A modo de recordatorio…

 

Sirvan estas líneas para concretar los títulos que debatiremos en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine, ‘La Palabra y la Imagen’, que despedirá el curso y tendrá lugar el próximo miércoles, 4 de junio, a las 19. 30 en nuestra sede de La Casa del Libro.

Serán ‘Hermosa juventud’, de Jaime Rosales, que se exhibió en el reciente Festival de Cannes y que se estrena mañana en el cine Avenida. Y en este mismo local, tenemos a la rumana, ‘Madre e hijo’, de Calin Peter Netzer, Oso de Oro en la Berlinale. Además, si nos da tiempo, podremos analizar los últimos booms taquilleros del cine español. El crítico invitado, otro lujo, Borja de Diego. Os esperamos.

 

‘Antonio Vega. Tu voz entre otras mil’: Un paseo por el amor y la muerte

Hay que celebrar la presencia en las carteleras sevillanas de dos documentales, género al que los exhibidores locales no son precisamente aficionados, y que ha sido mayoría en esa lista negra del cine que nuestra ciudad no verá, ni va a ver. Curiosamente, además, ambos están relacionados con el mundo de la música, aunque sean radicalmente distintos en todo lo demás. El primero, español, firmado y escrito por Paloma Concejero, ‘Antonio Vega. Tu voz entre otras mil’. El segundo, estadounidense, ‘A 20 pasos de la fama’, de Morgan Neville.

El primero es un retrato potente, emotivo, denso e intenso, de un ser especial, de un ‘extraterrestre sensible’, como lo describe su realizadora, a quien le llevó nada menos que cuatro años completarlo teniendo que desechar, en el montaje definitivo, mucho material filmado y casi tanto esfuerzo el que viera la luz. Un valioso material en el que colaboraron la familia – aunque luego pretendieran ‘secuestrarlo’ -:  madre, hermanos, su ex-mujer, la madre de su última compañera, sus amigos y colegas; con un notable archivo fotográfico e impagables testimonios de su infancia filmados en Súper 8 por un padre aficionado.

Y sus canciones, sus declaraciones, su voz en primera persona… Todo ello compone un fresco único e irrepetible, sutil y complejo, tan luminoso como oscuro. Porque, aunque no se juzgue, se muestra, se palpa, el progresivo descenso a los infiernos de un creador tan dotado, de un artista tan completo como autodestructivo. Resulta estremecedor el registro, sin censuras, ni amarillismos, de una caída en picado en las adicciones más letales ante la impotencia de quienes le querían y no podían ni rescatarle, ni seguirle. O de quienes le dejaron, sin abandonarle nunca, o de la hermosa criatura que sucumbió antes que él mismo.

Es un claroscuro tan completo y tan vívido. Tan lleno de claridad como de sombras, tan irreductible como tierno, tan comprensivo como insobornable. Conmueven las madres, los hermanos, las amistades, los compañeros de viaje y de música, las imágenes infantiles. Conmociona el contraste entre un hombre que, aparentemente, lo tenía todo pero amante de los abismos. Su propia evolución física es desgarradora. Tanto como el humor y la lucidez de las que hacía gala, la profundidad de su pensamiento, tan  gatófilo además… El dolor, la sabiduría y la aceptación de l@s suy@s. Con sus temas subrayando los capítulos de una carrera y de una biografía tan radicales y diferentes.

Hay que agradecer sin reservas a su directora este testimonio de una vida tan rica como atormentada. Este documento tan valiente y hermoso, tan lleno de registros y matices, tan poliédrico, tan sentido y tan lacerante, debe ser apreciado por un amplio sector de público. Y los Goya deberían asimismo tenerlo muy en cuenta. Sus calidades de forma y fondo son incontestables. Su visión es toda una experiencia, no se la pierdan.

