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‘En cartelera’, desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila: Se estrena la tercera de las películas que debatiremos en la tertulia de noviembre

Así es. Hoy ya puede verse en los cines ‘Los domingos’, la muy celebrada y premiada con la Concha de Oro en el pasado Festival de San Sebastián película de Alauda Ruiz de Azúa, que debatiremos junto a ‘Un fantasma en la batalla’, de Agustín Díaz Yanes y a ‘Un simple accidente’, de Jafar Panahi, en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra, que tendrá lugar el MIÉRCOLES, 5 DE NOVIEMBRE A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ. VÉANLA CUANTO ANTES.

https://andaluciainformacion.es/articulo/cinemascope/vamos-cine-domingos-frankestein/102510240908233156914.html

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones y véanlas. #CineEnLasSalas #YoVoyAlCine #TertuliaDeCine #CineEntreLibros

Y aquí tienen ya el enlace:

‘Un fantasma en la batalla’: La infiltrada

Aunque quien esto firma haya titulado esta crítica con el nombre de la conocida, notable y muy premiada película de Arantxa Echevarria, lo cierto es que las dos no tienen nada en común. Salvo las profesiones y las circunstancias de sus dos protagonistas, policía nacional y guardia civil respectivamente y el estar ambientadas en décadas similares del pasado siglo.

Una basada en un personaje real y esta que nos ocupa encarnando a quienes fueron fantasmas en una batalla y siguen siéndolo. Ambas con sendos jefes masculinos, de los que uno de ellos tiene mucho que ocultar, a los que componen respectivamente dos grandes, Luis Tosar y Andrés Gertrúdix.

Ambas valientes y generosas, a quienes no les importó renunciar a sus identidades, a sus familias, a sus afectos y a sus vidas para infiltrarse en una organización armada y peligrosa. Ambas conviviendo con sus enemigos jurados. Ambas solas ante el peligro. Ambas encarnadas por dos eminentes actrices: Carolina Yuste, justamente galardonada con un Goya por este papel, y Susana Abaitua.

La primera es más desgarradora e intimista, sin renunciar a su vocacion narrativa de ritmo, verosimilitud y suspense en un tiempo y un país convulsos. Esta que comentamos, más sistemática, estructurada y casi documental en su descripción de los personajes reales, víctimas y victimarios, que se van sucediendo especialmente a lo largo de 12 años. Aunque tampoco renuncie a dejar constancia del lado más personal de su protagonista.

Arranca con un prólogo, en el que se muestra – en imágenes documentales, que se repetirán una y otra vez, así como las repulsas a los crímenes en multitudinarias manifestaciones – el asesinato de Carrero Blanco, la llegada de la democracia y la esperada renuncia a las armas de la organización, fundada en 1958, que, pese a ello, sigue ejecutando a sus «objetivos», con un saldo mortal de 44 personas en aquel entonces.

A partir de los 90, la Guardia Civil diseña una operación para acabar con la banda que dura 12 años y en la que participan cientos de agentes españoles-as y franceses-as. Esta ficción la encarna quien podía ser una de ell@s.

Alguien como Amaia, licenciada en filología inglesa y francesa, con conocimientos del euskera y traductora de Yeats, que deja su Carmona natal, y a su prometido, con quien tiene fugaces encuentros a escondidas en hoteles, para tomar la nueva identidad de profesora en una ikastola, dirigida por Begoña – estupenda Iraia Elías – pareja de un jefe etarra y perteneciente a la cúpula, cuya confianza debe ganarse. Algo que logrará, pese a las reservas iniciales, así como su amistad.

Es entonces cuando la organización decide «socializar el sufrimiento» atacando al «corazón del Estado» encarnado en jueces, políticos, periodistas…, ante las mayoritarias aclamaciones de sus seguidores, mientras que ella debe hacer malabares para conseguir datos en las bolsas de basura que le deja un miembro destacado del comando, muy bien Raúl Arévalo, que se aloja en su casa.

