Archivo de la categoría: Uncategorized

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 5 de febrero, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. Temporada 8: RECORDATORIO URGENTE Y AVISO IMPORTANTE

Dentro de dos semanas, el miércoles, 5 de febrero, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol, tendrá lugar la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Debatiremos tres películas de mucho interés y debate. A saber:

La coproducción entre Reino Unido y Estados Unidos, ‘1917’, de Sam Mendes. Excelente, precedida de innumerables nominaciones a los premios más importantes y una de las grandes favoritas para los próximos Oscar. EN CARTELERA. HAY QUE VERLA CUANTO ANTES. Aquí está el enlace a su crítica en el blog:

https://sevillacinefila.com/2020/01/16/1917-en-tierra-hostil/

La norteamericana ‘Aguas oscuras’, de Todd Haynes. Un drama basado en hechos reales, que ha cosechado varias candidaturas también. Entre ellas, las de Mejor Guión Adaptado y Actor. SE ESTRENA ESTE VIERNES, 24 DE ENERO, PERO SOLO EN METROMAR Y NERVIÓN. EN ESTE ÚLTIMO CINE TENDRÁ SESIONES EN VOSE HAY QUE VERLA CUANTO ANTES.

Y la anglo-norteamericana ‘Judy’, de Rupert Goold. Un biopic sobre los últimos años y conciertos londinenses de Judy Garland. Asimismo, con varias nominaciones a distintos premios. ENTRA EL VIERNES, 31 DE ENERO, A SOLO CINCO DÍAS DE LA TERTULIA. LUEGO HAY QUE VERLA INMEDIATAMENTE.

El invitado, todo un lujo y un honor, será el crítico, autor, Doctor en Comunicación Audiovisual, guionista, realizador y amigo, entre un extenso currículum que detallaremos in situ, Miguel Olid Suero.

Pues ya lo sabéis. Promete muchísimo y vuestra asistencia y apoyo son importantes para esta actividad. OS ESPERO.

 

Los otros trabajos culturales

Hoy, precisamente hoy, que podría haber sido un día de alegría inmensa para compartir, quiero recordar, en nombre de todas las personas que se esfuerzan por sacar adelante proyectos culturales variados en solitario, – sin equipo, ni remuneración, ni medios, ni recursos, ni respaldo institucional o privado alguno, exceptuando la cesión del local, que se amortiza por la proyección pública, o posible prestigio, de la actividad en cuestión – todo el trabajo, todos los trabajos, implicados en la coordinación de tales eventos.

Elaboración de contenidos; selección de materiales; correos cada vez más extensos de los que, con suerte, apenas si una tercera parte de las personas destinatarias asistirá;  invitad@s si l@s hay, que hay que tantear a vari@s procurando no repetirse, y esperar a quien se decida y seleccionar su-sus currículums; recordatorios periódicos también en el propio espacio que acoge la actividad; difusión masiva e insistente en redes y hasta control físico de la sede para comprobar si todo, los asientos y su disposición, está bien en él y situarlos al efecto; moderación de intervenciones en los coloquios; propuesta y selección de opciones para la próxima cita; preparar cuanto se preparen l@s anfitriones en cada sesión, con entradas previamente escritas; actas- crónicas de cada una de ellas, fotos in situ… entre un larguísimo etcétera y vuelta a empezar en la siguiente.

Tal ocurre con la organización de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Tal ocurre, con diversas variantes, con tantos trabajos que no tienen el reconocimiento – ese oxígeno imprescindible que ayuda a seguir – que les visibilizaría a niveles más públicos y amplios, difundiendo su labor. Necesario, incluso contando con el tesoro del respaldo generoso y desinteresado de invitad@s y asistentes. Pero un@s y otr@s son frágiles y no es nada fácil sacar adelante sin perder rigor, ni interés, ni participación, ni asistencia, una actividad a largo plazo. Se van quedando, a veces irreversiblemente, personas muy válidas en el camino – no se pueden fidelizar, ni comprometerlas a asistir – y sin ellas la calidad de los debates también va disminuyendo. Y a veces, muchas veces, el esfuerzo le gana a la motivación. Y, a veces, muchas veces, el cansancio y el desánimo derrotan también a la satisfacción de que el DÍA D, porque cada ocasión es diferente, todo haya salido bien.

