Archivo anual: 2017

En cartelera: Verano bélico

Aparte de por el calor que nos aplasta, este verano está siendo pródigo en una  oferta de la cartelera que incluye películas ambientadas en escenarios bélicos directa o indirectamente, basadas en historias reales o de ficción. Y dicha tónica continúa con los estrenos de hoy. Las confrontaciones tienen lugar entre hombres, entre hombres y mujeres y entre especies.

Destacamos cuatro películas, de las que tres pueden verse en versión original subtitulada en todas o en algunas de sus sesiones y la cuarta solo doblada. Consulten días y horarios. A saber, por nacionalidades y por el orden cronológico en el que las comentaremos, estadounidense, británica, serbia y alemana.

La primera es ‘La guerra del planeta de los simios’ de Matt Reeves, tercera, por el momento, de esta saga. En ella, los simios, capitaneados por César, se ven abocados a enfrentarse con un ejército de humanos liderado por un coronel brutal. La animalista que esto firma, tiene muy claro con quienes se posiciona. Ha sido muy valorada y debe verse .

La segunda es ‘Su mejor historia’, de la realizadora Lone Scherfig. Ambientada en los años 40 durante la ocupación de Londres en la II Guerra Mundial, es una combinación de los géneros de cine dentro del cine y comedia romántica. En ella, unos cineastas reciben el encargo de hacer un filme que levante la moral de las tropas, pero en el equipo también se desata una batalla de sexos. Contraste de pareceres, pero no hay que obviarla.

La tercera es ‘En la Vía Láctea’, de Emir Kusturica. Entre el drama, la comedia y el realismo mágico, narra una historia de amor prohibido en plena contienda de los Balcanes entre un lechero y una enigmática mujer italiana. Quien esto firma considera muy sobrevalorado a su realizador y ha cosechado división de opiniones, pero se le puede dar una oportunidad.

Y la cuarta, ya doblada, es ‘Cita a ciegas con la vida’, de Marc Rothemund. En ella se destaca la fuerza y determinación de un joven casi invidente por conseguir su objetivo de trabajar en un hotel de lujo. No ha gustado en general. Ustedes mism@s…

 

‘La casa de la esperanza’: Holocaustos

La pareja polaca  Jan y Antonina Zabinski dirigían el zoo de Varsovia, antes y durante la Segunda Guerra Mundial, Durante la ocupación nazi de su país, él consiguió ser nombrado Superintendente de los Parques Públicos y, ambos, utilizando las instalaciones de los animales, dicho cargo y su propia casa, lograron salvar de la muerte, a riesgo de sus propias vidas, a más de 300 judíos, por lo que fueron condecorados por el Estado de Israel.

La productora, guionista y realizadora neozelandesa, Niki Caro, cosecha del 67, les ha glosado en esta producción estadounidense de 124 minutos de metraje, cuyo guión firma Angela Workman, sobre la novela de la poeta y naturalista Diane Ackerman. Su excelente fotografía se debe a Andrij Parekh y su banda sonora, que subraya bien el relato, a Harry Gregson-Williams.

Directora, novelista y guionista centran el foco de su atención en la protagonista femenina, ya que el libro que dio lugar a esta película está basado en sus diarios inéditos. Se la retrata como una gran amante de los animales, muchos de los cuales vivían en su casa y a los que cuidaba, asistía y curaba. Sin embargo, las presiones del ejército invasor la llevaron a ella y a su marido a tener una granja de cerdos con la que alimentar a los enemigos y que repartir clandestinamente a los hambrient@s judí@s.

La película, pese a su factura impecable y a contar con la gran Jessica Chastain y los simplemente correctos Johan Heldenbergh y Daniel Bruhl como el trío protagonista, deja mucho que desear respecto al tratamiento dramático de la historia. Es plana, lineal, con un guión irregular y disperso y muy convencionalmente resuelta.

Ni siquiera resulta, pese a la dureza de lo narrado, especialmente emotiva. Solo exhibe intensidad en la mirada sobre las otras especies. En el hecho de  mostrar su sufrimiento como las víctimas olvidadas, las víctimas de entre las víctimas de esta contienda. La animalista que esto firma, lo agradece. Pero también, por supuesto, lo son de esos campos de internamiento y exterminio los zoos, aquí idealizados y edulcorados.

