Archivo mensual: febrero 2022

‘Un pequeño mundo’: Sol@s ante el peligro

Esta firmante ha vuelto a las salas, aún convaleciente y tras casi dos semanas sin pisarlas, para afrontar una película que deseaba, tenía que y temía ver. Por lo mucho que la afecta contemplar en la pantalla maltratos a y entre niñ@s. Porque tenía constancia, aún sin haber leído ninguna referencia antes de escribir esta entrada, de su dureza de fondo y de forma.

‘Un pequeño mundo’ es el notable debut tras la cámara de una, de otra, cineasta belga a seguir: Laura Wandel, cosecha del 84. Una muy joven guionista y realizadora que recoge el testigo fílmico de tant@s colegas – a l@s que se hizo alusión en la crítica de ‘Un amor intranquilo’ de su compatriota Joachim Lafosse – en una cinematografía que sabe combinar con excelencia los dramas íntimos y la crítica social.

Como aquí, como en esta historia que sigue a una niña, Nora, que, en el arranque, llora desconsolada al entrar por primera vez en el colegio, sin querer abandonar los brazos de su padre. Y este será sólo el principio de su pesadilla pues, confiada en la «protección» de su hermano mayor Abel que promete no dejarla sola, descubre que el niño está siendo cruelmente torturado por compañeros matones…

… Algo que su sentido de la justicia le impide silenciar pero el chico le ruega que lo mantenga en secreto, porque si lo denuncia será aún peor. Hasta que los maltratos van a más y uno y otra sufrirán los más insidiosos daños colaterales de un abuso intolerable.

La mirada fílmica de Laura Wandel, su cámara, se sitúa a ras de Nora, una prodigiosa Maya Vanderbeque, consiguiendo que veamos a través de sus ojos infantiles un escenario de terror. Un escenario de impunidad en el que las personas adultas, estamos hablando de personas responsables de la educación y de la seguridad del alumnado, apenas si intervienen más que para «exigir» el perdón a los agresores… sin tomar ninguna medida disciplinaria contra ellos.

Porque las víctimas son sometidas y silenciadas y, si se atreven a alzar la voz, represaliadas y castigadas con mayores abusos o con el aislamiento. Porque un menor, un excelente Günter Duret, es martirizado con saña y alevosía ante los aterrados ojos de una pequeña tan impotente y tan valiente, tan afirmativa y tan atormentada, tan protectora y tan vulnerable, colocada en una espiral imposible entre la lealtad y la denuncia.

Porque los daños colaterales citados anteriormente son tan insidiosos que pervierten la empatía en desprecio y el ser víctima en victimario… El retrato de este microcosmos en el que un@s llamad@s menores tienen en sus manos destrozar las vidas de sus compañer@s, no sólo mediante la abyecta violencia directa sino mediante la marginación y el vacío es demoledor y sin anestesia, pero nunca tremendista. Eso la hace más dolorosa aún.

El retrato de este microcosmos terrible lo filma la guionista y directora a la medida de la estatura de Nora, sola, como su hermano, ante el peligro. Sola en ese pequeño mundo siniestro y perverso. En el que se ven reflejadas las clases, las primeras amigas, las decepciones, los vacíos, la marginación, los clasismos, los prejuicios, los desprecios, las vejaciones…

Mientras l@s mayores no ven o no quieren ver, con una sola excepción, la de un padre diferente también criticado, aunque no lo suficientemente firme. Luego son cómplices de tal horror, aunque les veamos muy en segundo plano.

Producción belga, fechada en 2021, de 72 minutos de intenso y demoledor metraje. Su excelente fotografía se debe a Frédéric Noirhomme. Premio FIPRESCI de la Crítica en la Sección Un Certain Regard del Festival de Cannes. Todos los reconocimientos le son debidos a esta película demoledora, singular, justa, necesaria, imprescindible y notable.

Es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 9 de marzo, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. VÉANLA CUANTO ANTES.

