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Un clásico de cine y una ópera prima diferente: Recordatorio urgentísimo

Pues sí, recordatorio urgentísimo de dos ofertas de cine más que interesantes para este viernes tan especial. Las detallamos.

A las 18 horas, en el céntrico y pluridisciplinar espacio La Revuelta, calle Siete Revueltas, 33, proyección del clásico de Stanley Kramer, ‘¿Vencedores o vencidos? (El juicio de Núremberg)», de 1961.

Se trata de un drama histórico, ambientado en 1948, en el que un magistrado estadounidense retirado recibe el encargo de presidir un importante juicio en dicha ciudad alemana, contra cuatro colegas suyos cómplices de la política nazi de esterilización y limpieza étnica. Ganador de dos Globos de Oro – Mejor Dirección y Actor, Maximilian Schell  y otros tantos Oscar, al mismo intérprete y al Guión Adaptado de Abby Mann, sobre su propia obra de teatro.

Tiene las mejores críticas y un reparto impresionante en el que destacan, aparte del galardonado, Spencer Tracy, Burt Lancaster, Richard Widmark, Marlene Dietrich, Judy Garland y Montgomery Clift, entre otr@s.

Por si todo esto fuera poco, será presentada y coordinará su debate el muy cualificado crítico y amigo José Miguel Moreno Bautista. NO SE LA PIERDAN BAJO NINGÚN CONCEPTO.

Y a las 20.30, en el Teatro Alameda, dentro del ciclo seff365 del Festival de Cine Europeo de nuestra ciudad, se proyectará la aclamada ópera prima, fechada el año pasado, en el largometraje del sueco Johannes Nyholm, ‘The Giant’. Un autista, gravemente enfermo, busca a su madre nada menos que con la ayuda de un gigante de 60 metros de altura. Premio Especial del Jurado en San Sebastián y de la Academia Sueca a la Mejor Película. Más que recomendable.

 

 

‘La Palabra y la Imagen’. Temporada 5: Presencias y ausencias…

Otra noche mágica de tertulia, estimulante y enriquecedora, la de hoy. Aunque con el sabor agridulce de algunas ausencias. L@s que han estado, son, pero también otr@s que, por diversas razones, no han podido acompañarnos puntualmente y a un plazo algo más largo.

Quien esto firma, deplora profundamente las circunstancias que atraviesan nuestros queridos e imprescindibles Lola y Luis, de quien hacemos votos para su completa recuperación y para que contemos muy pronto con ellos animando nuestros debates. Un atronador aplauso para ella y para él fue la expresión de cariño, fuerza y ánimo de tod@s l@s presentes a quienes tanto le han dado a esta actividad.

Una actividad, una sesión la de este miércoles, que condujo con excelencia el periodista, gestor cultural, experto en Creación Literaria, Escritura Creativa, narrativa norteamericana contemporánea y, entre otras cosas más, autor de plena actualidad con la novela ‘Cenzontle’José Iglesias Blandón, Pepe Iglesias. Un querido amigo y un hombre clave, cuando estuvo al frente de la coordinación de actividades de La Casa del Libro, para la buena marcha de La Palabra y la Imagen.

Con una visión tan amplia como singular, describió el común denominador de las tres películas como exponentes de la condición humana. Comenzando por la belga ‘La chica desconocida’, de los hermanos Dardenne, que suscitó división de opiniones dentro de su calidad e interés.

Se apreciaron su compromiso social, la visión, y representación, de una mujer volcada en su profesión, empática y solidaria, sin ninguna incidencia en su vida íntima. Una mujer en busca de la identidad de otra. La otra chica desconocida, como fue descrita. Su leit motiv de la culpa en casi todos los personajes

Pero se le reprocharon su frialdad, distancia, algunos desajustes en su guión y en su ritmo, su falta de emoción, algunos de sus personajes secundarios e incluso la propia interpretación de la protagonista, que a algún@s nos pareció maravillosa.

La iraní ‘El viajante’, de Asghar Farhadi, flamante Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa, cosechó aclamaciones mayoritarias y algunas reservas. Se valoraron su visión crítica de una sociedad fundamentalista y patriarcal, que incide en las relaciones de unos personajes atípicos, ilustrados y liberales. Su guión. Su complejidad y sutileza, sus paralelismos entre la ficción que representa y la realidad de los personajes. La denuncia de las actitudes machistas del marido frente a la agresión de la mujer y su final tan abierto como amargo.

