Tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Temporada 7: En Casa del Libro Viapol, esta tarde a las 19.30.

Hoy, miércoles, 3 de octubre, a las 19.30,  la tertulia de cine Luis Casal Pereyra estrenará el curso, su séptima temporada y un nuevo espacio, el de CASA DEL LIBRO VIAPOL, integrada en el Viapol Center, junto a la Facultad de Derecho, y muy bien comunicado por el tranvía, el metro (Estación de San Bernardo) y los buses C1, C2, B4, 22, 25, 26, 28, 29, 38 y 52.

Un cumpleaños intensamente violeta, en el que debatiremos sobre tres películas realizadas por mujeres y dos de ellas de nuestro país. A saber: ‘El viaje de Nisha’, de Iram Haq. Aquí tenéis el enlace a su crítica del blog:

https://sevillacinefila.com/2018/08/21/el-viaje-de-nisha-el-honor-patriarcal/

‘Carmen y Lola’, de Arantxa Echevarría

https://sevillacinefila.com/2018/09/09/carmen-y-lola-etnia-genero-y-opcion-sexual/

Y  ‘Las distancias’, de Elena Trapé

https://sevillacinefila.com/2018/09/12/las-distancias-las-(sin)razones-de-mis-amigos/

La invitada, todo un lujo y un honor, será la actriz, guionista y directora Ana Ruiz, de cuyo amplio currículum daremos cuenta en su presentación. Forma parte, como vocal, de la Junta Directiva de la Asociación Andaluza de Mujeres en los Medios Audiovisuales, AAMMA.

tertulia CINE

Pues ya lo saben, promete muchísimo y no hay que perdérsela. Les espero esta tarde en CASA DEL LIBRO VIAPOL, a las 19.30. Compartan, difundan y ÚNANSE. No lo lamentarán.

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‘Madame Hyde’: El mito chamuscado

Muchas son las adaptaciones cinematográficas del clásico de Robert Louis Stevenson, ‘El extraño caso del Dr Jekyll y Mr Hyde’ y, entre ellas, al menos dos en las que el reverso diabólico del caballero era una mujer. A saber: ‘Dr Jekyll and sister Hyde’ (1971), de Roy Ward Baker y ‘Dr Jekyll y Mrs Hyde’ (1995), de David Price. En esta que nos ocupa -coproducción franco-belga,  fechada en 2017, escrita y dirigida por el actor, crítico y cineasta Serge Bozon, cosecha del 72, fotografiada con elegancia por Céline Bozon y con una música ad hoc de Benjamin Esdraffo – los dos roles recaen en una misma persona de sexo femenino.

La historia sigue a una profesora excéntrica, odiada y despreciada, tanto por el claustro y director del instituto en el que ejerce como por el alumnado de su clase, Madame Géquil, cuya única figura de afecto es su marido. Un día, en su laboratorio secreto, es alcanzada por un rayo y su cambio será radical y destructivo. Aunque, paradójicamente, a través de él logrará respeto, honores y el reconocimiento debido a un experimento hecho con su clase.

El tratamiento de esta historia es excéntrico, disperso, lento, pretencioso y nada interesante pese a sus ínfulas intelectuales y morales. Entre el drama, el fantástico, la crítica social y la sátira – por ser amable – desaprovecha lastimosamente el intento de insertar al mito en un contexto educativo multirracial, muy representativo de la Francia contemporánea. Desaprovecha el lado salvaje, o electrizante, de una mujer tímida y víctima de su entorno y, en realidad, una excelente y vocacional profesora.

Desaprovecha lastimosamente, con un guión errático y vacío de contenido, intelectualoide y simplista, que al final incurre en los clichés del género por derecho propio de la clase conflictiva frente a un-a maestr@ comprometid@, todas las posibilidades del relato en ese contexto y en una sociedad que desprecia el saber, la disciplina y el aprendizaje. Solo la salva la sobresaliente interpretación de Isabelle Huppert, y el debut de Adda Senani como Malik, porque el resto del reparto – con personajes esquemáticos hasta decir basta – está sobrado, como la propia película, de tícs.

Ustedes mism@s.

 

‘El escándalo Ted Kennedy’: Muerte en la isla

El viernes 18 de julio de 1969, Edward – Ted – Kennedy era senador por Massachusetts y una de las grandes esperanzas del Partido Demócrata para las elecciones del 72, tras los asesinatos de sus hermanos, el presidente John en 1963 y el más reciente de Robert el verano anterior. Dicho día, seis mujeres y seis hombres, compartían una comida, regada con abundante alcohol, en la casa privada del anfitrión, nuestro protagonista, de la isla de Chappaquiddick, título original de esta película.

