Archivo de la categoría: Uncategorized

‘En cartelera’, desde Viva Sevilla: Apariencias, fugas y música del alma

Aquí tienen el enlace a mi colaboración con Viva Sevilla sobre las ofertas de estreno de esta semana. Una mirada crítica a las películas que pueden, y deben, verse.

https://vivasevilla.es/sevilla/985751/musica-thriller-psicologico-escapadas-o-cliches-familiares-para-ir-al-cine/

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones, respalden las medidas de seguridad y vayan al cine. #CineEnLasSalas #CineSeguro

‘Las cosas que decimos, las cosas que hacemos’: Deseando, y temiendo, amar…

Esta es una de esas películas que, desde la opinión de esta firmante, sólo puede hacer el cine francés. que es francesa hasta el tuétano. Esta es una de esas películas tan universales como localizadas en una cinematografía concreta, en la mejor de las producidas en el país, deudora – siendo, al tiempo, tan personal – de las filmografías de Eric Rohmer, Philippe Garrel y, si me apuran, hasta de las de François Truffaut y de Woody Allen.

Esta es una de esas películas que el cine español no realizaria nunca: no entra en sus idiosincrasias como nación, ni como industria. Con la excepción quizás de Jonás Trueba, aunque haya que darle tiempo…

Esta es una de esas raras películas que se degustan con la inteligencia y con los sentidos. Que se disfrutan plena e integralmente sin culpabilidad. Que es al tiempo leve y profunda, divertida e incisiva, sutil y elegante, compleja y luminosa, vitalista y tocada por una pátina melancólica. Está habitada por el encanto, la seducción y la lucidez. Brillantemente dialogada, todos sus personajes tienen una teoría para las relaciones que mantienen y reflexionan sobre sus deseos y afectos, encuentros y desencuentros, de una forma irresistible – se coincida o no con ell@s – tanto en sus convicciones como en sus engaños o autoengaños.

Partiendo de la historia de una joven embarazada que debe recibir sola en su casa de la maravillosa campiña francesa al primo de su pareja, ausente por motivos laborales. Que para conocerse y llenar su tiempo juntos deciden contarse sus respectivas vidas sentimentales, que son narradas en off y mostradas, lo que les acerca y… Partiendo de este relato, que contiene tantos otros y tantos protagonistas corales, aunque ella y él sean los hilos conductores, retrata, sin juzgar, todas las variaciones amorosas posibles en hombres y mujeres en la plenitud de sus vidas que están deseando, y temiendo, amar y ser amad@s.

Tan romántica como desmitificadora, tan sugerente como analítica, tiene un ritmo envolvente que te atrapa – aliado a una puesta en escena hermosa, pródiga en planos secuencia, con un bellísimo paisaje e inmortales temas clásicos de Chopin, Debussy o Satie sonando en ella – mientras las voluntades individuales y colectivas, mientras todos esos romances, tienen mucho que ver con el azar. Un destino caprichoso que determina elecciones que a veces no son sino exclusiones por el hecho de encuentros demasiado tempranos o demasiado tardíos en un carrusel nunca cerrado. Salvo para una de las mujeres. Tendrán que averiguar cual.

Fechada en 2020, con 122 minutos de metraje. La filma y la escribe el actor, guionista y cineasta Emmanuel Mouret, cosecha del 70, entre cuyos créditos están dramas románticos diferentes como ‘Un autre vie’ ((2013), ‘Caprice’ (2015) o ‘Lady J’ (2018) que esta firmante no ha visto e ignora si se han estrenado o no aquí. Su excelente fotografía la firma Laurent Desmet. En su reparto, impecable y en estado de gracia, destacan Camélia Jordana, Niels Schneider, Vincent Macaigne y Émilie Dequenne, la ‘Rosetta’ de los hermanos Dardenne.

