado vivir a esta firmante en esta edición en la que el maldito virus maldito es el gran protagonista; qué Festival tan insólito, tan inesperado, seguido desde su propia casa, a través de una plataforma- bendita sea – sin pantallas grandes, ni colas, sin Sección Oficial, ni EFA, ni Panorama Andaluz…, con ausencias irreversibles y sin la intensa inmersión en sus propuestas que le resultaba tan agotadora como estimulante!!!

Mucho más descansado eso sí. Pudiendo tomar notas, parar, volver hacia atrás, revisar, estar más atenta a los visionados, elegir los horarios cómodamente pero… no es lo mismo.

Volviendo al tema de esta entrada, hacer constar que la película que nos ocupa es una coproducción entre Alemania, España y Suiza, fechada este año y de 71 minutos de metraje. Que la escribe y la filma Salka Tiziana, cosecha del 92, nacida en Berlín y criada en Barcelona, de la que es su ópera prima. Que la fotografía con excelencia Tom Otte y que su banda sonora experimental, que apenas si se deja oír, se debe a Plastiq.

Que su reparto no es profesional – aunque sí muy convincente: Pilar del Pino, Amalia Amián del Pino, Jon y Ole Bader – salvo en lo que respecta a Melanie Straub. Que su historia – que le debe mucho a los recuerdos infantiles de su realizadora – sigue a una mujer alemana que viaja con sus hijos gemelos de nueve años hasta Sierra Morena, donde esperan encontrar al marido y padre. Pero el vuelo de éste se retrasa y han de quedarse con las suegra y cuñada, abuela y tía, que viven juntas, con las que les tocará compartir un verano insólito.

Que tiene una mezcla de formatos, incluyendo el digital. Que tiene una mirada casi documental, en el que las personas, incluso los protagonistas, aunque en menor medida, son casi un apéndice del paisaje. Que la calma chicha de un inclemente estío con las chicharras de fondo, ciclistas despistados, vacas pastando, perros ladrando, excursionistas en barca por un embalse, el agua que escasea, maniobras de tiro cercanas… esperando a un ausente que no se materializa está rodada de una manera en la que lo esencial queda casi siempre fuera de campo.

Que nada es convencional en ella, aunque la puesta en escena sí nos resulte familiar, con esos planos fijos y esquinados o amplios y majestuosos. Que apenas si tiene diálogos porque, entre otras cosas, los personajes centrales no comparten idioma.

Que nos permite ver la frescura, la energía y la vitalidad de los niños frente a la timidez y el desapego de las tres adultas. Que el paso del tiempo, las horas del día, los cambios de luz y la situación tan peculiar de ese grupo humano unidos por lazos de sangre y parentesco, extraño en todo lo demás, con el único vínculo de quien no está son observados de una manera tan distante y minimalista como intensa. Que…

Déjense incomodar y llevar por ella, dejen que les rompa los esquemas narrativos y el tratamiento de fondo y forma que tengan en su adn cinéfilo y véanla.

Algunas miradas de mujer en el SEFF 2020. Instrucciones para un mundo en llamas, ‘Chaos’: Exilios

Quien esto firma estaba acreditada por este blog, del que es titular, en esta edición tan distópica del Festival de Sevilla. Pero una circunstancia tan importante como imprevista, le ha impedido asistir por primera vez en más de dos décadas de seguimiento del Certamen. Aunque no el haber publicado ya seis entradas de recomendaciones de las distintas Secciones, especialmente centradas en las miradas de mujer de la programación, ni seguir algunas de sus propuestas más interesantes en casa a través de Filmin.

Dicha plataforma, cinéfila por excelencia, permite ver una treintena de las películas que se proyectarán este año. A saber: 11 de Las Nuevas Olas, 6 de Revoluciones Permanentes, 7 de Instrucciones para un mundo en llamas y una sesión especial de ‘El año del descubrimiento’, además las de La Ventana Cinéfila y Paisajes, estancias y rostros. Así que esta firmante se propone trasladarles sus impresiones críticas de algunos de estos títulos, muy especialmente los de las realizadoras.

Como es el caso de este documental ‘Chaos’, que se integra dentro de la Sección Instrucciones para un mundo en llamas y que fue proyectado en el SEFF por primera vez hace dos años dentro de Las Nuevas Olas No Ficción. Se trata de una coproducción entre Austria, Siria, Líbano y Qatar, fechada en 2018, de 95 minutos de metraje. Escrito, dirigido y fotografiado por Sara Fattahi, cineasta siria de la cosecha del 83, segundo de su filmografía. Ha conseguido importantes galardones en diversos Festivales como el Pardo de Oro de Locarno.

