Última tertulia de cine Luis Casal Pereyra del año: Celine, Jaione, Martin y… MUY FELICES FIESTAS

Otra velada memorable la de esta tarde-noche, la última del año en curso, de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Estimulante, mayoritaria, enriquecedora, notable, fantástica, participativa… Con algunas caras nuevas y otras habituales y con el clima único que es una de sus señas de identidad.

Aunque a esta firmante le han puesto realmente díficil dejar constancia de tan excelente sesión, hay que intentarlo. Con disculpas de antemano, por lo que inevitablemente será una pálida y esquemática crónica de lo vivido.

CELINE:

‘Vidas pasadas’, de la guionista, escritora, dramaturga y cineasta coreano-canadiense, residente en Nueva York, Celine Song, de la que es su ópera prima, suscitó unánimes aclamaciones. Desde su fotografía, su banda sonora, aunque hubo quien la encontró algo estridente, su puesta en escena, sus singulares planos del puente de Brooklyn o de la Estatua de la Libertad.

Desde su historia, que no es exactamente autobiográfica, aunque tenga muchas coincidencias reales, a su tratamiento tan delicado, tan contenido, tan sutil, tan oriental, tan coreano, tan elegante, tan nostálgico, tan triste, tan maduro…

Desde un personaje masculino encantador y generoso, de los que no abundan en el cine, aunque hubiera quienes consideraran que no era para tanto y que resultaba sobre todo pragmático.

Desde el relato de un triángulo tan opuesto a los clichés occidentales al uso. Desde el personaje de una mujer independiente que prefiere, pese a su desgarro interno, seguir su vocación y formación antes que un romance.

Desde ese compatriota tan respetuoso, la película destaca por su respeto también. Desde esa creencia en las almas gemelas que pueden encontrarse en otras vidas pasadas, presentes y futuras. Desde sus protagonistas. Desde lo que pudo ser y no fue. Desde los exilios y las señas de identidad…

JAIONE:

‘O corno’, escrita y dirigida por la donostiarra residente en Galicia, Jaione Camborda, también interesó mucho. Por su contenido político y feminista siempre presente y nunca subrayado. Por su ambientación, que recrea muy bien una época y un país y es tan intemporal. Por su Concha de Oro, primera para una cineasta española en sus 71 ediciones…

Por cómo muestra la sororidad, la red de apoyo entre mujeres, la carnalidad y la naturaleza de la vida y la muerte, del dolor y del placer. Por retratar dos partos tan diferentes, entre el desgarro, el sudor, el esfuerzo y el sufrimiento del primero, sólo visto desde cintura para arriba, tan impactante que expulsó a varias personas de la sala en San Sebastián.

Aunque en la tertulia fue mayoritaria la impresión de que podía soportarse y que reconfortaba ver cómo una mujer, la excelente protagonista, bailarina y no actriz, Janet Novás, ayudaba a otra con empatía, calidez y solvencia en tan duro trance.

Tan duro que un tertuliano comentó que, si parieran los hombres, la humanidad se habría extinguido. Por el segundo, el de la propia protagonista, con la banda sonora de una nana, con ella misma al mando y al control, aunque se comentara que, al inicio, podría también tratarse de un aborto.

Todo ello pese a que se comentara que eran demasiadas las desgracias sobrevenidas a las mujeres en ella. Unas mujeres solidarias que no tenían, menos aún en tal entorno, control ni decisión sobre sus cuerpos, ni sobre sus vidas. Por su factura, su puesta en escena, sus imágenes, su…

MARTIN:

‘Los asesinos de la luna’, la que puede ser, esperemos que no, la última película de un clásico como Martin Scorsese que está a días de cumplir 81 años, no se consideró lo mejor de su apabullante filmografía.

Se le reprocharon su excesivo metraje, que hubo a quienes les pesó y a quienes no. Sus maniqueísmos entre buenos y malos. Su romantización de una relación abusiva y criminal. Su enfoque narrativo, más centrado en los verdugos que en las víctimas, de las que hubiera sido muy interesante conocer su versión. El villano sin remisión, para algunos sin matices, a lo «Padrino», que interpreta De Niro, o el tic de Marlon Brando en la película citada que muestra DiCaprio.

Aunque también se reconocieran sus talentos interpretativos, la preferida fue Lily Gladstone. Se destacaron sus valores de puesta en escena, su brillante factura, marca de la casa, su fotografía, su banda sonora del maestro fallecido Robbie Robertson a quien, junto a John Williams, está dedicada.

