Archivo diario: marzo 12, 2022

‘Un héroe’: Más dura será la caída…

Un hombre bueno llamado Rahim da con sus huesos en la cárcel porque, por una traición de su socio en una empresa que quebró, no pudo pagarle el muy elevado aval que le debía a su ex cuñado que le respaldó siendo aún el marido de su hermana. Durante un permiso de dos días, intenta convencerle para que acepte el abono de una parte de la deuda para así poder salir de prisión y solventar el resto con su trabajo.

Dicha cifra la ha conseguido a través de una relación romántica que mantiene extraoficialmente con la profesora logopeda de su único hijo, que es tartamudo. Ella ha encontrado un bolso con 17 monedas de oro y ambos van al prestamista que les ofrece una cantidad irrisoria por ellas. Entre tanto, ambos deciden devolverlo y van al banco para intentar localizar a la mujer que lo ha perdido…

Allí él, como cabeza visible, da el teléfono de la prisión y todo el mundo se entera de su buena acción. La de alguien que prefiere reintegrar un dinero, que podía liberarle, a una persona desconocida, su legítima dueña.

A partir de ahí, y a través de los medios, se convierte en un héroe y una fundación benéfica se interesa por él y consigue una recaudación importante para su causa. Incluso en el ayuntamiento le prometen un trabajo. Pero todo se torcerá de una manera insidiosa y perversa y pasará a ser un individuo bajo sospecha…

El muy prestigioso guionista y cineasta iraní Asghar Farhadi – cosecha del 72, que tiene entre sus créditos títulos como ‘Nader y Simin, una separación’ (2011) y ‘El viajante’ (2016), ambas premiadas con sendos Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa…

…Y que cuenta también con Globos de Oro, Oso de Plata y demás reconocimientos que le son debidos, sabe envolver y desarrollar esta trama, que también ha escrito, con una maestría y carga de profundidad notables.

Sabe dotar a un material narrativo, que se va complicando hasta convertirse en laberíntico y kafkiano, de una mirada inteligente, lúcida y crítica a un país, el suyo, en el que la religión no tiene nada que ver, sino que es lo opuesto, a la ética.

En el que la burocracia, guardiana de la moral, complica la vida a un ciudadano honrado al que han abocado a la deshonestidad muy a su pesar. En el que la caridad es lo contrario a la justicia social. En el que el paternalismo insoportable e insidioso de los directores de prisión se convierte en el peor abuso de poder.

En el que la mala fe, el rencor y la envidia de su acreedor no le deja más salida que un estallido de violencia, por leve que sea. En el que la señora desconocida, con toda la desgracia de su sexo en una sociedad tan profundamente misógina, que recupera el bolso y las monedas perdidos, se convierte, al desaparecer sin localización alguna, en el principal testigo de cargo en contra de su benefactor.

En el que las «fuerzas vivas» son hipócritas e indiferentes al bien común. En el que la admiración popular y la caída en desgracia son dos caras de la misma moneda. En el que los prohombres, aunque sea a una mínima escala, carecen de escrúpulos y de cualquier empatía.

En el que un hombre atípico, pero con ramalazos machistas también, no tiene más refugio que su familia, una familia cálida y unida. En el que una mujer, tan valiosa como independiente, es capaz de engañar y ponerse en entredicho para salvarle. En el que un niño hace lo propio, con todas sus limitaciones verbales, para salvar a su padre.

En el que mujeres y niñas, aunque este no sea el tema central, están veladas frente a la libertad indumentaria masculina, incluso en el interior de sus hogares, y viven bajo la autoridad conyugal o fraternal, si bien aquí no se cargan las tintas al respecto. Pero está ahí para quien quiera verlo. En el que la honradez imposible que se exige desde altas instancias no es la que se practica. En el que…

127 minutos de complejo y absorbente metraje. Su excelente fotografía la firman Ali Ghazi y Arash Ramezani. De su magnífico, y coral, reparto destacar a Amir Jadidi, Mohsen Tanabandeh y la hija del realizador Sarina Farhadi. Precedida de incontables premios, nominaciones y reconocimientos como el Gran Premio del Jurado ex aequo en Cannes y en otros Certámenes como Palm Springs y Santa Fe, es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 6 de abril, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol.

Véanla cuanto antes. Ni se les ocurra perdérsela.