Es en este oscuro periodo cuando – mostrados con impactantes imágenes documentales de sus cuerpos tapados con sábanas blancas, sus entierros y manifestaciones multitudinarias de repulsa posteriores – asesinan a Fernando Múgica, a Fernando Buesa y a su escolta, a Tomás y Valiente, a José Luis López de Lacalle, cuando secuestran a Ortega Lara y, tras meses en un zulo, le liberan.

Un material de archivo, de Memoria Histórica, excepcional. Es en este oscuro periodo cuando Amaia es trasladada al sur de Francia, junto con Begoña y una miembro del Comité Ejecutivo fría e implacable, una desasosegante Ariadna Gil, y cuando saben que hay un topo entre ell@s.

Pese a un interludio en el que el personaje central decide volver a casa y dejar el Cuerpo, es cuando, probándose su vestido de novia oye que han secuestrado a Miguel Ángel Blanco y dado un plazo para su ejecución, decide volver a todo riesgo y conseguir localizar los zulos en una Operación llamada Santuario que comprometerá su integridad física si la descubren, con canciones italianas, como Parole, parole, de Mina, que utiliza para contactar con su jefe y a este para avisarla del peligro y…

Narrada con rigor histórico, político y moral – tambien se hacen alusiones a las condenas por torturas, secuestros y abusos en el Cuartel de Intxaurrondo – con nervio, intensidad, suspense, talento y emoción, su interés va in crescendo hasta llegar a su electrizante final.

Producción española, rodada en el año en curso, escrita y dirigida con las solvencia y maestría, marcas de la casa, por Agustín Díaz Yanes – cosecha del 50 y que tiene en su haber la notable ‘Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto’ (1995) y las adaptaciones de Pérez Reverte, ‘Alatriste’ (2006) y ‘Oro’ (2016) su anterior propuesta, hace nada menos que casi una década.

De modélica factura, hay que destacar su hermosa fotografía, en los preciosos paisajes naturales donde está localizada, y su estupenda banda sonora, incluyendo los clásicos musicales italianos ya citados. Firmadas respectivamente por Paco Femenia y Arnau Bataller. Al reparto, ya le hemos glosado.

Es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra, que tendrá lugar el MIÉRCOLES, 5 DE NOVIEMBRE, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ. VÉANLA CUANTO ANTES Y NI SE LES OCURRA PERDÉRSELA.

‘En cartelera’, desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila: Se estrena otra de las películas que debatiremos el miércoles, 5 de noviembre.

Así es, pues desde hoy ya está en los cines ‘Un simple accidente’, de Jafar Panahi, Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes, que se une a otra que fue también elegida para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra – que tendrá lugar el Miércoles, 5 de noviembre, a las 19.30, en Casa del Libro Velázquez – ‘Un fantasma en la batalla’, de Agustín Díaz Yanes, que puede verse ya en Netflix. Aquí tienen el enlace:

https://www.andaluciainformacion.es/articulo/cinemascope/viernes-estreno-cinco-peliculas-entre-que-elegir/202510171038593153486.html

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones y vayan al cine. #CineEnLasSalas #YoVoyAlCine #TertuliaDeCine #CineEntreLibros

‘Jugar con fuego’: La atracción del Mal

Imaginen a un ferroviario de izquierdas, ex sindicalista, comprometido con sus ideas, viudo con dos hijos varones, a los que se entrega totalmente, sin haber rehecho su vida sentimental. Imaginen al mayor, un chico de 23 años, problemático, que apenas si tiene oficio, ni beneficio, y anda con compañías más que oscuras e inquietantes, aunque, pese a todo ello, quiere a su padre y a su hermano a quien cuidó – lo recuerda este, que no lo olvida – siendo un niño durante la enfermedad de su madre.

Imaginen al menor, que cumplirá 20 años a lo largo del metraje, un chico modélico, estudioso, responsable, inteligente, brillante, elegido para ser alumno nada menos que de La Sorbona, donde cursará Políticas, que comparte ideas con su progenitor a quien avala frente a su hermano, aunque le reprocha que sea demasiado inflexible con él.

Imaginen a este padre que, mientras comprueba, revisa y soluciona los problemas de vías y catenarias, es consciente de que su propia existencia está descarrilando por mor de la imposibilidad de reconducir la progresiva atracción de su primogénito hacia gentes y entornos que hacen de la violencia y el odio al diferente sus modus vivendi y operandi.

