‘Un amigo extraordinario’: En el buen sentido de la palabra, bueno

Por segundo día consecutivo, el viernes fue el primero, acudió ayer esta firmante al local de referencia de la cinefilia sevillana, el Avenida. Por segundo día consecutivo, desafiando sus miedos, neuras e hipocondrias, se enfrentó como espectadora a su segunda mirada de mujer. Tras Iciar Bollaín, Marielle Heller. Dos películas valiosas y más que interesantes, pero radicalmente distintas en temática, factura, estilo, tratamiento y enfoque.

Pongamos esta que nos ocupa en contexto: Como en el caso de su estupendo y anterior título, ‘¿Podrás perdonarme algún día?’ – cuya reseña la tienen en este blog y que debatimos en la añorada tertulia de cine Luis Casal Pereyra – la escritora, guionista, actriz y cineasta estadounidense ya mencionada Marielle Heller, cosecha del 79, parte de hechos y personajes reales. En la primera, del libro autobiográfico de Lee Israel, o Leonora Carol Israel, biógrafa y escritora.

En la segunda, esta que analizamos aquí, se adapta un articulo de uno de los protagonistas, Lloyd Vogel en esta ficción, trasunto del periodista Tom Junod, cosecha del 58, que solía hacer perfiles muy críticos. Con la excepción de este, publicado en el Esquire, fechado en 1998, titulado ‘Puedes llamarle… Héroe?”  donde trazaba una larga semblanza de su crucial encuentro con el otro protagonista, Fred Rogers, que dio lugar a una larga amistad y cambió radicalmente sus esquemas de por vida.

Fred Rogers (1928-2003) músico, guionista, marionetista y presentador fue el artífice de un programa infantil llamado ‘El vecindario de Mr. Rogers’ – de hecho, el título original de este filme en ‘Un día maravilloso en el vecindario’ – en antena desde 1968 hasta 2001. Hombre de sólidas convicciones religiosas, fue nombrado ministro prebisteriano en 1962.

En este espacio intentó siempre promover el desarrollo y bienestar emocional de la infancia, no eludiendo ningún tema por espinoso que pudiera parecer. En un escenario con maquetas entraba en “casa” (el plató), despojándose de su chaqueta y zapatos para vestir una rebeca roja y zapatillas, icónicas señas de identidad. Utilizaba temas musicales y a sus queridas marionetas.

La realizadora ha tenido el talento suficiente, la extremada delicadeza, la sutil inteligencia, el sentido del humor, la combinación de drama y comedia, además de una puesta en escena absolutamente hermosa, elegante y estilizada que mezcla ficción y realidad, plató y escenarios reales, maquetas y paisajes urbanos, para convertir el encuentro de estos dos hombres tan diferentes en un emotivo canto a la bondad en el buen sentido, en el mejor sentido de tal palabra.

Uno, cínico, descreído, padre y marido ausente, con una visión demoledora de la realidad y de la fauna humana de su entorno. Un escéptico y roto a su pesar. Un hombre herido en su infancia por un padre al que lleva muchos años sin ver y cuyo abandono de su familia, con su madre mortalmente enferma, no puede perdonar y que vuelve a su vida…

El otro, tan optimista como su programa, tan lleno de luz y perdón porque es capaz de gestionar sus emociones más oscuras. Transgresor y rompedor de esquemas, nunca paternalista y habitado por la empatía y la compasión -“nunca me comería a nadie que haya tenido madre” le declara a su entrevistador al que convierte en entrevistado. Un hombre que ama a l@s niñ@s por como son y no por como serán, que reclama ponerse en el duro lugar de la infancia. Un progenitor que fue capaz de acercarse a sus hijos, cuando más lejos estaban…

Este encuentro, este relato fílmico, escribíamos, no es moralista, ni blandengue, ni azucarado, ni meloso, ni posee tentaciones de proselitismo religioso o de autoayuda al uso. Es un encuentro de dos personalidades opuestas del que ambos se enriquecen, del que ambos salen mejores. Y hay que hilar muy fino para conseguirlo.

