‘Verano 1993’: Mi vida sin tí

Carla Simon – Barcelona, cosecha del 86 – era una niña de seis años en el verano de 1993, el primero que pasó sin su madre, ya que su padre había muerto tres años antes, ambos de un virus devastador en esa década del siglo pasado. El primer verano de su nueva vida sin ella. El primer verano de su orfandad más absoluta.

El primer verano de un cambio radical de ambiente y entorno familiar; de la ciudad al campo; de una familia que la arropaba y mimaba, a otra que le imponía límites y le fomentaba la autonomía. El primer verano en el que no fue hija única, sino en el que tenía, al tiempo, una prima, una hermana pequeña y una rival en su nueva casa.

El primer verano en el que contempló  un mundo diferente, con ojos diferentes. El primer verano en el que tuvo que afrontar la convivencia con unas personas  tan próximas como extrañas. El primer verano en el que le faltó la incondicionalidad afectiva. El primer verano en el que comprobó que su herencia podía ser una maldición y que su sangre asustaba a otr@s.

El primer verano, lleno de ambivalencias emocionales, en el que debió enfrentarse a su propio lado oscuro. El primer verano de la culpa. El primer verano en el que compartir cuidados y atenciones. El primer verano de los celos. El primer verano de su nueva vida y del resto de su vida sin su madre. El primer verano en el que afrontó la pérdida y la muerte. El primer verano del duelo…

Todos estos retazos, momentos, emociones, relaciones y vivencias de una estación tan crucial para la niña que fue, nos es narrada por la realizadora en un tono tranquilo, sereno, sutil, elegante, complejo, emotivo y sensible, atento al diapasón sensitivo de la mirada de la protagonista, una prodigiosa Laia Artigas.

No tiene una narrativa convencional, sino que va capturando los instantes con unas sabiduría y madurez impropias en una debutante. Con una naturalidad desarmante. Y en ellos, paso a paso,  se teje la historia de Frida, sí, muy principalmente.

Pero también de una pareja, excelentes David Verdaguer y Bruna Cusí, unida y enfrentada ante la nueva situación familiar y por su forma de educar a las menores. Pero también de la benjamina, una arrebatadora Paula Robles, que quiere y admira a su prima-hermana, de la que, sin embargo, recibe más de un disgusto. Pero también del resto del grupo familiar, hij@s tod@s de su tiempo…

96 minutos de metraje. La escribe la propia Carla Simón, quien se la dedica a su progenitora. La excelente fotografía es de Santiago Racaj y la no menos notable banda sonora de Ernest Pipó. Mejor Ópera Prima y Gran Premio del Jurado en Berlín. Biznaga de Oro y Premio Feroz de la Crítica en Málaga, son algunos de sus múltiples reconocimientos.

La animalista que esto firma, solo tiene que reprocharle la terrible escena de la ficción del asesinato de una oveja que – aunque se lea en los títulos de crédito que ningún animal fue maltratado durante su rodaje – debió ser objeto de una elipsis o de un fuera de campo. Por lo demás, es una pequeña gran joya, una de las películas del verano y del año, que nadie, en su sano juicio, debería perderse.

SERÁ NORMA DE OBLIGADO CUMPLIMIENTO COMENTARLA EN LA PRÓXIMA SESIÓN DE NUESTRA TERTULIA DE CINE LUIS CASAL PEREYRA DEL MIÉRCOLES, 4 DE OCTUBRE.

 

‘En cartelera’: Niñas, adolescentes, mujeres…

Entre la nueva oferta de la cartelera de este viernes, contamos de nuevo con dos miradas de mujer y en ellas nos detendremos integrándolas entre las cinco películas a destacar. A saber,  y por este orden, una francesa, una japonesa, una estadounidense y dos españolas, pero una de ellas filmada en catalán. Así que cuatro podrán verse también en versión original subtitulada.

La primera es la comedia ‘Aurora’ de la realizadora Emilie Deleuze. Basada en la trilogía de novelas ‘El diario de Aurora’, de Marie Desplechin quien firma asimismo el guión junto a la propia directora y Laurent Guyot. Es un retrato de una adolescente sin edulcorantes, ni complacencias, que ha gustado bastante y debe verse.

