‘Las nieves del Kilimanjaro’: Otra marsellesa…

El realizador, productor, actor y guionista francés Robert Guédiguian vuelve a sus orígenes en esta su última propuesta, recién llegada a nuestras carteleras. A sus orígenes biográficos, a su Marsella natal y, concretamente, al barrio de L’Estaque. Y lo hace, como casi siempre, muy bien acompañado por sus actores fetiches Jean Pierre Darroussin y Gérard Méylan, además de su mujer y musa Ariane Ascaride. Inolvidable trío que brilló con luz propia en las notables ‘Marius et Jeannette’, ‘De todo corazón’ o ‘La ciudad está tranquila’.

En esta historia – merecedora de la Espiga de Plata y el Premio del Público en la pasada Seminci de Valladolid y basada en el poema de Víctor Hugo, ‘Les pauvres gens’ –  sigue a un honesto sindicalista,  que ha perdido su trabajo en el puerto,  pero no la felicidad que siente junto a su mujer, hijos, nietos, amigos, colegas y camaradas. Estos últimos, en el transcurso de una fiesta de despedida, le regalan a la pareja un viaje al Kilimanjaro con dinero que han reunido entre todos. Pero un brutal e inesperado atraco conmocionará sus vidas y pondrá a prueba sus ideas.

A partir del perturbador descubrimiento de la identidad de uno de los ladrones , tras la denuncia y su encarcelamiento, estas personas honradas y comprometidas políticamente con la causa de l@s más desfavorecid@s, se ven enfrentados a un dilema moral entre la justicia y la solidaridad. Entre la empatía y la hostilidad con la que es recibida. Entre la incomprensión y la lealtad a una ética que les impide ignorar las circunstancias familiares del joven detenido, pese a que éste ni se arrepienta del daño causado y, por el contrario, les acuse de burgueses y obsoletos ideológicamente.

Guédiguian cree en lo que cuenta y lo hace muy bien. Proyecta sobre el relato y sus personajes la luz de sus ideas. La fuerza de sus convicciones de militante de izquierdas. La voz de su conciencia. El calor de un sentimiento sin trampas, ni coartadas. La emoción genuina de la solidaridad. Los valores del amor, de la amistad, de las lealtades y de los principios. Pero también las contradicciones intergeneracionales. El nihilismo juvenil. El desaforado individualismo que, enfrentado a la miseria, abraza la delincuencia en lugar de la lucha contra el enemigo común. La incomprensión y el extrañamiento dentro del propio y cohesionado grupo familiar.

Todo ello nos lo regala en este mes de mayo tan combativo, de la mano de un reparto prodigioso de amigos, familiares y correligionarios. Con una puesta en escena sencilla y clásica. Con un guión, firmado a medias por él mismo y Jean Louis Milesi, que sabe palpitar al ritmo de los acontecimientos. Con una fotografía de Pierre Milon, que nos revela el Mediterráneo más cálido y popular. Con la sabiduría de una mirada cinematográfica comprometida y entrañable. Con la esperanza en un futuro más amable y más justo con l@s perdedores-as de la Historia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s