‘La herida’: Tormentos

Para Nagore Sánchez Morán, excelente profesional, experta en TLP, y mejor persona, de quien tanto aprendí en la escuela de familiares . Para Avance, una asociación pionera. Para R.J.L.

Fernando Franco – Sevilla, cosecha del 76 – es un montador de prestigio que, con esta su ópera prima, ha conseguido hacerse con el Premio Especial del Jurado y con la Concha de Plata a la Mejor Actriz a su protagonista, Marian Álvarez. Precisamente el primer debut cinematográfico a concurso en este Certamen, en cinco años.

Según la ficha técnica proporcionada por el cine Avenida, ‘La herida’ está producida por cinco empresas españolas. Una vasca, dos madrileñas y dos andaluzas y cuenta con el apoyo de instituciones como Programa Media de la UE, ICAA, Gobierno Vasco y ETB, junto al compromiso de Golem Distribución para su estreno en salas comerciales en nuestro país. Tiene 98 minutos de metraje. Su co-guionista, junto al propio realizador, es Enric Rufas, el escritor habitual de las películas de Jaime Rosales.

El relato sigue a una joven mujer, Ana, quien trabaja como conductora en traslados de ambulancia y tiene mucha empatía con sus pacientes. Bajo su apariencia alegre e informal, se oculta un cataclismo interior. En el periodo de tiempo, casi un año, en el que la vemos existir ante nuestros ojos, apenas si conoce  un solo momento de paz o de felicidad. La ansiedad, los trastornos alimenticios, la depresión, las autolesiones, los estallidos emocionales, la carencia de habilidades sociales, los exabruptos verbales con las personas queridas, su madre, su padre o su ex novio – quienes, por otro lado, parecen incapaces de ayudarla –   forman parte de su día a día. Hay un mal que la consume, del que ella ignora el nombre, pero lo tiene.

Se llama trastorno límite de la personalidad, borderline o, por sus siglas abreviadas TLP, y es definido como “un trastorno que se caracteriza primariamente por inestabilidad emocional, pensamiento extremadamente polarizado y dicotómico y relaciones interpersonales caóticas. Así como inestabilidad del estado de ánimo, de la imagen,  de la conducta y del sentido de identidad, que puede llevar a periodos de disociación”. El realizador probó a hacer un documental sobre la gente que lo padece, pero finalmente se decidió por filmar esta historia.

Estructurada en base a planos secuencia, que siguen obsesivamente a la protagonista – una inmensa, excepcional, Marian Álvarez, a quien nadie debería disputarle un Goya…- y son descriptivos de sus tormentos, del infierno personal que la consume, de la manera en que contempla, o distorsiona, al mundo y a l@s otr@s pero… a los que tanto el cineasta como el guionista se han negado a darle solución o progresión dramática alguna. Esto resulta tanto una carencia como una virtud, por paradójico que pueda parecer. Así, la abajo firmante salió del cine bastante frustrada, y hasta molesta – pese a que el filme le resultó absorbente – en este sentido. Pero ahora entiende que es una prueba de honestidad dejar abiertas todas las posibilidades y no cerrar ningún capítulo. No aportar soluciones, sino mostrar el problema…

En resumidas cuentas, una película valiente, imperfecta, incómoda, nada complaciente, insobornable, transgresora y necesaria de un cineasta al que habrá que seguir. Yo, de ustedes, no me la perdería.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s