Ya están tardando en verla…

‘La mujer del espía’: Principios y traición

El guionista y cineasta japonés Kiyoshi Kurosawa, cosecha del 55, es conocido como «el otro Kurosawa» porque no tiene ninguna relación de parentesco con su colega del mismo apellido, el inmortal clásico nipón de nombre Akira. También por su contribución, singular y apreciada por la crítica, al cine de terror, entre cuyas referencias confesadas están su admiración por el cine de la Hammer o por referentes como Tobe Hooper o John Carpenter. Al tiempo que se le han reconocido parentescos fílmicos con Kubrick y Tarkovski…

Entre lo más destacado de una filmografía atípica – no exclusivamente dedicada al género citado – estarían títulos como ‘Seance’ (2001), Premio de la Crítica, FIPRESCI, en Cannes y en Fant-Asia, ‘Tokyo Sonata’ (2008), Premio Especial del Jurado Un Certain Regard en Cannes y ‘Viaje a la costa0 (2015) Premio al Mejor Director de la misma Sección del Certamen francés. Fuente: Wikipedia.

La que nos ocupa es una producción japonesa, de 115 minutos de metraje y fechada en 2020, inicialmente realizada para televisión y cuya versión teatral fue distinguida con un Premio en Venecia. La escribe su propio director junto a Ryusuke Hamaguchi y Tadashi Noara. Su sugerente y matizada fotografía se debe Tatsunosuke Sasaki y su banda sonora, tan enérgica como melancólica, la firma Ryosuke Nagaoka. Entre su solvente reparto, destacar el talento de sus protagonistas Yu Aoi e Issei Takahashi. Fuente: FilmAffinity.

Ambientada en vísperas del estallido de la II Guerra Mundial, sigue al director comercial de una importante empresa y a su esposa, una actriz amateur. Durante un viaje de negocios el marido descubre un terrible secreto, que decide hacer público, y eso le convierte en un enemigo y un traidor a la patria. La protagonista, que inicialmente alberga dudas que su cónyuge no quiere aclararle por no comprometerla, se posicionará a su lado afrontando todos los riesgos que tal decisión conlleva hasta las últimas consecuencias.

Lo primero que hay que resaltar es que no estamos ante un film de espías al uso. Ni hay acción, ni vericuetos argumentales, ni climax propios del género. Por el contrario, tiene una tonalidad más moral y existencialista en la que los principios éticos son más valiosos que el compromiso con la propia nación. En la que hay una sutil – todo en el tratamiento, enfoque y puesta en escena lo es – crítica política al peor Japón aliado del fascismo cuyas repercusiones salpican al presente.

En la que horror – escenas casi documentales antítesis de las filmaciones de ficción protagonizadas por la mujer – y elipsis, microcosmo íntimo y macrocosmos de un ejército represor, conviven con un tempo lento pero desasosegante, repleto de ambiguedades afectivas. Podría asumirse como un drama romántico pero… ella es la heroína de la funcíon, también metafóricamente sacrificada en la pira de unos principios justos y necesarios pero que la relegan, en aras de un paternalismo presuntamente protector y a la postre más arriesgado, a un papel a la vez secundario y crucial.

Su mirada, la de la mujer del espía, nos retrata la cara más oscura de su país y también la de la ambivalencia de sus propios cónyuge y matrimonio. Su claridad y pasión se confrontan con el hermetismo masculino. Todo ello envuelto en un clima melancólico, estilizado y desesperanzador. Plena de complejidad y lecturas inquietantes en las que no hay épica a resaltar y el compromiso personal tan justo y necesario, tan plausible, no tiene equivalencia en la esfera privada.

Deberían verla.

En cartelera desde Viva Sevilla: Pasados históricos y futuros de ficción

Aquí tienen el enlace de la colaboración semanal de esta firmante con Viva Sevilla. Una mirada crítica a la oferta de la cartelera en este viernes tórrido:

https://vivasevilla.es/sevilla/984133/viuda-negra-la-mujer-del-espia-y-queridos-camaradas-entre-los-estrenos/

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones, respalden las medidas de seguridad y vayan al cine. #CineEnLasSalas #CineSeguro

‘La vida de los demás’: Crímenes de Estado

Gregorio Belinchón escribió el pasado 24 de junio en un excelente artículo de El País que: «Desde el 2010 la vida del cineasta iraní Mohammad Rasoulof (Shiraz, 48 años) depende de las notificaciones que le llegan al móvil: en algún momento la justicia persa hará efectivo su ingreso en prisión… Recoge las declaraciones al respecto del protagonista: «Espero la resolución de dos sentencias pendientes, una de 2010 y otra de 2017, ambas suponen mi entrada en la cárcel»

También se documenta en dicho escrito que la referente al primer año citado fue por rodar sin permiso y la del segundo por firmar una declaración, con otros 17 colegas, sobre las relaciónes internacionales de su país. Pese a sus premios tan prestigiosos – sobre los que se volverá después -, y pese a haber estado en prisión, volvió a Irán donde le fue retirado el pasaporte y tiene prohibido rodar.

