Archivo anual: 2017

‘Felices sueños’: Recordatorio urgentísimo

Quien esto firma ha estado fuera toda la mañana, hasta primera hora de la tarde, por circunstancias familiares, y, al llegar a casa ha recibido un correo de la empresa CineSur Nervión que, como la de Unión Cine Ciudad, suele enviarle los estrenos semanales.

Pues bien, acaba así de saber que la película italiana ‘Felices sueños’, de Marco Bellocchio, sale hoy mismo de la cartelera, a seis días justos de su entrada en ella. Como consta en la crónica de la pasada tertulia, es una de las elegidas para debatir el próximo miércoles, 1 de marzo, en la próxima sesión de ‘La Palabra y la Imagen’, junto a ‘Manchester frente al mar’, de Kenneth Lonergan y ‘Moonlight’, de Barry Jenkins. Las únicas oportunidades de verla serían las sesiones de esta tarde, a las 19.15  y la de esta noche, a las 21.50.

Otra posibilidad sería comentar ‘Figuras ocultas’, de Theodore Melfi, en su lugar. De mucho menor interés cinematográfico, desde luego. Aunque tiene el valor de denunciar la segregación de clase y género en los personajes reales de tres científicas afroamericanas. Está de plena actualidad por sus tres nominaciones a los Oscar y pueden verla toda esta semana, también en su versión original subtitulada. Consulten días y horarios.

Escrito queda.

‘Moonlight’: La otra América

Tres realizadores, dos blancos y uno de color, han glosado en sus películas, de reciente estreno, a la otra América, la afroamericana. A saber, Jeff Nichols, con ‘Loving’; Theodore Melfi, con ‘Figuras ocultas’ y Barry Jenkins con esta que nos ocupa. Los dos últimos, además, tienen a sus propuestas nominadas a la Mejor Película, entre otras candidaturas. Pero, mientras ‘Loving’ y ‘Figuras ocultas’, se centran en la denuncia de la segregación, vía uniones prohibidas, y en la de la raza y el género, visibilizando a tres cientíticas, respectivamente, ‘Moonlight’ la integra dentro de la propia comunidad negra.

En efecto, la historia, dividida en tres capítulos – Little, Chiron y Black, que ejemplifican tres edades del protagonista, entre los años 80 y 90 del pasado siglo – se narra y se resuelve dentro de este otro Estados Unidos. Claro que la imputación a las segregaciones raciales y de clase están implícitas. Claro que les están destinados los peores barrios y los ambientes más devastados y devastadores, pero los conflictos y enfrentamientos se dan entre herman@s. Esto es una de las señas de identidad de un drama tan poderoso como diferente.

Un drama crítico y autocrítico, pues nada más doloroso que el fuego amigo, en el que caben el acoso escolar, que se ceba en el distinto, la identidad sexual rechazada, la familia biológica y la de elección, los traficantes y los toxicómanos, en un barrio que representa el lado oscuro y conflictivo del Miami del cliché.

En el que tus compañeros de aula te reservan el infierno cotidiano. En el que tu madre, enganchada y prostituida, no puede protegerte, ni cuidarse a sí misma. En el que tu hogar es un caos. En el que descubres la bondad, la solidaridad y el apego, junto con sorprendentes lecciones de vida, en un cubano que trafica con la muerte y en su generosa e inteligente pareja. En el que, contra todo pronóstico, se te revelan, en ese mismo y feroz entorno, el placer y la ternura.

En el que se nos muestra al niño, al adolescente y al hombre. En el que los personajes son complejos, como el de la progenitora. En el que no se juzga a nadie, pero se defiende al vulnerable. En el que, pese a lo tremendo de su historia, no se intoxica, ni se manipula emocionalmente, al-la espectador-a, pero sí se le incomoda, se le crea desasosiego y no se le da tregua, a efectos narrativos. En el que su ritmo, y su puesta en escena, son transgresoras – pero nunca artificiosas, ni gratuitas, ni forzadas – y se acomodan perfectamente al relato.