Entre enero de 2021 y este mes de febrero de 2022 que hoy llega a su fin, los casos graves de bullyng y ciberbullyng arrojaron la estremecedora cifra de 11.229. Un delito, impune en su inmensa mayoría, que se cobra cientos de miles de vida anuales de jóvenes de entre 14 y 28 años. Como Jokin, como Kira, como Diego, como tant@ otr@s…

No se la pierdan.

MUY IMPORTANTE : La sesión de marzo de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra tendrá lugar el miércoles, 9, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol.

Dado que esta firmante – coordinadora junto al crítico y amigo Enrique Colmena de esta novena temporada de nuestra tertulia de cine – está muy perjudicada de voz por una insidiosa faringitis, que cursa con afonía y mucha tos, se ha decidido retrasar una semana la sesión de marzo.

Tendrá lugar el miércoles, 9 de marzo, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. La librería tiene otra actividad, pero nuestro espacio estará libre para nosotr@s. Cosa que agradecemos enormemente.

Les recuerdo las películas a debate, más que estimulantes. Dos miradas de mujer y una masculina. Son, por orden cronológico de estreno:

La japonesa ‘Drive my car’, de Ryüsuke Hamaguchi. En cartelera desde hace dos semanas. Si no lo han hecho ya, VÉANLA CUANTO ANTES.

La estadounidense ‘La hija oscura’, ópera prima de la actriz Maggie Gyllenhaal. EN CARTELERA ÚNICAMENTE EN CINE ZONA ESTE, DE SEVILLA ESTE Y DOBLADA. Consulten horarios y sesiones y VÉANLA CUANTO ANTES.

Y la belga ‘Un pequeño mundo’, debut cinematográfico de Laura Wandel. Se estrenó ayer en el Avenida. Consulten horarios y sesiones y VÉANLA CUANTO ANTES.

Pues ya lo saben. Nos volvemos a encontrar el miércoles, 9 de marzo, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. Deseando verles.

Series en plataformas, Netflix. ‘El joven Wallander’, dos temporadas: El espíritu de Mankell

Esta firmante – que ya les ha prevenido de que está perjudicada en general, y a la hora de escribir estas entradas en particular, por un fuerte catarro de las vías respiratorias altas, que la mantiene enclaustrada en casa sin posibilidad de ver la nueva oferta de estrenos de la cartelera – adoraba y añora enormemente al novelista y dramaturgo sueco, Henning Mankell (1948-2015), quien fuera yerno, por cierto, del clásico cineasta Ingmar Bergman.

Entre la producción literaria de Mankell se cuentan 12 novelas dedicadas al inspector de policía Kurt Wallander, entre las que quien esto firma destaca ‘Asesinos sin rostro’, ‘La leona blanca’, ‘El hombre sonriente’, ‘Cortafuegos’ o ‘La quinta mujer’.

Y entre los actores que le han interpretado en la televisión se encuentran Rolf Lassgärd, Krister Henriksson o el mismísimo Kenneth Branagh – la más notable, amarga y profunda, sin la menor duda – representados como el detective maduro de las novelas.

Aunque el autor también describiera los años de juventud de su personaje en los cinco relatos del volumen ‘La pirámide’, hay sustanciales diferencias con esta serie. Referidos, sobre todo, a sus comienzos como patrullero antes de ser inspector, en su encuentro con Mona, su primera esposa y madre de su hija, cuya profesión cambia también aquí o en el entorno vecinal, y laboral, del protagonista, entre otras.

Pero nada de esto importa en absoluto porque, si bien no adapta ningún libro en concreto y está libremente inspirado en el famoso detective, sí se hacen presentes los espíritus de Mankell y de Wallander en ella.

En ambas temporadas. Por supuesto, sin la carga – estamos hablando de una época de iniciación y de los comienzos de una carrera – de profundidad que tienen las citadas anteriormente que retratan al protagonista en su madurez.