Así que esta película prohibida es la más díficil de las que ha filmado hasta la fecha. Sigue registrando el texto citado: «Dividió la historia en cuatro capítulos, de 33 a 43 minutos de duración, y los presentó a la censura como si fueran cortometrajes sin relación entre sí y firmados por hombres de paja. Así lo comenta el realizador de nuevo: «Dirigí el rodaje de forma clandestina y para que no me reconocieran llevé un sombrero, gafas de sol y me dejé barba»

En este contexto represivo, fascista y oscurantista, con un «nuevo» gobierno que ha escorado si cabe aún más a la derecha, en el que much@s de sus colegas cineastas están siendo igualmente represaliad@s, encarcelad@s o arrestad@s en sus domicilios, vetad@s para ejercer su profesión y con la prohibición expresa de salir del país… ni siquiera para recoger importantes galardones internacionales. Incluso pese a las protestas y firmas de gentes de la industria y de organizaciones como Amnistía Internacional…

… En este contexto tan intolerable y tan forzosamente heroico se filmó la película que nos ocupa. Producción iraní de 150 minutos de metraje, fechada en 2020. Su guión se debe también a su propio director – con ocho títulos en su haber que se han hecho, especialmente ‘Un hombre íntegro’ (2017) acreedores de importantes premios como Mejor Película en Cannes. Su excelente fotografía la firma Ashkan Ashkani y su no menos ajustada banda sonora, Amir Molookpour.

En las cuatro historias de que consta, a modo de capítulos con nombres tales como ‘El mal no existe’ , ‘Ella dijo: puedes hacerlo’ o ‘Cumpleaños’, esta firmante lamenta no recordar el nombre del cuarto, gravita el tema de la pena de muerte. Es el hilo conductor, junto a una fuerte crítica a un Regimen totalitario y feroz que practica el crimen de Estado por las razones más nimias. Pero también a los de lesa humanidad, a los atentados contra los derechos humanos que suponen silenciar, coartar, señalar, impedir, obligar, reprimir las opiniones y los principios diferentes a los rígida y tiránicamente establecido. En muchos sentidos, es autobiográfica, o al menos refleja su angustiosa situación personal.

El primero es absolutamente magnífico y demoledor, tanto, tanto, tanto que perjudica, quizás injustamente o puede que no…, a los demás. Sigue a un hombre sencillo y amable: buen vecino, padre y esposo atento, cumplidor con sus obligaciones al que se nos es dado ver, junto a su familia a lo largo de un día normal, hasta que vuelve al trabajo de madrugada y acciona una palanca. Brutal sin paliativos la imagen con la que se cierra. No se desvelará, hay que verla.

El segundo, aún inferior, es también potente. Se centra en el terror de un joven que hace el servicio militar ante la atroz tesitura de tener que ser el ejecutor de un reo, muy a su pesar. Nos muestra con mucha fuerza e intensidad su indecible angustia pues es él o el prisionero. Ambos lo son. Pero no está todo perdido cuando, a instancias de su pareja, decide llevar a cabo un peligroso y osado plan. Funciona como un thriller y tiene un final vibrante y reivindicativo.

El tercero y el cuarto inciden igualmente en la objeción de conciencia o en la sumisión a las injustas órdenes establecidas. O en lo que es lo mismo, en el despotismo de reservar a los soldados, sí o sí, las obligaciones más oscuras y mortales. En el tercero, se lleva a cabo y el descubrimiento de que la víctima es un hombre sabio, solidario y querido en la comunidad resulta terrible para el protagonista y sus planes con la chica de la que está enamorado, aunque tal casualidad resulte algo forzada. En el cuarto, la rebeldía pertenece al pasado y se descubre a posteriori durante la visita, incitada por el progenitor, de una chica urbana y moderna a casa de su tío paterno y tía política a cuenta de un secreto que la hace inquietante, aunque también algo impostada.