Su valioso testimonio de un genocidio, el de la Nación Osage, desconocido incluso en los Estados Unidos. Indígenas que no eran considerados ni siquiera capaces de administrar sus fortunas y necesitaban tutores para hacerlo. Su historia de los comienzos del FBI de Hoover, interpretado curiosamente por DiCaprio en la película de Clint Eastwood ‘J. Edgar’ (2011), aunque el personaje no aparezca y sólo sea mencionado en el filme. Su…

El miércoles, 10 de enero, a las 19.30, en Casa del Libro Velázquez, más. Debatiremos tres películas de mucha carga de profundidad. A saber:

La española ‘Un amor’, de Isabel Coixet, sobre la novela de Sara Mesa. Entra hoy viernes, 10 de noviembre. VÉANLA CUANTO ANTES.

La coproducción entre Reino Unido y Francia, ‘El viejo roble’, de Ken Loach, que entra el 17 de noviembre. VÉANLA CUANTO ANTES.

Y la finlandesa ‘Fallen leaves’, de Aki Kaurismäki, que entra el 27 de diciembre. VÉANLA CUANTO ANTES.

Gracias a Rubén Margallo, a todo el estupendo equipo de Casa del Libro Velázquez, a Charo L. Gálvez, tertuliana de pro, por sus estupendas fotos de ambiente y de familia. a Quique Colmena, crítico, amigo y compañero en la coordinación de los trabajos de la actividad y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial por otra sesión, la última del año en curso, para el recuerdo. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

Nos vemos el 10 de enero. Buen SEFF y MUY FELICES FIESTAS.

Dos miradas de mujer para una tertulia. Segunda, Celine Song. ‘Vidas pasadas’: Caprichos del destino

Segunda de las miradas de mujer que debatiremos en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra de este JUEVES, 9 DE NOVIEMBRE, EXCEPCIONALMENTE EN JUEVES POR UN COMPROMISO ANTERIOR DE LA LIBRERÍA, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ.

Coproducción entre Estados Unidos y Corea del Sur, fechada en el año en curso, de 103 minutos de metraje. Escrita y dirigida por la dramaturga, guionista y cineasta coreano-canadiense, residente en Estados Unidos, Celine Song, cosecha del 88, de la que es su ópera prima y que tuvo su estreno mundial en el Festival de Sundance.

Fotografiada con mimo por Shabier Kirchner, su banda sonora es igualmente notable y está firmada por Christopher Bear y Daniel Rossen. Destacar a su excelente trío protagonista: Greta Lee, Yoo Teo y John Magaro.

Esta firmante ha leído que la idea de la película la inspiró una situación que vivieron su marido, también escritor y dramaturgo, un amigo de la infancia – que había ido a visitarla a Nueva York – y ella. Estando los tres en un bar de madrugada, llamaron la atención por el grupo que formaban y porque sólo una era bilingüe y traductora…

De hecho, este es el sugerente comienzo de ‘Vidas pasadas’ en el que una pareja, fuera de campo, especula sobre las posibles relaciones que puedan tener el trío. En la llamada vida real, entre su compatriota y Celine Song nunca existió un sentimiento amoroso.

Pero sí le hizo revivir su pertenencia a dos mundos y dos culturas tan diferentes, la oriental y la occidental, que son las que conforman sus señas de identidad. La cineasta emigró a Canadá con tan sólo 12 años y luego se formó como autora en Nueva York, donde reside actualmente.

Su protagonista de ficción es una escritora que hizo lo propio cuando sus madre y padre se trasladaron al primero de los países citados. Pero en su lugar de nacimiento dejó una relación muy especial con un condiscípulo…

De esta unión, tan fuerte y tan contenida al tiempo, se da cuenta en la película al volver en el tiempo 24 años atrás. Un tiempo que describe la infancia y preadolescencia de ambos, quienes apenas si pueden pronunciar un hasta luego al despedirse.

Luego, doce años antes, ella se entera casualmente de que él la busca, le localiza por redes sociales e inician una absorbente y apasionada comunicación por videollamadas, en la que están ausentes las palabras amor o deseo, como si quisieran recuperar el tiempo perdido. Pero… no se hará spoiler.

Hasta que él viaja a Nueva York – donde ella ha cumplido su deseo de ser escritora y está casada con un colega, un hombre encantador y comprensivo donde los haya – tras haber roto con su novia. Ese reencuentro fugaz de apenas unos días, no dejará indiferente a nadie.

