‘En cartelera desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila’: Colonialismo francés, una mirada femenina al terror gótico y… Scorsese

En efecto, tres películas a destacar de entre la oferta de estrenos de este fin de semana. Recuerden que una de ellas, la estrella de la función, ‘Los asesinos de la luna’, de Martin Scorsese, fue elegida para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del JUEVES, 9 DE NOVIEMBRE, EXCEPCIONALMENTE EN JUEVES, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ. VÉANLA, VÉANLAS, CUANTO ANTES.

Y ahora sí, aquí tienen el enlace:

https://vivasevilla.es/sevilla/1389042/de-la-isla-roja-a-el-legado-pasando-por-los-asesinos-de-la-luna/

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones y no se las pierdan. #CineEnLasSalas #YoVoyAlCine

Tres miradas de mujer. 1, Arantxa Echevarría: ‘Chinas’: Lucía, Xiang y Claudia

El debut cinematográfico de la productora, guionista y cineasta Arantxa Echevarría, cosecha del 68, fue llegar y besar el santo. En efecto, ‘Carmen y Lola’ (2018) fue premiada con dos Goya, tuvo múltiples candidaturas en galardones como los Feroz y fue seleccionada para participar en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes.

La que nos ocupa es su tercera propuesta centrada en el barrio madrileño de Usera – del que aseveró una conocida presentadora nacida allí que «ahora era Chinatown…» – y en tres protagonistas femeninas.

A saber dos niñas muy diferentes entre sí: una española, hija de inmigrantes chinos, Lucía, absolutamente integrada en su colegio, estudiosa, trabajadora y con un carácter alegre y adorable y una adoptada, Xiang, solitaria, introvertida y aislada que rechaza cualquier intento de acercamiento y desea conocer sus raíces.

Dos niñas que coinciden en el mismo centro escolar y que, pese a su origen común, no conectan por mor de la actitud cerrada de la segunda. Dos niñas, una pobre y otra rica.

Dos niñas, la primera citada con una madre, sobre todo ella, y un progenitor igualmente estricto, que regentan un bazar, desconfiad@s, exigentes, cerrados, exentos de ternura y recelos@s. Que pese a estudiar y trabajar hasta tarde en el negocio familiar, no la valoran y subestiman su nota media de notables.

Dos niñas, la segunda citada con una progenitora y un progenitor solventes y cariñosos que la comprenden, la quieren y la animan en todo lo que emprenda y a abrirse a los demás. Hasta el punto de darle la oportunidad de conocer unos orígenes muy lejanos a lod que ella había imaginado.

Y la tercera es una adolescente, Claudia, hermana mayor de Lucía y muy unida a ella, que también choca con la incomprensión y la dureza del padre y de la madre que tampoco valoran sus altas calificaciones, media de 9, y la reprimen tanto o más que a la menor.

Claudia sólo encuentra respiro en una pandilla multicultural de contemporáne@s con cuyos comportamientos de ocio y sexuales no coincide y la hacen sentirse extraña en el peor sentido del término. Pero deberá pagar el precio de la claudicación…

Con estos mimbres la realizadora ha retratado a las tres criaturas citadas, a sus entornos familiares y amistosos y al microcosmos en el que se insertan. Lo ha hecho de una forma valiente, alejada del costumbrismo al uso, sensible y valiosa, sí. Pero imperfecta e insatisfactoria a juicio de esta firmante.

Porque, si bien la naturalidad que desprende la historia de las niñas es un acierto, ha cargado las tintas innecesariamente en la de Claudia. Y en la de sus progenitores, singularmente en la de la madre. Un personaje de una pieza, rígido, esquemático, cruel y a la defensiva que sólo se permite romperse en un momento y por las razones equivocadas.

A este respecto, servidora ha recibido la queja de la responsable de un excelente restaurante japonés cuya hija, quien también se llama Lucía, estudia en dos colegios chino y español.

Ella considera que se la ha retratado mal al personaje puesto que, en la comunidad china, y española, con la que se relaciona, no encuentra a nadie similar. Y menos aún regentando un bazar. En su caso, habla perfectamente nuestro idioma, lo lee, va al cine y tiene una rica vida social, pese a la intensidad de su trabajo.

