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Nueve años, dos nombres, dos sedes, una pandemia, nueve sesiones y nueve temporadas: La pequeña gran historia de una tertulia de cine

Tal día como hoy, hace nueve años, iniciaba su andadura una tertulia de cine que por entonces se llamaba La Palabra y la Imagen. Su gestación tuvo lugar el verano anterior a tal fecha cuando esta firmante le propuso al excelente amigo y periodista Manuel de Medio – también por entonces coordinador de actividades culturales de Casa del Libro de la calle Velázquez – que incluyera en la oferta de la librería una tertulia en torno al cine. Él respondió afirmativamente con la condición de que quien esto firma la coordinara. Dicho y hecho. En septiembre se presentó a los medios y el 16 de octubre de 2012 tuvo lugar su primera sesión en torno a la obra maestra de Zhang Yimou, ‘Amor en el espino blanco’, con veinte personas, veinte voces, veinte miradas como testigos.

Durante un tiempo corto no hubo invitad@s pero, conforme la actividad iba creciendo, esta firmante decidió abrir y enriquecer La Palabra y la Imagen a gentes muy cualificadas quienes presentaban e introducían las películas – primero dos y luego tres – a debatir.

Durante un tiempo corto no hubo crónicas de cada encuentro pero, conforme la actividad iba creciendo, esta firmante decidió dejar constancia en este blog de la sesión. Dos de, junto a las fotos de «familia» y de «ambiente», las principales señas de identidad de lo que comenzó como un reto: una tertulia en torno al cine en una librería. Una tertulia, que no un taller de cine, abierta, flexible, integradora de todas las voces, miradas y opiniones y respetuosa con las discrepancias.

Luego, circunstancias aconsejaron cambiar la sede o… tirar la toalla. Nuevo reto, con l@s seguidores-as ya acostumbrad@s a su cita mensual de la calle Velázquez. Y ahí estuvo otro amigo, escritor y gestor cultural, Pepe Iglesias, para conducirnos a la actual, de Casa de Libro Viapol con la inestimable colaboración de su coordinadora de actividades y director a la sazón, respectivamente, Marina Alonso Espejo y Daniel López. Y ahí estuvo también la gente más fiel que nos siguió a este nuevo emplazamiento. Curso 2018-2019, temporada 7.

En el recuerdo, veladas memorables con lo mejor de cada casa de la crítica, la interpretación, la realización y el guión en nuestra tierra. Personas que nos iluminaron, enriquecieron, estimularon y regalaron lecciones de cine y de vida. Como, con disculpas de antemano a l@s involuntariamente excluíd@s e insistiendo que el orden de los factores no altera el producto: José Luis Cienfuegos, director del Festival de Sevilla, Rafael Cobos, Celia Rico, Anna Ruiz, Carmen Pombero, José F. Ortuño, Laura Alvea, Manuel Grosso, Pepe Iglesias, Mariló Rico, Juan Antonio Hidalgo, Federico Casado Reina, José Luis Ordóñez, Lucía Ordóñez…

… Miguel Olid Suero, Alejandro Reche Selas, Juan José Roldán, Francisco Bellido, Enrique Colmena sobre el que luego volveremos, Javier Paisano, Antonio Acedo, Juan Antonio Pérez López, Lourdes Palacios, Álvaro de Luna, Miguel Ángel Parra, Paqui Maqueda Fernández, Mila Fernández Linares, Borja de Diego, Joaquín Ritoré…entre un interminable etcétera que se irá subsanando. Con las inestimables colaboraciones de AAMMA y de ASECAN. Con menciones especiales para dos personas muy queridas y cualificadas a las que el maldito destino nos arrebató para siempre y que nos dejaron su inolvidable impronta José Luis Jurado y Cristina Abad.