La segunda es la de animación ‘En este rincón del mundo’, de Sunao Katabuchi. Sobre una joven pareja, residente en Hura (Hiroshima) durante la II Guerra Mundial y cuya vida nos es narrada desde la cotidianidad hasta el infierno, especialmente desde el punto de vista de la esposa. Elogios unánimes y no hay que obviarla.

La tercera es el drama ‘Un don excepcional’, de Marc Webb. Acerca de un hombre que debe luchar por la custodia de su sobrina, superdotada, tras la muerte de su hermana. Contrastes de pareceres, pero merece una oportunidad.

La cuarta es otra comedia ‘Despido procedente’, de Lucas Figueroa. La historia sigue a un directivo de una empresa de telecomunicaciones, que verá frustrada la semana más importante de su vida por la aparición de un excéntrico personaje. Protagonizan Imanol Arias, Darío Grandinetti y Hugo Silva y, en general, ha convencido. Luego hay que verla.

Atención a la quinta, la joya de la corona de esta semana, y muy probablemente una de las de este verano. Se trata del debut fílmico de otra mujer, Carla Simón, ‘Verano 1993’, con una historia autobiográfica sobre una niña de seis años que debe hacer frente al primer verano tras la muerte de su madre y adaptarse a su nuevo entorno y a su familia adoptiva. Entre los muchos reconocimientos que ha cosechado están los de Mejor Ópera Prima y Gran Premio del Jurado en Berlín y la Biznaga de Oro y Premio Feroz de la Crítica en Málaga.

Sus referencias son extraordinarias y su visión, obligatoria. SERÁ UNA DE LAS QUE COMENTAREMOS SIN DUDA EN NUESTRA PRÓXIMA TERTULIA DEL MIÉRCOLES, 4 DE OCTUBRE. NO SE LA PIERDAN BAJO NINGÚN CONCEPTO.

Post-data:

Quien esto firma, ha sabido hoy mismo por el crítico y amigo Juan Antonio Hidalgo del estreno de OTRO DE LOS TÍTULOS MÁS ESPERADOS E IMPORTANTES DEL VERANO Y QUE SERÍA INTERESANTE COMENTAR EN NUESTRA TERTULIA DEL MIÉRCOLES, 4 DE OCTUBRE. Se trata de la coproducción hispano estadounidense ‘Colossal’, de Nacho Vigalondo. Es una mezcla de drama, comedia, ciencia ficción y catástrofes que tiene un enfoque feminista y que protagoniza Anne Hathaway. Sus críticas son excelentes y deben verla.

Lamentablemente, solo se proyecta en el CineZona de Sevilla Este.

Pues ya lo saben. Escrito queda.

 

 

Proyección y coloquio: Recordatorio urgentísimo

Hoy lunes, 26 de junio, a las 19 horas, en La Revuelta, calle Siete Revueltas, 33, se presentará, proyectará y debatirá la coproducción entre Suecia, Alemania, Noruega, Francia y Dinamarca, ‘Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia’, del sueco Roy Andersson, tercera parte de su trilogía sobre la existencia humana y León de Oro en Venecia en 2014, el mismo año en el que formó parte de la Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla.

Es una película notable, singular, transgresora de fondo y forma, cáustica, irónica y aparentemente extravagante en su tono de comedia absurda. Muy divertida, por cierto, pero con una carga enorme de profundidad.

Aquí tenéis el enlace sobre la crónica que publicó Sevilla Cinéfila en su momento:

https://sevillacinefila.com/2014/11/16/seff-xi- edicion-post-scriptum-seccion-oficial- fe-de-olvidos/

El anfitrión será el muy cualificado crítico, amigo y tertuliano de pro, José Miguel Moreno Bautista quien ha tenido la generosidad de pedirme que le acompañe, tanto en la presentación como en el coloquio.

Ya lo sabéis. Promete muchísimo y no podéis perdéroslo bajo ningún concepto. Os esperamos. Gracias.

