Vísperas del #25-N en Sevilla, SOMOS ELLAS: La punta del iceberg

La plataforma feminista SOMOS ELLAS cuya «misión clara y urgente es erradicar los feminicidios en España y darles visibilidad», ha organizado esta noche en Sevilla una concentración de una hora de duración – en el trianero Muelle de la Sal, junto a la escultura de Chillida – para honrar y recordar a las víctimas del terror machista.

Mujeres con túnicas y máscaras blancas, portando velas, han bajado en actitud de silencio y respeto a un espacio donde se podían leer todos los nombres de las asesinadas desde el #25N2023 hasta este #25N2024, junto a una pancarta que recordaba que las 101 eran sólo la punta del iceberg.

Porque no sólo se han contabilizado a las «oficiales», ejecutadas por sus parejas o exparejas, sino a las que perdieron la vida a manos de proxenetas, hijos, familiares o allegados, entre un largo etcétera que incluía a l@s menores víctimas de la violencia vicaria.

Así se han ido desgranando sus identidades, iniciales o, en su caso, anonimato, edades y lugares donde las mataron, detallando más los contextos y situaciones de estos brutales crímienes en el caso de las andaluzas.

Y entre cada una de ellas se nos recordaba que «los feminicidios se producen porque el Estado no crea, ni garantiza, las condiciones para que las mujeres podamos desarrollar nuestras vidas en libertad»

60 minutos intensos, de respeto, dignidad, dolor, duelo y reconocimiento a quienes ya no están, a hermanas de todas las edades a quienes les arrebataron vidas y futuros. Que sus nombres no se borren de la Historia y de la Memoria Feminista.

Gracias a SOMOS ELLAS SEVILLA. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

Y mañana, #25-N, la manifestación partirá a las 19.30 de la Plaza Nueva. No nos mires, ÚNETE.

Series en plataformas. Movistar Plus, ‘Querer’: Las violencias del terror machista

A cuatro días del Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, a cuatro días del #25-N, nada mejor que documentar en estas páginas la RELEVANCIA de esta miniserie de cuatro capítulos, de 50 minutos cada una.

Una serie, producción española fechada en el año en curso, que ha creado, escrito y dirigido, junto a Júlia de Paz y Eduard Sola, la guionista y cineasta vasca Alauda Ruiz de Azúa – cosecha del 78 y responsable de la galardonada ‘Cinco lobitos’ ( 2022 ) – cuya notable fotografía firma Sergi Gallardo.

De su espléndido reparto, hay que destacar a una eminente Nagore Aranburu – a ella, sobre tod@s – y a un magnífico Pedro Casablanc, muy bien secundados por Miguel Bernadeau e Iván Pellicer.

La historia – contada, como se ha escrito, en cuatro capítulos cuyos epígrafes son respectivamente: Querer, Mentir, Juzgar y Perder – sigue a una mujer que, tras 30 años de matrimonio, decide no sólo separarse, sino interponer una denuncia contra su marido por violación y agresiones continuadas.

Sus dos hijos varones, su marido y la familia de éste reciben con estupor esta noticia. Estupor y hostilidad en lo que se refiere al primogénito – que apunta en su propio matrimonio las maneras paternas… – alineado desde el primer momento con el progenitor y mayor comprensión en el menor, afín a su madre.

Una historia que nos va mostrando paso a paso el infierno de una esposa sometida por el terror y sistemáticamente violada en su lecho conyugal, incluso en sus postpartos. Hasta el punto de sufrir lesiones vaginales graves.

Una historia que nos va mostrando paso a paso todas y cada una de las violencias sufridas por la protagonista y por tantas otras en la vida real: chantajes, control también económico, posesión, insultos, vejaciones, amenazas, aislamiento de su familia y amistades, renuncia a ejercer su profesión en función del cuidado de los hijos, entre un inacabable etcétera.

Una historia que, en la doble trama judicial y familiar, nos va desgranando sin necesidad de subrayado alguno, más que la descarnada brutalidad de los hechos, las tres horribles décadas padecidas por una esposa despojada de cualquier dignidad, autonomía y respeto.

Una historia que también refleja las carencias institucionales, laborales y económicas que esta víctima, que todas las víctimas, deben afrontar: desprotección absoluta, presiones de toda índole, lentitud, incertidumbre y sufrimiento en el proceso judicial, incredulidad por estar bajo sospecha, acoso…

Una historia de la que no se harán spoilers, porque no es de recibo y porque HAY QUE VERLA. Una mirada feminista empática, solidaria, rigurosa, valiosa, valiente como su personaje central, imprescindible, implacable, durísima, compleja y desgarradora sobre todas las modalidades del terror machista y los síndromes traumáticos que provocan.

