Archivo de la categoría: Uncategorized

‘En cartelera’: Tres épocas, dos países y… el Alameda

De entre la oferta de estrenos de este viernes que le queda al verano, destacamos tres películas. Todas pueden verse también en sus versiones originales. A saber, dos británicas y una estadounidense.

La primera es ‘Cegado por la luz’ (‘Blinded by the light’), de Gurinder Chadha. Ambientada en la Inglaterra de finales de los 80, durante los años de plomo de Margaret Thatcher, sigue a un adolescente – nacido en el país pero de origen paquistaní – que aprende a vivir y a comprender a su familia a través de la música de Bruce Springteen. Basada en hechos reales, ha cosechado intensos contrastes de pareceres predominando los positivos y se le puede dar una oportunidad.

La segunda es ‘Dowton Abbey’, de Michael Engler. En ella podemos ver a todo el elenco  de la aplaudida y adictiva serie disponiéndose a alojar en tan carismática mansión nada menos que al rey y la reina… Corren los años 20 y tal excepcional visita traerá como consecuencia problemas y rivalidades entre las distintas servidumbres por un lado y los-as señores-as por otro. De ella se ha escrito que es más grande, más brillante, más lujosa y más lucida que cualquier capítulo de su modelo televisivo. Así que, desde luego, no hay que perdérsela.

Y la tercera es ‘Ad Astra’, de James Gray. Un thriller de ciencia ficción en el que un astronauta viaja a los límites del sistema solar para encontrar a su padre perdido y descubrir inquietantes secretos que amenazan la supervivencia del planeta. Protagonizan Brad Pitt, Liv Tyler y Tommy Lee Jones entre un reparto muy atractivo. Excelentes referencias, su visión es obligada.

Para terminar, como ya sabrán a estas alturas, el Alameda desaparece, tras cuarenta años de existencia, pues ha sido vendido a una inmobiliaria que lo convertirá en un hotel… Pueden leer la noticia, firmada por Carlos Navarro Antolín, en Diario de Sevilla y también “despedirse” de una sala de referencia para la cultura sevillana que nos enseñó a amar el llamado Séptimo Arte. Consulten horarios, sesiones y programación y háganlo.

Algo se muere en nuestras almas cinéfilas cuando cierra un cine, además de los puestos de trabajo que se pierden. Y en nuestra ciudad cada vez quedan menos en el centro. Que no pase otro tanto con el Avenida, por favor, pues siempre parece estar en la cuerda floja. Llenemos sus salas en este curso que ahora comienza.

Como espectadores-as es una de las formas que nos quedan para defender un patrimonio imprescindible con unas señas de identidad diferentes a los macrocentros de consumo: más personal, con un público más respetuoso y cualificado que suele seguir en silencio las proyecciones, con todas sus ofertas en versión original subtitulada… No podemos perderlo.

‘Los informes sobre Sarah y Saleem’: Sexo y política…

…O cómo una simple aventura sexual entre un hombre palestino, repartidor de pan, y una mujer israelí – dueña de un café al que él suministra, ambos casados con otras personas – se convierte, en la Jerusalén ocupada donde los dos viven, en un tema de alta política. Una aventura, con tórridos encuentros en el interior de la furgoneta del hombre, que nos es mostrada tal cual, sin que sus inicios interesen, lo que, para quien esto firma, es uno de los puntos débiles de una película por lo demás muy notable.

Una película – coproducción entre Palestina, Holanda, Alemania y México, fechada en 2018, de 127 minutos de metraje, segunda en la filmografía de Muayad Alayan, cosecha del 85, escrita, basándose en hechos reales, por el hermano del realizador Rami Musa Alayan, con una tensa e intensa fotografía de Sebastian Bock y una banda sonora, que subraya el dramatismo del relato, firmada por Frank Gelat, Charlie Rismawi y Tarek Abu Salameh, Premio Especial del Jurado en el Festival de Rotterdam – que comienza brillantemente casi en su final cronológico, que tiene desajustes de ritmo en su parte intermedia y que alza vibrante el vuelo en su última media hora.