No solo cine: Contra el olvido

Dos hombres, una mujer, y muchas presencias convocadas, llenando hasta los topes, la tarde de ayer, el salón del Apeadero del Consistorio sevillano. Un espacio a todas luces insuficiente para albergar a tantas personas como lo han abarrotado, a tantas personas como podrían haber presenciado un acto necesario, justo y poderosamente emotivo. El marco, la Feria del Libro de Sevilla. El motivo, la presentación del libro de Paqui Maqueda– vicepresidenta de la asociación Memoria Histórica y Justicia de Andalucía – ‘En la silla del criminal’, el primero que publica Andalucesdiario.es. Flanqueaban a la autora, el editor y periodista, Antonio Avendaño y el escritor Isaac Rosa.

El primero ironizó con su nueva faceta de emprendedor. Pero reivindicó su apuesta por la Memoria , por las noticias verdaderas y por las mentiras que hay que espantar. Se congratuló de la feliz casualidad, no buscada, con la estancia en Sevilla de la jueza María Servini, que investiga la llamada querella argentina contra los crímenes del franquismo, y que comienza en nuestra comunidad a tomar declaraciones a las personas afectadas que no pueden desplazarse. La misma jueza ante la que la protagonista del acto se sentó, junto con otr@s familiares, en Buenos Aires.

El segundo, amigo de la autora desde hace una década, comentó que este es un pequeño gran libro, porque tan pocas páginas contienen tanto. El diario de un viaje de 10.000 kilómetros de unas personas dignas, en su mayoría mujeres, para hacer justicia a las miles de víctimas que son ninguneadas e injuriadas en su propio país. Otro capítulo de lo que él describe como la ‘anomalía de la democracia española, tan llena de agujeros negros’. Como la de que Billy el Niño y el capitán Muñecas sigan en la calle, entre otras tantas… Por contraste, las antípodas argentinas, no geográficas, sino morales, tan llenas de Memoria, tan llenas de lugares de la Memoria – en las calles, en la actividad judicial, en las cartas a los medios, en la prensa, en placas con nombres de represaliad@s.. – como en Francia, Alemania e incluso Portugal. Y ahí sí que la anomalía española estalla en la cara.

Resaltó también que l@s vencid@s, nunca perdedores-as, no se rindieron. Siguieron y siguen resistiendo. Lo hicieron con el fin del franquismo, con la Constitución, con Felipe González, con Aznar, con la llamada Ley, con Zapatero y ahora, con Rajoy. Nunca se rindieron, ni se rinden. Para terminar, deseó, como no podía ser menos… Salud y Memoria.

Paqui Maqueda se confesó ‘nerviosa y emocionada’. Su intervención la dedicó a Máximo Cástex, el abogado querellante argentino, presente en la sala. Una hermosa intervención en la que fue repasando su diario de un viaje que la llevó a sentarse ‘En la silla del criminal’, pues ahí estuvo sentado Videla -«donde tenía que estar» – dando cuenta de sus crímenes. La crueldad franquista, recordó, no se detuvo hasta el mismo momento de su muerte, desde la postguerra, y esos asesinatos quedaron impunes. En Argentina conoció a Merçona Puig Antich, la hermana menor de Salvador,  – estaba muy unida a él y tenía 14 años cuando la ejecución; él pidió expresamente que no la presenciara -, con todas las razones para el resentimiento, pero llena de esperanza y alegría.

Un viaje a Buenos Aires donde estuvo rodeada de personas y de muchas mujeres valientes y animosas. Donde todas las víctimas estuvieron, como su bisabuelo Juan Rodríguez Tirado, presentes en efigie y cuyo retrato también la acompañó allí – quien le hubiera dicho que haría ese viaje…-. Mujeres cono Ascensión Mendieta, que cumplió 88 años en el vuelo, y que quiere recuperar aunque sólo sea un hueso de su padre, fusilado y en una fosa común de Guadalajara. Con visitas al Garaje Olimpo, de siniestro recuerdo y ahora otro lugar reivindicativo, y a la Esma, acompañada de Cartucho, ferozmente torturado allí. Con las Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo, buscando ella también a su hermano, otro niño robado de la dictadura. Con la tricolor en ella. ¿Qué le vas a decir a la jueza, niña?, se preguntaban entre ellas. Tantas cosas…

Paqui Maqueda nos emocionó hasta las lágrimas con sus recuerdos, con su diario,  con su vitalidad y lucidez, con ese dolor suyo, y de todas l@s familiares, ‘convertido en fuerza y esperanza’. Con esa dignidad de unas mujeres, de unas personas, a las que enorgullece llamar compatriotas. ‘En la silla del criminal’ cuesta solo 7 euros, pero su valor es incalculable. Los beneficios de su venta irán destinados a pagar los gastos de edición y a las asociaciones memorialistas. Háganse con él. Por justicia y por reparación. Contra el olvido.

