Archivo mensual: enero 2026

‘Hamnet’: Judith y Agnes, Maggie y Chloé

Judith, aunque haya otra muy relevante en esta notable película, es el nombre que Virginia Wolf imaginó en su inmortal ensayo ‘Una habitación propia’ para la hermana de Shakespeare quien, de haber sido mujer en su época, no habría podido acceder a una educación puesto que estaba destinada a casarse y a tener descendencia. Su talento, pues, se habría malogrado y ello la habría conducido a la desesperación.

Agnes es el nombre que la excelente autora Maggie O’Farrell imaginó para la mujer de Shakespeare – en realidad llamada Anne Hathaway, como la actriz, y madre de sus dos hijas e hijo, Susanna y los mellizos Judith y Hamnet – en su novela y en la película ‘ que nos ocupa, que la no menos dotada cineasta Chloé Zhao ha llevado a la pantalla. Ambas mujeres han firmado su magnífico guion.

Como la Judith de Virginia y la Anne real, la Agnes de Maggie y Chloé vive en la época isabelina, una especialmente dura para su sexo. Tanto, tanto, tanto, que incluso eran actores varones quienes interpretaban papeles femeninos. Lo único que no le estaba vedado en esta ficción, aparte de la esfera privada como esposa y madre, era el conocimiento de las plantas y sus propiedades y la percepción del futuro, heredadas de su fallecida y añorada progenitora. Con lo que su reputación era pésima en el vecindario, que la apodaba «la hija de la bruja»,,, Esas brujas, mujeres sabias, aún hoy estigmatizadas, y que fueron ferozmente masacradas.

Agnes de los bosques – de los asombrosamente bellos bosques de Heredfordshire y de su entorno medieval,,., protagonistas de pleno derecho, para recrear las casas en lugar de las originales de Stratford-upon-Avon – de las pociones, de los bebedizos domésticos y siempre curativos. Agnes del halcón, su fiel compañero y amigo.

Estas son sólo descripciones de unos paisajes naturales tan hermosos que quitan el aliento, frente a la pobreza de los interiores y unos exteriores locales a merced de las inclemencias del tiempo. Completan las localizaciones algunas de Gales y el histórico londinense The Charterhouse.

Porque la novelista, Maggie O’Farrell, aquí también coproductora y con una muy recomendable y galardonada cosecha bibliográfica en su haber, se documentó exhaustivamente sobre la época y la vida cotidiana de sus protagonistas, aunque ficcionara hechos – no todos, no todos, no el principal, y no se hará spoiler – y sus personalidades. Esto aún partiendo de los pocos datos existentes de los personajes reales. Se documentó geográfica, histórica, arquitectónica y ambientalmente sobre el modus vivendi del siglo, hasta el punto de plantar su propio huerto medicinal isabelino con las hierbas que utiliza Agnes para sus remedios…

Y porque la productora, guionista y cineasta china, aunque afincada en Estados Unidos, Chloé Zhao – cosecha del 82, con una notable y galardonada filmografía en su haber, entre las que destacar ‘The Rider’ (2017) o ‘Nomadland’ (2020) – sabe trasladar todo ese universo tan complejo y contradictorio a la pantalla.

Un universo que es a la vez natural y cultural, atávico y creativo, habitado por el amor, la crueldad, el dolor y la pérdida irreversible. Un universo tan intimista, lacerante y desgarrador como apabullante en su majestuosidad. Un universo que refleja las experiencias vividas y sentidas por un hombre y una mujer singulares e irrepetibles, en un siglo en el que ellas no tenían derechos de ninguna clase.

