‘Calle Málaga’: Mi casa, mi vida…

Esta firmante acudió este martes, uno de los días grandes de una llamada Fiesta que, como animalista que es, no pisa hace décadas, a una sesión doble en el Avenida. Esta que nos ocupa fue la primera que pudo visionar, aunque con un cierto retraso. Pero, como el refrán – y quien esto firma no es especialmente refranera – popular sostiene, «nunca es tarde, si la dicha es buena»

Y la dicha fue buena. Lo fue también al comprobar que hay un público cinéfilo, menos numeroso evidentemente, que acude a las salas en esta época de cantes, bailes, toques, luces, farolillos, faralaes, reencuentros y maltratos animales que los toros pagan con martirios, torturas y sangre en la plaza y las yeguas y caballos con su explotación inicua, que también puede costarles la vida.

Porque hay cine más allá de la Feria… La película que nos ocupa, ‘Calle Málaga’, es una coproducción entre Marruecos, España, Francia, Alemania y Bélgica, fechada en 2025, de 116 minutos de metraje. La escribe – junto a su compañero de vida y colega Nabil Ayouch – la actriz, periodista, guionista y cineasta Maryam Touzani, cosecha del 80, muy comprometida con los derechos humanos y con el feminismo – en cuya filmografía, entre premiados cortos y documentales, se encuentran su galardonada y notable ópera prima, ‘Adam’ (2019) y ‘El caftán azul’ (2022), que fue debatida el 12 de abril de 2023, en nuestra tertulia.

Tanto sus excelentes fotografía y banda sonora está a cargo de mujeres. A saber y respectivamente, Virginie Surdej y Franziska Henke. Destacar en su reparto a una inmensa Carmen Maura, qué belleza la de su edad, qué ojos y qué mirada que lo dicen todo, y a la excelente Marta Etura, en un papel más bien ingrato aún a su pesar.. La preceden importantes reconocimientos tales como el Premio del Público en Venecia, galardón que también se llevó en el Festival de Mar del Plata, junto a los de Mejor Película y Mejor Actriz para Maura. En Göteborg, cosechó el de Mejor Film Internacional. Todos los reconocimientos le son debidos.

Su historia – haciendo malabares para obviar posibles spoilers, aunque puedan verse en su trailer – remite a una mujer viuda de 79 años, nacida y residente en Tánger, que es feliz en su casa, en su calle, a la que alude el título, y a un microcosmos en el que es muy querida por su personalidad carismática, cercana y vitalista. Hasta que su hija, vecina de Madrid, de la que tiene nietos y a la que lleva un año sin ver, vuelve a visitarla y…

…Esto, las noticias que le trae, tristes normas de obligado cumplimiento, convierten la alegría del reencuentro en un doloroso y díficil trance. Como le comenta la progenitora a una amiga de la infancia y confidente, que se encuentra en una situación peculiar y cuya interacción mutua provoca los momentos más divertidos del filme: «Era una niña muy dulce y cariñosa y ahora es una extraña amargada y seca».

No obstante, el carácter fuerte, independiente y decidido de la protagonista hará que presente batalla acudiendo a su ingenio y al apoyo de su entorno, descubriendo de paso sensaciones que creía olvidadas e irrepetibles filmadas con tanta intensidad como delicadeza.

Porque la lúcida y sabia mirada violeta de la directora no incurre en maniqueísmo alguno. Muy al contrario, expone la dureza de unas circunstancias en las que, sin autonomía económica, ambas mujeres son víctimas, aunque la renuncia de una de ellas sea mayor. Y lo muestra con talento, complejidad y tanto desgarro como sentido del humor.

VÉANLA SIN FALTA.

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