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‘En red’: Tres en el cine.

Un programa sobre redes y bloguer@s, ‘En red’. Una emisora andaluza paradigmática, Canal Sur. Una proposición más que honrosa. Una cita a tres en un local sevillano muy conocido, abierto para la ocasión. Una sala vacía que se llenó de historias y recuerdos, de semblanzas y cuestiones que una periodista, Sonia, planteaba inteligentemente y un cámara, Rafa, filmaba sin perder detalle y situando el plano. Una penumbra iluminada de preguntas y respuestas.

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Un paseo por los principios de un amor duradero. Unas preguntas que situaban pasado y presente. Unas luces que invitaban a las confidencias. Una grabación casi invisible, de tan discreta. Una conversación cómplice y amistosa. Un clima relajado y estimulante a la vez. Una butaca, un pasillo, una cartelera exterior, una entrada y una salida como escenarios. Una hora y media de rodaje que pasó volando.

Una sección, ‘Blogueros andaluces’. Un honor para Sevilla Cinéfila y para quien esto firma. Un programa que se emitió ayer de madrugada. Una repetición el domingo, 25, a las 21 horas. Un enlace que os dejaremos aquí y que está ya en la página de Facebook del blog. Nuestro momento comienza en el minuto 10.40, pero hay que ver todos los contenidos y a sus protagonistas.

Gracias a la emisora, a Bárbara, a Sonia y a Rafa por este hermoso regalo. Y, sobre todo, a Vita Lirola, creadora del blog sin el cual nada de esto hubiera sido posible. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

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Aula de Cultura de ABC: Más cine, por favor…

 

No cabía un alfiler en el salón Hispalis, de ese marco incomparable y viscontiniano que es el hotel Alfonso XIII de Sevilla. La ocasión lo merecía pues se trataba de un monográfico sobre cine y, concretamente, sobre el realizador sevillano Alberto Rodríguez. Flanqueado por el excelente periodista Paco Robles y por el no menos cualificado crítico Miguel Olid Suero, ambos anfitriones situaron perfecta y complementariamente la carrera, filmografía, estilo y forma de trabajar del invitado, además de sus opiniones sobre temas de la máxima actualidad en lo que a la industria del llamado Séptimo Arte se refiere.

Segunda vez que en el Aula se habla de cine. «De ese arte fascinante que engloba a todas las demás». Somos, se comentó», una generación que no comprende la vida sin el cine». Al protagonista de la noche, se le presentó como un ‘director con visión de autor’ y también como ‘uno de los cineastas de mayor interés del cine español, uno de los cinco mejores’. Y ahí está su brillante filmografía para confirmarlo. Títulos como ‘7 vírgenes’, ‘After’ o ‘Grupo 7’ le avalan sobradamente. Pero él, modestamente, lo ve de otra manera: » Ahora me empiezo a creer que soy director de cine. Quería ser escritor y periodista antes que realizador».

En cuanto a su modus operandi, reconoce abiertamente que tiene un buen tándem con su guionista – él escribe, yo corrijo – Rafael Cobos, Falete. Hablan mucho de la idea, de los personajes, comentan todos los detalles antes de ponerse a escribir. Eso le da al producto final su sello, su uniformidad, su coherencia y sus señas de identidad. Una vez acabado el guión, siguen reescribiendo durante los ensayos, con los actores… Se le asocia con el »destilado final» de Berlanga-Azcona. Nada menos.