111 minutos de absorbente metraje. La escribe su propio realizador, el citado Barry Jenkins, cosecha del 79, sobre una novela de Tarrell McCraney. Su excelente fotografía la firma James Laxton y su sugerente música, Nicholas Britell. Su reparto es prodigioso y en estado de gracia.

La preceden críticas espléndidas, todo tipo de reconocimientos y nominaciones, entre las que destacan 8 candidaturas a los Oscar. A saber, Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actriz Secundaria, Mejor Actor Secundario, Mejor Guión Adaptado, Mejor Montaje, Mejor Banda Sonora y Mejor Fotografía. Es una de las elegidas para debatir en nuestra próxima tertulia del miércoles, 1 de marzo.

Déjense bañar por esta luz de luna tan oscura, tan cruel, tan sórdida, tan feroz, tan hermosa, tan intensa y tan emocionante… No se la pierdan bajo ningún concepto.

‘Una mirada documental’: Recordatorio urgentísimo y agradecimiento

Mañana, lunes 13 de febrero, a las 19 horas, en la sevillana FNAC de la Avenida de la Constitución, tendrá lugar una nueva sesión del excelente, e imprescindible, ciclo ‘Una mirada documental’, que dirige magníficamente el crítico y amigo, Miguel Olid Suero.

Como casi siempre, se proyectarán un largo y un corto. El primero es ‘ Steve McQueen: The Man & Le Mans’. Producción británica, de 112 minutos de metraje y fechada en 2015, que firman Gabriel Clarke y John McKenna, con guión del primero.

En él se documenta el conflictivo rodaje de ‘Las 24 horas de Le Mans’, de 1971, protagonizada por el actor, al que precedió la sangrienta masacre de Sharon Tate y sus invitad@s por Charles Manson y sus secuaces. Una fiesta a la que estaba invitado el intérprete, quien salvó la vida al no poder asistir.

Una filmación accidentada, que llevó al abandono a su realizador original, John Sturges y que acabó firmando Lee H. Katzin, ya que McQueen, apasionado de este deporte, pretendía que fuera fiel a la carrera, sin concesiones a la comercialidad o al romance. Precedida de excelentes críticas.

Y el corto es ‘Yaya crochet’, del sevillano Joaquín Villalonga, quien lo presentará y debatirá con l@s asistentes. Sobre una anciana muy particular.

Un programa doble más que interesante y que no deben perderse bajo ningún concepto.

Para terminar, agradecer profundamente a Miguel Olid el hermoso y emotivo artículo que publicó en ABC de Sevilla el pasado viernes, 10 de febrero en el que, con el título ‘Romántic@s del cine’ glosa, con enorme generosidad, a quien esto firma y a la tertulia de cine que coordina, ‘La Palabra y la Imagen’, a la que describe como «una cita ineludible para los amantes del cine el primer miércoles de cada mes en la Casa del Libro», junto a gente tan cualificada y experta como Manuel Alcalá, Paco Bellido, Rafael Utrera, Manolo Gómez o Cristina Abad, entre otr@s.

No falten a otra apasionante cita de ‘Una mirada documental’ y, por la parte que corresponde a esta firmante, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

 

En cartelera: Dos películas y una tertulia

La oferta de estrenos de mañana en nuestra ciudad es tan exigua como irregular, por decirlo suavemente… Tanto es así que solo hay dos recomendaciones de interés en ella que, además, podrán verse también en versión original subtitulada. Una estadounidense y otra italiana, que serán detalladas por este orden.

La primera es la norteamericana ‘Moonlight’, de Barry Jenkins. Ambientada entre los años 80 y los 90 del pasado siglo, da cuenta de las difíciles experiencias de adolescencia, juventud y madurez de un chico afroamericano que crece en una zona conflictiva de Miami.

