Archivo diario: mayo 7, 2016

No solo cine. Neoliberalismo sexual: Identidad azul, identidad rosa…

Que alguien como Ana de Miguel – autora cuyo libro, ‘Neoliberalismo sexual’, se ha presentado esta noche en la Feria del Libro de Sevilla, con un currículum como filósofa, profesora, teórica, escritora y feminista, inabarcable para el espacio de esta entrada – se acercara a quien esto rubrica y a su sobrina, Vera Martín Jiménez, sin conocerlas de nada, poco antes del comienzo del acto,  para saludarlas con complicidad e invitarlas a unirse a ella y a sus compañeras para tomar algo después… da cuenta de su enorme categoría personal.

Glosaron a la firmante y a su obra – en un acto organizado conjuntamente por la Universidad Pablo de Olavide y Ediciones Cátedra – dos personalidades tan conocidas y prestigiosas como Amparo Rubiales y Lina Gálvez. Pese a la lluvia, y como no podía ser menos, el recinto de La Pérgola, en el que tuvo lugar, se fue llenando casi por completo.

Amparo Rubiales agradeció a los responsables de esta cita anual que el feminismo tenga cabida en ella, aunque sea todavía algo residual, marginal. Se preguntó, de cara a las nuevas generaciones, cómo era posible que siguieran vigentes los estereotipos de género. Y como las reglas del patriarcado normalizan lo aberrante y a los cuerpos de las mujeres como mercancía. Por ejemplo, la palabra prostituidor no existe para la RAE, ni para Google.

Recordó el brillante currículum de la protagonista y la consideró en su plenitud creadora, en su empeño de reconstrucción de una ideología feminista. Consideró este volumen como “un buen libro de divulgación feminista escrito por una gran mujer, filósofa y feminista”.

Destacó de él su descripción de la identidad rosa para las chicas y azul para los chicos, el primer símbolo de la opresión. Y el estigma, tan vigente, de la palabra feminismo, del que suscribe su consideración de “teoría, movimiento social y forma de vida”. Incidió también en el mito del amor romántico, recordando la famosa cita al respecto de Simone de Beauvoir.

Lina Gálvez lo consideró como un libro muy riguroso y completo. Denso, divulgativo y entretenido. Y, entre sus muchas contribuciones, señaló tres. La justificación de la desigualdad como ‘libre elección’. Su reflexión sobre el ahora, sobre el momento presente, de revolución neoliberal. Porque, comentó irónicamente, ahora las revoluciones son de derechas.

Y la identificación de la citada libre elección con el empoderamiento y el feminismo. Lo que desdibuja al sujeto político feminista, que hay que repensar, y da lugar a confusiones más que insidiosas…

Ana de Miguel recomendó asimismo la notable bibliografía de las presentadoras. Y pidió a los hombres que den un paso al frente, invitándoles a reflexionar y a pensar. A ser generosos, en la misma medida que lo son con ellos las mujeres.

Deploró que educamos en desigualdad, que la tenemos muy interiorizada. Puso el ejemplo del apellido. Por primera vez en la historia de este país, las mujeres pueden elegir que el primer apellido de sus hijos-as sea el suyo. Raramente lo hacen y ningún hombre las anima a ello. Nos situamos como alfombras, no nos vemos como personas, como consecuencia de toda la historia, la ideología y la literatura misóginas.

El ‘yo elijo’ es un retorcimiento más del patriarcado. Es aplicado especialmente a la prostitución, a la que avala y legitima gran parte de la izquierda, asumiéndola como “libre voluntad de las mujeres”. Lo que, sin embargo, no se aplica al aborto. No se mercantiliza nada… excepto a las mujeres y a sus cuerpos troceados y abusados.

Así podríamos seguir y seguir. Gracias a la Universidad Pablo de Olavide, a Ediciones Cátedra, a Amparo Rubiales, a Lina Gálvez y a Ana de Miguel por una velada estimulante y memorable. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘En cartelera’: Profusión y ausencias

En este primer viernes de mayo, se estrenan nada menos que ¡catorce! películas, de las que en Sevilla, de momento, solo veremos diez. Consignaremos las  más interesantes, o destacadas, sobre el papel, comenzando por las que se proyectan en versión original en todas o en algunos días y sesiones.

La primera es la surcoreana ‘Ahora sí, antes no’, de Sang-so Hong. Sobre las dos versiones y posibilidades del encuentro entre un realizador de cine independiente y una pintora. Mejor Película y Actor en Locarno y en Gijón. Se impone verla.

La segunda es la francesa ‘Mayo de 1940’, de Christian Carion. Un drama histórico en el que un alemán antinazi busca a su hijo entre el éxodo provocado por ese terrible periodo. División de opiniones críticas, pero merece una oportunidad.

Las que siguen son todas estadounidenses. Como la tercera. Un western protagonizado por la mujer de un pistolero peligroso, que busca la revancha contra quienes hirieron a su marido. Se trata de ‘La venganza de Jane’, de Gavin O´Connor y ha cosechado impresiones negativas. Protagoniza Natalie Portman.

La cuarta es ‘Freeheld, un amor incondicional’, de Peter Sollett. Basada en hechos reales, muestra la lucha de una condecorada policía lesbiana, a la que diagnostican un cáncer terminal, para que su pareja de hecho pueda heredar su pensión. Algo a los que sus compañeros y jerarquías del Cuerpo se oponen frontalmente. Con Julianne Moore y Ellen Page. Se han destacado su mensaje y criticado su tratamiento. Pero el tema merece que no se la pierdan.

La quinta es un thriller, ‘Triple 9’, de John Hillcoat. Sobre un atraco en el que participan tanto delincuentes como policías corruptos. Con un reparto atractivo en el que sobresalen Casey Affleck, Woody Harrelson y Kate Winslet. Ha gustado, en general, por su fuerza y su potencia. Debe verse.

Dos españolas para completar la selección. Una, ‘Nacida para ganar’, de Vicente Villanueva. Narra la historia de una perdedora a la que el reencuentro con una amiga de la infancia marcará un punto de inflexión en su vida. Ha gustado y Sevilla Cinéfila tuvo ocasión de verla ayer. Muy pronto tendrán su crítica en el blog.

La otra es ‘El olivo’, de Icíar Bollaín, precedida de excelentes referencias. Pero a la animalista que esto escribe le resulta muy chocante su argumento de una chica que, por amor a su abuelo y por propia convicción, lo hace todo por salvar al árbol del título. Hasta aquí, de acuerdo. Pero esta misma joven trabaja en una granja de pollos y no se siente, en absoluto, concernida por los horrores – se muestren o no en el filme, eso es aparte… – que allí experimentan dichas criaturas sintientes. Ustedes mismos-as.

De entre las cuatro  inéditas, dos más de nuestro país, cuyas reseñas han sido más que irregulares – ‘Lejos del mar’, de Imanol Uribe y ‘Re-emigrantes’, de Óscar Parra de Carrizosa – y las dos siguientes exhibidas en el pasado SEFF.

Hablamos de la lituana ‘Peace to us in our dreams’, de Sharunas Bartas que a quien esto firma le pareció plúmbea e incoherente y la ucraniana ‘The Tribe’, de Myroslav Slaboshpytskyi, la más interesante y una de las elegidas para debatir en nuestra próxima tertulia del miércoles, 1 de junio. Esperemos, en este último caso, que esté en nuestras pantallas muy pronto.