Por cierto, la protagonista de este último relato es Baran Rasoulof, hija del director, que recogió en su nombre el Oso de Oro como Mejor Película con el que la distinguieron en Berlín. También obtuvo la Mención Especial del Jurado en la Seminci vallisoletana. Premios y reconocimientos que le son debidos.

Por sus muchos valores citados y pese a algunas de sus carencias señaladas, una película pertinente e imprescindible que nadie debería perderse.

En cartelera: Dramas, atracos y fantástico

Este es el enlace con el que pueden ver lo más destacable de la cartelera de este primer viernes de julio en la colaboración semanal de esta firmante en Viva Sevilla.

https://vivasevilla.es/sevilla/982567/cine-de-estreno-de-robos-moscas-gigantes-y-confidencias-en-paris/

Escrito queda. Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones, respalden las medidas de seguridad y vayan al cine. #CineEnLasSalas #CineSeguro

Preestreno de’Mandíbulas’: Dos tontos muy tontos y una mosca muy lista

Auxi Esplá. responsable de marketing de mk2 Cinesur Nervión , ha tenido de nuevo la generosidad de invitar a esta firmante a un preestreno en dicho local esta noche. Ah… pero no a un preestreno cualquiera, sino al que marcaba la reapertura, tras meses de reformas y cierre pandémico, de estas paradigmáticas salas sin las que l@s espectadores-as nos sentíamos incomplet@s. Pero no a un preestreno cualquiera, sino al de una película francesa de un director de culto, que es la primera de su filmografía en proyectarse aquí.

Pero no a un preestreno cualquiera, sino a uno presentado nada menos que por el responsable del Festival de Cine Europeo de Sevilla, José Luis Cienfuegos, y que contó también con la presencia del delegado del Área de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz Martínez. Pero no a un preestreno cualquiera, sino a uno en el que, a las 20 horas de la noche de hoy, tuvimos ocasión de escuchar las hermosas palabras del responsable del Certamen citado. Palabras en las que se congratuló de la reapertura de un cine querido para él, icónico le denominó, pues es sede del SEFF.

Palabras en las que destacó cómo en su última edición – tan díficil como valiente a la que quien esto firma, estando acreditada, no pudo asistir por una lamentable circunstancia sobrevenida – él y su equipo agradecieron al público su apoyo y presencia. Palabras en las que glosó a las salas como la cúpula del hecho cinematográfico y en cómo aprecian también l@s cineastas como, por ejemplo y nada menos, Olivier Assayas y Mia Hansen-Love, el ver proyectados con tanta calidad sus filmes en las del cine que nos acogía. Y que directoras como Ainhoa Rodríguez, firmante de la intrépida ‘Destello bravío’, entre otr@s, no consideran estrenadas sus propuestas, pese a su paso por Festivales como el de Rotterdam, hasta que no se proyectan en ellas.

Palabras en las que introdujo ‘Mandíbulas’ como esa gamberrada cuya visión es siempre refrescante. Pero también mucho más que eso porque su realizador es, se reitera, un autor de culto inédito en nuestro país. O lo que es lo mismo, el músico, compositor, DJ, guionista y cineasta Quentin Dupieux, cosecha del 74, quien también ha escrito la historia y es responsable de las fotografía y banda sonora, ambas excelentes, de esta coproducción franco-belga de 77 minutos de metraje que transita entre la comedia más loca y el fantástico…

… Teniendo como protagonistas – estupendos Grégoire Ludig y David Marsais – a dos amigos de la infancia, tan entrañables y outsiders como cortos de luces, que se reencuentran en un momento no especialmente prometedor de sus vidas, sino más bien todo lo contrario. El encargo que le hacen a uno – llevar un maletín a un individuo por el que se le pagará un dinero que para ellos es una fortuna – al que se suma el otro, derivará en una serie de encuentros y desecuentros a cual más bizarro.

Como con una chica, que le confude erróneamente con un antiguo compañero del instituto, su hermano y dos amigas, una de las cuales – una descacharrante Adéle Exarchopoulos (‘El reflejo de Sibyl’, ‘La vida de Adéle’) – habla a gritos como secuela de un accidente, con l@s que confluyen en la casa de verano de los padres, ausentes en este caso, de la primera.

