Archivo diario: septiembre 8, 2017

Miradas fílmicas de mujer: Agosto 2017. Toma V

Destacamos dos miradas cinematográficas de mujer estrenadas en este pasado mes de agosto. La primera, la de una estadounidense, de la cosecha del 71, productora, guionista, actriz y realizadora. La segunda, la de una francesa, de la cosecha del 42, guionista y escritora, además de directora. Ambas tienen progenitores de prestigio. El de la primera es Francis Ford Coppola y el de la segunda, Gérard Oury. Ambas han ambientado sus filmes en épocas similares del siglo XIX. La una, con protagonismo femenino y la otra, masculino.

Hablamos de Sofia Coppola y de Daniéle Thompson. Y de sus propuestas ‘La seducción’ y ‘Cézanne y yo  ‘ respectivamente y por este orden. Quien esto firma, no va a hacer reseñas al uso de cada una de ellas, sino unas breves pinceladas críticas, ya que se le han cruzado otras películas y las ha ido dejando hasta llegar aquí… Además, ya han sido escritas – especialmente sobre la primera – tanto en pro como en contra, muy argumentadas y relevantes.

Para quien esto firma, Coppola gusta de las mujeres como personajes cinematográficos, pero no siempre para bien. Prefiere estilizarlas en lugar de dotarlas de una identidad real, en casi todos sus filmes, incluso en los más celebrados. Con la lógica excepción de ‘Lost in translation’ y de Scarlett Johansson, su nada disimulado alter ego en ella.

En la que nos ocupa, impecable y elegantemente filmada como es marca de la casa, utiliza el remake de ‘El seductor’, de Don Siegel, desde el punto de vista femenino. Lo cual es un acierto, como también lo son su atmósfera, su pérfida ambigüedad, su clima, ironía y sutileza.

Pero,  en opinión de esta firmante, falla en el tratamiento de estas damas sureñas – cinco alumnas y dos profesoras, fascinadas por un soldado yankee al que salvan la vida arriesgando las suyas propias – y no precisamente por las actrices, que están excelentes, con Nicole Kidman y Kirsten Dunst a la cabeza. Porque ya que, por coherencia narrativa, no las convierte en feministas, tampoco es de recibo que sean las mantis religiosas de los mitos patriarcales. O tan “liberadas” como el personaje de Elle Fanning.

91 minutos de metraje. La escribe la propia realizadora sobre la novela de Thomas Cullinan. Tiene una bellísima fotografía de Philippe Le Sourd y una estilizada banda sonora de Phoenix.

En cualquier caso, deberían verla y juzgar por sí mism@s. Y para no alargar excesivamente esta entrada, abordaremos en otra la de ‘Cézanne y yo’.

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