Por contra, disgustaron el forzar dicho paralelismo citado, el culpabilizar más al marido que al propio agresor, el hacer recaer la responsabilidad sobre una vecina ni vista, ni descrita y su final.

La danesa ‘Land of mine’ (Bajo la arena), de Martin Zandvliet, fue apreciada en su valor al revelar los trapos sucios históricos de su país. En su generosidad con los vencidos y en su clamor contra los desastres de la guerra, contra el odio que no termina con ella y contra el feroz trato dado a unos niños soldados a los que diezmaron. Su tensión y desasosiego, los jóvenes intérpretes y la evolución, el factor humano, del sargento.

Pero no gustaron su linealidad, dichos cambios personales tan precipitados así como una conclusión algo repentina.

El miércoles, 10 de mayo, pues el 3 coincide con la Feria, más. Cuatro películas, cuatro, han sido las elegidas para debatir. Dos miradas de mujer y dos masculinas. A saber, y por este orden, la alemana ‘Stefan Zweig: Adios a Europa’, de Maria Scrader, que entra el 21 de este mes. La argentina ‘La idea de un lago’, de Milagros Mumenthaler, que se estrena este viernes, día 7 en el Avenida,  HAY QUE VERLA ENSEGUIDA. La finlandesa ‘El otro lado de la esperanza’, de Aki Kaurismäki, que también entra este viernes en el Avenida y que también HAY QUE VERLA ENSEGUIDA. Y la italiana ‘Maravilloso Bocaccio’, de los hermanos Taviani, que lo hará el día 28.

Gracias a La Casa del Libro, a Pepe Iglesias, a José Miguel Moreno Bautista y Cristina Abad, críticos y amigos que nos honraron con su presencia y aportaciones, y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial por hacer de esta sesión otra velada memorable. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘La Palabra y la Imagen’: Recordatorio urgentísimo

Pasado mañana, miércoles, 5 de abril, a las 19.30, en La Casa del Libro de la calle Velázquez, de Sevilla,  tendremos una nueva sesión de nuestra tertulia de cine, ‘La Palabra y la Imagen’.

Debatiremos sobre tres películas a cual más interesante. A saber: la belga ‘La chica desconocida’, de los hermanos Dardenne; la iraní, flamante Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa, ‘El viajante’, de Asghar Farhadi y la danesa, que también fue candidata en esa misma categoría, ‘Land of mine’ (Bajo la arena), de Martin Zandvliet.

Nuestro invitado, todo un lujo y un honor, será el periodista y escritor José Iglesias Blandón, el amigo Pepe Iglesias, quien, entre un extenso currículum que detallaremos in situ, fue coordinador de actividades culturales de la librería que es nuestra sede y uno de los responsables de que la actividad funcionara tan bien, pues se volcó con ella y con nosotr@s.

Por si esto no fuera poco, además es el autor de una novela de la máxima actualidad, ‘Cenzontle’, de lectura muy recomendable. Si la tenéis, llevad vuestros ejemplares, pues está dispuesto amablemente a firmarlos. Si no, habrá en la librería por si queréis adquirirla. Naturalmente, si compromiso alguno y solo como sugerencia.

Pues escrito queda. Promete muchísimo y no os la podéis perder bajo ningún concepto. La entrada es libre y os esperamos.

 

 

No solo cine. Sevilla Animalista: Somos su voz

Miles de personas, miles – y luego diréis que somos cinco o seis… – dignificando el centro histórico de Sevilla en este espléndido domingo primaveral. Miles de ciudadan@s, de toda edad y condición, clamando contra el maltrato, la explotación, el sufrimiento, la tortura y el asesinato de todas las especies no humanas. Miles de animalistas exigiendo el endurecimiento de las penas de sus verdugos y reivindicando los derechos, el respeto y la justicia para ellas.

Miles  desde la Plaza Nueva, pasando por la Avenida de la Constitución y la Puerta de Jerez, hasta el Palacio de San Telmo despertando la expectación de propi@s y extrañ@s a quienes se invitaba al ritmo de las percusiones y del «no nos mires, únete».

Miles de gargantas desgañitándose con lemas tales como, entre otros: «Derechos ya para los animales», «Respeto ya para los animales», «Justicia ya para los animales», «El maltrato animal, al Código Penal», «La Fiesta Nacional, al Código Penal», «Sevilla animalista», «Sevilla libre de maltrato animal», «No están solos, somos su voz», entre un larguísimo etcétera.

