‘Testigo’: Recursos inhumanos

‘La mecánica de la sombra’ es, traducido literalmente, el título original de este thriller político franco-belga de 88 minutos de metraje, dirigido y coescrito, junto a Yann Gozlan, por Thomas Kruithof. Su espléndida fotografía se debe a Alex Lamarque y su banda sonora, potente, reiterativa y angustiosa, tan adecuada a la trama, la firma Grégoire Auger.

Su notable reparto lo forman el excelente François Cluzet, sobre tod@s l@s demás, una desvaída en cuanto a personalidad, y desvalida, Alba Rohrwacher, un perverso Denis Podalydés, un brutal Simon Abkarian y un ambiguo Sami Bouajila.

Narra el itinerario de un hombre de mediana edad, contable de una empresa que lo oprime hasta la extenuación, y que le lleva al límite, despidiéndole. Dos años después, está luchando contra su adicción al alcohol y en paro, pues no tiene respaldo, ni las referencias adecuadas a las exigencias del mercado. En esta tesitura, es contactado por un personaje enigmático que, en unas condiciones laborales muy estrictas, le contrata para transcribir escuchas ilegales. Y…

Entre el noir francés, el polar y el cine de denuncia, con una factura impecable, un clima de inquietante tensión y una puesta en escena elegante y lujosa, aunque sombría, sabe conjugar hábilmente la oscuridad, el desasosiego y los giros del guión, bastante tramposos, todo hay que decirlo. O, si se quiere, inteligentemente engañosos.

Porque quien esto firma distingue entre una notable primera parte, en la que se describen los recursos inhumanos de las empresas en la explotación y el control inicuos de sus trabajadores. Una explotación propiciada por el liberalismo salvaje y por esa estafa llamada crisis. Desde la más evidente de la primera hasta la más secreta y enigmática de la segunda. Ambas, obviamente, conectadas con la política, aunque la última esté más en primer plano.

Y sí, acierta de lleno en su descripción de esos asuntos tenebrosos en los que el protagonista se sumerge en un entorno tan contradictorio como aséptico, en el que es vigilado hasta en sus menores movimientos. En el que se convierte en uno con los instrumentos eficaces, pero rudimentarios, de cintas, cascos y máquinas de escribir.

Pero cuando tales voces y tales personajes cobran vida, desde las cloacas del espionaje y del Estado, se nos revela una trama bastante cogida por los pelos, llena de golpes de efecto, si bien que algunos más que ingeniosos, y decididamente inverosímil… ¡¡¡ese final!!!

En cualquier caso, deben verla.

‘La Palabra y la Imagen/ Tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Temporada 5: Antes y después

Una quinta temporada especialmente intensa, tan gratificante como dolorosa, de una tertulia de cine, felizmente consolidada, de la que hacemos balance en esta entrada.

Octubre 2016:

Retomamos el curso y la inauguramos a lo grande. Con una tarde-noche tan cinéfila como reivindicativa, ya que a Paco Bellido, nuestro invitado y alma máter de Linterna Mágica, no le habían renovado sus Talleres de Cine del Distrito Casco Antiguo, tras 13 años ininterrumpidos impartiéndolos. Se comentaron la obra maestra de Zang Yhimou ‘Regreso a casa ‘ y ‘El hombre de las mil caras’, de Alberto Rodríguez.

Noviembre 2016:

Álvaro de Luna – FilmAffinity, mundocrítica.com – nos hizo los honores introduciendo para el debate ‘Tarde para la ira’, de Raúl Arévalo y ‘Yo, Daniel Blake’, de Ken Loach, además de recomendarnos algunos títulos del Festival de Cine Europeo.

Diciembre 2016:

Pepe Iglesias se despide como coordinador de actividades de nuestra sede de La Casa del Libro, donde desarrolló una magnífica labor, con especial atención a nuestra tertulia. Pero, desde luego, le conservamos como amigo. Y una mujer, una estupenda crítica, subdirectora de Fila Siete, prestigiosa revista de cine y televisión, Cristina Abad, es la invitada de un mes en el que debatimos ‘El ciudadano ilustre’, de Mariano Cohn y Gastón Duprat y ‘Después de la tormenta’, de Hirokazu Koreeda.

Enero 2017:

Inauguramos el año con otro conductor de etiqueta negra, el crítico, amigo, experto y colaborador en foros y talleres de cine para El Monte, La Caixa, Linterna Mágica y director del programa de Radiópolis, La Gran Evasión, José Miguel Moreno Bautista. Se debatieron ‘La doncella’, de Park Chan-wook, ‘Mimosas’, de Oliver Laxe y ‘Paterson’, de Jim Jarmusch.