Imaginen a estas gentes y entornos brutales, más allá que los propios ultras, siendo señuelo para jóvenes tan perdidos como el mayor, porque le proporcionan un sentido de pertenencia, de familia no biológica, de identidad y unos objetivos con los que presuntamente alcanzan la catarsis personal, social y política, aunque abominen del sistema y sus instituciones.

Imaginen que, aunque no se hagan spoilers, algo terrible acaba sucediendo y sus consecuencias les afecten a los tres. Imaginen a un hombre justo horrorizado, impotente y desolado, pero progenitor al fin y al cabo, culpándose por los actos de su vástago que ha traicionado las ideas que le inculcó y conminando al otro a salvarse, ya sabrán por qué.

Imaginen la mirada de dos mujeres, de dos hermanas, de dos cineastas francesas, Delphine y Muriel Coulin, de las que es su tercera película, sobre esta historia tan densamente masculina que adapta la novela de Laurent Petitmangin, ‘Lo que falta de noche’.

Imaginen la oscuridad sin anestesia, las difícilmente soportables negrura y crudeza de este relato fílmico, tan político como personal, que nos interpela como sociedad, como ciudadanía y como personas, sobre el amor parental y fraternal, la rabia, la violencia extrema y el dilema sobre perdonar, o no, lo imperdonable.

Coproducción entre Francia y Bélgica, fechada el pasado año, de 119 minutos de tenso e intenso metraje. Su inquietante fotografía, así como su desasosegante banda sonora, que tan bien sirven a lo narrado, se deben respectivamente a Frédéric Noirhomme y a Pawel Mykietyn. En su reparto, destacar al siempre enorme Vincent Lindon, Copa Volpi al Mejor Actor en Venecia, muy bien acompañado por Benjamin Voisin y Stefan Crepon.

Salgan de sus zonas de confort y no se la pierdan.

‘En cartelera’ desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila: Poco donde elegir…

Efectivamente. En contraste con la pasada semana, la oferta de películas de estreno de la cartelera sevillana de este largo fin de semana deja bastante que desear, a tenor de las referencias de la mayoría de ellas. Las que nos llegan, claro… Aquí tienen el enlace:

https://www.andaluciainformacion.es/articulo/cinemascope/llega-pantallas-downton-abbey-gran-final/202510100913133150482.html

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones y vayan al cine. #CineEnLasSalas #YoVoyAlCine

Sesión inaugural del curso y de la temporada de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra: Radicales y estimulantes discrepancias bajo la luna llena…

Efectivamente, pues la tertulia se ha celebrado en la azotea de la Casa del Libro, bajo la advocación de una luna gloriosa, por estar el salón de actos totalmente ocupado por cajas de pedidos. Así que hemos tenido que forzar las voces y las cuerdas vocales.

Más aún porque la asistencia ha sido mayoritaria y participativa hasta decir basta. Porque además las discrepancias han sido intensamente radicales, siempre con el respeto a todas las visiones y opiniones que es una de las señas de identidad de la actividad, y muy estimulantes.

Mirada 1, Oliver:

‘Sirat’, de Oliver Laxe, fue la única de las elegidas para debatir, que suscitó aclamaciones unánimes. Aunque se cuestionara por algunas personas el sentido de ese padre con su hijo buscando a la hija y hermana entre las raves del desierto y, en un caso, había decepcionado la segunda parte.

Por lo demás, fue descrita como hipnótica, demoledora, distópica, existencialista pero, de alguna manera, visionaria con esa mirada tan desolada a un fin de especie, aunque alguien la calificara como esperanzadora.

Se destacaron la fotografía, las imponentes localizaciones, la música, la puesta en escena, los giros narrativos, la potencia de su guion, la empatía y compañerismo, una suerte de familia no biológica, de la gente trasterrada que viaja hacia ninguna parte, la interpretación de Sergi López y de un reparto no profesional, el impacto emocional que provoca y que persiste en el tiempo…

Mirada 2, Carla:

‘Romería’, de Carla Simón, gustó mayoritariamente. Se valoraron su lirismo, su visión nada complaciente sobre un tiempo y un país, que much@s vivimos. Su reivindicación, que no apología, de las gentes malditas, antisistema y habitadas por el estigma social del sida. Y de las miserias que conllevaban tales adicciones de devastadoras y mortales consecuencias.

