…Y las trabajadoras y las cuidadoras. Sí estuvimos, en cambio, una veintena de mujeres de la #PlataformaSomosEllas, algunas de las cuales trabajaron exhaustivamente la víspera, para comprar, escribir, idear y preparar con sus cuerdas correspondientes las dobles pancartas con eslóganes que llevamos todas en el pecho y en la espalda, los lazos violetas que llevamos en el pelo y la cinta que acotaba nuestro espacio, tras la mayoritaria manifestación principal, organizada por la #Plataforma8DeMarzo, gran trabajo el de ellas, que partía desde la Plaza Nueva, a partir de las 12.
Nosotras nos citamos una hora antes, a las 11, en el monumento a Pastora Imperio para repartir(nos) y colocarnos todo el material citado, la mayoría de negro riguroso – «Feliz Día de la Mujer será cuando no nos maten» rezaba un cartel visto tras finalizar el acto reivindicativo «No es una fiesta, es una protesta» – desde donde debía atravesar la marcha, Durante ese tiempo ocupamos una suerte de corredor violeta coreando incansablemente nuestras consignas.
Por cierto, la lluvia nos respetó de principio a fin y el sol no nos quemaba, soplaba un aire muy agradable y nos hizo una temperatura espléndida. Volviendo a las consignas gritadas a viva voz y a los eslóganes de las pancartas que portábamos, esta servidora tiene que decir que la creatividad feminista alcanzó ahí sus cotas más altas, ya que cubrieron TODO el espectro de reivindicaciones abolicionistas y de nuestra Agenda.
Cuando llegaron las demás compañeras, nos sumamos a ambos lados de su recorrido gritando con ellas y las seguimos al final del itinerario creando una suerte de rectángulo con la cinta que nos separaba del exterior. Luego, subimos a la balaustrada de la Casa de las Sirenas desplegando toda nuestra cartelería y sumándonos, con aplausos y el signo feminista, a los comunicados que fueron leídos como cierre.
Un ocho de marzo intenso, vibrante, participativo, tan singular en nuestro caso como colectivo, electrizante y reivindicativo. Un ocho de marzo que llenó de lucha el centro histórico sevillano. Un ocho de marzo memorable, en el que todos los reconocimientos le son debidos al esfuerzo y compromiso de estas mujeres, amigas, compañeras y hermanas de ambas Plataformas. Somos ellas, somos todas y fuimos las voces de las que no pudieron estar.
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.