Archivo de la categoría: Uncategorized

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra en Casa del Libro Viapol. Temporada 7: Primer y urgente recordatorio

Dentro de dos semanas, el miércoles, 3 de abril, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol, tendremos la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Debatiremos tres películas intensas y con cargas de profundidad. A saber:

‘Mula’, de Clint Eastwood. Aún en cartelera. VÉANLA CUANTO ANTES. Aquí tienen el enlace de su crítica en el blog:

‘Mula’: Floración tardía

‘Las herederas’, de Marcelo Martinessi. Aún en cartelera. VÉANLA CUANTO ANTES. Aquí tienen el enlace de su crítica en el blog:

‘Las herederas’: Entre mujeres

Y la tercera es ‘Dolor y gloria’, la última propuesta de Pedro Almodóvar, que se estrenará este viernes próximo, 22 de marzo. VÉANLA CUANTO ANTES.

El invitado, todo un lujo y un honor, será el crítico, amigo y tertuliano de pro Enrique Colmena, de cuyo extenso currículum nos haremos eco in situ. De entrada, eso sí, recomendarles la lectura de la página web que dirige, Criticalia.

Pues ya lo saben. Promete muchísimo y la entrada es libre. Les esperamos.

‘Las herederas’: Entre mujeres

¡¡¡Qué debut tan deslumbrante, tan espléndido y tan sutil, tan esquinado y tan expresivo, tan complejo en su depurada puesta en escena, tan cargado de contenido y sugerencias, tan austero en estilo, tan elegante,  tan irónico y tan valiente… este del guionista y realizador paraguayo Marcelo Martinessi, cosecha del 73!!!

Coproducción entre Paraguay, Alemania, Brasil, Noruega y Uruguay de 97 minutos de metraje, escrita también por el propio director, notablemente fotografiada por Luis Armando Arteaga e interpretada con excelencia y verosimilitud por su reparto, salvo un par de fugaces presencias masculinos, exclusivamente compuesto por mujeres. Sobre todo, por una eminente Ana Brun – aunque Margarita Irún, Ana Ivanova o Nilda González no le vayan a la zaga… -justamente premiada en Berlín, donde ‘Las herederas’ obtuvo también el Premio Especial del Jurado, dos Osos de Plata a la película y a la Actriz y el FIPRESCI de la crítica.

Es una historia de mujeres, se reitera. Ellas son las dueñas del relato, lo marcan y le imprimen sus señas de identidad. Ellas lo protagonizan y entre ellas se tejen unas relaciones de clase y de desclasamiento, de poder y de servidumbre, de deseo, de amor y desamor…

Así son las dos protagonistas, herederas de todo y de nada. De una relación en la que la intensidad dio paso a la dependencia y al cuidado afectuoso de una sobre la otra, aparentemente más vulnerable.  Viviendo de las rentas de un pasado otrora lujoso y ahora afrontando el oscuro horizonte de unas estrecheces, que se perciben aún más cuando debes poner en venta gran parte del mobiliario de tu casa, renunciando con ello a un modus vivendi ejemplificador de un estatus socioeconómico perdido para siempre.

Aunque la cárcel para una de ellas por un delito de estafa, suponga la libertad para la otra. Una nueva vida que le abre las puertas a un trabajo de conductora con sus otrora iguales que la prefieren porque fue una de las suyas. Que le permite seguir siendo la señora con su criada y cómplice silenciosa. Que le recuerda que su cuerpo y sus deseos de sexagenaria siguen latiendo cuando conoce a la hija de una de sus empleadoras. A partir de ahí, la vuelta atrás será imposible…

Y todo esto lo observa y lo transmite Martinessi con una lucidez y una delicadeza, con una inteligencia y una madurez, impropias en un principiante Economizando los recursos estilísticos, con una planificación tan contenida, cargada de miradas y silencios y tan reveladora al tiempo de los distintos ambientes en los que se mueven estas dos mujeres, incluyendo el carcelario, sin  estridencias, ni subrayados melodramáticos.