Miles, sí, pese al partido de uno de los equipos locales que movilizó multitudes. Y más de un centenar de perr@s, de distintos orígenes, con raza o sin ella, con pedigree o sin él, tod@s contando historias a cual más dura con finales felices. Y también gat@s, presentes en las fotos que portaban sus dueñ@s.

Tres horas intensas, vibrantes, emotivas y reconfortantes que finalizaron con la lectura de un Manifiesto en el que se instaba a la especie humana a respetar la vida y los derechos de las demás, compañeras de planeta. En el que se apelaba, para conseguirlo, a la educación, las leyes, la justicia y las administraciones que nos gobiernan. Y en el que nos citaban para el domingo, 23 de abril, en el Palacio de San Telmo, donde culminó esta de hoy, a las 17 horas, para dar comienzo a la antitaurina. Otra cita ineludible.

Gracias a la Plataforma Ciudadana Justicia y Defensa Animal, por organizar este extraordinario acto reivindicativo. Igualmente a PACMA, Igualdad Animal, Gladiadores por la Paz, ALMA, Asociación Divertina y a tantas otras que se sumaron y participaron entusiásticamente. Pero, muy especialmente, a esos millares de hombres y mujeres que lo dieron TODO, TODO, TODO por una causa tan justa y tan necesaria. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

No solo cine: Lucia y las mujeres de la limpieza

Lucia Berlin, nacida en Alaska el 12 de noviembre de 1936, dijo adiós a la vida en Los Ángeles otro 12 de noviembre de 2004, a causa de la maldita enfermedad maldita que se cebó en sus pulmones. El mismo día de su 68 cumpleaños. Casi siete décadas de una existencia atormentada, nómada, singular, compleja y al límite, con tres matrimonios rotos – un escultor y dos músicos fueron sus compañeros – y cuatro hijos a los que tuvo que sacar adelante, durante una gran parte de su infancia, en solitario, cuando apenas si había cumplido los 30.

Con dolores permanentes desde su primera juventud, debido a la doble  escoliosis que padeció, fumadora impenitente, alcohólica por tradición familiar, adicción contra la que luchó en varios periodos, entrando y saliendo de varios centros de desintoxicación. Con el último de sus cónyuges heroinómano. Trabajando en urgencias de hospitales, en consultas, dando clases y como limpiadora, entre un largo etcétera. Acompañando a su hermana, terminal, durante un año. Y escribiendo, saben, escribiendo…

Elvira Lindo ha dicho de ella: «Cuando tuvo tiempo esta mujer para escribir, con estas agotadoras experiencias. Cómo pudo hacerlo mientras viajaba buscando un futuro mejor, mientras mecía a sus bebés, mientras buscaba droga para Buddy, mientras su propia dependencia del alcohol se lo permitía» Y también que «a pesar de estas vivencias tan duras cerró la puerta a la pena, al dolor y al remordimiento».

Lo hizo. 77 relatos en los que late una biografía ficcionada, llena de intensidad, humor, ferocidad y esperanza. 43 de los cuales se publicaron bajo el título de ‘Manual para mujeres de la limpieza». Un éxito fulgurante, un descubrimiento póstumo deslumbrante. Comparada con Chejov y Carver, pero descrita como más cosmopolita y generosa que este último.

Esta obra ha sido definida como singular, con olor a verdad, conocedora de los mecanismos del relato, en lo que cuenta y como lo cuenta. Libre, intensa, inteligente, sensible, tierna y valiente. Como un texto de mujer, nacido de la experiencia personal e intransferible de una mujer.

Once mujeres y un hombre, del club de lectura de quien esto firma, han aportado sus miradas sobre ella esta misma tarde-noche. Reiterando lo ya citado, hablando de su escritura «desde el otro lado». De su estilo, tan elaborado como directo. De la forma en la que convertía sus experiencias en materia literaria.

De su manera tan especial de ver y describir las cosas. De su cercanía o lejanía con sus historias. De sus señas de identidad tan norteamericanas y, a la vez, tan universales. De otras cuentistas, y colegas, excelentes como Alice Munro o Samantha Schweblin. De su odio por las comas, De sus finales tan potentes y particulares. De…

No dejen que se lo cuenten. Hónrenla y léanla.

