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Confinamiento en serie (s). Episodio 9 ‘Recursos inhumanos’: La ley del mercado

Entre 2007 y 2010, 19 trabajadores-as de la compañía telefónica France Telecom, la actual Orange, se suicidaron por diversos métodos: ahorcamientos, barbitúricos e incluso inmolándose frente a una sede de la empresa. 12 más lo intentaron y 8 sufrieron una grave depresión. Aunque los sindicatos incluso elevaron estas cifras…

Los responsables de esta tragedia tienen nombres, apellidos y razones: el director general Didier Lombard, su número dos Louis-Pierre Wernes y el titular de Recursos Humanos, Olivier Barberot, como cabezas visibles. Tras la reciente privatización y la imposibilidad de despedir a 120.000 antiguos funcionarios, se propusieron suprimir 22.000 empleos. A cualquier precio. Como el gran jefe citado comentó en su día: “Haremos las reducciones por la puerta o por la ventana” y también que el que se hubieran quitado la vida es@s subordinad@s suy@s obedecía a “una moda”. Literal. El año de prisión para cada uno de ellos, ya en libertad los tres, y los 15.000 euros de indemnización se antoja una broma de mal gusto. Fuentes: El País y El Mundo.

El 25 de octubre de 2005, el director gerente de publicidad de France Télévisions, Philippe Santini, convocó a 12 emplead@s para un seminario en un castillo. Poco después, 9 personas fuertemente armadas irrumpieron en el lugar tomándoles como rehenes, con el consiguiente terror, ansiedad, sufrimiento y gravísimas consecuencias psicológicas para las víctimas. Se trataba de un simulacro con el que el directivo quería probar sus resistencias al estrés… Fue juzgado por ello, pero siguió en su puesto hasta 2012. Otra broma macabra. Fuente: HoraPiko.

Pierre Lemaitre, prestigioso autor y guionista francés – cosecha del 51, Premio Goncourt 2013 por ‘Nos vemos allá arriba’, que tiene en su haber además obras igualmente notables como ‘Vestido de novia’, la tetralogía de Camille Verhoeven o ‘Tres días y una vida’ – se sintió impactado por este hecho y decidió convertirlo en la premisa central de su novela ‘Recursos inhumanos’ (‘Cadres noirs’, en el original). Luego escribió la adaptación, el guión y los diálogos de esta producción audiovisual, del mismo título castellano,  que nos ocupa.

Original de Netflix, producida por Mandarin Television y Arte France, está fechada este mismo año y fue estrenada el pasado 15 de mayo en la citada plataforma. Consta de seis episodios de 52 minutos de duración. La dirige con muy buen pulso Zaid Doueiri, su excelente fotografía se debe a Tommaso Fiorilli y su música, que subraya con fuerza lo narrado, es de Eric Neveux. En su reparto destacamos sobre todo a un Eric Cantona en plena forma junto a l@s sobresalientes Suzanne Clément, Alice de Lencquesaing, Louise Coldely o Alex Lutz.

Entre el drama, la novela negra y el thriller corporativo, luego político y social, transita esta historia, narrada en primera persona y en off por su protagonista, sobre un jefe de Recursos Humanos durante décadas que, en la cincuentena, fue despedido y pasó a convertirse en “un nuevo pobre”. Casado y con dos hijas, una de ellas abogada, lleva seis años en el paro, malviviendo con empleos miserables de uno de los cuales es expulsado también por responder a una agresión física del encargado. Hasta que una oportunidad inesperada llama a su puerta… Pero para conseguir el puesto, deberá vender su alma al diablo y arriesgarse a perderlo todo.

Ambientada en un París del que vemos sobre todo los lujos del stablishment financiero y las penurias de la clase más castigada, describe muy bien el cinismo, la absoluta amoralidad, la ausencia de empatía y la crueldad de unos altos directivos para los que el fin justifica TODOS los medios. Pero también la rabia, la espiral de violencia que posee a un hombre humillado, desesperado y ofendido – “la violencia es como el alcohol y el sexo, es un proceso. Caes en ella sin darte cuenta” –  que tampoco repara en medios para conseguir sus fines, sin que haya equidistancia alguna entre sus hechos y los ya descritos de los responsables de la empresa.