Esta firmante aplaude sin reservas la actualización del personaje a los tiempos sociopolíticos que corren y la fidelidad a las características de un joven idealista, inteligente, empático, posicionado sin reservas con las personas más frágiles y castigadas por el sistema. Lo que le lleva inevitablemente a cuestionar unas normas que debe obedecer.

Un joven Wallander vecino de un barrio abandonado y multirracial en el que ignoran su trabajo, hasta que se produce un horrendo crimen. Un joven Wallander confrontado a un nuevo jefe, a quien debe respeto, pero cuyas decisiones le resultan a veces muy discutibles. Un joven Wallander, amigo y colega leal, que debe sufrir que a su compañero y casi hermano en sus horas más bajas.

Un joven Wallander que contempla el racismo, el clasismo, la marginación y las injusticias de su entorno, muy lejos del país civilizado del cliché. Un joven Wallander que investiga a víctimas que han sido verdugos y a verdugos que han sido víctimas. Un joven Wallander sensible, idealista y apasionado, aunque se tope con el muro de las pautas que le imponen jefes y políticos.

Un joven Wallander que tiene a su lado a hombres y mujeres semejantes y diferentes, con una historia y un pasado detrás, que él no siempre conoce, aunque al-la espectador-a sí se les revelan. Personajes corales y nada secundarios dotados de complejidad y de alma.

Producción noruega, que consta de dos temporadas, cada una de ellas con 6 episodios de 50 minutos de metraje. En su dirección se alternan Ole Endresen y Jens Jonsson. Sus sólidos guiones son coescritos por Anoo Bhagavan y Benjamin Harris. Su excelente fotografía corre a cargo de Gaute Gunnari.

Del reparto coral, de diferentes nacionalidades, destacar el buen hacer de Adam Palsson, Leanne Best, Ellise Chapell, Yasen Atour o Jordan Adene.

Véanla.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 2 de marzo, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol: Falta una semana…

Así es. El próximo miércoles, 2 de marzo, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol, tendrá lugar la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. En ella debatiremos tres películas más que estimulantes y con mucho debate. A saber y por orden cronológico de estreno:

La japonesa ‘Drive my car’, de Ryüsuke Hamaguchi, en cartelera. Precedida de incontables premios y nominaciones tales como cuatro a los Oscar, incluyendo Mejor Película y Dirección, sus críticas son entusiastas. Aquí tienen el enlace de su crítica en este blog:

‘Drive my car’: Viajes interiores y exteriores

La estadounidense ‘La hija oscura’, ópera prima de la excelente actriz Maggie Gyllenhaal, quien también escribe su guion adaptando la novela homónima de Elena Ferrante y cuyas referencias son excelentes. Lamentablemente en Sevilla sólo se proyecta en Los Arcos, en el que mañana es el último día para verla ya que desaparece de su carterlera, y en Cine Zona Este, que la mantiene una semana más. Doblada en ambos casos. Consulten horarios y sesiones y VÉANLA CUANTO ANTES.

Y la belga ‘Un pequeño mundo’. Otra mirada de mujer, otra ópera prima, la de Laura Wandel, que la filma y la escribe. Se trata de ‘Un pequeño mundo’, que consiguió el prestigioso Premio FIPRESCI de la Crítica en la Sección Un Certain Regard del Festival de Cannes. Precedida de excelentes críticas, se estrena este viernes, 25 de febrero, en el Avenida. VÉANLA CUANTO ANTES.

Pues ya lo saben. Nos volvemos a encontrar en siete días. Deseando verles. #TertuliaDeCine #CineEntreLibros

Series en Plataformas. Filmin, ‘Fragile’: Dos amigos

Esta firmante ya ha advertido en una de sus redes sociales que se encuentra capidisminuída a causa de un fuerte catarro de las vías respiratorias altas, que la mantiene recluída en casa desde hace hoy cinco días. Y que les pide comprensión porque ello va a afectar a la calidad de sus entradas en este blog, porque no da para mucho más…

Pero, en cualquier caso, y dado que lleva un retraso de estrenos cinematográficos considerable, no ha querido dejar de compartir sus impresiones sobre algunas de las miniseries vistas durante este encierro forzoso. Gracias de antemano y quedan avisad@s.