Al tiempo que el aplauso de crítica y público, Martinessi ha desatado las iras con esta historia lésbica entre dos mujeres mayores del Paraguay más conservador. Un país que ha querido retratar aquí, en sus propias palabras, » a través de la vida de ellas dos en cuya relación hubo una vez pasión, que el tiempo ha diluido. Quería contar el paso del tiempo en sus rostros, en el empapelado de la casa, en los muebles…»

Y a fe que lo ha logrado. Es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 3 de abril, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol, a la que están tod@s invitad@s.

Nadie debería perdérsela.

 

 

‘Mula’: Floración tardía

En una escena de ‘Mula’ – producción norteamericana de 116 minutos de metraje, dirigida por Clint Eastwood, escrita por Nick Schenk, sobre un artículo de Sam Dolnick a propósito de un personaje real Leo Earl Sharp (1924-2016),  con una excelentes fotografía de Yves Bélanger y banda sonora de Arturo Sandoval y protagonizada por el propio director, entre un amplio reparto del que se escribirá más tarde, que no actuaba en ninguna de sus películas desde ‘Gran Torino’ (2008) – Alison Eastwood, su hija en la ficción y en la realidad, le comenta al personaje de Earl Stone/Clint Eastwood : «Eres de floración tardía»

Una frase que puede aplicarse también a esta propuesta de un hombre, un clásico del cine viviente, cuya cosecha es la de 1930, luego el 31 de mayo cumplirá los 89. Un hombre que nos ha regalado obras mayores como, por poner mínimos ejemplos, ‘Sin perdón’ (1992), ‘Los puentes de Madison’ (1995), ‘Poder absoluto’ (1997), ‘Mystic River’ (2003) o ‘Million Dollar Baby’ (2004).

Un hombre que, contrariamente a lo que quien esto firma pensaba, ya está preparando el rodaje de ¡¡¡otra!!! para este año, ‘Impossible Odds’, algo así en castellano como Probabilidades Imposibles, basada en el hecho real del secuestro de la trabajadora humanitaria Jessica Buchanan y de su compañero Poul Hagen en 2011 en Somalia. Fuentes de SensaCine y Wikipedia.

Frente a esa suerte de trilogía suya anterior dedicada a héroes – o a los que él considera como tales… – norteamericanos ejemplificada en ‘El francotirador’  (2015), ‘Sully’ (2016)  y  ‘15.17 tren a París’ (2018), el realizador glosa aquí a otro compatriota, pero desde un registro bien distinto.

Tan distinto como el reverso de la moneda. O lo que es lo mismo, un antihéroe, aunque veterano de guerra, anciano y solitario, a quien su familia rechaza por sus continuas ausencias. Al borde de la quiebra en su negocio de horticultura – otrora de gran éxito, habiendo  ganado importantes premios con sus variedades florales – por la irrupción de las ventas online, el azar le pone en la tesitura de ganar un dinero sustancioso y fácil transportando mercancía que, al principio, ignora que es ilegal. Que, en definitiva, está trabajando para un cártel mexicano de drogas, ejerciendo como mula, la mula de más edad y, por eso, tanto menos sospechosa.

Delincuente y padre ausente también lo fue en esa maravilla, para quien esto firma, ‘Poder absoluto’ (1997) o lo segundo, y no lo primero, en la magistral ‘Million Dollar Baby’ (2004), ambas ya citadas. De hecho, parece ser uno de los leitmotivs de su filmografía… Y en referencia a hijas, como también en este caso. Pero aquí, además, es abuelo. Pero aquí, además, es un hombre que encara el último tramo de su vida consciente de sus errores y de las consecuencias de sus actos.

Pero aquí, además, busca la expiación y la redención posterior. Pero aquí, además, sabe, de nuevo, reírse de sí mismo y de sus ideas racistas y reaccionarias. Pero aquí…

Estamos ante una propuesta menor, pero nada desdeñable. Ni tan redonda, ni tan intensa, ni tan conmovedora, ni tan profunda, como las mejores marcas de la casa, pero en la que son reconocibles sus señas de identidad. Aunque sea a ráfagas, aunque a quien esto firma le sobre esa utilización tan objetal de las mujeres de la troupe, por llamarla de alguna manera de ese inesperado Andy García y la trama de los agentes antinarcóticos sea muy banal y tanto Bradley Cooper como Laurence Fishburne estén desaprovechados. Aunque los viajes resulten reiterativos.

