Había ganas de reencontrarse y de hablar de cine. Había tantas ganas que la asistencia, a la que el calificativo de multitudinaria se le queda corto, desbordó con creces el aforo del salón de actos de Casa del Libro Velázquez y hubo que traer más sillas y arañar espacio.
Lo que no afectó para nada a la calidad e intensidad de los debates. Muy al contrario: cada vez se alcanzan cotas más altas en ellos, lo que enriquece enormemente cada sesión. En este caso, además, contábamos con tres películas intensas y potentes, con mucha carga de profundidad en fondo y forma, que lo propiciaban.
Tanto es así que, de nuevo, esta firmante debe disculparse de antemano por su imposibilidad de abarcar las extraordinarias y lúcidas percepciones, visiones, análisis, miradas, lecturas, interpretaciones… de los comentarios que se oyeron y de los que tanto aprendemos. Se hará lo que se pueda, pero ténganlo muy en cuenta.
Mirada 1: Joachim
‘Valor sentimental’, de Joachim Trier, fue unánimemente aclamada. Pero incluso las coincidencias ganan aún mayor peso en nuestra actividad, con los diversos matices. Se valoraron su puesta en escena, con esos fundidos en negro y su fondo de retrato familiar disfuncional, pese a pertenecer sus miembros, dos hermanas y su progenitor, a una alta burguesía ilustrada y culta: el padre, cineasta, la hija mayor actriz y la segunda, historiadora.
A quienes se suma, en un magnífico cuarteto actoral justamente aplaudido, la actriz e influencer que se esfuerza por interpretar un personaje que no fue nunca pensado para ella. Y la casa siempre presente, como otro intérprete más.
Una película habitada por la tristeza y la desolación de los desencuentros afectivos. Una hermana feliz y la otra primogénita, ese sino que se indicó de l@s mayores, muy desdichada pero que, con su apoyo y protección, hizo posible la estabilidad fraterna.
Cine dentro del cine, con ecos bergmanianos, pese a sus señas de identidad tan propias y autorales. Incluso hubo quien señaló también a Woody Allen. Una madre, terapeuta, muerta y distante. Un padre ausente. Una hija doliente, con ataques de pánico escénico, pese a su enorme talento y con un intento autolítico a sus espaldas.
Un drama nórdico, sólo aparentemente frío, pero con un interior volcánico y una enorme carga de profundidad. El peso del pasado en el presente, que se proyecta en un futuro iluminado por la esperanza. Un guion que revela secretos ocultos y que propicia un acercamiento padre-hija que parecía condenado de antemano.
El cine como vehículo de reparación paterna, de perdón y de reconciliación, en un final abierto que gustó a la mayoría, pero que una minoría calificó como impostado. La visión de la vejez y de un fin de ciclo. Todo ello, muy esquemáticamente reflejado aquí, fue analizado e interpretado.
Mirada 2: Jim
‘Father, mother, sister, brother’, de Jim Jarmusch, encandiló mucho también al personal. Otra forma, radicalmente distinta, en su narrativa y puesta en escena tan minimalista como sofisticada, de contemplar los lazos de sangre en tres ciudades y tres episodios: Nueva Jersey, Dublín y Paris respectivamente.
Se valoró su visión tan displicente, aunque sólo en apariencia, de tales vínculos biológicos, que el realizador da por perdidos sin rastro alguno de dramatismo, sino con humor. Se diseccionaron, de manera tan clarividente que quien esto firma es incapaz de hacerle justicia en esta entrada, esos tres encuentros padre-hijo-hija, madre-hija-hija y hermano-hermano, desde niveles estilísticos y narrativos.
Divirtieron las piruetas y guiños de los finales en los dos primeros episodios, aunque también se señalara hasta que punto esos grados de incomunicación y de formalismo tan extremos provocaron desasosiego.
Se comentó también el alivio del tercer capítulo, por el afecto y la complicidad de esa hermana y ese hermano, que algun@s atribuyeron a la buena crianza de ambos progenitores, aunque luego fueran cuestionados por sus actividades presuntamente delictivas a tenor de los diferentes pasaportes encontrados entre sus pertenencias.
Sorprendieron las caracterizaciones de unas difícilmente reconocibles Cate Blanchett y, sobre todo, Vicky Krieps, dos hermanas radicalmente opuestas, y la sesión telefónica con su terapeuta de Charlotte Rampling antes del encuentro anual con sus hijas aunque todas son habitantes de la misma ciudad…
Aplausos para un reparto en estado de gracia y también para los planos cenitales para esa mesa de disposición impecable, y casi implacable, de la anfitriona antes citada…
Mirada 3: Kaouther
‘La voz de Hind’, de Kaouther Ben Hania, no dejó a nadie inmune. Tanto que, tras la introducción a cargo de Quique Colmena y una servidora, se hizo un largo y clamoroso silencio, tan respetuoso como expresivo, del impacto que una película tan devastadora, tan desgarradora, tan terrible, tan valiosa e imprescindible, que debería ser de visión obligada, se comentó, en centros educativos, nos había provocado sin excepciones.
Luego sí, porque también hubo tertulian@s que optaron por no verla para evitar su insoportable y dolorosa crudeza. Una crudeza que, se señaló, nunca manipula emocionalmente al espectador sino que narra los espantosos hechos reales tal y como sucedieron con la voz real de esa niña inocente, mártir a su pesar, de hilo conductor.
Se asumió como un acierto incontestable que la voz de la niña fuera la suya propia. Que diera cuenta del atroz genocidio contra el pueblo palestino desde un único y pequeño escenario, la sede de la Media Luna Roja.
Que reivindicara la Memoria Histórica de la pequeña y de quienes perecieron con ella y por rescatarla. Incluso que homenajeara, con las imágenes reales, a quienes, durante horas, la mantuvieron acompañada, querida y arropada, pese a que todo estaba perdido.
Dos años se cumplirán el 29 de este mes de estos crímenes atroces perpetrados por el Ejército israelí, que sigue masacrando a civiles palestinos indefensos e inocentes. En este caso que nos ocupa, fueron 335 impactos de bala contra el coche de Hind, sus tíos y primos. NI OLVIDO, NI PERDÓN.
En tres semanas, el MIÉRCOLES 4 DE FEBRERO, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ, tendremos un nuevo encuentro y la ocasión de debatir las siguientes películas:
La coproducción ente Japón y Estados Unidos ‘Rental Family’ (Familia de alquiler), de Hikari. En cartelera. VÉANLA CUANTO ANTES.
La coproducción entre Reino Unido y Estados Unidos ‘Hamnet’, de Clohé Zhao. Se estrena el 23 de enero. VÉANLA CUANTO ANTES.
Y la también coproducción entre Taiwan y Francia ‘La chica zurda’, de Shih-Ching Tsou, que se estrena el 30 de enero. VÉANLA CUANTO ANTES.
Gracias a Casa del Libro Velázquez, a Charo L. Gálvez, amiga y tertuliana de pro, por sus excelentes fotos de ambiente y de familia. A Quique Colmena, por compartir los trabajos de la actividad e impartirnos siempre lecciones de cine. Y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial, con quienes tanto aprendemos y disfrutamos, por otra velada memorable.
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.