Estamos ante una producción audiovisual canadiense francófona, fechada en 2019, compuesta por 10 absorbentes episodios, de 45 minutos de metraje. Su muy sólida e impecable escritura se debe al dramaturgo y guionista del país, como todo el equipo técnico-artístico, Serge Boucher. Tras la cámara está el igualmente prestigioso, que ha trabajado con él varias veces, Claude Desrosiers. La fotografía muy bien Martin Falardeau y su igualmente estupenda banda sonora, Michel Corriveau.

Tiene un reparto coral en estado de gracia en el que cabe destacar a Pier-Luc Funk y Marc-André Grondin, los personajes centrales. La historia sigue, entre el presente y el pasado, a dos víctimas de un fatal accidente. La historia sigue, entre el presente y el pasado, a dos hombres muy distintos de extracciones sociales y circunstancias familiares muy diferentes que crean un sólido vínculo de amistad y afecto.

La historia va desgranando el entorno de cada uno. De alta burguesía empresarial en un caso y obrero en el otro. La historia, capítulo a capítulo, nos retrata a un hombre atormentado por la culpa, por una muerte que le llevó a prisión, amado por su hermana de padre, con quien siempre puede contar, odiado por su hermano de madre, el hombre «perfecto» y celoso de la atención que suscita.

Adorado y cuidado por una progenitora generosa y con ambiciones políticas y visto con cierta sospecha por un padrastro poderoso, cuyo estatus no quiere perder y que intenta promover una empresa supuestamente no contaminante.

En el otro lado, una amantísima madre viuda, aún muy joven. Su hermana que, con ella y con una chica joven, amiga de la infancia del hijo, regentan una cafetería. Un cuñado algo turbio y siempre al acecho que vigila, a cuenta de su progenitora, que el protagonista más solvente no vuelva a recaer en sus adicciones y que suele malinterpretar peligrosamente la mayor parte de sus observaciones…

Tales dramatis personae, habitantes de un pequeño pueblo de provincias, no son, salvo excepciones, lo que parecen. Guardan secretos, infidelidades, miedos, culpa, enemistades, pasados tormentosos y presentes bajo sospecha. Junto a amores incondicionales, ansias de reparación a través del perdón, una decisión que determinará un futuro, temor a las relaciones por causas bien fundadas y algunas decisiones que pueden cambiar radicalmente una vida.

Todo ello, sin ninguna concesión a clichés, ni tópicos al uso, nos es narrado con complejidad, lucidez, sutileza, intensidad, delicadeza y una sabia gradación del ritmo y de la intriga por las que, en cada capítulo, vamos descubriendo hechos, puntos de vista y resolución de enigmas que sorprenden y enganchan hasta llegar a una conclusión en la que todo es revelado.

No se la pierdan. Es un consejo.

‘Un amor intranquilo’: Perder la razón, perder las razones…

Entre la nómina de los muy interesantes y cualificados realizadores-as belgas de distintas generaciones podríamos destacar a los hermanos Jean Pierre y Luc Dardenne, cosechas del 51 y del 54 respectivamente, a Jaco Van Dormael, cosecha del 57, a Felix van Groeningen, cosecha del 77, a Gust Van den Berghe, cosecha del 85, a las desaparecidas Agnés Varda y Chantal Akerman, junto al responsable de esta película Joachim Lafossse, cosecha del 75, entre cuyos créditos están ‘Perder la razón’ (2012), ‘Los caballeros blancos’ (2015) o ‘Después de nosotros’ (2016).

En esta película Lafosse conecta, de alguna manera, con su infancia ya que retrata a un pintor – un extraordinario Damien Bonnard – que sufre trastorno bipolar, como el padre, quien además era maníaco depresivo, y la abuela del realizador. Este hombre tiene una aparentemente muy sólida relación con su compañera de vida, restauradora – una excelente Leïla Bekhti – y ambos profesan, a su vez, un afecto incondicional a su hijo.