Sigue a tres mujeres desconocidas, y radicalmente diferentes, entre sí que comparten, sin embargo y sin saberlo, los miedos y traumas de un escenario bélico permanente, el de su ciudad, Damasco. Una, de edad madura, subsiste allí, encerrada en su apartamento que es, de hecho, un santuario a la memoria de su hijo, a la habitación del hijo, de 16 años, cobardemente asesinado, al que mantiene con vida cuidando su ropa, haciendo su cama, preservando su olor.

Otra huyó a Suecia y perdió también de forma violenta a un hermano, es víctima de un trastorno bipolar severo a causa del que estuvo hospitalizada varias veces por intentos de suicidio y eligió la pintura como un acto creativo y terapéutico. Y la tercera, que pretende escribir un libro diferente sobre los horrores de la guerra, pero sin que la contienda intervenga directamente, terminó en Viena con un futuro incierto.

“No hay letreros que te dirijan por su geografía abstracta” exclama una de ellas refiriéndose a su ciudad de acogida. Y, de alguna manera, tal cosa ocurre también con este relato fílmico tan sugerente como, por algunos conceptos, insatisfactorio. Su puesta en escena es tan transgresora e incitante como artificiosa. Arriesgada, porque huye de cualquier cliché, pero distante, impide empatizar con sus personajes, excepto quizás con el de la pintora en el que más se centra.

Está habitada por la desolación, el duelo, las soledades no elegidas y los desencuentros con un país propio que se ha vuelto tan hostil y con dos países extraños en los que no se integran,”Suecia es un arma de doble filo, o te ahogas o te ahogas en tus recuerdos”.

Está habitada por el exilio , “soy una persona muerta que deambula en terreno desconocido, superflua en las ciudades doradas y en la tierra verde”. Por varios exilios: de la familia, de los afectos, de la cultura propia, del paisaje, de la memoria, “Nos quitaron nuestra memoria, la guerra se la llevó”.

Está habitada por planos fijos con profundidad de campo, por largos silencios, por sonidos ambientales, por primeros planos de una cara, de un perfil, de unas extremidades… Por diálogos en los que el-la interlocutor-a nunca nos es mostrad@. Por interiores, sobre todo domésticos, salvo un museo. Por fundidos en negro, por planos desenfocados. Por no lugares o espacios inquietantes como el interior de una resonancia que va en paralelo al túnel que atraviesa el metro. O el de una habitación convencional a otra diferente. O al off de los bombardeos en solo una ocasión. O…

Pese a las carencias reseñadas, y por los valores que la hacen notable, aunque, o precisamente por, su visión haga tambalearse sus zonas de confort, no dejen de verla.

Algunas miradas de mujer en el SEFF 2020. Foco Cecilia Mangini: Retrato de una cineasta

Esta fotógrafa y cineasta italiana – de 93 espléndidos y lúcidos años, singular y revolucionaria, Medalla del Presidente de la República “por su contribución a documentar el país para las próximas generaciones”, en quien el Festival ha puesto merecidamente su foco – ha dicho de sí misma y de su trabajo en dos excelentes entrevistas, cuyos extractos publicamos por separado o unidos por temas o respuestas similares, concedidas respectivamente a Imma Sanchís para La Vanguardia el 7 de junio de 2011 y a Santiago Alonso para la revista de cine Insertos, en el verano de 2018, lo siguiente:

“Sigo creyendo en la revolución. Marx decía que la revolución era como un topo. Es necesario esperar, el viejo topo acabará saliendo a la superficie… La verdadera revolución sucederá cuando la palabra poder ya no exista, cuando para la gente sea algo del pasado”

“No he sido libre. Las mujeres de mi generación éramos excluidas de casi todo. Tenias que combatir para ser tú misma. Yo lo hice comportándome como un hombre… llevaba pantalones, fumaba, dejé de maquillarme, hablaba de política, leía y comentaba el periódico, hacía fotografías…¡¡¡en la calle!!! y me convertí en fotógrafa. Empecé a ser hombre con 24 años cuando me fui a Roma para trabajar en el cine… Me había traicionado a mí misma, pero debía mantenerme firme si quería hacer lo que he hecho.”

“Trabajaba entre hombres, demostré que era buena y se portaban bien conmigo, era como su hermano. Yo no afirmaba ningún tipo de poder, sólo quería participar en la vida que tenían los hombres, no ser excluida. Así conseguí algo insólito, hacer cine en los años cincuenta en Italia. Soy muy afortunada, pero ha sido difícil”

“Si sofocas tu creatividad, te ahogas a ti misma. Pero si te dejas conducir por ella, te realizas… La vida me condujo hacia el documental social. Me arriesgué y tuve suerte… Mis documentales eran libertarios, mostraban las diferencias sociales. El primero fue prohibido por el gobierno clerical y conservador. Esa fue una buena medalla”.