Puestas así las cosas, ustedes mism@s. Aunque, básicamente, deberían verla.

 

 

7 años de Sevilla Cinéfila: Caro diario…

Tal día como hoy, hace ya siete años, quien esto firma recibió uno de los dos mejores regalos que le han hecho en su vida. El primero, el orden de los factores no altera el producto, la creación de este blog a su medida. El segundo, hace casi tres, el soñado viaje a Nueva York. Los dos por la misma persona, su hija Vita Lirola, con quien tiene, por ambas y por tantas cosas, una deuda de gratitud permanente.

Sevilla Cinéfila, por su parte, también tuvo el privilegio y el honor de otros dos presentes, en forma de reconocimiento, el de la Mejor Labor Informativa, de la Asociación de Escritoras y Escritores Cinematográficos de Andalucía, ASECAN, y el de Mejor Blog de Cultura de Blogosur. Ambos en el 2013, con tres meses de diferencia. Nunca podrán ser suficientemente agradecidos.

 

Al margen de estas citas de obligado cumplimiento, este blog es, para su autora, una suerte de diario de cine y cultura, personal e intransferible. Un querido diario donde dar cuenta de muchas actividades, no solo las reseñas cinematográficas, desde una mirada de izquierdas, feminista y animalista.

Un querido diario donde llorar también la ausencia irreversible de algún@s de sus muy amad@s felin@s compañer@s de vida. Un querido diario donde registrar las sesiones de la tertulia que coordina en La Casa del Libro, que en octubre inaugurará su sexta temporada. Un querido diario donde informar de las novedades de la cartelera. Un querido diario donde seguir, día a día, la programación del Festival de Cine Europeo de nuestra ciudad.

 

Un querido diario donde lamentar el golpe brutal de la repentina e insidiosa pérdida de uno de sus tertulianos más irrepetibles y carismáticos, Luis Casal Pereyra, por el que esta actividad cambió de nombre llevando el suyo. Un querido diario donde levantar actas de los nueve encuentros anuales de estos debates en torno a películas previamente seleccionadas y vistas. Un querido diario donde, por cinco años consecutivos, contar la noche en blanco con más glamour del año, la de los Oscar.

Un querido diario donde narrar la vibrante y magnética manifestación antitaurina anual. Un querido diario donde hacer las crónicas de viajes tan inolvidables como el citado a la Gran Manzana o los de varios días a Madrid. Un querido diario donde hacer constar las sesiones más interesantes de un club de lectura o hacer lo propio con presentaciones de libros, charlas, jornadas e incluso descubrir que un autor escribió su debut literario en una biblioteca sevillana.

 

Un querido diario, un alter ego, donde expresar e intentar darle forma, a solas ante el ordenador, a las emociones, sentimientos y sensaciones inspiradas por los estrenos vistos. Un querido diario que brindó a quien esto firma el poder escribir sobre todo ello. Un querido diario catarsis también de los mejores y de los peores momentos en sus más de 1000 entradas

Un querido diario, en fin, de cine, de cultura y de vida. Feliz cumpleaños y GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘Maudie, el color de la vida’: Trampantojos

El trampantojo es definido por Wikipedia como «una técnica pictórica que intenta engañar la vista… consiguiendo una realidad intensificada o sustitución de la realidad» O, aquí va otra :»Ilusión óptica o trampa con que se engaña a una persona haciéndole creer que ve algo distinto a lo que en realidad ve; especialmente, paisaje pintado en una superficie que simula una imagen real».

Así que puesto que ‘Maudie, el color de la vida’ – producción canadiense de 115 minutos de metraje, dirigida por la cineasta irlandesa Aisling Walsh, cosecha del 58, escrita por Sherry White, bellamente fotografiada por Guy Godfree y con una buena banda sonora de Michael Timmins – retrata a un personaje real, la artista folk canadiense nacida Maud Dowley(1903-1970), conocida como Maudie Lewis en función de su matrimonio, vamos a desvelar algunas de las mixtificaciones y trampantojos que contiene esta película.