Producción norteamericana, de 108 minutos de metraje, fechada en 2019. Su guión adaptado lo escriben Micah Fitzerman-Blue y Noah Harpster. Su espléndida fotografía la firma Jody Lee Lipes y su excelente banda sonora, con temas y números musicales, Nate Heller. Destacar el extraordinario tándem interpretativo de unos enormes Tom Hanks y Matthew Rhys, a quienes todos los reconocimientos les son debidos. Pero sería injusto no mencionar a Chris Cooper o a Susan Kelechi Watson, entre un reparto admirable.

Abran sus mentes y véanla.

‘La boda de Rosa’: Sí (me) quiero

 

Rosa es madre, hija, hermana, abuela, tía, amiga, cuñada, ama de casa y  trabajadora a tiempo completo, entre un largo etcétera. Rosa no vive, ni alienta, más que para satisfacer las necesidades de l@s demás. Quienes la rodean jamás se han planteado otra cosa que contar con ella incondicionalmente.

En su entorno familiar, laboral o amistoso ni siquiera valoran esta su disponibilidad absoluta, esta su generosidad sin límites. Ella nunca  (les) niega nada. Ell@s nunca le preguntan si puede, si quiere o si tiene otros planes. Sencillamente dan por hecho que siempre estará ahí. Hasta que…

…Un día, tras una carrera de fondo – real y metafórica, magnífico arranque – tras el maratón sin freno por y para las demandas ajenas que es su vida, decide pararse; decide marcharse; decide dejarlo todo; decide dejarles “en la estacada”; decide volver la vista hacia sí misma y sus propios deseos enterrados bajo la aplastante cotidianidad de su ser para ell@s.

Y decide que ese nuevo rumbo de su vida, a punto de cumplir los 46, solo puede escenificarse, o celebrarse, con una boda. Una boda singular consigo misma, íntima y personal, pero en la que quiere estar acompañada de sus personas más próximas y queridas, aquellas a quienes siempre ha dedicado su tiempo y sus afanes. Pero..

Iciar Bollaín, actriz, guionista y directora de la cosecha del 67, vuelve aquí aparentemente por sus fueros más intimistas, los de su debut en ‘Hola, ¿estás sola?’ (1995) frente a los que los que le siguieron más comprometidos política y socialmente.

Aunque es solo, se reitera, en apariencia porque esta también es una película política, de afirmación de una mujer – como tantas otras invisibles y serviciales, pilares de l@s suy@s – que decide, por fin, cuidarse, respetarse, quererse, escucharse, liberarse y atenderse a sí misma, por encima de todo lo, y l@s, demás. Una propuesta revolucionaria.

Una propuesta entre el drama y la comedia, tan redonda como compleja. Una propuesta coral habitada por la inteligencia, la frescura, la credibilidad, la emoción y el sentido del humor. Una propuesta mediterránea con el sabor, los colores y el olor de la comunidad valenciana donde se sitúa.

Una propuesta que elude sabiamente el costumbrismo y la sal gorda. Una propuesta estimulante, valiosa y reconfortante. Una propuesta que retrata y mima a sus personajes mirándoles de frente y sin concesiones. Una propuesta nada autocomplaciente, que no elude dificultades, ni aristas críticas, pero que transmite esperanza y amor a la vida.

Escrita por la propia realizadora y Alicia Luna, un excelente tándem, un excelente guión. Muy bien fotografiada, captando la luz única pero también las sombras, por Sergi Gallardo y Beatriz Sastre. Con una estupenda banda sonora, llena de matices, que firma Vanessa Garde. Y con un reparto entregado, lleno de talento, en el que resalta una Candela Peña eminente, en estado de gracia, a quien todos los reconocimientos le son debidos. Pero también Nathalie Poza, su vis cómica es irresistible, Sergi López, Ramón Barea y el descubrimiento de Paula Usero.

Quiéranse y véanla.

En cartelera: Tres miradas de mujer

 

Este viernes, primero de los dos que le quedan a agosto, nos trae el regalo, en su oferta de estrenos, de tres miradas fílmicas de mujer. Son a saber, las comentaremos por este orden: una estadounidense, una australiana y una española. Las tres pueden verse en el local de referencia de la cinefilia sevillana y las dos primeras en sus versiones originales subtituladas.