El protagonista deberá sufrir la incomprensión familiar y la violencia de su barrio, por ser fiel a su identidad y a sus deseos. La avalan espléndidas referencias y múltiples premios y reconocimientos tales como 8 nominaciones a los Oscar. Es una de las elegidas para debatir en nuestra próxima tertulia de cine del miércoles, 1 de marzo y podrá verse en el Avenida. No hay que perdérsela bajo ningún concepto.

La segunda es la italiana ‘Felices sueños’, del prestigioso realizador Marco Bellocchio, basada en la novela homónima de Massimo Gramellini. Se trata de un drama, que atraviesa 30 años en la vida del protagonista y del país, teniendo como eje un traumático acontecimiento.

Tan intimista como político, tan familiar como social, ha cosechado excelentes críticas y su visión es obligada. También es otra de las elegidas – junto a la anterior y a ‘Manchester frente al mar’, de Kenneth Lonergan, que se estrenó la pasada semana y cuya crítica tienen en este blog – para debatir en ‘La Palabra y la Imagen’ del miércoles, 1 de marzo. Se proyecta únicamente en Nervión, por lo que deben consultar sesiones y horarios, especialmente las que se exhiben en su lengua original.

Lo escrito. Dos de tres películas, para una tertulia, en la cartelera que se inaugura mañana. Bajo ningún concepto, se propongan debatirlas o no, deberían dejarlas escapar.

Seff365: Recordatorio urgentísimo y programa 2017

Esta misma tarde, en el Teatro Alameda, calle Crédito, 13, se retoman las proyecciones del ciclo de una selección del mejor cine de autor, a nivel internacional, seff365, que organiza el Festival de Cine Europeo de Sevilla, en colaboración con el Instituto de la Cultura y de las Artes de Sevilla, ICAS. Comenzarán a las 20.30 y el precio de su entrada es de 3 euros.

Martes, 7 de febrero: ‘Gracias jefe’, documental francés muy premiado, de François Ruffin. Un héroe frente a un poderoso, defendiendo a una pareja de trabajadores de una multinacional, cuya fábrica está en trance de ser deslocalizada.

Será presentado y comentado por Pepa Báez, camarera de piso y activista de Las Kellys, por Ana Rosa Diego, directora y guionista, por Zaira Mesa, programadora y guionista, ambas pertenecientes a la Asociación Andaluza de Mujeres de los Medios Audiovisuales, AAMMA, por Pastora Filigrana, abogada y especialista en Derecho Laboral, por Susana Serrano, gestora cultural y portavoz del Grupo Municipal Participa Sevilla y por Paco Cerrejón, director de programas culturales del Ayuntamiento de Sevilla.

Sin cuestionar la calidad e interés de este largometraje, la feminista que esto firma deplora que no haya en todo el ciclo mas que una sola mirada de mujer y, más aún, en este caso, que hubiera sido lo más idóneo por la presencia de tales invitadas e invitado.

Martes, 21 de febrero: Programa doble integrado por la rusa ‘Zoology’, de Ivan I. Tverdovsky. Premio Especial del Jurado en Karlovy Vary. Acerca de una mujer madura, que trabaja en un zoológico y que sufre una extraña transformación. Dicen que cuestiona la intolerancia hacia la diferencia, pero la animalista que esto firma duda mucho que lo haga también con la crueldad hacia los animales encerrados en tales campos de concentración y por el documental español ‘Oleg y las raras artes’, de Andrés Duque, sobre un personaje ruso real, que viene precedido de excelentes críticas.

Tres propuestas francesas en el mes de marzo, patrocinadas también por el Instituto Francés de nuestra ciudad. A saber:

Martes, 7 de marzo: ‘Baden Baden’, de Rachel Lang, la única película dirigida por una mujer de este ciclo y con una protagonista femenina, que vive toda clase de incidencias, en clave de comedia, que ha sido igualmente valorada y con galardones como el Premio de la Crítica en el Festival de Cine de Autor de Cataluña y el de la Mejor Película en el Certamen Crossing Europa.