Una historia que responde a muchas dudas insidiosas sobre las mujeres maltratadas. Una historia, DE VISIÓN OBLIGADA, UN VERDADERO SERVICIO PÚBLICO, QUE DEBERÍA TENER UNA PROYECCIÓN Y DIFUSIÓN EN TODOS LOS ESTRATOS SOCIALES.

NI SE LES OCURRA PERDÉRSELA.

SEFF, 2024, 21 Edición. Palmarés: En honor a la verdad

Esta firmante se disculpa por su silencio tras el Palmarés de ayer del SEFF, habida cuenta de que ha estado publicando de dos a tres crónicas diarias, casi todas de la Sección Oficial, desde el comienzo del Certamen.

En honor a la verdad, le fue imposible ver, por una circunstancia sobrevenida, la película ganadora. Luego, el ritmo de las proyecciones, y el de las consecuentes entradas en el blog, se impuso y no pudo recuperarla.

En honor a la verdad, lo cierto es que pensó que no iba a tener tan mala suerte, ya que – con el máximo respeto a la decisión del Jurado – las reseñas críticas, de páginas muy solventes, de la ganadora del Giraldillo de Oro, no eran precisamente estimulantes.

En honor a la verdad, esta firmante se bloqueó al comprobar que efectivamente había resultado triunfadora. De ahí, su silencio en estas páginas y mis disculpas a ustedes. Del resto del Palmarés, que aplaude, tienen ya sus referencias en este blog.

Salvo, claro, las que no ha podido ver, ya que las proyecciones de la Sección Oficial ocuparon mañana y tarde, siendo muy complicado visionar las demás. Algo que se viene reclamando se subsane, desde hace años.

Les reitero mis disculpas.

SEFF 2024, 21 Edición. Sección Oficial, ‘Flow’: Ell@s sin nosotr@s

La frase que titula esta crítica la escribió esta firmante en redes cuando, durante el confinamiento, veíamos hermosas imágenes de animales en calles, jardines, plazas y entornos no habituales ante la ausencia humana.

Esta ausencia total de vida llamada humana, debida a una terrible inundación – sí, también aquí en esta ficción animada – es el comienzo de la historia de un adorable gatito, de pelaje gris oscuro y centelleantes ojos naranjas, que ha perdido su hogar.

Para eludir el agua, que ya se sabe cuanto la temen l@s felin@s…, se sube a lo alto de árboles y edificios de hermosas ciudades ahora progresivamente anegadas y se introduce en una casa – ¿la suya? – que parece reconocer y en cuyos jardines exteriores hay enormes estatuas de sus congéneres.

Pero no hay altura que no sea vencida por la riada, así que, y no será la única vez, cae al agua e intenta desesperadamente mantenerse a flote, cuando avista un viejo barco a la deriva y se sube a él a duras penas.

No será el único a bordo pues le acompañarán, en tan peculiar y arriesgada travesía, un perro, un lémur, un capibara y una enorme ave zancuda llamada ave secretario quien, por cierto, le salva en otra ocasión de perecer ahogado.

La convivencia entre estas especies tan diferentes y nada amistosas entre ellas no será nada fácil. Tendrán que aprender a compartir para sobrevivir, a ayudarse mutuamente pese a sus reticencias y temores y a acompañarse de la mejor forma posible.

Aquí no hay más diálogos más que los lenguajes propios de cada un@ de ell@s. Aquí no hay ningun@ a imagen y semejanza de la especie llamada humana, sino comportamientos y emociones propias de cada un@ de ell@s.

Con el pequeño felino como hilo conductor, se muestran los gestos, las actitudes, la alegría, la angustia, el miedo, la tensión, el asombro, el enfado o la ternura durante el proceso de adaptación, mientras aún más peligros les acechan…

Coproducción de animación entre Letonia, Bélgica y Francia, fechada en el año en curso, de 83 minutos de absorbente metraje. La dirige, escribe, junto a Mattis Kaza, y está a cargo de su banda sonora, junto a Rihards Zalupe, el guionista y cineasta letón Gints Zilbalodis, cosecha del 94.