Su desequilibrio narrativo, para quien esto firma, es evidente. Con una puesta en escena que parece fragmentaria y llena de puntos suspensivos. Deja traslucir temas de hondura, pero no los desarrolla adecuadamente y sus críticas se diluyen y se pierden ante lo abrupto, y erróneo, de ciertas conclusiones. Por no mencionar el final…

Producción española, fechada en el año en curso, de 118 minutos de metraje. Su guion, bastante irregular, está a cargo de la propia directora. Aplausos sin reservas para sus fotografía y banda sonora que firman dos mujeres: Pilar Sánchez Díaz y Marina Herlop, respectivamente.

Y para un más que digno reparto con el excelente trío protagonista encarnado por Daniela Shiman Yang, Elia Qiu y Xinil Ye. Además de las estimulantes presencias de Leonor Watling y Carolina Yuste, asidua de Echevarría. Un precioso personaje el suyo.

Pero claro que hay que verla.

Series en plataformas. Filmin, ‘Manual de la vida salvaje’: Hackear a la muerte

Esta firmante no ha leído el libro homónimo del actor, novelista y dramaturgo canadiense Jean-Philippe Báril Guérard, cosecha del 88, en el que se basa esta miniserie de 6 episodios de una hora de duración, dirigidos por su compatriota el también actor y cineasta Christian Laurence, con quien ha escrito el guion. Además, el escritor forma parte del reparto.

Estructurada en 6 episodios, de 60 minutos de duración cada uno, cuyos títulos hacen referencia al modus operandi de un millennial triunfador para conseguir el éxito a toda costa. Modus operandi que expresa ante una audiencia entregada y multitudinaria, en la secuencia que constituye el arranque y la conclusión.

A saber: Cultiva tu odio, Monetiza el capital humano, Sacrifica tus relaciones, Aplasta a los débiles, Oculta tus defectos y ¡Sobrevive!. Algo que, se reitera, forma parte de la historia de dos amigos de la infancia, hombre rico por familia y hombre pobre por extracción social, y la chica del segundo, mucho más que eso pues es inteligente y muy dotada, que acaba de cortar con él.

Cada capítulo descubre la evolución laboral y también personal de los dos hombres, a los que después se unirá la mujer. Desde unos inicios sombríos para hacer el trabajo más sucio a una empresa desalmada, a la pequeña, pero ambiciosa,la que forman ellos y ella.

Tres personas que se complementan a la perfección en los apartados de gestión, comunicación y relaciones públicas e informáticos. Tres personas que, a través de las huellas digitales dejadas en redes por quienes ya no están en este mundo pueden materializar a sus deudos una comunicación con ell@s con sus voces grabadas.

O lo que es lo mismo, hackear a la muerte. Tres personas que aprenden en este proceso la voracidad cruel del mercado, la angustia, la culpa, la traición, las penurias, la feroz competencia, las tragedias personales, las insidiosas acechanzas y también el peor cinismo, por el que se cuelan, involuntariamente, algunas grietas de humanidad.

Tres personas que deben afrontar todas esas consecuencias en sus vidas. Unas vidas personales que también se nos muestran perfectamente hilvanadas con estas incidencias laborales descritas. Tres personas, dos solventes y una que no, que deben, junto a un equipo de trabajo que lo da todo, seguir invirtiendo sin cobrar un euro en aras de su compañía.

Tres personas hackeando a la muerte e interpelando también a sus seres queridos y perdidos para siempre. Tres personas asumiendo sus contradicciones más privadas de cara a mantener el tipo en la esfera profesional.

Y uno de ellos, girando la mirada a la cámara e invitando a la complicidad del espectador, de la espectadora. ¿Quienes sobrevivirán a esas tremendas exigencias y presiones y qué precio deberán pagar en sus vidas?

Todo ello, y mucho más, deberán comprobarlo por sí mism@s viendo esta producción audiovisual canadiense, fechada en 2022, mezcla de drama, inteligencia artificial, informática y una suerte de ciencia ficción con unas señas de identidad contenidas en el presente.

Ya se ha citado la solvencia, elegancia y eficacia de la puesta en escena, de la factura, de la escritura y de la realización. La fotografía con esmero Louis-Philippe Blain y cuenta con las magníficas interpretaciones de Antoine Pilon, Audrey-Rose Maréchal y André Beaupré encarnando al trío protagonista.

Inquietante y demoledora crítica de un microcosmos salvaje, deberían verla en Filmin. No se la pierdan.