Martes, 14 de marzo: ‘Ni le ciel ni la terre’, de Clément Cogitore. Ambientada en Afganistán, es una inclasificable película bélica, Mejor Ópera Prima del Sindicato Francés de la Crítca.

Martes, 21 de marzo: Cierra el ciclo ‘Je ne suis pas un salaud’, de Emmanuel Finkiel. basada en un hecho real, actualizando el tema del falso culpable encarnado en un obrero musulmán acusado injustamente. Mejor Guión y Actor en el Festival de Angouleme.

Ya lo saben y no deberían perderse este muy interesante ciclo.

 

‘Manchester frente al mar’: Retorno al pasado

Producción norteamericana de 135 minutos de metraje. Escrita y dirigida por el dramaturgo, autor, director de teatro, actor y realizador Kenneth Lonergan, cosecha del 62 – ‘Puedes contar conmigo’ y ‘Margaret – del que esta que nos ocupa, es su tercera propuesta. Bellamente fotografiada, con excelente manejo de luces y sombras, por Jody Lee Lipes y con una hermosa partitura de la compositora canadiense Lesley Barber, en la que se incluyen preciosas piezas clásicas.

Llega precedida de críticas superlativas, aunque también haya expertos prestigiosos que la odian, de todo tipo de premios y reconocimientos y con seis nominaciones a los Oscar. A saber, Mejor Película, Director, Guión Original, Actor Protagonista y Actor y Actriz de Reparto. Es una de las elegidas para comentar en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine del miércoles, 1 de marzo.

Quien esto firma, va a intentar por todos los medios, como es habitual, no incurrir en spoilers. La historia sigue a un hombre solitario, que trabaja en el mantenimiento de unos bloques de pisos en Boston, quien recibe una llamada anunciándole la muerte de su hermano, cardiópata, en la localidad a la que alude el título, donde nació y creció. Esto le removerá trágicos acontecimientos del pasado y le obligará a tomar algunas decisiones con respecto a su sobrino.

El tratamiento que el realizador confiere a este material tan inflamable, forma parte intrínseca de la grandeza de este filme. Un drama familiar sobre la muerte, la pérdida, la culpa y el duelo, tratado con tanta contención como intensidad. Tratado con toques de fino humor, incluso el negro, sin dejar por ello de ser lacerante. El retrato de los personajes, hasta el de l@s más secundari@s, es tan lúcido como penetrante. La mirada que les dirige, y que nos transmite muy bien, está llena de sensibilidad y compasión, pero también de ironía y mordacidad.

Su puesta en escena es elegante, sin subrayados, deteniéndose en episodios aparentemente triviales, pero cargados de contenido. Juega con los saltos temporales para componer un puzzle que nos lleve al meollo del tormento del protagonista – un inmenso Casey Affleck – pero también del de quienes le acompañan en esta su noche oscura del alma. Excelentes las composiciones de todo el reparto, destacando las de Michelle Williams y Lucas Hedges, así como las  de Kyle Chandler, Gretchen Mol y Matthew Broderick.

La soledad, la alienación, el castigo, la profunda herida de quien nunca va a perdonarse a sí mismo, la mansedumbre aliada a la agresividad, la condena a corto plazo, los inmensos daños colaterales de un hecho terrible y de un diagnóstico implacable, la generosidad de una mujer, la deriva de otra, el modo en que cada uno de ell@s gestiona sus dolores personales e intenta recomponer su vida son temas relevantes, bien contados, y que nos conciernen.

No se la pierdan.