Sus relatos fílmicos son ficción pura y dura. Aunque haya partido de historias reales en ‘7 vírgenes’ y ‘Grupo 7’ , insiste en que  son ficción. Esta última cinta la describe como «un policíaco de acción, de personajes». Y a este respecto, ha proyectado en el cine de género una mirada de autor, porque la dimensión de los protagonistas  es mucho más profunda que en la del thriller convencional. Fue también su ‘bautismo de acción’ en el cine y hubo de utilizar a especialistas, procedentes del western, que no siempre supieron entender su concepto de ‘acción realista’, opuesta a la clásica norteamericana.

Disfruta en los rodajes, por duros que sean. El director es un asalariado más y se trabaja maratonianamente, con solo un día de descanso semanal completo. Más flexible que metódico, suele improvisar bastante sobre una base firme de ensayo. En cuanto a las tomas, es algo perfeccionista pero depende del reparto. Hay intérpretes de primeras y otr@s  de últimas. Y aunque no tenga formación como director de actores, su experiencia en la televisión le sirvió de mucho.

Money, money… Algunas frases: ‘Sin industria, no hay cine’, parafraseando a Berlanga. ‘Las subvenciones son necesarias,’ ‘Existe ahora una peligrosa exaltación del cine hecho sin dinero’, ‘Hay que ajustar en estos tiempos de crisis’. ‘Las películas de francotiradores, salvo excepciones, no llegan al público’, ‘El primer fin de semana de taquilla es decisivo y ya lo sabemos desde el viernes…’, ‘El mínimo coste de una película para que todo el mundo cobre es de más de un millón de euros’. ‘Sí a los circuitos alternativos de exhibición, son fundamentales’. ‘El plan de rodaje está más presionado que nunca para no encarecer los costes’. ‘El cine no es caro’. ‘La ficción televisiva española funciona siempre por encima de las series norteamericanas, no así en el cine. En algo nos hemos equivocado’. ‘Sin apoyo de las cadenas no se puede rodar’

‘Ocho apellidos vascos’. No la ha visto. Su fenómeno en las taquillas no lo entiende nadie, porque el público español no ama su cine. Se alegra de su éxito y, con él, ha arrastrado a otro tipo de cintas más sólidas. Y las copias son fundamentales, partió con 300. Y con una campaña ‘salvaje’ de Mediaset se dice entre el público.

‘La isla mínima’, su último proyecto. Dos policías buscan a niñas desaparecidas en las marismas del Guadalquivir. ‘Otra forma de vida, se recorren cientos de kms sin encontrar a nadie’. Género negro, con voluntad de estilo, pero más cerrado y fiel a sus códigos. No es un guión literario, acción y diálogos, mínimas descripciones. Sin fecha de estreno. ¿Un ‘True Detective’ autóctono…?. No conoce la serie de culto.

Gracias al Aula de Cultura de ABC, a Paco Robles, a Miguel Olid Suero y a Alberto Rodríguez por esta velada tan apasionante. Que no decaiga. Más cine, por favor.

‘La vida inesperada’: NY, NY…

Del responsable de esta cinta que nos ocupa, Jorge Torregrossa, cosecha del 73, tuvimos ocasión de ver en la Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla la fallida e irregular,’Fin’, basada en la novela homónima de David Monteagudo. Ahora nos presenta esta su última propuesta, que se vió en el Certamen malagueño, y está ambientada en La Ciudad, así con mayúsculas. Una urbe que él debe conocer bien, puesto que vivió allí diez años, y otro tanto puede decirse de la escritora Elvira Lindo, autora del guión.

Así que el relato sigue a Juan, un actor que no ha conseguido triunfar en la Gran Manzana y malvive como puede a base de multiemplearse como monitor de cocina española, intérprete de un vodevil ruso o vendedor en una tienda de ultramarinos. Se conecta con su madre por Skype y la mantiene en el engaño de que todo le va bien. Pero un buen día, su primo, un triunfador nato, viene a visitarlo. De esta convivencia forzosa, ambos saldrán cambiados en la percepción de cada uno y en sus opciones de futuro.

