Archivo mensual: julio 2018

‘Sácame de dudas’: Filiaciones

Para Vita Lirola, por tanto y por todo…

Esta es una película – producción francesa de 120 minutos de metraje, dirigida por la escritora y realizadora Carine Tardieu, cosecha del 73, que firma también el guión junto a Michel Leclerc y Raphaële Moussafir, con una hermosa fotografía de Pierre Cottereau y una banda sonora, debida a Eric Slabiak , y en la que también suenan preciosos temas, tanto de la chanson como de ese inolvidable dúo Papageno-Papagena de La flauta mágica, – que posee encanto, inteligencia y sabiduría.

Esta es una película, entre el drama, la comedia y el romance, que tiene un muy buen guión y un tratamiento de la historia – un hombre viudo con una hija a punto de ser madre soltera que, por una pirueta analítica, se entera de que quien creía su progenitor no lo es y accede al verdadero que tiene, a su vez, una hija médica por la que se siente atraído…  y hasta ahí puede leerse – y de sus personajes, nada vodevilesco, ni ternurista, ni buenista, ni sentimentaloide… sino divertido, conmovedor y respetuoso.

Esta es una película que trata temas espinosos como el incesto y contemporáneos como los diferentes modelos de familia con lucidez y naturalidad, sin aspavientos, ni morbos. Esta es una película habitada por la comprensión hacia todas sus criaturas y sus interacciones y contradicciones. Esta es una película que combina muy bien la comercialidad con la autoría. Esta es una película en la que las filiaciones biológicas cuentan tanto como las afectivas y de convivencia.

Esta es una película que integra armoniosamente todas las tramas que la definen y las conduce a una conclusión satisfactoria. Esta es una película que elude el tratamiento paternalista y condescendiente, tan al uso. hacia dos personajes ancianos octogenarios. Esta es una película cuyo humor nunca es zafio, ni facilón, ni busca la risotada gruesa. Esta es una película en la que el reparto coral funciona muy bien, destacando en él a François Damiens, Cécile De France y a los estupendos Guy Marchand y André Wilms.

Esta es una película, una mirada de mujer, que no deberían perderse.

 

 

 

‘En cartelera’: Ejecutivas y atracadoras

En la nueva oferta de cartelera de este viernes recién estrenado destacamos cinco películas algunas de las cuales podrán ser vistas en sus versiones originales subtituladas. Son, las comentaremos por este orden, dos francesas, dos norteamericanas y una española.

La primera es ‘La número uno’, de Tonie Marshall. Sobre el techo de cristal al que se enfrenta una brillante ingeniera a la que un lobby de mujeres le propone acceder a una importante empresa que cotiza en bolsa. Entre la comedia y el drama, con implicaciones feministas, ha gustado y debe verse.

La segunda es ‘Sácame de dudas’ y está dirigida por otra mujer, Carine Tardieu. Narra cómo un hombre de 45 años encuentra a su octogenario padre biológico y, de paso, se enamora. Ha interesado bastante y no hay que perdérsela.

La tercera es ‘No te preocupes, no llegará lejos a pie’, de Gus Van Sant. Basada en hechos y en un personaje reales, y ambientada en los años 70, sigue a un hombre a quien un accidente, y la tetraplejia resultante, le descubre la pintura. División de opiniones, pero hay que darle una oportunidad. Protagoniza el siempre espléndido Joaquin Phoenix.

La cuarta es ‘Ocean’s 8’, de Gary Ross. La famosa saga de atracadores es protagonizada por mujeres en esta entrega. Mujeres a las que interpretan nada menos que Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway y Helena Bonham Carter entre otras. Contraste de pareceres, pero se impone verla.

Y la quinta es ‘Jefe’, de Sergio Barrejón. Acerca de un odiado ejecutivo, cuyas acciones se desploman y es abandonado por su mujer, que se atrinchera en su empresa a fin de recuperar trabajo y familia. Contará además con la ayuda inesperada de la limpiadora del turno de noche. Ha interesado, con ciertas reticencias, y no hay que obviarla.

‘Nos vemos allá arriba’: Soldados (des)conocidos

Quien esto firma, es una rendida admiradora del escritor francés Pierre Lemaitre, cosecha del 51, del que conoce títulos tales como ‘Vestido de novia’, ‘Recursos inhumanos’ o la tetralogía negra del inspector  Camille Verhoeven,  ‘Iréne’, ‘Alex’, ‘Rosi & John y ‘Camille’, Todos excelentes y altamente recomendables…

Pero… le falta completar su bibliografía precisamente con ‘Nos vemos allá arriba’, que le procuró el  Premio Goncourt en 2013, y en la que se basa esta película, en cuya escritura ha colaborado junto a su realizador el actor, guionista y cineasta Albert Dupontel – ‘Irreversible’, ‘Nueve meses  ¡De condena!’ – cuyo nombre auténtico es Philippe Guillaume y cuya cosecha es la del 64.

Así que no tiene más referente, en este caso, que el cinematográfico. Aunque ya es sabido que cine y literatura poseen sus propios códigos. Así que se enfrentó sin filtros a esta producción francesa – de 114 minutos, maravillosamente fotografiada por Vincent Mathias y con una excelente banda sonora de Christophe Julien – que narra la historia de dos supervivientes de la I Guerra Mundial que montan una estafa sobre los recuerdos a sus compañeros caídos, que incluye catálogos y un proyecto de monumento.

Pero esta necesariamente esquemática sinopsis es un pálido reflejo de lo que se cuenta y de cómo se cuenta. Una puesta en escena elegante, suntuosa , bella – pero nunca gratuita – brillante, barroca, vibrante y vitalista con una cámara que lo mismo nos introduce en el frente, en las tripas de las trincheras, como en el París devastado de la posguerra, en casas misérrimas y en palacetes lujosos mediante picados y travelling.

Una historia hermosa, emocionante y sensible de la amistad inquebrantable entre dos seres muy distintos en todos los sentidos, pero que se quieren y respetan mutuamente. A los que después se une una niña singular y única que es la mejor cómplice, amiga y traductora. Una historia sobre los horrores bélicos y sus daños colaterales. Una historia de heridas físicas y morales. Una historia de un villano cínico y cruel tanto en la guerra como en la paz. Una historia de los sucios negocios con la muerte, el duelo y la épica del ardor guerrero.

Una historia de un artista incomprendido y lleno de talento y creatividad. Una historia de familias, la de sangre y la de los afectos. Una historia de orfandades. Una historia de estafadores y ladrones de alto standing, con políticos cómplices y comprados. Una historia de la picaresca de la supervivencia en años de plomo. Una historia que se cuenta, que comienza casi por el final.

Una historia que transcurre en dos años, entre 1918 y 1920, con el mes de noviembre como fecha clave. Una historia de reencuentros y de perdón. Una historia a la que da vida y verdad un reparto prodigioso en el que destacamos al carismático Nahuel Pérez Biscayart, al propio director, a Niels Arestrup y a la deliciosa Héloise Balster. Una historia más grande que la vida…

… que nadie debería perderse. Escrito queda.