La primera es ‘Un amigo extraordinario’, de la actriz, escritora, guionista y realizadora Marielle Heller. Que aborda aquí también la historia real de un personaje real como lo hizo en su excelente ‘¿Podrás perdonarme algún día?’, que debatimos el 6 de marzo del año pasado en nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra y cuyo enlace a su crítica en el blog es:

https://sevillacinefila.com/2019/03/03/podras-perdonarme-algun-dia-la-falsificacion-creadora/

Y el de la sesión donde la comentamos es:

https://sevillacinefila.com/2019/03/06/tertulia-de-cine-luis-casal-pereyra-en-casa-del-libro-viapol-temporada-7-nadine-marielle-y-montse/

Se da la circunstancia de que ‘Un amigo extraordinario’ fue elegida asimismo para debatir en la tertulia esta pasada primavera pero… su estreno se retrasó y llegó la pandemia arrasando con todo. También con esta nuestra muy añorada actividad.

En ella, un periodista recibe el encargo de afrontar la figura y personalidad de un carismático guionista, productor y presentador de un programa de televisión infantil. Aunque su acercamiento a él es muy crítico, por las fuertes convicciones religiosas del personaje, se ve cautivado por sus carisma y bondad.

Precedida de numerosos reconocimientos y candidaturas a los premios más importantes, sus referencias son excelentes y ponen especialmente el acento en la inteligencia de la directora al eludir la apología del protagonista y el sentimentalismo blando al que podía abocar la historia. Además de su sólido guión y un duelo interpretativo de primer orden entre Tom Hanks y Matthew Rhys. De visión obligada.

La segunda es ‘El glorioso caos de la vida’, ópera prima de la directora de cortos, series de televisión y cineasta Shannon Murphy. En ella se nos describe el imposible romance entre una adolescente enferma terminal y un joven maleante, para desesperación de la familia de ella que, pese a todo, acaba por considerar esta relación como una fuente de estímulo y de vida.

Entre el drama y el indie, ha interesado bastante en general, por eludir los aspectos más lacrimógenos de la historia con algunas reservas que le achacan cierta factura y tratamiento telefílmico. Pero desde luego que hay que verla.

Y la tercera es ‘La boda de Rosa’, de Iciar Bollaín. La historia sigue a una mujer de 45 años que ha pasado su vida entera al servicio de l@s demás y sin saber decir que no a cualquier demanda tanto familiar como laboral. Hasta que un día, harta de todo, decide vivir de acuerdo consigo misma y con sus propios deseos e intereses tomando una insólita decisión…

Sus referencias críticas son muy buenas y han hecho constar también la sorpresa por el giro más intimista aquí de Bollaín, frente al compromiso social de la mayor parte de su filmografía. Aunque tampoco esté ausente en esta comedia que, tras algún titubeo inicial de acuerdo con lo leído por esta firmante, alza el vuelo. Con aplausos unánimes para su protagonista Candela Peña junto a Nathalie Poza y Sergi López. Está clarísimo que no hay que perdérsela.

Pues ya lo saben. Vayan al cine.

Nueva normalidad en serie (s). Episodio 19. ‘Beforeigners’ (Los visitantes): Líneas temporales

 

Hagan un ejercicio de imaginación y sitúense al borde del océano Artico, en la parte que baña a Oslo, donde un@s jóvenes del presente siglo beben y se divierten hasta que, para su consternación, la oscura noche – al pie de la misma orilla donde se encuentran – se ilumina con potentes fogonazos y seres extraños de otro tiempo comienzan a surgir de las aguas. Mientras, un policía, ajeno a tal acontecimiento, parte para su trabajo dejando en casa a sus mujer e hija.

Años más tarde, la capital noruega ha acogido a tales visitantes que proceden de tres épocas bien diferentes: la Edad de Piedra, la vikinga y el final del XIX. El país escandinavo les acepta y asume tantos los ghettos, dentro de las normas de convivencia, como a quienes desean integrarse en una sociedad contemporánea y avanzada aún sin perder sus raíces y señas de identidad. Pero también a aquell@s que sienten que han nacido en el siglo equivocado, llamad@s transtemporales, y se unen a grupos de su elección.

