‘Todos lo saben’: De eso no se habla…

Quien esto firma profesa respeto y admiración a partes iguales por el cine del guionista y realizador iraní Asghar Farhadi, cosecha del 72, que tiene nada menos que dos Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa en su haber. Por, respectivamente, ‘Nader y Simin, una separación’ (2012) y  ‘El viajante’  (2017), entre otros incontables reconocimientos en los Certámenes más prestigiosos. Precisamente, además, se negó a recoger la estatuilla por la última citada en protesta por el veto de Trump a sus compatriotas.

Por eso, acudió puntualmente al estreno de esta coproducción hispano-franco-italiana, de 130 minutos de metraje, cuyo guión también escribe. Que estuvo a punto de ser elegida para representar a España en los Oscar. Que tiene una magnífica fotografía del maestro José Luis Alcaine y una música no menos excelente debida al talento de Alberto Iglesias. Que tiene hermosos temas de Javier Limón y Nella Rojas, interpretadas por ella misma y también por Inma Cuesta, dos preciosas voces. Y un reparto coral de lujo en el que están Penélope Cruz, Javier Bardem, Ricardo Darín, Bárbara Lennie, Eduard Fernández, la citada Inma Cuesta, Elvira Mínguez, Ramón Barea…

Su opinión, subjetiva, personal e intransferible, es que es una película tan intensa como irregular, tan digna como errática a veces, tan emotiva y poderosa como desequilibrada. Sabe captar la atmósfera cerrada, opresiva y endogámica de una comunidad de personas unidas por lazos de sangre directos o indirectos, por relaciones afectivas y económicas ambivalentes y por secretos, y mentiras, inconfesables en los que el pasado planea sobre el presente. Unidas por una celebración jubilosa que deviene en drama.

Una boda, una mujer, su hija y su hijo que vuelan de otro continente para acudir a las nupcias de su hermana y tía, cuando la joven sobrina de la novia – cuyo estado de salud es delicado, pese a su irresistible vitalidad – desaparece… Un secuestro, una venganza, una represalia, un tema tabú que tod@s saben o sospechan y que precipita la conclusión.

Tan vibrante en la fiesta como desgarrada en la tragedia. Tan sugerentemente filmada en la alegría, como compulsiva en el pathos. El problema reside en un desequilibrio de guión, en unos giros escasamente creíbles, en unos personajes secundarios de una pieza – tres de ell@s, no los pesos pesados – que restan y no suman. Pero la grandeza que la habita, su carisma, atmósfera y potencia permanecen intactas. Solo que podía haber sido redonda y no lo es. Solo que podía haber sido más matizada y sutil en la resolución del enigma. Solo que podía haber sido más compleja y coherente en su conjunto. Solo…

Incluso así,  pese a estos errores, resulta magnética, intensa y absorbente en sus más de dos horas de duración. Hay cine del mejor en ella, que conmociona y conmueve. Hay un elenco entregado y enorme, del que saldrán varias nominaciones a los Goya, en el que destacar a Javier Bardem y sobre todo a una grandiosa, desgarradora Penélope Cruz, más grande que la vida, a quien todos los reconocimientos le son debidos.

Bajo ningún concepto deberían perdérsela.

‘La novia del desierto’: Piedras en el camino

La guionista y directora argentina Cecilia Atán, cosecha del 78, y su colega, y compatriota, Valeria Pivato, cosecha del 73, dirigen y escriben, en este caso también junto a Martín Salinas,  conjuntamente este debut cinematográfico -fechado en 2017, que tiene una poética fotografía de Sergio Amstrong y una buena banda sonora, que suena cuando debe, de Leo Sujatovich – reconocido con, entre otros premios, el de Mejor Ópera Prima en el Festival de La Habana.

La historia sigue a Teresa, una mujer de 54 años, que ha pasado la vida sirviendo a una familia hasta que deciden vender la casa y la envían con unos parientes a mil kms de distancia. En el camino, que será accidentado, conocerá a un viajante con el que experimentará, sin proponérselo, una relación y unas emociones inesperadas.

Mezcla de drama y road movie, nada es irrelevante, ni gratuito, en ella. Un relato aparentemente sencillo, pero con una enorme carga de profundidad. Un retrato de mujer – que borda la espléndida actriz chilena Paulina García ( ‘Gloria’ ) – muy bien situado, a nivel del contexto de servidumbre en el que se ha desarrollado su vida, a través de flashbacks sutilmente mostrados a modo de recuerdos, sin necesidad de subrayarlos.

