Archivo diario: junio 3, 2026

‘Dolores Ibárruri. Pasionaria’: Esta mujer

Tres salas a reventar en el cine Avenida esta noche, desbordando las previsiones más optimistas, para ver este documental escrito y dirigido por Amparo Climent – de quien más tarde haremos la presentación – proyecciones organizadas por los Pensionistas de CC.OO. Esta firmante, muy trasera en el cine, hubo de conformarse con una esquina en la fila 2. Todo por ver un homenaje fílmico a esta mujer, a esta GRAN MUJER.

Esta mujer de la que Miguel Hernández escribiera, extractos del poema dedicado a ella, que se recita en la película: «Esta mujer que es una estepa sola/ habitada de aceros y criaturas… Dan ganas de besar los pies y la sonrisa/ a esta mujer de fragua, de trinchera, / a quien el pueblo humilde sacó de la ceniza/ para convertirla en su gran bandera»

Esta mujer a la que Rafael Alberti también glosó en estos versos, cuyos extractos dicen así: «¿Quien no la sigue? Nunca el viento/ dio una bandera más pasión/ ni ardió más grande un corazón/ al par de un mismo pensamiento/» y otro tanto hiciera Nicolás Guillén: «Corre donde está Dolores, Paloma dile/ dile tú que yo te he dicho que España vive, / que el Manzanares sangriento, Paloma dile,/ que entre recuerdos de pólvora, Dolores dice»

Esta mujer a la que Ana Belén cantó, en el tema de Víctor Manuel, que fue un clamor en las manifestaciones tras la muerte del dictador: «Sí, veremos a Dolores caminar las calles de Madrid…» mientras las imágenes de archivo la muestran, erguida y digna, bajando las escalerillas de un avión ruso que, más de cuatro décadas después, la devolvía a su patria.

Esta mujer que llevaba el apellido del pueblo donde abandonaron a su padre, recién nacido. Esta mujer, de familia minera, que nunca olvidó sus orígenes y sus raíces vascas. Esta mujer, que quería ser maestra, pero que estaba segura de que nunca la aceptarían por su extracción.

Esta mujer que, antes de aprender a leer, devoraba los libros. Esta mujer que declaraba entre risas que su oratoria se debía a su gusto por los sermones eclesiásticos, ya que era muy religiosa. Esta mujer que debió enterrar a sus hij@s en cajitas de cartón. Esta mujer que lloró la muerte en combate de su hijo, luchando contra el fascismo.

Esta mujer que arengaba, que enardecía, que arrebataba con su fuerza y su razón a las gentes del pueblo, de la minería, de la clase obrera. Esta mujer que luchó incansable sin blandir nunca un arma. Esta mujer que alcanzó los máximos puestos en la política y en su partido. Esta mujer que compartió escaño con Alberti y Santiago Carrillo.

Esta mujer que impidió el desahucio de una embarazada. Esta mujer que abrió las puertas de la cárcel a los prisioneros políticos, recién proclamada la II República. Esta mujer que vivió los períodos más luminosos y los más oscuros de la historia de España. Esta mujer que conoció, y sufrió, la soledad y la dureza del exilio.

Esta mujer que habla, octogenaria ya, en una de sus últimas entrevistas con una voz y una mente claras, firmes y lúcidas, con un divertido sentido del humor. Esta mujer que acuñó el «¡No Pasarán!» Esta mujer que inmortalizó su seudónimo de entonces, y sobrenombre después, Pasionaria cuando escribía en Mundo Obrero.

Esta mujer ante cuyo féretro se inclinaron, puño en alto, tant@s de sus compatriotas, que llenaron por cientos de miles, en una impactante manifestación de duelo. Esta mujer, esposa, compañera, madre y abuela, pero siempre en lucha. Esta mujer que creía en los derechos e igualdad de sus compañeras de sexo. Esta mujer…

A esta mujer única e irrepetible, hermosa por dentro y por fuera, aún más en su ancianidad, le dedica un documental hermoso y vibrante, valioso y necesario, emocionante y lleno de Memoria, hagiográfico como es debido, aunque le sobren no quienes nos enriquecen su figura, sino la manera en la que están filmad@s como bustos parlantes.

A esta mujer en su contexto histórico, político, social, familiar y personal le dedica esta película imprescindible – fechada en 2025, de absorbente metraje, con unas espléndidas imágenes documentales y canciones inmortales de un tiempo y un país – la actriz, guionista, directora, activista y fundadora del Festival de Cine por la Memoria Histórica, Amparo Climent. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS le sean dadas por ello. A ella y a todo su equipo.

Escrito queda.