 

 

 

 

 

 

‘Selfie’: Retratos

Víctor García León, cosecha del 76, describió así esta su tercera película en una entrevista a Ismael Marinero para El Mundo, el pasado mes de marzo, con motivo de su participación en el Festival de Málaga: “Selfie es una alegoría subnormal de la vida en este país …”. En dicho Certamen, por cierto, se hizo con la Mención Especial del Jurado y el Premio de la Crítica.

Planteada como un falso documental, sigue las vicisitudes de Bosco el megapijo y  privilegiado heredero de un ministro, que es detenido por diversos delitos relacionados con la corrupción. A partir de ahí, su dorado universo se desmorona, viéndose abandonado por toda su gente, madre, hermana, novia y amistades. Esto le lleva a recalar en un entorno que está en las antípodas de su ambiente social e ideológico.

Es un enfoque diferente y desconcertante.  Porque nos obliga a posicionarnos frente a hechos ya supuestos, narrados a la manera de un cinema verité muy sui géneris, entre otras cosas por la limitación presupuestaria.

Una limitación que la película sortea hábilmente, como la de incurrir en estereotipos y clichés y lo hace, dándoles la vuelta e integrándonos, lo queramos o no, en el retrato de unos personajes y de un país, contemplados impíamente. En ese selfie estamos tod@s. Al menos, de alguna forma.

Porque no podemos evitar simpatizar con un tipo desvalido, caído en desgracia e inocente pero que, al tiempo, nos disgusta por ser profundamente clasista, machista, ignorante y tan limitado que ni siquiera es capaz de sacar partido, o alguna enseñanza, a-de su nueva situación. Aunque tampoco nos representan esas almas bienaventuradas de la izquierda. Sí, más solidarias y generosas, pero inmersas en un bucle preocupante e igualmente en la inopia más llamativa.

Posee todas esas virtudes, más la de ser divertida, cáustica, irónica e ingeniosa. A veces, muy brillante. Pero se dispersa, reitera, alarga, tiene importantes bajones de ritmo, carencias de guión y se desenfocan sus objetivos. Lo que es una elección narrativa e ideológica legítima. Pensándolo bien, y paradójicamente, ahí residen su singularidad y su contundencia.

85 minutos de metraje. La escribe su propio realizador. Su fotografía , tan ad hoc como ajustada, es de Eva Díaz. Su reparto desprende naturalidad y talento. Sobre todo, en lo que respecta a su irresistible protagonista Santiago Alverú. Pero Macarena Sanz y Javier Caramiñana tampoco le van a la zaga.

Súmense a este retrato colectivo tan particular y no dejen de verla.

 

 

‘En cartelera’: Mujeres vistas por mujeres

Entre las ofertas de estreno que nos deparará la cartelera de mañana, hay tres películas realizadas por mujeres en las que, además, sus protagonistas son mujeres. Dos glosan a personajes reales y la tercera, a una superheroína de ficción. Además, podremos verlas también en versión original subtitulada.

Comenzamos por ellas. A saber, dos estadounidenses y una coproducción entre Irlanda y Canadá. Además, comentaremos una austriaca, que también podrá verse en vos y una española.

La primera es ‘La casa de la esperanza’, de la productora, guionista y realizadora neozelandesa Niki Caro. Se trata de un drama, basado, como ya se ha escrito, en hechos y personajes reales y ambientado en 1939, en el que se narra cómo el director del zoo de Varsovia y muy especialmente, su esposa, tuvieron un papel clave salvando a personas y animales durante la ocupación de Polonia por los nazis. Protagoniza la excelsa Jessica Chastain.

Y aunque la animalista que esto firma esté contra los zoos, el momento histórico era muy diferente y en una referencia ha leído que “hace que nos importen más los animales que las almas humanas”, firmada por Peter Debruge de Variety, fuente FimAffinity. Lo cual, es evidente, la inclina a recomendar su visión, como la de otras miradas femeninas tras la cámara, pese al contraste de pareceres que ha suscitado.

La segunda es la muy comercial y esperada ‘Wonder Woman’, de Patty Jenkins, que, al parecer, le da un toque feminista a esta superheroína, nacida Diana, princesa de las Amazonas. La hace viajar a la I Guerra Mundial para salvar a la humanidad… Sus referencias la han considerado disfrutable, dentro de sus limitaciones, y habrá que verla.