El agente, al que aludíamos anteriormente, está solo y separado, pues su mujer se ha unido a un caballero decimonónico algo impertinente, y él cultiva una peligrosa adicción a ciertas gotas oculares que le vende un joven camello prehistórico. Tiene como compañera a la primera guerrera del siglo XI graduada en su Escuela.

Una joven mujer fuerte, singular y solidaria – que se maneja bien con la modernidad pero no renuncia a lealtades, festejos, diversiones y amistades inquebrantables de su tiempo – con la que intenta resolver un caso de asesinato de una visitante. Al que luego, aparentemente conectado con este, se une otro de un rico y poderoso inmigrante.

De tan fascinantes premisas parte esta serie, la primera de su país que puede, y debe, verse en HBO. Fechada en 2019, su primera temporada, esta que nos ocupa, consta de seis capítulos de 45 minutos de duración. Creada, escrita y realizada por Anne Bjornstad y Eilif Skovdin, junto a Jens Lien. Entre su estupendo y sólido reparto, destacamos a sus excelentes protagonistas Nicolai Cleve Broch y Krista Kosonen. Pero también a Augusta Eva Erlendsdottir o Stig Henrik Hoff, entre un largo etcétera. Fuente: FilmAffinity.

Sugerente y estimulante mezcla de ciencia ficción, thriller, drama y viajes en el tiempo, es también una mirada sensible, irónica, crítica, dramática y divertida a una inmigración singular. A una sociedad cuya apertura y amplitud de miras no excluye la cronofobia, como alguien la ha calificado brillantemente. A unas gentes que fueron, y que siguen siendo, partes de dos mundos tan radicalmente distintos.

A filiaciones y orígenes que se descubren que no son lo que parecen. A corrupciones institucionales. A falsos culpables y falsos inocentes. Al esfuerzo de comprensión y comunicación en una multiculturalidad, o la convivencia entre unas líneas temporales tan potencialmente explosivas. A gente antisistema y antitecnologías. A…

Con personajes complejos y brillantes que nunca son de una sola pieza. A la animalista que esto firma, sin embargo,  le sobran las especies no humanas que aparecen para crear ambiente, aunque no hayan sido maltratadas.

Pero, desde luego, que hay que verla a la espera de su segunda temporada. HÁGANLO.

The way back: Aflicción

Un hombre, una ex figura de baloncesto, con trofeos en su haber, malvive con un trabajo que no le interesa y bebe como si no hubiera un mañana. Entregado al alcohol, en su nevera apenas si caben más que botellas cuyo contenido, disimulado a modo de termo, lleva consigo a todas partes. Sus noches no tienen más destino que un bar cutre after hours en el que un amigo de su padre le acompaña a casa, ambos perjudicados y sin apenas tenerse en pie.

Esta historia comienza un Día de Acción de Gracias y nuestro protagonista – un enorme Ben Affleck, que debería ser candidato a todos los premios – se ve obligado a rendir la inevitable visita familiar, a instancias de su hermana que ahora vive con su madre e hijos, a la que él suele tratar con aspereza. Como a su ex, ambas mujeres sensibles e íntegras, que se interesan por su estado, salud y bienestar.

Así que este ciudadano, la causa de cuya profunda aflicción y deterioro vital conoceremos luego, es sorprendido con la propuesta de entrenar a un equipo de alumnos de su disciplina deportiva del instituto católico que fue testigo de su gloria. Un equipo perdedor, desastroso y con componentes bajitos, por si todo ello no fuera poco. Tras dudarlo mucho, acepta y…

Bien. Pues aunque lo parezca, esta no es, aún siéndolo también, una historia de redención al uso. Aunque lo parezca, esta no es, aún siéndolo también, una historia de jugadores motivados por un técnico muy particular. Aunque lo parezca esta no es, aún siéndolo también, la crónica de algunas inesperadas gestas triunfales. Aunque lo parezca este no es, aún siéndolo también, el drama de un hombre roto que finalmente consigue recomponerse.