También perdimos en este camino, en la primavera de 2017, a un tertuliano único e irrepetible, a un amigo muy especial, la Voz y los Ojos de nuestra actividad, nuestro queridísimo Luis Casal Pereyra en cuyo homenaje la tertulia cambió de nombre. Y dando un salto temporal aterrizamos en febrero de 2020 cuando esta firmante, exhausta ante los muchos trabajos que conforman la coordinación de la tertulia, decidió dejarlo. Pero el cariño, la empatía y el apoyo de alguien como el amigo y crítico muy cualificado, Enrique Colmena, que decidió compartir la tarea, pudieron más y nos las prometimos muy felices con la decisión de continuar en la multitudinaria sesión del 4 de marzo. Diez días después nos confinaron…

Un año, siete meses y dos días después, el pasado miércoles, 6 de octubre, volvimos. Enmascarad@s, sin invitad@s de momento, con limitación de aforo y guardando las preceptivas distancias de seguridad. Pero volvimos, con fotos de ambiente, de familia y por supuesto, la crónica incluídas. Y lo haremos de nuevo, el miércoles, 3 de noviembre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. Con tres películas de mucho debate: ‘Madres paralelas’, de Pedro Almodóvar, en cartelera; ‘El buen patrón’, de Fernando León de Aranoa, elegida como representante española a optar al Oscar a la Mejor Película Internacional, que se estrenó ayer y ‘Petit maman’, de Céline Sciamma, que lo hará el día 29.

Gracias a todas las personas citadas y a las involuntariamente excluídas y a l@s mejores tertulian@s del mundo mundial por hacer posible estas nueve temporadas. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

‘Madres paralelas’: Cunas y fosas

Entre cunas y fosas transita esta la última propuesta de Pedro Almodóvar. Entre dos cunas y cientos de fosas comunes. Entre el futuro de una generación, cuyas cunas mecen sus madres paralelas o no, y el pasado, tan presente, sin el que el porvenir, en una democracia que merezca tal nombre, no sería posible.

Entre las cunas que ocupan a dos mujeres solteras – de edades, de personalidad y de formas de afrontar la maternidad diferentes, aunque con algo en común que se descubrirá en el metraje – y las excavaciones en las que emergerán los restos queridos de una de ellas. Entre dos niñas, cuyo destino será tan distinto, en las que pueden verse o no reflejadas sus progenitoras, y sus nacimientos tan simétricos.

Entre dos madres, una adulta y una adolescente, que lo fueron por accidente y cuyo encuentro en el hospital cambiará sus vidas. Entre sus propias madres, ambas también solteras, una autodestructiva y otra volcada en su profesión, una perdida y otra de presencia tardía. Entre las resultantes de familias desestructuradas de uno y otro signo.

Entre unos progenitores que no conocerán a las criaturas y que serán, a su pesar y por distintos motivos, padres ausentes. Entre una pérdida y una ocultación que se reparan y la Reparación de unas excavaciones que devolverán la dignidad a las víctimas y a sus familias. Entre una fotógrafa y una camarera, tan lejos y tan cerca. Entre Janis y Ana, una radiante y otra aterrada, ante dos criaturas. Entre…

Entre estos mimbres narrativos, de entrada tan sugerentes, entre cunas y fosas como se ha escrito, transita esta película que lo tenía todo a su favor para ser intensa, brillante, emotiva y más grande que la vida y que le ha resultado a esta firmante profundamente insatisfactoria.

Insatisfactoria en su guión, en muchos de sus diálogos, en el fallido e impostado encaje entre las cunas y las fosas, estas últimas metidas con calzador como el personaje de un antropólogo forense, un Israel Elejalde cuyo talento es oscurecido por una caracterización absurda, que roza la caricatura.

Insatisfactoria en tantas de sus elipsis, aunque las haya muy logradas y hermosas, que revelan una voluntad de estilo por encima de la propia coherencia narrativa. Insatisfactoria en la pretendida pasión entre Cruz y el citado Elejalde que debería transmitir emoción y resulta tan distante y esquemática, pese a su más compleja conclusión. Insatisfactoria en el sentido de que no acaba de encontrar el tono entre el drama intimista y la crítica política.

Insatisfactoria en el tratamiento de un melodrama excesivamente estilizado y devorado por una puesta en escena tan refinada como primaria en ocasiones. Insatisfactoria en una escritura fílmica que desafia la lógica en, al menos, un par de ocasiones y que, en otras, está vacía de contenido.

Insatisfactoria en un «feminismo», que es mucho más que el eslogan de una camiseta que lleva una de las protagonistas: «Todos deberíamos ser feministas», aunque se trate de un guiño presuntamente conciliador, e indignante cuando a la otra, violada y chantajeada, se le hace decir que se «tiró» a sus agresores, algo que sobraba a todas luces, y pese a las protestas de su compañera llamando al delito por su nombre…

Pero también bella, por supuesto. Conjugando la magia del color, del rojo omnipresente. También hay emoción genuina entre la inocencia, dulzura y fragilidad de Milena Smit, en el trato tan tierno de ambas hacia sus bebés y en la madurez interpretativa de una eminente Penélope Cruz – Copa Volpi a la Mejor Interpretación Femenina en Venecia, la primera vez que la gana una actriz española – a quien todos los reconocimientos le son debidos y que van a lloverle.

