No sólo cine, Sevilla feminista: El partido de Ale

En el grupo de wasap de la Plataforma Feminista Somos Ellas, a la que esta firmante y nuestra protagonista, Ale, pertenecemos, ella nos invitó a acompañarla ayer, en una iniciativa propia, con este mensaje: «Amigas, esta tarde me acercaré al naranjo del Ayuntamiento a recordar que las mujeres víctimas de feminicidio no verán el partido esta noche, ni nunca más»

Y lo hizo. Ninguna pudo, pudimos, acompañarla. Pero ahí estuvo ella con su túnica, su máscara, con una pancarta que rezaba: «51 mujeres asesinadas por hombres, los mismos que decían amarlas. ¡NOS HACEN FALTA!», sobre un dibujo de la bandera de España y una vela.

Ahí estuvo ella sola, con quien esta firmante ha hablado, pidiéndole permiso para escribir esta crónica, dándole toda la libertad para hacerlo, incluso la de transcribir literalmente el wasap citado. Ahí estuvo ella sola, por el centro histórico de Sevilla, desde el Ayuntamiento a la Plaza de la Virgen de los Reyes, con la Catedral y la Giralda de fondo, o la Puerta de Jerez.

Ahí estuvo ella sola, desde que comenzó hasta que finalizó el partido del Mundial, que clasificó a nuestro país para las semifinales. Ahí estuvo ella sola, entre las calles desiertas por el fútbol, aunque tuviera que soportar a un machirulo que le espetó, pretendiendo ridiculizarla: «¿De qué vas, de muñequita de porcelana?», pese a que el letrero que portaba era lo suficientemente visible.

Ale ha contado a quien esto firma que los amigos se desmarcaron del indeseable y que las amigas la miraron con empatía y respeto, algunas le hicieron fotos y la grabaron, pero no se atrevieron a desafiarle. Ale ha contado a quien esto firma que, además y prioritariamente por las víctimas del terrorismo machista que nunca podrán ver ningún encuentro deportivo, lo hizo para demostrar que son posibles, y necesarias, estas iniciativas individuales frente al derrotismo que impera entre la gente más progresista. Porque el 8M y el 25N son cada día.

Ale, fuerte, imaginativa, intensa, creativa, comprometida y valiente, lo ha probado. Sola, por las 51 que ya no están, «aunque le temblaran las piernas». Sola, aunque nos representara a todas, y muy dignamente. Ese fue el partido de Ale.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

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