Pero, sobre tod@s, con una mosca gigante adorable e inteligente a la que llaman Dominique y liberan de su encierro en un maletero con la intención de… no se pueder revelar nada más. Hay que verla. Hay que verla porque es muy ligera en el mejor sentido del término, muy fluida y hasta realista dentro de lo fantástico de su propuesta. Porque rompe los esquemas y sorprende continuamente.

Porque es muy divertida, muy irónica, muy sarcástica y, al tiempo, muy tierna y entrañable. Porque los personajes están muy bien interpretados y compuestos. No son esquemáticos, ni superficiales, ni impostados, sino que rezuman naturalidad. Porque es accesible sin caer en clichés, ni esquemas trillados, ni ser simplista. Porque…

Lo escrito. Hay que verla, es refrescante, aguda, incisiva, brillante y diferente. Háganlo a partir de mañana.

‘Destello bravío’: (Sur)Realismo experimental

El catalán Lluis Miñarro, cosecha del 49, es un productor intrépido, solvente, singular y a contracorriente – además de director y guionista – que ha respaldado a talentos de este país, muchos de ellos nada convencionales, como Isabel Coixet, Marc Recha, José Luis Guerin o Albert Serra, entre otros. E incluso a Manoel de Oliveira en ‘Singularidades de una chica rubia’ (2009). No es pues de extrañar que haya hecho lo propio con esta única e inclasificable ópera prima de la directora, productora y guionista «extremeña nacida en Madrid» como ella misma se autodefine, Ainhoa Rodriguez, cosecha del 82 y Doctora Cum Laude en Comunicación Audiovisual sobre una tesis doctoral sobre «El concepto de realidad en el cine de Fellini».

Fellini asoma aquí. Tambíen Buñuel y Saura. Sin que resten, al contrario suman, autoría a esta propuesta rompedora de cualquier esquema narrativo en nuestra cinematografía y, al tiempo, aunque resulte paradójico, deudora también de los maestros citados y de muchas de sus, y de otras, imágenes y planos audaces que están muy presentes en nuestra memoria colectiva audiovisual de grandes clásicos pioneros.

Ambientada en la comarca extremeña Tierra de Barros, transitando entre el drama rural y el realismo mágico, entre la comedia, el documental y el fantástico, sin encorsetarse nunca en código alguno de estos géneros, sigue a varias mujeres de diversas circunstancias, pero con el denominador común de sentirse presas en un microcosmos rural en el que nunca pasa nada. De sentirse atrapadas en una forma de vida inane de la que ansían liberarse, aunque algunas ni siquiera son conscientes de tales pulsiones. Que esperan que el hechizo de ese destello bravío se haga presente y lo cambie todo…

Y la cineasta lo cuenta dislocando cualquier lógica narrativa, aunque su coherencia interna es obvia, con una puesta en escena habitada por grandes planos de profundidad de campo, fijos, lejanos, que apenas si se acercan a los personajes que nos resultan tan presentes como insertados en un paisaje servidos por un gran reparto no profesional. La España vaciada, de religiosidad fetichista, de tabernas de hombres, de vírgenes, cristos y santos, de sexualidad y autoerotismo ocultos, de exteriores de western de sequedad plomiza, de interiores pesados, claustrofóbicos y sombríos y calles apenas encendidas por pálidas farolas. De procesiones y comidas que comienzan formales y acaban libertinas. De…

98 minutos de metraje. Escrita por la propia cineasta. Muy bien fotografiada por Willy Jauregui. La excelente banda sonora, que se hace sentir cuando procede, la firman Paloma Peñarrubia y Alejandro Lévar. Destacar a su trío protagonista Guadalupe Gutiérrez, Carmen Valverde e Isabel María Mendoza. Premio Especial del Jurado y Mejor Montaje en Málaga, ha impactado en Festivales tan prestigiosos como el de Rotterdam. Fuente de esta ficha técnica, como de todas las publicadas en estas críticas: FilmAffinity.

Consulten sus horarios y sesiones. Abandonen sus zonas de confort, déjense llevar y que les rompan los esquemas y véanla. Pero háganlo ya, hoy o mañana, porque desaparece de la cartelera. Triste destino el de estas raras avis fílmicas, al menos en los cines sevillanos…

Escrito queda.