Emocionante el tributo, plasmado especialmente en el plano final, imprescindible y necesario a tantos españoles, luchadores por la libertad, que están por cientos de miles en las cunetas… Singular para lo mejor en algunos momentos muy cuidados de su depurada narrativa, incluyendo los créditos iniciales y finales. Extraordinarias la fotografía de José Luis Alcaine y la banda sonora de Alberto Iglesias, junto a esos temas musicales tan bien seleccionados, marca de la casa.

Se agradecen las presencias de una divertida Rossy de Palma, de Adelfa Calvo, de Carmen Flores, de la estupenda Julieta Serrano y los esfuerzos por darle complejidad a su personaje de Aitana Sánchez- Gijón.

Es una de las elegidas para debatir en la próxima sesión de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 3 de noviembre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. Tiene, desde luego, mucho debate. Véanla y juzguen por sí mism@s porque hay que verla.

Escrito queda.

A modo de prólogo,’Madres paralelas’: Hable con ellas

Esta firmante tiene varios «contenciosos» con Pedro Almodóvar como mujer – y también como animalista, algo a desarrollar en otra ocasión – que detallará a continuación. Lo que no le ha impedido saludar con estusiasmo en sus críticas a títulos suyos como ‘Dolor y gloria’ (2019) y ‘La voz humana’ (2020), por mencionar tan sólo a los dos previos al que nos ocupa.

Esta firmante ni puede, ni pretende, ni quiere, renunciar a sus gafas moradas – o a su mirada crítica feminista – en las películas que visiona. Es por ello que deja constancia, en esta introducción a la reseña propiamente dicha de ‘Madres paralelas’, de aquellas de la filmografía del llamado manchego universal que, en su tratamiento, guion, enfoque o escenas, han herido, por decirlo de una manera muy suave, su sensibilidad al respecto. Las más chirriantes. A saber:

En ‘Matador’ (1986), Chus Lampreave le comenta a Eva Cobo, ante su indumentaria al salir: «Luego os quejáis de que os violen»

En ‘Átame’ (1989), el personaje de Antonio Banderas secuestra al de Victoria Abril y es visto como un acto romántico.

En ‘Kika’ (1993), el personaje de Santiago Lajusticia viola repetidamente al de Verónica Forqué que muestra, en la segunda ocasión, un cierto placer en ello o, al menos cierta ambivalencia. Estas agresiones sexuales a ella, y a otras mujeres, son tratadas en clave de gag o sátira.

En ‘Hable con ella’ (2002), el personaje de Javier Cámara, enfermero, viola al de Leonor Watling en coma, mientras estaba a su cargo, y la deja embarazada. Aunque lo oculte, sea descubierto e ingrese en prisión, nunca asume su delito más que como un impulso amoroso y declara su intención de casarse con ella y conocer-reconocer al niño. Es retratado casi como una víctima sensible, siendo el victimario. E incluso como el «salvador», así le describe Darío Grandinetti, pues a raiz del ataque, ella despierta de su estado catatónico…

Hay más, hay más, pero no es la intención de esta firmante ser exhaustiva. Las trae a colación porque, pese a tales mimbres y «currículum», el director se ha permitido – en recientes entrevistas previas al estreno – criticas a las feministas, concretamente a maestras históricas del Movimiento, por su actitud hacia las mujeres trans confundiendo insidiosamente los términos.

Quien esto suscribe, le responde con dos tuits. Uno de la maestra Rosa Cobo:

«Movimiento feminista no es lo mismo que movimiento LGTB. Sexo no es lo mismo que género. Igualdad no es lo mismo que diversidad. El feminismo aspira a acabar con el género, a establecer la igualdad entre hombres y mujeres y a consolidar a las mujeres como sujeto del feminismo»

El otro de la compañera muy cualificada, y referente imprescindible, Elena Armesto:

«NO

No es transfobia estar en contra de la autoID de sexo registral.

No es transfobia querer mantener espacios seguros para mujeres y niñas.