Claro que es un trabajo voluntario, estimulante y enriquecedor. Pero… todo lo descrito también está ahí. Era importante recordarlo.

Escrito queda.

 

‘1917’: En tierra hostil

El 6 de abril de 1917, en lo más crudo de la primera conflagración mundial, dos jóvenes soldados ingleses, que combaten en el norte de Francia, reciben la orden de internarse en territorio enemigo. Se trata de llevar un mensaje del general al mando al responsable del 2º Batallón del Regimiento de Devonshire, a fin de que cancele un ataque, con el que caerían en una trampa del enemigo,  cuya respuesta puede causar miles de víctimas. Entre ellas, el hermano de uno de ellos.

Durante esa jornada, tienen que hacerlo en un día, deberán enfrentarse a horrores, devastación – pues los alemanes aparentemente han abandonado su campamento, dejando tras de sí una estela de destrucción y víctimas militares, civiles, humanas y no humanas – emboscadas, ataques y a una baja especialmente alevosa. Pero también a inesperadas ayudas y turbadores encuentros…

El director de cine y teatro británico Sam Mendes – cosecha del 65, entre cuyos créditos están ‘American Beauty’ (1999), ‘Camino de perdición’ (2002) o ‘Revolutionary Road’ (2008) – ha convertido esta misión imposible en una experiencia extraordinariamente vívida, emotiva y sensorial, gracias a una puesta en escena en la que – merced a varias tomas largas, cuyos microcortes son inapreciables, que simulan un único plano secuencia – acompañamos a los dos protagonistas, luego solo a uno, en ese camino de perdición erizado de obstáculos y trampas mortales.

Les, le, acompañamos durante todo su itinerario a través de una tierra calcinada y destruida. A través de ciudades fantasmas. A través de trincheras amigas y enemigas. De paisajes que solo albergan cadáveres de todas las especies. De naturalezas en las que aún perviven fuerzas tan indómitas como el accidentado y muy peligroso curso de un río. De francotiradores que surgen de la nada. De ataques cuerpo a cuerpo. De puentes volados. De refugios que no son tales. De incendios voraces. De amaneceres espléndidos, con una belleza que corta el aliento. De improbables escondites para una mujer y una bebé, que es y no es la suya. De los desastres de una guerra cuyos heroísmos protagonizan a su pesar, cuyos objetivos y gloria cuestionan, pero que asumen con un sentido del deber a prueba de la propia vida…

Les, le, acompaña la mirada de una cámara, que es también la nuestra, que le(s) sigue, le(s) precede, le(s) rodea, se sobresalta, tiembla, se esconde, corre, vibra, suda, huele, siente, ve y tiembla con ellos, con él. A su misma altura y abriéndose a la grandiosidad terrible de la tierra y del cielo. Hasta su objetivo…, igualmente accidentado y díficil ¡¡¡Y qué final, tan trepidante y conmovedor!!!

Coproducción entre Inglaterra y Estados Unidos de 119 minutos de ABSORBENTE metraje. El excelente guión lo escriben el propio Mendes y Krysty Wilson- Cairns. La fotografía, de una hermosura sobrecogedora en sus luces y sombras, se debe a Roger Deakins. La extraordinaria banda sonora, que suena, calla, sube y baja cuando y como debe, al gran Thomas Newman. Destacar en su reparto a los excelsos George McKay y Dean-Charles Chapman, los personajes centrales y héroes, en todos los sentidos de la función. Pero también nos es dado ver, en pequeños papeles, a los estupendos Mark Strong, Colin Firth, Richard Madden o Benedict Cumberbatch.