La mirada de la realizadora, tercera de su muy premiada trilogía autobiográfica, fue calificada como una hermosa y valiente búsqueda de sus raíces y su identidad. Interesaron su factura, su puesta en escena, su crítica de una sociedad burguesa y convencional, llena de sombras y prejuicios, y las recreaciones de la historia y el romance de sus padre y madre.

Pero vamos, que hubo quienes la consideraron un tostón, que estaban deseando que terminara, que no les había interesado en absoluto ni de fondo, ni de forma y que expresaron que trataba el tema del sida muy superficialmente.

Mirada 3, Aitor y Jose Mari:

Si ya en la película anterior se apuntaron divergencias, en ‘Maspalomas’, de Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga, fue la catarsis total. Esta firmante reconoce, y se disculpa por, sus limitaciones para transcribir las demoledoras y brillantes enmiendas a la totalidad que cosechó.

Se cuestionaron su ideología, la homofobia del protagonista, el que de nuevo se centrara en la homosexualidad masculina, el blanqueamiento del personaje de VOX y de la prostitución por los chaperos, las inconsistencias y dispersiones de su guion, la abnegación y el perdón de la hija, el conformismo de su final…

Aunque algun@s la apreciamos y esta servidora se remite a su crítica publicada en estas páginas. Sí que hubo unanimidad en las excelentes composiciones de José Ramón Soroiz y Nagore Aranburu.

El MIÉRCOLES, 5 DE NOVIEMBRE, A LAS 19.30 HORAS, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ, TENDREMOS LA SEGUNDA SESIÓN DE ESTE CURSO Y TEMPORADA, confiemos que en el interior. Se debatirán:

‘Un fantasma en la batalla’, de Agustín Díaz Yanes, actualmente en cartelera. VÉANLA CUANTO ANTES.

‘Un simple accidente’, de Jafar Panahi, que se estrena el 17 de octubre. VÉANLA CUANTO ANTES.

Y ‘Los domingos’, de Alauda Ruiz de Azúa, que entra el 24 de octubre. VÉANLA CUANTO ANTES.

Gracias a Casa del Libro y a todo su equipo, a Charo L. Gálvez, por sus aportaciones y excelentes fotos de ambiente y de familia, a Quique Colmena, por sus trabajos en la tertulia y por sus lecciones de cine y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial por otra velada memorable. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘Maspalomas’: Punto de inflexión

Hay en esta película dos partes claramente diferenciadas: una primera en la que un hombre, el protagonista, Vicente – gran trabajo de José Ramón Soroiz – que ha pasado, en sus propias palabras: «50 años en el armario, 25 en pareja y ahora está libre»

Libre en esta localidad hermosa y turística del sur de Gran Canaria, a la que hace mención el título, livin’ la vida loca a sus 76 entre fiestas, playas, practicando el cruising – sexo al aire libre entre los gays – en sus hermosas dunas, cuartos oscuros, cópulas con chaperos o desconocidos siempre mucho más jóvenes y discotecas con su cómplice y amigo Ramón…

… Y una segunda en la que, tras ser fulminado por un ictus entre cuerpos sudorosos, bailes, percusiones y música disco, luego de las atenciones urgentes, es trasladado a su San Sebastián natal a instancias de su hija – una eminente Nagore Aramburu, precioso personaje el suyo – a la que abandonó, junto a su madre, más de dos décadas atrás y quien prioriza frente al rechazo inicial, «pusiste nuestra vida patas arriba», su compromiso para con él.

Un compromiso que la obliga a internarle en una residencia porque en su casa, con un hijo pequeño del que su abuelo también parece haberse olvidado, no tiene espacio. Un centro privado, otro armario para él, en el que conocerá la amistad, la tentación, el duelo y en el que aprenderá a reconstruirse desde la reconciliación consigo mismo, con su edad y opción sexual y el perdón debido por el daño causado.