No es transfobia asegurar que el SEXO existe.

No es transfobia constatar que un hombre no puede ser una mujer.

No es transfobia ser FEMINISTA»

Son sólo dos ejemplos. Hay cuentas, grupos, colectivos y profesionales tan lúcidas e iluminadoras como La guerra más larga de la historia, Contra el Borrado de las Mujeres, Paula Fraga, Laura Redondo, Nuria Coronado Sopena, Nuria González, Tasia Aránguez, Esther Díaz Pedroche y Partido Feminista, entre un interminable etcétera que incluye a tantas otras y a esas maestras a las que se refería como Amelia Valcárcel, Luisa Posada Kubissa o la citada Rosa Cobo, que lo han desarrollado y argumentado con razones de peso e inapelables en artículos, ensayos, jornadas y en redes sociales.

Léalas, señor Almodóvar. Hable con ellas.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra en Casa del Libro Viapol, Estreno de curso y temporada 9: Volvimos…

Esta firmante ha escrito en Facebook, con perdón por la autocita: «Hubo tertulia, hubo rentrée de curso y temporada, con nueve personas menos de las inicialmente apuntadas y previstas. Quince asistentes en total, contándonos al imprescindible amigo, crítico y colaborador en las tareas de coordinación Enrique Colmena, único hombre en la sesión, y a quien esto firma. También hubo fotos, hasta la de familia, gracias a los buenos oficios de otra amiga y tertuliana de pro, Charo L. Gálvez. Estupendo comprobar que cabemos muy bien en nuestro espacio de Casa del Libro Viapol 24 o 25 de nosotr@s con las debidas distancias de seguridad…»

Pues eso. Una sesión más íntima de la esperada, dada la expectación que generó el anuncio de la vuelta de la actividad, pero que tuvo, pese o precisamente por ello, mucho contenido de calidad tanto humano como cinéfilo. Porque nos fueron regalados testimonios de vivencias e impresiones personales e intransferibles de las tertulianas en la pandemia.

Porque fue una sorpresa más que estimulante que algunas de ellas hubieran visto ya algunas de las cuatro películas elegidas para comentar como las más destacables del verano y comienzo del otoño. Dos miradas de mujer y dos masculinas, que Enrique Colmena y esta firmante glosaron por sus valores y cualidades, básicamente de acuerdo en unos y otras con mínimas discrepancias en matices.

Sus críticas pueden verlas en este blog y en Criticalia. Fueron a saber: ‘Annette’, de Leos Carax, ‘Las cosas que decimos, las cosas que hacemos’, de Emmanuel Mouret, ‘Madres verdaderas’, de Naomi Kawase y ‘Maixabel’ de Icíar Bollaín. De ellas se destacaron su hondura, su sutileza, sus guiones, su singularidad, su emoción, su verdad, sus puestas en escena, sus tratamientos, sus narrativas… Y también, en algún caso, sus desmesura y excesos.

La española suscitó aplausos unánimes y un consenso generalizado sobre la importancia de reflejar, a través de hechos y personajes reales, un enfoque de la lucha armada que permanecía inédito en nuestra cinematografía pese a la profusión de títulos sobre el tema. Convenció, conmocionó y conmovió. Y su reparto, otro tanto: Portillo, Tosar, Olazabal y Cerezuela especialmente. La espera una lluvia de Goyas, todos los reconocimientos le son debidos.

En la primera edición del Día del Cine Español se ofrecieron datos sobre la pandemia. Cifras devastadoras de un «año ciego», de un annus horribilis para la industria, sobre rodajes interrumpidos, pérdidas millonarias, salas cerradas, taquilla bajo mínimos. cambio de hábitos en l@s espectadores-as en beneficio de las plataformas y en detrimento de la visión del cine en la gran pantalla y un largo y triste etcétera.

El miércoles, 3 de noviembre, más. Con tres películas potentes a debate, con mucho debate: ‘Madres paralelas’, de Pedro Almodóvar, que se estrena este viernes, 8 de octubre; ‘El buen patrón’, de Fernando León de Aranoa, elegida por nuestra Academia para competir por el Oscar a la Mejor Película Internacional, que llega a las salas el 15 de octubre y ‘Petite maman’, de Céline Sciamma, que lo hará el 29 de octubre.