Pero, de ahí lo de la floración tardía, en la segunda parte  resaltan su poder evocador, su humor, su ironía, su melancolía, su desengaño, su tono crepuscular, su dignidad al encarar las afrentas del tiempo, su socarronería y ese final tan inesperado. El hecho de revelarse a través de su personaje. al que compone con excelencia,  y sus relaciones con las tres mujeres de su vida, ellas sí estupendas: Dianne Wiest, Alison Eastwood y Taissa Farmiga.

Es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de la tertulia del miércoles, 3 de abril, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol, a la que están invitad@s. En cualquier caso, es evidente que deben verla.

 

No solo cine. Sevilla, 8M 2019: Cualquier tiempo pasado NO fue mejor…

No se trata tan solo del hecho de que, en la manifestación sevillana del 8 de marzo de esta tarde-noche, casi no se podía entrar en el puente trianero, más feminista que nunca,  – desde donde partía…- quince minutos antes de la hora prevista, 19.30…

No se trata tan solo del hecho de que por el Paseo Colón, donde circulaba el tráfico por un carril, hayan tenido que rendirse a la multitudinaria evidencia y cortarlo por completo…

No se trata tan solo del hecho de que el día – ni fresco, ni caluroso y con la atmósfera más limpia por la lluvia matutina – nos regalara un atardecer y una hora violeta de postal…

No se trata tan solo del hecho de que la Torre del Oro, las agujas góticas de la Catedral y la Giralda fueran testigos de nuestra marcha mientras anochecía y se encendían las luces de la ciudad…

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Pulsa en las flechas para ver todas las fotos

No se trata tan solo del hecho de que mujeres, y hombres, de todas las edades,  pasando por niñ@s, bebés y personas no humanas, coexistieran y vibraran al unísono reivindicativa y gozosamente…

No se trata tan solo del hecho de que centenares de miles de gargantas y corazones se desgañitaran coreando consignas contra el terror machista, la justicia patriarcal, las agresiones sexuales y violaciones, la prostitución, entre un larguísimo etcétera en el que reivindicaron también la calle, la noche y ser libres y no valientes, y se hiciera una sentada por las asesinadas…

No se trata tan solo del hecho de que las generaciones se mezclaran con la feliz resultante del compromiso de la mejor madurez y la imparable fuerza de la mejor juventud…

No se trata tan solo del hecho de que el morado luciera en globos, camisetas, pelucas, lazos, pañuelos, estilos e indumentarias imaginativas y libérrimas…

No se trata tan solo del hecho de que esta convocatoria fuera vibrante, multitudinaria, apoteósica, diversa, colorista, reivindicativa, lúdica y cañera…

… Se trata de que la combinación de todos estos factores, y tantos otros más, dieron como resultado un, otro más, 8M memorable.

Y no, quienes nos hemos citado desde hace décadas en las calles sevillanas este mismo día  – cuando el reunir en ellas a una cincuentena de personas, sin apenas gente joven, nos parecía todo un éxito –  hacía tiempo que no vivíamos nada parecido a lo experimentado en estos últimos años. Así que podemos afirmar, a voz en grito, que cualquier tiempo pasado NO fue mejor.

Gracias Plataforma 8 de Marzo, Movimiento Feminista de Sevilla y demás colectivos y organizaciones convocantes. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra en Casa del Libro Viapol. Temporada 7: Nadine, Marielle y Montse

En la multitudinaria, vibrante y participativa sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra de esta tarde, la intensidad, extensión y calidad del debate solo permitió comentar – eso sí, exhaustivamente – dos de las tres películas previstas, todas realizadas por mujeres. A saber, por este orden, la libanesa  ‘Cafarnaúm’, de Nadine Labaki y la estadounidense ‘¿Podrás perdonarme algún día?’, de Marielle Heller.

La primera suscitó admiraciones generales. Se estimaron el material rodado, su denuncia, su potencia, su desgarro, su contundencia, su fuerza emocional, su puesta en escena, el prodigioso reparto no profesional especialmente en lo que al excepcional protagonista Zain Al Rafeea se refería. Sus cualidades al documentar una realidad atroz sin anestesia.

