Archivo mensual: marzo 2014

Oscar 2014: Y tu mamá también…

El pequeño estudio, bajo el Estadio sevillista, es el único y cálido punto de luz, frente al frío y a la oscuridad exteriores, que va a albergarnos a cuatro hombres y dos mujeres, junto a Víctor Espinosa en cabina, durante casi siete horas, para dar cuenta de la noche más larga del año cinéfilo. Una noche tan mítica como denostada, pero que es casi inevitable registrar, sea en clave crítica o más ligera y frívola. L@s presentes somos Juan Antonio Pérez López, nuestro conductor, Antonio Sánchez Marrón, Carlos Jordán González, Jesús BenabatVioleta Lockhart y la abajo firmante.

Desde las 23.30 del domingo en que dio comienzo el programa, y hasta las 1 de la madrugada del lunes – con el preludio de la alfombra roja – abordamos un exhaustivo orden de la noche en el que mis muy cualificados y documentados compañeros y compañera habían estado trabajando casi dos semanas antes. Así, puntos como las sensaciones sobre l@s favorit@sl@s olvidad@s, la gala y detalles de producción, semblanza de Ellen DeGeneres, la supuesta veracidad de las cintas basadas en ‘hechos reales’, curiosidades, coste de la ceremonia, la citada alfombra, los mejores momentos de años pasados…

De todos estos apartados se fue dando cuenta en un inmejorable clima de humor, complicidad, buen entendimiento, respeto, contrastes de pareceres y de gustos que enriqueció, si cabe aún más, esta larga velada noctámbula. También hubo recuerdos para quienes ya no están y a fe que estos últimos meses no hemos ganado para disgustos. Unos cuantos nombres como muestra: Harold Ramis, Phillip Seymour Hoffman, Paul Walker, Shirley Temple, Esther Williams, Joan Fontaine, Eleanor Parker, Karen Black, Peter O´Toole… Por mencionar sólo a l@s anglosajones.

Y de entre l@s inexistententes, a ojos académicos, se mencionaron como grandes marginad@s en estas nominaciones a la maravillosa Emma Thompson de ‘Al encuentro de Mr. Banks’ y al propio Tom Hanks en la misma. Al memorable Joaquin Phoenix, de ‘Her’, a todo el equipo, película, director, reparto… de ‘Antes del anochecer’, Linklater, Hawke, Delpy, a Idris Elba y a su Mandela, a los Coen y su ‘A propósito de Llewyn Davis’, incluyendo a su excelente protagonista, Oscar Isaac, a la banda sonora de Hans Zimmer para ’12 años de esclavitud’, al tándem Gandolfini-Dreyfus, de ‘Sobran las palabras’, entre un largo etcétera.

Por supuesto, nuestra quiniela particular. Coincidimos en muchas y no tanto en otras, entre nuestros deseos y las previsiones. Entre tantos análisis, hipótesis, críticas, comentarios e informaciones llegó el momento alfombra roja y el de DeGeneres. Quien esto firma, va a ahorrarles la crónica al uso que ya está más que escrita.

Tan sólo que la gala resultó, momentazos pizza y selfie aparte, tediosa, previsible, sin ritmo, ni glamour, ni apenas gags. La conductora, con las citadas excepciones,  lamentablemente desaprovechada y casi invisible. Ni siquiera interactuaron entre sí quienes entregaban premios, les faltó guión. Para no hablar de la indigesta y disparatada mezcla bajo el epígrafe de ‘Héroes’, así en masculino, que unió a Ben-Hur con La Masa, entre otras demencias, nada menos. Para no hablar de las actuaciones musicales… corramos un tupido velo. Santa Judy Garland, que estás en los cielos, perdona esa versión del ‘Over the rainbow’, si es que puedes.

En cuanto a l@s premiad@s, unanimidad en ‘Gravity’ que mereció sus premios, dirección incluída. Y lamentar que, pese a ser la Mejor Película, ’12 años de esclavitud’ se fuera tan de vacío. La irresistible Cate Blanchett – por cierto, el mejor discurso de la noche, generosa con sus compañeras de nominación, con las mujeres en la industria, con su país, Australia. Tan maravillosa, elegante y ‘comme il faut’ como cabía esperar de ella – estaba más que cantada, como Lupita – la más emotiva. Matthew MacConaughey pergeñó un sermón entre New Age y egocéntrico un tanto bizarro, pero su abrazo a DiCaprio antes de subir al escenario fue de chapeau. Penita de Leo. Y el look de  Jesucristo Superstar de Jared Leto tampoco nos hizo olvidar al extraordinario y terrible patrón esclavista que compone Michael Fassbender.

