Archivo diario: mayo 9, 2014

‘En cartelera’: Cinco ausencias…

 

Casi como cada semana, los estrenos nos deparan la constatación impenitente de estar en un lugar donde la oferta de estrenos nunca es completa. Donde en la única sala – ¡¡¡ en una ciudad de casi un millón de habitantes!!! – en la que se proyecta en versión original, la programación- salvo honrosas excepciones- es cuanto menos irregular y arbitraria. Donde muchos de los títulos más interesantes que sí nos llegan se exhiben en pocas sesiones o en los locales menos adecuados. Y esta no es la excepción… Cinco ausencias, ojalá que se tratara solo de retrasos, ha contabilizado este blog. Pasamos a detallarlas.

La primera, vista en la Sección Oficial del Festival de Cine Europeo, es la española, coproducción con Francia y Alemania, ‘10.000 noches en ninguna parte’, del malagueño Ramón Salazar. Una cinta transgresora, tan sugerente como pretenciosa, sobre vidas paralelas, con toques oníricos. Su interesante reparto incluye a Najwa Nimri, Lola Dueñas y Andrés Gertrudix. La segunda es la británica, ‘Mi vida ahora’, de Kevin Macdonald, acerca de una catástrofe imprevista en el curso de unas vacaciones campestres. Las críticas no le han sido propicias.

La tercera, otra europea, es la francesa, ‘Un castillo en Italia’, de la actriz y realizadora Valeria Bruni Tedeschi, quien también la protagoniza. Da cuenta de la decadencia de una familia de la alta burguesía. Ha cosechado división de opiniones. La cuarta es una cinta independiente norteamericana, que viene precedida de numerosos reconocimientos y a la que las reseñas le han sido favorables, con ciertas excepciones. Se trata de ‘En un lugar sin ley’, de David Lowery, sobre un hombre en fuga buscando a su familia perdida, en la Texas de los años 70.

Concluimos con la curiosa, y basada en un comic de ciencia ficción, ‘Rompenieves’, de Bong Joon-ho. Surcoreana, en coproducción con Francia, la República Checa y Estados Unidos. Con tintes apocalípticos y mucha acción se ha ganado los favores de la prensa especializada. Seguimos, pues, estando, como espectadores-as y crític@s, en una injusta e inaceptable inferioridad de condiciones.