Porque afloran inevitablemente las emociones, los recuerdos, lo que pudo ser y no fue, las decisiones que se toman, cómo condicionan el futuro, el desarraigo del exilio y el sentido del destino, ese fascinante inyeon, o in-yun, coreano que sostiene que «quienes conectan espiritualmente entre sí, están destinados a reencontrarse, que no podemos controlar quien entra en nuestra vida y quien se queda y que cada encuentro ocurre por algo, incluso el más pequeño».

Se la ha comparado con ‘Deseando amar’ o con ‘Antes de amanecer’, entre otras obras mayores. Puede, pero tiene unas señas de identidad únicas e intransferibles. Esta mirada de mujer tiene una elegancia, una delicadeza, una sabiduría, una sutileza, una dignidad, una nostalgia y una puesta en escena tan envolvente que hace honor a un relato fílmico tan hermoso, tan triste, tan emotivo, no exento de humor y tan lleno de sabiduría que nos interpela y en el que podemos reconocernos.

Se reitera: La debatiremos este JUEVES, 9 DE NOVIEMBRE, EXCEPCIONALMENTE EN JUEVES POR UN COMPROMISO DE LA LIBRERÍA, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ.

NI SE LES OCURRA PERDÉRSELA.

Dos miradas de mujer para una tertulia. Primera, Jaione Camborda, ‘O corno’: Nuestros cuerpos, nuestras vidas

En efecto: dos propuestas de dos realizadoras, valiosas y radicalmente diferentes entre sí, a debatir en la próxima sesión de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra que tendrá lugar el JUEVES, 9 DE NOVIEMBRE, EXCEPCIONALMENTE EN JUEVES, POR UN COMPROMISO ANTERIOR DE LA LIBRERÍA, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ.

La primera es la coproducción entre España, Portugal y Bélgica, ‘O corno’, fechada en el año en curso, de 103 minutos de metraje. Escrita y dirigida por Jaione Camborda, cosecha del 83, nacida en San Sebastián, pero que reside y trabaja en Galicia. De hecho, ha estado muy vinculada al Novo Cinema Galego como directora de arte y productora. Este que nos ocupa, es su segundo largometraje. El primero, ‘Arima’ (2019) ganó el Premio a la Mejor Dirección en la Sección las Nuevas Olas del SEFF.

Su excelente fotografía la firma Rui Poças y su no menos notable banda sonora, Camilo Sanabria. De entre un sólido reparto, destacar a su magnífica protagonista Janet Novás. Obtuvo la Concha de Oro en el pasado Festival de San Sebastián, siendo ella la primera directora española en ganarla en 71 ediciones. Sin más comentarios…

Ambientada en la isla de Arousa a principios de los años 70, sigue a María una mariscadora que ayuda a las mujeres en sus partos y no sólo a eso. A partir de un percance fatal, con resultado de muerte, es perseguida y, prófuga de una justicia patriarcal y franquista aunque nunca se explicite en el relato, deberá huir hacia la frontera con Portugal haciendo la ruta de los contrabandistas.

Camborda describe aquí cómo los cuerpos de las mujeres y las decisiones que quieren tomar sobre ellos no les pertenecen. Incluído el personaje de la mujer prostituída, tan digna, madre soltera con niña que no tiene dónde elegir. Y, al tiempo, retrata el dolor, el sudor y el enorme esfuerzo de un parto hasta unos niveles casi insoportables.

Un parto natural, sin asepsia, ni anestesia, un parto asistido por la protagonista respetando su ritmo y su tiempo. Un parto en el que el personaje central es la guía que empatiza, comprende y transmite toda su sabiduría, calor y afecto hacia quien lo vive y también el gozo exultante del nacimiento.

Dolor y placer, muerte y vida, sororidad, huídas, trabajos duros y redes de apoyo clandestinas entre ellas, están presentes en esta película atemporal, aunque esté ambientada en los años 70 del pasado siglo.

En esta película, tan personal como política, tan profundamente feminista y solidaria, aunque no haga ningún subrayado al respecto. En esta película tan intensamente carnal y tan vinculada a la naturaleza, a los cuerpos y a las vidas, de las hembras humanas adultas, a quienes aún ahora se les prohíbe decidir y reivindicar quienes son.

No se la pierdan.

