‘Misericordia’: La ley del Talión

Jussi Adler Olsen es un escritor danés, de la cosecha del 50, entre cuya extensa obra se cuenta una serie negra sobre los casos del Departamento Q. ‘La mujer que arañaba las paredes’, escrita en 2007 y editada en castellano en 2011 por Maeva, es la primera de las seis que lleva escritas sobre este tema. ‘Misericordia’,  título castellano de la adaptación cinematográfica del libro, dirigida por su compatriota Mikkel Norgaard y fechada en 2013, fue la película más vista en su país dicho año.

En Sevilla, donde aún la proyectan en versión original, no van a darle la oportunidad de ganarse a su público. Estrenada con dos años de retraso, la rapidez de su paso por la cartelera ha sido meteórica. Ni una semana apenas. El viernes cede su sitio a otra. Casi tan frustrante como el mucho cine que se nos queda inédito, es que desaparezcan tan prematuramente de nuestras pantallas, o se les exhiba en sesiones imposibles, títulos dignos y sólidos como este. Penoso.

 

Su historia remite a un inspector, alérgico a las normas, cuya última iniciativa fuera de ellas, en una investigación compleja, costó la vida a un compañero y la parálisis total a otro. El resultado es que se ve proscrito y degradado a un departamento de casos no resueltos, para que los archive y para el que le asignan a un colega más que particular. Pero uno de ellos, que afecta a una política presuntamente secuestrada, llama poderosamente su atención y se propone revisarlo a fondo.

 

No estamos ante una cinta redonda, ni especialmente innovadora de fondo o forma. Pero sí ante un producto comercial de calidad. Un producto comercial de calidad, cuyo oficio narrativo va acompañado de la creación de un clima en el que el espíritu y la letra de la novela – quien esto suscribe, adicta al género, la ha leído – son respetados, pero no mimetizados. Un producto comercial de calidad, de 97 minutos de metraje, con unas señas de identidad tan nórdicas como universales.

 

Un producto comercial de calidad, al que han contribuido el guión de Nikolaj Arcel. La fotografía de Erik Kress. La música de Patrik Andren, Uno Helmersson y Johan Soderqvist. Las interpretaciones solventes de Nikolaj Lie Kaas, Fares Fares y Sonja Richter entre un ajustado reparto en el que únicamente desentona el trazo algo grueso del villano de la función.

 

Cuanto de negrura, de culpa, de venganza, de inquietante y de atormentado está presente en la obra, también lo encontrarán aquí. Les queda un día, el de hoy ya, únicamente para comprobarlo. Quien esto suscribe, les recomienda que lo hagan.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s