Archivo mensual: abril 2021

‘Otra ronda’: Celebración y duelo

Para comenzar la crítica de esta película tan aclamada – y que a esta firmante, como abstemia anónima que es, que ha visto como la sustancia legal protagonista ha destruído vidas muy valiosas de gente cercana – le ha provocado impresiones tan contradictorias como incómodas… ha bebido, nunca mejor dicho, de las fuentes de extractos de declaraciones en dos entrevistas de su responsable, el guionista y cineasta danés Thomas Vinterberg, cosecha del 69, en cuya filmografía se incidirá más tarde. Dos entrevistas concedidas respectivamente a Gregorio Belinchón en El País y a Begoña Piña en Público.

A través de ellas, ha sabido que el director perdió a su hija primogénita Ida – de 19 años, que aportó ideas sobre el argumento, en cuyo instituto iba a rodarse, cuy@s compañer@s saldrían como extras, y a quien le está dedicada ‘Otra ronda’ – en un trágico accidente de coche, responsabilidad de un conductor distraído con el móvil, cuatro días antes de comenzar su rodaje, el 4 de mayo de 2019. Que pensó en abandonar el proyecto y también que se lo debía… Así que, tras el funeral, inició la filmación con el apoyo de todo el equipo, especialmente de sus actores y de su coguionista habitual, Tobías Lindholm, a quien cedió la batuta cuando el dolor le rompía. El último día filmaron en la clase de la joven: “Considéralo un monumento a mi hija”. Un tributo más que meritorio el rodarla tras esta pérdida devastadora.

A través de ellas, Vinterberg ha expresado que “No intento vender alcohol, ni demonizarlo… porque al igual que desinhibe y ayuda a socializar, también destruye familias… además, la muerte de mi hija me confirmó que debía rodar una celebración de la vida. Hablo de elegir tu vida, tomar tus decisiones… Cuando decides perder el control, olvidarte de las apariencias, suena como cuando te enamoras: es incontrolable cuando ocurre, cómo ocurre y si ocurre… Ahora casi no bebo…

” No se me ocurre, de mi carrera, una película más intrínsecamente danesa y que haya llegado a más gente… Esta película nació como una celebración del alcohol porque me dí cuenta de cuantas grandes cosas se han hecho en la historia por gente borracha, como Hemingway y Churchill, que la cambiaron para siempre… quería celebrarlo, pero me di cuenta de que había que contar la tragedia que hay detrás de eso… mata gente, destruye familias… No juzgo nada, el espectador es el que debe buscar respuestas… Nosotros seguimos bebiendo como vikingos… En este mundo de pandemia, de control y de contaminación, puede ser que la película sea, como ha pasado en Dinamarca, una especie de revelación, un momento de libertad. Creo que este mundo necesita una borrachera colectiva”

Tras estas palabras de un padre en duelo, de un director muy prestigioso, uno de los fundadores del Movimiento Dogma 95 y sus estrictas normas fílmicas, con títulos en su haber tales como ‘La celebración’ (1998) inserta en dichos códigos, otros dos filmes nada convencionales: ‘Todo sobre el amor’ (2003) o ‘Querida Wendy’ (2005), pasando por su versión de ‘Lejos del mundanal ruido’ (2015) y a documentar la tragedia del submarino ruso homónimo en ‘Kursk’ (2018), su penúltima propuesta.

Una vez contextualizado todo ello, la historia comienza cuando cuatro amigos, profesores y colegas de instituto, durante una cena se intercambian confidencias sobre lo que sus vidas son y lo que podían haber sido. Entonces uno de ellos saca a colación una teoría cuestionada – pero real, como lo es su autor – de un psicólogo noruego, psiquiatra del Comité Olímpico de ese país, Finn Skarderüd, de que el ser humano nace con un déficit de alcohol en sangre del 0,05%. Según él, si cada día bebiéramos la cantidad suficiente para corregir tal desequilibrio, rendiríamos más y mejor.