Febrero 2017:

Entonces aún estábamos muy lejos de saberlo, pero Luis Casal  Pereyra asiste a la tertulia por última vez y con el entusiasmo de siempre. Las películas a comentar fueron ‘Comanchería’, de David Mackenzie, ‘La La Land’, de Damien Chazelle y ‘Toni Erdmann’, de Maren Ade. Hizo los honores el amigo y muy cualificado crítico Enrique Colmena, director de esa página imprescindible que es Criticalia.

Marzo 2017:

Otra mujer fue nuestra anfitriona, Rosa de los Reyes Sainz de la Maza, quien ha impartido numerosos y muy documentados talleres para Linterna Mágica. Las películas elegidas este mes fueron ‘Manchester frente al mar’, de Kenneth Lonergan, ‘Moonlight, de Barry Jenkins y ‘Figuras ocultas’, de Theodore Melfi.

Abril 2017:

Pepe Iglesias, periodista, gestor cultural y todo un autor consagrado con la novela ‘Cenzontle’, es el invitado de una velada en la que se debatieron ‘La chica desconocida’, de los hermanos Dardenne, ‘El viajante’, de Asghar Farhadi y ‘Land of mine’, de Martin Zandvliet. Dedicamos una cerrada ovación al tertuliano que luchaba por su vida, y a su compañera, la queridísima amiga Lola Mesa Velasco. Para nuestra consternación y profundo dolor, Luis Casal Pereyra, murió unos días después, el Miércoles Santo, víctima de la maldita y fulminante enfermedad maldita.

Mayo 2017:

Homenaje a nuestro inolvidable amigo, Alma y Voz de nuestra actividad, en una sesión profundamente hermosa y emotiva, pródiga en risas y lágrimas. Le glosaron José Miguel Moreno Bautista, Miguel Olid Suero, Cristina Abad y Enrique Colmena. Pepe Iglesias ayudó a quien esto firma a prepararlo todo y Dolores Mesa Velasco nos hizo el regalo imborrable de una semblanza de su marido, no solo profesional o cinéfila, sino intensamente personal. Presentes también parte de su familia y sus hijos Dolores, Carmen y Luis Miguel Casal Mesa. Se decide, a sugerencia de la hija de esta firmante, cambiar el nombre de la tertulia por el suyo. Así es como La Palabra y la Imagen pasa a llamarse Tertulia de cine Luis Casal Pereyra.

Junio 2017:

Ayer mismo, Juan Antonio Hidalgo, periodista, crítico y autor de relatos y novelas como ‘Los últimos cien días de Jindra Hertam’, introdujo la discusión, muy animada y participativa, de ‘El otro lado de la esperanza’, de Aki Kaurismäki, ‘Maravillosa familia de Tokio’, de Yoji Yamada y ‘El caso Sloane’, de John Madden.

Este es el balance agridulce de un curso en el que nuestra tertulia cambió de nombre. Volveremos el miércoles, 4 de octubre, para inaugurar la sexta temporada. Hasta entonces, feliz verano.

 

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Temporada 5: Fin de curso

Tras las emociones vividas en la sesión anterior de homenaje al titular, por derecho propio y por su irreversible ausencia, de nuestra tertulia, el querido y añorado Luis Casal Pereyra, tocaba una velada tan estimulante, participativa y divertida como la de esta tarde-noche.

Una tarde-noche de etiqueta negra en la que, junto a las del conductor, Juan Antonio Hidalgo – licenciado en Comunicación Audiovisual, crítico en diferentes medios desde hace 16 años y escritor con tres novelas y antologías de relatos en su haber – tuvimos la fortuna de enriquecernos con las aportaciones  de los ya habituales colegas y amigos Enrique Colmena, José Miguel Moreno Bautista y Miguel Olid Suero.

Nuestro invitado, para mayor generosidad y mérito, venía de un turno laboral de noche. Pese a lo cual,  estuvo muy atinado, lúcido y certero. Y el querido público, no menos proclive a comentar y a intervenir. Contando, claro, con tres películas que se prestaban a ello.