‘En cartelera’ desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila: Dos miradas de mujer, una de ellas a debatir en la tertulia de noviembre, y dos masculinas

Efectivamente, entre las cuatro películas a destacar de entre la oferta de estrenos de este puente de octubre está ‘O corno’, debut cinematográfico de Jaione Camborda, quien también la escribe, con la que consiguió la Concha de Oro a la Mejor Película en el pasado Festival de San Sebastián.

Es también una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra que tendrá lugar el JUEVES, 9 DE NOVIEMBRE – EXCEPCIONALMENTE EN JUEVES, POR UN COMPROMISO PREVIO DE LA LIBRERÍA – A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ. VÉANLA CUANTO ANTES Y VÉANLAS TODAS.

Y ahora sí aquí tienen ya el enlace a la colaboración de esta firmante en Viva Sevilla:

https://vivasevilla.es/sevilla/1382354/de-la-red-al-cine-me-he-hecho-viral/

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones y VÉANLAS. #CineEnLasSalas #YoVoyAlCine

Sesión inaugural del curso 2023-2024 y de la temporada 11 de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra: Moretti, Erice y Koreeda

Espectacular de ambiente, de calidad, de cantidad, de participación, de aportaciones, de opiniones, de miradas y de intensidad en los debates de la sesión inaugural del curso 2023-2024 de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra.

Tanto que, se reitera de nuevo, para esta firmante es un reto casi imposible transcribirla. Pero va a intentarlo, porque es una de las características de la actividad, aunque sea un pálido y muy limitado reflejo de una velada para el recuerdo. Los tres directores, las tres películas, lo merecen sobradamente.

Moretti:

‘El sol del futuro’ gustó mucho en general. Se aplaudieron su brillantez, su riesgo, su esperanza, su desternillante humor sobre todo en dos escenas antológicas. Ese final tan vibrante… Su visión del cine, tan ética, lúcida y siempre comprometida con la izquierda y su desdén por ciertos productos que banalizan la violencia y ciertas plataformas que imponen, frente a las señas de identidad únicas e irrepetibles de la autoría cinematográfica, el W.T.F.

También el hecho de que se cuestionara tanto a sí mismo con un personaje central que es claramente su alter ego. Y el talento de Margherita Buy, junto al del arruinado productor francés tan bien compuesto por Mathieu Amalric, lúcida y resignada compañera de tan insoportable personaje, por mucha coherencia que tuviera. Aunque inspirara ternura lo desubicado que se sentía ante unos acontecimientos personales y profesionales que le sobrepasaban.

Pero hubo también quien la encontró autocomplaciente, sobrada de metraje y narcisista. Y tampoco su final le interesó, ni la escena del rodaje, que la encontró tópica y demasiado larga y en bucle. Y quien la cuestionó como animalista y feminista… por sus romances tan desiguales y por las especies no humanas mostradas en el circo.

Erice:

‘Cerrar los ojos’, que ojalá no sea la mirada del adios como realizador de este octogenario clásico nuestro, cosechó, dentro de la admiración y el respeto que su figura y su obra merecen, ciertos contrastes de pareceres.

Se admiraron sin reservas su puesta en escena, su absorbente metraje, su forma de filmar el plano contra plano, la intimidad, los silencios, las pausas, la lentitud, la serenidad, el fuera de campo, sus fundidos en negro. Se le comparó con un batido de chocolate que satisface con la primera visión. Su arranque y su final.

Su amor al cine clásico, de antaño, que no tiene nada que ver con el audiovisual. Su amor al celuloide, a las bobinas, a los proyectores, a los viejos locales, a los almacenes de imágenes y a la capacidad de evocación de estas para despertar la memoria de un hombre perdido.

Las interpretaciones de Manolo Solo, de José Coronado, de Josep María Pou, de Mario Pardo, de Petra Martínez aunque no tanto las de María León y Ana Torrent. Aunque no tanto la parte del sur prescindible para algunas personas que también cuestionaron su final y los problemas cronológicos del casting.

Koreeda:

‘Monstruo’ concitó aplausos unánimes. Se la consideró incluso una de las mejores películas vistas el año en curso. Su factura, su forma de utilizar el flashback sin solución de continuidad para narrar lo que la verdad de unos hechos prejuzgados por las personas adultas.