Un retrato de los límites de un país, de sus creencias y supersticiones, de su realismo, de sus miserias y de sus esperanzas a través del viaje que la protagonista emprende, por esos caprichosos azares del destino, en compañía de un vendedor, el notable actor y cineasta argentino Claudio Rissi, quien les describe a ambos como «piedras en el camino», de ahí el título de esta entrada.

Mirada cinematográfica de dos mujeres, sensible, empática, sutil, emocionante y solidaria con unas personas socialmente vulnerables y emocionalmente ricas y fuertes- especialmente en lo que se refiere al personaje central – cuyas existencias, por imperativo de clase, se han destinado al servicio de otras que no les corresponden afectivamente, ni les respetan, ni les consideran, ni a sus trabajos, en todo el valor que tiene. Sirva de ejemplo la relación de ella con el niño, ya un hombre, al que crió.

Dos piedras en el camino, dos criaturas solitarias, que son capaces de encontrar el uno en la otra, y viceversa, valores y placeres que ya creían perdidos. Pero a quienes no da – no podría ser de otra manera – una conclusión al uso…

Solo se proyecta en Sevilla en el cine Alameda en sesiones a las 19 y a las 21 horas. Por lo menos, hasta el jueves próximo incluido. Quien esto firma, lamentablemente, fue la única espectadora en la suya.

Una pequeña joya que nadie debería perderse.

 

En cartelera: Este y otros mundos…

Cuatro películas a destacar de entre la nueva oferta de mañana, viernes, 14 de septiembre. Son, y las comentaremos por este orden, dos españolas, una argentina y una italiana.

La primera es ‘Los amores cobardes’, debut cinematográfico de la gaditana Carmen Blanco. Narra la historia de una joven que regresa a su ciudad natal, para reunirse con su madre y con su mejor amiga y tiene un encuentro inesperado con quien significara mucho para ella y que decidió cortar todo contacto sin explicaciones. Mejor Dirección y Premio de la Crítica en el Festival de Alicante ha gustado, en general, y debe verse.

La segunda es ‘Todos lo saben’ del prestigioso realizador iraní Asghar Farhadi. Sigue a una mujer que viaja desde Argentina a nuestro país para una celebración familiar donde ocurre un hecho dramático e imprevisto que le, y les, cambiará su vida. Con un reparto coral y de lujo en el que resaltar a Penélope Cruz, Javier Bardem, Ricardo Darín, Bárbara Lennie, Inma Cuesta, Eduard Fernández y un largo etcétera, sus críticas han sido positivas, con algunas reservas, y no hay que perdérsela.

La tercera es ‘Testigo de otro mundo’, de Alan Stivelman. Documental que narra el encuentro del propio responsable del filme y un prestigioso astrofísico con un testigo de excepción de un avistamiento ovni. Contraste de pareceres, predominando los positivos y no hay que obviarla.

Y la cuarta es ‘Una casa, la familia y un milagro’, de Augusto Fornari. Sobre cuatro hermanos que, al estar su padre en coma irreversible, deciden vender la casa familiar para ayudar a uno de ellos. Sin embargo y contra toda lógica, el progenitor despierta y los médicos le recomiendan recuperarse en su hogar. No ha convencido, pero…

‘Las distancias’: Las (sin)razones de mis amigos

El productor, guionista y director Gerardo Herrero, cosecha del 53, filmó ‘Las razones de mis amigos’ en el año 2000, sobre la novela de Belén Gopegui ‘La conquista del aire’, con guión de Ángeles González Sinde. En ella, un grupo de amig@s,  que se conoce desde la universidad y quedan a comer al menos una vez al mes, entra en crisis por un préstamo que uno de ellos les pide y no les devuelve.

La guionista y realizadora Elena Trapé, cosecha del 76, afronta también aquí, aunque haya diferencias de fondo y forma entre ambas, una historia de amistad quebradiza en la que el dinero tiene mucho que ver. En este caso, no concretada en un préstamo, pero sí en el enfoque del desempleo que algunos personajes sufren. Otra coincidencia entre ambas es la generacional, pues retratan sin complacencia alguna a l@s treintañer@s y a sus circunstancias.

Estructurada en tres días de un fin de semana en el que dos hombres y dos mujeres van a visitar al amigo que vive en Berlín para darle una sorpresa por su cumpleaños y… ni la recepción de éste, ni sus reacciones, son las esperadas. Lo que provoca un efecto dominó en el grupo, que pone a prueba sus vínculos afectivos.

