‘La mujer de negro’: Espectros

La Hammer es una productora inglesa que ha dado al cine, y especialmente al género de terror, títulos tan emblemáticos como ‘La maldición de Frankestein’ o la saga de Drácula firmados por nombres como los de Terence Fisher o Roy Ward Baker. Tras una paralización de su actividad, estuvo tras la versión norteamericana de la estupenda ‘Déjame entrar‘ y ahora de esta ‘La mujer de negro’, dirigida por el guionista y realizador británico James Watkins y basada en la novela de Susan Hill, quien también ha participado en su escritura junto a Jane Goldman. El libro, un gran éxito de ventas en su momento, ha sido objeto asimismo de adaptaciones a la televisión, a la radio y al teatro.

Trata sobre un joven abogado, viudo y con un hijo de corta edad, que debe trasladarse a un remoto lugar de la geografía inglesa y a una casa deshabitada, y con reputación de maldita, para estudiar unos documentos, atendiendo a las últimas voluntades de un próspero cliente. Su estancia allí, y el descubrimiento de una historia trágica de injusticia y revancha, encarnada en una misteriosa mujer de negro, le marcarán indeleblemente.

Watkins aborda este relato de terror gótico con una elegancia y sutileza poco comunes, haciéndolas compatibles con la intensidad y la inteligente gradación del sobresalto. Y lo hace mediante una puesta en escena que elude el efectismo, sin obviar el horror, en beneficio de la creación de una atmósfera opresiva y una estilización del paisaje, como otro elemento dramático más, con un tratamiento inquietante y hermoso de la luz y del color. A destacar la extraordinaria fotografía de Tim Maurice-Jones y el excelente diseño de producción de Kave Quinn. Y un reparto que sabe estar a la altura, con Daniel Radcliffe, Ciarán Hinds y Janet McTeer, a la cabeza.

Pero, además, la narración se enriquece con diversas lecturas de las historias presentes y pasadas. De los personajes y sus secretos. De las complicidades adultas en turbios manejos hereditarios. De la infancia como víctima y presa del más allá. De la orfandad. De la niñez robada. De orígenes malditos. De una mujer desdichada y desposeída, y de su insaciable sed de venganza. De un hombre mensajero, a su pesar, entre dos mundos. De familias reunidas por caminos insondables. De terribles y dolientes espectros. De duelos y pérdidas en ambas orillas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s