Sus similaridades y diferencias con el maestro Kurosawa en ese aspecto. Su compromiso con la infancia víctima del bullyng, con la violencia familiar e institucional, con la censura a formas de amar no convencionales.

La complicidad con los abusones por parte de una directora con tanto que ocultar, aunque alguien la reivindicara por su complicidad en clase de música con uno de los dos niños protagonistas, y de un claustro servil y temeroso por perder el trabajo. Y también por parte del único amigo, que se avergüenza de sus propios sentimientos llegando al rechazo activo.

Su relación con los cuatro elementos. Su descripción de los secretos y mentiras de algunos personajes. Ese final impactante y poético que generó tanto debate. Su reparto en estado de gracia, especialmente en el caso de los dos adorables, y torturados, chicos. Su…

El jueves, 9 de noviembre, EXCEPCIONALMENTE EN JUEVES, por un compromiso de la librería, más. Debatiremos dos miradas de mujer, una de ellas reciente Concha de Oro en San Sebastián, que son dos óperas primas y una mirada masculina, la de todo un clásico viviente. A saber:

La española ‘O corno’, de Jaione Camborda, que entra el 11 de octubre. VÉANLA CUANTO ANTES.

La estadounidense ‘Los asesinos de la luna’, de Martin Scorsese, que entra el 20 de octubre. VÉANLA CUANTO ANTES.

Y la coproducción entre Estados Unidos y Corea del Sur, ‘Vidas pasadas’, de Celine Song, que entra el 1 de noviembre. VÉANLA CUANTO ANTES.

Gracias a Rubén Margallo, a toda la plantilla de la librería, a Quique Colmena, por impartirnos siempre lecciones de cine, a Charo L. Gálvez por sus excelentes fotos de ambiente y de familia y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial por estimularnos, enseñarnos y enriquecernos tanto con sus aportaciones. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, por una sesión inaugural del curso y de la temporada inolvidable.

‘Monstruo’: Lo que la verdad esconde

Van ustedes a permitir que esta firmante reitere lo que ya escribió en otra entrada sobre las veces que notables películas del maestro japonés Hirokazu Koreeda, cosecha del 61, han sido debatidas en la tertulia. A saber:

‘De tal padre, tal hijo’ (2013) en enero de 2014. Temporada 2. Premios del Jurado y del Jurado Ecuménico en Cannes y del Público en San Sebastián.

‘Nuestra hermana pequeña’ (2015) en abril 2016. Temporada 4

‘Después de la tormenta’ (2016) en diciembre 2016. Temporada 5

‘El tercer asesinato’ (2017) en noviembre 2017. Temporada 6

‘Un asunto de familia’ (2018) en enero 2019. Temporada 7. Palma de Oro en Cannes.

Y la que nos ocupa ‘Monstruo’ (2023), el miércoles próximo 4 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Velázquez, inaugurando el curso y la temporada 11.

Así que este productor, editor, guionista y cineasta tan prestigioso y galardonado es uno de los referentes habituales de nuestra actividad. Así que este hombre sensible y comprometido ha hecho de la infancia y del microcosmos familiar un reflejo de la sociedad en la que vive.

Así que este hombre sensible y comprometido ha filmado una historia dura, emotiva, perturbadora e inquietante sobre el acoso escolar, sobre la indefensión de las víctimas por parte de los centros, y de su entorno más privado, que deben protegerlas y no lo hacen o lo hacen equivocadamente.

Así que este hombre sensible y comprometido ha mostrado – a la manera del clásico ‘Roshömon’ (1950), de su inmortal compatriota Akira Kurosawa – las diferentes visiones de unos hechos que cuestionan las verdades «oficiales».

Pues aquí se nos narra la historia de un niño cuyo comportamiento induce a pensar a su progenitora – soltera, luchadora y empleada de una tintorería – que su hijo está siendo maltratado por un joven profesor demasiado impulsivo y a contracorriente, pero justo.

Las quejas maternas no tienen ningún eco en una directora, con mucho que ocultar, y en un claustro sumiso y temeroso de perder el trabajo, salvo las de pedir disculpas con una extrema, aunque cínica, cortesía.