2 Globos de Oro. 9 nominaciones a los BAFTA y 10 a los Oscar, incluyendo Mejor Película, Director y Guión Original, incontables candidaturas a otros galardones. Está dedicada al abuelo de su firmante, el cabo Alfred Mendes, una de cuyas historias se narra aquí. Es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 5 de febrero, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol.

Épica, demoledora, lírica, poética, vibrante, desgarradora, emocionante… todos los honores le son debidos. Bajo ningún concepto deberían perdérsela.

 

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra en Casa del Libro Viapol. Temporada 8: ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!

La primera sesión del año de nuestra tertulia esta noche ha sido menos concurrida que en otras ocasiones, algo muy lógico dada su proximidad a estas Fiestas. Pero eso no le restó, muy al contrario, ni un ápice de interés. Resultó muy intensa, participativa y con opiniones muy contrastadas, enriquecedoras y estimulantes.

Nuestro invitado – el filólogo, Máster en Guión, crítico, en Gente de Andalucía, los sábados a las 12.05, de Canal Sur Radio, en la que colabora desde hace 10 años, dramaturgo (‘Perversidad en la 237’), guionista, realizador, con cortometrajes muy premiados como ‘Tarot’, ‘De vuelta a casa’ o ‘Maternidad’, autor con títulos reconocidos com galardones importantes ccmo ‘Madera podrida sobre un clavo oxidado’, ‘Manhattan por el retrovisor’, ‘Los desertores de Oxford Street’ y ahora ‘Exorcismos’, prologuista y coordinador de los cinéfilos ‘Relatos en 70 mm’, uno de cuyos ejemplares dedicado expresamente ha tenido la generosidad de regalarme – y amigo, José Luis Ordóñez que hizo una impecable introducción a cada una de las películas en la mejor sintonía y comunicación con l@s asistentes.

‘La verdad’, primera incursión europea de uno de los autores más asiduos de esta tertulia, Hirokazu Koreeda,  ya que esta es la sexta de sus películas que se debate en ella, cosechó encendidos contrastes de pareceres. Entre quienes la consideraron digna de interés pero insatisfactoria por su puesta en escena, demasiados primeros planos, demasiado plana…, por el enfoque de la propia historia, por el propio y amoral personaje de Catherine Deneuve y su cinismo antifeminista, por desaprovechar al personaje de Ethan Hawke en su relación con Juliette Binoche e incluso el propio rodaje, tan bizarro y metafórico, que tiene lugar en ella. Se le reprocharon también ciertas carencias en el retrato de la relación madre-hija.

Y, por otra parte, quienes defendimos su valor, su interés, su novedad dentro de la filmografía de su autor, pese a mantener sus referentes temáticos. Su planificación, su puesta en escena, su singularidad, sus personajes, su reparto – aclamación general para la Deneuve, también para Binoche desde luego, elogios a un digno Ethan Hawke y mayoritarias para el gran descubrimiento, la niña Clémentine Grenier – la magnífica villana, sin rehabilitar, ni dulcificar, otro acierto, que interpreta Catherine. Su sentido del humor, lucidez y transgresión. Sus…

‘El traidor’, del clásico octogenario Marco Bellocchio, concitó aplausos unánimes. A su estilo, a su puesta en escena, a su extenso pero intenso metraje, a su estilo, tan diferente del de Scorsese, en su retrato de la mafia, a su poderío visual, a lo poliédrico de su historia real, a la crítica a una justicia y un stablishment corrompidos, a su defensa de la integridad del juez Falcone, a su magnífico reparto en especial a Pierfrancesco Favino y Luigi Lo Cascino, a la forma de filmar los juicios… Apenas si se le reprochó el no haberse extendido más en la relación Buscetta-Falcone. Considerada uno de los mejores títulos del año pasado, se comentó lo injusto del hecho de que se fuera de vacío en el Palmarés del SEFF en el que participó en la Sección Oficial.