“Mi interés por lo marginal surgió cuando pasábamos los veranos en la Apulia, la paupérrima tierra de mi padre: niños sin zapatos, mujeres siempre vestidas de negro porque la muerte era una constante en sus vidas, hombres que con 50 años estaban doblados en dos a costa de arar sin comer…”

“En Italia, las mujeres meridionales vivían casi en nivel de esclavitud. No declarada, pero sí a efectos prácticos. Pero tampoco en el resto del país les iba mejor. La gran revolución surgió cuando se les abrió la universidad, que antes se les había negado. Y algunos trabajos. El momento más importante fue cuando pudieron ser juezas, pero se necesitó mucho tiempo, mucho, mucho”

“Cuando decidieron instalar en el sur las grandes fábricas, tuve una reacción de alegría. Porque por fin llegaba la industria y eso significaba la creación de una clase obrera. Los obreros tienen una conciencia increíble… y sus hijos han acabado yendo a la universidad. Aunque estas fábricas eran pocas para la demanda del trabajo cualificado y además contaminaban… La contaminación trajo un desastre ecológico tremendo”

Todo ello lo registra con las clarividencia, fuerza e intensidad que la habitan. Con una vocación tan antropológica como transgresora, activista y comprometida, en 15 cortometrajes y un mediometraje inacabado, de visión obligada, que el Certamen oferta en este su tributo a una cineasta intrépida y excepcional que se codeó con los grandes nombres (hombres) del cine de su país, Pasolini entre ellos, siendo grande entre los grandes.

Véanlos. Conózcanla.

Algunas miradas de mujer en el SEFF 2020: Historias Extraordinarias. Selección Oficial Special Screen

La página GATRÓPOLIS describe así esta Sección que nos ocupa: “El Festival sigue incorporando novedades a su programación. En esta edición, propone una nueva Sección a concurso. Son títulos que se ven en España por primera vez y que apuestan por un tipo de cine cercano, abierto y directo, protagonizado por reconocidos intérpretes, que suma a la calidad cinematográfica la vocación de llegar a un amplio número de espectadores, en muchas ocasiones con el aval de premios internacionales”

Pues bien, de catorce de estas Historias Extraordinarias, cinco están realizadas por mujeres. Son, a saber:

‘A perfectly normal family’, de Malou Reymann, quien escribe también su guion junto a Maren Louise Käehne y Rune Schjott. Dinamarca, 2020. 93 minutos de metraje. La perfectamente normal familia de Emma da un vuelco cuando el padre decide convertirse en una mujer. Ambos tendrán que afrontar un proceso para mantener sus vínculos y status quo, al tiempo que aceptan los cambios.

Se ha escrito sobre ella, según los extractos de críticas de expert@s y medios recogidos en FilmAffinity: “Una historia sencilla y bastante emotiva”, Marta Balaga, Cineuropa; “Sensible y accesible… no sensacionaliza el proceso del padre para convertirse en mujer”, Jay Weissberg, Variety; “Una historia con credibilidad emocional”, Wendy Ide, Screendaily. Pues habrá que verla.

‘Make up’, Claire Oakley, Reino Unido, 2019. 86 minutos de metraje. Un thriller que narra la obsesión de una mujer, que vive en un remoto parque de caravanas de Cornwall, cuando sospecha que su novio la está engañando.

Se ha escrito sobre ella, según los extractos de críticas de expert@s y medios recogidos en FilmAffinity : “Aunque inicialmente muy convincente… su enigmática primera mitad dura más de lo debido… Sin embargo, sigue siendo un debut fascinante e ingenioso” Elena Lazic, Cineuropa; “La directora coge la plantilla del realismo británico de autor y la remata con algunas emociones fuertes, como si Ken Loach colaborase con Brian de Palma o Nicolas Roeg”, Peter Bradshaw, The Guardian; “Crea una atmósfera tangible… es de todo menos cosmética. Se mete debajo de la piel” Ian Freer, Empire. Está claro que no hay que perdérsela.

‘My favorite war’, Ilze Bukovska-Jacobsen, quien también escribe su guion. Coproducción entre Noruega y Letonia, 2020. 77 minutos de metraje. Mejor Película en el Festival de Annecy. Narra, en clave de animación, la historia personal de su directora mientras creció durante la Guerra Fría en Lituania, perteneciente entonces a la URSS.

Se ha escrito sobre ella, según los extractos de expert@s y medios recogidos en FilmAffinity: “Una compleja y empática exploración de la memoria”, Ernesto Díez Martínez, Letras Libres: “Compleja y llena de matices. Una muestra perfecta de cómo una historia profundamente personal puede convertirse, de repente, en algo muy inclusivo”, Marta Balaga, Cineuropa. No se la pierdan.