Gracias a Enrique Colmena por su inestimable cooperación en los trabajos de organización de esta actividad. A Pepe Iglesias, por cuya mediación disfrutamos de nuestra actual sede. A Marina Alonso Espejo, a Daniel López, con los mejores deseos, y al estupendo equipo de la librería por su trato impecable y generoso. Gracias también a quienes no pudieron venir por imponderables circunstancias y avisaron con tiempo. Y a aquellas seguidoras, valientes y comprometidas, que asistieron y nos apoyaron. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

¡¡¡Ojalá que, con este granito de arena de encuentros en torno al cine, consigamos que ustedes vuelvan a las salas, ojalá!!!. Toda una industria depende de ello. #CineEnLasSalas #CineSeguro #YoVoyAlCine #TertuliaDeCine

Escrito queda.

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra el miércoles, 6 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. Sesión de apertura del curso y de la novena temporada: Quedan horas…

Quedan efectivamente muy pocas horas para la tan esperada sesión de este miércoles, 6 de octubre, a las 19.30 en Casa del Libro Viapol en la que – tras un año, siete meses y dos días – reanudaremos la actividad interrumpida por la pandemia. Quedan horas para volver a vernos, para reencontrarnos, para dar cuenta de cómo estamos y cómo hemos vivido este tiempo aciago que se ha abatido sobre el mundo.

Quedan horas para dar cuenta también de las películas, aunque no haya «deberes» propiamente dichos, que más nos han interesado este verano. Entre ellas, dos miradas de mujer. Entre ellas, una mirada de mujer de nuestro país. A saber, aquí tienen los enlaces a sus críticas en este blog:

‘Las cosas que decimos, las cosas que hacemos’: Deseando, y temiendo, amar…

‘Madres verdaderas’: No me borres…

‘Annette’: Respiren hondo…

‘Maixabel’: Víctimas y victimarios

Hoy, además, se celebra la primera edición del Día del Cine Español y, entre otras cosas, sin pretensiones de exhaustividad, daremos cuenta de las cifras que dan fe de lo que ha supuesto para nuestra cinematografía este annus horribilis. Y, desde luego, propondremos las películas de mayor interés y de próximo estreno para elegir las que debatiremos en la sesión del miércoles, 3 de noviembre.

Siempre con el apoyo generoso y tan cualificado del crítico, amigo y tertuliano de pro, Enrique Colmena, que colabora, y seguirá haciéndolo, con esta firmante en los muchos trabajos que implica el llevar adelante esta actividad.

Un reencuentro experimental e inédito, con aforo obligado, mascarillas obligadas y obligada distancia de seguridad. Un reencuentro largamente esperado en el que seguiremos poniendo nuestro pequeño granito de arena para que se vuelva a las salas, a las pantallas grandes, donde mejor se ve el cine.

Lo escrito. Quedan horas… Deseando veros.

Inauguración del curso y de la novena temporada de la tertulia de cine Luis Casal Pereyra el miércoles, 6 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol: Falta una semana

Al año, siete meses y dos días de aquel 4 de marzo de 2020 en que nos despedimos pensando en abril, y diez días después estábamos confinad@s…, vuelve, dentro de una semana, a inaugurar el curso y la novena temporada nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Será, como ya saben y reza el título, el miércoles que viene, a las 19.30, en nuestra sede de Casa del Libro Viapol.

Al año, siete meses y dos días volveremos a encontrarnos tras una siniestra pandemia que nos ha dejado miles de muertes, secuelas físicas y emocionales en tantas personas, con un virus que aún persiste aunque las vacunas lo mantengan a raya.

Por mor de ese virus, y de las medidas de seguridad a las que obliga, esta apertura de curso y de la novena temporada será radicalmente distinta a las anteriores. Con un máximo de aforo de 23 personas, todas enmascaradas y guardando las debidas distancias durante toda la sesión, ya que el espacio que nos acoge es cerrado. 23 personas decididas y animosas, que se apuntaron en una lista ad hoc y han confirmado su asistencia, con las que se mantendrá un diálogo y un debate constante durante, en principio, los 90 minutos preceptivos de duración.

No tendremos, por todas estas razones, ni invitad@s -salvo circunstancias excepcionales que puedan surgir más adelante – ni tampoco «deberes» en este caso. Pero sí cuatro películas muy relevantes estrenadas este verano que comentaríamos esta firmante y el imprescindible amigo, crítico muy cualificado y constante apoyo de la actividad, Enrique Colmena, quien colaborará con la generosidad que le caracteriza, en el trabajo de coordinación.