Entre ellas – llamadas “las chicas de cuarto de calderas” en alusión a su trabajo en la campaña de Bobby, aún impactadas por el crimen y replanteándose su futuro -, a quienes se agasajaba por su labor, estaba una brillante joven de 28 años, con una impecable formación académica y profesional, comprometida con los derechos civiles, a quien el político quería convencer para que se uniera a su equipo, Mary Jo Kopechne.

Así que la invitó a subir a su coche para hablarle a solas del tema y acompañarla a su hotel. Pero la bebida le jugó una mala pasada y derrapó en un puente, cayendo al agua. Él logró salir del coche, ella no. Él no intentó ayudarla, ni llamó a la policía o a los bomberos mientras ella luchaba desesperadamente por su vida en el interior del automóvil. Al parecer, tardó tres o cuatro horas en morir. De haber avisado, podría haberse salvado, pues tardó unas diez horas en reportar el accidente… Eso, aunque su pena de cárcel fuera ridícula, le costó su carrera hacia la presidencia. Fuentes de Wikipedia, Infobae y Vanity Fair.

‘El escándalo Ted Kennedy’ – producción norteamericana, fechada en 2017, de 107 minutos de metraje, dirigida por John Curran (‘El velo pintado’, 2006) cosecha del 60, escrita por Taylor Allen y Andrew Logan, muy bien fotografiada, con la pátina de su tiempo por una mujer, Maryse Alberti y con una sensible banda sonora de Adam Wiltzie – da cuenta de todo ello,  del Día D y de la intensa semana que siguió a esta tragedia con el equipo que rodeaba al político intentando, a la desesperada, salvar su carrera mientras esperaban distraer a la opinión pública con el primer hombre en pisar la luna, Neil Armstrong, el 21 de julio de ese año. Entonces, la carrera espacial estaba en primer plano de la agenda política.

Drama en clave de thriller político, es una película honesta y nada complaciente desde el punto de vista ético con un personaje del que saca a relucir todas sus miserias. No es mítica, ni hagiográfica, sino todo lo contrario. Tiene el acierto añadido de eludir la supuesta relación existente entre la víctima  – tratada con toda dignidad, las escenas de  su pathos luchando por su vida son demoledoras- y Kennedy, que se aireó entonces. Muestra también, críticamente, todas las complicidades, apaños e influencias de una plana mayor que, con la excepción de una persona, solo estaba interesada en salvar al futuro candidato, a toda costa, ante un país que estuvo dispuesto a comulgar con ruedas de molino. Y que la justicia no es igual para tod@s…

Pero, aunque se deja ver bien, quien esto firma hubiera agradecido más intensidad y potencia en la puesta en escena y en el tratamiento de lo narrado. Una mayor implicación de Curran con su material narrativo, aunque su objetividad no sea nada imparcial como hemos resaltado anteriormente. El reparto da la talla, si bien podría haberse incidido más en las diferentes personalidades de esos hombres, destacando a Jason Clarke como el senador, Ed Helms como su primo y a un espléndido Bruce Dern como el implacable patriarca.

En cualquier caso, debe ser vista.

 

 

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‘En cartelera’: Vísperas otoñales

La nueva oferta de la cartelera de mañana deja intuir ya tímidamente la rentrée otoñal, aunque no cambiaremos oficialmente de estación hasta el próximo domingo. Se destacan seis películas, de las que todas pueden verse también en sus versiones originales subtituladas. Son, se comentarán por este orden, dos norteamericanas, dos francesas, una alemana y una española.

La primera es ‘El escándalo Ted Kennedy’, de John Curran. Basada en hechos reales, sigue la historia de este político a partir de un más que cuestionado accidente, y su comportamiento posterior, que provocó y que costó la vida a su joven secretaria de entonces, Mary Jo Kopechne, el 18 de julio de 1969. Narrado como un thriller dramático, ha gustado en general, con algunas reservas, y debe verse.