La tercera es ‘Maudie, el color de la vida’, de Aisling Walsh. Se centra en la historia de la pintora canadiense discapacitada ‘ Maudie Dowley , cuyas determinación e independencia, además de su relación, laboral primero y luego sentimental, con un pescador, la llevarán a desarrollar plenamente su creatividad. División de opiniones, pero hay que darle una oportunidad.

La cuarta es ‘Hermanos del viento’, de Gerardo Olivares y Otmar Penker. Sobre un niño, huérfano de madre, y con un padre frío y hosco, que rescata a escondidas a un polluelo de águila y…  No ha convencido del todo, pero…

Y la quinta es ‘Selfie’, de Víctor García León. Sobre el privilegiado hijo de un ministro acusado de corrupción que, por esa circunstancia, cae en desgracia a todos los niveles. En estas, hace amistad con un chico que está en sus antípodas, ideológica y socialmente. Ha interesado y hay que verla.

 

‘Pieles’: Delitos y transgresiones

Quien esto firma, tuvo ocasión de ver esta ópera prima que nos ocupa en un pase especial con la presencia de su director y guionista, el también actor Eduardo Casanova. Se había anunciado un coloquio -que se prometía interesante- y que, lamentablemente, no tuvo lugar. Sí la introducción del realizador, ante una sala llena y entregada, sobre todo por parte de un público muy joven. Introducción en la que bromeó, se hizo selfies con nosotr@s y pidió el apoyo para la película. Poco más. Una pena.

Porque quien esto firma hubiera querido, por ejemplo, preguntarle por la delgada línea roja que separa la transgresión del delito en ciertas miradas fílmicas masculinas sobre las mujeres. Y en ciertas miradas críticas, mayoritariamente masculinas, también. Así, lo que se aplaude como perverso es. sobre todo, o bien una apología de la violencia de género o, lo que es lo mismo, un representación de las fantasías sexuales machistas que las protagonistas padecen y-o, supuestamente, gozan.

Viene al caso por una de las historias de ‘Pieles’, en la que se retrata  como a un personaje bueno y padre cariñoso – aunque abandonara al hijo y a su pareja a su suerte… – a un hombre que tiene deseos tan ilícitos como escabrosos y, por no dañar al niño, opta por alejarse y resolverlos con una menor de 11 años ciega – “ella no va a sufrir”, lo anima la madame – prostituida en un burdel.

Se lamenta el spoiler, pero no hay otra manera de contarlo. ¿Se imaginan ese tratamiento con un sacerdote…? Y no es la primera vez que nuestro cine convierte a un delincuente sexual en un héroe sensible e, incluso, romántico. Con nosotras, parece que todo vale.

En cambio la madre, excelente Carmen Machi, está contemplada como una arpía. A partir de ahí, para la mirada feminista y violeta que esto firma, y teniendo en cuenta que estas no son reseñas al uso… ¿qué puede escribirse?. ¿Es transgresor avalar un delito tan atroz y unirlo a la esclavitud, a la explotación inicua de la prostitución – infantil, para mayor agravante- con una pátina sentimental y rosácea, happy end incluido, y compararlo con las vivencias de las deformidades o las atracciones por ellas?.

En unos casos, se está con las víctimas y en este contra ellas. Decididamente contra ellas. Con un tratamiento y una conclusión tan superficial y engañoso, como cómplice. Y no es la única indigestión de fondo y de forma que ‘Pieles’ exhibe. Pero sí la más grave.

77 minutos de metraje. La fotografía muy bellamente José Antonio Muñoz “Nono”. La excelente banda sonora, con temas populares y muy pegadizos muy bien insertados, la firma Ángel Ramos. Tiene un magnífico reparto coral, en el que destacamos a Candela Peña, Ana Polvorosa, Macarena Gómez, Secun de la Rosa y Joaquín Climent, además de la mencionada Carmen Machi.

Ustedes mism@s.

 

En cartelera: Verano y humo

Pues sí. Verano ya, con todas sus aplastantes consecuencias térmicas, pese a que su comienzo oficial será dentro de tres días. Y humo, porque, salvo honrosas excepciones, los estrenos de estas pasadas semanas – incluyendo la vigente, que se inauguró el viernes pasado – no son, precisamente, estimulantes. Además del hecho de las que se nos siguen quedando inéditas en Sevilla, semana tras semana, y-o son proyectadas en pocas y tardías sesiones, y no todos los días.