Y ese final, no se harán spoilers, cíclico, pero tan diferente. El mismo paisaje sí, pero es un hombre muy distinto, física y emocionalmente, quien lo contempla…

Producción española, fechada en el año en curso, de 115 minutos de metraje. La dirigen José Mari Goenaga, cosecha del 76 y Aitor Arregi, cosecha del 77, con guion, un muy solvente guion, del primero. Ellos, junto a Jon Garaño de dos en dos o los tres, son responsables de títulos tan estimables como ‘Loreak’ (2014), ‘Handía’ (2017) o ‘La trinchera infinita’ (2019).

Su excelente fotografía se debe al talento de Javier Agirre Erauso y la sensible banda sonora al de Aránzazu Calleja. Se ha escrito sobre los protagonistas, pero sería imperdonable no citar a dos magníficos secundarios como Kandido Uranga y Zorion Eguileor.

Ganadora del Premio a la Mejor Interpretación Protagonista en San Sebastián, para el ya citado José Ramón Zoroiz, todos los reconocimientos le son debidos a esta cruda, hermosa, valiente, lúcida y valiosa película que tendremos ocasión de debatir en la sesión inaural del curso y de la temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra, que tendrá lugar el MIÉRCOLES, 8 DE OCTUBRE, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ. VÉANLA CUANTO ANTES Y ÚNANSE.

‘En cartelera’, desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila: Hay donde elegir…

Por fin, tras varias semanas entre las que el cine que se nos queda lamentablemente inédito en nuestra ciudad y la tibia recepción crítica de algunas propuestas, apenas si había dónde escoger, las ofertas de estrenos de este primer fin de semana de octubre resultan estimulantes y así se lo hace saber quien esto firma en este enlace:

https://andaluciainformacion.es/articulo/cinemascope/viernes-estreno-cinco-peliculas-que-elegir/202510031028373147082.html

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones y véanlas. #CineEnLasSalas #YoVoyAlCine

‘On falling’: La vida insoportable

La vida insoportable es la de una mujer portuguesa inmigrante, Aurora, de casi 40 años, que trabaja en un gran almacén escocés seleccionando productos y excluyendo los deteriorados. La vida insoportable, la suya y la de sus compañeras-os, es pasarse entre esas paredes casi todo el día, para salir luego al frío y a la lluvia persistente en las afueras del polígono donde se inserta su centro de trabajo.

La vida insoportable es la de vivir en un piso compartido con trabajadores-as como ella que apenas si se relacionan entre sí, más que por las elementales normas de cortesía. La vida insoportable es un insondable aislamiento y una total incomunicación en su tiempo llamado libre, en el que no existe el ocio más que como excepción en la que un amable conviviente polaco la anima a ir a una discoteca con su grupo o las conversaciones con una compatriota que la trae y la lleva en su coche.

La vida insoportable es enterarte, en el comedor común, de la tragedia ocurrida a un hombre joven, que compartía oficio con ella y a veces coincidían en la mesa. Un colega sincero y entrañable, con un modus vivendi muy similar al suyo, que no pudo tolerar seguirlo indefinidamente.

La vida insoportable es una existencia alienada, alienante y sin salida. Y aún más solitaria cuando tu conocida portuguesa vuelve al país de origen, algo que a ti te está vedado. La vida insoportable es que, cuando eres rápida y solvente, te den una chocolatina a elegir y cuando vas más lenta, te adviertan.

La vida insoportable es cuando debes gastarte tus ingresos en arreglar tu móvil y pasar hambre. La vida insoportable es cuando no tienes nada que contar sobre tus gustos o aficiones en una entrevista para un trabajo más digno. La vida insoportable, pese a todo, deja también pasar, en un final abierto, una rendija de luz.

De tal vida da cuenta la editora y guionista portuguesa afincada en Escocia, Laura Carreira, cosecha del 97, de la que es la madura y prodigiosa ópera prima, a la que precedieron cortometrajes muy premiados y cuyo compromiso social con las personas como Aurora, su protagonista, es incontestable.

