Archivo diario: junio 1, 2018

‘Caras y lugares’: ¡¡¡Felices 90, Agnés Varda!!!

La (currículum de Wikipedia) fotógrafa, artista plástica, directora de cine, guionista, profesora de universidad, pedagoga, directora de fotografía, productora de cine, profesora y editora de cine francesa, entre un largo etcétera que, añade quien esto firma, incluye su compromiso con la izquierda y con el feminismo, Agnés Varda, cosecha del 28, cumplió hace ya dos días 90 espléndidos años. Su filmografía, siempre transgresora, abarca títulos tan notables como ‘Cleo de 5 a 7’, ‘Las criaturas’, ‘Una canta y otra no’, ‘Las espigadoras’ o ‘Sin techo, ni ley’, por poner solo estos ejemplos.

Pues resulta que esta flamante nonagenaria ha hecho un documental, una obra de arte mágica y creativa, singular y diferente, llena de fantasía e imaginación, de ternura y de lucidez, de empatía y humor, de emoción y nostalgia, de espíritu travieso y enormemente sabio, que es esta que nos ocupa y que bajo ningún concepto – se adelanta ya – deben perderse. La ha rodado en la buena compañía de su compatriota, otra vez fuente de Wikipedia, el artista callejero y fotógrafo francés JR, seudónimo de Jean René, cosecha del 83, cuyo modus operandi es “tomar fotografías en blanco y negro que, después de ampliadas, son pegadas en grandes muros en las calles”

Y eso es lo que cuenta, describe y filma ‘Caras y lugares’. El viaje de ambos del Norte al Sur de su país, en un fotomatón ambulante, para registrar esos rostros, a veces también rasgos concretos como los pies y los ojos enfermos y hermosos de la directora, en entornos y espacios tan diferentes como pueblos mineros abandonados, granjas, fábricas de ácido clorhídrico, el mítico puerto de El Havre con sus estibadores y sus compañeras nunca “mujeres de”, antes al contrario, o una granja en la que cosecha un solo hombre, o el colorista carromato de un artista muy sui géneris, o…

En ese itinerario también nos muestran a un cartero pintor, las curas oculares de Varda, el pueblo donde vivió Nathalie Sarraute, el precioso gato de la realizadora, las carreras por el Louvre y sus obras maestras, la casa de Godard y una sorpresa no tan agradable, las tumbas de Cartier Bresson y Martine Franck en un cementerio mínimo e ignoto… Todo es un prodigio, pero la animalista que esto firma tiene que reprocharle su insensibilidad con pescados -antes peces – y con las explotaciones de cabras.

90 minutos de metraje. Su fotografía la firman cinco hombres y dos mujeres y su música, Matthieu Chedid. La hicieron posible más de 600 personas por el procedimiento del crowfunding y tiene tantos premios y reconocimientos como merece. Hasta sus títulos de crédito, con esos dibujos, son adorables…

“Cada rostro tiene una historia” dice la corresponsable de este prodigio. Asómense a verlos. Pero cuanto antes ya que, a partir de mañana, solo tiene una única sesión en versión original.

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