Premio del Público en el Festival de Morella y cuatro en el más importante del género, el de Annecy. A saber: Especial del Jurado, del Público, Música Original y el de Fundación Gan a la distribución.

Está también en todas las quinielas de los Oscar. Todos los reconocimientos le son debidos a esta maravilla, a esta joya, a este prodigio de la animación animalista y gatófilo.

Ni se les ocurra perdérsela.

SEFF 2024, 21 Edición. Sección Oficial, ‘This life of mine’: In memoriam, Sophie

La guionista y cineasta francesa Sophie Filliéres, ya muy gravemente enferma, murió a la edad de 58 años, el 31 de julio de 2023, poco después de que se terminara el rodaje de esta que nos ocupa, su séptima película. Tanto fue así, que dejó a cargo de sus hija e hijo la finalización del filme.

La muerte planea, tan directa como sutilmente, sobre esta historia de la profunda crisis que atraviesa una publicista – excelente Agnes Jaoui, alter ego de la realizadora – en sus planos laboral, maternal, sentimental, cronológico, mental y familiar.

La muerte planea sobre esta historia de su conciencia del paso del tiempo, especialmente hostil para las mujeres en esta sociedad patriarcal y de la finitud.

La muerte planea sobre esta historia de una mujer, tan alocada, dispersa y aparentemente absurda, con frases tales como cuando le pregunta a su hermana que si ha pensado en cuantas duchas le quedan antes de morir?, o el poema de despedida, la angustia ante su proximidad o ese final tan poético y metafórico.

¿Significa todo esto que estamos ante un relato fílmico transcendente o testamentario…? Rotundamente, no. Por el contrario, es juguetón, extravagante, roza el surrealismo, se divierte con las paradojas y cuestiona los lugares comunes tanto como su propia protagonista.

Entre la comedia y el drama, dividida en tres actos nada naturalistas y de títulos onomatopéyicos, transita la despedida nada pretenciosa de una mujer cuya filmografía, hasta esta su propuesta póstuma, se nos ha quedado lamentablemente inédita en nuestro país.

Una propuesta póstuma, producción francesa, de 99 minutos de metraje, que ella también escribe. Una propuesta póstuma muy bien fotografiada por Emmanuelle Colinot y con una lúdica banda sonora de Philippe Katerine, que también interviene como actor, interpretándose a sí mismo.

Una propuesta póstuma que cuenta con el enorme talento de la ya citada Agnes Jaoui y del resto de un reparto más que competente. Una propuesta póstuma no exenta de defectos y carencias, pero enormemente valiosa y relevante.

Honren la memoria de Sophie Filliéres, viéndola. No lo lamentarán.

Escrito queda.

SEFF 2024, 21 Edición. Sección Oficial, ‘Banzo’: El esclavismo inicuo, la fatal nostalgia…

Tras la entrada anterior con la infamia segregacionista del apartheid, seguimos con el inicuo esclavismo en esta coproducción entre Portugal, Francia y Países Bajos (Holanda), fechada en el año en curso, de 127 minutos de metraje.

Escrita y dirigida por la profesora, guionista, fotógrafa, ayudante de dirección y cineasta lusa, Margarida Cardoso, cosecha del 63, una de cuyas señas de identidad fílmica es la memoria histórica de su país y más concretamente su pasado colonialista.

Muy bien fotografiada, con los claroscuros que requiere la historia, por Leandro Ferräo y otro tanto puede decirse de la banda sonora, que firma Rudgert Zuydervelt.

Su reparto coral sabe transmitir toda la crudeza y la desolación de un drama, narrado a ritmo lento, pero absorbente para quien esto firma, en el que un joven médico entra a trabajar en una plantación de una isla tropical de la costa africana.

Allí, hombres, mujeres y niñ@s de color son tratad@s cruelmente como esclav@s, aunque oficial y cinícamente, puedan acceder, con un alto precio, a su liberación. El sometimiento, a todos los efectos, al amo es absoluto.

Entre ellas y ellos se ha desarrollado un mal incurable llamado banzo, definido como «el procedimiento psicológico o sentimiento patológico de nostalgia incurable experimentado por l@s esclav@s negr@s hacia su cultura, cuando se ven despojad@s de ella, de su tierra y de sus raíces»

Más aún, sin tener la consideración de personas, a merced de las órdenes y deseos del señor, la señora y los empleados, castigados y oprimidos. Los síntomas consistían en una suerte de apatía absoluta, falta total de apetito – por ello, les forzaban a comer, cada dos días, una práctica dolorosa, violenta y atroz – y debilidad extrema.