‘Rara’: Madres y padre

La realizadora chilena Pepa San Martín, cosecha del 74, se inspiró libremente en el caso real de una jueza de su país, Karen Atala – la primera magistrada que se asumió públicamente como lesbiana, que luchó denodada y heroicamente por conservar la custodia de sus tres hijas ante todas las instancias y contra su propia nación, y miembro de la junta directiva de la Fundación Iguales, que ha participado en esta propuesta fílmica- para contar esta historia.

Una historia y una película que han merecido reconocimientos tales como el de Horizontes Latinos del Festival de San Sebastián, el de Generation K+, de cine infantil y juvenil en Berlín o un número importante de candidaturas para los Premios Platino.

‘Rara’ tiene 93 minutos de metraje. Su guión lo firman conjuntamente la realizadora y Alicia Scherson. Su fotografía, clara y matizada, Enrique Stindt y su estupenda banda sonora, que incluye además preciosos temas, Ignacio Pérez Marín. Y tiene un reparto excelente en el que destacan las dos adultas – Mariana Loyola y Agustina Muñoz – pero, sobre todo, las dos increíbles y adorables menores, Julia Lübbert y Emilia Ossandon.

Pepa San Martín nos da cuenta de la vida de estas niñas con dos madres singulares- la biológica y su pareja, ambas con una profesión – y un padre – con su segunda esposa – mucho más convencional, a través de la mirada, el sentir y la experiencia de la primogénita.

Una mirada clara y luminosa, natural e inocente, sobre un modus vivendi –  el del colegio, el deporte, las relaciones, la mejor amiga, el chico admirado, el de la intimidad, tan diferente pero tan armónica, de su hogar, el del vínculo con su hermana, sus juegos, complicidades y peleas… – tan abierto como aparentemente asumido, en un entorno presuntamente respetuoso.

Pero … surge el conflicto con la norma y todo se va oscureciendo progresivamente hasta la irreversible conclusión. También, en este proceso, la sutileza, la elegancia y la delicadeza están presentes. Tampoco, en este proceso, se cae en tentaciones melodramáticas, vindicativas, sentimentales o exasperadas.

Ni falta que hace. Es la perspectiva de una joven de 13 años, que observa a sus mayores, que tiene claros sus afectos, pese a sus contradicciones y que no acaba de asimilar que cambien tan radicalmente su vida. Todo ello narrado en un tono tan matizado y complejo, tan suave de formas como amargo de fondo.

Donde termina esta historia, comenzó la lucha valiente, comprometida y solidaria con los derechos del colectivo LGTBI del personaje real, de esa admirable mujer y activista a quien su país reparó públicamente. En Chile aún no es legal el matrimonio entre personas del mismo sexo. Solo la, a todas luces, insuficiente Unión Civil.

Vean esta pequeña gran película. La proyectan en el Nervión en horarios y días que deben consultar. PERO HÁGANLO. LO ANTES POSIBLE, PUES PUEDE DESAPARECER PRONTO DE LA CARTELERA. Advertid@s quedan. Bajo ningún concepto deberían perdérsela.

 

 

‘El bar’: Cóctel de la casa

Álex de la Iglesia, cosecha del 65, es un realizador con un talento visual poco común. Diabólicamente brillante en el manejo de la cámara y especialmente dotado para las escenas de masas exteriores, que incluyen huidas y persecuciones en las que se ven implicados sus personajes principales. Igualmente dotado asimismo para la acción, los arranques de sus películas suelen ser antológicos.

Esto lo hace, además, con unas coordenadas estético-narrativas autóctonas, lo que es un mérito añadido, y también una de las señas de identidad más reconocibles de su peculiar estilo. A lo que contribuye su equipo técnico, siempre en estado de gracia. Algunas de las características citadas podemos encontrarlas en esta su última propuesta, ‘El bar’.

102 minutos de metraje. Su guión lo firman el realizador y su habitual Jorge Guerricaechevarría. La estupenda fotografía, tan contrastada, se debe a Ángel Amorós y su banda sonora, que subraya tan bien la intriga, a Carlos Riera y Joan Valent. La historia sigue a un grupo de personas muy diferentes que desayunan en un local cuando una de ellas, un hombre, es asesinado al salir por un atacante anónimo e invisible, al que le sigue otro. Esto provocará su encierro involuntario, pero obligado, ante el peligro exterior.

Con estos mimbres, el cineasta saca lo mejor y lo peor de sí mismo. Lo mejor en cuanto al reto, él siempre tan valiente, de un espacio claustrofóbico donde escenificar lo más abyecto, risible y paródico de la condición humana enfrentada a situaciones límites. Un drama tan amargo como esperpéntico, en la que su misantropía se agudiza si cabe aún más.