Así que, como “experimento sociológico” se comprometen a ponerlo en práctica, convenciendo incluso al más reticente. Con medidores de alcoholemia para constatarlo, añadiendo reglas tales como beber solo de día y en espacios laborales, Nunca de noche y en casa, como hacía Hewingway, ya citado, quien junto a Churchill también citado, es uno de los héroes del profesor de historia que interpreta un magnífico, inmenso y poderoso Mads Mikkelsen. Añadiendo dosis y…

En principio, es el placer absoluto. Una integral celebración de la exasperación de los sentidos, del uso libérrimo de la enseñanza bajo los efectos de la bebida, que entusiasma y motiva a un alumnado otrora apático, irreverente y aburrido, de la recuperación del cuerpo para los afectos, el baile, la fiesta, el erotismo…

Luego se hacen presentes el caos y el desastre a todos los efectos sociales, personales, conyugales y laborales, tragedia irreversible incluida. Pero, cuando parece que la vuelta al redil es un hecho, Vinterberg aún nos sorprende con la pirueta final, con esa conclusión tan abierta como inquietante.

Lo que ocurre, lo que le ocurre a la abstemia anónima que firma estas líneas es que ‘Otra ronda’ la despoja de sus asideros y de sus zonas de confort ante este tipo de relatos. En parte para bien y en otra parte, en absoluto. Además del hecho de su incomodidad física al contemplar a la gente bebiendo sin parar, está que – pese a lo descrito anteriormente -, en su opinión, hay un desequilibrio narrativo evidente…

…Porque ni resulta del todo nihilista, hasta unos niveles transgresores y hasta sus últimas consecuencias, ni tampoco está habitada por una mirada de hondura moral, de valores éticos, ante ese abismo voluntario que no es nada inocente y que arrasa con normas de convivencia y con personas imprescindibles. Lo cierto es que esta sustancia legal hace mucho daño y no es precisamente revolucionaria. Se puede rendir tributo al regalo de la vida, al milagro de estar viv@, sin ella. Las borracheras colectivas, que el cineasta reivindica como una necesidad en estos tiempos oscuros del virus, pueden no ser literales y sí infinitamente más liberadoras.

Por no hablar del masculino plural omnipresente y protagonista absoluto, no solo de los personajes centrales. Las mujeres que representan, incluso a su pesar, todas las cargas del principio de realidad frente al de placer, apenas si son vistas más que en función de los varones ¿Se imaginan esta historia con cuatro de ellas dejando de lado TODAS sus obligaciones domésticas, maternales, conyugales, jugando hasta el filo con las laborales, de copa en copa hasta perder cualquier equilibrio…? No, ¿verdad? Pues eso. Y en cuanto a la mirada crítica a la sociedad danesa… pues eso, que también al final le puede la tramposa autocomplacencia en el pasado vikingo.

Coproducción entre Dinamarca, Suecia y Holanda, de 116 minutos de metraje, fechada en 2020. La escribe, junto a su habitual Tobias Lindholm antes mencionado, el propio Thomas Vinterberg. La fotografía con excelencia Sturla Brandth Grovien y su banda sonora es magnífica y vibrante. Con un reparto en estado de gracia, en el que destacar también a Thomas Bo Larsen, Magnus Millang, Lars Ranthe, además de la estupenda Maria Bonnevie, de la que hubiéramos querido saber más. Ya saben que se ha llevado todas las nominaciones y premios en Certámenes y que le espera, es la máxima favorita, el Oscar a la Mejor Película Internacional.

Esta entrada, estas impresiones, tienen más dudas e interrogantes que certezas. Pero, con todos los defectos y carencias señaladas por esta firmante, es evidente que es original, intensa, brillante, apasionada, sorprendente, paradójica en el mejor sentido – contradictoria en el peor – y compleja y, desde luego, que hay que verla

En cartelera: Europa, Europa…

Mañana, segundo viernes de abril y segundo también de la nueva reapertura de las salas de cine, destacan cuatro películas de entre la oferta de estrenos. Son todas europeas y pueden verse en el Avenida en sus versiones originales subtituladas. A saber, las comentaremos por este orden: una francesa, una coproducción franco-belga, una alemana y una danesa.

La primera es ‘La nube’, ópera prima de Just Philippot. Se trata de una mezcla de géneros entre el terror, el fantástico y el drama, que sigue a una agricultora y madre soltera que, para conciliar y ayudar económicamente a su familia, decide criar saltamontes comestibles. Pero se obsesionará con ellos hasta un límite patológico. Premio Especial del Jurado y a la Mejor Actriz en el pasado Festival de Sitges.