Y lo alza especialmente cuando las dos mujeres de este cuarteto en un contexto altamente inflamable – una judía y otra palestina, tan diferentes y tan próximas;   enemigas pero, a la postre aliadas: rivales pero mutuamente solidarias – se adueñan de la función. Porque son capaces de mirarse hasta el fondo y entenderse. Porque son capaces de mirar a sus parejas y comprender que no es eso, que no es eso…

Porque tienen la lucidez y la claridad mental, también la generosidad, de no dejarse atrapar por un tramposo escenario patriarcal a dos bandas  – aunque no haya equidistancia alguna y la posición ideológica del director esté meridianamente clara – que quiere ver a terroristas, héroes y traidores-as donde no los hay.

Que quiere ver un asunto de Estado en un affaire extraconyugal, aunque el oprimido sea el que se lleve la peor parte. Porque no hacen concesiones, ni ceden a las presiones, a la hora de retomar sus dignidad y vidas, aunque sea pagando un alto precio. También en el sólido reparto destacan ellas, Maisa Abd Elhadi y Sivane Kretchner.

Que no se les escape.

 

‘Hotel Bombay’: La catastrofista ira de Dios…

Wikipedia y  medios como El País, El Mundo, Expansión, La Razón y Europa Press, entre otros, se hicieron eco en aquel momento – y va a describirse muy esquemáticamente en este prólogo – de los brutales y sangrientos atentados terroristas que asolaron Bombay durante tres días de horror indescriptible que comenzaron el 26 de noviembre de 2008. En ellos, más de una docena de jóvenes ninguno mayor de 30 años y algunos de ellos, al parecer, británicos de origen paquistaní – armados con granadas y rifles de asalto y perfectamente sincronizados – atacaron cafés, estaciones, trenes, centros judíos y dos hoteles, el Oberoi Trident y el Taj Mahal en los que, además, hubo retenidos muchos clientes extranjeros como rehenes.

El saldo final fue de casi 200 civiles asesinados y alrededor de 300 heridos. Como dato curioso, entre quienes escaparon con vida y fueron rescatados estaban la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, cuya huída en solitario fue cuestionada, e Ignasi Guardians, eurodiputado de CiU y numerosos empresarios españoles. En cuanto a la autoría, y cerebros de los atentados, se señaló especialmente a un grupo paquistaní al parecer entrenado y financiado por los servicios secretos de ese país, en represalia por las matanzas de islamistas en Cachemira a manos del ejército indio. Pero sus responsables, o presuntos responsables, fueron puestos en libertad.

Con esta compleja urdidumbre el guionista, productor y cineasta australiano Anthony Maras – que debuta en el largometraje con esta propuesta, tras dos cortos muy premiados, especialmente ‘The Palace’ (2011) – tenía un excelente material de entrada para haberlo plasmado en clave de thriller o de drama político. Pero ha preferido inclinarse por el género de catástrofes y centrarse fundamentalmente en el segundo de los establecimientos hoteleros mencionados, el Taj Mahal Palace, llamado aquí ‘Hotel Bombay’, ‘Hotel Mumbay’ en su título original.

Lo que no quiere escribir esta firmante es que esta coproducción entre Australia, Estados Unidos e India – fechada en 2018, de 125 minutos de metraje, escrita, basándose en dichos hechos reales, por su director y John Collee, muy bien fotografiada por Nick Matthews y con una potente banda sonora de Volker Beltermann – sea desdeñable. No lo es.

Y no lo es porque sabe introducirte en un ámbito de lujo y refinamiento extremos – cuyo lema  “el cliente es Dios” su responsable personal cumplía a rajatabla, hasta el punto de arriesgar sus vidas heroicamente por salvarles – convertido en un escenario de pesadilla. En un majestuoso y enorme edificio convertido en una ratonera. En un espacio paradójicamente nada protegido frente a las amenazas exteriores.