Trapé sabe radiografiar muy bien a este grupo humano, de la misma franja de edad, en el que la mayoría afronta el paro y una vida en precario estando sobradamente preparad@s. En el que sus expectativas se dan de bruces con una áspera realidad y tal hecho se proyecta sobre sus relaciones personales. A los que la Universidad unió y las distancias, y un presente más que incierto, han separado irreversiblemente pese a sí mism@s. En el que las mujeres y los hombres no se sitúan de la misma manera, pese a la fachada igualitaria.

Todo ello les y nos será mostrado en ese viaje que les resultará tan demoledor como desconcertante. Un viaje en el que aflorarán todas sus contradicciones y sus secretos mejor guardados junto a sus personalidades, muy bien dibujadas, en las que también se aplica la ley del más fuerte, pues el más cáustico y duro es el único que parece tener su existencia resuelta. La economía y los afectos van muy de la mano en nuestra sociedad capitalista… y esto también estaba en el texto de Belén Gopegui y en la película de Gerardo Herrero ya citados.

Una mirada de mujer nada convencional, tan dura como desesperanzada, tan aguda como incisiva, tan lúcida e inteligente como triste, que se concreta en 100 minutos de metraje, en un excelente guión que firma la propia directora junto a Miguel Ibáñez Monroy y Josan Hatero, que tiene una fotografía llena de matices de Julián Elizalde, una sugerente puesta en escena y un reparto en estado de gracia en el que sobresale una espléndida Alexandra Jiménez que, se escribe desde ya, será, si hay justicia,  una de las candidatas al Goya a la Mejor Actriz.

Mejor Película, Dirección y Actriz en el Festival de Málaga, es también una de las elegidas para debatir el miércoles, 3 de octubre, en la inauguración de la séptima temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra en Casa del Libro Viapol. NO DEJEN DE VERLA Y HÁGANLO CUANTO ANTES. Es un consejo.

 

‘Carmen y Lola’: Etnia, género y opción sexual

La Asociación Gitanas Feministas por la Diversidad se ha pronunciado, sin verla, contra ‘Carmen y Lola’ por, muy esquemáticamente, «poner el acento en la homofobia gitana y expresar que ahí es peor que en otros espacios, por hablar por ellas sin contar con ellas y por considerar racista este enfoque» .

En lo que se refiere a su directora, también guionista y productora de cine y televisión, Arantxa Echevarría, cosecha del 68, ha declarado «que estuvo a punto de tirar el proyecto por la borda, que las historias que ha conocido de jóvenes lesbianas de esta etnia son mucho más terribles que las de ‘Carmen y Lola’, pero que puede entender que, dada la importancia de la familia y la descendencia en esta raza y su rechazo social, vean esta opción sexual como un problema»

Quien esto firma ha encontrado que esta es una película luminosa, valiente y emocionante que sortea con inteligencia, lucidez y sabiduría el enfoque costumbrista y los clichés, tanto a nivel doméstico como en el ámbito laboral de la venta ambulante. Que sabe dotar a sus personajes de complejidad, dejando muy claro al tiempo el estricto orden patriarcal  y machista al que las mujeres están sometidas. Dejando muy claro que son los hombres de cualquier edad los que detentan el poder. Que toma partido inequívoco por ellas, por su triple opresión de género, etnia y opción sexual.

Que describe muy bien a una comunidad forzada a la endogamia por su marginación social, racial y de clase. Pero que es, al tiempo, crítica con su cerrazón y rigor ante los nuevos tiempos. Que retrata el destino marcado de por vida de sus componentes, especialmente en lo que a los personajes femeninos se refiere. Que revela el papel fundamental, aunque aquí no se la nombre más que como «el culto», de determinada confesión religiosa que alienta, aún más si cabe, prejuicios e intolerancias seculares, hasta para pretender «curar» inclinaciones tabúes.

Que sabe narrar muy bien este romance prohibido entre dos adolescentes muy distintas, pero de muy similares circunstancias familiares y vitales. Que lo hace por sus pasos, pues cada una de ellas lo va asumiendo a su tiempo y ritmo. Que registra la ceremonia del pedío, o de la pedida,  entre chicos y chicas que apenas se han tratado y ni se conocen. En realidad, un acuerdo entre los patriarcas.