‘En cartelera’ desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila: Dos miradas masculinas y una de mujer, elegida para debatir en nuestra tertulia

La colaboración de esta firmante en Viva Sevilla, ya en el blog. Y entre la nueva oferta de películas de estreno a destacar, está ‘Vidas pasadas’, de Celine Song. Se trata de una coproducción entre Estados Unidos y Corea del Sur. que es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra que tendrá lugar el próximo JUEVES, 9 DE NOVIEMBRE – EXCEPCIONALMENTE EN JUEVES, POR UN COMPROMISTO ANTERIOR DE LA LIBRERÍA – A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ. VÉANLA CUANTO ANTES.

Aquí pueden leer el enlace:

https://vivasevilla.es/sevilla/1426696/tres-peliculas-a-elegir-juniper-saben-aquell-y-vidas-pasadas/

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones y no se las pierdan. #CineEnLasSalas #YoVoyAlCine

‘Un amor’: De la novela a la pantalla, adaptaciones y reescrituras

Esta firmante devoró ayer por segunda vez, y miren que duele…, la novela ‘Un amor’ de Sara Mesa, porque iba al preestreno de la película ‘Un amor’, de Isabel Coixet basada en este libro. Fue en el Avenida, con la sala prácticamente llena, gracias al Proyecto Viridiana.

Pensó en escribir su crítica inmediatamente, pero esta tarde ha habido un coloquio, con estas dos mujeres de talento como protagonistas, en la Carpa de la Feria del Libro de Sevilla – y en el marco de la segunda edición del Festival Hispalit – que propicia felizmente estos debates. Gracias sean dadas por ellos.

Una Carpa atestada, con muchas personas de pie y una cola que llegaba hasta casi la Plaza Nueva. La expectación era máxima y no defraudó, todo lo contrario. La autora y la realizadora dialogaron sobre el tema : «De la novela a la pantalla, adaptaciones y reescrituras». Contando, además, con un excelente moderador.

Quien esto firma intentará transmitir en esta entrada, al menos, un pálido y esquemático reflejo de lo que cada una de ellas comentó enriqueciendo aún más la lectura del libro y la visión de la película o motivando, porque es norma de obligado, y estimulante, cumplimiento, a sus lectura y visión.

Se dijo que la historia había que integrarla, como a su protagonista, en un contexto de desigualdad y de poder. Coixet comentó que no tenía en mente de ninguna manera hacer una adaptación de una novela, pero que esta la fascinó y su segunda lectura la convenció para adaptarla.

También que no entendía la fidelidad a un texto literario como seguirlo al pie de la letra, sin permitirse libertades y reescrituras. Algo en lo que estuvo de acuerdo Mesa puesto que, para ella, la mejor adaptación cinematográfica es serlo a la atmósfera y al corazón ético y estético del relato.

Una y otra entraron en contacto pero la escritora prefirió mantenerse al margen del rodaje, aún estando receptiva a cuantas consultas quisieron hacerle. Como fue el caso de la protagonista, una inmensa Laia Costa, que charló mucho con ella sobre la idiosincrasia del personaje.

A la actriz sí la vieron ambas inmediatamente en el papel. Un personaje complejo para el que, según Mesa, Coixet tuvo el valor de construirlo filmícamente sin voz en off. A ella sí le ha gustado mucho la película e incluso los cambios que la directora ha hecho, los ha entendido perfectamente como parte de la autoría de la cineasta.

A ese respecto, la autora comentó que, siendo fiel, en el sentido antes citado, a su novela, tiene inequívocamente el «sello Coixet». Y esta última admitió que el personaje central tenía rasgos de sus homónimos de ‘La vida secreta de las palabras’ y de ‘La librería’.

Se habló de microagresiones, que en realidad son macros. Se habló de las visiones misóginas del personaje. Se habló de transgresiones. Se habló de las mochilas que aún acarrean las mujeres solas, a quienes hacen preguntas que no les harían a los hombres. A quienes se trata con paternalismo y condescendencia o con violencia.

Se habló de las desigualdades entre las expectativas sobre la relación entre él y ella. Se habló de que el actor que lo interpreta, excelente Hovik Keuchkerian justamente premiado en San Sebastián, no tenía nada que ver fisícamente con su homónimo en el relato y que, pese a todo, lo compone muy bien.