Como, siguiendo el orden de debate, la finlandesa ‘El otro lado de la esperanza’, de Aki Kaurismäki. Sobre ella se comentaron sus tan peculiares como clásicas señas de identidad; su visión corrosiva, para algún@s superficial y no bien engarzada de ese país y de la inmigración; sus personajes tan hieráticos y tiernos; su estilo; su tempo; su condición de filme contemporáneo que purifica al espectador permitiéndole deconstruir y crear la historia al mismo tiempo; su causticidad y su ironía; su posicionamiento con l@s marginad@s.

Luego fue analizada la japonesa ‘Maravillosa familia de Tokio’, del octogenario Yoji Yamada. Chocaron su puesta en escena de comedia televisiva barata, sus personajes y su humor tan bizarros, sus fallos de guión, su más bien pobre homenaje a Ozu y su final tan decepcionante como poco consecuente. Se celebraron su condena de la terrible opresión de la mujer, su protagonista femenina y el trabajo de su reparto.

Cerró la estadounidense ‘El caso Sloane’, de John Madden, de quien se resaltó que era capaz de lo mejor y de lo peor, según la escritura de la película que dirigiera. En general, gustaron mucho la tan sólida de esta, debida al debutante Jonathan Perera, al que habrá que seguir. También su mezcla de drama, thriller político y película de juicios. Su implacable, ambiciosa, pero compleja,  protagonista femenina servida por una espléndida Jessica Chastain. Su final tan abierto; su demoledora mirada sobre los lobbys y la política norteamericana; su impecable reparto; sus secundari@s de oro: sus brillantes diálogos y su capacidad de hacernos inteligibles temas tan áridos; sus golpes de efecto, tramposos para algunos y brillantes para otr@s…

Nueva temporada: Miércoles, 4 de octubre de 2017

El miércoles, 4 de octubre, volveremos inaugurando otra temporada más. Y, aunque el verano es muy largo y hablaremos de lo visto en estos tres meses, ahí van tres recomendaciones. Dos de ellas se estrenan el 30 de este junio. A saber ‘Verano de 1993’, de Carla Simón, gran triunfadora en Málaga y Mejor Ópera Prima en Berlín y ‘Colossal’, de Nacho Vigalondo, singular y transgresora. La tercera es ‘Dunkerque’, de Christopher Nolan, que entra el 21 de julio.

Gracias a Casa del Libro de Sevilla, a Rafael García, a Juan Antonio Hidalgo, a Enrique Colmena, Miguel Olid Suero, José Miguel Moreno Bautista y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial por otra velada memorable de la que esta crónica es solo un pálido y esquemático reflejo. ¡¡¡Muy felices vacaciones!!! GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra: Recordatorio urgentísimo

Mañana, miércoles 7 de junio, a las 19.30 – en la sala de actividades, cuarta planta, de la sevillana Casa del Libro, calle Velázquez – tendremos la sesión de FIN DE CURSO Y DE TEMPORADA de nuestra tertulia.

Debatiremos sobre tres películas más que interesantes que aún se proyectan, en algunos horarios y sesiones, en los cines Alameda y Nervión. Consulten cartelera. Hablamos de la finlandesa ‘El otro lado de la esperanza’, de Aki Kaurismäki; de la japonesa ‘Maravillosa familia de Tokio’, de Yoji Yamada y de la estadounidense ‘El caso Sloane’, de John Madden.

Nuestro invitado, todo un lujo y un honor, será el crítico, periodista, escritor y amigo, Juan Antonio Hidalgo, quien ya nos ha acompañado varias veces como anfitrión y como tertuliano.

Ya sabes. Promete muchísimo y, al haber acordado la dirección de la librería que habrá una sexta temporada, no volveríamos a vernos hasta octubre, pasado el verano. La entrada es libre. Te esperamos. COMPARTE, DIFUNDE Y ÚNETE.

‘Marie Curie’: Pasión y prejuicios

¡¡¡Cuán grato hubiera sido para quien esto firma estimar, valorar y apreciar en su totalidad, y sin reticencias, esta película!!! ¡¡¡Qué no hubiese dado por salir del cine satisfecha y reconfortada por un retrato diferente, y con intenciones feministas – tras tres biopics anteriores sobre ella, mucho más convencionales – que firma la productora, guionista y realizadora francesa Marie Noëlle!!! Lamentablemente no ha sido así  – o, al menos, no del todo – y las razones se explican seguidamente.

Pero antes se destacarán sus valores, que los tiene. Como su elección de los años, ya casada con Pierre Curie y a punto de dar a luz a su segunda hija, desde los que se inicia la historia. Como su descripción de los prejuicios sexistas que la condicionaron toda su vida, indignante e injustamente, y de única mujer entre los prohombres de la comunidad científica.