Porque no hace concesiones autocomplacientes y elude cualquier cliché. Porque filma con intensidad y brío, con una puesta en escena tan vibrante como desesperada, el juego de la cancha y el de la existencia. Porque está habitada por personajes reales, atormentados y complejos. Porque se beneficia de unas factura y guión impecables. Porque aunque su protagonismo sea masculino plural, hay dos mujeres claves – a las que ya se ha aludido anteriormente – en la trama.

Porque es sobria, potente, no juega con la tragedia y por ello resulta más intensamente emotiva. Porque describe muy bien el duelo y la autodestrucción. Porque sabe que ese camino de vuelta, al que alude el título, no es una línea recta. Porque siendo tan oscura guarda un resquicio para la esperanza…

Producción estadounidense de 108 minutos de metraje, fechada en este mismo año. Dirigida y escrita, junto a Brad Ingelsby, por el productor, guionista, actor, dramaturgo y realizador Gavin O’Connor, cosecha del 63. Su excelente fotografía la firma nuestro compatriota Eduard Grau y su modélica y sutil banda sonora, Rob Simonsen. Su reparto es espléndido, hasta en l@s más secundari@s, pues los caracteres están muy cuidados.

Que no se les escape. Es un consejo.

 

Nueva normalidad en serie (s). Episodio 18. ‘Wanted’. Temporada 1: Lola y Chelsea

La una, Lola, es una proletaria en la cincuentena, soltera con un hijo ausente a punto de embarcarse a un país lejano. Trabaja como cajera de un supermercado, siendo indómita y nada proclive a servilismos con la clientela más desconsiderada. Incluso teniendo a un jefecillo con ínfulas, que decide darle “vacaciones”.

La otra, Chelsea, es contable de una gran empresa que la investiga como sospechosa de un desfalco. Con un padre rico, de cuyo dinero no se sustenta, y un novio friki más interesado en el universo del comíc que en ella. Refinada, impecable e insegura, aunque curiosa y comunicativa, su estilo es el de una pija más bien clásica y cumplirá 29 años en el transcurso de la acción.

Estas dos mujeres, sin aparentemente nada en común: ni en la extracción social, ni en la educación, ni en sus raíces familiares, ni en su pasado, ni en su presente… aún no saben que tienen un largo futuro juntas. Coinciden ambas en la parada de un autobús en horario nocturno, aunque no han entablado ninguna conversación y el Día D un destino caprichoso quiere que sean testigos de un asesinato…

…Que sean secuestradas e  introducidas en un maletero; que, tras unas arriesgadas casualidades y rápidos reflejos, se encuentren con un coche a su disposición que, para su sorpresa, contiene un botín, en metálico y especies, que codician narcotraficantes y policías corruptos juntos y por separado. Que resulten sospechosas, que estén en los medios y que sean perseguidas por unos y otros, incluyendo a decentes servidores de la ley.

Que se vean obligadas a huir de tales peligrosos enemigos, incluyendo a un matón a sueldo, y a compartir un tiempo y un espacio en los que chocar, descubrirse, conocerse, comunicarse, comprenderse, salvarse la vida mutuamente y crear sólidos lazos de amistad y afecto mientras la normalidad que conocían se desmorona a su paso.

Esta producción australiana, cuya fecha de inicio es 2016, puede, y debe, verse en Netflix. Tiene, hasta el momento, tres temporadas compuestas de seis episodios cada una, de aproximadamente una hora de metraje. Creada y escrita – junto a Richard Bell, John Ridley, Timothy Hobart, Kirsty Fisher, Paddy Macrae y Sarah Smith – por la actriz que da vida a Lola, Rebecca Gibney. Su excelente fotografía la firman John Stokes y Simon Raby y su estupenda banda sonora, con temas musicales countries incluidos, Michael Yezerski. Fuente: FilmAffinity.

Entre el thriller, el drama, la acción, el policíaco y la road movie, con algún toque de western contemporáneo, en imponentes paisajes, de una hermosura que quita el aliento junto a otros desolados, se articula una serie que, teniendo unos referentes tan conocidos y arquetípicos, jamás cae en el cliché, ni en los lugares comunes. Porque está habitada por la sorpresa, el ritmo apabullante, la vitalidad, la crudeza, el ingenio y el humor.