Se habló de los entornos pequeños en los que todo se sabe, de las precarias condiciones laborales, de lo que está en la película que no es del libro y viceversa. Se habló del adorable perro Sieso, un can hermafrodita cuyo nombre real es Flor, que se encuentra muy bien, y de cómo fue elegido para el casting, que resultó complicado. Se habló…

Producción española, fechada en el año en curso, de 129 minutos de metraje. Su sólido guion adaptado lo coescriben la propia Coixet y otra escritora notable, Laura Ferrero, quien también visitará la Feria del Libro de Sevilla.

Su espléndida fotografía la firma otra mujer Bet Rourich. Además de l@s citad@s, destacar en su reparto a Hugo Silva, Luis Bermejo e Ingrid García Jonsson. Obtuvo el Premio Feroz Zinemaldia de la Crítica en San Sebastián. Todos los reconocimientos le son debidos.

Todos los reconocimientos le son debidos a esta historia literaria y cinematográfica sobre una traductora que, debido a sus circunstancias laborales, decide instalarse en un microcosmos rural con un entorno nada propicio, por decirlo muy suavemente, a una mujer sola donde también conoce a un solitario como ella por el que experimenta algo que nunca pensó sentir…

Dado que ‘Un amor’ se estrena el 10 de este mes de noviembre, esta firmante no hará spoilers. Sólo dejará constancia de su intensidad, de su pasión, de su desolación, de su dureza inmisericorde y del retrato tan complejo y tan lúcido de una mujer herida, vulnerable, incomprendida, víctima de un machismo tan condescendiente como agresivo y atormentada.

Sólo registrará que sonaron muchos aplausos al final de su proyección. Y que a quien esto firma le provocó una emoción incontenible su inesperada conclusión.

Sólo comentará que merece ser leída, que merece ser vista. Porque, se reitera, su lectura y su visión son OBLIGADAS. No se pierdan la novela de Sara Mesa, no se pierdan la película de Isabel Coixet.

Isabel y Sara, Sara e Isabel, el orden de los factores no altera el producto, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

#LazoVerdePorSEFF2024: En defensa de las señas de identidad de un Certamen imprescindible

El muy cualificado crítico, amigo y compañero en la coordinación de los trabajos de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra, Quique Colmena, ha lanzado – en la página que creó y coordina en Facebook – de visita obligada, «En defensa del Seff de 2023» una excelente iniciativa, recuperando a su vez una sugerencia original de la Plataforma en Defensa del SEFF 2023, para que no se pierdan las señas de identidad de un Certamen imprescindible.

Esta firmante transcribe un extracto de su texto en la citada página:

«… Como recuerdo a la organización del Festival de que estamos y estaremos vigilantes para que en el SEFF 2024 recuperemos plenamente todas las señas de identidad SEFF (incluídas todas sus Secciones) y sobre todo el tono que siempre le ha caracterizado (riesgo, indagación, transgresión, búsqueda de caminos, nuevos autores…) quienes asistamos a las sesiones del Festival en las fechas previstas de Noviembre próximo, LO HAGAMOS LUCIENDO UN LAZO EN LA ROPA, que propongo sea VERDE, da igual el tono…, el color que convencionalmente relacionamos con la esperanza»

«Sería conveniente – sigue el escrito de Quique Colmena – que fuéramos rigurosos en llevarlo siempre que acudamos al SEFF y que le demos visibilidad en nuestras redes y en cuantos foros nos sean posibles para que no sólo nosotros, sino todas las personas que quieran recuperar el SEFF de siempre lo luzcan en su vestimenta cuando acudan a sus sesiones. Por supuesto insisto en que la idea no es mía, la vi expresada en uno de los textos de la Plataforma, y lo único que hago es recuperarla y darle forma, por si nos parece llevarla a cabo. #elfestivalestuyo.

A esta firmante claro que le parece y por ello esta entrada. Para animarles a DIFUNDIRLA Y A SECUNDARLA como un acto de reafirmación en la defensa de las señas de identidad de un Festival Patrimonio Cultural, no sólo cinematográfico, de nuestra ciudad. Una joya, un tesoro, cuyo prestigio y personalidad no deben perderse.

Transcrito queda. SE RUEGA LA MÁXIMA DIFUSIÓN Y APOYO A ESTA INICIATIVA.

‘MamaCruz’: Éxtasis sagrados y profanos

Quien esto firma, se encontró con la muy estimulante sorpresa de que la sesión de ayer de ‘MamaCruz’ iba a ser presentada por su directora- la guionista, productora y cineasta venezolana Patricia Ortega, cosecha del 77 – de la que es su segundo largometraje, tras varios documentales y cortos de ficción, y seguidamente respondería a todas las preguntas tras la proyección.