Una intriga en la que la tensión no decae, pese a sus trazos de brocha gorda. Un reparto sólido y excelente, muy bien dirigido, en el que tod@s están bien y del que nos gustan especialmente los registros inusuales que ha sabido extraer de Mario Casas y de Blanca Suárez, como ya hiciera en ‘Mi gran noche’.

Pero… ese cóctel de la casa resulta tóxico cuando se perpetra con un guión aturrullado y plagado de excesos, en el que se desatiende a los personajes, a sus motivaciones y al propio leit motiv de una trama con mezclas indigestas de varios géneros. Cuando se desatiende a la propia coherencia interna del relato y se desaprovecha la confrontación entre el arriba y abajo del local, que se resuelve pronto y mal, valga esta abstracción para no incurrir en inoportunos spoilers.

Y luego están su misoginia pese a ese final, en el sentido de esquematizar burdamente a las mujeres contrastándolas por edad y por atributos físicos, pero siempre relacionándolas con el atractivo erótico o con el implacable deterioro del tiempo. Ello pese a los talentos de Terele Pávez y Carmen Machi. Y ese gusto, algo cansino, por los frikies mesiánicos y apocalípticos tan exasperantes. Y ese no estar a la altura de su potente comienzo, cuando el ritmo decae y se deshilvana…

En fin, quien esto firma ha intentado matizar y expresar, lo mejor que sabe y puede, sus impresiones contradictorias y encontradas ante una película que, en cualquier caso, debe ser vista.

‘En cartelera’: Raras y raros

Entre la oferta de estrenos de la nueva cartelera, que se inaugura hoy, destacamos seis películas y, de entre ellas, las que se proyectan en versión original subtitulada en todas o en algunas de sus sesiones. Son, por este mismo orden, una coproducción Alemania-USA, una estadounidense, una sueca y una francesa. Además de otra coproducción entre Chile y Argentina y una española.

La primera es el thriller ‘La cura del bienestar’, de Gore Verbinski. La historia sigue a un ejecutivo que es enviado, junto a algunos colegas, a un balneario cuyos remedios no son, exactamente, lo que parecen. Intensa división de opiniones, pero se le puede dar una oportunidad.

La segunda es ‘Redención’, de Antoine Fuqua. Un drama deportivo sobre un boxeador, caído en desgracia, que intenta recuperarse por su mujer e hija. Reseñas negativas, en general. Protagonizan Jake Gyllenhaal, Forest Whitaker y Rachel McAdams. La pelota, en sus tejados.

La tercera es ‘Un hombre llamado Ove’, de Hannes Holm. Sobre un tipo gruñón y misántropo, que cambia su visión del mundo gracias a unos nuevos vecinos. Precedida de muchos reconocimientos, sus críticas son irregulares, pero debe verse.

La cuarta es ‘Una historia de locos’, del prestigioso y comprometido realizador Robert Guédiguian. Ambientada en los años 80, trata de un atentado terrorista con daños colaterales e inesperados. No ha concitado la unanimidad en sus referencias, pero no hay que obviarla de ninguna manera.

La quinta es ‘Rara’, de Pepa San Martín. Basada libremente en un caso real, describe los conflictos con su padre biológico de una niña cuya madre es lesbiana. Ha gustado mucho y no hay que perdérsela.

Y la sexta es la última propuesta de Álex de la Iglesia, ‘El bar’. Un grupo de personas que desayunan en un establecimiento, se ven atrapadas dentro cuando le disparan a un cliente al salir. Fuertes contrastes de pareceres, pero su visión es obligada.

Para terminar, tengan en cuenta que las referencias de películas de interés y calidad ya no están solo en el Avenida, aunque siga siendo un local imprescindible. Hay que salir de esa céntrica zona de confort, para ver otras alternativas en Nervión. Pero en estos cines deben CONSULTARSE SIEMPRE DÍAS, HORARIOS Y SESIONES EN VOSE, pues también hay filmes que, estrenándose allí, no se proyectan todos los días y otros que parecen haber desaparecido y se exhiben inesperadamente a ciertas horas.

Por si acaso, véanlos lo ANTES POSIBLE. Advertid@s quedan.