‘La hija de un ladrón’, de Belén Funes fue considerada en general como una ópera prima muy digna, pero generó contrastes de pareceres. Entre quienes consideraron más interesante el trailer que la propia película, quienes pensaron que tenía que haber contado más sobre el pasado de la protagonista, quienes desearon que les hubiera gustado más y que cuestionaron su narrativa demasiado escueta, plana, contenida y su final tan abrupto y descorazonador. Pero también se valoraron su compromiso social y político, a la manera de Loach y los Dardenne, modelos confesados de la realizadora, su mirada sobre unas gentes en los márgenes para las que una vida normal es imposible, su despojamiento, su contención, su sobriedad y la excelente composición de Greta Fernández de una mujer con un padre ausente a la que nadie ha querido y es incapaz de ternura alguna hacia su bebé del que también es una madre ausente. Aunque Funes empatice con ella y nunca la condene, al contrario…

El miércoles, 5 de febrero, a las 19.30, más. Debatiremos tres películas sobre el papel muy prometedoras. A saber:

‘1917’, de Sam Mendes, que se estrena este viernes, 10 de enero. HAY QUE VERLA CUANTO ANTES.

‘Aguas oscuras’, de Todd Haynes. Entra el viernes 24 de enero. HAY QUE VERLA CUANTO ANTES.

Y ‘Judy’, de Rupert Godd, que se estrena el 31 de enero, cinco días antes de la tertulia. HAY QUE VERLA CUANTO ANTES.

Gracias a Daniel López, Marina Alonso Espejo, a Casa del Libro Viapol y a su magnífico equipo, a nuestro estupendo invitado José Luis Ordóñez, a Enrique Colmena crítico, amigo y tertuliano de pro por aportarnos siempre tanto y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial, incluidos los no humanos como la perrita Chica y Luke, el de nuestro anfitrión, por hacer posible otra velada para recordar. FELIZ AÑO. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

 

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles 8 de enero, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. Temporada 8: Recordatorio urgentísimo

Falta poco más de un día para la próxima sesión, y primera del año 2020, de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra que tendrá lugar el próximo miércoles, 8 de enero, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. Debatiremos tres películas muy potentes. A saber:

La española ‘La hija de un ladrón’, de Belén Funes. Aquí tienen el enlace a su crítica en este blog:

https://sevillacinefila.com/2019/12/01/la-hija-de-un-ladron-la-normalidad-imposible/

La italiana ‘El traidor’, de Marco Bellocchio. Aquí tienen el enlace a su crítica en este blog:

https://sevillacinefila.com/2019/11/16/seff-xvi-edicion-seccion-oficial-toma-18-el-traidor-uno-de-los-nuestros/

Y la francesa ‘La verdad’, de Hirokazu Koreeda. SI NO LO HAN HECHO AÚN, VÉANLA YA. Aquí tienen el enlace a su crítica en este blog:

https://sevillacinefila.com/2020/01/01/la-verdad-las-trampas-de-la-memoria/

El invitado, todo un lujo y un honor, será el crítico, guionista, realizador, escritor y amigo José Luis Ordóñez, de cuyo extenso currículum nos haremos eco in situ.

Pues ya lo saben. Promete muchísimo, la entrada es libre y les esperamos. ÚNANSE.

 

‘Richard Jewell’: El héroe y la villana

Quien esto firma, no pretende contarles a estas alturas la biofilmografía de un clásico viviente como Clint Eastwood – cosecha del 30 y que el día que termina mayo se convertirá en un espléndido nonagenario – ni recordarles cuales son sus magistrales obras mayores que tod@s ustedes tienen tan presentes. Solo puntualizar que esta que nos ocupa sigue la serie dedicada a los héroes anónimos de su país, todos de género masculino, que tal parece que sus homónimas femeninas no existan para él. A saber: ‘El francotirador’ (2014), ‘Sully’ (2016) y ’15:17. Tren a París’ (2018).

Esta firmante comienza por el final y tiene que reconocer que, pese a sus prevenciones iniciales, le ha parecido una película espléndida. De tratamiento, de factura, de puesta en escena, de narrativa… en la historia real de un guardia de seguridad de los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 cuyo empeño en considerar peligrosa una mochila abandonada, que finalmente hizo explosión, evitó una matanza y le convirtió en un fenómeno de masas y ejemplo a seguir, para luego ser considerado sospechoso de terrorismo. Magnífica y elegantemente filmada, con ese estilo intemporal marca de la casa. Inteligente, lúcida, madura, emocionante, compleja y también divertida.