La segunda es ‘The Rider’, de la realizadora chino-estadounidense Chloé Zhao. Otro drama, en clave de cine independiente, en el que una estrella de rodeo y entrenador de caballos se ve imposibilitado de seguir con su carrera debido a un accidente y decide viajar por la América Profunda para encontrarse a sí mismo. Ganadora de la Quincena de Realizadores de Cannes en 2017 y Espiga de Plata, Mejor Dirección y Actor en Valladolid ese mismo año, entre otros reconocimientos y magníficas críticas, su visión es obligada.

La tercera es ‘La aparición’, de Xavier Giannoli. Sobre el agnóstico reportero de un periódico francés que recibe una llamada del Vaticano para que investigue la presunta aparición de la Virgen a una joven en el sureste del país. Protagoniza el siempre excelente Vincent Lindon y ha generado división de opiniones, pero no hay que obviarla.

La cuarta es ‘Madame Hyde’, de Serge Bozon. Una adaptación muy particular del mito del Doctor Jekyll y Míster Hyde encarnada en una profesora excéntrica a la que no quieren ni colegas, ni estudiantes, quien, al ser alcanzada por un rayo, verá cambiar radicalmente su personalidad. Contraste de pareceres, con unanimidad absoluta sobre el trabajo de su protagonista, la siempre espléndida Isabelle Huppert. Hay que darle una oportunidad.

La quinta es ‘El capitán’, de Robert Schwentke. Basada en hechos reales y ambientada en la última etapa de la II Guerra Mundial, cuenta la historia de un joven que se hace pasar por un capitán nazi reuniendo a seguidores para dedicarse al pillaje en una Alemania devastada, lo que le hará conocer secretos de sus enemigos. Ha gustado mucho y no hay que perdérsela.

Y la sexta es ‘Marisa en los bosques’, de Antonio Morales. Sobre una dramaturga de 35 años,  en una situación límite y sin sentirse apoyada por su entorno, que decide buscar consuelo en la noche de Madrid. Premio del Público en el Festival de Alicante, ha interesado con algunas reticencias y no hay que dejarla escapar.

‘Una mirada documental’: Doble sesión y recordatorio urgentísimo

Tras el paréntesis de agosto, vuelve el estimulante ciclo que tan excelentemente coordina el crítico y amigo Miguel Olid Suero. Con dos sesiones en este mes de septiembre. A saber:

Hoy mismo, miércoles, 19, a las 19 horas en la sevillana FNAC de la Avenida de la Constitución, se proyectará el documental de Justin Webster,  ‘Gabo, la magia de lo real’. Y siguiendo con el homenaje a escritores, la realizadora sevillana Laura Hojman mostrará un avance del suyo, su muy esperada ópera prima ‘Tierras solares’ – que acaba de anunciarse que competirá en octubre en la Seminci vallisoletana – sobre el paso de Rubén Darío por Andalucía y lo que supuso para él. Además, hablará de la influencia de este autor en la literatura de García Márquez.

Y el próximo lunes, día 24, también a las 19 horas, otra directora, también sevillana, Mercedes Moncada Rodríguez, presentará ‘Palabras mágicas (para romper un encantamiento)’, filmado hace seis años en Nicaragua y que define como “su perspectiva emocional de la Revolución sandinista’. Hija de nicaragüense, sigue muy de cerca lo que está ocurriendo en el país y hablará de ello en el coloquio.

Pues ya lo saben. Promete muchísimo y no deberían perdérselo.

 

 

 

‘Todos lo saben’: De eso no se habla…

Quien esto firma profesa respeto y admiración a partes iguales por el cine del guionista y realizador iraní Asghar Farhadi, cosecha del 72, que tiene nada menos que dos Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa en su haber. Por, respectivamente, ‘Nader y Simin, una separación’ (2012) y  ‘El viajante’  (2017), entre otros incontables reconocimientos en los Certámenes más prestigiosos. Precisamente, además, se negó a recoger la estatuilla por la última citada en protesta por el veto de Trump a sus compatriotas.

Por eso, acudió puntualmente al estreno de esta coproducción hispano-franco-italiana, de 130 minutos de metraje, cuyo guión también escribe. Que estuvo a punto de ser elegida para representar a España en los Oscar. Que tiene una magnífica fotografía del maestro José Luis Alcaine y una música no menos excelente debida al talento de Alberto Iglesias. Que tiene hermosos temas de Javier Limón y Nella Rojas, interpretadas por ella misma y también por Inma Cuesta, dos preciosas voces. Y un reparto coral de lujo en el que están Penélope Cruz, Javier Bardem, Ricardo Darín, Bárbara Lennie, Eduard Fernández, la citada Inma Cuesta, Elvira Mínguez, Ramón Barea…

Su opinión, subjetiva, personal e intransferible, es que es una película tan intensa como irregular, tan digna como errática a veces, tan emotiva y poderosa como desequilibrada. Sabe captar la atmósfera cerrada, opresiva y endogámica de una comunidad de personas unidas por lazos de sangre directos o indirectos, por relaciones afectivas y económicas ambivalentes y por secretos, y mentiras, inconfesables en los que el pasado planea sobre el presente. Unidas por una celebración jubilosa que deviene en drama.

