Archivo diario: abril 18, 2015

No solo cine. X Manifestación Antitaurina de Sevilla: Sangre y arena…

Por décimo año consecutivo, la hermosa, entusiasta y generosa gente animalista, alrededor de 500 personas, se ha reunido a las 17 horas de esta tarde primaveral, convocada por el Partido Animalista contra el Maltrato Animal – en siglas, PACMA – en el sevillano Palacio de San Telmo, como punto de partida para iniciar la manifestación contra la Infamia Nacional. Hasta ahora, el recorrido a seguir era por el Paseo Colón hasta situarnos frente a la Plaza de la Indignidad.

Pero, en esta ocasión, 14 colectivos taurinos – catorce, han leído bien – han impedido cualquier acceso a las inmediaciones del coso, recluyendo a l@s manifestantes en los aledaños más invisibles y cercanos a la Torre del Oro. Tanto es así que ni siquiera estuvimos a pie de calle la mayor parte del tiempo, sino en el paseo del río, sin una sombra, y bajo un sol de abril inclemente. Las razones de los partidarios de la tortura y la muerte fueron “que con el ruido y los gritos asustábamos a los toros y podríamos excitarlos demasiado” No hay palabras para semejantes desvergüenza y cinismo. Pretendían escondernos para que no les molestáramos…

Pese a tal indignidad, consentida por un regidor municipal que parece olvidar que lo es de TODA la ciudadanía, o precisamente por ella, el clamor fue in crescendo. Se corearon con fuerza, potencia e intensidad lemas y consignas como  “No hay democracia sin derechos animales”, “Derechos ya para los animales”, “Esta plaza la vamos a cerrar” “A ti te divierte la sangre y la muerte” – al paso de quienes iban camino del sangriento espectáculo entre avergonzad@s y prepotentes, incluso haciendo la peineta, con sus almohadillas disimuladas en bolsas – “Toros sí, toreros no”. “La tortura, ni es arte, ni cultura”, “La Infamia Nacional, al Código Penal”, “No es un torero, es un carnicero” o “Tauromaquia abolición”, entre muchos otros.

Guardamos un minuto de silencio por los inocentes herbívoros que iban a ser asesinados. Se recordó, en la intervención del representante de PACMA, los millones destinados a la tauromafia, de nuestros impuestos  frente a la crisis y a la miseria de tanta ciudadanía y la bajada de su IVA , frente al escandaloso que grava los precios de la cultura y de la atención veterinaria. Así  como  la razón de que no haya una verdadera Ley de Protección Animal siendo legal y oficial esta siniestra “Fiesta”, que permite y fomenta todos los maltratos de todos los festejos de este país.

Finalizó el acto – casi dos horas después – con una estruendosa ovación, a y por tod@s l@s presentes,  con la esperanza de que la barbarie de la sangre en la arena tiene los días contados. Gracias a PACMA, a Igualdad Animal, que respaldó y a todos los colectivos, asociaciones y particulares que hicieron – pese a todas las trabas ya citadas – de esta cita antitaurina una experiencia digna, cívica, ética, democrática, emotiva, poderosa, intensa y memorable. Ha sido todo un honor, para quien esto suscribe, haber formado parte de ella otro año más. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘Felices 140’: Las razones de mis amigos

 

 

Gracia Querejeta, cosecha del 62, tiene una dilatada trayectoria fílmica con títulos como ‘Una estación de paso’, ‘Héctor’, ‘Siete mesas de billar francés’ o ’15 años y un día’. Sus historias, en general, suelen estar marcadas por un padre ausente.  Por mujeres teóricamente fuertes que encaran sus vidas solas,  nada asertivas en lo sentimental y extremadamente vulnerables bajo su fachada de dureza. Por hijos adolescentes, problemáticos en uno u otro sentido, y casi siempre varones. Por una mirada no especialmente empática sobre los animales. Véase la terrible historia del gato en ’15 años…’ y la diversión de la veterinaria, protagonista de esta que nos ocupa, con lo que se ha tragado el perro.

Historias con vocación intimista, con una mínima o nula proyección social. En ‘Felices 140’ -98 minutos de metraje, guión de su firmante y de Santos Mercero, fotografía de Juan Carlos Gómez y música de Federico Jusid- cambia teóricamente su registro, aunque persistan algunas de sus señas de identidad narrativas de fondo y forma. Como su buena factura, marca de la casa, y una sutileza en la puesta en escena, mucho más deudora de un cierto cine europeo que de la que suele mostrarse por estos lares. Eso en el saldo positivo…

En el negativo, habría más que decir. Curiosamente uno de los productores,  Gerardo Herrero, dirigió en el 2000, ‘Las razones de mis amigos’, basada en la excelente novela de Belén Gopegui, ‘La conquista del aire’, con un tema similar al de esta cinta. En ella, una mujer que cumple 40 años, y ha sido afortunada con una enorme e insospechada ganancia, invita a sus amistades a celebrar ambos eventos. Pero nada se desarrollará según lo previsto…

‘Felices 140’ pretende subrayar la codicia humana en tiempos de crisis y el hecho de que casi tod@s tenemos un precio. Y lo hace en una pirueta dramática que vira, desde la comedia coral y amable, aunque teñida de ironía, a la oscuridad de un drama cínico y amoral, que coexiste con el humor. Esto es muy teórico, porque a quien esto suscribe le parece muy impostado, rozando la inverosimilitud, el hilo conductor del premio millonario.

Pero es que, además, la cinta es misógina a rabiar. No solo está recorrida por la misantropía. Es que es tan sutil como burdamente misógina. Los personajes femeninos resultan más esquemáticos y antipáticos que sus homólogos masculinos quienes, pese a sus miserias, son más complejos. La rivalidad entre ellas a varios niveles está exasperada, tienen siempre el colmillo retorcido y la acritud dispuesta. Si existe alguna lealtad es hacia sus hombres, por decirlo con las claves de este relato, pero no entre ellas. Salvo de una hermana hacia la otra, pero… se diluye enseguida con premeditación y alevosía.

El tratamiento de la violencia de género es indignante. Vale el síndrome de la mujer maltratada, aunque no esté bien representado. Pero pretender que la responsabilidad – como arteramente se sugiere – recae sobre la propia víctima.  Pero pretender que se arregla felizmente con la prosperidad económica y pretender que el hijo no sufre más secuelas que el querer irse a vivir con la tía enrollada es de juzgado de guardia…

El reparto funciona bien, son excelentes profesionales y de ahí saldrán varias nominaciones a los Goya. Si no, al tiempo. Otra cosa es, reiterando, la tosquedad de los caracteres de las actrices que las perjudica. Con la excepción de Maribel Verdú, pese a algunos trazos gruesos en el suyo, por otra parte tan cuestionable como mimado en el filme. A la crítica de este país, en general, le ha gustado mucho. Escrito queda. La pelota está en sus tejados.