En un contexto en el que la policía no tenía medios, ni armas, ni efectivos para defenderlo. En un infierno donde cualquier decisión podía ser mortal. En las entrañas del horror donde unos criminales – porque ninguna razón religiosa, ni política, justifica tales matanzas –  cuya artillería pesada les había deparado el poder y la autoridad,  disparaban indiscriminadamente  contra todo lo que se movía, sin importarles clase, edad, condición o nacionalidad, aunque buscaran hacer rehenes de preferencia ingleses y estadounidenses. Sabe conmocionar y transmitir tales espantos.

Lo reprochable, para esta firmante, es el tratamiento convencional, esquemático y  previsible, deudor del género de catástrofes, con unos cuantos protagonistas resultones-as, con un aura heroica o romántica de distintas extraciones sociales, cuyas vidas y avatares importan más que otras reflexiones y otros análisis políticos, de clase, históricos o económicos. Porque dicho tratamiento aplicado a una tragediade tal magnitud es, como poco, cuestionable. Un@s protagonistas, que responden también a los clichés de género, a l@s que les prestan su buen hacer Dev Patel, Armie Hammer, Jason Isaacs, Nazanin Boniadin o Anupam Kher.

Aún se proyecta en el Nervión. Consulten horarios y sesiones y fórmense sus propias opiniones viéndola.

 

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Sesión de inauguración del curso y de la octava temporada del miércoles, 2 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol: ¡¡¡YA TENEMOS INVITADA…!!!

… Y de lujo, además. Se trata de la guionista, dramaturga y escritora, entre un interminable currículum que no podemos transcribir aquí en su totalidad, Carmen Pombero, Sevilla, cosecha del 73. Perteneciente a la Asociación Andaluza de Mujeres de los Medios Audiovisuales, AAMMA, con la que quien esto firma, y esta actividad, tienen una deuda de gratitud permanente por haber mediado en este y en otros casos de invitadas de lujo en ella.

Nuestra invitada, por resumir una larga y premiada trayectoria en la que nos extenderemos en lo posible in situ, es, como se expresa en su página web, carmenpombero.com: “Guionista, dramaturga y directora teatral, que ha escrito en las series de mayor audiencia de la televisión española como ‘La vida de Rita’, ‘Mujeres’, ‘Ciega a citas’ y ‘La peste’, además de analista, scrip doctor y asesora de proyectos audiovisuales y teatrales. Formada en teatro y cine entre Sevilla, Madrid, La Habana y Nueva York, siendo reconocida nacional e internacionalmente con importantes galardones.

Sus obras abordan temáticas tales como la homosexualidad, la igualdad de género, el medio ambiente y la inmigración, impartiendo también talleres y conferencias sobre la mujer en la cultura y en los medios audiovisuales.

Con tal invitada abordaremos la introducción de las dos películas a debate: ‘Érase una vez en Hollywood’, de Quentin Tarantino e ‘Intocable’, de Ursula Macfarlane, cuyas reseñas críticas tienen en estas mismas páginas.

Pues ya lo saben. Tenemos una cita el miércoles, 2 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. Promete muchísimo y no pueden perdérsela. ÚNANSE.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 2 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol: ADVERTENCIA MUY IMPORTANTE

Una de las películas elegidas para debatir – en nuestra sesión de inauguración del curso y de la octava temporada de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra, que tendrá lugar el miércoles, 2 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol – el extraordinario documental estadounidense ‘Intocable’, de Ursula Macfarlane, sobre el magnate y productor de cine Harvey Weinstein sale el próximo viernes de esta ingrata cartelera sevillana.

Así que tienen aún dos posibilidades de verla en el Avenida: mañana y el jueves, en una única sesión ambos días a las 18 horas. HÁGANLO CUANTO ANTES.

Y háganlo si aman el cine, asistan a la tertulia o no. SU VISIÓN ES OBLIGADA.

