SEFF, XI Edición. Sección Oficial. Tomas VI y VII: Lentitud y frenesí

La jornada de la Sección Oficial de ayer estuvo marcada por las características opuestas de dos películas radicalmente distintas. La lentitud de una, frente al frenesí de la otra. La crónica de unas gentes explotadas y miserables, frente a la de una familia de estatus privilegiado. Un fresco social, frente a una historia intimista. Personajes de edad avanzada frente a niñ@s y adult@s jóvenes. Política frente a intimidad. Macro y microcosmos.

Hablamos, respectivamente, de la portuguesa, ‘Cavalo Dinheiro’, de Pedro Costa y de la italiana, ‘Misunderstood’, de Asia Argento. La primera, cuyo título alude al nombre del caballo del protagonista, y consiguió el Premio al Mejor Director en Locarno, recupera a un personaje de otra cinta del realizador. En ella, a modo de docudrama testimonial, diálogos, monólogos y escenas que muestran sombríos pasadizos y una suerte de hospital, se da la voz a un hombre y una mujer principalmente, de Cabo Verde. Rememoran las condiciones de vida tan paupérrimas que han tenido en un país entre la dictadura de Spínola y la Revolución de los Claveles.

El filme muestra bien a las claras con unos lenguajes y narrativas deliberadamente no realistas y transgresores, la explotación colonialista y de clase que sufren estas gentes de color, víctimas de entre las víctimas. Pero cuando la morosidad se convierte en estilo per sé, sin añadir nada al mensaje, éste se diluye. Es lo que aquí ocurre. La carga crítica se ve fagocitada por una puesta en escena pretenciosa, lenta y aburrida. Lástima.

Paradójicamente, en la italiana ocurre justo al contrario. Es su frenesí lo que compromete su credibilidad y la misma carga crítica – aunque por motivos muy opuestos – a la que antes hacíamos alusión. La dirige Asia Argento y es una suerte de ajuste de cuentas, en clave de ficción, con su infancia. Hija del productor, guionista y realizador, Darío Argento y de la actriz y guionista Daría Nicololdi. Y Aria es el nombre con el que la inscribieron en el registro civil. Tal y como se llama su protagonista, la prodigiosa Giulia Salerno, desde ya una seria candidata al Premio a la Mejor Actriz de este Certamen.

La mirada de la directora transmite el desamor de una niña de 11 años postergada y rechazada por unos progenitores muy desequilibrados, que la desdeñan en beneficio de sus hermanas. Un padre egocéntrico, narcisista – director de cine famoso, por más señas…- y terriblemente supersticioso. La madre frívola, egoísta y distante. Ambos con un (mal) carácter de mil demonios. Esto lo cuenta, Argento, no quien esto suscribe. La niña se ve obligada continuamente a emigrar de una casa – ¡¡¡ y qué casas, que decoración y colores, que envidiaría el Almodóvar de la primera época!!! – a otra, o a quedarse en la calle, porque ninguno la quiere. Sus únicos amigos son una compañera de colegio y un gato negro al que adoptó.

Si esta historia se hubiera narrado con cierta mesura, habría resultado demoledora. Pero la realizadora – quizás por un mecanismo de defensa, el mismo que le hace decir a su alter ego infantil, mirando a cámara, que no es una víctima- lo convierte en grandguiñolesco y lo despoja, con sus excesos, de gran parte de su potencial crítico, irónico y emotivo. Una pena. La función la salvan Salerno y el resto de niñ@s. Tan crueles, con pocas excepciones, como l@s adult@s, pero mucho mejor retratad@s.

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2 Respuestas a “SEFF, XI Edición. Sección Oficial. Tomas VI y VII: Lentitud y frenesí

  1. Buenas Carmen,
    La película de Asia aunque me gusta como empieza creo que termina devorándose a si misma por cierta incontinencia visual incluso sonora, resulta demasiado ‘kitsch’, exagerada y caótica en muchos momentos.
    La decoración de los apartamentos me recordó muchísimo a la escenografía de las películas de Dario Argento, títulos conocidos del giallo como ‘Suspiria’ o ‘Rojo profundo’, ¡esos colores rematadamente chillones!.
    Como dices, lo mejor la actuación de la protagonista, ¡está fantástica!, y la de los otros niños.
    En cuanto a lo de la portuguesa, aunque es ventajista decirlo ahora, de alguna forma me lo olí. Por ejemplo, ‘Jauja’ es otra que descarté por motivos parecidos. ¿Prejuicios? quizás aunque más bien es que no se puede ver todo.
    Saludos, Jesús.

  2. De acuerdo, Jesús… Prejuicios, no. Criterio selectivo. Un abrazo.

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