No sólo cine, Ruta La Sevilla de las mujeres: Dos horas en un museo con perspectiva feminista

Esta firmante se ha unido a la convocatoria de un grupo, Ruta La Sevilla de las mujeres, que nos había citado este sábado en el Bellas Artes hispalense. Acudimos 12, incluyendo a las guías y organizadoras: Lola, experta en Historia del Arte y Laura, que trabaja en producción de cine, también gran conocedora del tema.

La visita al museo fue con perspectiva feminista, como se indica en el título. Lo que implicó detenerse, para empezar, ante las tres únicas obras firmadas por artistas femeninas – dos preciosas de La Roldana, un busto de San Juan Bautista niño y una terracota con María amamantando a su bebé, Jesús, y un notable bodegón de la pintora milanesa Margarita Caffi, ya que las creadoras no podían tener acceso a modelos que no fueran de la imaginería religiosa – expuestas en una de las pinacotecas más importantes del país…

Lo que implicó seguir mirando en algunas de las salas más significativas con gafas violeta, para incidir en la representación que los creadores masculinos han hecho de las mujeres. Así las descubrimos como tentadoras, como prostituídas, como mártires con sus palmas, como madres, como esposas y como religiosas.

Y por descontado, en las diversas acepciones marianas en muchas de las cuales, se nos hizo notar, la Virgen aparecía leyendo un libro. Un libro religioso, claro, un libro de horas, que provocó que nuestras hermanas medievales pudieran leer, aunque fueran dichos textos.

Pasando al barroco sevillano, con las elegantes carrozas de la Sevilla en fiestas, pudimos observar, gracias a nuestras guías, cómo la mayoría de las ciudadanas, que aparecían en planos inferiores, iban veladas. Salvo las aristócratas, que ya comenzaban a adoptar el estilo imperio en sus indumentarias.

Seguimos con el romanticismo. Se reitera, no fue una visita al uso, sino con perspectiva y mirada feministas. O lo que es lo mismo, centrada en determinadas salas que reflejaban, a través de épocas y estilos, la visión de los pintores sobre las mujeres.

Un romanticismo que sigue mostrándonos como objetos de deseo, idealizando incluso la violencia y el acoso, como en el baño de Susana acechada por dos viejos sátiros a los que ella no puede ver. O romantizando la explotación laboral de unas pioneras y luchadoras como Las Cigarreras, en un cuadro, aquí no se cuestiona la calidad artística, en el que aparecen relajadas con sus bebés…

… Cuando lo cierto es que, en esas jornadas duras e interminables, sólo se tenían las unas a las otras como redes de apoyo y sororidad, también con l@s menores, aunque no se hubiese acuñado aún dicho término.

Cuando lo cierto es que fueron pioneras en la lucha por sus derechos y en conseguir mejoras en sus condiciones laborales tan extremas. Cuando lo cierto es que se nos ha dado contemplar, gracias a Laura, a Lola y a La Ruta de las mujeres, un museo diferente con todo lo que hay tras lo representado, que esta firmante ha intentado registrar, pobre y esquemáticamente, en esta entrada.

Como colofón patriarcal, uno de los vigilantes nos abroncó estentóreamente por hablar, amenazando incluso con echarnos. Hasta tres veces lo he advertido decía, entre otras lindezas. Algo que no hubiera hecho con un guía y un grupo mayoritariamente masculino. O por lo menos, no en ese tono tan prepotente y falto de respeto.

Una velada, con esta desagradable excepción, estimulante, enriquecedora y memorable. Todo un lujo aprender y disfrutar entre nosotras, hermanas, amigas y compañeras feministas. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS por hacerlo posible.

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