Porque la protagonizan dos mujeres a parte entera, con sus personalidades tan diferentes y complejas, con sus propios recursos, dueñas del relato y de sus destinos aunque sea a la contra en una sociedad cuyas reglas les son hostiles. Dos mujeres leales a sí mismas y solidarias. Encarnadas por dos actrices en estado de gracia, la citada Rebecca Gibney y la arrolladora Geraldine Hakewill. Porque la ficción, estas ficciones, ganan cuando ellas están al frente. O lo que es lo mismo, con, y gracias a, ellas son mejores.

Ni se les ocurra perdérsela.

 

 

‘La profesora de piano’: Un cumpleaños

Un registro policial que la requiere de testigo, en la casa vecina, cuando está al borde de abismo. Un documento de identidad que revela un cumpleaños. Un cumpleaños especial y tan solitario como ella. Un cumpleaños que inicia una década. Un relato que transcurre durante ese día, desde su temprano e impactante inicio de casi madrugada, hasta su final nocturno. Una mujer sola frente al mundo.

Una mujer inexpresiva, insobornable y distante, habitada por tantos secretos como la propia historia. Una profesora por exclusión y vocación. Una funcionaria jubilada. Un hijo, una madre, un ex marido, un@s colegas que la culpan, la detestan, la abandonaron, la marginan y la ignoran. Unos lazos de sangre casi irremediablemente perdidos.

Una pasión por la música y por la enseñanza. Un microcosmos refinado y cruel. Una persona invisible, salvo para alguien inesperado, inoportuna, difícil e incómoda. Un concierto, una composición, unas entradas regaladas a extrañ@s y conocid@s. Una dedicatoria que no abre, sino cierra. Una revelación que cuestiona una vida. Unas buenas intenciones que conducen al despropósito.  Una conclusión tan abierta como, en cierto modo, reconfortante…

Con estos mimbres – que ustedes deberán ordenar al verla, encajando sus piezas – ha realizado el guionista y cineasta alemán Jan-Ole Gerster, cosecha del 78, esta producción de su país fechada en 2019, de 98 minutos de metraje. Su escritura se debe a Blaz Kutin. Su excelente fotografía a Frank Griebe y su brillante banda sonora a Arash Safaian.

Cuenta también con un reparto impecable, al frente del cual está una pasmosa Corinna Harfouch, cuyo talento en la composición de su insondable personaje ha sido comparado con el de Isabelle Huppert en algunos de los suyos.

Porque asimismo sus estilo, tratamientos y puesta en escena -rigurosos y complejos, sutiles y descarnados, sombríos y perturbadores, secos y elegantes, sobrios y esquinados- han sido equiparados a los de Haneke, aunque el austriaco tenga más oficio, madurez y talento. Al menos, por ahora…

Este retrato de la protagonista, Lara, como reza el mucho mejor título original, es tan intenso como distante. Tan sugerente como misterioso. Tan lleno de enigmas como revelador. Tan frustrante como habitado por una cierta esperanza. Tan cerrado como abierto en ese final tan inesperado como lo es toda la película.

Deberían verla.

‘Nueva normalidad en serie (s). Episodio 17. ‘The night of’:¿Hechos probados…?

El guionista – con créditos tales como ‘American Ganster’, ‘Gangs of New York’, ‘Hannibal’ o ‘La lista de Schindler’, que le valió un Oscar… – productor, editor y realizador norteamericano – con créditos tales como ‘En busca de Bobby Fisher’ o ‘Todos los hombres del rey’ – tan prestigioso como reconocido, Steven Zaillian, cosecha del 53, ha creado, escrito, producido y adaptado para la televisión – junto al también aclamado novelista y escritor para dicho medio con créditos como ‘The wire’, Richard Price, cosecha del 49 – esta producción audiovisual que el primero ha dirigido en solitario.

Una miniserie estadounidense, fechada en  2016, compuesta por ocho episodios de una hora de duración, que puede, y debe, verse en HBO. Dotada de una factura impecable y de una puesta en escena en la que no  sobra un solo plano, incluidos los propios títulos de crédito iniciales y finales, su excelente fotografía, de tonalidades tan diversas como lo requiere el relato, la firman Robert Elswit, Igor Martinovic y Frederick Elmes y su impecable banda sonora, en la que suenan además temas populares, Jeff Russo.

