‘Una librería en París’: Romance entre volúmenes

Sergio Castellito es un conocido y reconocido actor – que ha trabajado a las órdenes de nombres propios como Jacques Rivette, Marco Bellochio, Paolo Virzi, Isabel Coixet, Ettore Scola, Francesca Archibugi o Giuseppe Tornatore – guionista y director de cine y teatro italiano, de la cosecha del 53, entre cuyos créditos tras la cámara están ‘No te muevas’ (2004), ‘Ninguno se salva solo’ (2015) o ‘Fortunata’ (2017), entre otros muchos, a los que se les añade esta que nos ocupa.

En algunos ha ejercido también de protagonista y en todos de guionista o coguionista con su mujer, la escritora y dramaturga Margaret Mazzantini, de la que ha adaptado obras teatrales y novelas. Aquí ambos lo hacen con un guión del clásico Ettore Scola, que luego fue convertido también en comic.

Narra, en clave de un cuento y drama romántico, con reminiscencias teatrales – se muestra el clásico telón que se abre y se cierra al principio y al final del relato – la irrupción en la vida de un melancólico y reservado librero italiano afincado en París, con su trabajo y su hija – aquejada de un mal no explicitado que la impide moverse y hablar, que vive encerrada en su habitación – cómo únicos amores, de una actriz volcánica e impulsiva con la que mantendrá una peculiar relación que cambiará su perspectiva vital.

Con estos mimbres, el realizador ha pergeñado una historia a la que pretende dotar de un tono poético, melancólico y estilizado. Lo pretende pero, en la visión de esta firmante, rara vez lo consigue.

Limitando su espacio al establecimiento citado, un teatro y un bar, sin apenas exteriores, junto a los hábitats de la librería y vivienda, en lugar de insuflarles vida, intensidad y una estructura coherente, lo lastra con un tratamiento artificioso.

Un tratamiento artificioso del que resulta un bucle de idas y venidas de los protagonistas – el propio Castellito y Bérénice Bejo, que hacen lo que pueden con sus personajes, tan pretendidamente intensos como esquemáticos y vacios de contenido, igual que sus propias interacciones, junto a una errática, por mor del guión, Matilda De Angelis – efectista, despojado de lógica interna y carente de aliento.

Coproducción entre Italia, Francia y Estados Unidos, fechada en este año, de 89 minutos de metraje. Tiene una muy buena fotografía de Italo Petriccione y una estimable banda sonora de Arturo Annecchino. Del reparto principal ya se ha escrito, aunque haya también personajes secundarios que apenas si tienen entidad propia y funcionan como contrapunto.

Este material emotivo, su título original, le ha dejado bastante que desear a quien esto firma y no la ha conmovido en lo más mínimo. Pero ha gustado a much@s expert@s. Así que ténganlo en cuenta, véanla y juzguen por sí mism@s.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s