Archivo diario: junio 20, 2015

‘En cartelera’: Dioses y perros

La nueva cartelera inaugurada ayer no resulta especialmente estimulante, a tenor de las referencias que preceden a las cintas que la integran. Con una sola excepción que, además, se exhibe en versión original. Así y todo, en esta entrada se comentarán otras dos que, en este caso, se proyectan dobladas.

El estreno estrella al que nos hemos referido, es la coproducción entre Hungría, Alemania y Suecia, ‘White God’, de Kornél Mundruczó. Premio Un Certain Regard a la Mejor Película en Cannes y Premio Eurimages en el Festival de Cine Europeo de Sevilla. Se trata de una metáfora poderosa y violenta, ambientada en un futuro próximo, sobre las relaciones abusivas de poder de las llamadas personas con los perros y la revuelta de estos frente a la explotación y la crueldad de la que son víctimas.

Sus críticas son espléndidas y la animalista que esto suscribe se ha asegurado de que ninguno fue maltratado durante la filmación. Que rodaron con ellos durante solo cinco días y con personal especializado. Que dichos canes, callejeros-as en su inmensa mayoría, fueron adoptados-as al finalizar la película, debido a la conciencia que esta generó. Y que tiene el respaldo de muchas y muy conocidas organizaciones de defensa de los derechos de las especies no humanas. De visión obligada, pues.

La segunda novedad es un thriller político, coproducción entre la República Checa, Reino Unido, Rumanía y Estados Unidos. Se trata de ‘El niño 44’, de Daniel Espinosa. Primera novela de una trilogía de éxito escrita por Tom Rob Smith, está ambientada en los años 50 y su historia sigue a un agente secreto de la policía que debe protegerse a sí mismo y a su familia de falsas acusaciones de traición, al tiempo que persigue a un asesino en serie. Con un distinguido reparto encabezado por Tom Hardy, Gary Oldman y Noomi Rapace, ha cosechado división de opiniones, pero habrá que verla.

La tercera es la comedia española, de María Ripoll, ‘Ahora o nunca’. Sobre una pareja a punto de casarse en la campiña inglesa y todas las peripecias encadenadas que se empeñan en separarles. Hacen los honores interpretativos Dani Rovira, María Valverde y Clara Lago. No ha convencido, pero se impone comprobar si la prensa especializada está en lo cierto o no…

Se nos queda inédito el documental mexicano-argentino, ‘La huella del doctor Ernesto Guevara’, de Jorge Denti. Basada en los viajes de juventud del mítico personaje por la geografía latinoamericana acompañado por dos amigos, que también registró Walter Salles en ‘Diarios de motocicleta’. Se ha valorado su rigor y exhaustividad y se le ha reprochado cierto convencionalismo en su puesta en escena. Sería, es, lamentable no verla en esta ciudad nuestra.

Como lamentable es el trato dado a una cinta más que interesante, precedida de numerosos reconocimientos, que se estrenó la pasada semana. La ópera prima mexicana, ‘Los insólitos peces gato’ de Claudia Sainte Luce, cuya crítica tendrán muy pronto en estas páginas. Ya la han relegado a la última sesión, sin darle la más mínima oportunidad. Lo dicho, lamentable y penoso.

 

 

‘Nuestro último verano en Escocia’: Celtas y vikingos

Esta producción británica de 95 minutos de metraje está fechada en 2014, codirigida y coescrita por Andy Hamilton y Guy Jenkin, su música la firma Alex Heffes y la ha fotografiado Martin Hawkins. Esta producción británica, que tiene un eficaz y atractivo reparto encabezado por Rosamund Pike, David Tennant y Billy Connolly, y  unos pasmosos actores infantiles, ha robado mayoritariamente el corazón de la crítica, a tenor de las referencias leídas por quien esto firma. De hecho, parece que también el del público, pues se mantiene en cartelera teniendo unas señas de identidad independientes y algo peculiares.

Con rasgos indies, a lo pequeña Miss Sunshine, esta comedia de tintes oscuros, sigue a una pareja, no demasiado bien avenida, con tres hijos más que peculiares que viaja a Escocia – intentando disimular sus conflictos – para festejar el cumpleaños de un abuelo heterodoxo y gravemente enfermo. Allí tendrán que enfrentarse con un hecho irreversible y con sus propias contradicciones.

Los realizadores, desde el punto de vista de quien esto escribe, extraen la fuerza y la debilidad de esta cinta de sus propias señas de identidad de fondo y forma. Parte de su encanto está en la personalidad de los protagonistas, pero fuerza demasiado sus extravagancias. Esto es particularmente cierto en lo que se refiere al trio de las dos hermanas y el hermano. Pueden resultar tan irresistibles como irritantes en sus observaciones, diálogos, características y reacciones. Tan complejos, como innecesariamente complicados. Tan únicos e irrepetibles, como clichés.

Premio del Público en la Seminci vallisoletana, posee una negrura que te asalta en el terreno del humor. Y, a la vez, humor dentro de la oscuridad de un hecho trágico. Transita muy bien por ese territorio tan british de la excentricidad cotidiana; de los dardos afilados de la ironía; de la brillantez en los diálogos; de la sátira; de la parodia sin trazo grueso; de saber hacer cercano lo  inverosímil.  Pero también resulta previsible, pese a todo. Pero también elude, desde la mirada de quien esto firma, ciertas emociones genuinas. Enmascara el conflicto, evita el trauma infantil ante un impacto inesperado y escapa del duelo mediante rituales manieristas. ¿Dónde el dolor…? Demasiado teórica, quizás.

Pues eso. Esta entrada es solo una contribución, paradójica y contradictoria, a este relato nada convencional entre celtas y vikingos que deberían juzgar por sí mismas-os viéndolo.