Nos están borrando… también en el cine

Para Nani Carvajal, periodista, feminista, amiga, responsable y alma mater de Mujeres del Sur, que me animó a escribirlo

¿Qué dirían o dirán, qué pensarían o pensarán, Julia Martínez, Marisa de Leza, Luisa Della Noce, Giulietta Masina, Jacqueline Sassard, Audrey Hepburn, Joanne Woodward, Pina Pellicer, Anne Bancroft, Lee Remick, Ava Gardner, Lilli Palmer, Evangelina Salazar, Serena Vergano, Monica Vitti, Stefania Sandrelli, Ludmila Tchoursina, Stéphane Audran, Graciela Borges, Mia Farrow, Glenda Jackson, Françoise Fabian, Sophia Loren, Gena Rowlands, Carol Burnett, Laura Betti, Mercedes Sampietro, Ángela Molina, Victoria Abril, Cipe Lincovsky, Liv Ullmann, Mirjana Jokovic, Margherita Buy, Deborra-Lee Furness, Noni Hazlehurts, Helen Jones, Fiona Press, Krystyna Janda, Niki Karimi, Ning Jing, Norma Aleandro, Julie Christie, Jeanne Balibar, Aitana Sánchez-Gijón, Carmen Maura, Pilar López de Ayala, Laia Marull, Connie Nielsen, Ana Geislerova, Nathalie Baye, Blanca Portillo, Tsilla Chelton, Melissa Leo, Nora Navas, María León, Katie Coseni, Macarena García, Marian Álvarez, Paprika Steen, Yordanka Ariosa, Fan Bingbing, Sofia Castiglione, Pia Tjelta, Nina Hoss e Ia Sukhitashvili…

… quienes desde 1953 hasta el año pasado, han sido reconocidas con el Premio Zulueta de Interpretación Femenina, que se llamó así hasta la edición de 1960, que, entre 1961 y 1989, pasó a denominarse Premio San Sebastián a la Mejor Interpretación Femenina y que, desde 1990, ya fue la Concha de Plata a la Mejor Actriz. Fuente: Wikipedia

¿Qué dirían, o dirán, qué pensarían, o pensarán, tan ilustres y eminentes galardonadas al saber que el actual director del Certamen, José Luis Rebordinos, siguiendo la estela de la Berlinale, declaró a la Cadena SER el pasado martes que: «se eliminará la distinción por sexo en los premios de interpretación, que ya no habrá un galardón al mejor actor y otro a la mejor actriz, sino que se entregará una Concha de Plata a la Mejor Interpretación Protagonista y otra a la Mejor Interpretación de Reparto» Y se hará así porque «el cambio obedece a la convicción de que el género, una construcción social y política, deja para nosotros de ser un criterio de distinción en la actuación. El criterio para el Jurado será el de distinguir entre malas y buenas actuaciones… son tiempos de cambio… seguimos con atención los debates que se producen en el interior del movimiento feminista sobre este y otros temas»

Pues no, no ha debido seguir con demasiada atención esos debates o, si lo ha hecho ha sido parcial y unidireccionalmente, feministas. Porque doctoras y maestras tiene el Movimiento históricas y contemporáneas que han teorizado, escrito libros, ensayos, firmado y hecho ponencias en jornadas, mesas redondas, conferencias y similares en el que distinguen con claridad meridiana el sexo del género. Y sí, el género es un constructo socio-político opresor pero el sexo es una realidad biológica incuestionable. #SexoNoEsGenero ha sido hoy trending topic y se ha gritado en todas las ciudades de este país, entre otros muchos eslóganes más.

Así las cosas, las actrices son mujeres y los actores, hombres. Así las cosas, con esta toma de postura, ellas siguen siendo aún más discriminadas bajo el disfraz de la inclusividad. Porque, en una cinematografía como la nuestra que está a años luz de la paridad y que es mayoritariamente masculina,… los papeles más numerosos e importantes, tanto protagonistas como secundarios, les corresponden a los intérpretes. Para ellos, pues, irán la mayoría de estos reconocimientos.

Esto ocurre cuando las profesionales de la industria, junto con sus asociaciones específicas, reivindicaban más personajes para las mujeres, cuando los Goya rozaban un porcentaje más que digno en este aspecto, cuando se tuiteaba y reclamaba #CineDeYConMujeres o #SinMujeresNoHayCine, cuando las miradas de mujeres retrataban y visibilizaban sus propias historias, cuando…

Nos están borrando también en el cine. Pero aún no se ha dicho la última palabra. Aquí estamos las feministas.