Un universo que contrapone los ciclos de la vida en toda su crudeza a los trabajos de un talento en ebullición. Un universo retratado con pasión e intensidad, emoción y catarsis, en una puesta en escena que requiere un ritmo determinado y fundidos en negro, que nos advierten de los acontecimientos por llegar. Un universo…

Coproducción entre Reino Unido y Estados Unidos, fechada en 2025, de 125 minutos de absorbente metraje. Su bellísima fotografía la firma Lukasz Zal y su preciosa banda sonora, Max Richter. Destacar, entre un reparto en estado de gracia, a una eminente, sobre todo ella, Jessie Buckley, junto a un magnífico Paul Mescal y la conmovedora ternura del niño Jacobi Jupe.

Premios del Público en Toronto y Valladolid, de Mejor Película Drama y Mejor Actriz Principal en los Globos de Oro, incontables candidaturas y ocho nominaciones a los Oscars. Todos los reconocimientos le son debidos y tendremos ocasión de debatirla en la segunda sesión del año de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra, que tendrá lugar el MIÉRCOLES, 4 DE FEBRERO, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ.

VÉANLA CUANTO ANTES, VÉANLA SIN FALTA Y VÉANLA EN PANTALLA GRANDE.

‘Rental Family’ (‘Familia de Alquiler’): El muy especializado oficio de vender emociones

¿Recuerdan aquello de que «el cariño verdadero ni se compra, ni se vende»… o también lo de que «no hay en el mundo dinero para comprar los quereres»? Pues esta notable película lo desmiente. O, por lo menos, lo desmiente hasta un cierto punto.

Como ya hiciera Fernando León de Aranoa en su singular ‘Familia’ (1996), pese a ser muy distintas, en esta que nos ocupa a un actor estadounidense – en horas muy bajas, que lleva unos años en Tokio y que está abocado a trabajos que podrían calificarse como grotescos – se le plantea el muy bien remunerado, y especializado, oficio de vender emociones, alquilándose como familiar, profesional o similares de personas con carencias afectivas. De ahí su título.

Así que este hombre solitario, que contempla vidas ajenas desde la ventana de su minúsculo apartamento, se le da la oportunidad de ser muy importante para alguien. Especialmente para dos personas en edades y circunstancias muy diferentes, que no se desvelarán.

Dicho trabajo tiene, como no podía ser de otra manera, un equipo formado por el jefe, una mujer y un chico joven. Y su oficina correspondiente. Dichas personas tienen, a su vez, unas señas de identidad y circunstancias privadas, que las califican especialmente para estos menesteres tan al filo.

Tan al filo de la impostura, de la estafa, del engaño… Tan al filo de la falacia, de la perversión de las buenas intenciones, tan al filo de las faltas de integridad y de ética en aras de una rentabilidad, no solo económica, sino emocional de la empresa y de sus clientes.

Todo ello integrado en una gran urbe, mostrada reiteradamente como un personaje más del relato, con sus luces, sobre todo las refulgentes de neón en sus rascacielos, y con sus sombras. Todo ello mientras se revela, y se reflexiona, de qué material tan sensible están hechos los sentimientos, incluso los remunerados y regidos por contratos.

Bajo el enigmático seudónimo de Hikari, que firma el guion y dirige, se esconde una mujer: la escritora, productora, antigua actriz y cineasta nipona Mitsuyo Miyazaki, cosecha del 77, quien filmara ’37 segundos’ (2019) y varios episodios de series para la plataforma Netflix.

Una mirada de mujer empática y comprensiva con sus criaturas fílmicas a quienes observa con tanta lucidez como afecto. Una mirada de mujer que no teme ser sentimental, pero que nunca perpetra la pornografía emocional. Una mirada de mujer tierna y crítica, habitada por una tristeza nostálgica, que no desdeña el humor y cuya conclusión es, a juicio de esta firmante, redonda.

Coproducción entre Japón y Estados Unidos, fechada en 2025, de 103 minutos de intenso metraje. Su excelente fotografía se debe a Stephen Blahut y a Takuro Ishizaka y su estupenda banda sonora a Jon Thor Birgisson y Alex Somers. Entre un reparto entregado, destacar a un magnífico Brendan Fraser, muy bien secundado por intérpretes locales.