La protagonista sufrió desde niña una grave y muy dolorosa artritis reumatoide. Y quedó huérfana en la treintena, estando sobreprotegida por su familia, pero el hermano heredó la casa familiar, según las reglas patriarcales de la época, y tuvo que irse a vivir con su tía, que también la controlaba cuestionando su autonomía. Así que respondió a un anuncio de trabajo para ayudarle en las tareas domésticas de un rudo pescador local, Everett Lewis, con el que contrajo matrimonio pocas semanas después.

El relato fílmico expone estos antecedentes y se centra en la relación entre ambos cónyuges. Y sí, se nota la mirada de mujer tras la cámara en su amor por el personaje femenino, destacando sus inquebrantables valentía, determinación y talento, pese a su discapacidad y a la contra de ella.

Pero edulcora lastimosamente el retrato del masculino, algo brusco y hosco, incapaz de un gesto cariñoso, ni de valorar el talento de su mujer. Se enfatiza, incluso, que, pese a ser gruñón, le «permitió» expresar su creatividad. Pese a todo ello, le redime al final.

Lo cierto es que consultadas en google biografías muy solventes de la artista como el libro ‘Maud Lewis. The heart on the door’, de Lance Gerard Woolaver, nos dan la medida de la mixtificación. Es este mismo autor el que señala, habiendo visto la película, que, al contrario de lo contado en ella, «la verdad es que la vida de Maudie fue brutal y la enormidad de su lucha también…». Ya que su marido, en realidad, la aisló de sus vecin@s y la explotó para que pintara sus cuadros, que interesaban a célebres personajes de la época.

El «buen» hombre acumuló a su costa 22.000 dólares pero su casa era paupérrima, sin calefacción, ni agua caliente, ni las mínimas comodidades, que una persona, tan enferma y con dolores atroces como la artista,  hubiera necesitado. En cuanto a la historia de su hija, tan llena de sentimientos en ella, fue justamente al revés. Nunca quiso conocerla, pese a los intentos de la joven…

Vamos que si no se hubiera tratado de personajes reales, habría podido pasar por una película sensible y delicada, con algunas aristas duras, pero leído lo leído, como que no… Sally Hawkins está soberbia y Ethan Hawke, digno, sí. Pero, se insiste, lo que no es, no es.

Escrito queda.

‘En cartelera’: Las siete del siete

Siete son las películas que constituyen la nueva oferta de estrenos de este 7 de julio. A saber, y por este orden, una coproducción Reino Unido-USA, una estadounidense, una francesa y una polaca que pueden verse, además, en versión original subtitulada. En cuanto a las que solo se proyectan dobladas, tenemos una norteamericana y otra finlandesa, para terminar con la de nuestro país.

La primera es ‘Baby driver’, de Edgar Wright. Sobre un conductor especializado en fugas que pretende abandonar su carrera delictiva cuando se enamora. Pero un jefe mafioso y una extorsión, debida a un golpe frustrado, pondrán su vida y sus planes en peligro. Ha gustado bastante y debe verse.

La segunda es ‘Llega de noche’, de Trey Edward Shults. Entre el terror, la intriga y el thriller psicológico, narra como una familia – padre, madre e hijo – se ve atemorizada ante una entidad maligna que ronda su casa. Sus referencias son muy buenas y no hay que perdérsela.

La tercera es ‘El hombre del corazón de hierro’, de Cédric Jiménez. Ambientada en los años 40 y basada en hechos reales, la historia sigue a dos jóvenes reclutas que son escogidos por la resistencia checa en Londres, para asesinar a uno de los más crueles jefes nazis. Ha gustado, con algunas reservas, pero no hay que obviarla.

La cuarta es ‘Estados Unidos del amor’, de Tomasz Wasilewski. Ambientada en los 90, da cuenta de las vidas y amores de cuatro mujeres, dos de ellas hermanas. Quien esto firma, la vio en el Festival de Cine Europeo y la encontró irregular e insidiosamente misógina, pero sus reseñas son bastante buenas. Así que ustedes mism@s.

La quinta es ‘Día de patriotas’, de Peter Berg. Basada en los hechos reales del atentado terrorista de la maratón de Boston del 2013, que costó tres víctimas mortales y cientos de heridos, y en la investigación posterior, dirigida a detener a los responsables. La han descrito como comercial, poderosa y emotiva, con lo cual su visión se impone.