Uno de esos títulos es ‘Maixabel’, de Icíar Bollaín, que se exhibe en la cartelera, y que sería muy importante que la viérais, sin presiones, ni obligaciones, antes del miércoles. También se hará un somero repaso de lo que ha supuesto este annus horribilis para nuestro cine y las propuestas correspondientes para ser debatidas en nuestro encuentro de noviembre.

Pero, sobre todo, lo más importante será escucharos, saber cómo habéis vivido este oscuro período, cómo estáis en el más integral sentido del término, cómo afrontáis y contempláis un futuro en el que parece que se verá la luz al final del túnel.

Pues ya lo sabéis. Todo ello tendrá lugar dentro de una semana: el miércoles próximo, 6 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol. Al año, siete meses y dos días de nuestro último encuentro. Deseando veros.

‘Maixabel’: Víctimas y victimarios

«¿Por qué has querido verme?» le pregunta la mujer valiente, fuerte, íntegra. de sólidos principios y generosa hasta decir basta – Maixabel Lasa, viuda de Juan María Jauregi ex gobernador civil socialista de Guipúzcoa, asesinado de dos tiros por la espalda, no quería escoltas…, en un café de Tolosa la mañana del 29 de julio del año 2000 – a uno de los responsables del comando etarra que perpetró el crimen, Luis María Carrasco, y este le contesta: «Porque ahora sé cómo te sientes». Luego a otro de los tres, Ibon Etxezarreta alias Potxolo, con el que también se encontró a petición de este: «Prefiero ser su viuda a ser tu madre», a lo que él le respondió: «Hubiera preferido ser él a ser yo mismo»

Estos encuentros reales, 14 años después, con una mediadora de por medio, fueron posibles gracias al sincero arrepentimiento de los antiguos verdugos, que solicitaron una entrevista con la mujer, y a la actitud tan sólida, tan comprometida, tan noble, insobornable y coherente de ella, tan exenta de rencor, aunque no de memoria, quien había reconocido a todas las víctimas de la violencia, tanto las originadas por la lucha armada como las provocadas por el Estado, como Lasa y Zabala. Lo cual le originó desencuentros también con amigos y aliados políticos.

Estos encuentros reales son narrados en esta película admirable, conmovedora, compleja, valiosa y pertinente firmada y escrita, junto a Isa Campo, por la actriz y directora Icíar Bollaín, cosecha del 67, y responsable de títulos como ‘Flores de otro mundo’ (1999), ‘Te doy mis ojos’ (2003) o ‘La boda de Rosa’ (2020).

Pero no sólo, sino desde el momento mismo del atentado con el que arranca la película, la fuga, la detención del comando, el reencuentro en la cárcel con disidentes de la organización, la toma de conciencia del daño causado y las solicitudes de dichos cara a cara – uno en la cárcel, otro en casa de Potxolo el antagonista-coprotagonista de este relato basado, se repite, en hechos y personajes reales – para intentar, con la petición de perdón, reparar mínimamente el daño causado.

Un daño irreparable, pero también la ausencia de rencor de quien siguió adelante con el alma rota porque se lo debía a sí misma, a su hija y a su propio compromiso con Gesto por la Paz. Una mujer señalada con la misma diana que su marido y obligada a llevar escolta, también prisionera, hasta el mismo día que ETA decidió dejar las armas.

Todo esto lo refleja tan sabia, tan compleja, tan lúcidamente la directora… Con tantos matices, con miradas, silencios, duelos, dolor, una intensidad, una contención y una comprensión, nunca exenta de crítica radical y sin concesiones, hacia el enemigo que genera incomprensión en el entorno ya de por sí coartado e intoxicado por la violencia, aunque incondicional en su apoyo.

Pero también, en la prisión, el rechazo tanto de quienes les viven como traidores como de los compañeros del horror, antaño amigos del alma y luego, pese a una evolución parecida, incapaces de mirarse a la cara. Y ese final, emocionante hasta las lágrimas donde se deja ver la propia Maixabel…

Producción española, fechada en el presente año, de 115 minutos de metraje. Fotografiada con excelencia por Javier Agirre Erauso y con una notable partitura de Alberto Iglesias. En el extraordinario reparto destacar a Urko Olazabal y, sobre tod@s, a unos eminentes Blanca Portillo y Luis Tosar a quienes todos los reconocimientos les son debidos.