Su arranque con el juicio a un padre y a una madre crueles pero también víctimas. Su valentía moral y social al exponerse como lo hace en un pathos creciente y continuo. Aunque se le reprocharan también ciertas carencias de guión y desajustes de ritmo.

El tratamiento de los niños, su capacidad para impactar y conmover, aunque a un@s más que a otr@s. El universo de unos menores sin infancia y con una inmensa capacidad de supervivencia en las situaciones más límites. La inteligencia emocional de Zain, su generosidad afectiva tan protectora con su hermana  y con el adorable Yonas.

Se le reprochó que no fuera tan promujeres como sus películas precedentes y hubo contraste de pareceres en lo referente a la multiplicidad de los temas tratados: la explotación, el matrimonio infantil, la trata de personas, el maltrato, la ausencia de papeles, la inexistencia civil sin documentación, la imposibilidad de tener a una niña como protagonista pues no habría sobrevivido en tales ambientes. Se rechazaron de plano las acusaciones que se le han hecho de pornografía emocional. Antes al contrario, hay un fluido de sentimientos muy genuinos en ella…

La segunda, en las antípodas, encandiló al personal sin reservas. Por su elegancia, inteligencia, encanto, alma, humor y emoción. Por su antiheroína – un cambio de registro espectacular de Melissa McCarthy – una antipática y gatófila irresistible. Por su visión irónica y brillantemente dialogada, llena de observaciones sutiles, del mundo editorial y los best sellers y de su contrapunto el bloqueo creativo y el fracaso.

Por su amor a los libros, a l@s ya citad@s gat@s – o la gata de la protagonista, al menos – a las librerías, a las bibliotecas, al coleccionismo no siempre experto, a las falsificaciones creativas, por sus fotografía y banda sonora tan ajustadas a la época y a la historia, por su aire a los mejores microcosmos de Woody Allen…

Por su tributo a la amistad, a la diferencia, a los bares, a la agente literaria irónica y lúcida, que borda Jane Curtin y  al dandy impecable y burlón que compone con excelencia Richard E. Grant,  a dos personas solitarias y nada convencionales sino, por el contrario, muy antisistema. O lo que es lo mismo, dos carismáticos delincuentes. Por su contención ante un material narrativo que podría haber resultado lagrimógeno. Por…

Nuestra invitada, todo un lujo y un honor, Montse Torrent – actriz de cine, teatro y televisión. Experta en guiones, en coreografía, flamenco, poesía, puesta en escena, con importantísimos reconocimientos y títulos en su haber como ‘Padre Coraje’, de Benito Zambrano (1995) y ‘Yerma’, de Pilar Távora (1998) – estuvo más que  a la altura generada por tal currículum y nos ofreció una visión muy documentada, desde su perspectiva de actriz, de ambas películas. Destacando muy mucho que las directoras citadas son también intérpretes y eso las acerca más tanto a la historia como al reparto. Chapeau enorme para ella.

El miércoles, 3 de abril, más. Debatiremos las últimas propuestas de Clint Eastwood ‘Mula’, que se estrena este viernes, 8 de marzo, HAY QUE VERLA CUANTO ANTES, de Pedro Almodóvar ‘Dolor y gloria’, que entra el 22 e igualmente HAY QUE VERLA CUANTO ANTES y de un director paraguayo precedido de las mejores referencias, Marcelo Martinessi, con ‘Las herederas’. que llegará a las carteleras sevillanas igualmente el 8 de marzo y HAY QUE VERLA CUANTO ANTES.