Potente, magnética, ferozmente crítica con las salvajes leyes capitalistas del mercado y nada complaciente tampoco con el personaje central, resulta absorbente y nos depara más de una sorpresa. Su final, con juicio de por medio, no resulta nada acomodaticio. Y, pese al protagonismo masculino, sus personajes femeninos son más que interesantes y consecuentes. Especialmente el de la mujer y una de las hijas. Y alguna otra, de brevísima aparición, a tener en cuenta.

Yo, que ustedes, no me la perdería.

 

 

 

 

 

Confinamiento en serie (s) Episodio 8. ‘Heridas abiertas’: Bestias del Sur salvaje

Producción estadounidense estrenada en HBO el 8 de julio de 2018, basada en la primera novela de Gillian Flynn (‘Perdida’) – quien la ha adaptado y producido, junto a otras cineastas entre ellas su espléndida protagonista Amy Adams – cuyo título original, como el del libro, es ‘Objetos afilados’.

Su creador es Marti Noxon; la componen ocho episodios de una hora aproximada de duración; su guión ha sido escrito por al menos seis personas; su espléndida fotografía la firman Yves Bélanger y Ronald Plante y su realizador es el director, productor y guionista canadiense Jean-Marc Vallée, cosecha del 63, entre cuya filmografía cabe destacar ‘Cafe de Flore’ (2011), ‘Dallas Buyers Club’ (2013) o ‘Demolition’ (2015) y que recibió un Emmy en 2017 por su trabajo tras la cámara en la celebrada serie ‘Big little lies’.

Advertirles, de entrada, que está considerada una de las joyas de la corona de esta plataforma y que ha suscitado aplausos mayoritarios entre la crítica, para que lo tengan en cuenta. A quien esto firma, por contra, le ha parecido más que insatisfactoria. No ha leído el libro, luego no puede comparar, aunque esto no sea óbice para juzgarla.

La historia remite a una periodista, torturada emocionalmente y con una fuerte adicción al alcohol, que vive y trabaja en Chicago pero a la que su editor – a todos los efectos, un padre para ella – la obliga a volver a su pueblo sureño para cubrir, en clave de crónica personal, los asesinatos de dos adolescentes. Lo que la forzará a enfrentarse con sus demonios familiares que perviven en el presente, y que están encarnadas por una madre que nunca la quiso y que la culpa indirectamente de la pérdida de su hija mayor y de ser una mala influencia sobre la otra, la menor, a la que acaba de conocer. Ambas hermanastras suyas.

Tiene, en su saldo positivo, una espléndida factura, un clima sugerente, una buena captación de la atmósfera y las hipócritas podredumbres de una comunidad asfixiante, encerrada en sí misma, ferozmente conservadora y endogámica en la que pocas personas, por decir algo, conservan su integridad y decencia. Además de un trío de intérpretes de excelencia como la citada Amy Adams, Patricia Clarkson y el descubrimiento de Eliza Scanlen.

Y en el negativo, siempre según la opinión de quien esto suscribe, todo lo demás. Mal narrada, peor escrita, más atenta al golpe de efecto y a la pirotecnia visual vacías de contenido, no le importa sacrificar el ritmo, la lógica interna y la propia credibilidad del relato en aras de epatar al espectador. Mezcla indigesta y aturrullada de recuerdos, a modo de flashes, de un pasado cercano y lejano, conectados al presente, del personaje central que pretende ser turbios y que resultan sobre todo confusos y banales, reiterativos. No desarrolla la investigación criminal, ni tampoco incide, más que muy superficialmente, en el pathos de la protagonista y de su entorno, pródigo en clichés.

Sus personajes, sobre todo l@s secundari@s no evolucionan, ni desarrollan interacciones mutuas. Y en cuanto a sus motivaciones… más de lo mismo. Por no hablar del tan aclamado final y de la misoginia que la habita y que constituye una de sus más burdas señas de identidad.

Pero, naturalmente, esta es solo una impresión personal, subjetiva, intransferible y… muy minoritaria. Véanla y juzguen por sí mism@s.