Hermosa, terrible, sensible y valiente, bajo ningún concepto deberían perdérsela. Y, aunque no haya «deberes» propiamente dichos, deberíamos hablar de ella en la inauguración del curso y de la novena temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra del miércoles, 6 de octubre, a las 19.30, en Casa del Libro Viapol.

Escrito queda. #SinMujeresNoHayCine #CineDeYConMujeres #CineEnLasSalas #CineSeguro #YoVoyAlCine

‘Las consecuencias’: Ancho mar de los secretos…

La venezolana afincada en España Claudia Pinto Emperador, cosecha del 77, coguionista – junto a Eduardo Sánchez Rugeles – y directora de esta película que nos ocupa, segunda de su filmografía tras ‘La distancia más larga’ (2013), ha comentado en ‘El Periódico’, entrevista fechada el pasado día 17, las peripecias de su accidentado rodaje.

Como que la elección de la isla canaria de La Palma, la localización perfecta para la historia, les trajo el problema añadido de que una tormenta de arena les hizo suspender seis meses el rodaje. Imagínense lo que hubiese ocurrido ahora con la erupción volcánica…

Como que estuvieron a merced de la naturaleza, que los equipos había que trasladarlos en lanchas y los materiales eléctricos, que no podían mojarse, en triolinas por el acantilado. Como que no había luz, ni Internet, que utilizaban paneles solares, que el 90 por ciento de su filmación fue en exteriores, en doble versión castellana-catalana y que hubo mucho rodaje nocturno Como que fue heroico, un esfuerzo titánico, pero que se enamoró del lugar. Como que la actriz principal, Juana Acosta, tenía las mismas dificultades con el mar que su personaje. Como que…

Todo ello hay que ponerlo en contexto para valorar aún más el trabajo intrépido de un equipo técnico-artístico con su realizadora al frente. Un equipo y una realizadora que han sabido dar lo mejor de sí mism@s para trasladar en imágenes esta historia.

La historia de una mujer en un duelo que cursa con la culpa, cuyo marido murió por salvarla en un accidente cuando ambos practicaban submarinismo, presa de la angustia y de los desequilibrios emocionales, que vive con su padre y una hija adolescente y que decide volver a la casa familiar en la isla volcánica para sanar y reencontrarse con sus raíces. Pero, una vez allí, las sombras de los traumas del pasado, de inquietantes secretos y de las propias sospechas sobre su entorno más cercano se ciernen sobre ella.

Como esta firmante no se propone perpetrar spoilers, hace constar el talento audiovisual de Claudia Pinto Emperador a la hora de filmar la majestuosidad de un paisaje, la belleza de un mar, de un poderoso océano, que fluyen, rugen, amenazan y se relajan al compás de las emociones de los personajes como elementos narrativos y dramáticos de primer orden.

Hace constar su talento en la creación de atmósfera, de un climax angustioso, en clave de thriller psicológico, que sobrevuela un microcosmos familiar progresivamente claustrofóbico e inquietante. Hace constar su talento al mostrar las tensiones, las ambivalencias de los vínculos padre-hija, sobre todo, pero también los de abuelo-nieta y madre-hija.

Todo ello muy bien reflejado en los 96 minutos de metraje y apoyado en la extraordinaria fotografía de Gabriel Guerra, en la adecuada banda sonora de Vincent Barriere y en un reparto entregado con nombres tales como los de Juana Acosta, Carme Elías, Alfredo Castro, junto a una fugaz aparición de Héctor Alterio y el descubrimiento de María Romanillos, justamente galardonada como Mejor Actriz de Reparto en el Festival de Málaga, donde la película también recibió el Premio de la Crítica.

Pero… en opinión de esta firmante la resolución de los enigmas, tras todo el clima ya descrito, resulta apresurada y decepcionante. Le resta profundidad y hondura a lo narrado y le suma una ampulosidad vacía de contenido. El material narrativo pedía a gritos otro desenlace, más complejo, más integrado en el desarrollo de la historia y menos esquemático.

Pero, en cualquier caso, estamos ante una cineasta a seguir y se impone verla.