‘The man who sold his skin’, Kaouther Ben Hania, quien también escribe su guion. Coproducción entre Túnez, Francia, Bélgica, Alemania y Suecia, 2020. 90 minutos de metraje. Sigue a un joven libanés quien, huyendo de la guerra y con el objetivo de viajar a Europa para reunirse con su amada, acepta que un prestigioso artista le tatúe la espalda. Convertido su cuerpo en obra de arte, estará, paradójicamente, más lejos que nunca de la ansiada libertad.

Se ha escrito sobre ella, según los extractos de expert@s y medios recogidos en FilmAffinity: “Un trabajo muy interesante de un talento a seguir”, Boyd van Hoeij, The Hollywood Reporter; “Sátira mordaz del mundo del arte. Nunca se queda corta de momentos memorables”, Sarah Ward, Screendaily: “Una fábula sobre la libertad valiente, cautivadora y edificante. Justa reflexión de las conflictivas y paradójicas problemáticas de un sistema en el que todo tiene un precio”. Fabien Lemercier, Cineuropa. De visión obligada.

Y ‘Wildfire’, de Cathy Brady, quien también escribe su guion. Coproducción entre Reino Unido e Irlanda, 2020. 85 minutos de metraje. Sigue a dos hermanas que crecieron en la conflictiva frontera de Irlanda. El regreso de una de ellas al hogar, tras varios años fuera, potencia su relación y el que decidan investigar el pasado materno desenterrando así secretos y resentimientos que amenazan con sobrepasarlas.

Se ha escrito sobre ella, según los extractos de expert@s y medios recogidos en FilmAffinity: “Compleja y repleta de matices… Un talento muy a tener en cuenta”, Wendy Ide, Screendaily; “Un drama doméstico poderoso y un retrato ardiente de mujeres enérgicas”, Ryan Lattanzio, IndieWire; “Visualmente impresionante y cargada de atmósfera. Un talento intenso y eléctrico”, Leslie Felperin, The Hollywood Reporter. Ya están tardando en comprar las entradas…

Escrito queda. VÉANLAS.

Algunas miradas de mujer en el SEFF 2020: Revoluciones Permanentes

Revoluciones Permanentes ha sido descrita en la web del SEFF del pasado año como “la Sección más joven del Festival, la que representa el futuro del cine, la que ofrece las propuestas más radicales y valientes, la que va en busca de todos los tipos de cine que todavía están por ser creados, un cine que persigue la sorpresa y la excitación.

También como “Un cine valiente que está siendo inventado a día de hoy y que apuesta por la innovación para profundizar en temas como la familia, las necesidades afectivas, la historia o las consecuencias del progreso”

Puestas así las cosas, con tal declaración de intenciones, de las ocho películas que se ofertan en ella en esta edición, tan solo hay dos realizadas por mujeres. Y eso que se supone que somos el futuro de la humanidad…

La primera es ‘Tal día hizo un año’, coproducción entre Alemania, España y Suiza, de 71 minutos de metraje, escrita y dirigida por Salka Tiziana, nacida en Berlín y criada en Barcelona, de la que es su ópera prima. Su historia sigue a una mujer, con dos gemelas de nueve años, que – desde su Alemania natal – viajan a Sierra Morena para visitar al padre de las menores. Pero el vuelo de éste se retrasa y las reciben la madre y la hermana del hombre, que viven juntas. Con la energía que imprimen las niñas, todas intentarán comunicarse salvando las barreras del idioma.

Desde la imprescindible página FilmAffinity extraemos este fragmento de la crítica que le hizo Carlota Mosegui en la no menos relevante Cineuropa: “Un drama familiar conmovedor sobre tres mujeres y dos niñas que aprenden a convivir entre ellas mientras el paisaje que cohabitan les altera emocionalmente”. Más que sugerente. Para no perdérsela.

Y la segunda es ‘Time of moulting’, de Sabrina Mertens, quien también escribe su guion. Alemania. 80 minutos de metraje. Un drama familiar en el que una joven brillante está recluida en un cerrado microcosmos familiar, sin apenas contacto con el exterior, en estrecha simbiosis con su madre quien se queda en la cama casi todo el día. Mientras que el progenitor apenas muestra interés más que en las comidas.

La misma Carlota Mosegui nos la describe, en un extracto de su crítica en Cineuropa, publicado igualmente en FilmAffinity, en estos términos: “Un extraordinario film psicoanalítico sobre la representación y repetición de un trauma de generación en generación” Lo que queda claro es que su visión es obligada.

Pues ya lo saben. Dos de dos y a cual mejor.