No sólo, pero también, cine: Si este blog fuera un diario personal…

Si este blog fuera un diario personal, esta entrada  serviría a esta firmante para rogarles a quienes tienen la generosidad y deferencia de seguirlo y leerlo que tengan paciencia. Si este blog fuera un diario personal, les pediría que entendieran que resulta complicado, en estas anómalas coordenadas espacio-temporales que habitamos porque no cabe otra, mantener publicaciones periódicas como antaño cada tres o cuatro días. Si este blog fuera un diario personal, les recordaría que – en estos tiempos oscuros y con el añadido de un confinamiento solitario de presencia humana – las emociones están a flor de piel y ello dificulta la necesaria concentración para escribir.

Si este blog fuera un diario personal, reiteraría que su relación con el cine es muy ambivalente, Que aún le duele acercarse a sus propuestas en plataformas, cadenas y canales en pantalla pequeña, habiendo perdido esa inmersión absoluta en historias, puestas en escena, estilos y lenguajes, entre tantas otras cosas, que proporcionan las salas oscuras. Que recuperaremos, sí, pero enmascarad@s, distantes y temeros@s, no será lo mismo.

Si este blog fuera un diario personal, les comentaría que las entradas que ha venido dedicando a las series van a continuar pero a un ritmo diferente al conferido antaño a las reseñas cinematográficas. Porque además quien esto suscribe se ha quedado colgada al verse obligada, por su compromiso animalista que ya explicó en la séptima entrega, a cancelar su suscripción a Movistar de la que había visto producciones interesantes que pensaba registrar y ya no.

Si este blog fuera un diario personal, y si no, también, les recomendaría que leyeran páginas de compañeros y amigos de la crítica tales como – el orden de los factores no altera el producto – Criticalia, Canal de Cine Federico Casado, Pantalla Sonora, Happy phantom, Linterna Mágica, El Rinconcillo de Reche, la revista Fila Siete, entre otras… Por sus enormes calidad e interés y porque ellas, y sus autores-as,  sí han sabido reciclarse y adaptarse al momento presente.

Si este blog fuera un diario personal, les diría que quien esto firma sigue pero más desacompasadamente. Y que sigan ahí ustedes también.

Si este blog fuera un diario personal, me atrevería a publicar estas líneas y a agradecerles siempre su interés. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS. De corazón.

Escrito queda.

Confinamiento en serie(s). Episodio 7: #MovistarNoMasToros

Esta firmante tenía previsto seguir las entradas dedicadas a las series con algunas de la Plataforma Movistar que le han parecido más que interesantes, estimulantes y dignas. Dignas, desde luego, de ser reseñadas. Esta firmante es una recién llegada al mundo de estas producciones audiovisuales, lo crean o no, puesto que dedicaba la mayor parte de su tiempo a otras actividades culturales como clubs de lectura, presentaciones, la tertulia que coordinaba y sesiones de cine que el maldito virus maldito nos ha arrebatado, de momento.

Así que esta firmante ignoraba que Movistar España, propiedad de Telefónica, tenía un Canal, Toros Tv, dedicado a la promoción de las más feroces torturas, antes y durante la corrida y los atroces asesinatos a cámara lenta y en serie de herbívoros inocentes. De animales sintientes que son maltratados inicua y salvajemente para diversión y negocio de gentes sin alma, ni entrañas, ni empatía. Una obscena barbarie que, para vergüenza y envilecimiento de nuestro país y de nuestra democracia, es considerada su Fiesta Nacional y está integrada en el Ministerio de Cultura.

Y por si todo esto no fuera poco, tras las cancelaciones de las corridas debido al COVID 19 – una de los pocos efectos positivos de la pandemia – está negociando emitirlas a puerta cerrada en el citado Canal, con el lobby taurino, a cambio de 20 euros mensuales. Un dinero manchado de sangre inocente, en un momento en que la sociedad española se posiciona mayoritaria e inequívocamente contra esta infamia.

Es por ello que quien esto firma ha hecho llegar a esta plataforma su rotundo rechazo a esta indigna oferta y a tan indecente proyecto. Es por ello que quien esto firma cancela su suscripción y deja de escribir sobre sus contenidos. Es por ello que quien esto firma les anima a compartir en redes sociales su repulsa ante estos hechos. Es por ello que les pide que se unan a colectivos y asociaciones animalistas para hacerles llegar su protesta.