‘La Palabra y la Imagen’. Temporada 5: Contraste de pareceres…

Otra arrolladora y multitudinaria sesión la de esta noche de La Palabra y la Imagen. Con tres películas de plena actualidad y un invitado de etiqueta negra como el muy cualificado experto y amigo, Enrique Colmena. Pero es que, además, para mayor lujo, se sumaron a nuestros habituales tertulianos Miguel Olid Suero y Juan Miguel Moreno Bautista, dos críticos más como Juan Antonio Hidalgo y José Luis Ordóñez. La guinda del pastel.

Nuestro anfitrión, con un amplísimo currículum en medios como prensa, radio e internet y varios libros en su haber, es editor y autor de la imprescindible Criticalia desde 2001, por la que obtuvo el Premio Asecan – asociación de la que es uno de los fundadores y de la que fue presidente y secretario – a la Mejor Labor Informativa en 2002.

Ha vuelto a la tertulia cuatro años después, confirmando una impronta de sabiduría cinematográfica, asequibilidad, sencillez, cercanía y cualificación notables, junto a un muy buen feeling con l@s asistentes, lo que dinamizó un debate de por sí encendido.

Por orden de discusión, comenzamos con ‘Comanchería’, de David Mackenzie, que fue la única de las tres que suscitó la unanimidad general en sus valores. Cuatro nominaciones a los Oscar, que han sabido a poco porque, entre otras, falta incomprensiblemente la de Mejor Director.

Esta peculiar mezcla de western contemporáneo, sobre todo, pero también thriller rural y drama familiar, donde los coche son los caballos, que podría haber estado ambientada a principios de siglo, o en los años de la Gran Depresión o en los 60, encandiló a la concurrencia.

Se valoraron su guión, preciso como un mecanismo de relojería. Su reparto, incluso los más secundarios, tan creíble. El cuarteto protagonista, con Jeff Bridges a la cabeza. Su fotografía. Su banda sonora, con la música country como un elemento dramático más. Sus personajes femeninos, a la sombra, pero muy potentes.

Su visión tan crítica  de la banca y sus desahucios, de «la enfermedad social de la pobreza», de la América Profunda. Su ironía, su causticidad, su humor negro, las inteligencias toscas pero tan agudas, las lealtades y el afecto entre los dos hermanos y entre los rangers, pese a las pesadas bromas xenófobas. Ese final, uno de los mejores vistos en la pantalla de estos últimos años.

‘La La Land’ o ‘La ciudad de las estrellas’, de Damien Chazelle, con 14 nominaciones a las estatuillas más famosas e infinidad de premios en su haber, cosechó amores apasionados y rechazos no menos intensos. Se destacaron su magia; las relaciones igualitarias de la pareja protagonista; la generosidad de ambos; el precio del éxito; sus homenajes a clásicos del musical y a tantas otras películas; su tonalidad agridulce; su tema, sus números. las excelencias de Ryan Gosling y, sobre todo, de Emma Stone. El arranque y el final.

Pero también su escasa credibilidad; sus plagios; su calculada comercialidad; el estar muy sobrevalorada; el ser un producto diseñado para la taquilla y cara a los Oscar; su machismo; su enorme distancia de los grandes musicales de todos los tiempos; su conservadurismo cercano a la Era Trump…

‘Toni Erdmann’, de Maren Ade, que arrasó en los Premios del Cine Europeo, en el SEFF y candidata a la Mejor Película de habla no inglesa, no fue menos alabada y cuestionada. Desde su metraje, absorbente o interminable. Crítica certera o irritante. Comedia o drama. Se conectó o no con su humor germánico. Más cercana a Europa que a nuestro país. Con una visión lúcida o caricaturesca. Con un personaje, el del padre y su álter ego, Toni Erdmann, tan tierno como irritante.

Se celebraron gags como la fiesta nudista, su crítica a la deshumanización de las multinacionales y sus ejecutivas, como la protagonista. El como refleja la pérdida de los valores y la mirada, personal e intransferible, de una mujer tras la cámara.