Tan conservadora como lo es su firmante, pero que no deja títere con cabeza en sus cargas de profundidad contra el stablishment político, de seguridad nacional y mediático. En la que mezcla sabiamente géneros como el drama, el policíaco de investigación o el judicial eludiendo cualquier cliché. En la que los personajes están retratados, cuidados, mimados y revelados en todos sus matices, incluídas sus aristas menos favorecedoras, sin maniqueísmo alguno. Con ternura y verdad, con amor y humor, como en sus filmes más celebrados. Salvo uno… Salvo el de una mujer: la villana de la función. Y este es el PECADO MORTAL DE FONDO Y DE FORMA, de este ejemplar relato fílmico, que descalifica por sí solo sus valores ya descritos.

Porque esta historia está basada en hechos y protagonistas reales, a partir de un artículo de la periodista de Vanity Fair, Marie Brenner, de 1997 . Aunque no sea verdad todo lo se nos cuente en ella, ya que Eastwood ha disparado aquí toda su artillería pesada, zafia, burda, tendenciosa, embustera y machista en la semblanza de Kathy Scruggs, reportera del Atlantic Journal Constitution, que cubrió la noticia, y de la que se nos cuenta que tuvo sexo con un agente del FBI a cambio de información confidencial, traicionando además a tal fuente. Y, por si todo esto no fuera poco, que ni siquiera sabía escribir pues era un colega varón quien redactaba sus artículos a partir de sus datos.

Tanto el periódico, como su equipo, como su compañera de piso por aquel entonces, como el hermano, han desmentido con hechos probados estas insidiosas visión y versión reivindicando el trabajo, rigor y documentación, con datos contrastados, de su colega. E instan, tanto al realizador como a las productoras, a rehabilitarla tras estas ofensas intolerables a su dignidad como mujer y como profesional. Ella, que falleció en 2001, no puede ya defenderse…

131 minutos de metraje. El guión lo escribe Billy Ray sobre el texto citado. Sus excelentes fotografías y bandas sonoras se deben respectivamente a Yves Bélanger y Arturo Sandoval. Con un reparto, impecable y solvente, en el que destacar a Paul Walter Hauser, Sam Rockwell, espléndidos, Kathy Bates, maravillosa, y Jon Hamm. muy ajustado. En cuanto a Olivia Wilde… resulta tan plana y esquemática como su odioso personaje.

Escrito queda.

‘La verdad’: Las trampas de la memoria

El prestigioso y muy reconocido, con galardones tales como la Palma de Oro en Cannes, editor, guionista y cineasta japonés Hirokazu Koreeda, cosecha del 62, es todo un referente imprescindible en nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra, ya que hemos debatido en ella a lo largo del tiempo algunos de sus títulos. A saber: ‘De tal padre, tal hijo’, Temporada 2. Enero 2014; ‘Nuestra hermana pequeña’, Temporada 4. Abril 2016: ‘Después de la tormenta’, Temporada 5. Diciembre 2016; ‘El tercer asesinato’, Temporada 6. Noviembre 2017 y ‘Un asunto de familia’. Temporada 7. Enero 2019, justo hace ahora un año.

Dentro de una semana, el miércoles, 8 de enero, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol, nos disponemos a hacer lo propio por sexta vez con su última propuesta ‘La verdad’. Decimocuarta de su filmografía y la primera  que rueda en Europa.