Así que el joven médico, algo más civilizado y sensible que su predecesor, poco podía hacer por ell@s – las mujeres, además, cargadas con bebés y niñ@s a quienes no les era posible alimentar – más que impedir, dentro de sus limitaciones, que la barbarie fuera aún peor.

La mirada de la realizadora es mesurada y contenida, aún dentro de los horrores que están narrando. Queda patente su compromiso con las víctimas, con sus miradas, con sus silencios, con sus sufrimientos, con sus añoranzas y con su impotencia.

Pero tampoco es maniquea en la que dirige a los esclavistas, entre quienes sabe distinguir las jerarquías, responsabilidades en los maltratos y servidumbres. Planea sobre ella una constatación de la autoconsideración de la superioridad que creen tener de clase y de raza.

Deberían verla, es un consejo.

Escrito queda.

SEFF 2024, 21 Edición. Sección Oficial, ‘Ernest Cole: Lost and Found’: Imágenes contra la infamia

Un hombre negro, nacido en un barrio pobre y excluído, pero donde tuvo una infancia muy feliz, siempre añorada, mira a través del objetivo de su cámara y fotografía calles y entornos en Sudáfrica.

Un hombre negro capta rostros, actitudes, casas, autobuses atestados de personas de su raza, a las que no se les permite viajar en los vehículos de las personas blancas, ni en el metro, ni en los trenes, ni sentarse en los bancos, ni a su lado en las iglesias, ni un largo e intolerable etcétera que deben soportar y asumir bajo el riesgo de ir a la cárcel o de su integridad física.

Un hombre negro que ha estudiado con un método inferior y menos cualificado reservado a personas de su color, pero que, por su talento, consigue colaborar en revistas y agencias.

Un hombre negro que se radicaliza políticamente y toma conciencia de su propia e injusta opresión y la de l@s suy@s en su país, a través de sus relaciones con los mejores artistas de su época.

Un hombre negro que llegó a escribir un libro con sus imágenes contra la infamia de, en sus propias palabras, «trescientos años de supremacía blanca que nos ha colocado en una esclavitud despojada de dignidad, robado nuestra autoestima y rodeado de odio»

Un hombre negro cuyo volumen citado se prohibió y a él la vuelta a Sudáfrica. Un hombre negro, que por entonces estaba en su Nueva York soñada como paraíso de libertad e igualdad, y que le devolvía de nuevo el rostro desolado de la discriminación y el racismo.

Un hombre negro que captó incansablemente a l@s suy@s, de todas las edades, en varias ciudades y continentes, en miles y miles de negativos. Que los captó en su explotación, miseria, segregación y apartheid, pero también en sus juegos, risas, actividades culturales, tareas o placeres cotidianos.

Un hombre negro que siempre ansió volver a su país y a ver a su madre, algo que repetía incansablemente en sus escritos. Un hombre negro que sólo lo logró con sus cenizas, que se esparcieron en su querido barrio.

Un hombre negro que respondió al nombre de Ernest Cole, nacido en 1940 en Pretoria y fallecido en Nueva York en 1990, de un cáncer de páncreas, cuando aún no había cumplido los 50 años.

Un hombre negro a quien todos los reconocimientos le son debidos. Como el que le hace con este extraordinario documental nada al uso, otro hombre negro, que también escribe su guion: el documentalista, activista político y cineasta haitiano, que llegó a ser ministro de Cultura en su país, Raoul Peck, cosecha del 53, entre cuyos créditos está la notable ‘I am not your negro’ (2016).

La mirada de Peck se funde con la de Cole a través de cientos de las admirables fotografías de este último, la mayoría en blanco y negro, y de la voz en off con sus frases, opiniones y pensamientos que interpreta muy bien el actor Lakeith Stanfield.

Sus excelentes facturas visual y sonora se deben respectivamente a Wolfgang Held, Moses Tau y Alexei Agui. Fascinante, necesario, valioso y relevante documental que rinde tributo a un personaje único.

NI SE LES OCURRA PERDÉRSELO.

SEFF 2024, 21 Edición. Sección Oficial, ‘Alpha’: Nos vemos allá arriba

Fíjense ustedes que esta firmante no es aficionada al alpinismo, ni lo sigue como espectadora, lo cual no excluye su total respeto a quienes practican, de forma profesional o amateur, esta disciplina deportiva tan arriesgada.