Gracias a Daniel López, a Marina Alonso Espejo, a Casa del Libro Viapol, a Montse Torrent, a la Asociación Andaluza de Mujeres en los Medios Audiovisuales, AAMMA, de la que es socia y nos propició el contacto con ella, a Enrique Colmena, crítico, amigo y fiel seguidor de la actividad y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial por hacerla posible. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

No solo cine. El CAL en Infanta Elena. ‘Silencio administrativo’: Las «vidas» de l@s otr@s

Hagan un esfuerzo e imagínense en el lugar de una mujer de apenas cuarenta años, flaca, prematuramente envejecida, que lleva bastón, gruesas gafas porque apenas ve, a quien le sobrevienen mareos constantes, que pide ‘trabajo y comida, por carecer de recursos’, que pasa en la calle fría y lluviosa todo el día, sentada en el suelo, con las piernas encogidas…

Que duerme, por decirlo de alguna manera, en el garaje de un bloque de pisos que está abandonado, que usa ropa ligera y que calza unas gastadas zapatillas de goma absolutamente impropias para la temperatura ambiente. Imagínense ahora que a esa mujer se le acerca otra, que la ve cada mañana y ya no puede mirar hacia otro lado, preguntándole por su situación y obtiene la respuesta de que no tiene ingresos, ni ayudas, ni públicas, ni de asociaciones, NADA DE NADA, porque es requisito imprescindible estar censada y ella no lo está.

Imaginen a su interlocutora incrédula, pues ha leído sobre prestaciones, rentas básicas y presupuestos importantes destinados a l@s más desfavorecid@s de la escala social y piensa que es un error. Así que decide regalarle unos zapatos que ya no usa y acompañarla a cuantas instancias y organismos sean necesarios para ayudarla. Es entonces cuando se topa de frente con la cruda realidad.

Una realidad hostil e implacable, encarnada en las distintas administraciones, que no siente ninguna empatía por estas personas, sino todo lo contrario. Que les pone aún más piedras en su camino y que les demanda más requisitos – instancia tras instancia, con plazos mínimos, teléfonos para pedir citas que siempre comunican o nunca responden, trayectos de una sede a otra, direcciones postales, contactos, desplazamientos, entre un interminable etcétera…¡¡¡ a gente que carece de todo ello y que apenas si puede moverse, ni pagar un autobús, ni, mucho menos, usar un ordenador!!! – cuanto más vulnerables son.

Que siempre les tiene bajo sospecha, que les trata con desdén y prepotencia. Que les exige celeridad y les responde con lentitud desesperante, tan desesperante que sus migajas les llegan a veces demasiado tarde. Que…

Imagínense que esa mujer,  por el hecho de serlo, está abocada además a agresiones sexuales, a ser prostituida, a maltratos varios, a «protectores» que son verdugos. Imagínense que ella es Carmen, nombre ficticio, y que quien intentó ayudarla en ese laberinto burocrático kafkiano y nada inocente, es una periodista- porque también los medios son cómplices de esta situación intolerable que afecta a miles de ciudadan@s a quienes les niegan la dignidad y les despojan de todos sus derechos – y escritora que lo ha contado en un ensayo que es también, en sus propias palabras, la crónica personal de su indignación.

Su nombre es Sara Mesa y el libro, DE LECTURA OBLIGADA, que debería estar en todas los despachos y organismos públicos, se llama ‘Silencio administrativo’ y ha sido presentado esta tarde en Sevilla, organizado por el Centro Andaluz de las Letras, en la Biblioteca Pública Provincial Infanta Elena. Con Pablo Fernández de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía como introductor, aunque se han vuelto las tornas y ella ha hablado primero en un diálogo a dos y colectivo con el público que abarrotaba el salón de actos. De todo ello, de tantas cosas relacionadas, de la aporofobia o el odio al pobre, de las cifras escalofriantes y los datos de la vergüenza, de…

HÁGANSE CON ÉL Y CAMBIEN SUS PERCEPCIONES SOBRE LAS «VIDAS» DE ESOS OTROS.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra en Casa del Libro Viapol. Temporada 7. Recordatorio urgentísimo: Cuatro mujeres

Este miércoles, 6 de marzo, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol, tendremos la próxima sesión de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra, con la excepcional particularidad de que debatiremos tres películas de realizadoras con una invitada. Cuatro mujeres serán las grandes protagonistas. A saber:

La norteamericana ‘¿Podrás perdonarme algún día?’, de Marielle Heller. El enlace de su crítica en este blog es:

https://sevillacinefila.com/2019/03/03/podras-perdonarme-algun-dia-la- falsificacion-creadora/