A propósito de esto, ha declarado a Nando Salvá en El Periódico que “originalmente pensé en rodarla en mi país. Pero me di cuenta de que allí no hay una actriz en activo que pueda simbolizar toda la historia del cine japonés como Catherine Deneuve hace con el francés… es una intérprete fascinante porque está envuelta en un aura especialmente intensa que es imposible no ver”

Ella es el eje que vertebra esta producción francesa de 106 minutos de metraje, cuyo guión escribe el propio Koreeda junto a Léa le Dimna. Que cuenta con una refinada fotografía de Eric Gautier y una banda sonora hermosa y sutil de Alexei Algui. Su historia remite a una intérprete prestigiosa de cierta edad que publica sus memorias, al tiempo que rueda un nuevo filme. En ese interín, recibe la visita de su hija, afincada en Estados Unidos, su yerno norteamericano aspirante a actor, y su nieta mientras que su representante, agente y amigo incondicional la abandona… Todo ello descubrirá las imposturas, trampas y consecuencias de una memoria tan interesada como quebradiza en su círculo más íntimo y familiar, pero también en el profesional.

El realizador ha aprobado con nota su incursión en una cinematografia y en una cultura que le eran ajenas. Y lo ha hecho sin traicionarse a sí mismo, pero añadiendo nuevos registros narrativos. En efecto, ahí están las relaciones familiares, la infancia desvalida siquiera emocionalmente, l@s progenitores-as ausentes, los duelos, las pérdidas, las traiciones de la memoria, las complejidades y aristas de la verdad y de la mentira, la hipoteca de una profesión absorbente sobre l@s hij@s…

A todo ello le suma aquí un impío sentido del humor, una ligereza aliada a las cargas de profundidad marcas de la casa, un juego especular del cine dentro del cine con sutiles guiños en la mirada sobre el rodaje. Una filmación tan incisiva e irónica como su personaje central, en la que los roles materno-filiales se invierten cronológicamente por mor de una improbable aventura futurista.

Y el singular retrato que ofrece de la protagonista, con todos los elementos para ser una magnífica villana, de lengua afilada que no deja títere con cabeza, pero vista desde la admiración, la empatía y la comprensión. Vista desde el respeto incluso por sus peores cualidades, exhibidas cínica e impúdicamente ante su clan familiar, amistades y colegas, en función de su talento como intérprete y del respeto por una singularidad arrolladora que asume sin complejos, y con toda legitimidad, eso aún tan transgrenor y penalizado: “prefiero haber sido una buena actriz que una buena madre”…  A la que nunca cae en la tentación de “dulcificar”. Chapeau por ello.

A tal poderosa personalidad, le opone la de la hija, tierna, sensible y empática. Su conciencia y verdadera Memoria frente a las mixtificaciones de su obra presuntamente autobiográfica. Pero lo suficientemente lúcida, inteligente y generosa como para, pese a todo y los conflictos y rencores latentes entre ellas, quererla y aceptarla tal cual es. Consciente también de que su perfecto, en apariencia, núcleo familiar tiene también fisuras. Otro acierto. Y otro más el del tour de force de ambas representadas por una excelsa Catherine Deneuve, dueña y señora de la función, y una estupenda Juliette Binoche. Con un solvente Ethan Hawke y un reparto entregado e idóneo.

Aunque nada nos haga olvidar sus imperecederas obras mayores, esta no es, en absoluto, una obra menor. Todo lo contrario. DE VISIÓN OBLIGADA.

Se repite y recuerda que la debatiremos en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del próximo miércoles, 8 de enero, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. VÉANLA CUANTO ANTES.

 

 

‘Mujercitas’: Del rosa al violeta

Entre el pasado año y este se han cumplido 150 desde la publicación de ‘Mujercitas’ y ‘Aquellas mujercitas respectivamente, que en Europa fueron editadas en un solo volumen. Su autora, la escritora estadounidense Louisa May Alcott (1832-1888), de padre y madre transcendentalistas, abolicionistas, pro reforma educacional y sufragistas, cuyas amistades eran filósofos, pedagogos e intelectuales como Hawthorne, Thoreau o Emerson,  que educaron a sus cuatro hijas en casa y cuyas ideas heredó Louisa.

