Archivo diario: octubre 25, 2015

‘El Nuevo, Nuevo Testamento’: … Y algunos Viejos, Viejos clichés

Jaco Van Dormael, cosecha del 57, es un dramaturgo, guionista y realizador belga conocido especialmente por sus filmes ‘Totó el héroe’ (1991) y ‘Mr Nobody’ (2009). La  primera, cosechó excelentes críticas e importantes reconocimientos tales como el Premio de la Juventud en Cannes y el César a la Mejor Película Extranjera. Y la segunda, una intensa división de opiniones.  Fuentes de esa página fundamental que es FilmAffinity. Tienen en común con el resto de su filmografía, y con esta que ahora nos ocupa, una visión del mundo surrealista e irónica, con toques tanto de inocencia como de perversidad.

113 minutos de metraje. Su guión lo firman el propio director y Thomas Gunzig. Su fotografía, Christophe Beaucarne. Su banda sonora, An Pierlé y su montaje, Hervé de Luze. Su historia parte de la atractiva e irreverente premisa de que Dios existe y vive en Bruselas. De que es un hombre odioso, que maltrata a su mujer y a su hija. De que extrae su omnipotencia de un superordenador, encerrado bajo una llave que siempre lleva consigo en una especie de búnker,a través del cual se divierte acumulando desgracias y maldades sobre el planeta y la especie humana.

Hasta que un día la niña se rebela y entra en la habitación prohibida, desvelando a todas las personas sus fechas de defunción y originando con ello una suerte de cataclismo universal. Para evitar las consecuencias de este acto, huye de casa – asesorada por su hermano mayor y pródigo, Jesucristo, o J.C – a través de una lavadora muy particular. Una vez en la ciudad, elegirá a sus propios apóstoles.

Este, como se ha escrito anteriormente, estimulante e incisivo punto de partida se desinfla progresivamente. Dividida en epígrafes como el Génesis o los libros de los correspondientes discípulos-as , se pierde en las subtramas de las historias personales de cada uno-a de ellos-as desiguales en interés y, además, intolerablemente sexistas.

En efecto, el trato dado a las mujeres, comenzando por la madre y esposa maltratada, aunque le reserve una sorpresa posterior – que no puede, ni debe desvelarse – es denigrante. Vistas a través de la mirada lúbrica y de consumo masculino. Únicamente en función de ellos. Como prostituidas, amantes, cónyuges o sujetos, en uno de los casos, de dudosas perversiones, carecen de identidad propia. Con la excepción del personaje de la menor – una excelente Pili Groyne, Mejor Actriz en Sitges – e incluso ella misma tiene una imagen de Lolita, pintada y maquillada a sus diez años…

Es una pena, porque podía haber cuestionado de paso el patriarcado religioso y divino y lo que hace, por el contrario, es apuntalarlo. Es una pena porque su pretendida iconoclastia se queda en un juguete fantástico y complaciente a lo Jeunet, a lo peor de Jeunet. Es una pena porque también desaprovecha los gags, algunos divertidos, que provoca el conocimiento de la población de lo que le queda de vida. Es una pena, porque también desperdicia la vis cómica y cáustica de su protagonista masculino, el excelente Benoit Poelvoorde. Es una pena, porque tiene buena factura y ciertos hallazgos narrativos que se difuminan.

Lo dicho, lo escrito. Una pena.

 

En cartelera: Misas negras y noches grandes

Cuatro son las películas de estreno que se proyectan en versión original, en todas o en algunas sesiones. A saber, dos norteamericanas, una alemana y otra palestina.

La primera es el drama de acción, ‘Black Mass’ (Misa Negra) de Scott Cooper. Ambientada en los años 70, y basada en hechos reales, trata sobre la espiral de violencia que se desata tras la alianza entre un ex convicto mafioso irlandés y un agente del FBI para eliminar a los capos rusos de Boston. Ha gustado más en su país que por estos lares, pero está claro que hay que verla. Con un reparto de lujo que incluye a Johnny Depp, Dakota Johnson, Benedict Cumberbatch, Sienna Miller o Kevin Bacon.

La segunda es ‘Hotel Transilvania 2’, de Genndy Tartakovsky. En esta secuela de animación, humanos y monstruos conviven en dicho establecimiento con los correspondientes conflictos. División de opiniones.

La tercera es la alemana ‘Victoria’, de Sebastian Schipper. En, o eso se dice, un plano secuencia se nos muestran dos horas, de madrugada, en la vida de una joven española en Berlín. Lapso de tiempo en el que conocerá a cuatro jóvenes y dará un giro radical a su vida. Precedida de buenas referencias y reconocimientos, no hay que perdérsela.

La cuarta es la palestina ‘Villa Touma’, de Suha Arraf. Tres hermanas de la aristocracia de Ramala no acaban de asumir la realidad de la ocupación. La llegada de una sobrina lo cambiará todo. División de opiniones, pero no hay que obviarla.

El estreno estrella es ‘Mi gran noche’, de Álex de la Iglesia. Una mirada enloquecedora a la grabación de un programa de Nochevieja, en pleno verano y en un espacio, no por grande menos claustrofóbico, donde estallan todos los conflictos. Un casting coral de lujo que incluye a Raphael, Mario Casas, Blanca Suárez, Terele Pávez, Pepón Nieto, Santiago Segura o Carmen Machi y la crítica dividida, pero no hay que perdérsela.

Para terminar las que se nos quedan, de momento, inéditas, al menos en el área metropolitana, son dos. Una italiana, de la realizadora Francesca Archibugi, ‘El nombre del bambino’. Remake de una francesa homónima, narra como una cena entre amigos y familiares se ve alterada por el nombre, políticamente incorrecto, que una de las parejas tiene decidido para el bebé que esperan. Contraste de pareceres.

La segunda es una coproducción entre Reino Unido, Italia y nuestro país, dirigida por el prestigioso Michael Winterbottom, ‘El rostro de un ángel‘. Trata de la investigación de un periodista y un director de documentales sobre el caso real del terrible crimen presuntamente cometido por una estudiante y su ex novio, que han sido absueltos recientemente, contra una amiga común y compañera de piso de ella. Referencias irregulares.