Una mirada de mujer a la que preceden las mejores críticas y nominaciones a premios importantes. Todos los reconocimientos le son debidos.

Una mirada de mujer que tendremos ocasión de debatir, tiene mucha carga de profundidad para ello, en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra, que tendrá lugar el MIÉRCOLES, 4 DE FEBRERO, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ.

Está en cartelera, VÉANLA CUANTO ANTES Y ÚNANSE. En cualquier caso, no se la pierdan.

‘En cartelera’, desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila: Se estrena otra de las películas que debatiremos en la tertulia de febrero

Así es. Hoy ha entrado en cartelera la película de Chloé Zhao, ‘Hamnet’, basada en la excelente novela homónima de Msggie O’Farrell, quien ha participado en su guion junto a la directora. Aclamada unanímente como una obra maestra, viene precedidad de incontables nominaciones y candidaturas a los más importantes, Oscars incluídos. VÉANLA CUANTO ANTES.

Por otra parte, sigue en las salas ‘Rental Family’ (Familia de Alquiler), de Hikari, cuya crítica tendrán muy pronto en el blog. VÉANLA CUANTO ANTES.

Ambas tendremos ocasión de debatirlas en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra, que tendrá lugar el MIÉRCOLES, 4 DE FEBRERO, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ. UNÁNSE.

Y aquí tienen ya el enlace:

https://www.andaluciainformacion.es/articulo/cinemascope/voy-cine-arco-hamnet/202601231000073199638.html

Pues ya lo saben consulten salas, horarios y sesiones y VÉANLAS CUANTO ANTES. #CineEnLasSalas #YoVoyAlCine #TertuliaDeCine #CineEntreLibros

‘Turno de guardia’: SANIDAD PÚBLICA

Lo que cuenta esta película, y no es espóiler, es el imparable deterioro de la sanidad pública europea, centrándose en un hospital suizo. Lo que cuenta esta película, y no es spoiler, es la asfixiante falta de personal en dichos centros.

Lo que cuenta esta película, y no es espóiler, es el ímprobo esfuerzo y la dedicación extrema, al límite de sus fuerzas físicas y mentales, de una enfermera en un turno de guardia. Lo que cuenta esta película, y no es espóiler, es que sólo están ella y otra compañera, con una auxiliar primeriza, para atender a los ansiosos requerimientos de l@s pacientes en el ala quirúrgica donde desarrollan su trabajo.

Lo que cuenta esta película, y no es espóiler, es la justa, aunque a veces tiránica y chulesca, reclamación de los pacientes y sus familiares imposibles de atender – algunas esenciales, otras nimias como una taza de té o la búsqueda de unas gafas olvidadas… – por una mujer sola, víctima como ell@s de un sistema que el capitalismo liberal pretende devorar, en aras del beneficio privado.

Lo que cuenta esta película, y no es espóiler, es la jornada interminable, exigente y exhaustiva, de una profesional que trata de cumplir con tod@s l@s pacientes que le han sido asignados, pasándoles revista en sus habitaciones, asistiéndoles en las urgencias, llevando las camillas hasta las salas de operaciones y también limpiando excrementos y poniendo pañales porque falta plantilla y l@s médic@s deben atender urgencias.

Lo que cuenta esta película, y no es espóiler, es también la relación de la protagonista con l@s enferm@s, algun@s terminales, y con sus parientes, obviamente desesperados. Lo que cuenta esta película, y no es espóiler, es la atención que ella debe poner en cada gesto, en cada dosis, en cada suero, en cada inyección, en cada toma, en cada síntoma y señal de esas personas postradas.

Lo que cuenta esta película, y no es espóiler, es una inmersión absoluta en un turno de guardia agotador e imposible de llevar a cabo en todas y cada una de sus demandas. Lo que reflexiona esta película, y no es espóiler, es sobre la falta del imprescindible cuidado de las cuidadoras y de cómo, en cifras antes de los créditos finales, tantas abandonan por estricta supervivencia.