Ambas novelas son semiautobiográficas y describen su vida con sus tres hermanas, Anna, Lizzie y Abba May, escribiéndolas por presión de su editor y edulcorándolas por las mismas razones. Louisa, una mujer fascinante y con una vida extraordinaria que merecería ser llevada a la pantalla, nunca se casó, tuvo muchos empleos, como maestra, costurera e institutriz, además de novelista, apoyando siempre económicamente a su familia y haciéndose cargo de ella, siendo políticamente muy activa y tocando en algunas de sus obras, bajo seudónimo, temas tan tabúes para su época como el adulterio y el incesto. Fuente: Wikipedia.

Adaptada siete veces al cine, dos en el mudo (Alexander Butler, 1917 y Harley Knoles, 1918) y cinco en el sonoro, dos miradas masculinas y tres femeninas, (George Cukor, 1933: Mervin Le Roy, 1949: Gillian Armstrong, 1994; Claire Niederpruem, 2018 y la que nos ocupa, fechada en 2019, de la directora, guionista y actriz Greta Gerwig, cosecha del 83, de la que es su segunda película tras su aclamado debut con ‘Lady Bird’ (2017).

Esta versión es una producción estadounidense de 135 minutos de metraje, cuyo guión adaptado también se debe a su firmante. Con unas factura y dirección artística impecables, su excelente fotografía se debe a Yorick Le Saux y su temperamental banda sonora al gran Alexandre Desplat. Del reparto se hablará luego, porque hay luces y sombras en él.

La realizadora ha declarado a  El País y El Periódico, en sendas entrevistas realizadas por Álex Vicente y Beatriz Martínez respectivamente, que “el libro ha quedado envuelto en una moralidad de postal navideña, pero cuando volví a leerlo me dí cuenta de lo espinoso, extraño y revolucionario que resultaba… que sus protagonistas son feministas porque son mujeres completas, no clichés, ni objetos… que el feminismo ya estaba en la novela… que su visión de la igualdad y el matrimonio son muy osados…

…También “que había hecho una película cubista porque, según me enseñaron, el cubismo consiste en observar algo desde distintos ángulos al mismo tiempo y eso es lo que sentí que estaba haciendo en ella”. Algo de eso hay- para bien y para mal, desde la opinión de quien esto firma que ha sentido hacia esta lectura fílmica de la obra – tan personal, subjetiva e intransferible de Gerwig – aplausos y reparos.

Así es. Esta firmante aplaude su arrolladora vitalidad, su vibrante energía, su encanto,  su valor, su firme determinación en el despojamiento de los clichés más melosos, sentimentaloides, conservadores, rosáceos y sexistas -tributo de su época- del texto, para convertirlo y convertir a sus personajes en intensamente violetas y feministas. Del rosa al violeta…

También su más que merecido homenaje a la escritora, que está muy presente en la piel de Jo. Y su singular enfoque narrativo , comenzando por el final, con alternancias espacio-temporales que te obligan a repensar la historia en términos de actos y consecuencias, Junto a las composiciones de la magnífica y carismática Saoirse Ronan, hilo conductor y eje narrativo, y la siempre estupenda Laura Dern.

Pero… cree también que fuerza algunas cosas por mor de ese noble y digno objetivo, enfatizando algunas escenas en detrimento de otras igualmente necesarias. Cree también que huyendo del sentimentalismo como de la peste – esa puesta en escena en la que apenas si hay primeros o medios planos cuando hacen falta… – sacrifica también la legítima emoción.

Una emoción que se echa en falta especialmente en los momentos más dramáticos. Cree también que su Jo fagocita a sus hermanas, con excepción de Amy vista con una personalidad enérgica y creativa, hasta el punto que la tierna y solidaria Beth resulta arisca. Cree también que se le pudo sacar más partido a Emma Watson y que el talento de Timothée Chalamet está aquí en horas muy bajas, sobreactuado y sin química alguna con sus dos amores de ficción.

¡¡¡Pero, por supuesto que hay que verla!!!

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 8 de enero, a las 19.30 de la tarde, en Casa del Libro Viapol: Primer y urgente recordatorio.