Que nos hace ver el claustrofóbico y asfixiante entorno en el que el «que dirán» es ley. Que refleja la ambivalencia de unas madres que no quieren para sus hijas el destino y la ignorancia que ellas arrastran, pero que están obligadas a hacerlas cumplir como normas. Que dignifica la figura de la maestra, cómplice y amiga, como vehículo del aprendizaje de la libertad.

103 minutos de metraje. La escribe también Arantxa Echevarría. La fotografía y la banda sonora, que captan el color y el alma de la historia, se deben a dos mujeres Pilar Sánchez Díaz y Nina Arana respectivamente. El reparto, no profesional, transmite la frescura y verosimilitud requeridas, pero Zaira Morales y Rosy Rodríguez están espléndidas como los personajes centrales. Por cierto, muy posibles candidatas al Goya a la Mejor Actriz Revelación. Al tiempo…

Es una de las que debatiremos el miércoles, 3 de octubre, en Casa del Libro Viapol, en la sesión inaugural de la séptima temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. VÉANLA CUANTO ANTES Y NO SE LA PIERDAN.

‘Tertulia de cine Luis Casal Pereyra’: Nuevo recordatorio y tres películas para un debate

El miércoles, 3 de octubre, inauguraremos el curso y la séptima temporada de nuestra tertulia de cine Luis Casal Pereyra. Será en CASA DEL LIBRO VIAPOL, integrada en el Viapol Center, junto a la Facultad de Derecho, a nuestra hora habitual de las 19.30. Se trata, repetimos, de un espacio muy comunicado al que se accede por tranvía, metro (estación de San Bernardo) y buses como C1, C2, 22, 25, 26, 28, 29, 38, 52 y B4.

Por razones prácticas – a menos de un mes de nuestro encuentro y aunque pueda hablarse de lo más destacado visto en verano – quien esto firma ha seleccionado tres películas de interés y debate para comentarlas. Las tres dirigidas por mujeres, las tres en cartelera y dos acaban de estrenarse. HAY QUE VERLAS CUANTO ANTES.

Hablamos de la noruega ‘El viaje de Nisha’, de Iram Haq. Puede verse, hasta el próximo jueves inclusive, en el Avenida en versión original en una única sesión a las 20.30. O en el Nervión, doblada, en dos sesiones a las 17.05 y a las 23.40. VÉANLA SI NO LO HAN HECHO YA. Aquí su crítica en este blog:

‘El viaje de Nisha’: El honor patriarcal

Y dos españolas, que acaban de estrenarse el viernes, y de las que tendrán muy pronto su reseña en este blog, pero que, se insiste, HAY QUE VERLAS YA:

‘Carmen y Lola’, de Arantxa Echevarría

Y ‘Las distancias’, de Elena Trapé.

Ya lo saben. NO DEJEN DE VERLAS LO ANTES POSIBLE.

 

Tertulia de cine Luis Casal Pereyra: Semblanza y nueva etapa

La tertulia cinematográfica Luis Casal Pereyra – que pronto iniciará una nueva etapa con la inauguración de la séptima temporada – se gestó un día de junio de 2012. Ocurrió mientras quien esto firma salía de una oferta cultural que frecuentaba en La Casa del Libro de la sevillana calle Velázquez, el Café Filosófico, lamentablemente desaparecido. Coincidió entonces con el que era en ese momento el coordinador de actividades de la librería, Manuel de Medio, y le sugirió que se hiciera una propuesta en torno al cine, a lo que este excelente profesional y amigo fue más que receptivo.

Así que esta firmante tuvo tiempo, hasta el 16 octubre de ese mismo año, 2012, fecha de su estreno, para perfilar el esquema y los contenidos – invitado-a, introductor -a de las películas en cartelera a debatir, un clima cálido y cómplice, integrador de las distintas culturas y sensibilidades cinéfilas, además del más absoluto respeto por las discrepancias –   de una tertulia que se llamó, en principio La Palabra y la Imagen hasta que…

…Hasta que, en abril de 2017, la maldita enfermedad maldita se llevó a uno de los tertulianos más participativos y carismáticos, Luis Casal Pereyra, dejándonos tan huérfan@s como desconsolad@s y por eso, desde mayo del año pasado, esta actividad – nobleza obliga para quien le dio tanto, tanto, tanto… – lleva su nombre. Además, se le han rendido sendos tributos en ese mismo año y al cumplirse el primer aniversario de su desaparición.