El problema es la insidiosa manera en la que esta enfermedad mental amenaza a la estabilidad familiar. Porque el personaje central – que aunque no aparecen en la historia ni médicos, ni terapeutas – ya ha sido ingresado varias veces y en los extremos emocionales en los que vive, decide no medicarse ya que prefiere la fase maníaca, o eufórica, tanto a la hora de crear como a la de transgredir reglas y normas sociales al uso. Como por ejemplo…

Como por ejemplo, dejar a su hijo al mando de su embarcación, mientras él se lanza a nadar. O irrumpir en la clase del chico, lo que obliga al profesor a echarle y avergüenza al niño. Apenas duerme, está agitado, poseído por el impulso pictórico y fuera de control, por lo que tanto la mujer como el menor viven con preocupación y creciente ansiedad esta incandescente y explosiva exaltación, que amenaza con dar al traste con sus propios equilibrios.

Esto es especialmente cierto en el caso de la esposa que se ve obligada a ser enfermera, cuidadora, madre por partida doble y estar continuamente en alerta, descuidando su propio trabajo y abandonándose como persona en un estrés agotador. Luchando por él, por el menor y por un vínculo muy fuerte que es continuamente puesto a prueba.

Porque, paradójicamente, cuando vuelven a internarle en una situación extrema y límite, y regresa a casa dopado y con un tono vital muy bajo, en el que dormita casi siempre, el niño – un estupendo Gabriel Merz Chammah – añora, pese a todo, a ese padre loco, divertido a veces e imprevisible y le reprocha a la progenitora su «traición», al haberle provocado indirectamente el estado catatónico que tiene.

La mirada del realizador sobre esta convivencia doméstica tan explosiva y pendiente de un hilo, al par que por momentos incandescente y estimulante, es serena, empática, generosa y llena de comprensión por ese grupo de personas unidas por lazos de sangre habitadas por la inseguridad y la zozobra.

No juzga, ni condena, pero sí retrata los graves daños colaterales para la mujer – sobre todo, para ella, como se ha descrito – y para el hijo en común, provocados por un progenitor habitado por un trastorno severo que no quiere medicarse, que carece de autocrítica, que pierde la razón y las razones y que sólo, muy al final, admite lo díficil que resulta relacionarse con él. Y ese final, doloroso, necesario y abierto también…

Coproducción entre Bélgica, Luxemburgo y Francia, de 118 minutos de metraje. En su guion han intervenido, además del propio Lafosse, Lou Du Pontavice, Juliette Goudot, Chloé Leonil, Anne-Lise Morin y François Pirot. Su excelente fotografía la firma François Hensgens y su banda sonora tan agitada y dramática como el propio relato, Olafur Arnalds.

No deberían perdérsela.

En cartelera desde Viva Sevilla: Una oferta de estrenos variada, sugerente y muy estimulante

Este es el enlace a la colaboración de quien esto firma en Viva Sevilla sobre la oferta de estrenos de este viernes.

https://vivasevilla.es/sevilla/1030019/en-cartelera-una-oferta-de-estrenos-variada-sugerente-y-muy-estimulante/

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones, respalden las medidas de seguridad y vayan al cine. #CineEnLasSalas #CineSeguro #YoVoyAlCine

‘Drive my car’: Viajes interiores y exteriores

El guionista y cineasta Ryüsuke Hamaguchi – cosecha del 78, entre cuyos créditos destacan ‘Happy hour’ (2015), que puede verse en Filmin, ‘La ruleta de la fortuna y de la fantasía’ (2021) y esta que nos ocupa, del mismo año y ,junto con la anterior, las dos únicas de su filmografía estrenadas en nuestro país – es ya por derecho propio uno de los más prestigiosos realizadores japoneses contemporáneos.