Algunas miradas de mujer en el SEFF 2020: Las Nuevas Olas

Cinco propuestas de realizadoras, de entre 13 títulos, en otra muy querida y emblemática Sección del Festival de Sevilla, Las Nuevas Olas. Sección en la que – según definición del propio Certamen – pueden combinarse tanto la renovación de géneros clásicos, como retornos a las raíces, como la ruptura de las fronteras europeas o como nuevas miradas frente a otras ya prestigiosas y consolidadas…

Pero estas cinco son las que nos ocupan. No siempre resulta fácil encontrar reseñas independientes, pero aquí están:

La primera es ‘Fucking with nobody’, de Hannaleena Hauru, quien también escribe su guion junto a Lasse Poser. Finlandia, 103 minutos de metraje. Entre la comedia, el romance, la informática y el mundo virtual, sigue a una actriz que, al quedarse sin trabajo, decide rodar un romance con un amigo gay, a través de Instagram, de lo que resulta un film dentro de un film que, a su vez contiene otro…

Han escrito sobre ella: “Un testimonio directo y participativo que no se limita solo a cuestionar un medio artístico y cultural” MVmovies. it. Habrá que comprobarlo…

‘Ghosts’, de Azra Deniz Okyay, Turquía, 90 minutos de metraje. Se trata de una mirada a la transformación urbana de Estambul a través de cuatro personajes y en el transcurso de un día.

Han escrito sobre ella, dos extractos de críticas publicadas en FilmAffinity: “Un debut excelente. Además de su habilidad técnica, su debut tiene entusiasmo y fuerza narrativa” David Kratz, Cineuropa; “Impresionante primera película… amplía nuestra visión en temas universales como la intolerancia, el desarraigo y el ascenso de la derecha” Nikki Baughan, Screendaily. Resulta evidente que no hay que perdérsela.

‘Naked animals’, de Melanie Waelde, quien también escribe su guión. Alemania, 83 minutos de metraje. Sigue a cinco jóvenes que, proveniente de diversas provincias y sin interferencias familiares, deciden aprovechar el curso que les queda para estar junt@s, experimentando con el sexo, el amor, las drogas, explorar el mundo, conocerse…

Han escrito sobre ella, extractos de críticas publicadas en FilmAffinity: “Rehúsa inteligentemente ir al territorio de ‘Kids’ y sensacionalizar a sus vulnerables personajes… Pero, a pesar de toda su ternura, la película no es muy original” Marta Balaga, Cineuropa; “Son mejores sus carismáticas y contradictorias caracterizaciones que su trama… Puede resultar frustrante, incluso siendo tan breve. Pero las actuaciones tienen una autenticidad íntima e improvisada” Jessica Kiang, Variety. Desde luego, hay que darle una oportunidad pese a las carencias señaladas en estas dos reseñas.

‘P’atrás ni p’a tomar impulso’, de Lupe Pérez García, España, 76 minutos de metraje. Una película que “muestra la intensidad del proceso creativo del baile flamenco a través de una bailaora, la cordobesa Carmen Mesa, que atraviesa el océano para desembarcar en Buenos Aires en su camino hacia los Andes. Aunque una vida amorosa complicada y el bagaje familiar y de amistades dejado atrás no le pondrán fácil cumplir su sueño… pero su inquebrantable persistencia la llevarán a descubrir la esencia de su vida y su mayor fortaleza” Esto escribe sobre ella El Blog del Cine Español. Es evidente que no hay que perdérsela.

Y ‘Walden’, de Bojena Horackova, quien también escribe su guion. Coproducción entre Francia y Lituania, de 105 minutos de metraje. En ella se nos narra la vuelta a Vilnius de la protagonista, tras 25 años de exilio en París. Quiere, entre otras cosas, buscar un lago al que su primer amor llamaba Walden. Ha sido descrita como, extractos de FilmAffinity, “una crónica elegíaca de la juventud lituana antes de la caída del bloque comunista” y como “interesante y naturalista, filmada en un tono muy sutil, aunque la ambigüedad de los protagonistas nos mantiene a cierta distancia de lo que sucede” Jay Weissberg, Variety. Desde luego, merece una oportunidad.

Pues ya lo saben. Escrito queda.

Algunas miradas de mujer en el SEFF 2020: Sección Oficial

En la Oficial a concurso de este año distópico del virus, la Sección por excelencia de este y cualquier otro Certamen, no abundan las miradas de mujeres. De hecho, de entre las 17 películas que la componen, solo cinco están realizadas por ellas, dos en solitario y tres en régimen de codirección.