Se ha escrito sobre ella – estos, como los referidos a las demás, son extractos de críticas de expert@s publicados en la imprescindible página FilmAffinity: “Exprime con astucia, elegancia y buen ritmo, la capacidad alegórica del material de partida… conjuga naturalismo y ambientes alucinados en su justa medida” Paula Arantzazu Ruiz, Cinemanía; “Impresionante debut con efectos digitales y mecánicos perfectamente incorporados” Lisa Nesselson, Screendaily; “Mezcla con destreza cine de autor y cine de género. Lección magistral de cómo incorporar efectos especiales en un ambiente naturalista” Resulta evidente que hay que verla, aunque la animalista que esto firma espera que los saltamontes formen parte de los citados efectos especiales…

La segunda es ‘Los traductores’, de Régis Roinsard. Es un thriller psicológico, ambientado en el mundo literario, en el que nueve traductores de distintas nacionalidades están encerrados en un búnker de lujo, aislados del mundo exterior, para preservar el secreto de la tercera parte de una trilogía, bestseller mundial, en la que están trabajando. Pero sus diez primeras páginas aparecen en internet y el editor no escatimará en medios para saber quien las filtró.

Se ha escrito sobre ella: “Sofisticado y entretenido thriller… de factura comercial bien hecha y compacto reparto internacional”, Elsa Fernández Santos, El País; “Totum revolutum con ínfulas de grandeza, que acaba cayendo en la banalidad que pretendía evitar” Beatriz Martínez, El Periódico: “Mantiene la atención en la búsqueda del culpable, arrojando la sombra de la sospecha sobre todos los presentes”, Miguel Romero, Cinemanía. Está claro que, pese a ciertas reticencias en estas reseñas, hay que darle una oportunidad.

La tercera es ‘Guerra de mentiras’, de Johannes Naber. Sobre un experto en armas bioquímicas, en misión especial de las Naciones Unidas, que intenta demostrar, contra viento y marea y pese a que nadie le hace caso, que el regimen de Saddam Hussein las tiene. Pero entonces aparece un misterioso informante que parece confirmar sus sospechas…

Se ha escrito sobre ella: “Una película habilidosa y muy entretenida sobre un periodo histórico bastante desalentador. Su punto fuerte es la agudeza de su guión”, Wendy Ide, Screendaily; “Ni el director, ni el guionista, dan con el tono adecuado. Aunque bien documentada, suele caer en lo bufonesco”. Pues nada, ustedes mism@s.

Y la cuarta es la estrella de la función: ‘Otra ronda’, del prestigioso productor, guionista y realizador Thomas Vinterberg, uno de los fundadores del movimiento Dogma 95 y entre cuyos títulos están ‘La celebración’, ‘Querida Wendy’. ‘El submarino’ o ‘Lejos del mundanal ruido’. En este drama, sigue a cuatro profesores de instituto que se comprometen, a modo de experimento sociológico, a mantener la tasa de alcohol en su cuerpo durante su vida cotidiana, como un experiencia liberadora. Pero… Entre sus múltiples nominaciones y reconocimientos, están cuatro Premios del Cine Europeo: Película, Director, Actor y Guión; Mejor Actor y Feroz de la Crítica en San Sebastián y dos nominaciones a los Oscar al Mejor Director y Mejor Película Internacional, en la que parte como favorita.

Se ha escrito sobre ella: “Espléndida película…Todo está contado con gracia, con perplejidad, con sentimiento, con humanismo creíble”, Carlos Boyero, El País; “Tan seca, fuerte, transparente y turbia como un buen pelotazo de vodka… lúcida y magnífica película” Oti Rodríguez Marchante, ABC; “Tragicomedia etílica que pone sobre el tapete las deficiencias de la sociedad danesa y, por ende, de la occidental… un Mads Mikkelsen imperial”, Enric Albero, El Mundo. Es evidente que, pese, o precisamente por ello, a otras referencias menos complacientes que la tachan de tramposa, irritante, falsamente provocativa y conservadora en su conclusión, NO HAY QUE PERDÉRSELA.

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones, mantengan las medidas de seguridad y vayan al cine.