Fuentes: Wikipedia y FilmAffinity.

La historia – remake de una serie británica del mimo título que esta firmante desconoce – sigue a un joven paquistaní – eminente Riz Ahmed – que, ante el plantón de un amigo que iba a llevarle en coche a una fiesta prometedora, coge el taxi de su padre aunque desconoce cómo llegar a su destino. Tras varios equívocos, una joven sube en él y terminan la larga noche en casa de ella, consumiendo sustancias ilegales, bebiendo y haciendo el amor.

A la mañana siguiente despierta noqueado, sin recordar nada, en la cocina y, cuando va a despedirse, la descubre asesinada en un baño de sangre… Huye con el arma del crimen y todos los hechos, o las evidencias, le señalan como culpable. Le detienen y un peculiar abogado, con problemas de llagas en los pies y alergias dérmicas varias, inmenso John Turturro, se hace cargo de su caso, mientras la fiscal y un detective van a por él sin miramientos y la cárcel será inevitable.

Entre el policíaco, el negro, el drama criminal, judicial y carcelario, junto a las tramas personales y no exenta, pese a su dureza y realismo, de sentido del humor, ‘The night of’ es un compendio de lo mejor de cada casa en lo que al equipo técnico-artístico se refiere. En lo que a narrativa, enfoque y tratamiento se refieren.

De lo mejor de cada uno de los géneros citados, sin concesiones, insobornable, sin lugares comunes, ni subrayados innecesarios. Con un reparto en estado de gracia en el que destacar también a Bill Camp, Michael K. Williams, Amara Karan o Jeannie Berlin.

Feroz, tierna, implacable, singular, clásica, sólida, innovadora, sorprendente, divertida, absorbente y terrible, es un auténtico lujo disfrutar de la mirada de su responsable. Una mirada tan sabia, lúcida, incisiva, compleja e inteligente sobre los ambientes, las diversas tramas y los personajes. Unos personajes que nunca son de una pieza y a los que vemos evolucionar, incluso físicamente, y también en sus interacciones mutuas, ante nuestros ojos. Entre ell@s, el adorable gato rubio de la víctima…

Una auténtica joya más grande que la vida, precedida de numerosos, importantes y más que merecidos reconocimientos, que nadie, nadie, nadie debería perderse. VÉANLA.

 

En cartelera: Familias, imágenes, sonidos, amores y encantamientos

Cuatro son las películas a destacar de entre la oferta de estrenos de mañana, viernes, 24 de julio. Son, las comentaremos por este orden, una estadounidense, una coproducción entre Italia y nuestro país, una francesa – la única que esta firmante tiene la certeza de que se proyecta en versión original – y una española. Consulten siempre los horarios, pues ya saben que están restringidos a causa del virus.

La primera es ‘Retrato de un amor’ – título castellano insoportablemente cursi y edulcorado, que no tiene nada que ver con el original ‘The photograph’ – escrita y dirigida por Stella Meghie. Sobre una chica a la que la inesperada muerte de su madre, una prestigiosa fotógrafa, la sumerge en un torbellino emocional. Por si esto no fuera poco, descubre una imagen inédita en una caja de seguridad. Comienza entonces a investigar la juventud de su progenitora, al tiempo que un romance intenso e inesperado con un periodista. Ha interesado bastante y debe verse.

La segunda es ‘Mi hermano persigue dinosaurios’, ópera prima de Stefano Cipani. Basada en un libro autobiográfico, que relata la historia real del protagonista, sigue a un niño de cuatro años, con dos hermanas mayores, al que sus madre y padre anuncian que va a tener un hermano especial. Con lo que el chico piensa que tendrá superpoderes, pero en realidad lo que descubre es el significado de la palabra Down… algo que arrastrará durante su adolescencia. Precedida de dos importantes premios, el David di Donatello y el David Giovani, sus referencias son excelentes y hay que verla.

La tercera es ‘Nuestras derrotas’, de Jean-Gabriel Periot. Un documental que refleja la situación de la izquierda gala durante los últimos años. Buenas críticas y no hay que obviarla.

