Archivo diario: enero 28, 2016

‘La juventud’: Alta cultura… misógina

Quien esto firma, comentó en su muro de Facebook hace tres días que, al salir de una película, sin mencionar el título, algunas amistades, que esperaban para entrar, le preguntaron su impresión. Quien esto firma, contra toda prudencia, se manifestó vehementemente en contra y el runrún de la cola fue notable… La cinta en cuestión era esta que nos ocupa, la nueva propuesta del italiano Paolo Sorrentino, cuya ‘La gran belleza’ es infinitamente mejor aunque, en la opinión de esta firmante, bastante sobrevalorada.

118 minutos de metraje. Sorrentino firma también su guión. Luca Bigazzi, su espléndida fotografía y David Lang, su hermosa música. Está nominada a los Oscar por la mejor canción y ha tenido otras candidaturas, tanto europeas como estadounidenses, al mejor actor (Michael Caine) y a la actriz de reparto (Jane Fonda).

Su historia transcurre en un exclusivo hotel-balneario de Los Alpes donde se encuentran un famoso director de orquesta, a quien Buckingham Palace envía un emisario para actuar ante la reina, por el cumpleaños del príncipe Felipe, a lo que él se niega reiteradamente por razones personales. Le acompañan su hija y asistente y un cineasta, viejo amigo suyo, empeñado en sacar adelante un nuevo proyecto. Allí traban conocimiento con un joven músico, entre otros clientes.

Tal espacio contemplativo y sosegado – como contrapunto al tumultuoso frenesí y agitada vida social de ‘La gran belleza’- le sirve al realizador para que sus personajes centrales reflexionen sobre el arte, la vida, la muerte, el matrimonio, el paso del tiempo y otros temas presuntamente mayores. Pero, como también ocurría en su anterior cinta citada, los seres pensantes son masculinos. A las mujeres no se les da voz, ni señas de identidad como sujetos siquiera…

La profunda misoginia de Sorrentino no les permite expresarse más que en tanto que esposa, también artista, mitificada, engañada y perdida. En tanto que hija, excelente Rachel Weisz, una mujer cultivada, pero a la sombra paterna, muy crítica con él, sí, aunque devastada por el adulterio del marido y a la que se ‘premia’ con un más bien grotesco y forzado romance.

En tanto que amante del cónyuge de la anterior, insignificante físicamente, pero una bomba sexual, que utiliza ese ‘poder’ en sus vídeos musicales, a falta de un verdadero talento. En tanto que ‘Miss Universo’, desvelando sus encantos en una penosa escena ante los dos ancianos. En tanto que vieja estrella, estupenda Jane Fonda, diva castigadora y castigada. En tanto que… Así podríamos seguir en un larguísimo y lamentable etcétera de clichés sexistas.

Al margen de estos pecados capitales, que empobrecen  y convierten en esquemáticos  el fondo y la forma. Al margen de contar con unas poderosas interpretaciones de las ya citadas y de, sobre todo él, Michael Caine, Harvey Keitel y Paul Dano. Al margen de estar dotado de una factura impecable… el filme resulta hueco, pretencioso y banal en sus aspiraciones y en sus objetivos.

La pelota en sus tejados. Escrito queda.