Una boda, una mujer, su hija y su hijo que vuelan de otro continente para acudir a las nupcias de su hermana y tía, cuando la joven sobrina de la novia – cuyo estado de salud es delicado, pese a su irresistible vitalidad – desaparece… Un secuestro, una venganza, una represalia, un tema tabú que tod@s saben o sospechan y que precipita la conclusión.

Tan vibrante en la fiesta como desgarrada en la tragedia. Tan sugerentemente filmada en la alegría, como compulsiva en el pathos. El problema reside en un desequilibrio de guión, en unos giros escasamente creíbles, en unos personajes secundarios de una pieza – tres de ell@s, no los pesos pesados – que restan y no suman. Pero la grandeza que la habita, su carisma, atmósfera y potencia permanecen intactas. Solo que podía haber sido redonda y no lo es. Solo que podía haber sido más matizada y sutil en la resolución del enigma. Solo que podía haber sido más compleja y coherente en su conjunto. Solo…

Incluso así,  pese a estos errores, resulta magnética, intensa y absorbente en sus más de dos horas de duración. Hay cine del mejor en ella, que conmociona y conmueve. Hay un elenco entregado y enorme, del que saldrán varias nominaciones a los Goya, en el que destacar a Javier Bardem y sobre todo a una grandiosa, desgarradora Penélope Cruz, más grande que la vida, a quien todos los reconocimientos le son debidos.

Bajo ningún concepto deberían perdérsela.

‘La novia del desierto’: Piedras en el camino

La guionista y directora argentina Cecilia Atán, cosecha del 78, y su colega, y compatriota, Valeria Pivato, cosecha del 73, dirigen y escriben, en este caso también junto a Martín Salinas,  conjuntamente este debut cinematográfico -fechado en 2017, que tiene una poética fotografía de Sergio Amstrong y una buena banda sonora, que suena cuando debe, de Leo Sujatovich – reconocido con, entre otros premios, el de Mejor Ópera Prima en el Festival de La Habana.

La historia sigue a Teresa, una mujer de 54 años, que ha pasado la vida sirviendo a una familia hasta que deciden vender la casa y la envían con unos parientes a mil kms de distancia. En el camino, que será accidentado, conocerá a un viajante con el que experimentará, sin proponérselo, una relación y unas emociones inesperadas.

Mezcla de drama y road movie, nada es irrelevante, ni gratuito, en ella. Un relato aparentemente sencillo, pero con una enorme carga de profundidad. Un retrato de mujer – que borda la espléndida actriz chilena Paulina García ( ‘Gloria’ ) – muy bien situado, a nivel del contexto de servidumbre en el que se ha desarrollado su vida, a través de flashbacks sutilmente mostrados a modo de recuerdos, sin necesidad de subrayarlos.

Un retrato de los límites de un país, de sus creencias y supersticiones, de su realismo, de sus miserias y de sus esperanzas a través del viaje que la protagonista emprende, por esos caprichosos azares del destino, en compañía de un vendedor, el notable actor y cineasta argentino Claudio Rissi, quien les describe a ambos como “piedras en el camino”, de ahí el título de esta entrada.

Mirada cinematográfica de dos mujeres, sensible, empática, sutil, emocionante y solidaria con unas personas socialmente vulnerables y emocionalmente ricas y fuertes- especialmente en lo que se refiere al personaje central – cuyas existencias, por imperativo de clase, se han destinado al servicio de otras que no les corresponden afectivamente, ni les respetan, ni les consideran, ni a sus trabajos, en todo el valor que tiene. Sirva de ejemplo la relación de ella con el niño, ya un hombre, al que crió.