Y ‘La gran belleza’, cuyo Oscar se aplaudió sin reservas, aunque quien esto firma sí las tiene con la cinta de Sorrentino. Deploramos que Esteban Crespo no pudiera ganar el del documental, pero ser candidato no es ninguna tontería. En fin, tantas sensaciones, tantas percepciones, alguna que otra emoción y la constatación de lo que honran a sus madres las estrellas de Hollywood. Al menos, en esta edición. Otro inesperado homenaje a uno de los hombres de la noche, Alfonso Cuarón, y a una estimable película de sus inicios como cineasta, ‘Y tu mamá también’. Para terminar, dejar constancia de la deuda de gratitud permanente de quien esto firma con el magnífico equipo de Generación Geek.

Oscars 2014: La noche sevillana

El magnífico equipo de Generación Geek  ha honrado a la titular de este blog, por tercer año consecutivo, con la invitación a formar parte de su exhaustivo, excelente y documentado programa sobre los Oscar que dará comienzo esta noche a partir de las 23. 30, en el 91.6 FM de Sevilla.

Desde las entrañas del Estadio del Sevilla Fútbol Club, en su emisora de radio, y con la inmejorable compañía de Juan Antonio Pérez López, Carlos Jordán González, Antonio Sánchez Marrón, Jesús Benabat y Violeta Lockhart, estaremos comentando y debatiendo en directo todas las incidencias de la noche en blanco más estimulante, incluso vista con mirada crítica, de la cinefilia universal. Y mucho, muchísimo más.

No se lo pueden perder. Avisad@s quedan. Feliz y glamouroso insomnio, cinéfil@s amig@s.

‘La gran estafa americana’: Pompas de jabón

Que una nadería como la cinta que nos ocupa – eso sí, cargada de pretenciosidad y pseudotranscendencia en cada plano – esté entre las favoritas para coronarse como la mejor película del año el próximo domingo en los Oscars. Que haya encandilado hasta la exasperación a la crítica de su país. Que la Academia hollywoodense haya obviado en su beneficio a cintas con más riesgo y calidad. Que tenga en su haber, 3 Globos de Oro, 3 Bafta, 4 Critic´s Choice y 10 nominaciones a las estatuillas más codiciadas, habla bien a las claras del stablishment cinematográfico norteamericano.

La dirige David O. Russell – Nueva York, cosecha del 58 – capaz de contrastes en sus relatos fílmicos como los que ejemplifican la estimable, ‘The fighter’  y la resultona, si bien tramposa y deshonesta, ‘El lado bueno de las cosas’. Pero… aunque ‘La gran estafa americana’ bebe de las fuentes de ambas, no alcanza la oscuridad de la primera ni la chispeante vitalidad de la segunda.

La historia se sitúa en los años setenta en la Gran Manzana y remite a un estafador, basado en un personaje real, y a su pareja, que se ven chantajeados y coaccionados para cooperar con peculiar agente del FBI, quien les introduce en la escena política y mafiosa de la época y de ese estado. Rodada con ciertos clichés estéticos y narrativos del cine de la década, pretende ser un combinado de comedia, drama y cine negro pero resulta, por el contrario, una mezcla desafortunada e indigesta de los susodichos géneros.

Quizás también una mezcla desafortunada e indigesta de ciertas señas de identidad de su realizador. Tales como su querencia por personajes desaforados, excéntricos, al límite, disfuncionales en los que, en el peor de los casos – como en el que nos ocupa – pesan más las caracterizaciones que su evolución. Los efectismos que los matices. Y paradójicamente, son tan esquemáticos como complicados, tan básicos como ininteligibles… Como la propia trama, que acusa desajustes de ritmo importantes en su desarrollo, enmarañándolo innecesariamente. De hecho, no pocas cintas estadounidenses, de similares características, son mucho más brillantes y entretenidas. Y también, más inteligentes.

En cuanto al lujoso reparto, tod@s nominad@s a los Premios Mayores que se entregan mañana, lo dicho en el párrafo anterior. Están sobreactuad@s. Así, Bradley Cooper. Desde luego, Jennifer Lawrence. Para no hablar de un Robert de Niro, espectro de sí mismo. Algo más matizado, Christian Bale y la mejor es Amy Adams. Pero en fin, la pelota está en su tejado y parece que se impone comprobar si coinciden o discrepan con lo expresado en estas líneas.