Quien narra y escribe esta película – coproducción entre Suiza y Alemania, fechada en 2025, de 92 tensos, intensos y absorbentes minutos de metraje, cuyas excelentes y perturbadoras fotografías y música se deben también a dos mujeres: Judith Kaufmann y Emilie Leivienaise-Farrouch, respectivamente – es la guionista y cineasta feminista helvética Petra Biondina Volpe, cosecha del 70, en cuyo haber está la notable ‘El orden divino’, que describe la liberación de sus compatriotas cuando se aprobaron sus derechos al voto, en la muy tardía fecha de 1971, en su país.

Quien la interpreta con eminencia es la alemana Leonie Benesch, que también lo hizo con unas igualmente estresadas enseñante en ‘Sala de profesores’ ( 2023) y traductora en ‘Septiembre 5’ (2024), justamente nominada a la Mejor Actriz en los Premios del Cine Europeo. ‘Turno de guardia’ ganó también el Premio al Mejor Montaje en el pasado SEFF y representa a Suiza en el Oscar a la Mejor Película Internacional. Todos los reconocimientos le son debidos.

VÉANLA SIN FALTA Y VIVA LA SANIDAD PÚBLICA.

‘En cartelera’, desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila: Tiempos de crisis…

Crisis personales y/o profesionales son las reflejadas en las películas más destacadas entre la oferta de estrenos de este fin de semana. Aquí tienen el enlace:

https://www.andaluciainformacion.es/articulo/cinemascope/mal-turno-guardia-pudiera-daria-patada/202601160910583195716.html

Pues ya lo saben. Consulten horarios, salas y sesiones y vayan al cine. #CineEnLasSalas #YoVoyAlCine

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra, sesión del 14 de enero: ¡¡¡Feliz año cinéfilo!!!

Había ganas de reencontrarse y de hablar de cine. Había tantas ganas que la asistencia, a la que el calificativo de multitudinaria se le queda corto, desbordó con creces el aforo del salón de actos de Casa del Libro Velázquez y hubo que traer más sillas y arañar espacio.

Lo que no afectó para nada a la calidad e intensidad de los debates. Muy al contrario: cada vez se alcanzan cotas más altas en ellos, lo que enriquece enormemente cada sesión. En este caso, además, contábamos con tres películas intensas y potentes, con mucha carga de profundidad en fondo y forma, que lo propiciaban.

Tanto es así que, de nuevo, esta firmante debe disculparse de antemano por su imposibilidad de abarcar las extraordinarias y lúcidas percepciones, visiones, análisis, miradas, lecturas, interpretaciones… de los comentarios que se oyeron y de los que tanto aprendemos. Se hará lo que se pueda, pero ténganlo muy en cuenta.

Mirada 1: Joachim

‘Valor sentimental’, de Joachim Trier, fue unánimemente aclamada. Pero incluso las coincidencias ganan aún mayor peso en nuestra actividad, con los diversos matices. Se valoraron su puesta en escena, con esos fundidos en negro y su fondo de retrato familiar disfuncional, pese a pertenecer sus miembros, dos hermanas y su progenitor, a una alta burguesía ilustrada y culta: el padre, cineasta, la hija mayor actriz y la segunda, historiadora.

A quienes se suma, en un magnífico cuarteto actoral justamente aplaudido, la actriz e influencer que se esfuerza por interpretar un personaje que no fue nunca pensado para ella. Y la casa siempre presente, como otro intérprete más.

Una película habitada por la tristeza y la desolación de los desencuentros afectivos. Una hermana feliz y la otra primogénita, ese sino que se indicó de l@s mayores, muy desdichada pero que, con su apoyo y protección, hizo posible la estabilidad fraterna.

Cine dentro del cine, con ecos bergmanianos, pese a sus señas de identidad tan propias y autorales. Incluso hubo quien señaló también a Woody Allen. Una madre, terapeuta, muerta y distante. Un padre ausente. Una hija doliente, con ataques de pánico escénico, pese a su enorme talento, y con un intento autolítico a sus espaldas.