La sexta es ‘Tom de Finlandia’, de Dome Karukoski. Drama biográfico sobre un hombre gay que sufrió la represión y el rechazo de su país, pese a ser un héroe de la Segunda Guerra Mundial. Solo como artista logró, al fin, ser reconocido. También ha interesado y hay que darle una oportunidad.

Y la séptima es ‘El pastor’, de Jonathan Cenzual Burley. Un hombre solitario, al que se refiere el título, se enfrenta a los promotores de una constructora que se interesan por sus tierras. Muy elogiada y de visión obligada.

‘Una mirada documental’: Recordatorio urgentísimo

Mañana, lunes 3 de julio, a las 20 horas debido al horario de verano, en la sevillana FNAC de la Avenida de la Constitución, tendrá lugar la sesión de fin de curso del excelente ciclo ‘Una mirada documental’ que tan bien coordina el crítico y amigo Miguel Olid Suero.

Se proyectará el largometraje ‘Plot for peace’ (‘Complot para la paz’), de Carlos Agulló y Mandy Jacobson. Ambientado en los años 80,  en él se narra la historia real de cómo un importante empresario francés, Jean-Yves Ollivier, consiguió implicar a políticos y altos cargos del ejército y de los servicios secretos en un pacto que condujo a la liberación de Nelson Mandela.

Sus críticas son excelentes y no hay que perdérselo bajo ningún concepto.

Luego, la directora Paola García Costas nos hablará de su documental ‘Todos los caminos’, para el que cuenta con Dani Rovira y que está en pleno proceso de producción. En él, vuelve a comprometerse con una causa justa difundiendo la realidad del Síndrome de Rett, que afecta a una de cada 12.000 niñas.

Así que ya lo saben. Un programa más que atractivo y estimulante, con entrada libre. Les esperamos.

 

‘Verano 1993’: Mi vida sin ti

Carla Simon – Barcelona, cosecha del 86 – era una niña de seis años en el verano de 1993, el primero que pasó sin su madre, ya que su padre había muerto tres años antes, ambos de un virus devastador en esa década del siglo pasado. El primer verano de su nueva vida sin ella. El primer verano de su orfandad más absoluta.

El primer verano de un cambio radical de ambiente y entorno familiar; de la ciudad al campo; de una familia que la arropaba y mimaba, a otra que le imponía límites y le fomentaba la autonomía. El primer verano en el que no fue hija única, sino en el que tenía, al tiempo, una prima, una hermana pequeña y una rival en su nueva casa.

El primer verano en el que contempló  un mundo diferente, con ojos diferentes. El primer verano en el que tuvo que afrontar la convivencia con unas personas  tan próximas como extrañas. El primer verano en el que le faltó la incondicionalidad afectiva. El primer verano en el que comprobó que su herencia podía ser una maldición y que su sangre asustaba a otr@s.

El primer verano, lleno de ambivalencias emocionales, en el que debió enfrentarse a su propio lado oscuro. El primer verano de la culpa. El primer verano en el que compartir cuidados y atenciones. El primer verano de los celos. El primer verano de su nueva vida y del resto de su vida sin su madre. El primer verano en el que afrontó la pérdida y la muerte. El primer verano del duelo…

Todos estos retazos, momentos, emociones, relaciones y vivencias de una estación tan crucial para la niña que fue, nos es narrada por la realizadora en un tono tranquilo, sereno, sutil, elegante, complejo, emotivo y sensible, atento al diapasón sensitivo de la mirada de la protagonista, una prodigiosa Laia Artigas.

No tiene una narrativa convencional, sino que va capturando los instantes con unas sabiduría y madurez impropias en una debutante. Con una naturalidad desarmante. Y en ellos, paso a paso,  se teje la historia de Frida, sí, muy principalmente.

Pero también de una pareja, excelentes David Verdaguer y Bruna Cusí, unida y enfrentada ante la nueva situación familiar y por su forma de educar a las menores. Pero también de la benjamina, una arrebatadora Paula Robles, que quiere y admira a su prima-hermana, de la que, sin embargo, recibe más de un disgusto. Pero también del resto del grupo familiar, hij@s tod@s de su tiempo…

96 minutos de metraje. La escribe la propia Carla Simón, quien se la dedica a su progenitora. La excelente fotografía es de Santiago Racaj y la no menos notable banda sonora de Ernest Pipó. Mejor Ópera Prima y Gran Premio del Jurado en Berlín. Biznaga de Oro y Premio Feroz de la Crítica en Málaga, son algunos de sus múltiples reconocimientos.