A ‘Gagarine’, de Fanny Lyotard y Jérémy Troullh, ya se la reseñó en una entrada anterior cuyo enlace es:

https://sevillacinefila.com/2020/19/11/avances-criticos-de-la-programacion-del-seff-2020-cinco-confirmadas-de-la-seccion-oficial/

Se reitera que sus referencias se extractan de páginas independientes a la web del Festival. Como, en este caso, Cineuropa, FilmAffinity o El Antepenúltimo Mohicano. Así que son, a saber:

‘Karen’, de María Pérez Sanz, cuyo guion escribe también junto a Juan Carlos Egea. España. 65 minutos de metraje. Su estreno mundial será aquí, luego no hay referencias. Pero su responsable ya obtuvo el Gran Premio del Jurado en el JamesonNotodofilmfest por su ópera prima ‘Ejercicio 2: Ficción’, lo cual es toda una garantía.

Se la ha descrito como “un retrato íntimo y desmitificador de los últimos años de la escritora danesa Karen Blixen (“Memorias de África”) en Kenia, junto a su fiel sirviente y amigo somalí Farah Aden. Protagoniza y firma la banda sonora la cantautora Christina Rosenvinge. Promete mucho…

‘¿Quo vadis Aida?’, escrita y dirigida por Jasmila Zbanic. Coproducción entre Bosnia y Herzegovina, Austria, Rumanía, Alemania y Polonia de 104 minutos de metraje. Sigue a una traductora de la ONU en Srebrenica que, en julio de 1995, cuando el ejército serbio ocupa el pueblo, su familia pide ser trasladada a un campo de refugiados y ella, que como participante en las negociaciones tiene información privilegiada, se pregunta qué deberá hacer al respecto.

Se ha escrito sobre ella, extractos de críticas de diversos medios recogidas en FilmAffinity: “Retrata la guerra de los Balcanes sin complejos y eso duele… Sí es ruda, maniquea y hasta evidente, pero es ahí en su desacomplejada ira y en su honestidad brutal donde se hace grande” Luis Martínez, El Mundo; “Tensa y fascinante. Apenas si te da tiempo a recobrar el aliento. Absorbente e increíblemente interesante” Marta Balaga, Cineuropa.

Está claro que no hay que perdérsela.

‘Nunca volverá a nevar’, de Malgorzata Szumowska y Michal Englert, quienes también escriben su guion. Coproducción entre Polonia y Alemania, de 115 minutos de metraje. Seleccionada como la candidata polaca a los Oscar. Sobre un misterioso masajista que entra en las vidas de unas personas tan ricas como tristes y parece tener un don para sanarles y cambiar sus existencias.

Se ha escrito sobre ella, extractos de críticas recogidas igualmente en FilmAffinity: “Contiene metáforas tan sugerentes y provocadoras como arbitrarias. Junto a hallazgos visuales incuestionables, acumula ideas, sugerencias, parodias y ocurrencias más allá de lo pudoroso” Luis Martínez, El Mundo; “… Compleja, emocionalmente forzada, qué cuento de hadas más gris, extraño y deslumbrante”, Marta Balaga, Cineuropa; “Intrigante y elusiva… ofrece una experiencia hipnótica” Fernanda Solórzano, Letras Libres.

Pues habrá que verla.

Y ‘DAU, Natasha’, de Jekaterina Oertel e Ilya Khrzhanovskiy. Coproducción entre Rusia, Reino Unido, Alemania, Ucrania, Francia y Suecia, de 146 minutos de metraje. Oso de Plata en Berlín. Natasha trabaja en la cantina de un instituto de investigación soviético secreto. Bebe mucho, le gusta hablar de amor y se embarca en una aventura, lo que provocará que intervenga la seguridad del Estado.

Se ha escrito sobre ella, extractos de FilmAffinity y El Antepenúltimo Mohicano: “Uno de los proyectos más fascinantes que ha visto el cine reciente”, Luis Martínez, El Mundo; “Un fascinante proyecto de arte multimedia, que fracasa al llevarse a la pantalla”, Stephen Dalton, The Hollywood Reporter; “Un estudio de la opresión soviética exquisitamente siniestro”, Jonathan Romney, Screendaily. “Un ejercicio creativo basado en el control total, pero que se hace expresivo en cuanto lo pierde”, Miguel Muñoz Garnica, Revista EAM; “Rodada durante tres años sin guión, es una película episódica y de gran carga dramática, pero la mayor parte de lo narrado en ella se queda fuera de cámara” Kaleem Aftab, Cineuropa.

Tampoco hay que obviarla, está clarísimo.

‘Estado de alarma en serie (s). Episodio 25,’The sister’: (In)Feliz Año Nuevo

En la noche de un Halloween confinado, distópico y más aterrador que nunca, por la inquietante segunda ola del maldito virus maldito, una hermosa luna azul – llamada así por ser el segundo plenilunio de un mismo mes – preside el cielo y esta firmante se dispone a dar fe de su visión crítica de esta miniserie que ha estrenado hoy mismo HBO.