Un drama nórdico, sólo aparentemente frío, pero con un interior volcánico y una enorme carga de profundidad. El peso del pasado en el presente, que se proyecta en un futuro iluminado por la esperanza. Un guion que revela secretos ocultos y que propicia un acercamiento padre-hija que parecía condenado de antemano.

El cine como vehículo de reparación paterna, de perdón y de reconciliación, en un final abierto que gustó a la mayoría, pero que una minoría calificó como impostado. La visión de la vejez y de un fin de ciclo. Todo ello, muy esquemáticamente reflejado aquí, fue analizado e interpretado.

Mirada 2: Jim

‘Father, mother, sister, brother’, de Jim Jarmusch, encandiló mucho también al personal. Otra forma, radicalmente distinta, en su narrativa y puesta en escena tan minimalista como sofisticada, de contemplar los lazos de sangre en tres ciudades y tres episodios: Nueva Jersey, Dublín y Paris respectivamente.

Se valoró su visión tan displicente, aunque sólo en apariencia, de tales vínculos biológicos, que el realizador da por perdidos sin rastro alguno de dramatismo, sino con humor. Se diseccionaron, de manera tan clarividente que quien esto firma es incapaz de hacerle justicia en esta entrada, esos tres encuentros padre-hijo-hija, madre-hija-hija y hermana-hermano, desde niveles estilísticos y narrativos.

Divirtieron las piruetas y guiños de los finales en los dos primeros episodios, aunque también se señalara hasta que punto esos grados de incomunicación y de formalismo tan extremos provocaron desasosiego.

Se comentó también el alivio del tercer capítulo, por el afecto y la complicidad de esa hermana y ese hermano, que algun@s atribuyeron a la buena crianza de ambos progenitores, aunque luego fueran cuestionados por sus actividades presuntamente delictivas a tenor de los diferentes pasaportes encontrados entre sus pertenencias.

Sorprendieron las caracterizaciones de unas difícilmente reconocibles Cate Blanchett y, sobre todo, Vicky Krieps, dos hermanas radicalmente opuestas, y la sesión telefónica con su terapeuta de Charlotte Rampling antes del encuentro anual con sus hijas, aunque todas son habitantes de la misma ciudad…

Y las coincidencias en los tres de los brindis con agua o té, la presencia de tres skaters y del dicho sobre el tío Bob, como una forma de cortar el silencio… Aplausos para un reparto en estado de gracia y también para los planos cenitales de esa mesa de disposición impecable, y casi implacable, de la anfitriona antes citada…

Mirada 3: Kaouther

‘La voz de Hind’, de Kaouther Ben Hania, no dejó a nadie inmune. Tanto que, tras la introducción a cargo de Quique Colmena y una servidora, se hizo un largo y clamoroso silencio, tan respetuoso como expresivo, del impacto que una película tan devastadora, tan desgarradora, tan terrible, tan valiosa e imprescindible, que debería ser de visión obligada, se comentó, en centros educativos, nos había provocado sin excepciones.

Luego sí, porque también hubo tertulian@s que optaron por no verla para evitar su insoportable y dolorosa crudeza. Una crudeza que, se señaló, nunca manipula emocionalmente al espectador sino que narra los espantosos hechos reales tal y como sucedieron con la voz real de esa niña inocente, mártir a su pesar, de hilo conductor.

Se asumió como un acierto incontestable que la voz de la niña fuera la suya propia. Que diera cuenta del atroz genocidio contra el pueblo palestino desde un único y pequeño escenario, la sede de la Media Luna Roja.

Que reivindicara la Memoria Histórica de la pequeña y de quienes perecieron con ella y por rescatarla. Incluso que homenajeara, con las imágenes reales, a quienes, durante horas, la mantuvieron acompañada, querida y arropada, pese a que todo estaba perdido.