Escrito queda.

Sin Estado de Alarma, pero con series. HBO. Episodio 40, ‘En terapia’, cuarta temporada: La salud mental en los tiempos del virus

Para los antecedentes de esta producción audiovisual, o lo que es lo mismo, de sus tres temporadas anteriores y de sus fichas técnicas coincidentes, esta firmante les remite a la entrada de este blog cuyo enlace es:

Sin Estado de Alarma, pero con series. Episodio 39. ‘En terapia’, HBO, tres temporadas: Sesiones e implicaciones

En esta que nos ocupa, se han dado cambios radicales. De un protagonista blanco cultivado, complejo y algo escéptico, el excelente Gabriel Byrne como Paul Weston, que ejercía en Brooklyn, a una incisiva e intensa terapeuta afroamericana, Brooke Taylor – prodigiosa Uzo Aduba ( ‘Orange is the New Black’ ‘Mrs America’ ) – quien, procedente de Filadelfia, tiene consulta en Los Ángeles. De los primeros años del siglo XXI, a los tiempos del virus aunque esta firmante no recuerda haber visto una mascarilla en ninguno de sus capítulos. Pero la pandemia está muy presente, con sus devastadores daños colaterales en la salud emocional, aunque no en su fase más álgida y letal.

24 episodios de 25 minutos de duración – escritos y dirigidos por muy competentes hombres y mujeres, que sería largo enumerar y muy bien fotografiados por Steven Fierberg – en los que nos es dado contemplar las seis nada convencionales sesiones de tres personajes radicalmente distintos. A saber: Colin – magnífico John Benjamin Hickey – un alto ejecutivo blanco de éxito convertido en delincuente, cínico, misógino, misántropo y narcisista, que acaba de salir de prisión, y necesita este trámite aunque… Laia – sensible y magnética Quintessa Swindell – una adolescente de color brillante, de familia rica y con un futuro espléndido, lesbiana y pretendidamente adicta al sexo, que intenta desesperadamente huir de la cruel y controladora tiranía de su abuela y Eladio – notable Anthony Ramos – un chico hispano extremadamente sensible y empático, diagnosticado en principio como bipolar.

A todos estos se les añaden otros tantos episodios, centrados en la propia psicóloga, que arrastra los demonios de un duelo familiar, de un secreto de filiación, y de una adicción alcohólica para cuyo control tiene el respaldo de una generosa y comprometida madrina y amiga, la estupenda Liza Colón-Zayas, quien no le consiente trampas, ni autoengaños. Y la compañía afectiva, amorosa y entregada, aunque no necesariamente recomendable a efectos etílicos, de su pareja intermitente, Adam, un solvente Joel Kinnaman.

Ell@s y ella nos invitan a recorrer unos cara a cara o vía telefónica o telemática, insobornables, emotivos, furiosos, airados, reivindicativos, elusivos, culpables o autocomplacientes, en carne viva o tramposos de conclusiones bruscas u ordenadas, pero en el camino, algo retorcido y abrupto, de conocer algo más de sí mism@s y de sus objetivos vitales.

Ell@s y ella son criaturas imperfectas, dolientes, a la deriva – aunque la psicóloga lo de todo por sus pacientes, incluso en sus peores momentos, gracias a su muy cualificada formación analítica, tan diferente a la de su predecesor, al que se nombra y es un referente – pero también alguno insensible, susceptible y misántropo.

Algun@s de ell@s y ella se confrontan a flor de piel y nos hacen sentirnos en su piel, mayoritariamente negra, con todo lo que significa en un país como el que habitan. Ell@s y ella, l@s más privilegiad@s de su raza, habitan en barrios residenciales para sus iguales… Nos recuerdan que tant@s son asesinad@s en la flor de la edad, por sacar una pistola… de agua. Nos hacen sentirnos de la etnia privilegiada.

Ell@s y ella nos emocionan, nos afectan, nos exasperan y nos indignan. Vemos lo que no ven y nos hacen ver lo que no vemos. Ahí están con sus traumas, sus dolores, sus alegrías, sus rabias y sus duelos invitándonos a acompañarles. Háganlo, véanla. Merece la pena.