Estado de Alarma en serie (s). Episodio 36, ‘Gambito de dama’: Un mundo de 64 casillas

La protagonista de esta serie, Elizabeth, Beth, Harmon, describe al tablero del ajedrez, que es su pasión y para el que está excepcionalmente dotada, como: “Un mundo de 64 casillas. Me siento segura en él. Puedo controlarlo, dominarlo y es predecible. Si me hago daño, solo es culpa mía” De dicho juego quien esto firma lo desconoce absolutamente todo. Y esa circunstancia la había disuadido de ver esta serie, pese a sus espléndidas referencias y al hecho de haber sido objeto de artículos de gente a la que admira. Hasta ahora…

… Hasta el momento en el que se decidió a hacerlo, con muchas prevenciones. Pensando que, desconociendo sus normas y reglas, la entendería menos, perderia muchos códigos narrativos y, en definitiva o lo que es lo mismo, comprensión integral de la historia. Pero, pese a todo, su calidad e interés, su intensidad y su fuerza, su puesta en escena, su ritmo, su pasión, su estilización, complejidad y elegancia narrativas de fondo y de forma y su manera tan vibrante y original de filmar el juego le allanaron el camino y le permitieron disfrutarla con todas las consecuencias.

Volviendo a esas casillas del principio, el tablero biográfico de la protagonista – una excelente, magnética, Anya Taylor-Joy, a quien todos los reconocimientos le han sido y le son debidos – discurre entre mitad de la década de los 50 y finales de la de los 60 del pasado siglo con la Guerra Fría entre su país, Estados Unidos, y Rusia como telón de fondo.

Comienza, tras un extraño y trágico accidente de coche con su madre cuando tenía 9 años – cuyos antecedentes y circunstancias se irán rememorando a retazos en cada capítulo; una madre que, luego se sabrá, tenía una relación díficil con el progenitor, inestabilidad emocional y un don para las matemáticas, de las que era profesora – tras el que, al morir la adulta, pasa a un colegio de huérfanas, de estrictas normas y moral religiosa compatibles con el hecho de, literalmente, drogar a las alumnas con tranquilizantes… Y con un hermético bedel que, en el sótano donde la envían a por material, juega solitarias partidas en las que, ante su insistencia, la incluye y enseña sus reglas.

Píldoras y juego, además de otra adicción legal, que marcarán el resto de su adolescencia y juventud recogidas aquí, pues el relato termina cuando ella está al comienzo de la veintena. 7 absorbentes capítulos, de una hora de duración cada uno, que dan cuenta de sus glorias y miserias, de sus triunfos e infiernos personales… en los que la vemos en el instituto donde prueba la crueldad de sus compañer@s ante su aspecto y vestimenta.

En los que se nos describe su nueva vida familiar con un padre desabrido y ausente y una madre frustrada, y dotada pianista, que se da a la bebida para soportar su insufrible relación conyugal, pero que la anima y quiere a su peculiar manera. Muy bien interpretada por cierto por la actriz y directora de talento Marielle Heller ( ‘¿Podrás perdonarme algún día?’, ‘Un amigo extraordinario’).

En los que se documentan sus primeros torneos, sus primeros trofeos, sus campeonatos, sus viajes, su fama y popularidad crecientes, sus amores, amistades, su aprendizaje permanente, sus toxicomanías, sus fracasos y sus enfrentamientos con el campeón mundial, ruso por más señas. Su complicidad y afecto con su estupenda amiga de color, desde el orfanato. Sus visualizaciones, tan fascinantes, de las partidas y jugadas, bajo los efectos de los ansiolíticos, en los techos de sus sucesivos dormitorios a lo largo del tiempo. Sus estrategias y aperturas. El Gambito de dama es una apertura, por cierto. Sus… Tienen que descubrirlo por sí mism@s.

Miniserie norteamericana creada, producida, escrita – adaptando la novela de Walter Tevis – y realizada, junto a otro de sus creadores, Allan Scott, por Scott Frank. Con una extraordinaria fotografía de Steven Meizler y una no menos notable banda sonora de Carlos Rafael Rivera. El reparto, coral, es impecable y en estado de gracia. Destacamos entre ell@s a Bill Camp, Moses Ingram o Marcin Dorocinski. Su incontestable calidad se ha visto premiada por los galardones más importantes.

Elegante, sutil, arrolladora, apasionante, con una diabólica perfección visual, con el tempo, el clima y la pátina de la época, de las épocas, que retrata, con un poderoso personaje central, nunca el ajedrez se ha filmado así… Está en Netflix, ni se les ocurra perdérsela.

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