LA TORTURA/ NO ES ARTE, NI CULTURA. EL MALTRATO ANIMAL/ AL CÓDIGO PENAL

¡¡¡NO PARAREMOS HASTA LA ABOLICIÓN!!!

Confinamiento en serie(s). Episodio 6. ‘Los asesinatos del Valhalla’. Temporada 1: Negro, nórdico, helado e intenso

Wikipedia define al nordic noir o negro nórdico, o negro escandinavo, como “un género literario de ficción policíaca ambientado en Escandinavia o en otros países nórdicos… se localiza en paisajes sombríos que dan como resultado un estado de ánimo oscuro y moralmente complejo, que representa una tensión entre la superficie social aparentemente tranquila e insípida y los peores delitos”

Algunas de estas señas de identidad sí pueden reconocerse en esta producción audiovisual islandesa, creada por Thordur Palsson e inspirada en el caso real del reformatorio juvenil Breidablik, situado en los fiordos occidentales, que fue investigado por las brutales palizas, vejaciones y abusos sexuales que se cometieron allí contra menores de entre 7 y 14 años entre los 50 y los 70. Cerrado en 1979, las víctimas, ya adultas, recibieron compensaciones económicas del gobierno en 2007. Fuentes, la citada Wikipedia y Libertad Digital.

Consta de 8 episodios de 50 minutos de duración. Fue estrenada en su país en 2019 y este  año en Netflix. Entre sus excelentes intérpretes destacamos a Nina Dögg Filippusdótir, Björn Thors y Sigurour Skúlason. La historia sigue a una investigadora – frustrada por haber sido postergada en una jefatura que por años y méritos le correspondía – que debe hacerse cargo de un caso de feroces, y de características rituales, asesinatos en serie junto a un detective de Noruega, pero islandés de origen. Tales horrores parecen estar conectados con la desaparición de un niño, nunca resuelta, décadas atrás en una institución que se descubre como siniestra.

Paralelamente al caso, una y otro – cuyas personalidades y circunstancias vamos descubriendo a lo largo de los capítulos – deben afrontar sus propios fantasmas familiares y laborales mientras se internan en las tinieblas de un asunto estremecedor, con muchas ramificaciones y complicidades policiales y políticas, en el que nada es lo que parece y las categorías del bien y del mal resultan difuminadas. Aquí no hay tal cosa, ni en la esfera privada, ni en la pública, como “una superficie social aparentemente tranquila e insípida”, una de las características del género antes citada.

No, no la hay. En la tierra de los hielos – el significado literal de Islandia, ejemplificado reiteradamente en esos planos de carreteras donde este es el único paisaje – surge un relato donde la intensidad, la rabia, los tormentos, las culpas, los errores, los prejuicios, los actos y sus consecuencias, los odios y los afectos, las apariencias y la realidad, la fe y sus negruras, el bien y el mal, la moral y la ética, nos golpean y nos sorprenden.

Véanla.

Confinamiento en serie(s) Episodio 5. ‘Into the night’ Primera temporada: El imperio del sol

Esta serie belga – que combina la ciencia ficción con el suspense, el terror apocalíptico y el drama, está basada en ‘The Old Axolotl’, de Jacek Dukaj, y consta, en su primera temporada, de seis episodios de 35 minutos cada uno, escritos por Jason George y realizados por Inti Calfat y Dirk Verheye – se estrenó el pasado 1 de mayo en Netflix cosechando, en tan pocos días de exhibición, el aplauso de crítica y público.

La tripulación y el pasaje del vuelo de Bruselas a Moscú ignora un dato fundamental que va a proporcionarles, casi involuntariamente, un militar de la OTAN que están entre ell@s. Se trata de que la radiación solar, por una extraña mutación, resulta letal para todas las personas que se expongan a ella. Luego deberán viajar, a fin de sobrevivir y como reza el título, hacia la noche. Su destino será el Oeste y pasarán por aquellos países y ciudades donde reine la oscuridad para intentar ganarle la carrera contra reloj a la luz letal. Pero arañando un tiempo imprescindible con el que no cuenta para  aprovisionarse de carburante, alimentos y hasta de material higiénico y sanitario en algunos de sus destinos.