Narrada en clave de comedia agridulce, con registros más amargos y menos complacientes de lo habitual en este tipo de historias, no puede evitar, sin embargo, que se le cuele un cierto tufillo resabiado y ansioso por remover las cosquillas emocionales del espectador. Desprende conocimiento del way of living del extranjero en una metrópolis tan fascinante como hostil y, a veces, funciona en las distancias cortas. Sobre todo, gracias al buen hacer del reparto.

Pero aunque el happy end lo es solo a medias, la traiciona el dejá vú, la ausencia de una crítica más ácida, el recrearse en los romances de ambos primos y la ausencia de un humor más directo. Todo ello, junto a determinados lugares comunes y, paradójicamente, situaciones forzadas y difícilmente creíbles, computa negativamente en esta cinta sobre seres a la deriva y sus vidas no tan inesperadas.

 

No sólo cine: Diván en violeta…

Quien esto firma expresa su más sentido agradecimiento al Instituto y al Consulado franceses de Sevilla, a la Asociación Andaluza de Psicoterapia Psicoanalítica, a la Unión Provincial de CC.OO, a la librería Relatoras – en cuya sede se celebró una rueda de prensa con la protagonista y posterior firma de libros – y a la Fundación Cajasol, por traer a Marie-France Hirigoyen – ‘El acoso moral’, ‘El acoso moral en el trabajo’, ‘Las nuevas soledades’, ‘El abuso de la debilidad’…- a nuestra ciudad, concretamente a La Casa de la Provincia, y posibilitar un extenso e intenso encuentro con ella, en el que se incluyeron sendas  intervenciones suyas en solitario y debates posteriores, con un descanso de por medio. En total, desde las diez de la mañana hasta pasadas las 14 horas.

La prestigiosa autora, pensadora, psiquiatra, psicoanalista y terapeuta de familia, entre tantas otras cosas, comenzó glosando el hecho de que, como analista, había puesto al descubierto la ‘violencia invisible’ o la ‘normalidad abusiva’. Así fue, pues en ‘El acoso moral’, término acuñado por ella. Una obra de enorme éxito y traducida a 28 idiomas, que detectó la ‘sutileza destructiva’. Sus lectores-as celebraron que alguien le pusiera nombre a lo que estaban sufriendo, pero no así sus colegas quienes se resistieron bastante a este nuevo concepto. Pero ella decidió conceptualizarlo a través de las experiencias que le relataban sus pacientes.

Incluso este término sirvió para poner las cosas en su sitio y replicar a cuant@s profesionales hablaban de masoquismo, de ‘goce de las víctimas’. Con Freud, producto de su tiempo, al fin y al cabo, a la cabeza, que atribuía esta tendencia especialmente a las mujeres. Un año después del libro, una ley sancionaba este tipo de acoso en Francia, un tipo de acoso que apela a la noción del bien y del mal, a una violencia psicológica muy difícilmente demostrable y menos aún, punible. También esta violencia fue reconocida jurídicamente poco después de publicar su ‘Mujeres dominadas’, que en castellano titularon como ‘Mujeres maltratadas’.

En cuanto a ‘El abuso de debilidad’ Y otras manipulaciones’, tampoco es fácil detectarlo porque los límites entre lo normal y lo anormal están confundidos en nuestras sociedades contemporáneas. Las personas más listas y brillantes cruzan esas fronteras y hay abusos escandalosos, como timos o estafas, que no pueden denunciarse, porque lo que no se nombra, no existe. Esto lo ha visto claro en sus pacientes. Se está en la violencia, si esta es nombrada. Una víctima ha de ser reconocida como tal para salir de este ciclo terrible, y, paradójicamente, las personas que más sufren no son las más demostrativas, al contrario. Porque lo inaceptable a estos niveles varía mucho histórica y geográficamente.