Coproducción entre Reino Unido y Portugal, fechada el pasado año, de 104 minutos de metraje. La escribe la propia directora y tanto su fotografía, como su banda sonora, firmadas respectivamente por Karl Kürten e Inés Adriana saben captar con excelencia las oscuras tonalidades del relato. Eminente su protagonista Joana Santos, junto al resto de un reparto en estado de gracia.

Emotiva, desoladora y lacerante, más aún cuando su tratamiento dramático, así como su puesta en escena, son casi documentales. Una mirada de mujer que retrata a otra en la que podemos reconocer a tantas que malviven en nuestros entorno y continente. Una cineasta a seguir.

Ganadora de la Concha de Plata a la Mejor Dirección en San Sebastián y a la Mejor Ópera Prima en el London Film Festival. Todos los reconocimientos le son debidos. No se la pierdan bajo ningún concepto.

Escrito queda.

‘Mi amiga Eva’: El deseo de sentir

El guionista, dramaturgo, director de series televisivas y cineasta barcelonés Cesc Gay – cosecha del 67, de cuya filmografía hay títulos como ‘En la ciudad’ (2003), ‘Una pistola en cada mano’ (2012), ‘Truman’ (2015) o ‘Historias para no contar’ (2021) – es un fino observador de la especie llamada humana, especialmente en su vertiente masculina de urbanitas y profesionales ilustrados, a los que contempla con una mirada crítica e irónica, aunque exenta de cualquier juicio moral.

Pero no en exclusiva porque en esta ‘Mi amiga Eva’ que nos ocupa, es una mujer – excelente, como suele, Nora Navas – que trabaja en una editorial quien, en un viaje laboral a Roma, conoce a un guionista argentino, muy bien Rodrigo de la Serna, vecino de habitación en su hotel puerta con puerta, que le remueve emociones que creía olvidadas, aunque nada ocurra entre ellos.

De vuelta a casa, con dos hijos adolescentes y un marido hipercrítico y quisquilloso – estupendo Juan Diego Botto – la rutina la aplasta de tal manera que decide plantearle a su cónyuge la separación ante el pasmo de éste y de todo su entorno familiar y amistoso…

… Porque no hay razones «objetivas», aún dentro de un ambiente presuntamente liberal, que avalen tal propuesta. No tiene un amante, por ejemplo, sería la mayor, pero… sí quiere, al borde de cumplir los 50, volver a sentir los cosquilleos, mariposas en el estómago y juegos de seducción que experimentó décadas ha.

Así que Eva es consecuente con sus deseos y da un giro radical a su vida. Así que, en este caso, es una mujer la que da un paso que provoca la incomprensión y el rechazo, aunque matizado, que nunca se daría en el mucho más frecuente, y a menudo traicionero, del varón.

Así que el realizador la muestra durante un año en esta suerte de búsqueda, de citas, de ensayo y error, con el guionista anteriormente citado en su pensamiento, en el que hasta llega a pedirle a su ginecóloga que le recete la hormona del amor… Acompañada por su círculo amistoso más cercano, que, de incrédul@s devienen en cómplices, y de sus hija e hijo que la respetan y quieren.

Así que el realizador, que basa esta historia en el caso de una amiga suya, apoya a su protagonista, y a todas las Evas, frente a la doble vara de medir social en este caso y en lo que se refiere a ellos y ellas. Así que el realizador tiene la lucidez y la inteligencia de soslayar clichés románticos al uso, aunque se la haya descrito como una comedia, si bien muy particular, de dicho género.

Así que el realizador defiende el derecho a marcharse, a sentir y a liberarse como sujeto sensual, deseante y afectivo-erótico de su protagonista. Así que el realizador le regala una sorpresa final, tras un recorrido más bien poco estimulante de encuentros. Así que…

Producción española, fechada en el año en curso, de 100 minutos de metraje. La escribe el propio director, junto a Eduard Sola. La fotografía muy bien Andreu Rebés y la sugerente partitura la firma Arnau Bataller. Ya hemos hablado del trío protagonista, que destaca entre un excelente reparto, como es marca de la casa.

Lúdica, elegante, divertida, vivaz y sutil, merece ser vista. Háganlo.