Con las tinieblas como aliadas, deberán  hacer frente a sus propias negruras personales. A sus delitos, a sus culpas, a sus duelos, a sus males, a sus tormentos, a sus ambivalencias, a sus afectos, a sus enemistades, a sus ambiciones, a sus rivalidades … Porque cada capítulo está dedicado a seis de l@s principales protagonistas que se nos revelan en lo mejor y peor de su condición humana paralelamente a todas las dificultades y peligros que deben atravesar. Una ex soldado, conductora de helicóptero, con el corazón roto y una indescriptible fortaleza. Una mujer con un hijo seriamente enfermo. Una cuidadora y paramédica que se ve expuesta a situaciones que la sobrepasan. Un piloto que provocó la misma infelicidad que él está sufriendo. Un inmigrante de turbio pasado, pero paradójicamente justo. Una influencer mucho menos epidérmica de lo que parece.  Un ex guardia de seguridad fascinado por el poder. Un aspirante a líder perverso e insidioso.

Tales dramáticas intimidades – tratadas con la complejidad requerida y con la complicidad de un reparto irreprochable entre el que destacar a Pauline Etienne, Laurent Capelluto, Babetida Sadjo, Stéfano Cassetti o Mehmet Kurtulus – priman sobre la espectacularidad, otro valor añadido para quien esto suscribe, siendo las mejores aliadas del ritmo y la tensión de la historia. Una historia absorbente y muy bien contada, que no tiene nada que ver con la de “Perdidos” con la que se la ha comparado, y con una conclusión que abre todas las expectativas para la segunda temporada.

No dejen de verla.

 

 

 

Confinamiento en serie(s). Episodio 4 ‘Unorthodox’: Monoteismo patriarcal

Para mi hija Vita Lirola que me regaló el sueño de viajar a Nueva York y con quien tuve ocasión de ver a tantas Estys, como la protagonista de esta ficción audiovisual, por las calles de Brooklyn…

 

Todas las religiones monoteístas son patriarcales. Pero si, además, se alían con el fundamentalismo, como es el caso que nos ocupa, la combinación resulta especialmente insidiosa y perversa para las creyentes. Por eso, hay que agradecerle muy mucho a varias mujeres valientes que tuvieran fe, bendita, agnóstica y liberadora fe, en este proyecto y lo llevaran a cabo plasmándolo en esta serie – coproducción entre Estados Unidos y Alemania, filmada entre Nueva York y Berlín, compuesta por 4 episodios de 55 absorbentes minutos cada uno, cuyos idiomas originales son el inglés, el alemán y el yiddish, que fue estrenada en Netflix el pasado 26 de marzo –  magnífica y de visión obligada. A saber, la autora del libro autobiográfico que inspiró esta historia, Deborah Feldman; la productora Alexa Karolinski, quien además coescribe el guión junto a Anna Winger, y la realizadora Maria Schrader.

La historia comienza cuando el personaje central, Esther, Esty, Shapiro, una prodigiosa Shira Haas, escapa – con la ayuda de una “gentil” su profesora de música clandestina – desde Williamsburg, barrio del distrito de Brooklyn en Nueva York hasta Berlín donde reside su madre, quien presuntamente la abandonó siendo una niña y por la que tiene documentos de doble nacionalidad, luego permiso de residencia.

Huye, a sus 19 años, de un matrimonio de 12 meses, concertado por un casamentero, sin amor, ni deseo alguno, con graves problemas a la hora de la llamada “consumación”, con las presiones correspondientes ante la ausencia de embarazo. Huye de una comunidad judía ultraortodoxa, de la dinastía jasídica Satmar, en la que las mujeres solo son máquinas de parir y su único objetivo en la vida es precisamente engendrar, ser amas de casa y hacer felices a sus maridos. Huye de las normas opresivas que la rigen desde el vestuario, rezos, ritos, fiestas, duelos, relaciones… tanto para ellos como para ellas pero en la que los varones detentan el poder absoluto.