La también estadounidense ‘Una cuestión de género’, de Mimi Leder. El enlace de su crítica en este blog es:

‘Una cuestión de género’: Mujer extraordinaria, hombre igualitario

Y la libanesa ‘Cafarnaúm’, de Nadine Labaki. El enlace de su crítica en este blog es:

‘Cafarnaúm’: Los cuatrocientos golpes

La invitada, todo un lujo y un honor, será la actriz de teatro, cine y televisión Montse Torrent – socia de la Asociación Andaluza de Mujeres en Medios Audiovisuales,  AAMMA, a quien agradecemos enormemente su mediación para contar con ella – de cuyo muy extenso currículum daremos cuenta in situ.

Pues ya lo saben. A dos días del 8M, un encuentro muy violeta, que promete muchísimo y que va a generar intensos contrastes de pareceres. Lo cual es, dado el respeto por las discrepancias que es una de las señas de identidad de esta tertulia, estimulante y enriquecedor. Como también lo son los diferentes matices de las coincidencias.

Pasen, lean, difundan y ÚNANSE. La entrada es libre y les esperamos.

 

 

‘¿Podrás perdonarme algún día?’: La falsificación creadora

 

La frase que da título a esta película – y a la novela homónima autobiográfica en la que se basa que, quien esto firma sepa, no está publicada al castellano – se ha tomado de una carta atribuida a Dorothy Parker, en realidad falsificada por la autora y protagonista de esta historia, Leonora Carol Israel, recreando el brillante y corrosivo ingenio del modelo original.

Lee Israel (1939-2014), como era conocida, fue una ciudadana neoyorquina de familia judía. Inició una carrera como escritora freelance y biógrafa de personalidades tales como Katharine Hepburn o Tallulah Bankhead e incluso una muy controvertida de Estée Lauder ,no mencionada  en esta adaptación cinematográfica, que provocó su descrédito y su bancarrota económica, emocional y existencial, a partir de la que comienza este relato.

Un relato ambientado en la Nueva York de principios de los 90, que se inicia cuando nuestra antiheroína, de 51 años, es despedida de su empleo por sus rudas maneras y su ausencia absoluta de saber estar. A lo que se añade que su agente literaria no parece interesada en su proyecto de biografía de Fanny Brice, una actriz de vodevil, y se niega a darle un adelanto mientras que debe tres meses de alquiler y su gata -«a quien quiere más que a todas las personas que conoce» – es anciana y está enferma, pero su clínica veterinaria rehúsa atenderla hasta que no pague la mitad de lo que adeuda. A lo que se añade su bloqueo en la escritura.

Es entonces cuando descubre su facilidad para ciertos delitos, como la venta y falsificación creativa de originales de cartas de sus autores-as y celebridades de cabecera. Y lo lucrativa que tal actividad ilegal resulta – permitiéndole saldar sus deudas y proporcionarle atención médica a su querida felina – dada la pasión por el coleccionismo en las librerías de la Gran Manzana.

Es entonces cuando conoce a una librera encantadora y sensible, aspirante a escritora. Es entonces cuando encuentra al  cómplice perfecto en un caballero británico gay -ella es lesbiana – también amante del alcohol, de los bares y de los trapicheos con determinadas sustancias perseguidas. Es entonces cuando…

La escritora, guionista, actriz y directora Marielle Heller – cosecha del 79, cuyo muy premiado debut fílmico fue ‘Diario de una chica adolescente’ (2015) – sabe contarlo muy bien, en opinión de quien esto firma. Dota a esta historia de atmósfera, sutileza, inteligencia, diálogos brillantes, sensibilidad, matices, emoción, elegancia y alma. No hay transgresión en lo formal, pero sí un tono delicado, a ritmo de los preciosos blues que en ella suenan, al tratar unos hechos y unos entornos que, en otras manos, hubieran resultado melodramáticos o directamente paródicos.