Se trata de una coproducción entre Reino Unido y Estados Unidos, fechada este mismo año, compuesta de cuatro capítulos de aproximadamente 45 minutos de duración. Creada, producida y escrita, adaptando su propia novela ‘Enterrada’, por Neil Cross, ha sido fotografiada con excelencia por Ben Wheeler y tiene una banda sonora, que subraya muy bien lo narrado, firmada por Ruth Barrett.

La dirige Niall MacCormick, contando con un equipo técnico-artístico prestigioso y con magníficos créditos en su haber, que sería muy largo enumerar, como l@s anteriormente citad@s. Y como el muy entregado y solvente reparto que encabezan Russell Tovey, Bertie Carvel y Amrita Acharya. Fuentes: CINEMAGAVIA y FilmAffinity.

Entre el thriller, el drama y la intriga, con elementos sobrenaturales, va narrándonos la historia – que transcurre fundamentalmente en los años 2010, 2013 y el presente – de un joven al que el azar puso en el peor sitio y en el peor momento de una Nochevieja que comenzó prometedora y se tornó en terrorífica, teniendo como cómplice a un oscuro estudioso de fenómenos paranormales.

Cuando ese hombre, una década después, vuelve a su vida para instarle a ocultar las huellas de una desaparecida, con cuya familia ha emparentado y que ignora su papel en este drama, sus más terribles pesadillas no habrán hecho más que empezar y los secretos y las mentiras sobre las que construyó sus afectos y estabilidad, amenazan con desmoronarse…

Una sinopsis un tanto abstracta para evitar hacer spoilers. Pero la trama, que cuenta con ritmo, atmósfera, clima y un guion coherentes, permite encajar las piezas temporales – que nos son dadas en pequeñas dosis – y ensamblar un conjunto en el que lo más obvio no es, exactamente, lo que parece.

En esta noche de Halloween de luna azul, quien esto firma les invita a no perdérsela. Porque es una intriga muy absorbente, compleja e inquietante, al par que sugerente en su deliberada ambigüedad moral, en la que pesan tanto los hechos como las motivaciones. En la que el miedo y la culpa, real o inducida, por efecto o por defecto, pueden conducir a una terrible espiral sin salida.

En la que las mentiras y lo oculto cuestionan las mejores intenciones. En la que el final es el principio. En la que el tormento es producto de decisiones equivocadas que dañan irreversiblemente a las personas más queridas. En la que la presencia del pasado es tangible en todos los rincones de un hogar. En la que la ausencia de responsabilidad tampoco es inocente. En la que no hacer lo correcto implica acercarse al abismo.

Para entenderlo, véanla. Es un consejo.

‘La voz humana’: Amor y poder

En 1930, el genial poeta, novelista, dramaturgo, pintor, crítico, diseñador y cineasta francés Jean Cocteau (1889-1963), escribió un monólogo dramático sobre una mujer rota quien – ante el abandono de su amante durante cinco años, que la deja para casarse con otra – se aferra al teléfono para hablarle puesto que es la única despedida que se le permite.

Lleva tres días encerrada en su casa, con las maletas de su amado preparadas, esperando en vano que el hombre vaya en persona a recogerlo y a llevarse a su perro, quien también gime por él. Pero el varón ni siquiera está a la altura de asumir un cara a cara con ella. La mujer, desbordada por el tormento de la pérdida, intentando heroicamente simular que es responsable de la situación, que está bien, que intentará retomar la normalidad, que… se precipita fatalmente hacia el más negro abismo.

Esto en cuanto a la obra original. Basándose muy libremente en ella, Pedro Almodóvar ha filmado – con una puesta en escena deslumbrante, estilizada, barroca y sumamente refinada, y con una soberbia utilización del espacio escénico y de los interiores vistos con toda su tramoya, desde los propios y hermosos títulos de crédito – una historia, esta historia, desde un punto de vista muy contemporáneo.

Desde la mirada, la voz, el desgarro y el dolor de su protagonista – una exquisita, eminente, Tilda Swinton – que asume todas las alienaciones, dependencias y servidumbres de una relación tan desigual de amor y poder, algo que lamentablemente sigue vigente, pero también desde su fuerza y su rabia liberadoras para escapar de tan fatal destino.

Asimismo nos revela a ese interlocutor ausente. A un hombre egoísta, cobarde, que hiere y que culpa de ello, insidiosamente, a su víctima. También violento – ella lo afirma así – e incapaz de llevarse a un compañero fiel que le espera, su perro, y de enfrentarse en persona a su compañera fiel que espera verlo, que merece en justicia ese último encuentro. Y este retrato es no por sutil, menos demoledor.