Dos años se cumplirán el 29 de este mes de estos crímenes atroces perpetrados por el Ejército israelí, que sigue masacrando a civiles palestinos indefensos e inocentes. En este caso que nos ocupa, fueron 335 impactos de bala contra el coche de Hind, sus tíos y primos. NI OLVIDO, NI PERDÓN.

En tres semanas, el MIÉRCOLES 4 DE FEBRERO, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ, tendremos un nuevo encuentro y la ocasión de debatir las siguientes películas:

La coproducción ente Japón y Estados Unidos ‘Rental Family’ (Familia de alquiler), de Hikari. En cartelera. VÉANLA CUANTO ANTES.

La coproducción entre Reino Unido y Estados Unidos ‘Hamnet’, de Clohé Zhao. Se estrena el 23 de enero. VÉANLA CUANTO ANTES.

Y la también coproducción entre Taiwan y Francia ‘La chica zurda’, de Shih-Ching Tsou, que se estrena el 30 de enero. VÉANLA CUANTO ANTES.

Gracias a Casa del Libro Velázquez, a Charo L. Gálvez, amiga y tertuliana de pro, por sus excelentes fotos de ambiente y de familia. A Quique Colmena, por compartir los trabajos de la actividad e impartirnos siempre lecciones de cine. Y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial, con quienes tanto aprendemos y disfrutamos, por otra velada memorable.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘Valor sentimental’: La insoportable pesadumbre de los afectos

¿Quién no ha sentido alguna vez la insoportable pesadumbre de los afectos? Y no se trata, en este caso que nos ocupa, de los no correspondidos, sino de los ambivalentes, de los que no pueden expresarse, de los que se manifiestan sólo a través del resentimiento, del dolor y de la rabia que, por justos que sean, bloquean toda posible comunicación.

¿Quién no ha sufrido alguna vez la tremenda frustración de toparse contra un muro de silencio enojado o de hacérselo sufrir a personas queridas? ¿Quién no ha experimentado la insidiosa paradoja del peso del pasado en el presente, condicionando el futuro…?

En esta obra mayor, hay cuatro personajes centrales. A saber, la primogénita – una inmensa, como suele, Renate Reinsve – una actriz de talento, con un frágil equilibrio emocional por sus carencias afectivas infantiles, que le hace sufrir pánico escénico y episodios de ansiedad antes de salir a escena, que no encuentra la estabilidad que busca y que ha sufrido un episodio autolítico.

La menor, una historiadora felizmente casada y madre de un niño, cuyo modus vivendi no tiene nada que ver con el de su hermana, a la que asombra su bienestar y a quien le responde que la tuvo a ella como protectora y refugio afectivo.

El progenitor, un cineasta de prestigio y muy mujeriego, está a punto de rodar su nueva película, tras años de silencio. Pero la persona a la que quiere de protagonista declina terminantemente su oferta y, en su lugar, escoge a una actriz americana muy conocida y…

…Cuarto personaje. Ella es tan célebre como inocente, aunque sea muy perspicaz para darse cuenta, tras algunos titubeos, de lo que su protagonista esconde y lo asume con todas las consecuencias, aunque no se le ahorre dolor y frustración por ello.

De esta descripción de personajes no puede inferirse spoiler alguno. Ni siquiera es posible que coincidan con dichos retratos. Porque como todo relato fílmico complejo, y a fe que este lo es, contiene en sí mismo diversas y poliédricas lecturas.

Quien maneja todos estos hilos narrativos y todas las tonalidades de una puesta en escena sutil y singular, con fundidos en negro a medida de que la historia avanza y van encajando sus piezas… Quien aporta un incalculable valor sentimental a este film imprescindible y de visión obligada, es el prestigioso guionista y cineasta noruego Joachim Trier, cosecha del 74, que tiene en su haber la premiada Trilogía de Oslo compuesta por ‘Reprise’ (2006), ‘Oslo, 31 de agosto’ (2011) y ‘La peor persona del mundo’ (2021).

