Archivo diario: noviembre 9, 2024

SEFF 2024, 21 Edición. Sección Oficial, ‘Desmontando un elefante’: Las palabras para decirlo

¿Cual es la grieta que sumerge en la tensión, la vigilancia cuidadosa, la angustia, el dolor y el silencio temeroso a la familia muy solvente, con una casa de ensueño, que componen una arquitecta y un médico, con dos hijas, una bailarina, y la otra, que vive fuera, con marido y suegra franceses, que acaba de tener un hijo…?

¿Cual es la razón de los ingresos hospitalarios de la madre, de sus llamadas de teléfono a un tal Elvis – siempre disponible, que la reconforta y tranquiliza – de sus rigurosas rutinas que debe seguir al pie de la letra, de sus reuniones casi diarias con personas en su misma situación y de su medicación impostergable, cual es la explicación de su comportamiento tan desabrido hacia quienes la cuidan lo mejor que saben y pueden?

¿Cual es la causa que provocó que esa persona estuviera tan inconsciente que sólo una intervención rápida y providencial, pudo evitar una desgracia, la de que, ante un susto inesperado, estuvo a punto de causar una pérdida irreversible, cual la que hace que una enamorada de la danza, con mucho talento, desatienda sus ensayos por mor de ineludibles, al menos para ella, deberes filiales?

La grieta, la razón y la causa de tal infelicidad es el alcoholismo persistente de una mujer madura, que por él sale y entra de clínicas, acude regularmente a encuentros, ha abandonado su agenda, relaciones y proyectos de trabajo, que por él, por su adicción y abstinencias temporales que siempre promete que serán definitivas, está inmersa en la amargura, en el engaño, en la trampa, en el desaire afectivo hacia aquell@s, sobre tod@s su hija, que tanto la cuidan y se desvelan por ella.

Víctima y verdugo, enferma y cómplice, la sospecha y la oscuridad la persiguen y persiguen a l@s suy@s en una convivencia llena de aristas y conflictos. Reivindicando su autonomía, pero obligatoriamente dependiente, deberá aprender a salir de ese pozo asumiendo todas las consecuencias paso a paso y también el daño que su mal ha provocado, no sólo a sí misma, sino a sus personas queridas a quienes ha tratado tan injustamente.

Producción española, fechada en el año en curso, de 82 minutos de intenso metraje. La fotografía con talento Pau Castejón y la escribe, junto a Pep Garrido, y la dirige, en su primera incursión en el largometraje, el director de fotografía y cineasta Aitor Echevarría, cosecha del 77. Destacar en su reparto a las excelentes Emma Suárez y Natalia de Molina, muy bien secundadas por Darío Grandinetti.

Una ópera prima sabia, emocionante, compleja, doliente, lúcida y madura que no deberían perderse.

Escrito queda.

SEFF 2024, 21 Edición. Sección Oficial,’Transamazonia’: La niña milagro

Esta niña milagro se llama Rebecca y sobrevivió, con heridas que le dejaron cicatrices en su rostro y en su psique. Esta niña milagro fue descubierta, y salvada, por un nativo de una tribu autóctona, llena de hormigas y maltrecha, en el imponente paisaje de la selva amazónica.

Aún en el hospital, supo que tenía un padre misionero y se fue a vivir con él. También supo que estaba dotada de poderes sanadores, algo que hizo que su fama creciera, se la conocía también como Miss Aspirina, no sólo entre la congregación del progenitor sino más allá.

Años después esta niña es una joven, muy apegada a su padre, cuyas manos siguen curando. Pero deberá enfrentarse a un peligroso reto cuando el jefe de una empresa maderera, cuya mujer está en coma, reclama sus servicios a cambio de abandonar la salvaje deforestación que perpetra su equipo. Y…

La cineasta sudafricana, afincada en Alemania, Pia Marais, cosecha del 71, dirige una mirada valiosa y relevante a la guerra sin cuartel entre los habitantes de una bella e inmensa jungla y estos mercenarios que se proponen destruirla salvajemente.

Una mirada a una naturaleza, tan fecunda y hermosa como expoliada, a la que contempla con una serenidad y un dolor que daña cada vez que abaten un árbol.

Una mirada al conflicto de la protagonista, entre las ambiguedades paternas y la decisión de sus jóvenes amigos de no permitir esta masacre medioambiental.

Una mirada entre política, ecologista, de orígenes familiares, espiritual y mística que, lamentablemente, no acaba de cuajar. Porque su guion, que escribe la propia realizadora junto a Willem Droste y Martin Rosefeldt, es disperso y carece de una sólida estructura narrativa.

Porque igualmente esta escritura provoca que su puesta en escena tan contemplativa, con el paisaje como un elemento dramático más, diluya la radicalidad de las críticas y convierta al relato en errático y por momentos confuso.

Lo que afecta también al esquematismo en el trazado de los personajes. Una verdadera pena, pues podría haber sido una obra lírica, épica y mayor, aunque sus valores ya citados estén ahí.

Coproducción entre Francia, Alemania, Brasil y Suiza, de 112 minutos de metraje. Su grandiosa fotografía se debe a Mathieu De Montgrand. Del muy irregular reparto, por el maniqueísmo de las composiciones, destacar a Helena Zengel.

Escrito queda.