Así que repasamos la nada distinguida nueva cartelera. En ella destacamos, es un decir…, cuatro películas de las que solo una se salva de la quema, a tenor de las referencias que preceden a las demás.

Se trata de la portuguesa ‘Cartas de la guerra’, que dirige y escribe, junto a Edgar Medina, Ivo Ferreira. Basada en una novela de Antonio Lobo Antunes, es un drama -filmado en blanco y negro- sobre la correspondencia entre un soldado – médico y escritor, además, como el propio autor – entre los años 1971 y 1973, durante la Guerra Colonial, y su mujer. Sus reseñas son excelentes y puede verse en versión original subtitulada. No se la pierdan.

La segunda es la canadiense ‘Cosecha amarga’, que también dirige y coescribe, junto a Richard Bachynsky Hoover, George Mendeluk. Un romance bélico durante el genocidio de Ucrania por el Ejército Rojo de Stalin, en los años 30 del pasado siglo. Buenas intenciones y deficientes resultados. Ustedes deciden.

La tercera es la filipina ‘Ignacio de Loyola’, ópera prima codirigida por Paolo Dy y Cathy Azanza, quienes también la coescriben junto a Pauline Mangilog-Saltarin, Emmanuel Alfonso e Ian Victoriano. Esta biografía del santo la produce la Fundación de la Comunicación Jesuita y abarca el periodo militar del personaje quien, al ser herido en una batalla, descubre la fe y su vocación religiosa. No ha gustado nada, por decirlo suavemente. La pelota en sus tejados.

Y la cuarta es la estadounidense ‘París puede esperar’, de Eleanor Coppola, quien asimismo la escribe. Una road movie de ambiente lujoso y elitista, en la que una mujer y el socio de su marido descubren, en el camino a la capital, los paisajes, el encanto y la gastronomía francesas. Tampoco ha convencido demasiado y, pese a estar protagonizada por la siempre estupenda Diane Lane, la animalista y vegana que esto firma se propone obviarla por aquello de los menús, entre otras cosas. Ustedes mism@s.

Pues nada. Esto es lo que hay.

‘American pastoral’: Menos no es más

Quien esto firma se ha leído las 511 páginas de la novela ‘Pastoral americana’ de Philip Roth, cosecha del 33, y primera entrega de la Trilogía estadounidense que completaron ‘Me casé con un comunista’ y ‘La mancha humana’. Publicada en 1997, fue galardonada con el Premio Pulitzer y la National Medal of Arts y está considerada su obra magna. Este hecho no es, en absoluto, condición sine qua non para hacer la crítica de esta película basada en ella, porque, como es sabido, son dos lenguajes muy diferentes el literario y el cinematográfico. Pero proporciona una cierta visión de conjunto.

Primera incursión del actor Ewan McGregor, cosecha del 71, tras la cámara. 126 minutos de metraje y un título absurdamente no traducido. Su guión es de John Romano. Su fotografía, que enfatiza la oscuridad de lo narrado, se debe a Martin Ruhe y su buena partitura al excelente Alexander Desplat.

El reparto es atractivo, pero no está a la altura de las expectativas creadas. En efecto, tanto el propio Ewan McGregor como Jennifer Connelly se muestran envarados y hasta inexpresivos, sin matices, ni registros. Se salvan el empaque de David Strathairn, la fuerza de Dakota Fanning y, sobre tod@s, el talento de Hannah Nordberg, que interpreta a esta última de niña.

