‘Seis puntos sobre Emma’: La mirada del otro

Los puntos a los que se refiere el título de esta curiosa ópera prima del canario Roberto Pérez Toledo, quien también firma su guión junto a Peter Andematt, son seis. A saber, punto de partida, punto de no retorno, punto G, punto de inflexión, punto crítico y punto y aparte. Corresponden a otros tantos epígrafes en los que la película va describiendo las experiencias del personaje central.

Esta, Emma,  una joven ciega feroz y abruptamente autónoma, trabajadora del Teléfono de la Esperanza, miembro de una terapia de grupo para discapacitad@s y empeñada a toda costa en tener un hijo, que desbloquee su represión afectiva, ya que no la sexual en la que su conducta es desinhibida y liberada. Sus relaciones con dos hombres muy diferentes, con su mejor amiga, con su confidente anónimo y telefónico y las consecuencias que de todo ello se derivan son la materia de una historia, premiada con el Mejor Guión Novel en el reciente Certamen malagueño. Certamen que reconoció, asimismo, la extraordinaria composición de Verónica Echegui como su protagonista.

La puesta en escena es estilizada, elegante y dotada de buena factura, sin concesiones a tiempos muertos, ni a vacíos subrayados musicales. Denota una madurez visual y narrativa en un realizador debutante, al que habrá que seguir con atención. Se agradecen también la ausencia de sentimentalismo, de hecho es una comedia bastante amarga, en la descripción de las personalidades de los componentes del grupo terapeútico. El sentido del humor ácido e irónico con el que se contemplan a sí mism@s, a l@s otr@s y a sus vulnerabilidades y carencias físicas y emocionales. La entrega absoluta y sin fisuras de un reparto en el que sería injusto destacar a alguien que no fuera la propia Echegui, a la que, con toda justicia, le van a llover muchos  reconocimientos y, lo escribo en estas fechas, una segura nominación a los Goya.

Porque Emma, otro valor de la cinta y hay que decirlo desde ya, es una chica antipática, borde, nada dotada para los afectos, sin escrúpulos a la hora de utilizar a sus partners sexuales para conseguir sus fines. Rompiendo esquemas… Pero, matizando, habitada por un atractivo poco común y por una no menos valiosa repulsa a cualquier tipo de paternalismos y de compasión.

En cuanto a los dos hombres interesados en ella, uno por exceso y de qué manera, y otro por defecto, también son mostrados sin ninguna complacencia. El realizador ni condena, ni juzga, sólo registra, y se agradece, y lo hace bien. Y el final es tan abierto, como incierto. Una cinta, en suma, con sus defectos que los tiene – adolece, por ejemplo, de cierta frialdad en su conjunto – valiente y nada convencional. Otra mirada a las discapacidades, no sólo físicas, en la que tod@s podemos reconocernos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s