En el diván, Hirigoyen  ha desmontado el pernicioso cliché del consentimiento de las víctimas. Aunque ella misma admite que, contra el mal de una época que requiere certezas, hay que dudar, cuestionar e interrogarse. Confiesa que no da respuestas, sino que plantea preguntas. Pero sí enuncia el término de ‘consentimiento mitigado’, una ‘aceptación’ del abuso por parte de quienes lo sufren, muy condicionado por las circunstancias. Como el de la mujer que accede a tener relaciones sexuales con su pareja para calmar su tensión o agresividad… Pero si no se es consciente, si no se llama a estas  cosas por su nombre, se cae en la trampa y se resulta cómplice involuntari@ de esta dinámica de violencia perversa.

También ha desenmascarado al agresor, al culpable, al ‘perverso narcisista’. A sus características y a su ‘modus operandi’. Entre las primeras están la megalomanía (por baja autoestima), el arribismo, la seducción, la adaptabilidad, la irresponsabilidad, el egoísmo, la ausencia de sentido moral, de escrúpulos y de culpabilidad, la astucia, el dominio del lenguaje, la deformación de la realidad, la mitomanía, el victimizarse y el vampirismo emocional. No es un enfermo al uso, está en la frontera. Es un `psicópata de cuello blanco’. Entre ellos, timadores, mitómanos y falsos que detectan en l@s otr@s la debilidad que les resultará tan rentable. Y, lamentablemente, es una ‘personalidad a la moda’, tiene cualidades que conducen al éxito.

Habló también de l@s niñ@s en las separaciones conflictivas y dolorosas. De la custodia compartida, sobre la que no quiere generalizar. De que ‘los tiranos a los que no se teme, son los tiranos vencidos’, aunque ello no excluya, ni minimice su peligrosidad. De los entornos de las víctimas y su pasividad porque ‘nadie ve nada y se pierden las referencias de lo aceptable y de lo no aceptable’. De que puede salirse, aunque sea duro, por el estrés postraumático, de una situación de violencia. De que tienen más pervers@s en los divanes, en los tiempos que corren, que neurótic@s. De… Lo dicho, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘En cartelera’: Despropósitos

 

Como la abajo firmante les supone al tanto de las novedades de la cartelera que, en esta semana, se adelantaron un día a mayor gloria de la, ‘Godzilla’, de Gareth Edwards… Como la abajo firmante, pues, les supone al tanto, pasa a dar cuenta de los despropósitos de la oferta de esta segunda semana de mayo. Para empezar de uno de nuestros cines céntricos de referencia, aunque no el de la vos, se ha despedido una de las cintas más interesantes vistas en estos últimos tiempos. Se trata de la hindú, ‘The Lunchbox’, de Ritesh Batra, precedida de numerosos reconocimientos en los Certámenes en los que se ha exhibido, y a la que apenas si han mantenido diez días en el local, con una única copia. De haberse proyectado en el Avenida, muy seguramente habría funcionado el boca-oreja, dada su calidad, y no hubiera permanecido inédita para tant@s amantes del buen cine.

Inevitable, aunque doloroso, el registro de otra ausencia. En este caso, la de la israelí, ‘Llenar el vacío’, de la realizadora Rama Burshtein, avalada asimismo por las mejores críticas. Casi está confirmado que no la veremos. Otra incongruencia es proyectar determinados filmes en salas en las que, salvo excepciones, no se prodiga su público natural. Y, claro, es otra forma encubierta, aunque bienintencionada, de condenarlas al ostracismo. Hablamos, en este caso, de ‘10.000 km’, de Carlos Marqués-Marcet, que se hizo con cinco importantes galardones en el Festival malagueño, incluyendo Mejor película, director y actriz. Como este ejemplo, tantos y tantos más…

Saludamos, por contraste, la presencia, en nuestra todavía pantalla amiga, de un documental español, ‘Antonio Vega. Tu voz entre otras mil’, de Paloma Concejero. Ya sabemos que no es, precisamente, el género favorito de los exhibidores sevillanos.