Como su pasión por la investigación, con y sin su marido, determinada en su objetivo de aislar el polonio, y especialmente el radio, para luchar contra la maldita enfermedad maldita. Como su valor al afrontar todas las cortapisas y seguir trabajando- alternándolo con el trabajo doméstico y el cuidado y educación de sus niñas – sin laboratorio y con graves secuelas sobre su salud, que la conducirían a una muerte temprana. Como sus dos Premios Nobel de Física y de Química.

Como su carnalidad, su pasión erótica también, tanto en las relaciones conyugales como en las que mantuvo con un amigo y colega casado, piedra de escándalo en la época. Como en su desafío a las convenciones sociales… Como sus excelentes fotografía, de Michal Englert, y banda sonora, de Bruno Coulais. Como en el esfuerzo interpretativo de una excelente Karolina Gruszka.

Lo que ocurre es que todo ello viene servido por un guión – coescrito por la propia Marie Noëlle y por Andrea Stoll – confuso, atropellado a veces, disperso y que no distingue entre lo esencial y lo accesorio. Lo que ocurre es que todo ello viene servido por un tratamiento preciosista, evanescente y distante donde podría, y debería, haber tenido rigor e intensidad. Lo que ocurre es que la sucesión de escenas de una vida tan valiosa e ilustre es banal y vacía. Lo que ocurre es que el tratamiento del personaje es, a la postre, epidérmico y superficial. Lo que ocurre es que es tan pretenciosa en sus intenciones como fría y limitada en sus resultados. Una verdadera lástima.

Pese a todo, y por todo, deberían verla.

 

 

 

 

‘Entre los dos’: Mi tío

El guionista y realizador irlandés Mark Noonan, cosecha del 82, debutó en el cine con esta película, en 2015, consiguiendo el Premio a la Mejor Ópera Prima en el Festival de cine de Berlín, o Berlinale, ese mismo año. 82 minutos de metraje. Fotografiada con una cierta y hermosa pátina nostálgica por Tom Comerford y con una partitura igualmente evocadora de David Geraghty, sigue a un hombre condenado a quien le conceden la libertad provisional, con una serie de condiciones, para cuidar de su sobrina debido a la muerte inesperada de su hermana. Ni uno, ni otra, ni las circunstancias, lo pondrán fácil…

El tratamiento de este drama familiar, que remite a una temática muchas veces abordada en el cine, es extremadamente contenido y peculiar. Delicada, sutil y sugerente, no se permite subrayados, ni catarsis, o apenas las imprescindibles, emocionales o sentimentales. Al contrario, está habitada por una fina ironía y por un sabio y agridulce sentido del humor. Tanto más sensible cuando, sin eludir las duras aristas del relato, ni los clichés en los que podría incurrir, los soslaya suavemente.

La gravedad de lo que se cuenta se nos va transmitiendo en pequeñas dosis, muy al estilo de determinado cine independiente. Los personajes parecen aceptar sus nuevas circunstancias de una manera tan distanciada como comprensiva.  Pero… no hay tal indiferencia y el director sabe revelarnos sus confusiones, vulnerabilidades, traumas y desventuras, junto a ciertas revelaciones que nos los aproximan.  Cuenta para ello con la complicidad de un excelente reparto y con la química y el talento de sus dos protagonistas Aidan Gillen y Lauren Kinsellan.

Quien esto firma, pese a todo, le reprocha que haya dejado cabos sueltos y contradicciones en algunas de sus líneas narrativas secundarias y en el retrato de alguno de estos personajes. Pero, de todas, todas, les recomienda verla.

‘En cartelera’: Horarios y sesiones

De entre la nueva oferta de estrenos de ayer destacamos cinco películas, que pueden verse también en versión original subtitulada. A saber y por este orden, una egipcia, dos alemanas, una franco-española y una norteamericana. Esto además de tres de nuestro país.

La primera es ‘Clash’, de Mohamed Dihab. Galardonada el pasado año en la Seminci vallisoletana con los Premios al Mejor Director y a la Mejor Fotografía. Se trata de un drama, ambientado en El Cairo en 2013, en el que coinciden en un furgón policial, al ser detenidos durante unos disturbios callejeros, un grupo de personas de diferentes convicciones religiosas y políticas. En general, ha gustado y debe verse.

La segunda es ‘Madame Curie’, de Marie Noëlle, en la que se retratan años y aspectos cruciales de la vida de la genial científica. Ha sido valorada positivamente, con algunas reticencias, y no hay que perdérsela.