Ella contó que su madre, a quien le está dedicada, había sido su inspiración. Que también lo fueron su abuela y sus tías. Que su familia se componía de mujeres, porque los hombres estaban ausentes.

Que la idea le surgió al ver una foto muy hermosa de su madre desnuda y posando para la cámara. Que ahí decidió que quería que se viera a las abuelas como mujeres, con sus deseos y pulsiones. Algo que sigue siendo muy tabú.

Que recorrió varios países buscando financiación y apoyo para este proyecto, hasta que la encontró en el productor sevillano Olmo Figueredo quien también le sugirió a la también andaluza Kiti Mánver como protagonista.

Que, aunque coescribió su guion con el escritor, dramaturgo y cineasta hispalense José F. Ortuño, insistió mucho en la improvisación de las intérpretes, quiso que fluyeran con sus propios lenguajes y dichos algunos de los cuales como «escuchimizada» tuvieron que traducírselo.

Que pensó ambientarla en Venezuela, pero al final acabó, por todas estas circunstancias descritas, rodándola en Sevilla, ciudad a la que no conocía, de cuyos usos y costumbres se «empapó» y cuyo clima le recordaba mucho a su Maracaibo natal. Que…

Así se gestó la historia de una septuagenaria muy religiosa, cuyas relaciones conyugales son tan inexistentes como la comunicación entre la pareja. Que trabaja como costurera y hace arreglos para mantos y vestidos de vírgenes y cristos en la parroquia local.

Cuya nieta vive en su casa, porque su hija, bailarina, está en Viena esperando su gran oportunidad. Con ella habla a través de videollamadas con la tablet, reprochándole más de una vez que «la niña la necesita y que el suyo no es un trabajo de verdad». Algo que a la propia Patricia Ortega le ocurrió con su progenitora respecto a su vocación por el cine.

Una protagonista – inmensa, como suele, Kiti Manver, a quien todos los reconocimientos le son debidos – que, por azar, se topa con una página erótica, que despierta en ella sensaciones y deseos reprimidos. Tanto es así que sus ardores se proyectan hasta en la imagen de un crucificado muy sensual…

Pese a que enciende velas como signo de arrepentimiento e intenta una aproximación fallida a un marido desganado que la rechaza, se entera de un grupo de terapia sexual y se integra allí. Dicho taller y la relación con la monitora y las mujeres que lo integran, cambiará su vida y sus convicciones.

El humor es una de las claves de esta comedia naturalista, fresca y habitada por el desparpajo y la sinceridad, que pudo, siéndolo más aún cuando asocia los extásis religiosos con los profanos, ser aún más transgresora.

Que pudo haber evitado ciertos clichés costumbristas como el retrato de las beatas o la reivindicación, a todos los efectos, de cierto tipo de sexualidad heteronormativa y del porno light.

Pese a todo ello, rebosa vitalidad, energía, encanto y sororidad. Una visibilización del cuerpo y de los deseos negados ý ocultos, también cinematográficamente, de las mujeres mayores, mientras que ellos siguen manteniendo romances fílmicos, y reales, con jóvenes que podían ser sus hijas o sus nietas.

Una aproximación, en una escena muy emotiva, a la comprensión de una madre hacia su hija, algo que también le ocurrió a Ortega con la suya. Un retrato a la amistad femenina. Un intento de compaginar las pulsiones corporales con las espirituales. Un…

Producción española fechada en el año en curso, de 84 minutos de metraje. La fotografía muy bien, efectos especiales incluídos, Fran Fernández Pardo y otro tanto puede decirse de su banda sonora, que subraya tan bien lo narrado, a cargo de Paloma Peñarrubia. La puesta en escena, los encuadres y el resto del reparto coral, son más que solventes.

Tienen que verla y apoyarla.

‘En cartelera’desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila: Tres miradas de mujer y una masculina

Aquí tienen ya el enlace de la colaboración de esta firmante en Viva Sevilla. Una mirada crítica a lo más destacado de las ofertas de películas de estreno de este viernes que le que le queda a octubre.

https://vivasevilla.es/sevilla/1397095/entre-mamacruz-y-la-contadora-de-peliculas/

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones y véanlas. #CineEnLasSalas #YoVoyAlCine

Tres miradas de mujer. 2, Lisa Mulcahy: ‘El legado’: El tío Silas

El irlandés Joseph Thomas Sheridan Le Fanu (1814-1873) fue un reconocido escritor y periodista especializado en novelas góticas y de terror. Una de las más célebres es ‘Carmilla’ (1872) fascinante retrato de una vampira lesbiana, que esta firmante ha leído, y que inspiró a Bram Stoker para su ‘Drácula’ (1897).