Y nos resta lamentar que las censuras y presiones del establishment político -económico hayan imposibilitado la presencia en los cines de la franco-norteamericana ‘Welcome to New York’, del irreductible y transgresor Abel Ferrara, basada en el escándalo -uno de ellos, el más conocido- sexual del ex presidente del FMI, Dominique Strauss Kahn. Durante una de sus visitas a la ciudad citada, fue acusado de violación por una de las camareras del hotel en el que se alojaba. La protagonizan Gérard Depardieu y Jacqueline Bisset. Desde mañana, podrá verse exclusivamente en plataformas de video de internet, según fuentes de Hoy cinema. Otro inaceptable despropósito el de censurar las libertades de expresión, de creación y de exhibición.

‘La Palabra y la Imagen’. Temporada 2: Eros y Tanatos

La penúltima sesión de la segunda temporada de nuestra tertulia de cine registró otro lleno, pese a la coincidencia con el partido Sevilla-Benfica, final de la Europa League. Tres películas que comentar. La polaca ‘Ida’, de Pawel Pawlikowski. La francesa ‘El desconocido del lago’, de Alain Guiraudie y la estadounidense, ‘Dallas Buyer´s Club’, de Jean Marc Vallée. La crítica invitada, otro lujo, fue Mila Fernández Linares e incluso tuvimos el honor de contar también con Miguel Olid, cuya generosidad y apoyo a La Palabra y la Imagen agradecemos siempre.

Nuestra anfitriona no defraudó, todo lo contrario. Hizo gala tanto de conocimientos como de fluidez expositiva, aliñados con sentido del humor y una desarmante naturalidad. Sobre la primera cinta citada, hubo unanimidad sobre sus cualidades, calidades y valores. Su complejidad y densidad, condensadas en 80 minutos de metraje, fueron destacadas. Así como su factura clásica, su bellísima fotografía en blanco y negro, las excelentes interpretaciones de las protagonistas, su impecable ambientación, la historia dentro de la Historia.

La Polonia de los sesenta, los horrores de la guerra, el lado más oscuro de la vida frente a la protección del claustro. Las raíces, la identidad, las religiones, el miserable y criminal colaboracionismo de la ciudadanía del país respecto a sus compatriotas judíos. Pero también la sensualidad descubierta,  el amor, la decisión, la fortaleza de una chica tan joven que quiere saber para escoger y la autodestrucción, otra opción terrible, de su única pariente, una mujer aniquilada. Y ese final…¿abierto o meridianamente claro?.

De la devastación al Eros. A la visibilización transgresora y sin tabúes de la homosexualidad masculina. La francesa, segunda cinta europea de la tarde, cuyo cine reivindicó nuestra maestra de ceremonias frente al norteamericano, también tuvo muchas y certeras aportaciones. Con las precisiones de su no proyección en la Clausura del Festival sevillano, del que fue la ganadora, y la censura encubierta de su proyección en una única sesión, la última de la noche en su estreno comercial en nuestra ciudad. Se habló de su mezcla de géneros, cine negro, thriller, amour fou. De su localización única. De su clima claustrofóbico en ocasiones, pese a su idílico escenario. Del cruising, que no es un deporte acuático… De la promiscuidad. De sus personajes. De la pasión devoradora de quien es testigo de un crimen y se entrega al asesino. Del detective. De esos desconocidos y sus juegos en el lago. De su complejidad y de su intensidad…

‘Dallas Buyer´s Club’ dio mucho y bueno de sí. La historia de este fascinante personaje real a quien le diagnosticaron el sida y un mes de vida y logró, contra viento y marea, sobrevivir siete años más gustó mucho, en general. Por descontado, los más que merecidos Oscar a Matthew McConaughey y a Jared Leto. La epidemia. Las vidas que se cobró en los ochenta antes de los antivirales. Sus treinta y seis millones de víctimas. La industria farmaceútica buscando únicamente la rentabilidad. El perverso sistema de seguros médicos solo para pudientes. La sanidad más clasista y privada. La FAD. Los Clubs que el, los protagonistas, promovieron también con miembros beneficiarios con posibles.  Supervivientes y antihéroes en lucha contra el perverso establishment de la salud, tan excluyente y elitista.