‘Drive my car’ parte de un relato de su notable compatriota Haruki Murakami de tan sólo 40 páginas contenido en su libro ‘Hombres sin mujeres’. 40 páginas que ha adaptado él mismo en un guion escrito junto a Takamasa Oe. 40 páginas que ha convertido en 179 minutos de un intenso, depurado, doloroso y emotivo metraje.

Arranca con lo que luego puede comprobarse que es un prólogo, retratando la unión más íntima, y aparentemente feliz, entre un reconocido actor y director teatral y su esposa, una guionista cuya inspiración se dispara en las relaciones sexuales, y cuyas ideas va haciendo partícipe a su marido durante el coito y el orgasmo. La imprevista vuelta a casa del protagonista le hace descubrir algo ante lo que no reacciona y que tendrá dramáticas consecuencias. La pantalla se funde entonces en negro y comienzan los títulos de crédito.

Dos años después el escritor retoma su trabajo aceptando estar al frente de un montaje de ‘Tio Vania’ en un Festival de Hiroshima, pero declina interpretarlo. Hará entonces un casting de lo más peculiar con actores y actrices de distintas nacionalidades e incluso una sordomuda que se comunica a través del lenguaje de signos. Y elegirá para el personaje central al hombre al que vió sin ser visto, donde no debería estar…

Entre tanto, la organización le asigna como chófer a una chica que, por decisión suya, conducirá su propio coche, el del autor. Una joven aparentemente inexpresiva y hermética pero habitada, como él mismo, por el duelo, el tormento y la culpa, siendo ambos víctimas al mismo tiempo. Una joven que, por su edad, le recuerda a su hija perdida siendo una niña…

Una joven con la que establecerá un vínculo profundo en esos itinerrarios, mientras escuchan cintas de la obra. Unos viajes exteriores e interiores en un vehículo, en un espacio, que Hamaguchi considera muy propicio para la intimidad. Un montaje, unos trayectos, unas revelaciones, unas semejanzas y afinidades que cambiarán sus vidas para siempre.

Todo este material narrativo se va desgranando con un tempo lento pero tan pródigo en sutilezas, en agudas y profundas observaciones sobre la condición humana, la incomunicación que la aqueja y en un penetrante análisis de los paralelismos entre la ficción dramática y el contexto real en que se mueven las criaturas que pueblan su relato. Unas criaturas dolientes a las que nunca se juzga, ni mucho menos se condena.

Unas criaturas torturadas por lo que padecieron, por las pérdidas y por lo que no supieron, o no pudieron, o no quisieron evitar. Un hombre maduro y una mujer joven, uno y otra extremadamente sensibles y bondados@s, pero con una pesada mochila existencial, que se encuentran en el momento justo del presente para afrontar sus respectivos pasados y abrirse a un futuro libre de oscuridades en ese final tan sugerente…

Producción japonesa, fechada en 2021, de 179 minutos de metraje. Notablemente fotografiada por Hidetoshi Shinomiya. La excelente banda sonora, que se hace presente cuando debe, la firma Eiko Ishibashi. En su eminente reparto, destacar a Hidetoshi Nishijima, Toko Miura y Reika Kirishima. Mejor Guion y Premio FIPRESCI en Cannes, Globo de Oro a la Mejor Película de habla no inglesa y cuatro nominaciones a los Oscar, de los que es una de las grandes favoritas, incluyendo Mejor Película y Dirección.

Es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 2 de marzo, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. Déjense interpelar por, y fluir con, ella y no se la pierdan bajo ningún concepto. VÉANLA CUANTO ANTES.

‘En cartelera desde Viva Sevilla’: Amores típicos y atípicos

En este viernes que precede a la festividad comercial de San Valentín, la cartelera se llena de romances más o menos convencionales y… hasta de vestidos de novia. Pueden leerlo en este enlace de mi colaboración en Viva Sevilla. Una mirada crítica sobre la oferta semanal de estrenos:

https://vivasevilla.es/sevilla/1028411/san-valentin-se-cuela-en-los-estrenos-de-cine-del-fin-de-semana/

Pues ya lo saben, consulten horarios y sesiones, respalden las medidas de seguridad y vayan al cine. #CineEnLasSalas #CineSeguro #YoVoyAlCine.