Huye sin equipaje, con una única dirección y con el dinero resultante de vender sus joyas, hacia una ciudad y un país ajenos en los que, pese a la precariedad de su situación, puede sentirse libre, tener nuevas amistades, desarrollar su pasión prohibida por la música y reencontrarse con su progenitora, tan diferente y heterodoxa como ella, pero también creyente, para conocer la verdad oculta de su infancia.

Huye mientras recuerda sus orígenes, su afecto por su tía y, sobre todo, por su abuela. Su compromiso concertado al margen de sus afectos. Las miserias y dolores, también físicos, de su vida conyugal. El estar bajo sospecha permanentemente. La ceremonia de su boda. Las difíciles relaciones con su suegra. Los “consejos” para una intimidad intolerable. La cotidianidad recluida y reducida, con las partituras escondidas bajo el colchón. El divorcio que la acecha y un test que lo cambia todo.

Huye mientras es perseguida, sin saberlo, por dos hombres que la siguieron hasta allí. Y, mientras descubre su nuevo destino, seguimos sus pasos en paralelo a los de ellos. Hasta ese final en el que descubre la importancia de una brújula tanto real como metafórica.

Con una factura elegante y hermosa, con un retrato complejo y cuidadoso de los personajes, con un reparto en estado de gracia y unas localizaciones excelentes, nos sumerge de lleno en este relato tan opresivo como liberador, tan duro como conmovedor, de la lucha de una chica llena de coraje y determinación por ser la dueña de su destino.

Háganse el regalo de no perdérsela.

 

Confinamiento en serie(s) Episodio 3 ‘Giri/Haji: Códigos del Este, códigos del Oeste

Entre dos países, Japón y Reino Unido. Entre dos hermanos, a ambos lados de la ley. Entre dos códigos de justicia y honor, los del Este y los del Oeste. Entre varios clanes de la Yakuza enfrentados sangrientamente y sus cutres aliados europeos igualmente criminales. Entre la lealtad fraternal y la profesional. Entre la conyugal, en una relación desgastada por ambas partes, y otra intensa e inesperada. Entre el encubrimiento o una denuncia que provoca el vacío laboral. Entre unas normas rígidas y otras abiertas en la iniciación sexual. Entre salvar a un ser querido o la integridad. Entre una vida nueva, pero incierta, en otra ciudad y las fidelidades familiares. Entre el thriller y la crónica mafiosa.

Entre el lado salvaje y el conservador. Entre los vínculos de sangre y los amorosos. Entre los valores y su transgresión. Entre las adicciones incontrolables de una personalidad atormentada y arrolladora y la rehabilitación. Entre el modus vivendi y el operandi en dos culturas tan distintas. Entre la investigación y el rescate. Entre fuegos cruzados. Entre afectos imposibles. Entre fugas y reencuentros. Entre tres mujeres que huyen con un bebé. Entre mujeres fuertes y decididas, aún en sus dudas. Entre patriarcas despóticos y varones sensibles.  Entre el regreso o el exilio. Entre Londres, sobre todo, y Tokyo  tan hermosos como aterradores. Entre el riesgo o la seguridad. Entre la culpa, el castigo y la redención. Entre…

Entre tales contradicciones y opuestos se mueven los personajes -¡¡¡y qué personajes!!! – de esta serie absolutamente fascinante, estilizada, creativa, dotada de una escritura impecable y de una puesta en escena hermosa, singular y sofisticada – con saltos en el tiempo, divisiones de pantalla, juegos pictóricos con la propia imagen, a modo de cómics recordatorios de cada capítulo – que retrata con complejidad, humor, crudeza, lirismo y ternura, junto a un ritmo vibrante que nunca decae, las vicisitudes y personalidades de las criaturas que la habitan. Aunque haya unos protagonistas claros, es coral y cada uno-a de ell@s, incluso el más aparentemente secundario-a, está bien retratad@ e identificable. Y ese final… tan diferente y arriesgado siempre al filo, que debería presagiar una segunda temporada.