Dos piedras en el camino, dos criaturas solitarias, que son capaces de encontrar el uno en la otra, y viceversa, valores y placeres que ya creían perdidos. Pero a quienes no da – no podría ser de otra manera – una conclusión al uso…

Solo se proyecta en Sevilla en el cine Alameda en sesiones a las 19 y a las 21 horas. Por lo menos, hasta el jueves próximo incluido. Quien esto firma, lamentablemente, fue la única espectadora en la suya.

Una pequeña joya que nadie debería perderse.

 

En cartelera: Este y otros mundos…

Cuatro películas a destacar de entre la nueva oferta de mañana, viernes, 14 de septiembre. Son, y las comentaremos por este orden, dos españolas, una argentina y una italiana.

La primera es ‘Los amores cobardes’, debut cinematográfico de la gaditana Carmen Blanco. Narra la historia de una joven que regresa a su ciudad natal, para reunirse con su madre y con su mejor amiga y tiene un encuentro inesperado con quien significara mucho para ella y que decidió cortar todo contacto sin explicaciones. Mejor Dirección y Premio de la Crítica en el Festival de Alicante ha gustado, en general, y debe verse.

La segunda es ‘Todos lo saben’ del prestigioso realizador iraní Asghar Farhadi. Sigue a una mujer que viaja desde Argentina a nuestro país para una celebración familiar donde ocurre un hecho dramático e imprevisto que le, y les, cambiará su vida. Con un reparto coral y de lujo en el que resaltar a Penélope Cruz, Javier Bardem, Ricardo Darín, Bárbara Lennie, Inma Cuesta, Eduard Fernández y un largo etcétera, sus críticas han sido positivas, con algunas reservas, y no hay que perdérsela.

La tercera es ‘Testigo de otro mundo’, de Alan Stivelman. Documental que narra el encuentro del propio responsable del filme y un prestigioso astrofísico con un testigo de excepción de un avistamiento ovni. Contraste de pareceres, predominando los positivos y no hay que obviarla.

Y la cuarta es ‘Una casa, la familia y un milagro’, de Augusto Fornari. Sobre cuatro hermanos que, al estar su padre en coma irreversible, deciden vender la casa familiar para ayudar a uno de ellos. Sin embargo y contra toda lógica, el progenitor despierta y los médicos le recomiendan recuperarse en su hogar. No ha convencido, pero…

‘Las distancias’: Las (sin)razones de mis amigos

El productor, guionista y director Gerardo Herrero, cosecha del 53, filmó ‘Las razones de mis amigos’ en el año 2000, sobre la novela de Belén Gopegui ‘La conquista del aire’, con guión de Ángeles González Sinde. En ella, un grupo de amig@s,  que se conoce desde la universidad y quedan a comer al menos una vez al mes, entra en crisis por un préstamo que uno de ellos les pide y no les devuelve.

La guionista y realizadora Elena Trapé, cosecha del 76, afronta también aquí, aunque haya diferencias de fondo y forma entre ambas, una historia de amistad quebradiza en la que el dinero tiene mucho que ver. En este caso, no concretada en un préstamo, pero sí en el enfoque del desempleo que algunos personajes sufren. Otra coincidencia entre ambas es la generacional, pues retratan sin complacencia alguna a l@s treintañer@s y a sus circunstancias.

Estructurada en tres días de un fin de semana en el que dos hombres y dos mujeres van a visitar al amigo que vive en Berlín para darle una sorpresa por su cumpleaños y… ni la recepción de éste, ni sus reacciones, son las esperadas. Lo que provoca un efecto dominó en el grupo, que pone a prueba sus vínculos afectivos.

Trapé sabe radiografiar muy bien a este grupo humano, de la misma franja de edad, en el que la mayoría afronta el paro y una vida en precario estando sobradamente preparad@s. En el que sus expectativas se dan de bruces con una áspera realidad y tal hecho se proyecta sobre sus relaciones personales. A los que la Universidad unió y las distancias, y un presente más que incierto, han separado irreversiblemente pese a sí mism@s. En el que las mujeres y los hombres no se sitúan de la misma manera, pese a la fachada igualitaria.

Todo ello les y nos será mostrado en ese viaje que les resultará tan demoledor como desconcertante. Un viaje en el que aflorarán todas sus contradicciones y sus secretos mejor guardados junto a sus personalidades, muy bien dibujadas, en las que también se aplica la ley del más fuerte, pues el más cáustico y duro es el único que parece tener su existencia resuelta. La economía y los afectos van muy de la mano en nuestra sociedad capitalista… y esto también estaba en el texto de Belén Gopegui y en la película de Gerardo Herrero ya citados.