En cartelera desde Viva Sevilla: Una mirada crítica a la nueva oferta de estrenos

Este es el enlace para acceder a la colaboración, correspondiente a esta semana, de esta firmante en las páginas de Viva Sevilla:

https://vivasevilla.es/sevilla/995856/en-cartelera-cinco-estrenos-de-la-ciencia-ficcion-al-costumbrismo-critico/

Pues ya lo saben. Consulten horarios y sesiones, respalden las medidas de seguridad y vayan al cine. #CineEnLasSalas #CineSeguro #YoVoyAlCine

‘Worth’: El precio de unas vidas

«¿Cuanto vale una vida humana?» pregunta a sus jóvenes estudiantes el prestigioso letrado protagonista de esta película, basado en el personaje real de Kenneth Feinberg, – un entregado Michael Keaton, que también ejerce como productor en ella – escribiendo esta frase sobre una pizarra, a propósito de posibles indemnizaciones por pérdidas humanas en las que está especializado. Pronto va a responderlo él mismo, de manera radicalmente opuesta a su irónica y llena de humor lección impartida, porque…

…Volando con sus cascos llenos de temas operísticos, como suele y como el melómano que es, tiene ocasión de presenciar, en directo y por la ventanilla, tan incrédulo y consternado como el resto del pasaje, el ataque a las Torres Gemelas el 11S. A partir de ahí, los acontecimientos, y las reuniones al más alto nivel, se suceden y resulta nombrado, demócrata como es, tras autopostularse ante el republicano Fiscal General del Estado, mediador para calcular el fondo de indemnización de los familiares de las víctimas. Un fondo cuya cuantía individual será distinta para cada caso. Un fondo injusto y clasista pues conseguirá más quien más tiene…

En los dos años de plazo de tal fondo, pagado por las compañías aéreas implicadas, y para el que debe conseguir al menos un 80 por ciento de estas personas, este abogado distante y pragmático se confronta con la dignidad y sentido de la justicia de un eminente Stanley Tucci, muy crítico con el proyecto para el que tiene una alternativa, y con la sensibilidad y empatía de dos mujeres de su equipo, su socia, excelente Amy Ryan y una joven muy dotada, estupenda Shunori Ramanathan. Y también con la villanía, al servicio de los poderosos, de un cínico colega al que compone muy bien Tate Donovan.

Y, en este viaje moral e iniciático, se confronta sobre todo con las personas reales que sufrieron tales pérdidas devastadoras. Con las personas que ni siquieran pudieron enterrar a sus seres queridos. ¿Cómo valorar la ausencia irreversible de una esposa, de un marido, heroico bombero, cuyo matrimonio aparentemente idílico escondía otra familia con dos hijas, cómo la de un hermano, la de una viuda sin papeles, la del compañero homosexual, a quien le fueron destinadas las últimas palabras de su amado, pero que resulta despreciado como «cazafortunas» por los padres de este y cuyo Estado no reconocía entonces su unión, cómo…?

¿Cómo valorar ese dolor profundo, esa desesperanza, esa resignación o esa rabia ante unos manejos político-empresariales-burocráticos, ante las insidias de las grandes corporaciones que imponen sus condiciones inaceptables, cómo permanecer indiferente ante esos abismos o ante supervivientes que enfermaron por las sustancias tóxicas respiradas en las Torres?

¡¡¡Y qué bien lo narra, qué bien lo documenta, que bien lo filma, con qué sobriedad, emoción, empatía, sentido crítico e inteligencia, la escritora y realizadora Sara Colangelo de la que conocemos sobre todo la notable ‘La profesora del parvulario’ (2018) en sus 118 minutos de absorbente metraje, qué bien lo fotografía el mexicano Pepe Ávila del Pino, qué adecuada la banda sonora de Nico Muhly, además de las hermosas piezas de ópera citadas, y qué bien lo interpreta un impecable reparto del que hemos destacado a l@s mejores!!!

Veinte años se cumplieron el pasado día 11 de este brutal atentado terrorista. Esta muy relevante mirada de mujer lo enfoca, como se hiciera en ‘Spotlight’ (2015), de Tom McCarthy, a través de estos hechos reales que afectaron a esas vidas rotas y a sus búsquedas de reconocimiento y reparación no necesariamente, no sólo, económica.

Ni se les ocurra perdérsela, aunque sea doblada, ya que Nervión solo la proyectó en vose este martes tan sumamente lluvioso y esta firmante la ha visto hoy así e ignora si seguirá la próxima semana.

Escrito queda.