A quien esto firma le ha resultado imposible sustraerse al encanto de su amor a los libros; a los espacios de lectura y descubrimiento; a los gat@s; a las personas solas y diferentes; a la amistad; a un dandy tan adorable aunque desastroso como el que compone magníficamente Richard E. Grant, justamente nominado a los Oscar como Mejor Actor de Reparto; a una agente literaria tan lúcida y corrosiva como a la que da vida Jane Curtin y, sobre tod@s, a una mujer tan al límite, insobornable y querible como la gatófila protagonista que encarna Melissa McCarthy, justamente nominada a los Oscar como Mejor Actriz.

A su excelente guión adaptado, debido a Nicole Holofcener y a Jeff Whitty, justamente nominado al Oscar en su categoría, a su evocadora música, que firma Nate Heller y a la matizada fotografía de Brandon Trost. A…

Es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles que viene, 6 de marzo, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol, en la que les esperamos.

No deberían dejarla escapar.

 

‘Cafarnaúm’: Los cuatrocientos golpes

A quien esto firma, esta película libanesa – una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles que viene, 6 de marzo, a las 19.30 en Casa del Libro Viapol, de 126 minutos de metraje, escrita y dirigida por la actriz y cineasta Nadine Labaki, cosecha del 74, tercera de su filmografía tras ‘Caramel’ (2007) y ‘¿Y ahora adónde vamos?’ (2011), con unas excelentes fotografía de Christopher Aoun y banda sonora de Khaled Mouzanar –  le ha suscitado impresiones contrapuestas que va a intentar argumentar aquí.

Para empezar, aplaude sin reservas su compromiso con  la infancia más vulnerable, paupérrima, explotada, abandonada y abusada en primer lugar por quienes tienen, o deberían, el compromiso de cuidarles y protegerles. Aplaude sin reservas que haya escogido un reparto no profesional y convertido a estos menores en protagonistas absolutos. Que haya mostrado su total desamparo frente a la indiferencia, luego complicidad, adulta e institucional.

Que les haya filmado, como declara a la revista Fotogramas, 500 horas, tras tres años de investigación por barrios marginales, a lo largo de seis meses, con un equipo mínimo, para que se sintieran seguros y queridos y pudieran mostrarse espontáneamente. Que haya escogido la mirada de un niño de 12 años  – el prodigioso descubrimiento Zain Al Rafeea, cuya vida ha cambiado radicalmente a partir de este rodaje- para adentrarnos en un microcosmos sórdido y terrible, chabolista y misérrimo, en el que son las víctimas de las víctimas de unas calles, como las del pueblo pesquero libanés de Cafarnaúm y la propia Beirut, hostiles y retratadas con unas vistas en picado tan impactantes como la propia trama.

Que se abra con el juicio del protagonista, condenado a su vez por apuñalar a un indeseable, a sus padres por haberle dado la vida y no haber hecho apenas nada más por él y sus herman@s, especialmente dramático en el caso de su hermana más querida y cómplice, de 11 años, a la que no puede, pese a sus ímprobos esfuerzos, proteger de un destino atroz. Que encuentre otra familia de afectos en una inmigrante etíope y su pequeño, el adorable bebé Yonas, con el que intentará sobrevivir a toda costa, en un pathos creciente que no da tregua.

Pero también, siempre a juicio de quien esto firma, toda esa potencia desgarradora, todo ese sufrimiento, incurre en el exceso porque no tiene medida, ni equilibrio, ni cohesión. Se puede entender que Nadine Labaki – que, como la intérprete que es también, se reserve aquí el papel de la abogada del chico – se haya sentido desbordada por todo el horror que ha visto. y de cuyos testimonios, dramatizados por la ficción, se nutre  ‘Cafarnaúm’.

Se le presuponen, al menos lo hace esta firmante, las mejores intenciones… pero en un relato fílmico como este – con tanto infortunio sobrevenido, con tantos temas además del mencionado como el matrimonio infantil, la inmigración o la trata de personas, por reales que sean- se necesita un filtro como el del guión. Como una escritura sólida, que aporte el contrapeso y la complejidad necesarias a situaciones, hechos, personajes e interrelaciones y esa, desde la opinión de quien esto firma, es una de sus carencias importantes.

Premio Especial del Jurado en Cannes, precedida de innumerables reconocimientos tales como haber sido nominada al Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa, la primera realizadora árabe que ha sido candidata en esta categoría, es, se repite, una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 6 de marzo, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol.

