Archivo diario: mayo 20, 2016

Dos cineastas andaluzas: Recordatorio urgentísimo

Aunque Sevilla Cinéfila se dedica preferentemente a dar cuenta de las actividades relacionadas con largometrajes, hace una excepción en este caso. Y lo hace para recomendar sendas películas de dos realizadoras  – que, según reza el dossier de prensa, que nos ha remitido la amiga y compañera de la crítica, Lourdes Palacios – “cuyos trabajos plantean los conflictos de género y dan una visión femenina tratando de alcanzar desde el arte una sociedad más equitativa y una mayor igualdad”

Las proyecciones tendrán lugar esta misma tarde en el Centro de las Artes de Sevilla, CAS, sito en la calle Torneo, 18. Con entrada libre hasta completar aforo, un máximo de dos invitaciones por persona, que pueden ser recogidas desde las 18 horas. Con dos pases, uno a las 19 y el otro, a las 20.

Son dos cortos. Uno de ficción y el otro documental. El primero, ‘El marido era fumigador de campos’, de Ana M. Ruiz. La historia de una pareja, con sus glorias y miserias, en un clima tan sereno como desasosegante. 20′

El segundo, ‘Río abierto’, de Ana Rosa Diego, de 16′ de metraje. Un trabajo desarrollado con mujeres, víctimas y supervivientes de la violencia machista, que han encontrado en el baile una forma de terapia que las reconcilia y las recupera de sus heridas.

Ambos trabajos serán presentados por sus directoras y en el segundo intervendrá también una Asociación de Mujeres Supervivientes de la Violencia de Género.

Así que ya lo saben. Informados-as quedan y a no perderse esta sesión bajo ningún concepto.

 

 

 

 

En cartelera: Dios salve a las reinas…

Pues sí, aunque quien esto firma sea republicana. Porque, en estas dos últimas semanas, las películas de estreno de la cartelera han honrado y glosado a dos monarcas europeas. La una, Cristina de Suecia, de Mika Kaurismäki, cuya crítica acaba de publicarse en este blog .

La otra, actualmente reinante y con unos flamantes 80 años, Isabel II de Inglaterra, de la que se narra un episodio, al parecer verídico, de juventud en la británica ‘Noche real’, de Julian Jarrold, que tiene alguna sesión en versión original y por la que comenzamos nuestra crónica de los estrenos de hoy.

Fechada en 1945, da cuenta de la escapada de la entonces joven princesa heredera y de su hermana Margarita, de incógnito, para integrarse en las celebraciones nocturnas de la victoria aliada en la II Guerra Mundial. Ha gustado bastante, pese a los reproches a su guión previsible y tópico y se impone verla.

La segunda, también en vos, es la china ‘Más allá de las montañas’, de Zangke Jia. Una historia dramática, que transcurre en varias épocas, sobre una mujer, dos hombres enamorados de ella y un hijo. Sus referencias son irregulares, pero no hay que perdérsela.

La tercera es el documental francés ‘Las estaciones’, de dos Jacques, Perrin y Cluzaud. La epopeya de los otros habitantes europeos, los animales, y su relación con la especie llamada humana. Muy buenas críticas.

La cuarta es el thriller de terror sobrenatural australiano ‘Backtrack’, de Michael Petroni. Acerca de un psicólogo cuya vida cambia radicalmente al verse envuelto en fenómenos paranormales, que tienen mucho que ver con su pasado. División de opiniones, pero se le puede dar una oportunidad.

También la merece, a juzgar por sus reseñas, la española ‘Seis y medio’, de Julio Fraga. Un hombre y una mujer y las variaciones sobre su relación comparadas con las que mantuvieron él y ella en el pasado.

‘Reina Cristina’: El peso de la púrpura

El finlandés Mika Kaurismäki, cosecha del 55, es el hermano mayor del prestigioso, entre la crítica y la cinefilia universal, Aki. Ambos comenzaron sus carreras siendo transgresores de fondo y forma, pero el que nos ocupa, realizador de esta nueva adaptación al cine – tras la de Rouben Mamoulian (1933) -, de la vida de la fascinante monarca sueca, ha derivado hacia un cine más convencional.

Y, en efecto, lo demuestra en esta película tan académica, preciosista, documentada y elaborada, como carente de intensidad y pasión, pese a los hechos relatados e históricamente contrastados. Un producto lujoso pero sin identidad propia. Impersonal hasta decir basta.

Lejos de la visión idealista de su predecesora, centrada en un inexistente romance, mixtificadora y falseada, pero llena de glamour y talento, esta Cristina tiene de positivo, ese es su mayor mérito, su reivindicación de una mujer singular, cultivada, inquieta, sensible, intelectual y adelantada a su tiempo, incluso en sus preferencias afectivo-eróticas. Incluso en su renuncia y autoexilio. Y, pese a todo ello, a quien esto firma la ha dejado bastante indiferente, cuando no directamente ajena a los, por otra parte, más que interesantes acontecimientos narrados.

Quizás sea así porque el manierismo casi pictórico de su puesta en escena, o un tratamiento erróneo del apasionante material biográfico, le resten interés y ritmo a un guión, por otra parte, algo deficiente y aturrullado.

O porque el reparto tampoco puede hacer gran cosa, especialmente en lo que se refiere a los-as secundarios-as, con sus personajes tan aparentemente intensos como vacíos de contenido. Y ello alcanza también a la protagonista, una esforzada pero insatisfactoria Malin Buska. Los mejores, para quien esto suscribe, son Sarah Gadon e Hippolyte Girardot. Patrick Bauchau lo intenta, pero compone a un más que improbable Descartes.

106 minutos de metraje. Su guión lo firma Michel Marc Bouchard. Su lujosa fotografía, Guy Dufaux. Su música, Anssi Tikanmäki. Es una coproducción entre Finlandia, Alemania, Canadá, Francia y Suecia, fechada en 2015.

Ustedes mismos-as. Con todos sus defectos, respeta la Historia, reivindica a una monarca excepcional y no ofende la inteligencia.