Producción de la BBC2 fechada en 2019 y estrenada el pasado enero en Netflix. Creada y escrita por Joe Barton. Realizada por Julian Farino y Ben Chessell. Compuesta por ocho episodios de una hora de duración. Interpretada, ¡y cómo!, en sus principales papeles por Takehiro Hira, Kelly Mcdonald, Yosuke Kubozuka, Aoi Okuyama y el brillante Will Sharpe.

Un alto cargo de la citada BBC dijo de ella “que no se había visto nada igual en la televisión británica”. Quien esto firma suscribe como espectadora.

NI SE LES OCURRA PERDÉRSELA.

 

Confinamiento en serie(s). Episodio 2 ‘Creedme’: La culpabilización de una víctima

Esta potente, magnífica y demoledora ficción audiovisual está basada en el artículo de investigación – firmado por los periodistas Christian Miller y Ken Armstrong, que recibió en 2016 el Pulitzer al Mejor Reportaje Explicativo – titulado “La increíble historia de una violación”, que daba cuenta del caso real de Marie Adler, de 18 años, asaltada sexualmente en su apartamento y cuyo testimonio fue cuestionado por dos policías – el sargento Mason y el detective Rittgarn – quienes la obligaron a retractarse y a convertirse de víctima a culpable, con todas las terribles consecuencias mediáticas, laborales, amistosas, familiares, universitarias y sociales que debió sufrir por ello, hasta…

… Hasta la aparición de dos detectives, Stacy Galbraith y Edna Hendershot – en esta ficción, Grace Rasmussen y Karen Duvall  – de dos mujeres que, en dos Estados diferentes, Washington y Colorado, estaban tras la pista de un depredador en serie cuyo modus operandi coincidía con el denunciado por la protagonista, de la que aún lo ignoraban todo, al archivarse como falso su expediente. Ellas aunaron sus esfuerzos para capturarle y…

Esta potente, magnífica y demoledora ficción audiovisual reconstruye, pues, el caso en todos sus detalles. Detalles absolutamente fieles a los hechos y personajes reales. Creada y coproducida por Susannah Grant, Ayelet Waldman y Michael Chabon y realizada por la primera. Consta de ocho episodios de 45 minutos de duración. Tiene una factura impecable y un reparto en estado de gracia en el que destacan Toni Collette, Merritt Wever y, sobre tod@s, la prodigiosa Kaitlyn Dever, que da vida a Marie. Fue estrenada el 13 de septiembre de 2019 en Netflix y puede – DEBE – verse en esta plataforma. Fuentes: Valentina en Fuera de Series y Wikipedia.

Posee una mirada feminista tan fiel al relato como ajena a cualquier tentación sensacionalista, esquemática o maniquea. Muestra, en primera persona, a través de sus ojos, el infierno vivido por una joven que ha recorrido diversas casas de acogida, carente de estabilidad familiar y de vínculos afectivos esenciales, que es atacada en un espacio que debería ser seguro y que es revictimizada por quienes deberían protegerla, por los pomposamente llamados servidores de la ley.

Una joven valiente  cuestionada por un establishment policial, burdo, zafio, incompetente y machista que no cree su testimonio. Que la obliga a desdecirse. Que la aliena y cosifica hasta el punto de hacerla dudar de la atroz experiencia de su violación. Que la impele a suscribirla como denuncia falsa. Que la convierte en una mentirosa, que debe ser castigada, multada y juzgada y en una apestada a todos los efectos, señalada como responsable de un delito de engaño. Que la arroja al fango inmisericorde del rechazo frontal de su entorno, padre y madre adoptivos incluidos, y de la opinión pública.

Todo este calvario nos es descrito en paralelo a la investigación de unas funcionarias públicas que sí son un ejemplo de cómo deben tratarse estas agresiones atroces, con sensibilidad, alta cualificación y empatía en sus entrevistas con las mujeres. Que nos son mostradas también en sus interacciones mutuas y en sus ambientes familiares y profesionales.

#MeToo #HermanaYoSiTeCreo #NoEsNo #YSiNoDiceSiTambienEsNo ¿Lo recuerdan, las recuerdan, recuerdan el caso de La Manada con esa chica, de la misma edad que el personaje central, criminalizada, víctima de una violencia mediática patriarcal sin precedentes que la cuestionó en su esfera más íntima, que reveló su foto, su centro de estudios, su domicilio, su DNI…?