Entre su intensa bibliografía se cuenta también ‘El tío Silas’ (1864), una oscura historia, que esta firmante no ha leído, sobre un misterioso crimen en una habitación cerrada que afecta a la familia de una joven heredera huérfana, que acaba de perder a su padre, pues a su madre no llegó a conocerla, y se ve impelida – por el testamento del progenitor – a convivir con un tío paterno, sospechoso del crimen, y de pésima resputación.

Su compatriota, la directora de cine y televisión Lisa Mulcahy, ha adaptado la obra en esta película que nos ocupa, segunda de su filmografía, con el título original de ‘Lies we tell’ y el castellano de ‘El legado’

Y lo ha hecho muy sabiamente, pues ha revertido el material literario con la historia de los horrores que debe afrontar la protagonista, en un siglo en el que las mujeres carecían de derechos tan fundamentales como el de disponer de sus propias fortunas sin ser tuteladas por un administrador o pariente masculino.

Así que es un relato de terror gótico, sí. Pero sin fantasmas, ni sobresaltos al uso, ni presencias sobrenaturales, sino con el mal encarnado en un siniestro y vil tío- sobre tod@s. en él – un primo indeseable, una prima tan aparentemente frívola como atormentada y una institutriz con un oculto secreto que la cercan, la vigilan, la acosan, la violentan, la maltratan y la encierran en su propia y señorial mansión ante la obligada inacción de su servidumbre y la complicidad de sus antiguos administradores.

Ante esta terrible, límite y desesperada situación, la joven opone su inteligencia y determinación para derrotar a sus enemigos acérrimos, que codician su dinero, hogar y estatus, sobre todo en lo que se refiere al padre y al hijo, pues la hija y la institutriz son instrumentos. a la vez que cómplices y víctimas de ambos.

Esta firmante no hará spoiler. Tan sólo deben saber que estamos ante un relato fílmico singular, inteligente, intenso, desasosegante y a la postre muy feminista. Un relato cuyo interés va in crescendo y cuya puesta en escena es tan elegante como desgarrada.

Un relato que hubiese merecido mejor destino en la ingrata cartelera sevillana que el ser estrenado con dos único pases doblados. Así que, puesto que lo han mantenido tan sólo una semana, esta firmante les recomienda encarecidamente su visión cuando la estrene alguna plataforma.

Producción irlandesa, fechada en el año en curso, de 89 absorbentes minutos de metraje. Sus excelentes guion y fotografía se deben a dos mujeres, respectivamente Elisabeth Gooch y Eleanor Bowman. En cuanto a su banda sonora, que subraya tan bien lo narrado, la firma Aza Hand. Y entre un reparto muy sólido, destacar a la magnífica protagonista, Agnes O’Casey.

Lo escrito. Véanla en cuanto puedan. ´

‘Los asesinos de la luna’: Hombres blancos de corazones negros

La historia real tras esta película que nos ocupa – última propuesta del maestro, productor, conservador de celuloide, guionista y cineasta estudounidense Martin Scorsese, quien cumplirá 81 años el próximo 17 de noviembre y al que no hace falta presentar – es la de la desconocida masacre de los indios Osage.

Estos nativos, a quienes la mayoría blanca en el poder le reservó en Oklahoma, después de haberles trasladado de otros asentamientos mejores, lo que pensó que era un terreno baldío en los años veinte del pasado siglo. Pero miren por dónde, el petróleo salió de las entrañas de esta tierra.

Y, a partir de ahí, se convirtieron en los indios más prosperos y millonarios de la historia rompiendo todos los esquemas al uso. Que requirieron ser servidos en sus mansiones por quienes precisamente les habían expulsado de sus legítimos espacios. Por quienes precisamente eran sus mayores enemigos…

Unos enemigos, que codiciaban esos millones nacidos del oro negro, y que hicieron todo lo posible por apoderarse de ellos por vía conyugal y-o criminal, ya que no existía otra manera legal posible. Con la complicidad alevosa de policías, sheriffs, abogados y médicos corruptos.