El miércoles, 1 de marzo, más. Debatiremos sobre dos oscarizadas y una italiana, dirigida por un clásico, que vienen precedidas de las mejores referencias. O, lo que es lo mismo, ‘Manchester frente al mar’, de Kenneth Lonergan, con 6 nominaciones y que entra este viernes, 3 de febrero. ‘Moonlight’, de Barry Jenkins, con 8 candidaturas, y que entra el viernes de la semana que viene, 10 de febrero y ‘Felices sueños’, de Marco Bellocchio, que entra ese mismo día.

Gracias a La Casa del Libro, a Enrique Colmena, a los críticos asistentes y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial, por otra velada inolvidable. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘La Palabra y la Imagen’: Recordatorio urgentísimo

Pasado mañana, miércoles, 1 de febrero, a las 19.30, en la cuarta planta de la sevillana Casa del Libro, calle Velázquez, tendrá lugar la próxima sesión de nuestra tertulia de cine, La Palabra y la Imagen.

Debatiremos tres películas del máximo interés y actualidad. A saber, ‘Comanchería’, de David Mackenzie, tres nominaciones a los Oscar, ‘La ciudad de las estrellas'(‘La La Land’), de Damien Chazelle, con 14 y ‘Toni Erdmann’, de Maren Ade, que es una de las favoritas a conseguir la estatuilla a la Mejor Película de habla no inglesa.

El crítico invitado – todo un lujo y un honor – será el querido amigo y experto muy cualificado, Enrique Colmena, quien estuvo con nosotr@s hace, precisamente ahora, cuatro años. Ejerce su labor como especialista en cine desde hace tres décadas y ha colaborado en medios tales como Fotogramas, El Mundo, Diario 16, COPE o Canal Sur Radio, entre otros muchos. Además es autor de una decena de libros, fundador y fue presidente de Asecan y, desde 20001, es editor, autor de textos y director de la revista Criticalia. Premio Asecan 2002 a la Labor Informativa.

Ya lo saben. La entrada es libre, promete muchísimo y no se la pueden perder. Les esperamos.

‘Figuras ocultas’: Hombres blancos, mujeres negras

Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson son los nombres de las tres brillantes científicas afroamericanas, a quienes glosa esta película. Matemáticas todas, ingeniera, además, la última citada y física también la primera – Medalla Presidencial de la Libertad en 2015 – y la única superviviente, a sus 98 años, que tiene en ella un protagonismo especial.

Las tres fueron claves en la NASA. Katherine calculó la trayectoria para el Proyecto Mercury y el vuelo del Apolo 11 a la Luna en 1969. Dorothy se hizo cargo de la Dirección de Computación, Análisis y Programación y Mary fue la primera mujer ingeniera de color en dicha Agencia Espacial. Fuentes de la imprescindible página de Wikipedia.

Producción norteamericana de 127 minutos de metraje, dirigida por Theodore Melfi. El guión lo firma Allison Schroeder, sobre el libro de Margot Lee Shetterly. En su banda sonora se unen con acierto los talentos de Benjamin Wallfisch, Pharrell Williams y Hans Zimmer. Su excelente fotografía es de una mujer, la prestigiosa Mandy Walker. Mención especial también para su trío de actrices Taraji P. Henson, Octavia Spencer y Janelle Monáe. También se agradecen las presencias de Kevin Costner y Kirsten Dunst. Ha obtenido tres nominaciones a los Oscar.

Lo que a quien esto firma le gusta de ‘Figuras ocultas’ es que su historia merecía ser contada. Que se haya hecho desde una factura impecable. Que en ella se desvelen dramáticamente la feroz segregación racial de los años 60, combinada con el sexismo más grosero. Que muestre que estas ciudadanas, por nacer mujeres y, sobre todo, negras, cometieron el mayor de los delitos y fueron tratadas como auténticas apestadas y discriminadas – como sus hermanos de color, pero más aún en clave de género – hasta en los más nimios e intolerables detalles. Todo ello sabe retratarlo muy bien.