Lo cual no excluye su admiración por los espacios en los que se desarrolla. Por ejemplo, los impresionantes paisajes alpinos de esta película que nos ocupa. Una película que, de entrada, no le apetecía mucho ver y cuyo desarrollo, dada su sinopsis, creía previsible…

… Pero, afortunadamente, estaba equivocada. Porque la historia de un hijo que es instructor de esquí, que recibe la visita inesperada de su padre actor, del que está distanciado por las opuestas formas de vivir el duelo por su madre y esposa recientemente fallecida. De hecho, está saliendo con una chica menor que él…

El progenitor es, al contrario que el joven, impulsivo, imprudente, algo cotilla y se permite abusos de confianza con la novia de su hijo, comentarios racistas incluídos. Entre los celos y el enfado por tal comportamiento, este desea que se marche lo antes posible.

Entonce se plantea una excursión de esquí en grupo y el padre, reticente primero, accede a unirse y…

Hasta aquí, los lugares comunes y clichés amenazaban la historia pero aunque ambos, solos ante un peligro muy real, con el más joven muy resentido y rivalizando, aprenden a cuidarse mutuamente, pues uno y otro se accidentan y lastiman intentando buscar el camino de regreso, y expresarse un sincero afecto, un giro inesperado la hace transitar por derroteros sorprendentes.

Coproducción entre Holanda, Suiza y Eslovenia, fechada en el año en curso, de 100 minutos de metraje. Escrita y dirigida por el actor, guionista y cineasta holandés Jan Willem van Ewijk, cosecha del 70.

Con una impactante fotografía, que te sumerge en la desasosegante belleza de unas montañas únicas, que firma Douwe Hennink y en la ajustada banda sonora de Ella van der Woude. Los actores que interpreta a los personajes centrales son padre e hijo también en la llamada vida real.

Fue galardonada con el Europa Cinema Label en el Festival de Venecia y se oyeron aplausos, justos y merecidos, al final de su proyección. Deberían verla.

Escrito queda.

SEFF 2024, 21 Edición. Sección Oficial, ‘The girl with the needle’: Un gótico de todos los horrores

Esta película tan terrible como notable, tan sórdida como lúcida, tan en clave del terror gótico y del melodrama, así como también deudora de cierto expresionismo, muestra unos espantosos hechos reales – los crímenes de una mujer danesa contra las criaturas más indefensas e inocentes, perpetrados entre los años 1913 y 1920.

Aunque sea una figura clave de esta historia, la protagonista es una chica paupérrima, ni casada, ni viuda, pues su esposo está en el frente de la I Guerra Mundial y no sabe nada de él. Trabaja en una fábrica donde el dueño la seduce, la deja embarazada y la abandona a su suerte, tras haberle prometido matrimonio, por no perder sus privilegios de clase.

En unos baños públicos, presa de la desesperación, sin sitio donde vivir y decidida a acabar con todo, se clava una aguja… momento en el que una mujer la ve y le propone vivir y trabajar para ella y luego dará a su bebé en adopción a una familia acomodada, ya que es ese su negocio.

Mientras tanto, el marido vuelve, una vez finalizada la contienda, horriblemente deformado y obligado a llevar una máscara. Porque no puede tenerlos, le propone hacer suya a la niña, pero ella prefiere liberarse de la carga de la maternidad y permitir que la dé en adopción su nueva amiga, de la que ignora sus oscuros planes.

Filmada en un poderoso blanco y negro, que acentúa aún más si cabe los horrores que está narrando, sin filtros, ni anestesia, esta firmante no pretende hacer más spoilers pero les adelanta que es atroz en su negrura, lo que contrasta con una estilizada, y a veces manierista, puesta en escena.

Les adelanta que transita también por el fantástico y el gore, que renuncia al realismo para mostrar que la miseria no es hermosa y que, a veces, como en este caso, produce monstruos.

Que todas las desdichas y las desgracias se ceban en l@s excluíd@s sociales, singularmente en las mujeres. Y que ellas, en un contexto tan límite, pueden ser víctimas y verdugos, aunque nunca se justifiquen tan sangrientos delitos.

Que la contienda también produce heridas tales que provocan que un hombre deba ser exhibido en un circo para ganarse la vida. Circo donde será humillado e insultado por gente carente de empatía.

Que hay una niña también en este relato fílmico, vinculada a las dos protagonistas por distintas razones. Que las normas legales, así como las injusticias sociales, siguen su curso y que tiene un final sorprendente, abierto, e incluso esperanzador, tras tan cruel desolación.