‘Intocable’: “El puto sheriff de este puto pueblo”

Así se definía así mismo, borracho de soberbia y de poder, el protagonista de este excelente documental: el magnate estadounidense Harvey Weinstein – cosecha del 52, fundador, junto a su hermano Bob, de la productora Miramax en homenaje a sus padres Miriam y Max, que proporcionó días de gloria y Oscar a la cinematografía de su país con títulos como ‘El paciente inglés’ (Anthony Minghella, 1996); ‘Shakespeare enamorado’ (John Madden, 1998) o ‘No es país para viejos’ (Joel y Ethan Cohen, 2007) entre un larguísimo etcétera en el que se incluye también el descubrimiento de Tarantino y la apuesta por un cine independiente de amplio espectro y calidad – cuando estaba en la cima y arrasaba con todo a su paso, cuando se pensaba INTOCABLE.

La mirada de la premiada guionista, productora y cineasta británica Ursula Macfarlane – con 23 títulos en su haber, incluyendo series de televisión –  sobre este indeseable personaje es compleja y poliédrica en esta propuesta de visión obligada. Porque elige enfocarlo desde una amplitud de perspectivas, siendo generosa y justa con sus logros profesionales aunque nunca pierda de vista los terribles uso y abuso que de ellos hizo.

Porque le sigue en su ascenso y caída desde su misma infancia, a través de los  amigos y compañeros de barrio, de colegio y de universidad, desde el presente al pasado, en saltos temporales muy bien integrados en el relato, durante toda su andadura profesional. Porque claro que hace sangre, como no podía ser menos, pero sin efectismos, ni subrayados, ni clichés. Para ello solo es necesario el testimonio de sus víctimas.

Porque a estas mujeres – acosadas, violadas, chantajeadas, sometidas a su poder y represalias – algunas más conocidas como Rosanna Arquette, otras más anónimas, les da la oportunidad de expresarse, de sentirse como se sienten, con sus pausas, sus emociones, sus balbuceos, su fragilidad, su desolación … mientras unas imágenes estilizadas e hipnóticas ilustran los escenarios de sus historias, especialmente habitaciones de hoteles, tan lujosas como aterradoras.

Porque les permite confesar, y hacernos partícipes, la enormidad de su dolor y de los daños colaterales, y en tantos casos irreversibles, en sus vidas, afectos y carreras. Sin grandilocuencias. Con palabras serenas, entrecortadas y rotas que traspasan la pantalla y remueven por dentro. Porque la realizadora hace que experimentemos sus vivencias tan terribles y que nos conmocionen hasta lo más hondo sus síndromes postraumáticos de culpa y baja autoestima.

También muestra los días de vino y rosas, de éxito y gloria, de Festivales, de doradas estatuíllas y fiestas vibrantes. La complicidad de algunos de sus colegas y medios afines. O lo que es lo mismo, la complicidad con el poder absoluto del personaje, junto a la misoginia patriarcal de quienes despachaban el asunto pensando que ellas habían pasado por su cama para hacer carrera…

Y su cara más encantadora y feroz. Y la valentía de quienes renunciaron a un trabajo muy bien remunerado, arriesgándose a la marginación más absoluta, al conocer los hechos. Con el Me Too de fondo, tan solo de fondo, al final. Con los investigadores de The New Yorker y de The New York Times, que destaparon todo el asunto, con el inmenso coraje de las denunciantes, con el audio escalofriante que terminó de probarlo. Y ese final…

Producción norteamericana de 98 minutos de metraje. Escrita y dirigida por la citada Ursula Macfarlane. Maravillosamente fotografiada, con una puesta en escena tan glamourosa como desasosegante y utilizando también material de archivo en color y blanco y negro, por Amza Moglan, Neil Harvey y Patrick Smith. Con una notable banda sonora, tan vibrante como dramática, de Anne Nikitin.

