Archivo diario: septiembre 20, 2026

‘Bad Apples’: Manzana «podrida»

IMPORTANTE: ESTA ENTRADA PUEDE CONTENER SPOILERS.

El significado en castellano de bad apples puede traducirse por manzanas podridas y alude, en su sentido figurado, a cualquier persona, sea cual sea su edad, problemática o que interfiera o produzca perturbación en un grupo. Como lo que ocurre, en el estupendo arranque de esta película, cuando las cintas transportadoras de una fábrica de sidra que contienen esas frutas se ven interferidas por un botín.

El zapato hace todo el itinerario de la cadena hasta su recta final, en la que saltan las alarmas interrumpiendo el proceso, mientras se muestra a un niño descalzo de un pie. Un niño, la susodicha manzana «podrida» del curso escolar, que está visitando la factoría. Un niño conflictivo, violento, problemático e incontrolable.

Este chico, junto a l@s más frikies e inadaptad@s del centro, es el que le cae en suerte a una joven profesora ingenua, solitaria, idealista, desgraciada en amores y con la mejor de las voluntades, que trata desesperadamente de integrarlo, integrarles y estimularles intelectualmente con poco éxito.

Hasta que un día traspasa todos los límites, llegando hasta tirar por las escaleras a una de las niñas más aplicadas y ferviente admiradora de la maestra quien, de resultas de una cadena de acontecimientos accidentales por parte de ella, lo encierra en el sótano de su casa, mientras todo el entorno lo da por desaparecido y emprende su búsqueda con el atribulado padre a la cabeza.

Pero claro que la protagonista adapta el espacio, aún asegurando a su «huésped» con un arnés para evitar sus accesos de ira…, lo cuida, compite con él en sus videojuegos favoritos y le pone al día en las clases, descubriendo al tiempo sus más elementales carencias educativas.

Entonces, la compañera citada les descubre y exhibe de paso su lado más oscuro con su vertiente chantajista hacia su profesora favorita. Aunque, como contrapartida, tanto la dirección del centro como la asociación de madres y padres se sienten tan felices con sus resultados pedagógicos como anteriormente la cuestionaban. Y…

Esta singular mezcla de thriller, drama, comedia, comedia negra y sátira, no deja títere con cabeza en todos los aspectos. Pero incluso podría haber sido áún más feroz y corrosiva si hubiese llevado sus propuestas hasta sus últimas consecuencias, pese a sus giros narrativos, su irónica puesta en escena y su explosiva, y abierta, conclusión.

Producción británica, fechada el pasado año, de 99 minutos de peculiar, divertido y sarcástico metraje. La escribe Jess O’Kane y la dirige el escritor y cineasta Jonatan Etzler, cosecha del 88. La fotografía muy bien Nea Asphäll y otro tanto puede decirse de la banda sonora, que subraya con talento lo narrado, a cargo de Chris Roe. Entre un muy cuidado reparto, destacar a la siempre excelente Saoirse Ronan.

Aún en cartelera. Deberían verla.

‘Cronos’: Contra el terror

Según la sinopsis de la imprescindible página de cosulta FilmAffinity, esta película que nos ocupa: «narra el desarrollo de la Operación Cronos, el dispositivo activado el 17 de agosto de 2017 como reacción a los actos terroristas de las Ramblas y, horas después, en Cambrils.»

Actos terroristas perpetrados por jóvenes, algunos adolescentes unidos por vínculos familiares, hispano-marroquíes, aparentemente integrados en su comunidad natal de Ripoll, que se radicalizaron merced a las enseñanzas de un imán, constituyendo una célula yihadista.

El modus operandi fue, en ambos casos, arrollar a viandantes con sendas furgonetas en Barcelona y la localidad citada y el sangriento saldo fue de 16 muertos civiles, entre ellos dos niños de 3 y 7 años, además de algunos de los responsables, incluyendo alinductor, en una explosión previa accidental, que impidió que lo hicieran contra el objetivo inicial de la Sagrada Familia…

‘Cronos’ se desarrolla en cuatro días en todos estos lugares, con el protagonismo humano del amplio operativo desplegado por los Mossos d’Esquadra. Un operativo, al que luego se unieron otros mandos y cuerpos policiales y cargos políticos, autonómicos y del gobierno central, quienes, a la postre, capitalizaron la derrota de la célula, pese al impecable, entregado y agotador esfuerzo de dichas fuerzas de seguridad autóctonas.

Un operativo, un equipo humano, que, desde un puesto de mando improvisado y la calle, en los sitios mismos de los atroces hechos, debieron de identificar a los asaltantes, dilucidando previamente que se trataba de atentados, localizarlos y abatirlos, ya que no les daban ninguna otra opción.

Un operativo, un equipo humano, basado en personajes reales que, en un caso, aparece con su propio nombre – como el del Mayor Trapero, interpretado con su talento habitual por Pablo Derqui – y en otros con nombres ficticios como el de su brillante, entregada y ágil jefa de prensa, muy bien encarnada por Diana Gómez, o en el del siempre enorme Enric Auquer como el inspector al mando, entre un reparto coral en estado de gracia en el que destacar también las impecables composiciones de Israel Elejalde y Mónica López.

Respecto a esta última, reseñar que su torturada mossa – que contempla, con desgarro e impotencia, cómo los hermanos del compañero de colegio de su hijo, a quienes profesa tanto afecto como amistad tiene con su madre, porque les ha visto crecer comparten la autoría del terrible ataque – está basada en diversas profesionales como psicólogas, policías o asistentas sociales.

Estamos ante una película muy bien narrada, dialogada, con ritmo, acción trepidante cuando toca y que no descuida nunca el factor emocional, además de la eficiencia profesional, de sus criaturas a las que muestra, en toda su intensidad personal, sintiendo en carne viva a todas las víctimas.

Víctimas por cierto casi siempre, y respetuosamente, fuera de campo o desde unas Ramblas desoladas. Atenta también a los agravios comparativos de profesionales que se dejaron la piel ante la injustas componendas políticas autonómicas y estatales. Vibrante y catártica.

Producción española, fechada en el año en curso, de 118 minutos de absorbente metraje, que esta firmante ha visionado en su versión original catalana subtitulada en castellano. Su solvente guion se debe a Alberto Marini y la filma, con muy buen pulso narrativo, Fernando González Molina y, en su impecable factura, confluyen las bondades de la fotografía de Pau Castejón y de la banda sonora de Audrey Ismaël. De la calidad del reparto se ha escrito anteriormente.

Aún presente en la cartelera de Sevilla. Consulten locales, horarios y sesiones y no dejen de verla.