La tercera es ‘La cara oculta de la luna’, de Stephan Rick. Calificada de psicothriller, sigue a un abogado, atormentado por la culpa de una inducción al  suicidio, que  comienza a experimentar con su lado más oscuro. División de opiniones, pero hay que darle una oportunidad.

La cuarta es ‘La promesa’, de Terry George. Retrata un triángulo amoroso, en los años 20 del pasado siglo próximos a la caída del Imperio Otomano. Se ha estimado su enfoque en el genocidio armenio y se le han reprochado carencias del guión. Ustedes mism@s.

La quinta es ‘Norman, el hombre que lo conseguía todo’, de Joseph Cedar. Un hombre de negocios de poca monta y un joven político en horas bajas, se hacen amigos. Tres años después, las circunstancias vitales de ambos cambiarán drásticamente. Ha convencido, pese a ser criticada por la ingenuidad de algunos de sus tratamientos, y no debe obviarse.

Y las tres españolas, de las que tienen que consultar días, sesiones y horarios pues sus pases son muy limitados, y que, en general, tienen buenas referencias son: ‘Como la espuma’, de Roberto Pérez Toledo. Una historia coral de quince personajes que improvisan una orgía muy particular; ‘Demonios tus ojos’, de Pedro Aguilera, en la que un director de cine descubre a su hermana, largo tiempo ausente, en una web erótica y ‘Mil cosas que haría por tí’, de Didac Cervera, una comedia desmadrada sobre un joven, su novia, un reloj perdido y el amigo del primero.

‘Las confesiones’: El dueño del secreto

Nos cuenta la imprescindible Wikipedia que el «sigilo sacramental, también llamado «secreto de arcano» es, en la Iglesia Católica, la obligación de no manifestar jamás lo sabido por confesión sacramental. El derecho natural lo supone y es de derecho divino, sin que la Iglesia tenga facultad para dispensar de él, ni aún muerto el penitente»

Dicha definición viene al caso porque en esta película que nos ocupa es uno de los ejes temáticos centrales. A saber, un monje italiano, excelente Toni Servillo, lo mejor del filme junto al perro, es invitado – durante el transcurso de una reunión de expert@s y mandatari@s del G8 en un precioso enclave de lujo en Alemania – por nada menos que el presidente del Fondo Monetario Internacional, muy bien interpretado por Daniel Auteuil, para que le confiese. Cuando al día siguiente, este último aparece muerto en extrañas circunstancias, las sospechas y las presiones recaen sobre el religioso al que intentan arrancar dicho secreto inviolable.

Producción italiana de 100 minutos de metraje, escrita y dirigida por Roberto Andó. La bellísima fotografía la firma Maurizio Calvesi y la excelente banda sonora se debe a Nicola Piovani. Tiene, aparte de los dos actores ya citados un reparto coral atractivo, que incluye a Connie Nielsen, Lambert Wilson o Marie-Josée Croze, lamentablemente desaprovechado. Tiene una factura impecable, un entorno majestuoso y una puesta en escena elegante, suntuosa y preciosista pero… vacía de contenido.

Mezcla más bien indigesta, y peor resuelta,  de thriller, drama, crítica política y mensaje espiritual, por no decir moralista, intenta suplir – con una estética muy deudora, por cierto, del cine de Sorrentino – las enormes carencias del guión y los agujeros de una historia en la que la ampulosidad, las pretensiones y la trascendencia más huecas lo permean todo. Hasta el olvido de los personajes, tan mal dibujados en sus personalidades e interacciones, que devienen en meras caricaturas de sí mism@s.

Puestas así las cosas, la pelota está en sus tejados…

‘Déjame salir’: La gran amenaza blanca

La imprescindible página de consulta Wikipedia nos informa que el guionista, actor y realizador estadounidense de color Jordan Haworth Peele, cosecha del 79, que escribe y dirige esta ópera prima que nos ocupa – de 103 minutos de metraje, con unas excelentes fotografías y banda sonora firmadas respectivamente por Toby Oliver y Michael Abels y un magnífico reparto – es hijo del matrimonio entre una mujer blanca y un hombre negro. Él mismo está casado con la actriz, escritora y comediante Chelsea Vanessa Peretti, cosecha del 78,  también blanca e hija a su vez de un italo-americano y una judía.