 

‘Locas de alegría’: Bipolaridades

Esta es la tercera mirada fílmica de un hombre sobre personajes femeninos presente en nuestra cartelera de marzo, con desiguales resultados, que reseñamos en Sevilla Cinéfila. Algo muy de agradecer, en cualquier caso, dado que se trata de mujeres singulares, frente al abrumador, exclusivo y excluyente protagonismo masculino que suma y sigue…

La primera corresponde a la de los hermanos Dardenne con ‘La chica desconocida’ y la segunda, a la de Emil Ben-Shimon con ‘El balcón de las mujeres’. Seguirán la de’Doña Clara (Aquarius)’, de Kleber Mendonça Filho y la de ‘Yo no soy Madame Bovary’, de Feng Xiaogang.

Volviendo a la que nos ocupa, el guionista y realizador Paolo Virzi – cosecha del 64, ‘El capital humano’ – filma y escribe, junto a Francesca Archibugi, esta producción italiana de 111 minutos de metraje, bellamente fotografiada por Vladan Radovic y con una sugerente banda sonora de Carlo Virzi. Dotada de una factura impecable, da cuenta de la peculiar relación que se establece entre una aristócrata y una chica marginal dentro del entorno de una institución psiquiátrica no menos sui géneris.

Ha sido reconocida con 17 nominaciones a los David di Donatello y con la Espiga de Oro, Actriz y Premio del Público en Valladolid, pero, no obstante, ‘Locas de alegría’ tiene, en la opinión de quien esto firma, tantas fuerzas como debilidades. Está, de hecho, habitada por la misma bipolaridad que presuntamente aqueja a esa Beatrice que borda, con su talento habitual, una incandescente, volcánica y arrebatadora Valeria Bruni Tedeschi.

En efecto, ese desequilibrio narrativo se hace notar enfatizando las personalidades de las protagonistas – estupenda también Micaela Ramazotti – frente al resto de pacientes y el personal del Centro. Personalidades que son tratadas con intensidad y pasión, sí. A veces, con una comicidad irresistible y con algún momento emotivo.

Pero también en su vertiente más epidérmica  algo que nos impide conocerlas más en profundidad y compromete, forzando el golpe de efecto ora a la risa, ora a la lágrima, la propia credibilidad del relato y su capacidad crítica para con una sociedad que, según puede leerse en los créditos finales, ha cerrado muchas de estas instituciones alternativas. Curiosamente, el propio filme contribuye a pasar de largo sobre el tema por el retrato tan superficial que hace de su funcionamiento y personal. A ello contribuye un guión deslavazado y espasmódico.

No carece de encanto, pero… podría haber sido redonda. En cualquier caso, véanla y juzguen por sí mism@s.

 

‘El balcón de las mujeres’: Las mejores intenciones…

Esta producción israelí, de 96 minutos de duración, dirigida y presumiblemente escrita por Emil Ben-Shimon, de la que solo consta – y se ha consultado más de una ficha técnica… – que su fotografía se debe a Ziv Berkovich, relata la historia, en clave de comedia dramática, por definirla de alguna manera…, del balcón de una sinagoga de una pequeña comunidad judía en Jerusalén y espacio reservado a las mujeres en ella, que se desmorona y provoca un conflicto entre las afectadas, sus cónyuges y varones del resto del pueblo, así como con el nuevo y ultraortodoxo rabino que sustituye al titular enfermo.

Fundamentalmente amable, bienintencionada y costumbrista, desaprovecha lastimosamente una oportunidad de oro para la crítica de la misoginia recalcitrante de una religión tanto en sus versiones «abiertas» como integristas.

En efecto, los personajes femeninos pretenden ser fuertes y reivindicativos. Pero no lo son, en absoluto. Solo reclaman «su» balcón, esa parcelita de espacio segregado en el templo, que los varones, que sí detentan un poder que ellas no cuestionan, le han asignado. Y, además, son casamenteras y, a efectos conyugales, parecen vivir en el mejor de los mundos. El enemigo parece ser únicamente el rabino fundamentalista. Aunque también lo sea, a todos los efectos.

En fin, una mirada masculina paternalista, mixtificadora y complaciente sobre unas devotas creyentes que, al parecer, no tienen nada por lo que rebelarse sobre su forma de vida, ni sobre los dictados de su credo religioso, ni sobre la posición que ocupan en él.

Alguien anónimo escribió, hace muchos siglos, que «el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones». Quien esto firma, añade que las mejores intenciones pueden llevar aparejadas cinematográficamente también los peores resultados.

Ustedes mism@s.