Por ella, por Marie, por todas, por sus incontestables calidad y valor como serie. NO DEJEN DE VERLA.

Confinamiento en serie(s). Episodio 1 ‘Citas’: Vidas cruzadas

Quien esto firma – que sufre un confinamiento estricto y solitario de presencia humana,  aunque disfrute de las de sus dos gatas y compañeras de vida, por pertenecer al grupo cronológico de riesgo – ignora si está facultada para comentar críticamente algunas de las series que lleva visionadas en estos tiempos oscuros. Pero va a intentarlo. Y lo hará de una manera informal, desordenada e incluso caótica, pues el aislamiento hace estragos también en la capacidad de concentración, luego de expresión escrita. Así que les pide disculpas de antemano por ello.

Y lo hace con estas producciones audiovisuales – de tanto interés, por otra parte – porque, de momento, ha sido incapaz de ver cine en las plataformas, cadenas o canales televisivos. Le resulta muy doloroso y duro al asociarlo a esas pérdidas devastadoras provocadas por el maldito virus maldito: salas, festivales, rodajes, estrenos, tertulia… que, aquí y ahora, se le antoja tan lejano recuperar.

Con esta necesaria introducción, extensiva también a futuras entregas de lo que ha llamado episodios, comienza con ‘Citas’ o ‘Cites’, en su título original catalán. La emite completa Amazon Prime Video desde 2018. Lo hizo también Filmin. Pero fue TV3 en Cataluña quien la estrenó: su primera temporada en 2013 y la segunda en 2015 respectivamente. Cada una de ellas tiene 13 episodios de aproximadamente 45 minutos de duración.

Creada por Pau Freixas adaptando libremente la original inglesa ‘Dates’ de Brian Eisley, tiene una factura muy cuidada, un competente equipo de guionistas, una excelente banda sonora con temas muy sugerentes que subrayan lo narrado y un reparto atractivo en el que destacar nombres como los de Leticia Dolera, Eva Santolaria, Eduardo Noriega, Pep Munné, Carme Elías o Álvaro Cervantes entre much@s otr@s. Realizada en solitario, o en régimen de codirección, contando casi siempre con una mirada de mujer, por cineastas como el aludido Freixas, Patricia Font, Paco Caballero, Éric Navarro, Marta Pahissa… Fuente: Wikipedia.

Los ejes conductores de las historias son personas de edades, circunstancias, extracciones sociales, trabajos, profesiones, objetivos, y apariencias diversas que se encuentran por primera vez en un entorno urbano – maravillosa Barcelona en sus plazas, parques, jardines, bares, restaurantes, tabernas, discos, tiendas, hoteles, librerías… sin caer nunca en los clichés turísticos al uso – tras sus contactos previos en una aplicación.

Vidas cruzadas que nos hablan de soledades, de vacíos, de ilusiones, de incomunicación en una época hiperconectada,  de expectativas, de las dificultades y torpezas en los cara a cara tras la fluidez, el anonimato y la libertad que ofrecen las pantallas. Vidas cruzadas buscando amor, sexo, romance, estímulos para matrimonios con una intimidad marchita, pasiones, deseos, novedades, parejas en todas sus variantes, intercambios eróticos,  compromisos o su ausencia, normas o su ausencia. Con estados civiles y opciones sexuales diferentes. Con paternidades, maternidades clásicas o heterodoxas. Con…

Vidas cruzadas en la gran ciudad, que ofrecen un retrato complejo y poliédrico de esta experiencia humana, tan singular como contemporánea, que, de momento, la pandemia nos ha arrebatado. Vidas cruzadas a la mayoría de las cuales seguimos en otros capítulos hasta su conclusión o similar y cuyos lazos e interrelaciones se nos van desvelando y revelando. Entre el drama, la comedia romántica o la comedia. Con un mimo por los personajes que nunca son de una sola pieza, aunque haya alguno más bien deplorable, y que son representados en sus contradicciones, indecisiones, fortalezas, debilidades y paradojas.

Yo que ustedes no me la perdería.