¿Por qué menos no es más…? Porque la historia de un deportista y hombre de negocios impecable y triunfador, casado con una reina de belleza y padres de una niña frágil y extremadamente sensible cuyo confortable universo se desmorona con las turbulencias de los 60, merecía un tratamiento mucho más complejo. Porque no se limita, como el realizador lo elige, a ser un drama familiar con un trasfondo político…

Sino que, por el contrario, el relato original hace un retrato demoledor del fin del sueño americano. Sino que, por el contrario, da cuenta del estado de la nación ejemplificado en un grupo humano unido por lazos de sangre, pero lo trasciende. Sino que, por el contrario, registra el fin de la inocencia colectiva de un país sacudido por los disturbios raciales, por la guerra de Vietnam, por las luchas de clase…

Sino que, por el contrario, desvela la radicalización ideológica, hasta sus últimas y más trágicas consecuencias, de una criatura empática intolerante con las injusticias. Sino que, por el contrario, destaca el doloroso desconcierto de un progenitor, de una generación liberal y asentada en sus raíces,  que creía vivir en el mejor de los mundos posibles. Y así podríamos seguir…

No obstante, deberían verla.

‘Testigo’: Recursos inhumanos

‘La mecánica de la sombra’ es, traducido literalmente, el título original de este thriller político franco-belga de 88 minutos de metraje, dirigido y coescrito, junto a Yann Gozlan, por Thomas Kruithof. Su espléndida fotografía se debe a Alex Lamarque y su banda sonora, potente, reiterativa y angustiosa, tan adecuada a la trama, la firma Grégoire Auger.

Su notable reparto lo forman el excelente François Cluzet, sobre tod@s l@s demás, una desvaída en cuanto a personalidad, y desvalida, Alba Rohrwacher, un perverso Denis Podalydés, un brutal Simon Abkarian y un ambiguo Sami Bouajila.

Narra el itinerario de un hombre de mediana edad, contable de una empresa que lo oprime hasta la extenuación, y que le lleva al límite, despidiéndole. Dos años después, está luchando contra su adicción al alcohol y en paro, pues no tiene respaldo, ni las referencias adecuadas a las exigencias del mercado. En esta tesitura, es contactado por un personaje enigmático que, en unas condiciones laborales muy estrictas, le contrata para transcribir escuchas ilegales. Y…

Entre el noir francés, el polar y el cine de denuncia, con una factura impecable, un clima de inquietante tensión y una puesta en escena elegante y lujosa, aunque sombría, sabe conjugar hábilmente la oscuridad, el desasosiego y los giros del guión, bastante tramposos, todo hay que decirlo. O, si se quiere, inteligentemente engañosos.

Porque quien esto firma distingue entre una notable primera parte, en la que se describen los recursos inhumanos de las empresas en la explotación y el control inicuos de sus trabajadores. Una explotación propiciada por el liberalismo salvaje y por esa estafa llamada crisis. Desde la más evidente de la primera hasta la más secreta y enigmática de la segunda. Ambas, obviamente, conectadas con la política, aunque la última esté más en primer plano.

Y sí, acierta de lleno en su descripción de esos asuntos tenebrosos en los que el protagonista se sumerge en un entorno tan contradictorio como aséptico, en el que es vigilado hasta en sus menores movimientos. En el que se convierte en uno con los instrumentos eficaces, pero rudimentarios, de cintas, cascos y máquinas de escribir.

Pero cuando tales voces y tales personajes cobran vida, desde las cloacas del espionaje y del Estado, se nos revela una trama bastante cogida por los pelos, llena de golpes de efecto, si bien que algunos más que ingeniosos, y decididamente inverosímil… ¡¡¡ese final!!!

En cualquier caso, deben verla.

‘La Palabra y la Imagen/ Tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Temporada 5: Antes y después

Una quinta temporada especialmente intensa, tan gratificante como dolorosa, de una tertulia de cine, felizmente consolidada, de la que hacemos balance en esta entrada.

Octubre 2016:

Retomamos el curso y la inauguramos a lo grande. Con una tarde-noche tan cinéfila como reivindicativa, ya que a Paco Bellido, nuestro invitado y alma máter de Linterna Mágica, no le habían renovado sus Talleres de Cine del Distrito Casco Antiguo, tras 13 años ininterrumpidos impartiéndolos. Se comentaron la obra maestra de Zang Yhimou ‘Regreso a casa ‘ y ‘El hombre de las mil caras’, de Alberto Rodríguez.

Noviembre 2016:

Álvaro de Luna – FilmAffinity, mundocrítica.com – nos hizo los honores introduciendo para el debate ‘Tarde para la ira’, de Raúl Arévalo y ‘Yo, Daniel Blake’, de Ken Loach, además de recomendarnos algunos títulos del Festival de Cine Europeo.