La animalista que esto firma, solo tiene que reprocharle la terrible escena de la ficción del asesinato de una oveja que – aunque se lea en los títulos de crédito que ningún animal fue maltratado durante su rodaje – debió ser objeto de una elipsis o de un fuera de campo. Por lo demás, es una pequeña gran joya, una de las películas del verano y del año, que nadie, en su sano juicio, debería perderse.

SERÁ NORMA DE OBLIGADO CUMPLIMIENTO COMENTARLA EN LA PRÓXIMA SESIÓN DE NUESTRA TERTULIA DE CINE LUIS CASAL PEREYRA DEL MIÉRCOLES, 4 DE OCTUBRE.

P.S: ‘Verano 1993’ ha sido la elegida para representar a nuestro país en la próxima edición de los Oscar, en la categoría de Mejor Película de Habla No Inglesa. Confiemos que la Academia hollywoodense haga lo propio y pueda competir por esta prestigiosa categoría. ¡¡¡ENHORABUENA, CARLA, Y A POR TODAS!!!

‘En cartelera’: Niñas, adolescentes, mujeres…

Entre la nueva oferta de la cartelera de este viernes, contamos de nuevo con dos miradas de mujer y en ellas nos detendremos integrándolas entre las cinco películas a destacar. A saber,  y por este orden, una francesa, una japonesa, una estadounidense y dos españolas, pero una de ellas filmada en catalán. Así que cuatro podrán verse también en versión original subtitulada.

La primera es la comedia ‘Aurora’ de la realizadora Emilie Deleuze. Basada en la trilogía de novelas ‘El diario de Aurora’, de Marie Desplechin quien firma asimismo el guión junto a la propia directora y Laurent Guyot. Es un retrato de una adolescente sin edulcorantes, ni complacencias, que ha gustado bastante y debe verse.

La segunda es la de animación ‘En este rincón del mundo’, de Sunao Katabuchi. Sobre una joven pareja, residente en Hura (Hiroshima) durante la II Guerra Mundial y cuya vida nos es narrada desde la cotidianidad hasta el infierno, especialmente desde el punto de vista de la esposa. Elogios unánimes y no hay que obviarla.

La tercera es el drama ‘Un don excepcional’, de Marc Webb. Acerca de un hombre que debe luchar por la custodia de su sobrina, superdotada, tras la muerte de su hermana. Contrastes de pareceres, pero merece una oportunidad.

La cuarta es otra comedia ‘Despido procedente’, de Lucas Figueroa. La historia sigue a un directivo de una empresa de telecomunicaciones, que verá frustrada la semana más importante de su vida por la aparición de un excéntrico personaje. Protagonizan Imanol Arias, Darío Grandinetti y Hugo Silva y, en general, ha convencido. Luego hay que verla.

Atención a la quinta, la joya de la corona de esta semana, y muy probablemente una de las de este verano. Se trata del debut fílmico de otra mujer, Carla Simón, ‘Verano 1993’, con una historia autobiográfica sobre una niña de seis años que debe hacer frente al primer verano tras la muerte de su madre y adaptarse a su nuevo entorno y a su familia adoptiva. Entre los muchos reconocimientos que ha cosechado están los de Mejor Ópera Prima y Gran Premio del Jurado en Berlín y la Biznaga de Oro y Premio Feroz de la Crítica en Málaga.

Sus referencias son extraordinarias y su visión, obligatoria. SERÁ UNA DE LAS QUE COMENTAREMOS SIN DUDA EN NUESTRA PRÓXIMA TERTULIA DEL MIÉRCOLES, 4 DE OCTUBRE. NO SE LA PIERDAN BAJO NINGÚN CONCEPTO.

Post-data:

Quien esto firma, ha sabido hoy mismo por el crítico y amigo Juan Antonio Hidalgo del estreno de OTRO DE LOS TÍTULOS MÁS ESPERADOS E IMPORTANTES DEL VERANO Y QUE SERÍA INTERESANTE COMENTAR EN NUESTRA TERTULIA DEL MIÉRCOLES, 4 DE OCTUBRE. Se trata de la coproducción hispano estadounidense ‘Colossal’, de Nacho Vigalondo. Es una mezcla de drama, comedia, ciencia ficción y catástrofes que tiene un enfoque feminista y que protagoniza Anne Hathaway. Sus críticas son excelentes y deben verla.