Es una de las elegidas para debatir en la sesión de inauguración del curso y de la temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 2 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. SOLO SE PROYECTA EN EL AVENIDA, EN UNA ÚNICA SESIÓN A LAS 18 HORAS. VÉANLA CUANTO ANTES.

La mirada de una mujer feminista sobre el lado más oscuro de la industria del cine. Nadie, nadie, nadie, debería perdérsela.

Post scriptum:

Albert Boadella acaba de declarar – en “defensa” del famoso tenor español también denunciado por varias mujeres y que no ha negado dichas acusaciones sino aludido a “que eran otros tiempos”… – : “Las manos de un macho no están para estar quietas”.

Sobran los comentarios. No es un caso aislado, se llama patriarcado. VÉANLA.

 

 

 

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra en Casa del Libro Viapol el miércoles, 2 de octubre, a las 19.30. Temporada 8 y nuevo curso: Dos visiones de la Meca del Cine

En poco menos de un mes, el miércoles, 2 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol, tendrá lugar la inauguración del nuevo curso y de la octava temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Y lo haremos analizando dos visiones muy diferentes de la llamada Meca del Cine.

A saber, ‘Érase una vez en Hollywood’, de Quentin Tarantino, que ha suscitado apasionados e intensos contrastes de pareceres y que, desde luego, tiene mucho debate. Aún está en cartelera. SI NO LO HAN HECHO TODAVÍA, VÉANLA CUANTO ANTES.  Aquí el enlace a la crítica que le hizo este blog:

https://sevillacinefila.com/2019/08/16/erase-una-vez-en-hollywood-la-primera-impresion/

E ‘Intocable’, de la productora y cineasta estadounidense Ursula Macfarlane. Documental sobre el ascenso y caída, tras el impacto de sus múltiples abusos y escándalos sexuales, de Harvey Weinstein. Con los testimonios de sus víctimas, de ex compañeros de trabajo, de la universidad, periodistas, amigos de la infancia… Sus referencias son excelentes y tiene, por supuesto, un gran debate. ENTRA ESTE VIERNES, 6 DE SEPTIEMBRE, EN EL AVENIDA. HAY QUE VERLA CUANTO ANTES.

El enlace a la crítica que le hizo este blog es:

https://sevillacinefila.com/2019/09/07/intocable-el-puto-sheriff-de-este-puto-pueblo/

La-el invitad@ está aún por confirmar. Cuando se concrete su participación, la haremos pública en estas mismas páginas.

Pues ya lo saben, anótenlo en sus agendas: miércoles, 2 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. Promete muchísimo y les esperamos. ÚNANSE.

 

‘Quien a hierro mata’: El ruido y la furia

Esta firmante lamenta estar a la contra de la aclamación crítica generalizada que ha suscitado esta última propuesta de Paco Plaza – cosecha del 73, con las notables ‘REC’ (2007), con sendas secuelas en 2009 y 2012, y ‘Verónica’ (2017) en su haber – que supone un cambio de registro en su filmografía y que tant@s saludan ya como el thriller español del año y futuro candidato a varios Goya. Aunque sobre este último aserto sí que coincide…

Y lo lamenta porque sus expectativas sobre ella se dispararon a través de tales referencias. Y lo lamenta porque, desde su punto de vista, en esta película – producción de 107 minutos de metraje, escrita por Juan Galiñanes y Jorge Guerricaechevarría, con una espléndida fotografía de Pablo Rosso y una atronadora música de Maika Makovski, repleta de temas musicales a infinitos decibelios – hay mucho más ruido que furia, pese a la dureza de sus argumento y contenidos. Para escribirlo con más precisión, el ruido oscurece a la furia.

En efecto, en esta historia, ambientada en una localidad de la costa gallega, del inesperado encuentro del enfermero de una residencia de ancianos – responsable y querido por sus pacientes, con una muy feliz relación de pareja y próximo a ser padre-  con el narco que destruyó su vida, para quien es anónimo y se convierte en imprescindible… mientras sus hijos siguen con el “negocio” hasta que todo estalle… hay más artificio que verdad.