Un chico que ni es víctima, ni culpable, aunque sí cómplice silencioso, pues el que está siendo sometido a un cruel bullyng es su compañero de juegos, encantador, inteligente, sabio, nada rencoroso, y siempre con una sonrisa, pese a ser también objeto de maltrato por un padre odioso. Pero también él tiene algo que ocultar…

Koreeda revela lo que las versiones de las personas adultas esconden, prejuzgan o desconocen. Sin solución de continuidad, ni flashbacks al uso, nos conduce al tiempo y a los espacios interiores y exteriores donde los hechos se desarrollaron, hasta llegar a un climax final tan impactante, angustioso y poético como abierto.

Producción japonesa, fechada en el año en curso, de 126 minutos de metraje. Su guion, tan complejo y poliédrico, lo firma Yuji Sakamoto. Su hermosa fotografía, que recoge los claroscuros del relato, se debe a Ryutu Kondo.

Y su música al inmortal Ryüichi Sakamoto, a quien está dedicada la película. Destacar, entre un reparto coral entregado, a los dos prodigiosos protagonistas: Soya Kurokawa e Hiiragi Hinata.

Es una de las elegidas para debatir en la sesión de apertura del curso y de la undécima temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra que tendrá lugar el próximo MIÉRCOLES, 4 DE OCTUBRE, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ.

Emocionante, hermosa, terrible, lírica, lúcida, dura y empática a la vez, VÉANLA CUANTO ANTES Y NO DEJEN DE VERLA.

‘Cerrar los ojos’: La mirada del adios

Un hermoso palacete a finales de los años 40. Un hombre solo, judío sefardí, seriamente enfermo y señor del castillo llamado Triste le Roi, habita allí con la única compañía de un leal sirviente oriental.

Esperan a otro caballero a quien, pese a no ser un experto en la materia, el dueño – que le ha investigado previamente y tiene puntos en común con él – piensa proponerle ir a Shanghai y traerle a su única hija que allí vive.

Pretende tener, en su última hora, la mirada de la joven, la mirada del adios. El anfitrión, muy expansivo, quiere convencerle de aceptar este trabajo pero el otro, más lacónico, duda. Aunque finalmente lo consigue y, con la promesa de su vuelta con la chica, abandona la casa.

Abandona el rodaje – oh sorpresa, se trata de un rodaje – la casa y todo, pues desaparece sin dejar rastro. Más de veinte años después, el director del filme. y amigo personal del protagonista, es invitado a un programa de televisión sobre desaparecidos al que debe aportar el proco material filmado y a partir de ahí…

Hay más giros de guion, pero no se hará spoiler. Se trata de un magnífico arranque, hasta la desaparición del intérprete, que revela la maestría narrativa del guionista y cineasta Víctor Erice.

Un cineasta, un clásico por derecho propio, cosecha del 40, al que no hace falta presentar, porque ha demostrado sobradamente su talento con tan sólo cuatro largometrajes en su haber.

Con obras maestras como ‘El espíritu de la colmena’ (1973), Concha de Oro en San Sebastián, o ‘El sur’ (1983), junto a la notable ‘El sol del membrillo’ (1992), Premios del Jurado y de la Crítica en Cannes, hasta llegar a esta que nos ocupa, más de tres décadas después.

En el interín, ha participado en cortos, videos, videoinstalaciones, obras colectivas, escrito ensayos, libros y ejercido la crítica y la docencia cinematográfica. Ha sido también justamente galardonado, entre otros, con el Premio Nacional de Cinematografía (1993), con la Medalla de Oro del Círculo de las Bellas Artes (1995) o el Donostia de San Sebastián en el año en curso.

Esta propuesta – que nos llega en el cincuentenario de ‘El espíritu de la colmena’ – al entender de esta firmante, no se cuenta entre las mejores de su filmografía. Por descontado que nos regala un hermoso canto de amor al cine, al celuloide, a las bobinas, a las salas, a los contenedores de tantos tesoros olvidados, a sus guardianes, a los proyectores… al poder de unas imágenes tan evocadoras capaces de iluminar las zonas más oscuras y resistentes de la memoria.

Por descontado que su forma de narrar, que su puesta en escena, son personales, intransferibles y atemporales, creadoras de una atmósfera y un clima envolvente y que atrapa, pese a su metraje.

Por descontado que sabe retratar la intimidad, los silencios, lo que innombrable, las pausas y los microcosmos íntimos que reflejan los macrocosmos de dos tiempos y dos épocas del mismo país.