Ya están tardando en verla…

 

.

 

‘Una cuestión de género’: Mujer extraordinaria, hombre igualitario

Corría el año de gracia de 1956 cuando comienza esta película – producción norteamericana 120 minutos de metraje, basada en hechos y personajes reales, firmada por la directora y productora de cine y televisión Mimi Leder, cosecha del 52, con títulos en su haber como ‘El pacificador’ (1997) o ‘Cadena de favores’ (2000), con una fotografía luminosa de Michael Grady y una trepidante banda sonora de Mychael Danna – con un arranque poderoso en el que los pasos firmes de cientos de hombres, enfocados desde sus pantalones y zapatos impecables…, contrastando con los de la falda con vuelo, medias y tacones bajos igualmente impecables de una sola mujer, la protagonista, se encaminan hacia la Facultad de Derecho de Harvard, una de las cumbres del saber legislativo de los Estados Unidos.

Más tarde, sí descubrirá  que tiene a ocho compañeras más en su clase. En una clase. de la Facultad citada, en la que  el profesor  apenas atiende a sus peticiones de responder las preguntas que formula, priorizando a los alumnos varones. Y cuando lo hace, con la respuesta correcta, recibe un trato vejatorio.

Como lo es el que el decano invite a las alumnas a una comida para formularles la pregunta que nunca les haría a sus pares masculinos, sobre sus motivos para estudiar la carrera, y humille a algunas cruelmente porque, según él, no ha recibido las respuestas adecuadas. O que se refiera únicamente a las características y señas de identidad de «El hombre de Harvard»

Este era el tiempo, la época y el país en el que las mujeres estaban destinadas a asumir sus roles patriarcales de género sí o sí. Este era el tiempo, la época y el país en el que no eran ciudadanas iguales ante la ley, sino que dependían – hasta para sacarse el carnet de conducir – de los hombres. En el que se aceptaba – la propia Unión por las Libertades Civiles  – la discriminación étnica, pero no la sexual. En el que a una letrada brillante e inteligente se le cerraban las puertas de todos los bufetes de abogados. En el que…

Mimi Leder lo describe muy bien aquí. Y también es un acierto la elección de la protagonista  – que es una mujer extraordinaria en la vida real, la magistrada Ruth Bader, cosecha del 33, con 85 espléndidos años – que tuvo a su lado a un hombre igualitario y nada común para el tiempo que le tocó vivir, el abogado Martin Ginsburg, con quien contrajo matrimonio en 1954. Con el que lo compartió todo: hija e hijo, trabajo doméstico y algunos casos como el paradigmático que narra la película que, paradójicamente, afectaba a un hombre discriminado en función de su género, pero que sirvió para poner de manifiesto las lagunas legales con respecto a la igualdad de las mujeres y que sentó jurisprudencia al respecto.

Una propuesta feminista que, poniendo en evidencia las injustas desigualdades descritas, resulta tan reivindicativa, potente, positiva y poderosa como la mujer que la inspira. Que pese a no carecer de defectos – Felicity Jones y Armie Hammer están correctos, pero son capaces de hacerlo mucho mejor. Tanto como Sam Waterston, Kathy Bates o Justin Theroux, por ejemplo – como su factura deliberadamente convencional a la medida del gran público, o la ausencia de un acercamiento más íntimo a sus personajes… resulta apasionante en muchos aspectos como el del arranque, ya citado, la resolución del juicio y ese final…

Un final vibrante y emotivo en el que, de nuevo, hay pasos, pero únicamente los de la protagonista, en un ascenso literal, metafórico y profesional, que la llevará al Tribunal Supremo, donde fue la segunda jueza de esta institución, y en los que la figura de la actriz, progresivamente, se transmuta en la del personaje real.

Es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra, del miércoles, 6 de marzo, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. No dejen de verla y únanse a nosotr@s para comentarla.

Post Scriptum:

Sobre este personaje también existe un documental muy premiado – nominado, entre otros galardones, al Oscar en su categoría –  ‘RBG’ , o lo que es lo mismo, las iniciales de Ruth Bader Ginsberg, que codirigen Julie Cohen y Betsy West.