Y es así porque tanto la puesta en escena como el tratamiento narrativo han priorizado absolutamente el golpe de efecto y la pirotecnia audiovisual – que en sus mejores momentos, aunque sean pocos, son impactantes y consiguen su objetivo –  frente a la indispensable solidez de un guión que, pese al prestigio de sus firmantes, hace aguas por todas partes.

Hasta el punto, sin hacer spoiler, de olvidarse de cerrar la trama de un personaje secundario pero importante… Hasta el punto de minar la credibilidad del relato con situaciones difícilmente sostenibles por muy potentes que sean y por bien filmadas que estén. Hasta el punto de comprometer seriamente, por ausencia del necesario desarrollo de sus personalidades, las motivaciones de los personajes, protagonista incluído.

Pese a todo ello, el reparto es y está impecable y muy por encima de la película. Ahí quedan los excelentes trabajos de Luis Tosar, Enric Auquer, María Vázquez, Ismael Martínez y el desaparecido Xoán Cejudo, a quien le está dedicada.

Naturalmente, se repite, que esta es tan sólo la minoritaria opinión a la contra de quien esto firma, frente a las mayoritarias positivas reseñas que ha cosechado. Así que, para coincidir o discrepar, y en cualquier caso, hay que verla.

 

 

 

 

 

‘En cartelera’: Tres directores, tres películas

En efecto, tres realizadores bien conocidos nos presentan sus últimas propuestas que son, sobre el papel, las más destacadas de la nueva oferta de estrenos de este viernes, 30 de agosto. Un español, un surcoreano y un hindú cuyas películas comentaremos por este orden.

El primero es Paco Plaza – cosecha del 73, con las notables ‘REC’ (2007), que tuvo sendas secuelas en 2009 y 2012, y ‘Verónica’ (2017), cuya reseña pueden leer en estas páginas – que aborda en ‘Quien a hierro mata’ la relación que se establece, en el marco de una residencia de ancianos de la costa gallega, entre un enfermero muy apreciado por sus pacientes, un narco de la zona y sus dos hijos. Excelentes críticas a este thriller duro y vengativo, que debe verse de todas, todas.

El segundo es Hong Sang-soo – cosecha del 60, con las notables ‘En la playa sola de noche’ o ‘La cámara de Claire’, entre una extensa y singular filmografía – que retrata en ‘El hotel a orillas del río’ la historia de un poeta que llama a sus dos hijos por tener el presentimiento de que su muerte está próxima. Paralelamente, una mujer engañada por su pareja hace lo propio con un amigo. Una repentina nevada enlaza ambas tramas. Mejor Película, Guión y Actor en el Festival de Gijón del pasado año, ha interesado mucho y no hay que perdérsela.

Y el tercero es Ritesh Batra, cosecha del 79, del que recordamos la excelente ‘The lunchbox’ (2013), que narra en ‘Tu fotografía’ un drama entre romántico y familiar por el que un fotógrafo – ante las presiones de su abuela para que contraiga matrimonio – convence a una extraña para que se haga pasar por su prometida y… Sus referencias nos hablan de que, aunque el relato sea aparentemente convencional, no lo son sus tratamiento y puesta en escena. Buenas referencias y hay que verla.

‘Una íntima convicción’: Hacer justicia

Antecedentes del caso que conmocionó a Francia, y de cuyo segundo juicio se ocupa ‘Una íntima convicción’ : El profesor universitario de Derecho Público, cazador y ferviente cinéfilo, admirador de Hitchcock, Jacques Villiers, cosecha del 57, y su alumna, luego profesora de danza y coreógrafa, Suzanne Blanch, cosecha del 61, contraen matrimonio en Toulouse, donde viven, en 1988. Tienen una hija y dos hijos gemelos que, cuando ocurren los hechos, contaban respectivamente con 11 y ocho años.