‘El acontecimiento’: Libre, seguro y gratuito

La muy premiada, reconocida y prestigiosa escritora, catedrática y profesora de Letras Modernas francesa, Annie Ernaux, cosecha del 40, tiene una obra básicamente autobiográfica. En sus libros ha descrito respectivamente la vida de su madre, el ascenso social de sus progenitores, su adolescencia, su matrimonio… y su aborto en la novela homónima que sirve de referencia a esta película que nos ocupa y cuya adaptación cinematográfica se debe a…

… La periodista, escritora, guionista y realizadora francesa de origen libanés Audrey Diwan, cosecha del 80, en la que es su segunda propuesta fílmica. Ella, junto con la protagonista – la prodigiosa Anamaria Vartolomei – presentaron y debatieron posteriormente anoche el preestreno, estará en las salas el viernes 18, de ‘El acontecimiento’ en streaming desde Valencia y en una conexión simultánea con varios cines, entre ellos Nervión – como parte del Proyecto Viridiana para fomentar el cine europeo de calidad y permitir esa experiencia gracias a la tecnología – donde pudo visionarla esta firmante.

Un visionado que constituyó una experiencia tan brutal y demoledora como lo es la propia historia de una estudiante de Letras, Anne, en la Francia de 1963, brillante y con un espléndido futuro ante sí, que sueña con ser escritora y que descubre que todo su proyecto vital se le desmorona al saber que está embarazada. «Quiero tener hijos, pero no un hijo a cambio de una vida»

Y que, como le dice a su profesor preocupado porque su rendimiento está fallando: «Tengo una enfermedad que sólo ataca a las mujeres y que las convierte en amas de casa» La terrible cuenta atrás para la atormentada, pero fuerte y determinada a tomar su futuro en sus manos y ser dueña de su cuerpo y de su destino, protagonista comienza a las 3 semanas.

Unas semanas cruciales en las que ve cómo su vientre crece, en un tiempo, en un país y en una sociedad patriarcales que les negaban a las mujeres el derecho a decidir. Unas semanas cruciales en las que especialistas, siempre varones, rechazaban ayudarla, bien por presunta objeción de conciencia o por no afrontar las consecuencias de la complicidad con un delito.

Un delito, la interrupción del embarazo, penado con la cárcel. Un delito que provocaba que jóvenes y adultas prefirieran sufrir los terribles daños colaterales, muchos de ellas mortales, de carnicerías clandestinas antes de afrontar las de una maternidad en solitario y no deseada. Como el personaje central.

La realizadora la muestra, haciendo visible su sufrimiento, su impotencia y su angustia, situando la cámara a su altura y muy cerca, no abriendo plano más que en los fundidos en negro dejando constancia del paso del tiempo. Un tiempo que avanza en su contra sin que nadie quiera, ni pueda, ayudarla. Un tiempo en el que lo intenta todo en solitario, pese al dolor insoportable.

Un pathos tanto más terrible por cuanto lo que se hace está registrado tan rigurosa como intensamente, tan indirecta como desgarradoramente. Un pathos que alcanza su climax cuando consigue el contacto de quien hace el trabajo sucio que es, paradójicamente, su única esperanza.

Una operación brutal vista y sentida siempre desde una mujer frente a otra, con un tosco instrumental que atraviesa las entrañas no solo de Anne, de espaldas a la cámara como lo estuvo de frente al intentarlo por sí misma…, sino de quienes, como quien esto firma, que se dobló en su asiento y no fue la única, la sufrimos en carne propia con una tensión absolutamente insoportable.

Un alegato feminista serio, relevante y feroz por el derecho al aborto libre, seguro y gratuito. Un documento aterrador que nos recuerda que millones de hermanas en todo el planeta están abocadas a tal sangría y a perder la vida en el intento, en pleno siglo XXI, o afrontar la vergüenza, la cárcel o el rechazo social.

Que también permite ver cómo, tan sólo cinco años antes del mítico mayo del 68, el machismo más insidioso permeaba todas las relaciones, usos, costumbres y entornos. Aunque fueran los aparentemente más avanzados como el microcosmos universitario. Con la desigualdad más radical entre ellas y ellos, pues los segundos nunca se ven abocados o sorprendidos por el acontecimiento.

Producción francesa de 100 minutos de metraje. Su guion lo escribe también la directora junto a Marcia Romano. La espléndida y desasosegante fotografía la firma Laurent Tangy y la no menos inquietante banda sonora corre a cargo de Evgueni y Sacha Galperine. El reparto rezuma talento y credibilidad, destacando la presencia de la exquisita Sandrine Bonnaire.

León de Oro y Premio FIPRESCI de la Crítica en Venecia, entre otros muchos galardones y candidaturas. Todos los reconocimientos le son debidos. Se propuso, con otras cinco más, para ser debatida en la próxima tertulia del miércoles, 6 de abril, pero finalmente no resultó elegida.

Nadie debería perdérsela.