Lamentablemente, solo se proyecta en el CineZona de Sevilla Este.

Pues ya lo saben. Escrito queda.

 

 

Proyección y coloquio: Recordatorio urgentísimo

Hoy lunes, 26 de junio, a las 19 horas, en La Revuelta, calle Siete Revueltas, 33, se presentará, proyectará y debatirá la coproducción entre Suecia, Alemania, Noruega, Francia y Dinamarca, ‘Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia’, del sueco Roy Andersson, tercera parte de su trilogía sobre la existencia humana y León de Oro en Venecia en 2014, el mismo año en el que formó parte de la Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla.

Es una película notable, singular, transgresora de fondo y forma, cáustica, irónica y aparentemente extravagante en su tono de comedia absurda. Muy divertida, por cierto, pero con una carga enorme de profundidad.

Aquí tenéis el enlace sobre la crónica que publicó Sevilla Cinéfila en su momento:

https://sevillacinefila.com/2014/11/16/seff-xi- edicion-post-scriptum-seccion-oficial- fe-de-olvidos/

El anfitrión será el muy cualificado crítico, amigo y tertuliano de pro, José Miguel Moreno Bautista quien ha tenido la generosidad de pedirme que le acompañe, tanto en la presentación como en el coloquio.

Ya lo sabéis. Promete muchísimo y no podéis perdéroslo bajo ningún concepto. Os esperamos. Gracias.

 

 

 

 

 

 

‘Selfie’: Retratos

Víctor García León, cosecha del 76, describió así esta su tercera película en una entrevista a Ismael Marinero para El Mundo, el pasado mes de marzo, con motivo de su participación en el Festival de Málaga: «Selfie es una alegoría subnormal de la vida en este país …». En dicho Certamen, por cierto, se hizo con la Mención Especial del Jurado y el Premio de la Crítica.

Planteada como un falso documental, sigue las vicisitudes de Bosco el megapijo y  privilegiado heredero de un ministro, que es detenido por diversos delitos relacionados con la corrupción. A partir de ahí, su dorado universo se desmorona, viéndose abandonado por toda su gente, madre, hermana, novia y amistades. Esto le lleva a recalar en un entorno que está en las antípodas de su ambiente social e ideológico.

Es un enfoque diferente y desconcertante.  Porque nos obliga a posicionarnos frente a hechos ya supuestos, narrados a la manera de un cinema verité muy sui géneris, entre otras cosas por la limitación presupuestaria.

Una limitación que la película sortea hábilmente, como la de incurrir en estereotipos y clichés y lo hace, dándoles la vuelta e integrándonos, lo queramos o no, en el retrato de unos personajes y de un país, contemplados impíamente. En ese selfie estamos tod@s. Al menos, de alguna forma.

Porque no podemos evitar simpatizar con un tipo desvalido, caído en desgracia e inocente pero que, al tiempo, nos disgusta por ser profundamente clasista, machista, ignorante y tan limitado que ni siquiera es capaz de sacar partido, o alguna enseñanza, a-de su nueva situación. Aunque tampoco nos representan esas almas bienaventuradas de la izquierda. Sí, más solidarias y generosas, pero inmersas en un bucle preocupante e igualmente en la inopia más llamativa.

Posee todas esas virtudes, más la de ser divertida, cáustica, irónica e ingeniosa. A veces, muy brillante. Pero se dispersa, reitera, alarga, tiene importantes bajones de ritmo, carencias de guión y se desenfocan sus objetivos. Lo que es una elección narrativa e ideológica legítima. Pensándolo bien, y paradójicamente, ahí residen su singularidad y su contundencia.

85 minutos de metraje. La escribe su propio realizador. Su fotografía , tan ad hoc como ajustada, es de Eva Díaz. Su reparto desprende naturalidad y talento. Sobre todo, en lo que respecta a su irresistible protagonista Santiago Alverú. Pero Macarena Sanz y Javier Caramiñana tampoco le van a la zaga.

Súmense a este retrato colectivo tan particular y no dejen de verla.