El matrimonio comenzó a resquebrajarse en 1995 cuando la esposa supo de las aventuras de su cónyuge con estudiantes y hay testigos, además, de que él la maltrataba y de que ella acudió a consultar a una abogada especialista en violencia de género, extremos ambos que él negará rotundamente en la Corte. Aunque esta película pase muy por encima de ambas circunstancias.

Para no separarse de sus hijos – pese a hacer vidas separadas y a no compartir el lecho conyugal – su convivencia sigue adelante, él con diversas relaciones y ella comienza una  con Olivier Durandet, vendedor de materiales de construcción.  Aparentemente quería solicitar el divorcio poco antes de su desaparición, que tuvo lugar el 27 de febrero del 2000, y que no fue formalmente denunciada hasta el 8 de marzo de ese año. En el interín, aparecen restos de sangre, luego un dato bajo sospecha de incriminación. También se encuentra el bolso de la desaparecida con las llaves y el marido se deshace del colchón donde ella dormía, quemándolo, sin razones convincentes.

A partir de ahí, pese a no haber cadáver y que las pruebas sean solo circunstanciales, el protagonista pasa nueve meses en prisión provisional, de 2000 a 2001 y ocho años después afronta su primer juicio, del que sale absuelto y en 2010 el segundo y definitivo, con nuevo abogado, en el que se centra la película que nos ocupa. Los tres hijos se posicionaron inequívocamente con el padre, la suegra creyó que su hija se había ido voluntariamente y las cuñadas siempre pensaron que él mató accidentalmente a su hermana tras una fuerte discusión. Fuentes: Wikipedia, Le Journal du Dimanche, Última Hora, LaDepechefr, Libération y Le Figaro.

En este intenso, trepidante, singular, complejo y brillante debut del guionista, productor, montador y realizador Antoine Raimbault, un thriller dramático judicial nada al uso, todos los datos son reales. Aunque se mencionen apenas los antecedentes del caso descritos y se centre bastante más, por el contrario, en los entresijos del proceso. Como la trancripción de conversaciones claves a cargo del único personaje ficticio – de hecho, un trasunto del propio director que asistió al primero y de Emilie Maille, compañera del protagonista en esa época – Nora, una excelente Marina Foïs,  quien se convierte en la mejor aliada del hábil, implacable y prestigioso letrado Eric Dupond-Moretti, encarnado por el eminente Olivier Gourmet. Y que convierte el ayudar a demostrar la inocencia del personaje central en una misión, una cruzada, una obsesión que antepone a su trabajo, a su compañero y hasta a su propio hijo.

En esta su ópera prima Raimbault nos interpela sobre la presunción de inocencia: sobre la condena mediática sin bases reales; sobre las dudas más que razonables acerca de la culpabilidad de un personaje – por otra parte, y siempre a juicio de quien esto firma, nada simpático – contra el que ninguna acusación se sostiene al no existir cuerpo del delito. Y lo hace con gran maestría, habilidad, sentido del ritmo e inteligencia. Y lo hace subvirtiendo el género, aunque no nos prive del muy clásico, y demoledor, speech final del defensor.

Pero también lo hace olvidando a la mujer desaparecida, a su familia y cuestionando muy mucho – sin apenas presunción de inocencia en este caso – al personaje del amante, un estupendo Philippe Uchan. De hecho, este hombre – nada simpático tampoco, por su capacidad de manipulación – pidió la retirada de la película alegando que le incrimina a todos los efectos…

Producción francesa, fechada en 2018, de 110 minutos de metraje. Escrita por su responsable junto a Isabelle Lazard. Con unas notables fotografía y banda sonora debidas respectivamente a Pierre Cottereau y Grégoire Auger. Del reparto tan sólido ya se ha escrito e incluímos también el buen trabajo, más díficil por su introversión y aparente impasibilidad, de Laurent Lucas como el protagonista.

No dejen de verla.