Una mirada de mujer nada convencional, tan dura como desesperanzada, tan aguda como incisiva, tan lúcida e inteligente como triste, que se concreta en 100 minutos de metraje, en un excelente guión que firma la propia directora junto a Miguel Ibáñez Monroy y Josan Hatero, que tiene una fotografía llena de matices de Julián Elizalde, una sugerente puesta en escena y un reparto en estado de gracia en el que sobresale una espléndida Alexandra Jiménez que, se escribe desde ya, será, si hay justicia,  una de las candidatas al Goya a la Mejor Actriz.

Mejor Película, Dirección y Actriz en el Festival de Málaga, es también una de las elegidas para debatir el miércoles, 3 de octubre, en la inauguración de la séptima temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra en Casa del Libro Viapol. NO DEJEN DE VERLA Y HÁGANLO CUANTO ANTES. Es un consejo.

 

‘Carmen y Lola’: Etnia, género y opción sexual

La Asociación Gitanas Feministas por la Diversidad se ha pronunciado, sin verla, contra ‘Carmen y Lola’ por, muy esquemáticamente, “poner el acento en la homofobia gitana y expresar que ahí es peor que en otros espacios, por hablar por ellas sin contar con ellas y por considerar racista este enfoque” .

En lo que se refiere a su directora, también guionista y productora de cine y televisión, Arantxa Echevarría, cosecha del 68, ha declarado “que estuvo a punto de tirar el proyecto por la borda, que las historias que ha conocido de jóvenes lesbianas de esta etnia son mucho más terribles que las de ‘Carmen y Lola’, pero que puede entender que, dada la importancia de la familia y la descendencia en esta raza y su rechazo social, vean esta opción sexual como un problema”

Quien esto firma ha encontrado que esta es una película luminosa, valiente y emocionante que sortea con inteligencia, lucidez y sabiduría el enfoque costumbrista y los clichés, tanto a nivel doméstico como en el ámbito laboral de la venta ambulante. Que sabe dotar a sus personajes de complejidad, dejando muy claro al tiempo el estricto orden patriarcal  y machista al que las mujeres están sometidas. Dejando muy claro que son los hombres de cualquier edad los que detentan el poder. Que toma partido inequívoco por ellas, por su triple opresión de género, etnia y opción sexual.

Que describe muy bien a una comunidad forzada a la endogamia por su marginación social, racial y de clase. Pero que es, al tiempo, crítica con su cerrazón y rigor ante los nuevos tiempos. Que retrata el destino marcado de por vida de sus componentes, especialmente en lo que a los personajes femeninos se refiere. Que revela el papel fundamental, aunque aquí no se la nombre más que como “el culto”, de determinada confesión religiosa que alienta, aún más si cabe, prejuicios e intolerancias seculares, hasta para pretender “curar” inclinaciones tabúes.

Que sabe narrar muy bien este romance prohibido entre dos adolescentes muy distintas, pero de muy similares circunstancias familiares y vitales. Que lo hace por sus pasos, pues cada una de ellas lo va asumiendo a su tiempo y ritmo. Que registra la ceremonia del pedío, o de la pedida,  entre chicos y chicas que apenas se han tratado y ni se conocen. En realidad, un acuerdo entre los patriarcas.

Que nos hace ver el claustrofóbico y asfixiante entorno en el que el “que dirán” es ley. Que refleja la ambivalencia de unas madres que no quieren para sus hijas el destino y la ignorancia que ellas arrastran, pero que están obligadas a hacerlas cumplir como normas. Que dignifica la figura de la maestra, cómplice y amiga, como vehículo del aprendizaje de la libertad.

103 minutos de metraje. La escribe también Arantxa Echevarría. La fotografía y la banda sonora, que captan el color y el alma de la historia, se deben a dos mujeres Pilar Sánchez Díaz y Nina Arana respectivamente. El reparto, no profesional, transmite la frescura y verosimilitud requeridas, pero Zaira Morales y Rosy Rodríguez están espléndidas como los personajes centrales. Por cierto, muy posibles candidatas al Goya a la Mejor Actriz Revelación. Al tiempo…

Es una de las que debatiremos el miércoles, 3 de octubre, en Casa del Libro Viapol, en la sesión inaugural de la séptima temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. VÉANLA CUANTO ANTES Y NO SE LA PIERDAN.