Producción danesa, fechada en el año en curso, de 115 minutos de metraje. Su guion lo escribe, junto a Line Langebek Knudsen, también su realizador el inclasificable y transgresor, como su filmografía, Magnus von Horn.

La eminente fotografía la firma Michal Dymek y la inquietante banda sonora es de Puce Mary. Excelsas las actrices, especialmente Victoria Carmen Sonne y la magnífica Tryne Dyrholm.

ATRÉVANSE A VERLA. No lo lamentarán.

Escrito queda.

SEFF 2024, 21 Edición. Sección Oficial, ‘Vida en pausa’: El Síndrome de la Resignación

Empezando por el final, según rezan los títulos de crédito de esta hermosa y desgarradora película: «Desde 1998, se han registrado numerosos casos del Síndrome de la Resignación en Suecia. En 2014, la Agencia Sueca de Salud reconoció la posibilidad del diagnóstico de esta condición. La mayoría de los afectados son niños refugiados de antiguos Países Soviéticos y de Yugoeslavia. En vista de los conflictos recientes y sus consecuentes migraciones, se espera que los casos de este Síndrome aumenten exponencialmente»

Y Linda Pressly en la página BBC NEWS MUNDO lo describe como: «La misteriosa enfermedad que sólo ocurre en Suecia y que sólo afecta a l@s hij@s de quienes buscan asilo en el país. Los síntomas incluyen un aislamiento completo, dejan de caminar, hablar o de abrir los ojos. Eventualmente se recuperan»

«El trauma, dice una doctora que les trata en este mismo reportaje, es lo que ha causado su aislamiento del mundo. Los niños más vulnerables son los que han sido testigos de episodios de violencia extrema, a menudo contra sus padres, o vienen de un ambiente profundamente inseguro»

Una vez contextualizado el tema, la historia arranca con una familia rusa compuesta por un matrimonio de profesores y dos hijas muy unidas, responsables y estudiosas: la mayor, dotada para la natación, y la menor para el canto en un coro.

Corre el año 2018 en Suecia y esperan con ilusión que sea aceptada su solicitud de asilo y hasta fantasean con los nuevos nombres que adoptarán cuando consigan la ciudadanía.

Pero, pese a la violencia atroz que sufrieron, especialmente el padre, por parte de las autoridades soviéticas, de la que fue testigo la pequeña que no ha declarado porque sus progenitores quisieron ahorrarle revivir el trauma, su petición es denegada.

Entonces comienza un calvario, pues la niña citada cae en una suerte de suspensión vital – el síndrome en cuestión – que hace que deba ser ingresada. Pero ni la burocracia se lo pone fácil, ni tampoco el hospital, pues les controlan las visitas y les exigen el relax que no tienen para verla.

Como tienen 10 días para apelar, intentan que la mayor declare como si fuera la testigo y deberá aprenderse su testimonio de memoria, pues no vivió la experiencia. Se niega y se rebela, preocupada como está por su hermana, pero las argumentaciones y la presión de sus madre y padre, la convencen y…

A partir de esa impostura descubierta, también la mayor cae en coma y el asilo aparece cada vez más lejano. Con todo y tod@s en contra, y a riesgo de ser deportados puesto que sacan a las niñas del hospital, contarán con dos aliadas que les facilitarán un alojamiento clandestino y harán lo imposible por reconstruir para ambas una normalidad placentera.

Coproducción entre Francia, Grecia, Alemania, Estonia y Suecia, fechada en el año en curso, de 99 minutos de metraje. La escribe, junto a Stavros Pamballis, y la dirige el guionista y cineasta griego Alexandros Avranas, cosecha del 77.

Su excelente fotografía la firma Olympia Mitilinaiou y su no menos digna banda sonora se debe a Tuomas Kantelinen. La puesta en escena es tan implacable y gélida como el relato y el cuarteto protagonista, junto a l@s secundari@s, están impecables.

Una mirada singular, conmovedora, oscura y desolada al drama de la inmigración. Una crítica dolorosa y necesaria al atentado a los derechos humanos que supone no conceder el asilo a personas en cuyos países peligran sus vidas.

Centrándose, además, en las menores y más inocentes traumatizadas hasta el punto de poner sus vidas en pausa, con los riesgos consecuentes. Una película, en suma, valiente, comprometida, valiosa e imprescindible.

NI SE LES OCURRA PERDÉRSELA.