Y la cuarta es ‘Voces’, de Ángel Gómez Hernández, en uno de cuyos cortos está basada. Un relato de terror. Del terror que vive una familia, compuesta por madre, padre y un niño de nueve años, al comprobar que la casa en la que se acaban de instalar, y en la que pensaban comenzar una nueva vida, guarda secretos y voces inquietantes. Esto les empuja a consultar a un experto en fenómenos paranormales y a su hija, técnica de sonido. Su cuarteto protagonista está interpretado por Belén Fabra, Rodolfo Sancho, Ramón Barea y Ana Fernández, junto al pequeño Lucas de Blas. Contrastes de pareceres, predominando los positivos, por lo que se impone verla.

Fuentes: FilmAffinity, Cineuropa y Cinemagavia.

Escrito queda. Vayan al cine.

‘Nueva normalidad en serie (s). Episodio 16. ‘Deep Water’: Infierno en el paraíso

Desde 1970 a 1999 aproximadamente, y con más intensidad entre 1980 y 1990, se cometieron en las playas, parques, acantilados o espacios exteriores rocosos australianos numerosos crímenes contra hombres homosexuales que se “despacharon” como suicidios.

Solo el tesón de un norteamericano, hermano de una de las víctimas, y  de la propia comunidad LGTB, consiguieron que la investigación policial – apática, insensible e indiferente entonces, cuyos altos cargos pidieron disculpas públicamente luego –  diera un giro y se encontrara a los autores.

Algunos de ellos solían ser pandilleros adolescentes o muy jóvenes que acudían a los lugares de encuentros de gays para apalearlos y agredirlos brutalmente. Con tanto más odio aún por cuanto entonces el sida estaba muy presente, aunque no aparezca aquí. De hecho, se documentaron más de 80 asesinatos homófobos, de los que 30 están aún por resolver, además de la veintena de asaltos diarios que sufrieron. Fuentes: dosmanzanas.com y SBS Español.

En estos hechos terribles – que dieron lugar también a un documental – se inspira esta producción audiovisual australiana. Una miniserie -fechada en 2016, que consta de 4 episodios de 55 minutos de duración cada uno, que puede verse en Netflix, cuyo guión firman Kris Wyld y Kim Goldsworthy, cuya impecable fotografía firma Bruce Young y cuya partitura, que sirve muy bien al relato, se debe a Antony Partos. Fuentes: FilmAffinity, Wikipedia y El Diario Vasco.

Cuando los detectives Tori Lustigman, excelente Yael Stone (‘Orange is the New Black’) y Nick Manning, magnífico Noah Taylor ( ‘Juego de Tronos’ ‘Peaky Blinders’) investigan un atroz delito en una mansión, están muy lejos de imaginar que este caso se revelará como el primero de una serie cuyas víctimas son homosexuales a quienes el asesino capta a través de una app de citas.

Que, además,  están conectados con crímenes sin resolver perpetrados contra gays entre finales de los años 80 y principios de los 90, que a la protagonista le tocarán profundamente al estar vinculados con un drama familiar. Esto la llevará a contravenir las normas, para desesperación de su compañero, y con la hostilidad de un jefe machista, prepotente y heterosexista que la subestima y desconfía de sus iniciativas.

Como thriller no deja de ser convencional, con los sospechosos habituales y giros de la trama, sorpresa final incluida. Lo interesante de este relato es cómo nos muestra el infierno dentro del mismo paraíso. La oscuridad dentro de la luz. La carcoma del prejuicio y el odio al diferente corroyendo una sociedad solo aparentemente abierta. La cara b de la idílica e icónica playa de Bondi, más inquietante y sangrienta que nunca.

La homofobia generalizada y respaldada por los agentes de la ley y las instituciones. Las complicidades culpables de un microcosmos heteronormativo a ultranza. Los pasados ominosos y los presentes respetables. La ceguera de quienes se niegan a asumir lo evidente, junto a la determinación, aliada a la culpa, de una hermana que no ceja en su empeño de esclarecer tales delitos por sí misma y por las otras familias.

Deberían verla.