Quien esto firma, y perdonen la autocita porque viene al caso, escribió en su reseña de ‘Dolor y gloria’, que pueden leer también en estas páginas. que tenía un contencioso con el director, como feminista y como animalista, por su insidioso tratamiento de la violación en algunos de sus filmes más conocidos y por la apología taurina de otros. Pero que en ese caso, como en este, era de justicia reconocer la calidad incontestable de su propuesta.

Coproducción entre España y Estados Unidos, fechada en este año, de30 minutos de metraje. Con una hermosísima y muy cuidada factura y dirección de arte en las que el artificio más suntuoso se alía con el drama más intenso. Con una fotografía de una belleza extrema del maestro José Luis Alcaine. Y una partitura, de la que se puede escribir otro tanto, debida al talento de Alberto Iglesias.

Un cortometraje excepcional. Háganse el regalo de no perdérselo.

Estado de alarma en serie (s). Episodio 24. ‘El visitante’, temporada 1: Sangre, dolor y lágrimas

Producción audiovisual estadounidense, fechada en este año, compuesta de 10 episodios de 55 minutos de metraje y estrenada el 12 de enero del corriente en HBO. Su creador es el referente del thriller dramático y escritor Richard Price – responsable de la magnífica, y reseñada en estas páginas, ‘The night of’ – cosecha del 49, que adapta aquí la novela homónima de Stephen King, cuyo título original es el mucho más ajustado ‘The outsider’, que hace referencia a quien está al margen de una comunidad, espacio, país, microcosmos o macrocosmos.

El mismo Price escribe los guiones, junto a Jesse Nickson-Lopez y al también novelista, clásico del género negro, Dennis Lehane, y los codirige junto a l@s conocidos cineastas Jason Bateman- que forma parte del reparto – Andrew Bernstein, Charlotte Brändström y Karyn Kusama.

Su excelente fotografía la firman Zak Mulligan y Rasmus Heise y su no menos inquietante banda sonora, Danny Bensi y Saunder Jurriaans. En su reparto coral, destacamos a sus más que solventes, y reconocid@s, protagonistas: Ben Mendelsohn, Cynthia Erivo, él y ella muy especialmente, el citado Jason Bateman, Bill Camp, Mare Winningham, Julianne Nicholson o Paddy Considine. Fuentes: FilmAffinity y Wikipedia.

Cuando un niño de 11 años es atrozmente asesinado en Cherokee City, Georgia, todas las pruebas y los testigos señalan a su entrenador Terry Maitland. El detective Ralph Anderson – un hombre torturado y en duelo por la pérdida de su único hijo – no duda en contravenir la ley y detenerle en medio de un partido, con todo el equipo y ante un público numeroso.

La mujer y las hijas del acusado experimentan tanto el rechazo de la comunidad como el acoso de la prensa. Entonces, llaman a un veterano abogado que demostrará, con videos e imágenes, la presencia de su cliente en un congreso en otra ciudad el día del crimen. Además, descubren que más asesinatos se suceden y le han precedido, con iguales contradicciones y ferocidad. Algo, alguien…, no encaja en tal puzzle y una investigadora muy particular, contratada por el letrado, les iluminará en el caso y abrirá sus mentes.

El resultado, contando con tal autor, tal historia y su adaptación por tan solvente equipo técnico-artístico comenzando por su creador, es notable y de visión obligada. Porque su narrativa es sobria, contenida y la recorren una atmósfera y un clima tan sutiles como inquietantes.

Porque el terror, el horror, el dolor, la sangre, los duelos, las lágrimas de víctimas, presuntos culpables y sus familias – como las de l@s investigadores-as – están ahí, pero nos son administradas con una mesura de fondo y de forma, de enfoque y de puesta en escena, infinitamente más perturbadoras y desasosegantes que si hubieran optado por la ampulosidad, los tics y subrayados del género y el efectismo de otras adaptaciones del escritor.

Porque nos son mostradas diversas acciones, situaciones o imágenes simultáneas o en flashbacks imperceptiblemente, para que seamos nosotr@s quienes encajemos las piezas del relato. Porque nos involucra con un@s personajes atormentados y dolientes, dotados de complejidad y hondura, que tratan de mantener la lucidez y la cordura mientras la tierra se estremece bajo sus pies y su raciocinio es cuestionado.

Porque nos enfrenta a lo paranormal, a lo fantástico, a ras de tierra integrándolo como un elemento más del thriller. Porque un cazador es el más odioso de la función. Porque una mujer hace posible que otra, justamente herida e indignada, acepte y asienta. Porque es otra mujer singular y extraordinaria, con una mente maravillosa y abismal, el puente entre dos mundos…

NO SE LA PIERDAN. Y tampoco los títulos de crédito, que dan ya el paso a la segunda temporada.