En dos semanas justas, inauguraremos un nuevo año en nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Será, como se indica en el epígrafe de esta entrada, el miércoles, 8 de enero, a las 19.30 de la tarde, en Casa del Libro Viapol. Debatiremos tres intensas y sugerentes películas. A saber:

La española ‘La hija de un ladrón’, de Belén Funes. El enlace a la crítica de este blog es:

https://sevillacinefila.com/2019/12/01/la-hija-de-un-ladron-la-normalidad-imposible/

La italiana ‘El traidor’, de Marco Bellocchio. El enlace a la crítica de este blog es:

https://sevillacinefila.com/2019/11/16/seff-16-edicion-seccion-oficial-toma-18-el-traidor-uno-de-los-nuestros/

Y la francesa, primera incursión europea del prestigioso realizador japonés Hirokazu Koreeda, todo un referente de nuestra tertulia, ‘La verdad’. Se ha estrenado hoy. DEBEN VERLA CUANTO ANTES.

El invitado, todo un lujo y un honor, será el profesor, crítico, realizador, escritor y amigo José Luis Ordóñez de cuyo amplio currículum daremos cuenta in situ.

Pues ya lo saben. Promete muchísimo y no deberían perdérsela. Les esperamos.

‘Las buenas intenciones’: La solidaridad peligrosa

Del guionista, productor y cineasta francés Gilles Legrand, cosecha del 58, sabemos que su producción cinematográfica se remite a cinco películas, con esta que nos ocupa, en las que ha transitado por dramas rurales y familiares fundamentalmente y también de ambiente bélico, etre los que destacan, por su acogida crítica, ‘Le jeune fille et les loups’ (2008) y ‘Tu seras mon fils’ (2011).

Aquí se centra en el universo contemporáneo, y muy urbanita, de una mujer madura cronológica, pero no emocionalmente, llamada Isabelle que abraza las causas de las personas más vulnerables descuidando a l@s suy@s y a sus propios intereses. La llegada de una nueva profesora al centro social donde trabaja cuestionará sus métodos y harán que afronte una nueva aventura solidaria más bien improbable que le traerá muchos quebraderos de cabeza.

103 minutos de metraje. El guión lo coescribe su responsable junto a Léonore Confino. Su correcta fotografía la firma Pierre Cottereau y su banda sonora ad hoc, su habitual Armand Amar.

Desde la visión de esta firmante, hay que hilar muy fino para hacer una crítica a la solidaridad mal entendida y no caer en presupuestos reaccionarios. Para poner en solfa ciertos tics progresistas y no caer en otros de signo contrario. Para hacer una sátira sin desvirtuar el genuino compromiso social de personas muy entregadas y empáticas. Para ser irreverente y no ofensivo. Para ser ácido, sin caer en la caricatura. Para encarnarlo en una mujer, sin caer en lugares comunes sexistas, esquemáticos y conservadores. Para hacer un retrato coral de la Francia multirracial sin paternalismos. Y el realizador, como tal y como coguionista, no siempre lo consigue.

Además de todo eso, se resienten el tono, la escritura, el tratamiento y el enfoque, tan dispersos como contradictorios. Es de agradecer, no obstante, que no haya recurrido a la sal gruesa, salvo excepciones, ni a ciertas concesiones burdas y comerciales de algunas comedias taquilleras de su país. Pero le han faltado inteligencia, ritmo, lógica y coherencia interna que ordenen el conjunto.

Su protagonista, la singular actriz y realizadora Agnès Jaoui  – ‘El gusto de los otros’ (2000), ‘Como una imagen’ (2004)… – se resiente de tales bandazos de fondo y de forma en su composición de Isabelle, aunque haga lo que pueda por insuflarle vida y verdad. Resulta curioso que interpretara a un personaje similar en otra de sus películas ‘Llenos de vida’, con una visión crítica e iconoclasta de cierta burguesía, como en este caso, pero mucho más sutil y divertida.

Quien esto firma cree sinceramente que ‘Las buenas intenciones’ hubiera resultado mucho más interesante y compleja de haberla dirigido ella.

Escrito queda. La pelota, en sus tejados.