Tales datos personales vienen al caso porque en ‘Déjame salir’, una chica, aparentemente encantadora e impecable, lleva a la casa de sus progenitores a su novio afroamericano quien tiene una cierta reticencia a la reacción que estos pueden tener. Pero se encuentra con una pareja de mediana edad, burgueses ilustrados y liberales, aparentemente encantadores e impecables. Ella, psicoanalista por más señas, y versada en técnicas de hipnotismo. Al alivio inicial, le seguirán situaciones y personajes más que inquietantes…

Con estos mimbres, Peele construye una historia tan aterradora, puesto que de terror estamos hablando, como divertida. Tan cáustica como sarcástica. Un thriller psicológico, con toques de fantástico, que emplea el bisturí crítico a conciencia, y sin anestesia, sobre el racismo aún vigente en su país bajo la pátina de lo políticamente correcto.

La gran amenaza blanca se cierne sobre un protagonista traumatizado por un drama familiar y rodeado, en una casa desasosegante, de otr@s cuyos comportamientos bizarros esconden un terrible secreto. Tampoco los dos hombres y la mujer con quienes comparte etnia parecen ser de gran ayuda, sino todo lo contrario. Sirvientes colonizados a la manera de l@s de la cabaña del Tío Tom, pero con rasgos aún más siniestros.

Estamos ante un debut fílmico sorprendentemente maduro. Ante una obra singular y transgresora, con una lectura política y social nada enfática, ni pretenciosa, sino irónica e irreverente donde se lanzan dardos envenenados  contra un poder y una supremacía monocromáticas y de clase. Pero también, en estas mismas claves de humor y terror, contra la sacrosanta familia, el american way of life y hasta el psicoanálisis…

Compruébenlo viéndola.

 

El caso Sloane: Lobby versus lobby

¿Qué ocurre cuando una brillante y despiadada ejecutiva llamada Elizabeth Sloane – inteligente, insomne, adicta al trabajo y a los psicoestimulantes, sin vida propia, ambiciosa y nacida para ganar – de un poderoso lobby contrario a la regulación de las armas, que trata de evitar que salga adelante una ley que pretende controlar y restringir su uso, es paradójicamente tentada por el jefe de otra corporación, supuestamente más ética y  modesta, con el objetivo opuesto, y acepta el reto con todas las consecuencias?

¿Qué sucede cuando se desata una guerra sin cuartel entre unos cerebros privilegiados, con equipos no menos eficientes, y sin escrúpulos, en una carrera contra reloj buscando apoyos entre senadores, receptivos a ser presionados, para conseguir sus fines?  ¿Qué pasa cuando dichos fines y juego sucio justifican TODOS los medios, hasta cruzar los límites legales y arriesgar vidas? ¿Qué, cuando todo parece perdido, estando ante una Comisión de investigación acogiéndote a la Segunda Enmienda para no declarar y entonces…?

John Madden – británico de la cosecha del 49, con obras tan comerciales y discutibles en su haber como ‘Shakespeare in love’ o los exóticos Hoteles Marigold, por poner solo dos ejemplos – lo narra en esta producción estadounidense de 132 minutos de metraje, con guión de Jonathan Perera, una excelente fotografía de Sebastian Blenkov y una sólida partitura de Max Richter.

Y lo hace de forma tan incisiva como eficaz. Afilando su artillería crítica directa e impíamente. Describiendo los hechos en dos tiempos, con una atractiva combinación de drama, thriller político y película de juicios. Supliendo, con una acción trepidante y estimulantes diálogos, la densidad de los complejos entresijos y las turbias relaciones entre corporaciones y empleados gubernamentales para sacar adelante, o no, determinadas disposiciones.

Cínica, lúcida e inteligente, dentro de una factura y unos códigos comerciales, apenas hace concesiones al sentimentalismo, dado que en el feroz microcosmos que describe las emociones no son parte del juego. Pero construye un retrato de mujer que, pese a su fachada y comportamientos amorales, sí revela, pese a sí misma, sus vulnerabilidades, empatía y conciencia. Hasta la misma conclusión. Por cierto, no se pierdan los títulos de crédito finales.

Todo ello, evita convertirla en un personaje de una sola pieza. Lo que, en gran parte, es debido a una magnética, carismática y excelsa Jessica Chastain. Ella está dotada de una luz propia deslumbrante. Pero hay que reseñar el acierto de un reparto sólido y de talento en el que destacamos las composiciones de Mark Strong, Sam Waterston, Alison Pill, John Lithgow o Gugu Mbatha-Raw.

Con sus peros y sus trampas, que l@s tiene, es evidente que hay que verla.