Y así comenzaron los asesinatos en serie de indígenas. Así comienza esta historia, cuyo guion escribe el realizador junto a Eric Roth, adaptando el libro de David Grann, periodista de investigación – que esta firmante no ha leído – cuyo título original es, traducido al castellano: ‘Los asesinos de la luna de las flores: Los asesinatos de los Osage y el nacimiento del FBI’, que causó un gran impacto, tuvo excelentes críticas y fue galardonado con el Premio Edgar Allan Poe al Mejor Crimen Real.

Porque esta Nación Osage daba nombres a las lunas y la citada fue, más que de las flores, de la sangre de l@s suy@s. Que por mayo, fue por mayo, donde la codicia, el odio y la crueldad de hombres blancos de corazones negros segaron tantas vidas.

El libro se centra en la figura real, como prácticamente todos los personajes, de la mujer Osage, Molly – excelente Lily Gladstone – quien es cortejada, y finalmente contrae matrimonio con él, por un vago, patán, delincuente sin escrúpulos, ambicioso y de pocas luces, Ernest Burkhart – un eminente Leonardo DiCaprio – que es manipulado por su tío, el presunto benefactor/padrino del pueblo, Bill Haley, el auténtico villano de la función y cerebro de casi todos los crímenes – un magnífico Robert De Niro – para acabar con las líneas sucesorias de la fortuna de su esposa.

O lo que es lo mismo, las tres hermanas. Una fue envenenada, otra murió a tiros y la tercera en una explosión. Ella misma, diabética, fue sometida a una mezcla de insulina con una sustancia letal que la iba haciendo languidecer poco a poco y perder sus fuerzas. Estos, se insiste, son hechos reales.

Hasta que llegó el incipiente FBI – en el que fue uno de sus primeros y más sonados casos, alertado por las familias de las víctimas, Molly entre ellas, y los patriarcas de la Nación que viajaron a Washington para pedir ayuda – con un joven J. Edgar Hoover al frente.

Personaje que fue interpretado, miren por donde, por DiCaprio en ‘J. Edgar’ (2011) de Clint Eastwood – y que delegó en un antiguo comandante de Texas, Tom White, un notable Jesse Plemons para resolverlos. Lamentablemente, la mayoría quedaron impunes y los protagonistas citados y juzgados, aunque estuvieron en prisión, murieron en sus camas…

Esta historia de la vergüenza y de la infamia para su país, una historia de asesinatos en serie racistas muy desconocida incluso en Estados Unidos, la filma Scorsese con su talento y brillantez habituales. Con el noble propósito de hacer justicia a unas personas ejecutadas cruelmente, para lo cual ha contado con la asesoría de un Osage,

Con una puesta en escena, tan elíptica como pausada, que utiliza todos los recursos de la época, filmaciones, imágenes documentales reales o ficticias pero muy bien insertadas, el clima, la atmósfera, entre el thriller y el western.

Contando, además, con un reparto entregado y en estado de gracia. A l@s citad@s, habría que añadir al felizmente recuperado, y muy solvente, Brendan Fraser. Para no hablar de su impecable y apabullante factura, marca de la casa, con una hermosa fotografía de Rodrigo Prieto y la envolvente banda sonora del desaparecido Robbie Robertson a quien, junto a John Williams, está dedicada la película.

Una película valiente, valiosa y monumental en sus 206 minutos de metraje, sí. Pero… esta firmante suscribe las palabras de Christopher Cote, consultor de la lengua Osage en el rodaje, quien afirmó con toda franqueza al verla: «Como Osage, quería que estuviera contada desde los ojos de Mollie y lo que su familia vivió» (de hecho, lo está en el libro pero el realizador desestimó esa opción narrativa)…

Consideró también que Scorsese hizo un buen trabajo representando a la comunidad, pero no entendió que el relato se contara, casi en su totalidad, desde la perspectiva de Ernest Burkhart, desde la perspectiva de los delincuentes que estafaron y asesinaron a su pueblo.

Ni tampoco que la relación entre el citado Ernest y Molly estuviera en el filo de la romantización: «Le dieron una especie de consciencia y una implicación de que hay amor. Pero cuando alguien conspira para asesinar a toda tu familia, eso no es amor. Es un abuso»

Hay que reiterar de nuevo que lo intentó también con ella… Así que el debate está abierto, porque es una de las elegidas para comentar en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra que tendrá lugar el JUEVES, 9 DE NOVIEMBRE, EXCEPCIONALMENTE EN JUEVES POR UN COMPROMISO PREVIO DE LA LIBRERÍA, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ.

No se la pierdan y VÉANLA CUANTO ANTES.