Archivo diario: mayo 27, 2026

‘Hangar Rojo’: Desobediencia debida

ATENCIÓN:

La crítica de esta película – que ya no se proyecta en Sevilla y que es una de las elegidas para debatir en la sesión de clausura del curso y de la temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra, que tendrá lugar el MIÉRCOLES, 10 DE JUNIO, A LAS 19.30, EN LA CUARTA PLANTA DE CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ – puede contener SPOILERS. Avisad@s quedan y esta firmante confía en que ya la hayan visto.

Su historia arranca el 10 de diciembre de 1973. y al día siguiente, el 11 de infausto recuerdo, en Chile, donde ya el ruido de sables de la dictadura militar era ensordecedor, hasta convertirse en un feroz golpe de Estado contra el gobierno legítimo y democrático de Salvador Allende, al que el militar protagonista salvó la vida dando cuenta de un atentado contra él años atrás.

En ese contexto, dicho capitán – ex jefe de la Inteligencia de la Fuerza Aérea, amante del vuelo y de la enseñanza a jóvenes cadetes que sueñan con ser paracaidistas como él mismo, toda una leyenda – es informado de que su Escuela de Aviación va a ser convertida en un centro de detención y tortura.

Al principio, aunque no puede comunicarse con su esposa – profesora de Historia – y creyendo que el terror durará poco, hará cuanto pueda por obedecer las órdenes pese a que, por su vinculación con el depuesto y asesinado presidente, está bajo sospecha. Sólo percibirá el horror en toda su magnitud cuando un fanático coronel, viejo enemigo suyo, regresa con todo el poder y las cuentas pendientes y cuando su mujer le describe la brutalidad con que han sido desalojados ella, sus compañeros y l@s estudiantes.

Percibirá el horror en toda su magnitud cuando comiencen a llegar los prisioneros. Cuando los vea de rodillas con las manos atadas. Cuando oiga sus gritos y lamentos ante las torturas y los insultos que sus verdugos les profieren. Cuando le ordenen a él mismo, tras un interrogatorio frustado, conducir a los presuntos cabecillas al matadero…

Cuando apenas si le sea dado verles y oirles más que en segundo plano, casi fuera de campo, condenados de antemano, cuando su sentido de la lealtad, de la ética y la justicia le confronte, y le obligue, bien a tomar partido, aún a costa de poner en peligro su vida y su carrera, o a seguir acatando las decisiones de un indeseable lleno de odio y sediento de sangre, tomará una decisión que marcará su futuro.

Ese capitán existió en realidad y su nombre era Jorge Silva. En los créditos finales, si la han visto, o en internet, si lo han buscado, habrán sabido cual fue su opción y su destino. Esta película le honra como merece, al tiempo que muestra sus incredulidad y contradicciones ante los espantos que le fue dado contemplar y sentir.

Coproducción entre Chile, Argentina e Italia, fechada en el año en curso, de 81 minutos de intenso, inquietante y brutal metraje. La filma el productor y realizador de cine y televisión chileno, Juan Pablo Sallato y su guion es de Luis Emilio Guzman. La fotografía, íntegramente en blanco y negro, lo que acentúa aún más su desasosiego porque la puesta en escena es minimalista y contenida, Diego Pequeño. Y su banda sonora, que acentúa el dramatismo de lo narrado, la firman Alberto Michelli y Matteo Marrella.

De entre su impecable reparto, destacar al eminente protagonista Nicolás Zárate. Precedida de cuatro importantes galardones en el Festival de Málaga: Mejor Actor, Mejor Montaje, Premio de la Crítica y Premio del Público, todos los reconocimientos le son debidos a esta película notable, imprescindible y valiosa.

Tendremos, se reitera, ocasión de debatirla en la sesión de clausura del curso y de la temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra, que tendrá lugar el MIÉRCOLES, 10 DE JUNIO, A LAS 19.30, EN LA CUARTA PLANTA DE CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ.

Y si no la han visto, háganlo cuando la oferte en su catálogo alguna plataforma. Ni se les ocurra perdérsela.

‘Hugo 24’: Fraternidades

A esta firmante le pareció fallida, aunque no carente de interés, la ópera prima del director de la película que nos ocupa – ‘Libélulas’, cuya crítica en este blog tienen en el enlace: https://sevillacinefila.com/2022/09/17/libelulas-mas-ruido-que-furia/, en la que ya adelantaba ciertos temas, microcosmos y ambientes que se desarrollan con mucha mayor madurez y complejidad en este su segundo largometraje.

Un segundo largometraje mucho más estimulante, complejo y maduro que tiene como eje central, aunque no sea el único, la fraternal amistad entre el protagonista y un joven algo mayor, solvente Marco Cáceres, que le acompaña siempre en las buenas y en las malas. En los pequeños delitos, en la calle y en los bares que ambos frecuentan.

Ambos, sin oficio ni beneficio, especialmente Hugo, a punto de cumplir 24 años, de ahí el título, representan a gentes marginadas a las que resulta muy díficil acceder a una vida estable y, aún menos, digna. Hugo, excelente Arón Piper, y su hermana, magnífica Marta Etura, que trabaja a destajo, está agobiada por las deudas y siempre le ha cuidado, con la madre en prisión y un padre ausente, se enfrentan al fantasma del desahucio, si no pagan las mensualidades de alquiler que deben.

Esto ocurre paralelamente a la relación sentimental de Hugo, una chica bajo los rasgos y el talento de Greta Fernández, que va a marcharse y en la víspera de su cumpleaños afronta una entrevista de trabajo que puede resolver sus problemas. Pero una serie de catastróficas desdichas se cernirán sobre él y los suyos, obligándole a una carrera contrarreloj en unas horas decisivas y previas a su aniversario…

Lo que podía haber sido una película del género quinqui, que en nuestro cine conoció su máxima expresión en los años 60 y 70 del pasado siglo, se convierte en un relato fílmico, tan duro como tierno, comprometido con las personas de clases y entornos más desfavorecisos, focalizándose, aunque no sólo, en el grave problema de la vivienda que se padece en este país.

Producción española fechada en el año en curso, de 91 minutos de intenso metraje. La firma y la filma el hispano-británico, de padre español y madre inglesa, Luc Knowles. La fotografía muy bien Iván Sánchez Alonso y otro tanto puede decirse de su banda sonora que firman Hernán González Villamil y Álex de Lucas, en la que se incluye una canción del propio protagonista.

Véanla cuando la oferte alguna plataforma. Merece la pena.