Curso, tras curso, hasta completar los seis, la tertulia ha ido creciendo en asistencia, participación y calidad, tanto en invitad@s como en cuanto a las personas que la siguen y a las nuevas que se añaden cada mes. A Manuel de Medio, ya citado y de tan grato recuerdo, le siguió el más que eficiente y también querido amigo Pepe Iglesias que, como su antecesor, la cuidó y mimó como una de las ofertas culturales más queridas.

El miércoles, 3 de octubre, se inaugurará la séptima temporada. Falta concretar las películas y el-la invitado-a, pero se está en ello. Seguimos en Casa del Libro, pero en EL LOCAL DE VIAPOL, integrado en el Viapol Center, junto a la Facultad de Derecho y perfectamente comunicado. Por allí pasan el metro (estación de San Bernardo es la parada), el tranvía y numerosos autobuses como los C1 y C2, 22, 25. 26, 28, 29, 38, 52 y B4. Estarán a nuestra disposición la amiga y estupenda profesional Marina Aguilar Espejo y su director Daniel López.

Aunque está integrado en la librería, el espacio tiene aforo, intimidad y es amplio y cómodo. Quien esto firma, está absolutamemente convencida de que nos vamos a encontrar muy, muy, muy a gusto allí. Seguiremos con los primeros miércoles de cada mes y en el mismo horario de 19.30 a 21 horas.

En próximas entradas, concretaremos las películas a debate – además de un repaso por lo más interesante visto este verano – y el invitado-a. Comienza la cuenta atrás para el 3 de octubre y os espero a tod@s.

‘En cartelera’: Made in Spain

De entre la nueva oferta de películas del próximo viernes, primero de septiembre, destacamos – siempre a tenor de sus referencias – tres películas españolas. Dos de ellas realizadas por mujeres y la tercera por un sevillano. Se comentarán por este orden.

La primera es ‘Carmen y Lola’ de la directora, guionista y productora de cine y televisión Arantxa Echevarría. Da cuenta de las dificultades que deben afrontar dos mujeres muy distintas, ambas de etnia gitana, cuando se enamoran y deciden seguir adelante con su relación frente a la feroz oposición del entorno que las rodea. Cuestionada, habiendo visto solo el tráiler, por la Asociación Gitanas Feministas por la Diversidad, la crítica, sin embargo, la ha valorado positivamente, con algunas excepciones, y debe ser vista.

La segunda es ‘Las distancias’. de la guionista y directora Elena Trapé. Sobre dos mujeres y dos hombres que van a visitar por sorpresa a un amigo común, que vive en Berlín, con motivo de su 35 cumpleaños. Pero el recibimiento, y la estancia de fin de semana, no será como esperaban y sus relaciones se resentirán. Mejor Película, Dirección y Actriz (Alexandra Jiménez) en Málaga, sus referencias son excelentes y no hay que perdérsela.

Y la tercera es ‘Cuando los ángeles duermen’, del productor y cineasta Gonzalo Bendala. Sigue a un padre de familia que, de regreso a casa, atropella accidentalmente a dos jóvenes y que intentará recuperar su vida tras tan traumática experiencia. Un thriller que ha gustado mucho y que no hay que obviar.

‘Kings’: Los días de la ira

Y los días del caos, también. No solo históricos sino, lamentablemente en este caso, narrativos. Pero luego se entrará en ello… Porque esta película, segunda en la filmografía de la realizadora turca afincada en Francia Deniz Gamze Ergüven, cosecha del 78 y firmante de la excelente ‘Mustang’ (2015), está ambientada en los años 90 en una Los Ángeles de barrios afroamericanos, con el racismo, el clasismo, las penalidades y violencias del día a día y el abuso de poder policial de fondo.

Una Los Ángeles que estalló en cólera tras el brutal apaleamiento de un ciudadano de color, que estaba reducido y esposado, Rodney King, por varios representantes de las llamadas fuerzas del orden. Una Los Ángeles que asistió impotente al simulacro de juicio del que, a todos los efectos, los culpables fueron exonerados. Una Los Ángeles de gente desheredada de la fortuna por su etnia, que tomó las calles, entre el vandalismo y la justa indignación, pero siempre en respuesta a la violencia institucional.

En esa Los Ángeles intenta sobrevivir una madre joven con much@s hij@s a su cargo, propi@s y en acogida. Una mujer valiente y cariñosa que, pese a tenerlo todo en contra, intenta dar calor afectivo y mantener unida a su numerosa prole. A ella se unirá un algo excéntrico vecino blanco y su hijo adolescente que, a su vez, vivirá en carne propia el lado más oscuro de su ciudad.