Por descontado que aquí el plano-contraplano en una conversación nunca es banal, ni al uso, sino que es dotado de valiosos posos de profundidad. Y esos fundidos en negro que pueblan la película… Por no hablar de su factura audiovisual en la que luego se entrará.

Pero, tras un arranque y una conclusión excelentes y prometedoras, hay una franja central que a quien esto firma le sobró y le pesó. Se trata de la descripción del humilde hogar y del entorno más íntimo del protagonista en el sur.

Coproducción entre España y Argentina, de 169 minutos de metraje. El guion lo coescriben el propio Erice y Michel Gaztambide. La fotografía con excelencia, tanto en interiores como en los bellos paisajes que la pueblan, Valentín Álvarez y su notable banda sonora está a cargo de Federico Jusid.

En cuanto al muy solvente reparto coral, destacar a un eminente Manolo Solo, carne de Goya, y a los talentos de José Coronado, Mario Pardo, Juan Margallo, Josep María Pou, Petra Martínez, María León, Soledad Villamil y Ana Torrent, cinco décadas después de que nos fascinara en la citada ópera prima del director.

Es una de las elegidas para debatir en la sesión de inauguración del curso y de la temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra, que tendrá lugar el próximo MIÉRCOLES, 4 DE OCTUBRE, A LAS 19.30, EN CASA DEL LIBRO VELÁZQUEZ. VÉANLA CUANTO ANTES.

En cualquier caso, su visión es obligada.

Todos los reconocimientos le son debidos a este realizador singular y sensible, a esa mirada única de nuestra cinematografía. Esta firmante hace votos, aunque sabe que es muy díficil siendo octogenario, para que ‘Cerrar los ojos’ no sea su mirada del adios.

‘En cartelera’ desde Viva Sevilla a Sevilla Cinéfila: Se estrenan dos de las películas que debatiremos en la tertulia

Efectivamente, este viernes que le queda a septiembre nos trae una oferta de películas de estrenos muy apetecibles y estimulantes, con prestigiosos y longevos nombres propios masculinos tras la cámara, dos octogenarios y uno ya entrado en la sesentena.

Dos de estas propuestas – ‘Cerrar los ojos’, de Víctor Erice y ‘Monstruo’, de Hirokazu Koreeda – las debatiremos el miércoles que viene, 4 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Velázquez, durante la sesión de inauguración del curso y de la temporada 11 de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. VÉANLAS CUANTO ANTES.

Y ya sí, aquí tienen el enlace:

https://vivasevilla.es/sevilla/1368540/la-ternura-de-cerrar-los-ojos-y-tener-un-golpe-de-suerte-con-un-monstruo/

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones y véanlas. #CineEnLasSalas #YoVoyAlCine

¿SEFF? 2023: ¿Una Muestra de preestrenos y refritos?

Quique Colmena, crítico muy cualificado, amigo y compañero en la coordinación de los trabajos de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra, ha escrito – en el grupo de esta red que creó y administra, ‘En defensa del SEFF de 2023’, del que se publicará sólo un extracto, dada su amplitud – un texto en Facebook que esta firmante suscribe punto por punto. A saber:

«… parece que tendremos que revivir este grupo porque la información de que se dispone del Festival no es precisamente halagüeña. Se han reducido los días del 24 al 29 de noviembre… su programación ha quedado reducida a cinco Secciones de la señorita Pepis:

  1. Panorama Europeo, que tiene toda la pinta de ser un adelanto de las pelis europeas que nos vengan próximamente.
  2. Ciclo Retrospectiva de las películas premiadas en el Festival, el colmo de la gandulería, pues basta coger los últimos 8 o 10 Premios Giraldillo de Oro y ya tenemos Sección.
  3. País invitado por determinar, cuando faltan menos de dos meses para el inicio del SEFF, que se puede hacer con las películas que tenga en su catálogo la Embajada correspondiente en España de ese país europeo.
  4. Panorama Andaluz, para el que se proponen 5 películas cuando en pasadas ediciones ofertaba entre 15 y 20 títulos entre largos, cortos, documentales y ficción.
  5. Ventana Cinéfila para escolares y
  6. Cine Familiar, con pelis de dibujos ad hoc
  7. En resumen, sigue el texto de Quique Colmena, nada que ver con la programación del SEFF en anteriores ediciones porque una cosa es una abreviada y otra que nos den cine de pueblo… un evento «low cost» que nos sacará, mucho me temo, del mapa de los certámenes de cine internacionales»
  8. Hasta aquí, el texto abreviado del compañero. Un escrito lúcido, contundente y documentado.
  9. Nada más que añadir por parte de quien esto firma, salvo que será una Muestra de preestrenos y refritos. Absolutamente intolerable, penoso y lamentable, más aún en su vigésimo cumpleaños.
  10. NO PODEMOS PERMITIRLO. Es tan malo como la cancelación o parece su antesala.
  11. Además, el crítico y amigo Juan Antonio Hidalgo ha informado que, según parece, las proyecciones se reducirán a seis salas, las más pequeñas del Nervión, por lo que habrá muchas dificultades, dados sus aforos, para conseguir entradas.
  12. TRANSCRITO QUEDA.

‘Todos los nombres de Dios’: La muerte camina conmigo

Un taxista lleva a una chica al aeropuerto. En el interín, ha hablado por teléfono con su mujer, con desgana y apatía, pese a que ella le insta a hacer planes diferentes. Cuando se baja su clienta y entra en el interior, suena una fuerte y devastadora explosión…

…Y este hombre triste y desesperanzado – luego se sabrá por qué y aquí no se harán spoilers – demuestra su valor y solidaridad porque, en lugar de salir corriendo o avisar a emergencias, se queda, entre el polvo, la estampida y el horror, para lo que pueda ayudar buscando a alguna persona herida a quien llevar al hospital.

Lo hace con un chico joven, que al principio se resiste a montarse en su vehículo, a quien convence de que se suba para ir a curarle. Pero, por esas caprichosas piruetas del destino, resulta ser el sujeto equivocado.

Resulta ser el único terrorista superviviente – luego se sabrá por qué y aquí no se harán spoilers – quien le encañona con una pistola y toma, aún gravemente lesionado, el mando de la situación.

Así las cosas, la situación da un nuevo giro cuando el joven, agonizante y siempre atendido por su noble secuestrado, es rematado por quien le considera un traidor, quien también deja a nuestro protagonista fuera de combate.

Y cuando vuelve en sí, se encuentra convertido en un hombre bomba porque el asesino le ha colocado el chaleco de explosivos que era de su víctima y controla en todo momento su ubicación y el curso de los acontecimientos.

A partir de ahí, todos los recursos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con sus mandos al frente en la retaguardia, se ponen en marcha acompañando a un hombre que camina por una Gran Vía desierta, con la muerte en su pecho, pues no puede permitirse parar porque la bomba detonaría, y con su destino en manos de quienes debaten si es conveniente intentar salvarle o no. A partir de ahí…

Con estos mimbres argumentales, el guionista, productor y realizador de cine y televisión Daniel Calparsoro – cosecha del 68, de quien recordamos su notable debut con ‘Salto al vacío’ (1995) pero también ‘Ausentes’ (2005), ‘Cien años de perdón’ (2016) o ‘El aviso’ (2018), entre otros muchos – ha construído un intenso, potente y emotivo thriller de acción e intriga.

Una película espectacular, con un guion sólido y solvente a cargo de Gemma Ventura, tan trepidante y potente a nivel narrativo y de puesta en escena como es marca de la casa. Pero en la que se supera a sí mismo por el ajuste milimétrico, de mecanismo de relojería, del mecanismo de la propia bomba, entre su escritura, su acción y el retrato de sus personajes.

Con un eminente Luis Tosar, un hombre corriente, pesaroso y bueno, convertido en un explosivo viviente que puede matar y matarle. Con una magnífica Inma Cuesta, precioso personaje el suyo, que hace valer su autoridad y lo da todo, con casi todo y casi todos en contra, para salvarle. Con la intensidad en carne viva a cargo de Patricia Vico y Lucas Nabor. Y con el buen hacer de Roberto Enríquez y Fernando Cayo, entre un reparto entregado.

Producción española, fechada en el año en curso, de 105 minutos de metraje. La fotografía con excelencia Tommie Ferreras y su no menos notable banda sonora la firma Carlos Jean.

Electrizante y absorbente, además de sus valores ya citados. es una de las propuestas más estimulantes de su director.

Deberían verla.