El miércoles 4 de junio, a la misma hora y en el mismo lugar, será nuestra próxima cita y el cierre de esta brillante segunda temporada. Para celebrarlo debidamente, hemos escogido tres. Con algunos condicionales. Si la estimulante hindú, ‘The Lunchbox’, de Ritesh Batra, sigue en cartelera una semana más, será una de ellas. Dos más, a ver si se estrenan…, que tienen las mejores referencias. La rumana, ‘Madre e hijo’, de Calin Peter Netzer y la israelí, ‘Llenar el vacío’, de Rama Burshtein. Si se nos quedaran inéditas, está pendiente también ‘Hermosa juventud’, de Jaime Rosales y un debate sobre los últimos booms taquilleros de nuestro cine. Con Borja de Diego, otro etiqueta negra, como crítico invitado.

Sólo resta agradecer, como siempre, a Manuel de Medio, a La Casa del Libro, a Mila Fernández Linares y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial por hacer posible de nuevo otra velada enriquecedora y estimulante. Con los claxons, las tracas, los cánticos y los gritos de incontenible alegría que celebran la victoria sevillista de música ambiental, finalizo esta crónica. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘Ida’: Hacer justicia

En la fecha del estreno de esta fascinante coproducción polaco-italo-danesa, hace ya casi mes y medio, quien esto suscribe no la reseñó por circunstancias ajenas a su voluntad,  que no vienen al caso. Ahora, cuando mañana, en nuestra tertulia de cine, ‘La Palabra y la Imagen’, será una de las tres películas a debatir, cree llegado el momento de registrar su impresión crítica de esta, hay que insistir, más que notable obra.

Premio de la Crítica en Toronto, varios en Gijón, Mejor Película en los Certámenes de Varsovia y Londres, es la cuarta en la filmografía de su realizador y guionista, Pawel Pawlikowski, Polonia, cosecha del 57. Con 80 minutos de metraje, la historia sigue a una joven novicia a punto de tomar los hábitos y que recibe noticias del exterior que la hacen ponerse en camino para descubrir secretos inesperados de sus raíces, de sus orígenes y de la destrucción de su familia en los tiempos oscuros de la ocupación nazi en su país.

Una chica que no conoce nada del mundo exterior, que no sabe más que del microcosmos del claustro,  de sus oraciones, de sus hábitos piadosos, de sus reglas, de sus compañeras, de sus superioras y de sus silencios. Una chica que no sabe que es hermosa, que ignora las dulzuras del placer y del deseo. Una chica absolutamente ingenua e inocente, preservada también de las tinieblas del hecho de vivir, e inmersa en sus certezas religiosas y existenciales.

Y es a esta chica, una maravillosa Agata Trzebuchowska, a quien le es dado conocer el lado más sombrío de la Historia en  el descubrimiento de su verdadera historia, a través de la única pariente viva que le queda, y que la requiere, otra espléndida Agata Kulesza. Dos mujeres, una devastada por la pena, la vergüenza y la culpa, aún siendo otra víctima más. Y otra, tan virgen en todos los sentidos, como fuerte y decidida a saber y a experimentar cueste lo que cueste.

El realizador las pone cara a cara con la horrible verdad, con la vida, con el pasado y con una comunidad cómplice de hechos terribles. Pero también con la sensualidad y con el amor, con una decisión a tomar y con un camino a seguir. Y lo hace con una puesta en escena admirable. Elegante, serena, clásica, con planos amplios y elevados, en los que ninguno sobra, por encima de los personajes. Con una profundidad de campo, tan densa y estilizada a la vez. Con silencios que todo lo dicen y diálogos que los secundan. Con un aroma expresionista, casi documental, pero con una intensidad dramática notable.

Tiene una prodigiosa fotografía en blanco y negro de Lukasz Zal y Ryszard Lenczewski, un guión redondo y una intensidad tan poderosa que corta el aliento, siendo, al tiempo, tan lejana a cualquier efectismo. Emocionante y devastadora reflexión sobre la fe, los horrores de la guerra y las opciones tanto individuales como colectivas, con todas sus consecuencias, entre otras tantas sugerencias como la habitan, es una joya singular de visión absolutamente obligada para l@s amantes del mejor cine.