Nada que objetar a esta historia – que cuenta con escenas documentales bien insertadas – salvo su muy deficiente guión y el efectismo, vacío de contenido y de ritmo, de su tratamiento. Su compulsión narrativa – salvo en algunas escenas potentes y veraces de la revuelta, así como otras del modus vivendi familiar – tiende tanto a la exasperación y se inserta tan caóticamente en el material que tiene entre manos, que se olvida de lo esencial.

La propia crítica al establishment racista se diluye ahogada entre las múltiples tramas, los excesos, la carencia de sutileza  y la cadena de acontecimientos que afectan, casi sin solución de continuidad, a unos protagonistas pobremente desarrollados pese a que  Halle Berry, sobre todo, hace lo que puede…

Producción francesa, fechada en 2017, de 92 minutos de metraje. La escribe (mal) la propia directora. Buena fotografía de David Chizalet, aunque la puesta en escena apueste por un frenesí descontrolado en las escenas de masas y una agobiante reiteración de planos cortos en las íntimas. La música de Nick Cave y Warren Ellis acompaña correctamente a la acción. Del resto del reparto, l@s menores están creíbles pero el personaje de Daniel Craig es, como poco, desconcertante.

Está dedicada a Ryan Dejuan Dunbar, un adolescente negro de 17 años que fue asesinado hace seis años en circunstancias no aclaradas. Hace dos días, la actriz de Urgencias, Vanessa Marquez, de 49 años, también de color, fue abatida por la policía cuando sacó una pistola de aire comprimido que tomaron – sin comprobarlo previamente – por un arma real.

Escrito queda. La pelota, en sus tejados.

 

‘Rodin’: Materia (nada) creativa

Aunque nadie dude de que las mejores intenciones presiden el enfoque narrativo y plástico de una propuesta como esta, su resultado es que, pretendiendo alejarse del biopic convencional, incurre paradójicamente en un academicismo pesado y solemne. Que, pretendiendo huir de clichés y lugares comunes, cae de lleno en ellos supuestamente revestidos de un cierto empaque y dignidad.

Que, pretendiendo plasmar el proceso creativo de un genio, le convierte en un trabajador exhaustivo, pero exento de pasión. Que pretendiendo acercarnos al hombre, lo reduce a un esquema, pese al excelente trabajo del excelente Vincent Lindon que lo encarna. Que pretendiendo tener una voluntad de estilo, consigue que la puesta en escena se oponga a la propia coherencia del relato con elipsis, fundidos en negro y saltos temporales desconcertantes mientras que, por el contrario, no elimina escenas innecesarias y reiterativas. Que…

Producción francesa, fechada en 2017, dirigida y (mal) escrita por Jacques Doillon, cosecha del 44 – del que quien esto firma no olvida la conmovedora ‘Ponette’ (1996) – correcta, aunque fríamente fotografiada por Christophe Beaucarne y con una bella banda sonora del maestro Philippe Sarde.

La historia sigue al escultor desde su primer encargo oficial, La puerta del infierno, hasta su peculiar y única versión del monumento a Balzac, pasando por su tempestuosa relación con Camille Claudel – que aquí es retratada más bien como una joven inestable y caprichosa… – frente a las compuestas por Isabelle Adjani en ‘La pasión de Camille Claudel’ (Bruno Nuytten, 1988) o por Juliette Binoche en ‘Camille Claudel 1915’ (Bruno Dumont, 2013)  – y con otras modelos y amantes, especialmente con la que se convertiría en su esposa Rose Beuret. Pero también en su choque frontal con el mundo académico y entre amistades tan ilustres como Mirbeau, Monet o Rilke.

Lenta, pretenciosa y pesada,  apenas si deja entrever – por momentos, muy pocos – algunos fogonazos de pasión y de lo que podía haber sido. Apenas si deja entrever la personalidad conflictiva, egocéntrica, oscura y sexualmente machista y perversa de un hombre dotado. Apenas permite que afloren las desventuras de una artista de talento, Claudel – una desvaída Izia Higelin, que tampoco puede hacer más…- atrapada en un vínculo conflictivo y en mundo, una época y un entorno masculinos y patriarcales que no la reconocían ni a ella, ni a su trabajo.

En fin. Ustedes mism@s.