Levedad solo aparente porque en esta historia – cuya sinopsis se transcribe de la imprescindible página FilmAffinity: «Después de 15 años juntos, Ale y Alex tienen una idea que podría parecer absurda: organizar una fiesta para celebrar su ruptura. Este anuncio deja perplejos a sus seres queridos, pero ellos se mantienen firmes en la decisión de separarse. ¿O quizás no?» – nada debería darse por sentado.
Porque las señas de identidad fílmicas, de fondo y de forma, de narrativa y de puesta en escena, del guionista y cineasta Jonás Trueba, cosecha del 81 – demostradas sobradamente en títulos como ‘Los ilusos’ (2013), ‘Los exiliados románticos’ (2015), ‘La virgen de agosto’ (2019) o ‘Tenéis que venir a verla’ (2022) – están habitadas por la sutileza, la ironía nunca exenta de compasión, la elegancia, el sentido del humor, las contradicciones que perturban a sus criaturas junto a la ternura y el asombro que le inspiran.
Entre otras tantas cosas que son también deudoras de una generación, la suya, la llamada millennial, con sus luces y sus sombras, sus glorias y sus miserias, sus valores y carencias, sus estupores y certezas.
Sobre est@s, sobre sus contemporáne@s, dirige una mirada crítica y divertida, a veces sarcástica, pero nunca hiriente. Cuidado, un@s contemporáne@s reconocibles y cercan@s, pero muy singulares cuyas zonas de confort se van difuminando a medida que la llamada realidad las cuestiona.
Como la pareja protagonista – eminentes Itsaso Arana y Vito Sanz, coguionistas también junto al director – que decide festejar, aunque el dolor no esté ausente…, el fin de su vínculo, ante el pasmo de su entorno, tanto amistoso, como profesional y familiar. Eso al tiempo que se nos van mostrando las grietas en su convivencia, nunca equidistantes y siempre promujeres.
Chapeau, por cierto, a Fernando Trueba irresistible en su rol de padre del personaje femenino y en quien se inspiran una y otro para este festejo tan particular. Un festejo tan preparado como una boda cuyo devenir y organización les hará confrontarse consigo mismos y con su relación. Hasta ese final…
Coproducción entre España y Francia, fechada en el año en curso, de 114 minutos de metraje. Ya se ha hablado de su escritura a tres bandas. La fotografía con su maestría habitual, Santiago Racaj. Y su encantadora música la firman Iman Amar, Ana Valladares y Guillermo Briales.
Obtuvo el Premio a la Mejor Película Europea en la Quincena de Realizadores de Cannes. Todos los reconocimientos le son debidos a esta deliciosa comedia dramática antirromántica, de aparente ligereza y mucha carga de profundidad, que nadie debería perderse.
Escrito queda.