‘Belfast’: Mirando hacia atrás sin ira…

AVISO SPOILER: El rostro tan digna y hermosamente envejecido de la excelsa Judi Dench – justamente nominada como Mejor Actriz de Reparto por esta película – contempla desde la ventana, con desolada resignación, la partida de sus seres más queridos mientras que en la pantalla aparecen las dedicatorias: A LOS QUE SE QUEDARON, sobre el primer plano citado de la actriz. A LOS QUE SE FUERON, sobre el coche con cuatro ocupantes, que la saludan antes de ponerse en marcha. A LOS QUE PERDIERON, fundido en negro y títulos de crédito.

El conocido, reconocido y galardonado guionista, actor y director de cine y teatro, Kenneth Branagh, cosecha del 60, ficciona en esta su última propuesta un año clave de su infancia, el último de los 60 del pasado siglo, en su Belfast natal. Y para ello se sirve de la mirada de un niño, Buddy – asombroso y prometedor Jude Hill – su alter ego.

Una mirada la de Kenneth/Buddy entre el asombro, la inocencia y el temor. Una mirada a la violencia generada por sus «correligionarios» protestantes contra la minoría católica ya de por sí discriminada laboral, social y económicamente.

Una mirada hacia atrás sin ira. Porque, aunque describe muy bien el contexto de guerra civil y religiosa, la mantiene de fondo. Sin eludirla, pero sin centrarse en ella. Aunque sí en las consecuencias devastadoras sobre su grupo humano más próximo, ya que hubo que tomar la durísima decisión de abandonar la ciudad y las raíces dejando atrás a una anciana fuerte, valiente, generosa y en duelo, que les ve partir desde su ventana, porque no quiso ser un lastre para ell@s y prefirió resistir.

Una mirada a una niñez dichosa y llena del amor incondicional de sus madre, padre, abuela y abuelo, de su hermana, de su entorno más cercana, aunque sacudida y mediatizada por ese contexto de pesadilla.

Una opción tan legítima esta como lo hubiera sido otra más reivindicativa. Porque parte de la honestidad de ser, o haber sido, un protestante diferente – como toda su gente querida – que rechaza la agresiones beligerantes de quienes no reconocen como «suyos»

Un hermoso homenaje a quienes le permitieron crecer y desarrollarse con un amor, empatía y solidaridad incondicionales. Con un humor y un afecto a prueba de bombas y balas, nunca mejor dicho. Y tal necesario tributo se hace extensivo a sus amistades y vecindario.

Justa, pero no justiciera. Sensible, pero no sensiblera. Tierna, pero no ternurista. Habitada por una divertida y entrañable calidez, pero sin excluir aristas, ni caer en el sentimentalismo. Vibrante, luminosa. oscura, emotiva, magnética, y adorable pese a todo, visión de un tiempo, de un país y de una ciudad azotada por la intolerancia y el sectarismo.

Producción británica, fechada en 2021, de 98 minutos de metraje. La escribe, como no podía ser de otra manera, el propio director. La excelente fotografía, en un deslumbrante, y valga la paradoja, blanco y negro, se debe a Haris Zambarloukos. La estupenda y vitalista banda sonora, repleta de temas clásicos de la época, la firma Van Morrison.

En cuanto al reparto, además de Dench y Hill, destacar la solvencia interpretativa de Caitriona Balfe, Cirián Hinds y Jamie Dorman. Premio del Público en Toronto, 7 nominaciones a los Globos de Oro, 6 a los BAFTA y otras 7 a los Oscar incluyendo Actriz de Reparto, ya citada, Película y Director. Todos los reconocimientos le son debidos.

Ni se les ocurra perdérsela.