Diciembre 2016:

Pepe Iglesias se despide como coordinador de actividades de nuestra sede de La Casa del Libro, donde desarrolló una magnífica labor, con especial atención a nuestra tertulia. Pero, desde luego, le conservamos como amigo. Y una mujer, una estupenda crítica, subdirectora de Fila Siete, prestigiosa revista de cine y televisión, Cristina Abad, es la invitada de un mes en el que debatimos ‘El ciudadano ilustre’, de Mariano Cohn y Gastón Duprat y ‘Después de la tormenta’, de Hirokazu Koreeda.

Enero 2017:

Inauguramos el año con otro conductor de etiqueta negra, el crítico, amigo, experto y colaborador en foros y talleres de cine para El Monte, La Caixa, Linterna Mágica y director del programa de Radiópolis, La Gran Evasión, José Miguel Moreno Bautista. Se debatieron ‘La doncella’, de Park Chan-wook, ‘Mimosas’, de Oliver Laxe y ‘Paterson’, de Jim Jarmusch.

Febrero 2017:

Entonces aún estábamos muy lejos de saberlo, pero Luis Casal  Pereyra asiste a la tertulia por última vez y con el entusiasmo de siempre. Las películas a comentar fueron ‘Comanchería’, de David Mackenzie, ‘La La Land’, de Damien Chazelle y ‘Toni Erdmann’, de Maren Ade. Hizo los honores el amigo y muy cualificado crítico Enrique Colmena, director de esa página imprescindible que es Criticalia.

Marzo 2017:

Otra mujer fue nuestra anfitriona, Rosa de los Reyes Sainz de la Maza, quien ha impartido numerosos y muy documentados talleres para Linterna Mágica. Las películas elegidas este mes fueron ‘Manchester frente al mar’, de Kenneth Lonergan, ‘Moonlight, de Barry Jenkins y ‘Figuras ocultas’, de Theodore Melfi.

Abril 2017:

Pepe Iglesias, periodista, gestor cultural y todo un autor consagrado con la novela ‘Cenzontle’, es el invitado de una velada en la que se debatieron ‘La chica desconocida’, de los hermanos Dardenne, ‘El viajante’, de Asghar Farhadi y ‘Land of mine’, de Martin Zandvliet. Dedicamos una cerrada ovación al tertuliano que luchaba por su vida, y a su compañera, la queridísima amiga Lola Mesa Velasco. Para nuestra consternación y profundo dolor, Luis Casal Pereyra, murió unos días después, el Miércoles Santo, víctima de la maldita y fulminante enfermedad maldita.

Mayo 2017:

Homenaje a nuestro inolvidable amigo, Alma y Voz de nuestra actividad, en una sesión profundamente hermosa y emotiva, pródiga en risas y lágrimas. Le glosaron José Miguel Moreno Bautista, Miguel Olid Suero, Cristina Abad y Enrique Colmena. Pepe Iglesias ayudó a quien esto firma a prepararlo todo y Dolores Mesa Velasco nos hizo el regalo imborrable de una semblanza de su marido, no solo profesional o cinéfila, sino intensamente personal. Presentes también parte de su familia y sus hijos Dolores, Carmen y Luis Miguel Casal Mesa. Se decide, a sugerencia de la hija de esta firmante, cambiar el nombre de la tertulia por el suyo. Así es como La Palabra y la Imagen pasa a llamarse Tertulia de cine Luis Casal Pereyra.

Junio 2017:

Ayer mismo, Juan Antonio Hidalgo, periodista, crítico y autor de relatos y novelas como ‘Los últimos cien días de Jindra Hertam’, introdujo la discusión, muy animada y participativa, de ‘El otro lado de la esperanza’, de Aki Kaurismäki, ‘Maravillosa familia de Tokio’, de Yoji Yamada y ‘El caso Sloane’, de John Madden.

Este es el balance agridulce de un curso en el que nuestra tertulia cambió de nombre. Volveremos el miércoles, 4 de octubre, para inaugurar la sexta temporada. Hasta entonces, feliz verano.