Lo que a quien esto firma no le gusta de ‘Figuras ocultas’ es su tratamiento de dicha historia. Un tratamiento convencional y complaciente. Un tratamiento edulcorado de unas protagonistas tan heroicas, valientes e intrépidas. Un tratamiento tramposo en lo ideológico también, pues resulta mitificador y podría haber sido muy crítico con la batalla espacial y la Guerra Fría con Rusia. Un tratamiento en el que el ‘bueno’ de la función es el jefe duro de roer que interpreta Costner. Un tratamiento superficial, con vistas a la taquilla, de un tiempo y un país que hubieran merecido mayor profundidad y contención.

Pese a todo y por todo, les recomienda que no se la pierdan.

 

 

No solo cine: Todas las Patrias

Apasionante la sesión de esta noche del club de lectura de quien esto firma en torno a la prestigiosa novela y boom editorial, ‘Patria’, de Fernando Aramburu. Nuestra sede habitual, la librería La Extravagante, está cerrada por mudanza y nos acogió otro espacio que nos sirvió, años ha, de refugio también cuando éramos un grupo itinerante. O lo que es lo mismo, la Casa de la Provincia de Sevilla.

Doce mujeres y un hombre en torno a un libro singular. Doce más una visiones. Doce más una miradas. Doce más una lecturas. Doce más una coincidencias y mínimas discrepancias. Resulta que no solo son estimulantes y enriquecedoras las diferencias o los contrastes de pareceres – siempre que estén, por descontado, presididas por el respeto – sino también las avenencias.

Porque en ellas hay, cuando se reúne un conjunto de personas tan sabias e ilustradas, la suficiente riqueza y diversidad para matizar, enfatizar e iluminar la complejidad de una obra honesta, valiente y necesaria. Una obra honesta, valiente y necesaria, de la que se comentaron tantos aspectos de interés, no solo de ella intrínsecamente, sino de su recepción en nosotras y el compañero,  que quien esto firma va a empobrecer con esta esquemática crónica. Por lo que les pide disculpas de antemano.

Aspectos como su lenguaje, tan vasco, tan universal, tan coloquial al tiempo que elaborado. Aspectos como sus saltos espacio-temporales que retoman los mismos hechos desde distintos puntos de vista, otro acierto narrativo. Aspectos como sus personajes – a los que alguien calificó de planos – a los que vemos existir y evolucionar ante nuestros ojos lectores. Aspectos como las madres, tan paradigmáticas.

Aspectos como su empatía con las víctimas. Aspectos como su capacidad de conmocionarnos, de emocionarnos, y hasta de avergonzarnos, por no haber condenado lo suficiente o por no tener la suficiente distancia para verlas. Aspectos como la visión romántica, hace unos años, de una lucha también antifascista. Aspectos como el miedo, que nos hace cómplices, que es lo contrario a la libertad y ampara la impunidad. Aspectos como la crítica también a la violencia institucional, a las torturas, a los crímenes de Estado. Aspectos como la búsqueda del perdón, de una reconciliación difícil pero no imposible.

Aspectos como las miserias morales de esos pequeños pueblos, tan cerrados en sí mismos, tan claustrofóbicos. Aspectos como los acosos, los aislamientos, los silencios, las dianas, las pintadas, los sobornos, las amenazas y las presiones. Aspectos como el convivir con esa normalidad aberrante. Aspectos como los puntos de inflexión que supusieron determinados asesinatos. Aspectos como las palabras para decirlo. Aspectos como la memoria que no cesa y que se plasma en una historia que debía ser contada, que pedía a gritos ser contada.

Tantas Patrias posibles… Sucedió una noche especialmente inspirada y llena de pasión y lucidez en todas y cada una de las intervenciones. Gracias a esas doce mujeres y a ese hombre que la materializaron. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.