Coproducción entre Noruega, Francia, Dinamarca, Alemania y Reino Unido, fechada en 2025, de 135 minutos de absorbente metraje. La escribe el propio director junto a Eskil Vogt. Su fotografía, que capta tan bien todos los registros dramáticos, se debe a Kasper Tuxen y su banda sonora, de la que cabe afirmar otro tanto, la firma la pianista, compositora y cantante polaca Hania Rani.

De un reparto en estado de gracia destacar al cuarteto principal ya citado: Renate Reinsve, Stellan Skarsgard, Inga Ibsdotter Lilleaas y Elle Fanning. Gran Premio del Jurado en Cannes, ocho nominaciones a los Globos de Oro, nueve a los Premios del Cine Europeo, Premio del Público en Toronto y Puerta de América en el SEFF, TODOS LOS RECONOCIMIENTOS LE SON DEBIDOS.

La debatiremos en la primera sesión del año de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra, que tendrá lugar este MIÉRCOLES, 14 DE ENERO, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ. Una de las películas del año 2025, hermosa y doliente hasta decir basta, y de visión obligada.

Escrito queda.

‘La asistenta’: Que el miedo cambie de bando…

A esta firmante se le ha reprochado hacer spoiler en sus críticas, cuando intenta por todos los medios evitarlo. Se trata probablemente de un malentendido entre la descripción de las sinopsis, imprescindibles para que las reseñas no deriven en un esquema abstracto, y la evolución de las respectivas historias que nunca se revela.

En cualquier caso, pide disculpas si ha resultado, involuntariamente, demasiado explícita y, en cualquier caso, no renunciará a esas referencias argumentales tan necesarias, como se ha escrito antes, para la inteligibilidad de las entradas. Quien avisa, no es traidora. Gracias de antemano por su comprensión.

La imprescindible página de consulta filmaffinity da cuenta del argumento de esta película que nos ocupa: «Una joven con un pasado complicado comienza a trabajar como asistenta en la lujosa casa de los Winchester. A medida que se adentra en la vida de la familia, descubrirá secretos oscuros que pondrán en peligro su seguridad, pero quizás ya sea demasiado tarde…»

Basada en el bestseller homónimo, que ganó en 2023 el International Thriller Writers Awards, de Freida McFadden – seudónimo de la escritora y médica estadounidense, especializada en lesiones cerebrales, cosecha del 80, que esta firmante también ha leído – puede suponerse que será aún más impactante para quienes no lo conozcan.

Porque el actor, productor, guionista y cineasta estadounidense Paul Feig – cosecha del 62, entre cuyos créditos se encuentra la muy brillante y divertida comedia ‘La boda de mi mejor amiga’ (2011) y varios episodios de notables series tales como ‘Mad Men’ o ‘The Office’ – ha sabido extraer el máximo partido de un material narrativo cuyos registros ocultos no son nada convencionales, pese a su apariencia formal.

Porque ha dotado a este relato fílmico, entre el thriller, la comedia negra, el terror soterrado y el thriller psicológico, de un perverso humor y de unas estilizadas y potentes ironía y puesta en escena, cuestionando tanto los clichés románticos como los de clase, no reconocidos como tales. Apoyado en el giro del guion, que transita entre el suave satén y una ferocidad justamente reivindicativa.

Coproducción estadounidense, fechada el pasado año, de 131 minutos de absorbente metraje. Su guion, adaptando la novela homónima citada, lo escribe con solvencia una mujer, Rebecca Sonnenshine. La excelente fotografía la firma John Schwartzman y la banda sonora la borda Theodore Shapiro. Igualmente bordan sus personajes las protagonistas Amanda Seyfried, sobre todo ella, y Sidney Sweeney.

Esta firmante le agradece que avale que el miedo cambie de bando y les recomienda verla sin prejuicios.